Capítulo 4: SIEMPRE PENSARÉ EN TI

Hermione se Apareció en el departamento de Luna en lo que la rubia calculó unos quince minutos después de haberle dejado un mensaje en su teléfono. Apenas siendo capaz de musitar un escueto "¿Qué pasa?", la castaña arrugó el entrecejo en un gesto de aturdimiento cuando su amiga, quien con ademanes nerviosos y la voz ansiosa, empezó a informarle entre constantes balbuceos de la visita de Ginny Weasley a su departamento ésa misma tarde, notificándole de su compromiso con Neville, etc., etc. Mientras la castaña a duras penas y podía digerir tres palabras seguidas. Sólo ocho letras se repetían en su cabeza: "Regresar".

— ¿Entonces? — le volvió a preguntar Luna, estrujándose las manos con impaciencia luego de contarle todo aquello.

— ¿Entonces qué? — repitió torpemente Hermione.

— ¿Iremos?… — quiso saber — ¿Estás lista para volver? — la miró intensamente.

"¿Estoy lista para volver?"

Ésa era la inquietante pregunta que se hacía Hermione casi todos los días, luego de seis años sin ver a sus mejores amigos y a la familia que alguna vez adoptó como propia.

Y aun no sabía la respuesta.


— ¿Estoy lista para volver?… — se preguntó la castaña ésa noche — ¿estoy lista para volver? — repitió en un susurro, cayendo dormida.

Flash Back

Había regresado el chico del sapo, pero llevaba a una niña con él. La muchacha ya llevaba la túnica de Hogwarts.

— ¿Alguien ha visto un sapo?, Neville perdió uno — dijo. Tenía voz de mandona, mucho pelo color castaño y los incisivos bastante largos.

— Ya le hemos dicho que no — dijo Ron, pero la niña no lo escuchaba. Estaba mirando la varita que tenía en la mano.

— Oh, ¿estás haciendo magia?, entonces vamos a verlo.

Se sentó. Ron pareció desconcertado.

— Eh… de acuerdo… — se aclaró la garganta — "Rayo de sol, margaritas, volver amarilla a ésta tonta ratita."

Agitó la varita, pero no sucedió nada. Scabbers siguió durmiendo, tan gris como siempre.

— ¿Estás seguro de que es el hechizo apropiado?… — preguntó la niña — Bueno, no es muy efectivo, ¿no?, yo probé unos pocos sencillos, sólo para practicar, y funcionaron. Nadie en mi familia es mago, fue toda una sorpresa cuando recibí mi carta, pero también estaba muy contenta, por supuesto, ya que ésta es la mejor escuela de magia, por lo que sé. Ya me he aprendido todos los libros de memoria, desde luego, es pero que eso sea suficiente… yo soy Hermione Granger. ¿Y ustedes quiénes son? — dijo todo aquello muy rápidamente.

Harry miró a Ron y se calmó al ver en su rostro aturdido que él tampoco se había aprendido todos los libros de memoria.

— Yo soy Ron Weasley — murmuró Ron.

— Harry Potter — dijo Harry.

— ¿Eres tú realmente?… — dijo Hermione — ¡Lo sé todo sobre ti!…

Fin Flash Back

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Hermione al soñar aquel primer encuentro con sus mejores amigos.

Flash Back

Harry empujó la puerta y entraron corriendo.

Hermione Granger estaba agazapada contra la pared opuesta, con aspecto de estar a punto de desmayarse. El personaje deforme avanzaba hacia ella, chocando contra los lavamanos.

— ¡DISTRÁELO! — gritó Harry desesperado, y, tirando de un grifo, lo arrojó con toda su fuerza contra la pared.

El trol se detuvo a pocos pasos de Hermione. Se balanceó, parpadeando con aire estúpido, para ver quien había he cho aquel ruido. Sus ojitos malignos detectaron a Harry. Vaciló y luego se abalanzó sobre él, levantando su bastón.

