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SÓLO ASÍ…
- ¡ACHUUU! –
Alguien estornuda con ganas.
- ¡ACHUUU! –
Y vuelve a estornudar con ganas.
Quien está muy enfermo de un resfriado es Rafael.
- ¡ACHUUU! –
La hamaca ha sido prácticamente forrada con cobijas, sábanas y cobertores para que ninguna corriente de aire afecte al enfermo, y es que una hamaca no es muy apropiada que digamos para que alguien permanezca descansando en ella, pero Rafael no quiso cambiar su comodísima hamaca por una rígida cama.
Y además, cubierto de pies a cabeza con cálidas cobijas, saca una mano y busca a tientas la caja de pañuelos.
Su mano color verde esmeralda se mueve torpemente sobre la mesita que está al lado de su hamaca.
La mano del enfermo no logra encontrar la caja de pañuelos (y eso que está a escasos centímetros)…
- ¡ACHUUU! –
… los estornudos no paran.
- ¡ACHUUU! –
Lo que pasa es que Rafael se siente mal como para asomar la cabeza y ver en dónde está la dichosa caja, aparte de que su cuerpo, lo que incluye su mano, lo siente demasiado pesado.
Un tanto desesperado por el fluido verde viscoso que emana a borbotones de sus fosas nasales, levanta tantito su mano con las pocas fuerzas que tiene, y la deja caer casi de inmediato al no poder tenerla levantada ni un par de segundos. Por suerte, cae sobre la caja de pañuelos, que ha quedado aplastada, lo que no importa porque ya puede tomar el pañuelo, o los pañuelos, mejor dicho.
Su mano regresa al tibio refugio.
- ¡PPPPPFFFFRRRRRRRRRR! –
Despeja sus congestionadas vías respiratorias.
Luego, sólo sus dedos se asoman entre las cobijas para arrojar la bola pegostiosa en que terminaron convertidos los pañuelos desechables.
Ya que puede respirar, ahora puede dormir por un rato.
- ¡Cof! ¡Cof! ¡Cof! –
No…
Ahora tiene un ataque de tos.
- ¡Cof! ¡Cof! ¡Cof! –
Tiene que tomar el jarabe para la tos.
Su mano vuelve a aventurarse fuera del refugio para tratar de hallar la botella del jarabe para la tos, sin saber si la conseguirá.
Podría llamar a uno de sus hermanos, pero le duele la garganta.
- ¡Cof! ¡Cof! ¡Cof! –
Tendrá que llamar a alguno porque la tos es persistente.
La mano regresa y se puede ver que la montaña de cobijas se levanta un poco.
Es la cabeza de Rafael, pero, apenas la levanta un poco, y un punzante dolor la atraviesa.
La montaña acolchada regresa a como estaba, o sea, Rafael tiene que recostarse.
- ¡Cof! ¡Cof! ¡Cof! –
Es horrible estar enfermo, pero lo prefiere.
Sólo así, Miguel Ángel mantiene su distancia.
Sólo así, Miguel Ángel no lo molesta, porque sabe de sobra que si se contagia, Donatelo no se tocará el corazón para aplicarle una efectiva inyección antiresfriados.
Sólo así, pasa los días más tranquilos y en paz sin la presencia de su latoso hermano menor…
- ¡MIGUEL ÁNGEEEEEEEEEEEEEL! –
Ese fue Donatelo.
Sip.
En estos días que la va a pasar enfermo, para Rafita son los más tranquilos y felices.
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¡Hola!
No puedo creer que ha pasado un año desde mi última actualización
O.O
Gomen nasai a todos mis lectores.
El trabajo está más despiadado que nunca, pero aparte, tuve la brillante idea de escribir también fics de Saint Seiya, y resulta que no puedo enfocarme en dos series a la vez T.T
Trataré de terminar esta serie de drabbles y mi crossover pendiente.
Espero no demorar otro año.
=)
