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¿QUÉ SE LES ANTOJA DE COMER?
Son más de las 8 de la noche y las Tortugas, su Maestro y sus amigos humanos, Abril y Casey, están en la sala pensando qué va a haber para cenar.
- ¿Chop suey con cerdo? – sugiere Abril.
- Pero – se queja Rafael – no se me antoja. –
- A mí tampoco. – dice Miguel Ángel.
- Sigamos pensando. –
- ¡Pane piano di portobello! – sugiere Miguel Ángel.
- Es lo que hiciste ayer y comimos ayer. – dice Casey.
- ¿Y? –
- El chiste es variar el menú, Mikey. –
- A mí no me importa volver a comer un Pane piano di portobello. – lo último lo dice fingiendo un acento italiano.
- Comer comida variada es más saludable. – le dice Abril.
- Si tú lo dices... -
- ¿Qué tal Tacos? – sugiere Donatelo.
- Paso. - dice Casey – La salsa en muy picante y me da agruras. –
- Si ni pica nada. – Rafael se burla de él.
- La vez pasada tú apenas te comiste tres tacos. Yo me comí cinco. – presume Casey.
- ¡Pues pa´que veas – ya se enojó Rafael; se levanta preparándose para pelear – hoy cenamos tacos y te apuesto a que me como más de cinco! –
- Yo no quiero tacos. – dice Miguel Ángel.
- Yo tampoco. – dice Abril –
Donatelo mueve la cabeza y Splinter se limita a no decir nada.
- ¡Uchale! – dice Rafael se deja caer en el sillón.
- A mí se me antoja Sushi. – dice Splinter con cierta ensoñación, y es que, cuando su Maestro Yoshi salía a comer, al regresar, le llevaba comida Japonesa.
- Pescado crudo… - Casey siente nauseas.
Los otros se limitan a mover la cabeza.
- Será en otra ocasión. – dice Splinter sin perder el ánimo.
- ¡Muero de hambre! – el primer quejoso: Miguel Ángel - Podemos ir por unas sopas Maruchan. –
- No son nada saludables. – dice Abril.
- Pero saben buenas. –
- La Señorita Abril tiene razón, Miguel Ángel. – lo reprende el Maestro Splinter pensando en cómo puede su hijo preferir esa sopa a un delicioso pescado.
- Pero muero de hambre… -
Leonardo sólo suspira.
Y todo este lío empezó por su gentileza.
Hoy le toca hacer la cena y él puede decidir el menú, pero ya que Abril y Casey están de visita, creyó que sería buena idea complacer a la familia con algo que todos quisieran comer a que él les impusiera qué comer.
Sobra decir que no fue buena idea.
- Tortas de papa. – dice Donatelo.
- Nah. – dice Casey.
- Sopa de verduras con pollo. – dice Abril.
- ¡No! – se quejan los chicos.
- ¡Huevos revueltos y ya! – Miguel Ángel ya se desesperó.
- Eso desayunamos. – Donatelo también desesperado.
- ¡Pero…! -
Todos están hambrientos y está por comenzar una discusión, entonces…
- ¡Pizza! – rápidamente sugiere Leonardo.
Todos voltean y lo miran un segundo.
- ¡PIZZA! –
Voto unánime.
Leonardo sonríe, se pone de pie y va a la cocina.
Todos lo siguen para ayudar y la comida esté más rápido.
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Cómo sufre una cuando hay que pensar qué se va a hacer de comer, y es peor cuando sugieres el menú y "te ponen cara de fuchi".
(ciertas personitas, cuando lean esto, sabrán que escribí pensando en ellas n.n)
Muchas gracias por leer mi fic y gracias por tus comentarios.
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