— ¡EH, CEREBRO DE GUISANTE! — gritó Ron desde el otro ex tremo, tirándole una cañería de metal. El ser deforme no pareció notar que la cañería lo golpeaba en la espalda, pero sí oyó el aullido y se detuvo otra vez, volviendo su horrible hocico hacia Ron y dando tiempo a Harry para correr.

— ¡VAMOS!, ¡CORRE!, ¡CORRE! — Harry gritó a Hermione, tratando de empujarla hacia la puerta, pero la niña no se podía mover. Seguía agazapada contra la pared, con la boca abierta de miedo.

Los gritos y los golpes parecían haber enloquecido al trol. Se volvió y se enfrentó con Ron, que estaba más cerca y no tenía manera de escapar.

Entonces Harry hizo algo muy valiente y muy estúpido; corrió, dando un gran salto, y se colgó por detrás del cuello de aquel monstruo. La atroz criatura no se daba cuenta de que Harry colgaba de su espalda, pero hasta un ser así podía sentirlo si uno le clavaba un palito de madera en la nariz, pues la varita de Harry todavía estaba en su mano cuando saltó y se había introducido directamente en uno de los orifi cios nasales del trol.

Chillando de dolor; el trol se agitó y sacudió su bastón, con Harry colgado de su cuello y luchando por su vida. En cualquier momento el monstruo lo destrozaría, o le daría un golpe terrible con el bastón.

Hermione estaba tirada en el suelo, aterrorizada. Ron empuñó su propia varita, sin saber que iba a hacer; y se oyó gritar el primer hechizo que se le ocurrió.

¡WINGARDIUM LEVIOSA!

El bastón salió volando de las manos del trol, se elevó muy arriba y luego dio la vuelta y se dejó caer con fuerza sobre la cabeza de su dueño. El trol se balanceó y cayó boca abajo con un ruido que hizo temblar la habitación…

Fin Flash Back

Incluso desde el inicio las cosas tuvieron que ser difíciles entre ellos. Que forma tan inusual la de volverse amigos.

Flash Back

Los labios de Hermione temblaron, y de pronto se lanzó sobre Harry y lo abrazó.

— ¡Hermione!

— Harry… eres un gran mago, ya lo sabes.

— No soy tan bueno como tú — contestó muy incómodo, mientras ella lo soltaba.

— ¡Yo!, — exclamó Hermione — ¡libros!, ¡inteligencia!, hay cosas mucho más importantes, amistad y valentía y… ¡oh, Harry, ten cuidado!…

Fin Flash Back

Pero como buena amiga, siempre estuvo ahí… incondicional. Se movió en la cama y abrazó la almohada, como protegiéndola.

Flash Back

— Harry, por favor, — dijo Hermione, con los ojos brillan tes de lágrimas — sé sensato. Black hizo algo terrible, terrible. Pero no… no te pongas en peligro. Eso es lo que Black quiere… estarías metiéndote en la boca del lobo si fueras a buscarlo. Tus padres no querrían que te hiciera daño, ¿ver dad?, ¡no querrían que fueras a buscar a Black!

— No sabré nunca lo que querrían, porque por culpa de Black no he hablado con ellos nunca — dijo Harry con brusquedad.

Fin Flash Back

Aun en los momentos más impetuosos de ésos dos, no dudó en seguirlos… en seguirlo a él. Se pasó una mano por la cara al sentir una opresión de ansiedad por otro recuerdo…

Flash Back

Hermione puso las manos en el lomo de Buckbeak y Harry la ayudó a montar. Luego apoyó el pie en una rama baja del arbusto y montó delante de ella. Pasó la cuerda por el cuello de Buckbeak y la ató también al otro lado, como unas riendas.

— ¿Preparada?, — susurró a Hermione — será mejor que te sujetes a mí.

Espoleó a Buckbeak con los talones.

