Capítulo 10: TE MANTENGO EN MI MEMORIA

Seis años no fue el tiempo que necesitó Ronald Weasley para saber que algo le faltaba a su vida… fueron diecisiete. Pues fue en su último año en Hogwarts cuando descubrió cuán de grande había cambiado su existencia gracias a una ingeniosa, graciosa y única, rubia de ojos grises: Luna Lovegood. La mejor amiga de su hermana. Miembro del ED. Luchadora incansable contra el reinado de terror del Innombrable y sus seguidores. Creyente de fantásticos seres inexistentes. Y, sobre todo, la única que fue capaz de enamorarlo.

Hello

Can you hear me?

Am I gettin' through to you?

Flash Back

— ¿No pudiste ser más considerado?, ¡siempre tienes que actuar tan inmaduro Ron! — reprendía Hermione a Ron mientras iban rumbo a la sala común dejando el comedor, donde todavía se escuchaba el eco de las risas provocadas por su amigo hacia Luna.

— No pensé que alguien escucharía; además, fue gracioso. Admítelo — se trató de defender, e incluso acusar a Hermione. Ésta lo vio con ganas de asesinarlo.

— Ron, el día en que admita que una de tus payasadas son graciosas, Voldemort vendrá vestido con un tutú de ballet a estirarte los pies mientras duermes — le espetó de manera irónica.

— Pues espero que sea de un color que convine con sus ojos se serpiente — sonrió de medio lado el pelirrojo.

Harry, quien los escuchaba en silencio, rodó los ojos con fastidio. En su opinión, el día en que Ron se comportara como una persona madura, Pansy Parkinson destronaría a Hermione como la mejor de la generación. Y ya de sólo imaginarlo era algo inconcebible.

— Es que eres… — suspiró con cansancio la castaña — Un día de estos terminarás arrepintiéndote de como la tratas, y entonces será demasiado tarde… — sentenció seriamente — De verdad Ron, a veces me pregunto cómo es que seguimos siendo amigos — le espetó con resignación y enojo, acelerando el paso.

— ¡Hey! — se quejó con las mejillas sonrojadas.

— ¡Olvídalo Ronald, ya madura! — le contestó a la distancia haciendo un gesto indiferente. Pero por sus pasos rápidos y la forma en que su cabello se balanceaba de un lado para otro por su velocidad, Harry y Ron suponían que estaba más que enfadada.

— ¡Ahora resulta!… — exclamó para sí el pelirrojo — ¿Desde cuándo Hermione es la defensora de Luna eh?; además, era una simple broma. Por Merlín, nadie se muere de eso — le dijo a Harry.

— Dejó de ser simple cuando todo Hogwarts se burló de ella en el Gran Comedor. Créeme Ron, si te lo hubieran hecho a ti dejarías de considerarlo simple, ¿o no? — lo retó.

— No empieces tú también — se negó a responderle. Se le hizo un nudo en la boca del estómago. La palabra remordimiento le resonó en la cabeza haciendo eco contra su cráneo.

— Lo ves. Siempre evadiendo las cosas. Hermione tiene razón… — murmuró por lo bajo.

— ¡Yo no evado nada! — saltó en el acto, deteniéndose.

— ¿Ah no?… — se detuvo Harry también, viendo hacia atrás, donde su amigo estaba — Bien, si no evades nada, ahí viene Luna, ve y discúlpate con ella — le dijo.

El rostro de Ron palideció cuando sus ojos azules miraron a la rubia dirigirse hacia ellos acompañada de Ginny. Pasó saliva.

— Yo…

— Anda. Dices que no evades nada. Ésta es la ocasión perfecta para demostrarlo — se cruzó de brazos Harry.

Las chicas estaban cada vez más cerca, cuchicheando algo entre ellas sin darse cuenta aun de su presencia. Pero justo en el momento en que levantaban la vista hacia Harry y Ron, el pelirrojo tomó de la túnica al pelinegro e hizo que se escondieran tras una armadura, tapándole la boca esperando que pasaran…

— No te preocupes Lu; te aseguro que para mañana nadie recordará la broma de mi tonto hermano. Y si no es así, te juro que yo misma me vengo de él en tu honor… — le decía Ginny, tomándola del brazo.

