MI PERDICIÓN
La mañana del sábado me desperté de golpe gracias al sonido de mi celular en mi mesita de noche. Lo tomé sin siquiera abrir los ojos y respondí.
-¿Hola?-Mi voz adormilada a penas se escuchó.
-¿Vega? ¿Te he despertado?
Al escuchar su voz me levanté como un resorte y abrí los ojos para comprobar que en verdad era ella. Su nombre junto a una calavera adornándolo en la pantalla de mi celular me hizo saber que sí era ella.
-¿Qué? No, claro que no.-Traté de sonar convincente.
Soltó una pequeña risa antes de hablar.
-Sí claro, Vega.-Dijo descubriéndome.
-Tuve una semana algo agitada, necesitaba descansar.-Me excusé.
-Si tú lo dices.-Dijo con cierto tono de burla.-De todas formas, no te llamaba para discutir tus horas de sueño.
Sonreí al notar que ese tono de burla era muy diferente al que solía usar conmigo, hasta se podría decir que lo hacía con cariño.
-¿Ah no? Porque creo que eso es lo que estamos haciendo.-Le devuelvo su tono de broma y la escucho soltar una pequeña carcajada.
-Pensaba que podríamos desayunar juntas. Cat me canceló hace unos minutos por algo con su hermano.
-¿O sea que soy tu premio de consolación o algo así?-Intento sonar ofendida.
-Pues yo no diría que premio, pero...
-Ya entendí, Jade.-La interrumpo riendo.
-De todas formas, planeábamos invitarte.
-¿En serio?
-Sí, somos amigas ¿qué no?
-Está bien, ¿te veo en alguna cafetería?-Pregunto ignorando las sensaciones que comienzo a sentir en mi estómago al escucharla decir aquello.
-La verdad es que...íbamos a desayunar aquí en mi casa, pero si prefieres salir está bien, podemos vernos en...
-No, no, está bien.-La interrumpo.-Yo voy a tu casa, no hay problema.
-¿Segura?
-Segura. ¿Necesitas que lleve algo?
-No, todo está preparado ya.
-Está bien, te veo en un rato, Jade.
-Nos vemos, Vega.
Cuelgo la llamada y me levanto directo al baño con toda la energía del mundo. Tras una ducha rápida, me visto y bajo encontrándome con mis padres y Trina desayunando.
-Hey, pensé que seguías dormida, por eso no te esperamos.-Dice mi madre.-Toma asiento, ahora te sirvo.
-No, está bien mamá, desayunaré fuera.-Le digo antes de que levante.
-Oh, ¿con quién?-Pregunta esta vez mi padre.
-Con una amiga y tengo que irme ya, es un poco tarde.-Contesto llegando hasta la puerta.-Adiós.-Me despido antes de que pregunten otra cosa y salgo de mi casa.
Llegar a la casa de Jade era sencillo debido a su cercanía con la mía, aunque no tanto como para ir caminando a pesar de que había un buen día soleado, por lo cual terminé pidiendo un taxi del que ahora me bajaba mientras pagaba. Me acerqué a la puerta de su casa, toqué el timbre y esperé.
Siempre me había parecido que la casa de Jade era un tanto tétrica por su aspecto lúgubre y oscuro. Había ido antes con Cat, pero nunca sola, lo que me ponía nerviosa.
El sonido de la puerta abriéndose me sacó de mis pensamientos y una mujer algo mayor se presentaba ante mí.
-¿Diga?-Preguntó
-Vengo con Jade.-Le informé mientras sentía su mirada sobre mí poniéndome más nerviosa de lo que ya estaba.
-Vega.-La voz de Jade interrumpió lo que la mujer iba a decirme y apareció detrás de ella.-Yo me encargo, Clarie.-Le dijo a la mujer y ésta asientió antes de marcharse.-Pensé que te tardarías un poco más.-Me dice mientras entramos.
-Puedo ser rápida si me lo propongo.-Le dije con una sonrisa.
Ella me devolvió la sonrisa mientras me invitaba a sentarme en un taburete frente a la isla de la cocina.
-Pensé que que estaría bien desayunar aquí en vez del comedor para 18 personas.-Hizo una mueca antes de sonreír otra vez.
-Está perfecto.-Le sonreí.
-En ese caso.-Se giró hacia la comida.-Hay fruta picada, donas de varias coberturas, waffles, y no podría faltar el café.-Me mostró mientras se levantaba y tomaba dos tazas llenándolas de la bebida caliente.
-¿Jade West se ha saltado su café de las mañanas?-Pregunté divertida.
-Te equivocas, Victoria Vega.-Contestó pasándome una de las tazas.-Es mi segunda taza en esta mañana en cuatro horas.