Buckbeak emprendió el vuelo hacia el oscuro cielo. Harry le presionó los costados con las rodillas y notó que levantaba las alas. Hermione se sujetaba con fuerza a la cintura de Harry…

Fin Flash Back

Enfrentando sus propios miedos por el bien de su entonces mejor amigo. Una extraña expresión cruzó la cara de Hermione mientras dormía, era entre temor y alegría.

Flash Back

— No me hablen — les dijo Ron a Harry y Hermione en voz baja cuando unos minutos más tarde se sentaban a la mesa de Gryffindor, rodeados de gente que comentaba muy animadamente lo que había sucedido.

— ¿Por qué no? — preguntó Hermione sorprendida.

— Porque quiero fijar esto en mi memoria para siempre, — contestó Ron, con los ojos cerrados y una expresión de inmenso bienestar en la cara — Draco Malfoy, el increíble hurón botador.

Harry y Hermione se rieron…

Fin Flash Back

Pero así eran ellos. Unidos. ¿Qué más se le podía hacer?, ¿cómo abandonarlos?… Habían sido sus amigos, sus primeros verdaderos amigos. Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Hermione.

Flash Back

Levantó la tapa y les mostró el contenido.

Dentro había unas cincuenta insignias de diferentes colores, pero todas con las mismas letras: "P.E.D.D.O."

— ¿"Peddo" ?, — leyó Harry, tomando una insignia y mirándola — ¿qué es esto?

— No es "peddo", — repuso Hermione algo molesta — es pe, e, de, de, o. "Plataforma Élfica de Defensa de los Derechos Obreros."

— No había oído hablar de eso en mi vida — se extrañó Ron.

— Por supuesto que no, — replicó Hermione con énfasis — acabo de fundarla…

Fin Flash Back

La noche se escapaba por la ventana mientras una inquieta castaña seguía una cadena de sueños inquietantes en su lecho; miles de recuerdos surcaban su letargo volviéndolo turbulento, pero a la vez la llenaban de una paz que no sentía desde hacía seis años.

Flash Back

— ¡Harry, has estado genial!, — le dijo Hermione con voz chillona. Tenía marcas de uñas en la cara, donde se había apretado del miedo — ¡alucinante!, ¡de verdad!

Pero Harry miraba a Ron, que estaba muy blanco y mi raba a su vez a Harry como si éste fuera un fantasma.

— Harry, — dijo Ron muy serio — quienquiera que pusiera tu nombre en el cáliz de fuego, creo que quería matarte.

Fue como si las últimas semanas no hubieran existido, como si Harry viera a Ron por primera vez después de haber sido elegido campeón.

— Lo has comprendido, ¿eh?, — contestó Harry fríamente — te ha costado trabajo.

Hermione estaba entre ellos, nerviosa, paseando la mi rada de uno a otro. Ron abrió la boca con aire vacilante. Harry se dio cuenta de que quería disculparse y comprendió que no necesitaba oír las excusas.

— Está bien, — dijo, antes de que Ron hablara — olvídalo.

— No, — replicó Ron — yo no debería haber…

— ¡Olvídalo!

Ron le sonrió nerviosamente, y Harry le devolvió la sonrisa.

Hermione de pronto se echó a llorar.

— No hay porque llorar — le dijo Harry, desconcertado.

— ¡SON TAN TONTOS LOS DOS! — gritó ella, dando una pata da en el suelo al tiempo que le caían las lágrimas. Luego, antes de que pudieran detenerla, les dio a ambos un abrazo y se fue corriendo, ésta vez gritando de alegría…

Fin Flash Back

Los extrañaba, tenía que admitirlo; extrañaba demasiado a ése par de cabezas duras que eran sus ex mejores amigos… Pero no podía volver el tiempo atrás… No debía regresar cuando le habían roto el corazón.

Engañando. Ocultando cosas.

Flash Back

— Hasta luego, Harry — se despidió Ron, dándole una palmada en la espalda.