— Así déjalo. De todas formas, ya estoy acostumbrada… — le respondió la rubia. Mas el brillo en sus mejillas demostraba lo contrario — Para el tiempo que va a durar antes de que a Ronald se le ocurra otra — murmuró por lo bajo.

Ginny la miró con compasión, pasándole un brazo por los hombros, y siguiendo el camino abrazadas.

Algo pesado cayó en el estómago de Ron al advertir las lágrimas de Luna. La culpa hizo mella en él.

Fin Flash Back

Hello

Is it late there?

There's a laughter on the line

Are you sure you're there alone?

Algo iluso, a decir verdad, pues él fue uno de los muchos que siempre la llamaron "Lunática" en el colegio. Y aunque una parte de él mismo lo creía, ya que ésta extraordinaria rubia contaba historias de unos animales que ni siquiera Hagrid podría crear en uno de sus desafíos contra la naturaleza; Ron siempre la admiró. Recordaba aquellos días tranquilos cuando, frente a Luna, la miraba cual, si fuera ésta una chiflada, pero nada más se marchaba expresaba abiertamente a sus mejores amigos, Harry y Hermione, su gran admiración hacia la rubia.

Cause I'm

Tryin' to explain

Somethin's wrong

Ya just don't sound the same

Si tan sólo se lo hubiera dicho alguna vez y no lo hubiera estropeado tantas veces.

Flash Back

— Véanle el lado bueno chicos, — exclamó entonces Ron por encima de las voces de sus compañeros de Quidditch — si no ganamos con nuestro talento, lo haremos gracias a las distracciones de Luna. ¿O qué no?… — se rio — Semejante cabeza que trae puesta. ¡Así hasta yo creo que existen los snorkack de cuerno arrugado! — ironizó. Los chicos rieron, excepto por dos de ellos que no lo hicieron: Harry y Ginny. El primero, demasiado pensativo para escuchar lo que decían sus compañeros; la segunda, demasiado irritada con su hermano para seguirle el juego.

— Bueno, Ron tiene razón. Creo que, si los golpeadores no pueden intimidarlos, le daremos una escoba a Luna para que lo haga por nosotros — se burló uno de los cazadores.

Ron estalló en carcajadas junto a los demás.

— Tal vez deberíamos cambiar también el título de nuestro himno a "Luna es nuestra Reyna" — se carcajeó el pelirrojo, arrancando nuevamente las risas del equipo.

Eso fue más de lo que pudo tolerar Ginny, poniéndose de pie, tomó su escoba y se acercó a su hermano encarándolo.

— ¡¿Y no has pensado porque lo hace, cretino?!… — le espetó con rabia por encima de las risas de sus compañeros.

— Ah… bueno, yo… — quiso sonar indiferente. Todos los observaban. Y tanto Harry como Ginny sabían que a Ron le molestaba que toda la atención estuviera dirigida a él por otro motivo que no fuera el reírse de sus bromas o admirarlo por algo que había hecho. Siempre le sucedía lo mismo, por eso muchas veces Ginny lo llamaba cretino para bajarle los humos cuando se comportaba como tal.

— Serás tan ciego Ron… — meneó la cabeza Ginny mientras terminaba de ajustarse los guantes protectores — Hermione tenía razón, ¡tienes la sensibilidad de una piedra!… No, que digo piedra, ¡tienes la maldita sensibilidad de Voldemort! — le escupió sin miramientos. Las orejas de Ron se sonrojaron y la miró con rencor cuando pasó por su lado para salir al campo de juego. Hasta entonces Harry les prestó atención.

— Es hora — se limitó a decir, tomando del brazo a su amigo cuando quiso salir tras Ginny.

— ¿Cómo se atreve a…? — empezó a quejarse cuando salían después de los demás.

— No sé lo que dijiste o hiciste. Pero, en serio Ron, el que seas mi amigo no impedirá que deje que una vez tu hermana te dé tu merecido… — expresó sin más.

— ¡Estás de su parte! — se indignó el pelirrojo.

— No, simplemente te digo como son las cosas. Deberías empezar a tomar conciencia de ello. Después de todo, ya no somos unos niños… — y con aquel consejo de su amigo en la cabeza, Ron montó en su escoba. Escuchando como a lo lejos, el sombrero de Luna rugía.

