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5 MINUTOS MÁS
Como todas las mañanas, Leonardo es el primero en levantarse para el entrenamiento matutino, y…
Como todas las mañanas, Leonardo es la única tortuga que se ha levantado para el entrenamiento matutino, y...
Como todas las mañanas, Leonardo debe levantar a sus hermanos y…
Como todas las mañanas, Rafael, Donatelo y Miguel Ángel dicen lo mismo de siempre:
- Cinco minutos más… - todavía adormilados, suplican por clemencia.
(Si no fuera porque Miguel Ángel se queda tarde jugando videojuegos, porque Donatelo se queda hasta tarde trabajando en otra genial idea y porque Rafael se va de parranda con Casey, ninguno de ellos tendría dificultad en levantarse temprano al día siguiente.)
Como todas las mañanas, Leonardo tiene que, literalmente, sacar de sus camas a sus hermanos por más que le suplican por esos 5 minutos extras de sueño.
Después de un perezoso inicio, el entrenamiento transcurre con normalidad, y cuando Splinter les dice a sus pupilos…
- Termina mos con la sesión de esta mañana, hijos míos. -
…inmediatamente alguien suplica por…
- Cinco minutos más Sensei. –
Y como todas las mañanas, Rafael, Donatelo y Miguel Ángel le lanzan una mirada asesina a "ese" que ha pedido 5 minutos más de agotador entrenamiento.
De la misma manera en que Leonardo los arrancó de su abrigadora camita, ahora Rafael, Donatelo y Miguel Ángel arrancan a Leonardo del confortante dojo (o al menos para Leonardo es confortante estar horas y horas en el dojo).
Rafael y Donatelo sujetan a Leonardo antes de que su Sensei diga que los martirizará con 5 minutos más de ejercicios.
- Oigan… - dice Leonardo pero sin poder hacer nada para no ser arrastrado a la sala y ver cualquier cosa en la televisión mientras Miguel Ángel prepara el desayuno.
Splinter ríe por lo bajo conmovido por la linda convivencia que existe entre sus cuatro retoños.
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Bueno, tal vez esto no pasa todas las mañanas, pero espero que te haya gustado este breve fic.
Muchas gracias por leer.
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