-:-

El primer torneo

Había bullicio por todas partes.

No era para menos.

Se trataba del Torneo del Nexo de Batalla, un torneo donde los más poderosos guerreros del Multiverso se reúnen cada 3 años para disputarse el título de El Campeón del Nexo de Batalla.

Ahí estaba Splinter, formado en la larga fila esperando su turno para inscribirse porque era uno de los tantos competidores que había acudido a la contienda.

Para un Maestro Ninja, la espera no era para nada tediosa; sin embargo, parecía estar ansioso, ¿y cómo no estarlo, si había contrincantes hasta de 3 metros de alto, y él era sólo una pequeña rata?

Esa no era la verdadera razón de su ansiedad.

Splinter había dejado a sus pequeños de 12 años, solos.

Aún así, se decía una y otra vez que sus hijos estarían bien…

(En ese preciso momento, un pequeño Leonardo, atado y colgado de cabeza, les suplicaba a sus hermanos que no salieran de casa porque su Sensei así se los había ordenado.

Pero las otras tortuguitas estaban cruzando ya la salida hacia la libertad.)

Splinter había necesitado de todo el valor del mundo para dejar a sus hijos por algunos días mientras durara la competencia.

Deseaba participar en el torneo, pero no por el dinero ni la fama ni la gloria que pudiese obtener si era campeón (esas eran las motivaciones de muchos participantes).

Lo que anhelaba la pequeña rata era demostrar que el legado de uno de los Campeones anteriores permanecía vivo.

Y así, Splinter se mentalizaba para los difíciles encuentros que tendría, cuando sufrió una interrupción.

- Su turno. –

Sintió que alguien le tocaba el hombro y volteó. Era el participante que estaba detrás de él y que apuntaba con el dedo índice a que mirara hacia adelante.

Así lo hizo, y quien estaba delante suyo ya no estaba; había terminado de registrarse, y le tocaba a él.

- Gomen nasai. – le dijo Splinter, inclinándose levemente, al participante que lo apremiaba; luego dio un paso hacia adelante, hacia la mesa de registro.

- Nombre. – con urgencia le pidió el encargado del trámite de la inscripción.

- Splinter. – respondió con calma la rata gris (al encargado le pareció que no pasaría la primer ronda de encuentros).

- Apellido. – fue el siguiente dato solicitado con la misma urgencia.

- ¿Apellido? – Splinter se vio obligado a preguntar.

- Apellido. – el encargado volvió a repetir sin siquiera tener la gentileza de explicarle al novato que ese dato también era requerido.

Viviendo oculto de los humanos, Splinter nunca había tenido que preocuparse por ningún tipo de trámite que son muy comunes en cualquier sociedad, y al decidir participar en este importantísimo torneo, jamás se le ocurrió que iba a necesitar de un apellido.

- Apellido… -

Dijo el novato en torneos interdimensionales con la mente totalmente en blanco, mientras el encargado torció la boca decidido a ordenar que pasara el siguiente participante porque no iba a esperar todo el día a que el novato le respondiera; entonces…

El concentrado rostro ratonil cambió.

Splinter sonrió una gran sonrisa que desconcertó al encargado.

- Hamato, - dijo con esa gran sonrisa – Hamato Splinter. -

El encargado apuntó deprisa el apellido que por fin se decidió a decirle el novato, aunque se guardó el recriminarle que ya le había dicho su nombre y no era necesario que lo repitiera.

Por su parte, Splinter tuvo que guardarse el querer decir lo orgulloso que estaba de usar de ahora en adelante el apellido de su Maestro, Hamato Yoshi, el campeón del Nexo de Batalla.

-:-

Uno de los detalles que me encantaron de 2k3 fue que Splinter y las tortugas llevan el apellido de Yoshi, y me puse a divagar en el momento en que Splinter pensó que él y sus niños se apellidaran Hamato, y divagué que ese momento pudo ser cuando él fue por primera vez al Nexo de Batalla y se coronó campeón a costa de lesionarse una pata, obligándole a renguear por el resto de su vida.

Muchas gracias por leer y por tus comentarios.

^.^