Fin Flash Back

Why don't you

Why don't you

Go outside

Go outside

Y ahora, casi seis años después de que el trío dorado había egresado de Hogwarts, y siete en ése colegio de Magia y Hechicera; Ron no podía evitar el reprocharse su falta de sensibilidad.

Su inmadurez.

Pero, sobre todo, su cobardía a aceptar algo que quizás pudo ser lo mejor en toda su vida.

Kiss the rain

Whenever you need me

Kiss the rain

Whenever I'm gone, too long

Flash Back

—… ¿y entonces con quien irás? — le preguntaba Ron a Harry aquella tarde. El moreno se terminaba de arreglar la túnica frente al espejo.

— Invité a Luna — le respondió con gesto distraído.

— ¿Qué?, ¿a Luna?, ¿por qué?… — se enderezó en el acto. Una molestia jamás sentida viajó a través de sus venas sin saber porque aquel hecho le molestaba. Harry lo miró por el espejo arrugando el entrecejo — Es decir, que bien. Seguro harán una… pareja muy… Si, está bien — se rascó la nuca con molestia.

— ¿Todo bien? — le preguntó Harry.

— Sí, sí. ¿Por qué no habría de estarlo? — aquella pregunta se escuchó tan extraña para sus oídos como para los de Harry. Era como si se lo preguntara a él mismo.

— Además, Hermione ira con… McLaggen. Únicamente invité a Luna porque somos buenos amigos. Y sabiendo que la emocionan mucho las fiestas y ésas cosas — se encogió de hombros. Su rostro se ensombreció un segundo al mencionar la cita de Hermione.

— Supongo. Entonces… emh… si, bien por ti — se dejó caer nuevamente en la cama jugando distraídamente con una almohada.

Harry suspiró.

— Ojalá Hermione te hubiera invitado a ti. Así no tendría que soportar al imbécil de McLaggen… — dijo por último con pesadumbre — ¿Por qué lo invitó? — se lamentó en voz alta. Soltó un bufido de molestia, desistiendo en su intento de dejarse bien presentable.

— ¿Y por qué no invitaste a Ginny? — le preguntó de pronto, sin escuchar a Harry.

— ¿Ginny?, bueno, no sé. Supongo que no pensé en ella en el momento — se encogió de hombros de nuevo.

— ¿O no será que en el fondo querías invitar a Luna? — atajó mordaz.

— ¿Qué? — lo regresó a ver con incredulidad.

— Olvídalo. Se te hace tarde para tu "cita" — satirizó. Se puso de pie y avanzó a zancadas a la salida antes de que Harry le dijera algo más. Ni siquiera sabía porque estaba de pronto tan molesto.

Fin Flash Back

If your lips

Feel lonely and thirsty

Kiss the rain

And wait for the dawn.

Pero como dicen por ahí, "el 'hubiera' no existe". Y para él obviamente ése "hubiera" tampoco existió.

Fue su actitud infantil la que lo había hecho actuar como un niño inexperto e insensible ante sus ojos; y fue ésa misma actitud la que la alejaron cada vez más de él.

Su crueldad la que orilló a Luna a perder lentamente la confianza en él.

Keep in mind

We're under the same sky

And the nights

As empty for me, as for you

Flash Back

Había fallado. Tanto tiempo esperando la prueba. Practicado para su prueba de Aparición. Y lo había echado a perder. ¿Para qué el esfuerzo?, se preguntó pateando una piedra.

Hermione lo había conseguido. Sus compañeros lo habían conseguido. ¡Hasta los estúpidos de Slytherin!; y él… ¡Ja!, solamente hizo el ridículo allá en el pueblo.

Se dejó caer con pesadumbre en el pasto. Tomó distraídamente una piedra, jugando con ella entre sus dedos.

Como se estarían burlando de él ahora en la sala. ¿Para qué ir?, ¿para escuchar como todos habían aprobado y ahora podían Aparecerse a su antojo?; no, gracias. Ya tendría suficiente durante las vacaciones con los gemelos.

Oh, Merlín, ¡los gemelos!

Suspiró con amargura.