— ¡Adiós, Harry! — le dijo Hermione, e hizo algo que no había hecho nunca: le dio un beso en la mejilla…

Fin Flash Back

Cuando decidió marcharse nunca pensó en la posibilidad de regresar, era algo iluso pensar en eso cuando no podías sacarte un sólo recuerdo de la cabeza: el de la traición.

Flash Back

Hermione caminaba decidida por los pasillos de Hogwarts en busca de su mejor amigo Harry Potter; según su otro mejor amigo, Ron Weasley, Harry estaba en un castigo con Snape en las mazmorras. Nada fuera de lo común en él. Todo el mundo conocía la enemistad entre ambos.

Esperando que su sanción ya hubiera concluido, Hermione bajó las escaleras de dos en dos, con el corazón latiéndole frenético en el pecho por la emoción de verlo; y se adentró en el frío clima de las mazmorras. Justo cuando daba vuelta en el último pasillo; con una sonrisa de nervios en los labios; paró en seco, la sonrisa se apagó de golpe, y el alma se les vino a los pies.

Harry y Ginny estaban besándose frente al despacho de Snape.

Incredulidad. Fue el primer sentimiento que experimentó. Dolor. Fue lo que la motivó a huir rápidamente de ahí antes de que la vieran. Desilusión. Lo que hizo correr de ésa escena.

Desamor. No podía creerlo. Era inconcebible.

¿Cómo pudieron?, ¡¿cómo fue capaz?!… se preguntaba conforme el aire frío le cortaba la respiración mientras se alejaba de las mazmorras.

Aunque no podía reprocharle, después de todo, fue su culpa el no haberle dicho nada antes. Y ahora ya era demasiado tarde, pero aun así dolía. Dios, ¡cuánto dolía!

Y es que no podía creer que Harry, su mejor amigo, y el chico del cual estaba enamorada, la hubiera traicionado de ésa forma tan hiriente y cruel, con la que ella creyó era su mejor amiga y casi hermana.

Apenas hacia unos minutos había decidido por fin decirle a Harry que lo amaba, y poner fin a ése juego de indirectas, miradas y besos inconclusos que habían creado; y ahora estaba alejándose del inmenso pesar que aplastaba su pobre corazón.

El llanto se hizo presente y pronto se vio envuelta en una torrencial lluvia. Ni siquiera se dio cuenta en que momento había salido del castillo y corría por los terrenos de Hogwarts.

Y todo por su maldita cobardía. ¿Qué no estaba en Gryffindor?, ¿entonces porque diablos no le dijo nunca que estaba enamorada de él?

¿Para qué hacer ésa estúpida pregunta?, ella ya sabía la respuesta. Por tonta. Por tonta y por cobarde.

¿Cobarde a qué?, ¿a qué le tenía miedo?, ¿al rechazo?, ¿a perderlo por no ser capaz de corresponderle y alejarse de ella por sentirse incómodo estando a su lado?… Tal vez eso fue. Temía tanto perderlo que simplemente se conformó con ser siempre su mejor amiga.

O quizás fue su indecisión, posiblemente Harry se cansó de luchar por ella y no recibir nada a cambio. Merlín, si tan sólo le hubiera hablado claro desde el principio. Si le hubiera confesado aquel día en sexto curso, cuando había descubierto que lo quería de una manera distinta…

Y ahora ya era tarde. Le pertenecía a otra. Se dejó caer en la lodosa tierra, sintiendo su corazón partirse en dos.

Fin Flash Back

Su amistad nunca pasó a más que eso. No obstante, no así sus sentimientos. Sin darse cuenta poco a poco empezaron a cambiar…

Flash Back

Se oyó un fuerte ruido, seguido por un chirrido aún más potente, y la visión de Harry quedó totalmente oscurecida. Hermione se lanzó hacia él en un abrazo que casi lo desinfla, mientras la minúscula lechuza de Ron, Pidwidgeon, pasaba zumbando excitada, una y otra vez, alrededor de sus cabezas.