-¿Cuatro horas? Eso fue a las seis de la mañana ¿quién se levanta a esa hora en un sábado?
-Según mi padre, yo.-Volvió a sentarse a mi lado.-Me despertó para avisarme que se iba por toda la semana, como si no existieran los mensajes.-Dijo rodando los ojos.-De ahí ya no pude dormir nada.
-Vaya, yo habría vuelto a dormir en el mismo instante en que él saliera por la puerta.
Ella rió un poco.
-Tengo comprobado que tus horas de sueño son largas.-Me aseguró y yo sólo puedo reír al recordar lo de hace a penas una hora.
Desayunamos tranquilamente hablando de las clases que compartimos, algunos ensayos y demás cosas de la escuela.
-¿En serio tu padre se fue por toda la semana?-Pregunté.
-Así es, suele hacerlo a menudo.
El desayuno ya hacía tiempo que descansaba en nuestro estómago y mi segunda taza de café, tercera en el caso de Jade, descansaba en la mesita de centro de la sala de Jade donde nos encontrábamos charlando.
-Wow, podrías montar una fiesta y tu padre jamás lo notaría.
-Mi padre no, pero Clarie sí.-Rió.-Además, tener mi casa llena de idiotas ebrios queriendo tener sexo por todos lados no es algo que me agrade.-Dijo haciendo una mueca que me hizo sonreír.
-Tienes razón, no es divertido.-Tomé un sorbo de mi taza.-Si llegas a darme una taza más de este maravilloso y a la vez adictivo café, mi meta de poder descansar todo el fin de semana se irá por el caño.
-Con lo que has dormido hoy, tienes para todo el año.-Se burló
-Estaba cansada, esta semana estuvo pesada y extraña.
-Te creo.-Me dio la razón.-No he podido dormir bien por los jodidos exámenes, pero nada que un buen café no solucione.
-Es verdad, pero ayer estaba tan cansada que sólo quería quedarme a dormir en vez de ir a la escuela, estuve así hasta que me encontré a Cat y me dijo eso que me mantuvo toda la noche despierta.-Solté sin pensar.
-¿Toda la noche? ¿Qué te dijo?-Se interesó
Ahí es cuando me di cuenta de mi error al haber mencionado aquello. ¿Cómo iba a decirle que Cat me había hecho dudar de...? No, no iba a decir algo que ni yo misma estaba segura que me pasara. Todo lo construido con Jade se iría al caño si llegase a mencionar siquiera algo de eso.
-Oh, nada. Ya sabes como es Cat.-Intenté restarle importancia.
-Por eso mismo, debió haberte dicho algo muy loco para mantenerte despierta toda la noche pensando en ello.
-Y tan loco...-Susurré a lo que ella levantó su ceja tan característica.-Cosas sin importancias, Jade.-Dije esta vez más alto.
-Oh, vamos. Tengo curiosidad sobre lo que te dijo.
-Nada importante.
-Vega, no puede ser tan malo ¿o si?
-Oh, créeme que es malo.
-¿En serio? ¿Por qué?-Preguntó más interesada que antes.
Antes de que pudiera decir algo, el timbre interrumpió nuestra pequeña charla por lo que Jade se levantó.
-Salvada por la campana, Vega.-Dijo sonriente.-Ahora vengo.
Me limité a asentir mientras tomaba mi taza y le daba un trago mientras la veía desaparecer de la sala.
Jade tenía un poder de convencimiento muy grande, yo misma lo había comprobado cuando me hizo ayudarla con Beck esa primera vez que habían terminado, y que por cierto había manchado mi cojín con maquillaje. Tenía que cuidar mis palabras y evitar que mis pensamientos me traicionaran.
La voz de Cat hizo que mis pensamientos se desvanecieran al verla frente a mí y la sonrisa traviesa de Jade detrás de ella me puso en alerta.
-¡Tori!-Gritó la pelirroja abrazándome y haciendo que por poco tire mi café.-Qué bien que estés aquí.
-Hola Cat, Jade me llamó y dijo que no podrías venir, así que aquí me tienes.-Dije cuando se separó de mí.
-¡Genial! Mi plan funcionó.-Gritó feliz mientras aplaudía.
Jade y yo nos volteamos a ver confundidas al instante que escuchamos esas palabras salir de la boca de Cat.
-¿De qué plan hablas, Cat?-Pregunté volteando a verla otra vez.
-Hacer que tuvieran una cita.-Contestó feliz.
De nuevo Jade y yo volteamos a vernos al instante, sólo que esta vez sorprendidas ante las palabras de nuestra amiga.
Pido perdón si hay errores en el tiempo verbal, me estoy confundiendo mucho con eso últimamente :(
Gracias por leerme y por sus comentarios tan constructivos, en serio me ayudan mucho.
¡AGUR! :3