— ¿Estás bien? — le preguntó una suave voz a su espalda.

Se le tensaron los músculos de la espalda al darse cuenta de quién era… intentó por todos los medios parecer despreocupado mientras la sentía sentarse a su lado. La miró de reojo notando el brillo dorado de su cabello rubio a la luz del sol. Sus ojos grises lo miraron interrogantes. Por un momento quiso decirle la verdad. Que no estaba bien, nada bien. Que se sentía un completo tonto. Un inútil.

Pero entonces sería otra persona más que sentiría lástima por él. Y honestamente, su lista ya era demasiado larga para agregarle una más.

— Si. Todo bien — desvió la mirada hacia el lago. Lanzó la piedra, únicamente por hacer algo.

— Escuché que hoy tendrían su prueba de Aparición — comentó de pronto Luna, entusiasmada.

Ron sintió sus orejas enrojecerse.

— Aja — se limitó a decir.

— ¿Y?, ¿cómo te fue?… — quiso saber — Aunque claro, estoy segura que Hermione y tú aprobaron. ¡Qué suerte!, espero que yo apruebe al igual que ustedes el próximo año — replicó con ése aire soñador de siempre.

El pelirrojo se sintió peor. Ella tenía confianza en él. Y él… le había fallado. Sus mejillas se sonrojaron al darse cuenta de lo que pensaba. El corazón se le aceleró. De pronto la mirada penetrante de Luna le daba pavor; era como si mirara directamente hasta su alma.

— No aprobé. Yo… me escindí. Así que… Sólo, no aprobé — masculló.

— Oh… — calló desilusionada.

Si, otra persona que sentía lástima por él, pensó Ron, crispando los puños con molestia.

— Bueno, ¡entonces el próximo año!, ya verás que puedes. ¡Incluso haremos la prueba juntos!, ¿no será genial? — sus ojos grises brillaron de nuevo.

Ron se encontró a si mismo sonriendo sin poder evitarlo. Siempre entusiasta. Siempre amigable… siempre Luna. ¿De verdad una persona podía ser tan buena?, se preguntó, contemplándola con admiración.

— Gracias Luna — le sonrió mirándola a los ojos.

— ¿Por qué? — le preguntó distraída.

— Sólo… por ser tú… — desvió la mirada de nuevo cuando aquel mar azul lo cautivó — Y tienes razón. El próximo año lo lograremos. Juntos — no supo porque dijo aquello, pero lo sintió correcto.

Luna asintió gustosa.

— ¿Quieres ir a comer?, se me antoja un budín — lo invitó sin más. El estómago de Ron le dio la respuesta cuando gruñó. La boca se le hizo agua al imaginar el postre deslizarse por los labios de Luna… Su rostro se volvió escarlata. Luna adjuntó su reacción al sonido de su estómago y se levantó tendiéndole la mano.

Hasta ésa tarde, Ron jamás sintió sus manos tan torpes y transpiradas como cuando tomó aquella diminuta mano entre la suya.

Sintió que finalmente encajaba a la perfección con alguien. Pero acalló ése pensamiento cuando emprendieron camino y sus manos se soltaron.

Fin Flash Back

Y ahora, escuchando aquella deprimente canción, "Kiss the girl" de Billie Myers, no podía evitar pensar en ella… y el "hubiera".

Ron Weasley permanecía observando el jardín de la Madriguera desde la ventana del que una vez fue su cuarto. Abajo, su familia, junto a su mejor amigo, almorzaba amenamente como cualquier domingo, y sin embargo él no tenía ánimos para bajar. El recuerdo de una rubia de ojos soñadores le robaba el apetito desde hacía ya una semana completa. Cuando se volvió a encontrar con ella…

— Luna — exhaló en un suspiro.

If ya feel

You can't wait till mornin'

Kiss the rain

Kiss the rain

Kiss the rain

Fue hasta su quinto curso en donde empezó a relacionarse con Luna al crearse el ED, pero no fue hasta su séptimo año cuando se enamoró de ella. La atracción había iniciado en su sexto año, mas, como cualquier otro inexperto adolescente, dejó que su estupidez lo dominara convirtiéndolo en el ser más cruel y egocéntrico para con ella.