— ¡HARRY!…

Fin Flash Back

Ella fue la causante de ése cambio. Sólo ella y su estúpida preocupación. Y ¡ésa maldita profecía que vino a cambiarlo todo!

Flash Back

— No sé exactamente porque me va a estar dando lecciones, pero creo que debe ser por la profecía.

— Nadie sabe lo que decía de todos modos, — dijo Hermione rápidamente — se destruyó.

— A pesar de que el Profeta diga… — empezó Ron, pero Hermione dijo.

— ¡Shh!

— El Profeta tiene razón, — dijo Harry, mirándolos directamente con un gran esfuerzo; Hermione parecía asustada y Ron maravillado — ésa bolita de vidrio que se destruyó no era la única grabación de la profecía. La escuché toda entera en la oficina de Dumbledore, ante él fue hecha la profecía, así que pudo contármela. Ésta decía que… — Harry hizo un respiro hondo — parece que soy yo el que tiene que eliminar a Voldemort… al menos, decía que ninguno de nosotros podía vivir mientras el otro estuviera vivo.

— Harry, oh, Harry… — dijo Hermione.

Se sentó, una vez más, en el borde de la cama.

— Nos preguntábamos, cuando volvimos del Ministerio… obviamente, no te queríamos decir nada, pero con lo que dijo Lucius Malfoy acerca de la profecía, como era acerca de ti y Voldemort, bueno, pensamos que podía llegar a ser algo como eso… oh, Harry… — ella se le quedó mirando y luego susurró — ¿estás asustado?

— No tanto como antes, — dijo Harry — cuando la escuché por primera vez, estaba… pero ahora, parece como si siempre hubiera sabido que lo tendría que enfrentar al final…

Fin Flash Back

Se removió de nuevo en la cama, sintiendo de pronto como si reposara sobre un montón de rocas mal apiladas. Fue ahí donde todo cambió… donde pudo notar lo que antes no…

Flash Back

— Odio no poder hablar con Hagrid — dijo Hermione disgustada.

— Iremos después de Quidditch, — le aseguró Harry. Él también echaba de menos a Hagrid; aunque, como Ron, pensaba que estaban mejor sin Grawp dentro de sus vidas — aunque las pruebas pueden durar toda la mañana, se ha presentado mucha gente, — se sentía ligeramente nervioso al enfrentarse con el primer obstáculo de su capitanía — no sé porque el equipo se hizo tan popular de repente.

— Oh, vamos, Harry, — dijo Hermione, repentinamente impaciente — no es el Quidditch lo que es popular, ¡eres tú!, nunca has sido tan interesante y francamente, nunca has sido más fascinante…

Fin Flash Back

Tantos obstáculos habían vivido junto a él. Tantas aventuras y peligros. Pero no fue otro más poderoso que el mismo Voldemort el que la unió a él de por vida.

¿Qué no creía ése cruel y miserable mago en el amor?; ¡ja!, ¿entonces cómo se llamaba aquel sentimiento que él y su maldita profecía habían desencadenado en su corazón?… Sólo necesito conocer a Harry para quererlo, y una tonta esfera para revelarle sus verdaderos sentimientos.

Flash Back

— ¿Qué quiere Dumbledore?, — dijo de inmediato Hermione — ¿Harry, estás bien? — añadió ansiosamente.

— Estoy bien… — dijo brevemente Harry, corriendo junto a ellos. Voló sobre las escaleras hacia su dormitorio en donde abrió su baúl y sacó el Mapa del Merodeador y un par de calcetines hechos bola. Entonces corrió escaleras abajo a la sala común patinando en donde Ron y Hermione estaban sentados mirándolo atónitos — No tengo mucho tiempo, — dijo Harry jadeando — Dumbledore piensa que estoy buscando mi capa de invisibilidad. Escuchen…

Rápidamente les dijo a donde iba y por qué. No hizo ninguna pausa ni por las exclamaciones de horror de Hermione ni por las preguntas apresuradas de Ron, ellos podrían afinar los detalles solos más tarde.

