MI PERDICIÓN


Por fin era viernes, último día de la semana escolar. Estaba segura que mis ojeras tenían ojeras dentro de ellas. Había pasado casi toda la semana entre libros, papeles y exámenes y por fin habían acabado.

Abrí mi casillero y metí los odiosos libros que había tenido que leer en esa semana y justo en el momento en que cerraba la puerta apareció Cat junto a mí.

-¡Holi!-Me dijo feliz, como de costumbre.

-Hola Cat, ¿qué tal todo?

-¡Oh!, muy bien. Al fin es viernes.

-Lo sé, al fin podré descansar adecuadamente.-Dije fastidiada.

-¿Exámenes?

-Toda la sem...

-¡Cat!-Un grito interrumpió mi oración y las dos volteamos a ver como Sinjin se acercaba a nosotras con una caja entre las manos.

-Sinjin, ¿qué traes ahí?-Pregunté

La caja estaba pintada completamente de amarillo y era grande.

-Son insectos.-Me contestó, Cat y yo hicimos un gesto desagradable al instante.

-¿Por qué tienes insectos, Sinjin?-Preguntó esta vez Cat.

-Oh, es lo que quería preguntarte.-Hizo una pausa para poner la caja en el suelo.-Es un regalo para Jade, sé que le gustan las cosas raras y...

-No.-Lo interrumpí.

-¿No?-Me preguntó confundido.

-En primera, Jade odia el color amarillo, y en segunda, odia aún más los insectos.

-Pero ama las arañas.-Dijo

-Las arañas son una excepción.-Le rebatí.

El chico volteó a ver a Cat completamente abatido.

-Es verdad Sinjin, Jade te asesinará si le das eso.-Le dijo un poco asustada.

Sinjin se limitó a levantar la caja y comenzó a caminar lentamente.

-Tal vez deba regalarle un pato.-Susurró.

-Si no quieres que te mande al otro lado del mundo en un buque de carga, tampoco deberías regalarle eso.-Le recomendé divertida.

Él volteó a verme por última vez y siguió su camino.

-Imprensionante.

La voz de Cat me hizo voltear a verla y me veía con una sonrisa traviesa.

-¿Qué?-Pregunté confundida.

-No sabía que conocías tanto a Jade.

-Somos amigas.

-Lo sé, pero eso fue a penas hace 5 meses, y sé que Jade jamás te diría todo eso.

-Tal vez soy buena observando.-Le dije confundida. ¿A dónde quería llegar diciéndome todo eso?

-¿Cuál es el color favorito de André?

-¿Qué?-Pregunté aún más confundida que antes.

Sabía que Cat cambiaba de tema muy rápido, pero esto era extraño.

-Es tu mejor amigo y dices que eres buena observando, vamos, cuál es.

-No lo sé, ¿el rojo?

-Es el azul, Tori. Él siempre trae algo de ese color.

-Lo olvidé.

-Ahora, ¿cuál era el juguete favorito de Jade cuando era pequeña?

-Un martillo.-Contesté rápidamente.-¿A dónde quieres llegar con esto?

Me sonrió y se acercó a mi oído.

-Creo que la razón por la que querías que Jade dejara de odiarte no era simplemente el que quisieras su amistad ¿o si Tori?

Después de eso besó mi mejilla y se alejó por el pasillo hacia la salida, Jade ya estaba ahí y me sonrió levemente.

No debía haberlo hecho, no debió haberme sonreído como lo hizo, y yo tampoco debí haberle devuelto la sonrisa, ni mucho menos debí de haber volteado a ver a Cat, quien levantó las cejas y volvió a sonreírme con travesura mientras ella y Jade se alejaban.

Creía que este fin de semana iba a poder descansar, más equivocada y perdida no podía estar.

Jade era mi perdición y ese mismo fin de semana lo iba a averiguar.


Gracias por sus comentarios.

¡AGUR! :3