Las únicas personas que supieron siempre de sus sentimientos fueron Harry y Ginny. El moreno le dijo muchas veces que la tratara mejor, que molestarla no funcionaría pues el pelirrojo se limitaba a llamarla "Lunática Lovegood" cada vez que hacían mención de ella. Ginny, por otro lado, mil veces le reprochó su falta de tacto con la rubia, y aunque le hablaba a Luna bien de él, las cosas siguieron igual.

Hello

Do you miss me?

I hear you say you do

But not the way I'm missin' you

Pero es que él no tenía ni idea de cómo ser una persona "sensible" con Luna; pues siendo el sexto hijo de una familia de siete hermanos varones y una única hermana, lo lógico es que solamente recibieras golpizas, insultos, bromas pesadas; en fin, todo tipo de maltrato físico y psicológico era lo que obtenía, el único cariño lo había recibido de su madre y padre, y contando que éstos tenían que estar trabajando y sosteniendo un hogar, la simple idea de recibir muestras afectuosas se extinguieron considerablemente. Además, los hombres no eran muy reconocidos por sus muestras de afecto, lo máximo que daban era una simple palmada en la espalda, y aun así lo hacían a regañadientes.

What's new?

How's the weather?

Is it stormy where you are?

'Cause I'm so close but it feels like you're so far

Así que cuando llegó su último curso en Hogwarts y Ron descubrió sus sentimientos, simplemente no pudo demostrarlo. Eso sin contar que habían pasado demasiadas cosas, muchas entre sus dos mejores amigos; los cuales, él notaba, daban muestras de un cariño ya nada amistoso.

Ya era muy común para él ver a Hermione dándole un abrazo y un beso en la mejilla a Harry como saludo en todos ésos años, mas nunca hubiera imaginado que Harry se sonrojara cada que lo hacía, o cuando captaba la mirada de la castaña; o incluso el hecho de la mirada embelesada con la que Hermione observaba al pelinegro cuando entrenaba Quidditch, o las noches en vela que pasaban "estudiando" en la sala común. Pero, en fin, él no era quien para abrirles los ojos a ambos cuando tenía sus propios problemas, un problema demasiado hermoso y encantador para su agrado.

Oh would it mean anything

If you knew

What I'm left imagining

In my mind

In my mind

Would you go

Would you go

Kiss the rain

En fin, muchos acontecimientos habían ocurrido ése año. Poco antes de terminar el sexto año escolar habían derrotado a Voldemort y finalmente podrían cursar un año "normal" en Hogwarts. Su futuro ahora estaba a la vuelta de la esquina y su capacidad de guardián había aumentado considerablemente, tanto como para querer tener una audición para el club de los Chudley Cannons; pero esto también cambió cuando su sueño de convertirse en Auror volvió con más fuerza gracias al apoyo de su familia y amigos, por lo cual optó por ésa opción.

Así que era su último año, ya era una persona más madura, que incluso dedicaba un par de horas cada día al estudio; para estupefacción e incredulidad de Hermione; y además descubría cosas nuevas. Como el hecho de que una sonrisa de Luna parecía alegrarle una semana completa; aun a pesar de que Slughorn le cambiaba el nombre en cada clase; o que Trelawney le presagiaba una fuerte calvicie junto a una gran barriga cada vez que lo veía en los pasillos.

And you'd fall over me

Think of me

Think of me

Think of me

Only me

Kiss the rain

Todo había cambiado.

La guerra los había hecho madurar de una manera que ni una vida bastaría para explicar. Y ahora lo único que podían hacer era ser adolescentes comunes y corrientes… sin dejar de considerar el hecho de que eran magos, claro está.

Así que no fue mucha la sorpresa el que Harry literalmente barriera con los puntajes en sus clases de Defensa Contra las Artes Oscuras y se comenzara a rumorar entre todo el mundo mágico que sería el Jefe de Aurores apenas se graduara de la Academia. Hermione, mientras tanto, sobresalía sin problema alguno en su nueva asignatura de Leyes Mágicas; impartida exclusivamente por McGonagall y varios miembros reconocidos del mundo mágico, quienes eran amistades de la ahora Directora de Hogwarts; y se relacionaba ya con varios miembros importantes del mundo mágico, llevando la P.E.D.D.O. de boca en boca en busca de apoyo.