—… ¿ven lo que esto significa?, — terminó Harry a galope — Dumbledore no estará aquí ésta noche, por lo tanto, Malfoy va a hacer otro avance hacia lo que sea que esté tramando. ¡No, escúchenme!, — les dijo enojado mientras tanto Ron como Hermione mostraban todo signo de interrumpir — yo sé que era Malfoy celebrando en el Sala de los Menesteres. Aquí, — poniendo el mapa del merodeador en la mano de Hermione — tienes que observarlo y tienes que observar a Snape también. Usa a cualquiera a quien puedas informar del Ejército de Dumbledore. Hermione, los galeones de contacto ¿todavía funcionan?, Dumbledore dice que pondrá una protección extra en la escuela, pero si Snape está involucrado sabrá cuál es la protección de Dumbledore y como evitarla, pero no esperará que ustedes lo vigilen ¿verdad?

— Harry… — empezó Hermione con los ojos enormes de miedo.

— No tengo tiempo de discutir, — dijo Harry cortésmente — toma también esto — lanzó los calcetines en las manos de Ron.

— Gracias, — dijo Ron — emh… ¿para que necesito calcetines?

— Necesitas lo que está envuelto en ellos, es el Felix Felicis, compártanlo entre ustedes y con Ginny. Mejor me voy, Dumbledore está esperando.

— No, — dijo Hermione, mientras Ron desenvolvía la pequeña botellita de poción dorada. Viéndose pasmado — no la queremos, llévatela, quien sabe a qué te vas a enfrentar.

— Voy a estar bien. Voy a estar con Dumbledore, — dijo Harry — quiero estar seguro de que ustedes estarán bien… No me mires así Hermione, te veo más tarde…

Fin Flash Back

Aquel fue el momento más angustiante en su vida. Merlín, si no hubiera pasado aquellas interminables horas pensando únicamente en el bienestar de Harry y en su paradero, quizás muchas cosas hubieran sido diferentes…

Flash Back

Ante el sonido de las puertas que se abrían, todos los miraron. Hermione corrió hacia Harry y lo abrazó, Lupin se movió hacia él también, mirándolo ansiosamente.

— ¿Estás bien Harry?

— Estoy bien…

Fin Flash Back

Pero ella ya no estaba bien. Porque había descubierto que estaba enamorada. De una u otra manera nada estaba bien.

Ni aun después de ése mismo verano, en donde Voldemort dejó de existir.

Porque nadie le había enseñado cómo ser una adolescente común y corriente. Con problemas del corazón y todo lo que conllevaba.

Ni un libro hacía mención de cómo no enamorarte de tu mejor amigo.


Ésa mañana Hermione despertó con unas horrendas ojeras bajo sus ojos mieles a causa del perturbado sueño que tuvo durante toda la noche. Habían sido tantos recuerdos, tantas memorias junto a sus amigos, pero sobre todo junto a él… tantas cosas que quiso olvidar y dejar en el pasado, mas ahora se daba cuenta que nunca pudo.

Y ahora, seis años desde su partida, se presentaba la oportunidad perfecta para volver; sin embargo, la que le daba ésa oportunidad no era otra que la que una vez consideró su mejor amiga y la cual la traicionó de la peor manera…

Y caminando nerviosamente en su oficina, esperando a alguien muy importante, no podía evitar morderse las uñas con ansiedad.

Lo había citado a las 11:00 a.m. y él nunca llegaba tarde; no obstante, ya llevaba más de 30 minutos de retraso. ¿Qué demonios había pasado para que no acudiera a su llamado?; la nota que le había mandado vía lechuza decía explícitamente: "Lo antes posible". ¡Pero de éste año, por los pantalones de Merlín!

Observó nuevamente el reloj y soltó un sonidito de frustración.