Y los sentimientos aumentaban a flor de piel.

Whenever you need me

Kiss the rain

Whenever I'm gone too long

If your lips

Feel lonely and thirsty

Kiss the rain

And wait for the dawn

Las miradas, los abrazos, las sonrisas. Todo señalaba que algo pasaba entre Harry y Hermione. Parecía que únicamente les faltaba aceptar lo que sentían y por fin estarían plenamente juntos.

No obstante, con lo que el pelirrojo, y absolutamente nadie más nunca contó, fue con que, a escasas semanas para graduarse, Hermione se alejara de ellos.

Esto sin lugar a dudas lo había dejado desconcertado y dolido; aunque fue más en su orgullo donde recibió el daño. La quería, la llevaba queriendo ésos siete años, por una fracción de segundo incluso había pensado que le gustaba, pero no era así, solamente un inmenso cariño de amigos, incluso de hermanos; fue por esto que se sintió herido en su orgullo, porque siempre la consideró una hermana y ella simplemente olvidó todo de la noche a la mañana. ¡Y eso no lo hacía la familia!

Keep in mind

We're under the same skies

And the nights

As empty for me, as for you

Y, como si el dolor de perder a Hermione fuera aun poco, el golpe de gracia lo recibió a un mes de la graduación, justamente el día que había decidido hablar con Luna…

Flash Back

— ¡Vamos Ron!, ¡tú puedes!, si pudiste quedar de guardián otro año, esto será pan comido — murmuraba para sí Ron dándose ánimos. En su mano derecha sostenía una margarita con un lazo blanco anudado al tallo, esperando cerca del aula de Transformaciones a que salieran los de sexto.

Se pasó la mano por el cabello otra vez, y suspiró profundamente. En cualquier momento ella saldría. La detendría… y luego, sólo la suerte le diría.

— ¡Yo puedo! — se acomodó un poco la corbata del uniforme y dobló el pasillo. Las manos empezaron a transpirarle.

— Necesito sacar al menos un Aceptable en Transformaciones o no podré tomarla el próximo año… — comentaba con pesadumbre un chico rubio mientras salía del aula acompañado de otro castaño.

— Yo estoy a punto de hervirme, pero en Pociones — replicó éste con mofa.

— ¡Colin!, ¡Colin! — los llamaba una chica que venía detrás de ellos.

— ¿Si? — se volteó el castaño.

— Ah… emh… olvidaste tu libro — dijo con timidez, tendiéndoselo.

— Oh, gracias Lucy… — le sonrió tomando el libro. Se dio media vuelta y empezó a caminar junto a su amigo. La chica lo vio desilusionada — ¡Te veo en el comedor! — exclamó Colin a lo lejos en dirección a la chica.

— Cla-claro — y con una sonrisa esperanzada se fue.

Ron pasó de largo a la tal Lucy y se dispuso a entrar, cuando la voz de su hermana lo detuvo, siendo simple espectador de la escena frente a sus ojos, justamente en medio del aula.

— ¡Luna ¿me quieres decir ya que es lo que pasa?! — le inquiría Ginny a la rubia.

La rubia, quien estaba lejos de prestarle la más mínima atención a la pelirroja, guardaba sus cosas en la mochila ignorándola, su ceño fruncido.

— ¡Luna! — la llamó exasperada.

— ¡No pasa nada ¿de acuerdo?!… — la miró fastidiada, colgándose la mochila al hombro bruscamente — Déjame tranquila — le espetó.

— Pero… — la miró sorprendida, nunca antes había visto a Luna enojada.

No obstante, Luna se limitó a negar con la cabeza y se dirigió a la salida sin atender a su llamado.

Soltando el aire retenido, Ron pasó saliva con dificultad al ver a Luna acercarse rápidamente hacia donde estaba él. Sin embargo, ésta apenas y le dirigió una corta mirada, bajándola inmediatamente.

— Ah… hola Luna — la saludó en un balbuceo.

— Hola — respondió secamente, sacándole la vuelta y dejándolo con la palabra en la boca.

— ¡Si tú problema es conmigo, sólo dilo, no me ignores! — salió Ginny rápidamente, vociferándole furiosa a Luna.

Ron pasó de largo de su hermana y corrió tras Luna, quien ya iba casi a la mitad del pasillo.

— ¿Te pasa algo? — le preguntó alcanzándola en el pasillo. La rubia seguía caminando.

— Nada — apresuró el paso.

— ¿De veras?, — se puso frente a ella haciéndola frenar en seco — no parece — expresó titubeante. Luna lo miró de vuelta y lo que le transmitieron sus ojos lo dejaron desconcertado.

— ¡¿Y quién eres tú para saber si me pasa algo o no?!… — le espetó con rabia — ¡¿Crees que me conoces?!… ¡Pues te equivocas!; — exclamó perdiendo los estribos — ¡No me conoces Ronald!, ¡y no te dejaría conocerme ni, aunque te tomaras el tiempo para hacerlo! — sentenció.

— Luna… — exhaló en un hilito de voz.

— ¡Ahora si soy Luna, ¿no?; ya no soy "Lunática Lovegood"!… — lo miró dolida. Ron sintió sus mejillas sonrojarse, desvió la mirada con vergüenza — ¿Sabes qué?, sólo olvídalo. Eres igual que tu hermana y Harry, — le espetó resignada. Ron la regresó a ver desconcertado — ¡eres ruin y cruel!, ¡no te importa si dañas a las personas con tus palabras!, — sus ojos se pusieron cristalinos — pues ya me cansé. ¡No quiero que me vuelvas a hablar NUNCA!… — su voz se quebró obligándola a tomar una gran bocanada de aire — Y díselo también a ellos, me ahorrarías el discurso — le sacó la vuelta y empezó a irse.

— Pero… — balbuceó Ron, tomándola del brazo.

— Sólo olvida que existo ¿está bien?… — le dijo jaloneándose — Será como siempre. Tú serás Ronald Weasley, el chico gracioso de Gryffindor; y yo seré Lunática Lovegood, la chica que cree estúpidamente en la amistad — y se fue, escuchándose perfectamente un sollozo.

La margarita cayó al suelo. Junto con las esperanzas del joven Weasley.

Fin Flash Back

If you feel

You can't wait till morning

Kiss the rain

Kiss the rain

Kiss the rain

Kiss the rain

Kiss the rain

Nunca volvió a hablar con Luna después de eso, quiso hacerlo muchas veces, pero ella siempre lo evitó. Incluso Ginny jamás volvió a hablar con ella, o Harry.

Simplemente, al igual que Hermione, Luna se alejó de ellos. Regresó a cursar su último año en Hogwarts, según Ginny, pero había cambiado, ya no era la chica despistada de siempre, no dejaba que la molestaran, se había vuelto reservada y no hablaba con prácticamente nadie a pesar de que muchos trataban de acercarse a ella. Después, cuando fue su turno de egresar, no volvieron a saber de ella… de nuevo, como Hermione.

Oooooohhhhh

Kiss the rain

Oooooohhhhh

Kiss the rain

Pero ahora la vida le daba otra oportunidad, una que no iba a desaprovechar. Tenía planeado conquistar a Luna, porque a pesar de haber pasado seis años, aun la amaba.

Y por Merlín, ¡haría lo que sea para ganarse su amor!

Su mano se cerró en el trozo de pergamino que tenía en el bolsillo. Sin pensarlo más, Desapareció. Escuchando el último verso de la canción; deseando que, cómo en la letra, Luna pudiera escucharlo.

Hello

Can ya hear me?

Can ya hear me?

Can ya hear me?

Si algo tenían las películas de comedia, era que te hacían reír así fueras la persona más amargada en la faz de la Tierra, pensaba Luna. No fue ninguna sorpresa que, a sus diecisiete años, luego de pasar unas vacaciones con Hermione y ver un maratón durante todo un fin de semana, le encantaran.

Además, que mejor que verlas un domingo en la comodidad de tu casa. Un día de completa relajación. Cero preocupaciones… ¿no?


El llamado a la puerta la obligó a hacer un mohín, levantándose del sofá. Más valía que fuera la pizza que había encargado a domicilio, porque si no…

— Hola Luna — la saludó Ron, sonriendo con vacilación.

— No eres la pizza — balbuceó Luna tontamente.