— Lo siento, en buena hora salí en mi auto. El trafico estaba tremendo y no, no podía simplemente Desaparecer y dejarlo ahí… — la puerta de abrió de golpe y Hermione saltó del susto — Perdón — rio el hombre frente a ella.

Alto, cabello negro y lacio hasta debajo de los oídos, ojos azules, de porte varonil y vestido en un pantalón de mezclilla, una playera blanca y un abrigo negro, un hombre de aproximadamente 25 años, estaba parado frente a Hermione mostrando una reluciente sonrisa que parecía de anuncio de pasta dental. Cualquier mujer caería desmayada al verlo, pero la castaña ya estaba más que acostumbrada a su atractivo, así que sólo le dio una disimulada mirada, admirándolo.

— Sucedió algo… — empezó a decir nerviosa, estrujándose las manos.

— Lo sé, me pusiste eso en el mensaje. Pero dime, ¿qué pasó? — le preguntó directamente, luego de darle un beso en la mejilla a modo de saludo.

Hermione suspiró abrumada, mientras él se sentaba sobre su escritorio con despreocupación.

— Ginny… boda… Harry… Madriguera… Luna… volver… confusión… — soltó sin coherencia alguna. Will se limitó a arquear las cejas, confundido.

— ¿Ginny se va a casar con Harry en La Madriguera… se van de luna de miel… y no sabes cuándo vuelven? — intentó relacionar las palabras.

— ¡No!… — saltó Hermione, horrorizándose por un segundo ante la descabellada idea — ¡Ginny se va a casar y nos invitó a Luna y a mí a La Madriguera para festejar el compromiso!… — le explicó con el respirar agitado. Su acompañante permaneció en silencio limitándose a analizarla con sus ojos azules — ¡Me pide volver!, — repitió visiblemente perturbada — ¡¿te das cuenta de lo que significa?!… — exclamó con la voz ahogada por la angustia — ¡Ahí va a estar Harry!, ¡lo volveré a ver!, ¡estoy confundida!; ¡Ayúdame! — le pidió desesperada, tomándolo fuertemente del abrigo.

— Un segundo… déjame ver si entendí… — la tomó por los hombros para que se calmara, mientras repasaba lo dicho por su amiga — ¿Ginny se va casar con Harry? — le preguntó no muy seguro.

— ¡Que no!… — replicó en el acto, soltándolo y alejándose dos pasos, empezando a pasearse por la oficina — Ginny se casa con Neville, ¡pero obviamente Harry estará en la fiesta!… — señaló parándose de golpe y girándose hacia él con repentino enojo brillando en sus ojos miel — ¡Te estoy pidiendo un maldito consejo, deja de hacer estúpidas preguntas! — le soltó exasperada.

— Bien… lo siento, — la miró un tanto dolido — pero tú… — Hermione lo fulminó con la mirada, lo que quería era un consejo, pero el muy… se limitaba a formular preguntas sin sentido — Jean, yo no puedo darte un consejo en esto, es tu decisión, nadie puede intervenir — trató de hacerla razonar.

— Pe-pero… — balbuceó, tratando de buscar las palabras para hacerlo cambiar de parecer — ¡Se supone que eres mi mejor amigo! — le recriminó al final, sonando indignada.

— Tú lo has dicho, "se supone" … — enfatizó mirándola ceñudo por la hipótesis — Pero recuerda que tienes otros dos mejores amigos y de los cuales te alejaste sin siquiera decir "Adiós". El único consejo que te puedo dar y es para toda la vida, es: No dejes asuntos inconclusos en tu vida, debes terminarlos porque tarde o temprano saldrán a la luz.

Hermione no supo que replicar contra aquello. Soltó un amortiguado suspiro de rendición acercándose a él y lo abrazó dejando caer la cabeza en su pecho sintiendo la calidez de su cuerpo.

— ¿Me invitas un café, Will? — le preguntó con timidez.

El pelinegro le sonrió y, tomándola de la mano, salieron de la oficina.