Desde pequeño ha sido así...
No tuve la oportunidad de tener una infancia normal,
No se lo que es tener un amigo,
No se lo que es ir todos los días a la escuela,
Ni ver caricaturas,
Ni jugar videojuegos,
Tampoco sé cuál es la vida de un niño normal.
-¡Nagi!
-...
¡Nagi, levántate!
-...
-¡Nagi!- con ese último aviso, las luces de la habitación se prendieron y un pequeño bulto de cobijas se removió.
-¿Qué?- respondió el chico molesto, tratando de ocultarse de la luz que le lastimaba los ojos.
-Tenemos una audición muy lejos a las 7, así que quiero que te levantes, te pongas la ropa que te dejé al pie de la cama y salgas a desayunar que no hay mucho tiempo. Tienes 10 minutos. Tenemos que llegar temprano para causar una buena impresión. – después de eso se oyó un portazo.
Una mano salió de entre las cobijas y alcanzó el apagador que estaba junto a la cama. Se sentó en la cama, frotándose los ojos y con un bostezo, una risa salió de él al repasar las palabras de su madre.
-'Tenemos', aunque no me guste, la palabra correcta es 'tienes'.
Ella es la única que quiere que tenga éxito.
Es la que se va a beneficiar cuando sea "famoso"
Si es que algún día pasa, porque...
Tan solo tengo 11 años.
-¡Mikado, Nagi! ¡Pase, por favor!
-Está bien, vamos, Nagi.- ella tomó la mano del pequeño y ambos se levantaron hasta la puerta que comunicaba con la siguiente sala.
-Solo el chico, señora.- la detuvo un miembro del staff.
-¿Por qué? ¿Quién lo dice?- repuso ella enojada.
-Son las reglas que pudieron los jueces, no quieren padres allá adentro.
Antes de que su madre pudiera hablar nuevamente, Nagi respondió.- Está bien. – y entró a la sala sin siquiera ver a su madre.
-Hazlo bien.- fue lo último que escuchó de ella.
Iba caminando tranquilo hasta que recordó que ella no le había dicho para qué estaba audicionando.
-Ehm...disculpa.- le dijo a la chica del staff.-Va a sonar algo tonto, pero...¿de qué es la audición?
-¿Hm? ¿N-No lo sabes?- preguntó deteniéndose.
-...No, lo siento.- respondió apenado. Ella sonrió, comprendiendo que era algo que sucedía muy a menudo.
-Solo te pedirán que leas un fragmento del guión, ¿está bien? Es normal estar nervioso.
-"¿Nervioso? ¡Já! Por lo menos tengo una excusa ahora"- sonrió.- Claro, gracias.- y dicho eso siguió hasta quedar en frente de los jueces.
-Soy Nagi Mikado, tengo 11 años. – se presentó.
-Que lindo~- exclamó una de las jueces.
-"¿Lindo?"- frunció el ceño un poco antes de recomponerse y seguir.
Con el paso del tiempo, aprendí algo,
Yo pretendía ser un adulto, trataba de justificar el no tener una vida normal como niño.
Pero mi única arma era eso: tener la apariencia de un niño.
"Lindo, tierno, inocente" ese es el Nagi que siempre quiso vender mi madre.
Aunque solo funciona para encantar a los adultos.
No me va muy bien con los de mi edad.
-Mikado, lee la página 394.
-Después de una serie de avances en el Pacífico, los Estados Unidos decidieron lanzar dos bombas atómicas sobre territorio japonés.
-Se ve como niña.- escuchó un murmuro. Lo ignoró.
-Las explosiones tuvieron lugar en Hiroshima y Nagasaki los día de agosto de 1945
-También tiene voz de niña.- escuchó de nuevo. Trató de ignorarlo aunque ahora podía escuchar a la mayoría hablando.
-El 14 de agosto...
-¿Estás seguro de que es un chico?
-¿¡Tienes algún problema?!- exclamó harto, mirando al chico que acababa de hablar.
-¡Mikado!
Jamás tuve amigos.
La mayoría me odian, porque los maestros tienen algún pacto con ni madre.
No pueden meterme en problemas, soy intocable.
Y eso hace que me odien aún más.
-Nagi, mañana vamos a ir a una audición muy seria, necesito que esta tarde practiques.
-¿Qué cosa?
-Canto.
-¿Qué? Pensé que estábamos apostando a que fuera actor o modelo...
-Pero hay una oportunidad muy buena, si te aceptan aseguraríamos tu carrera como idol desde ahora.
-¿Idol?- repitió, casi atragantándose con lo que estaba comiendo.
-Sí, así que practica.
-P-Pero tengo 11 años, y no hay nadie que debute antes de los 17.- dijo preocupado.
-En un agencia te aceptan, y sigues entrenando hasta que ellos te consideren listo para debutar. Pero, hay algo de dinero en el proceso así que...
-¿Y la escuela?
-Vamos, Nagi, puedes seguir yendo.
-No me refería a eso.- murmuró.
-Estoy haciendo esto por ti, Nagi. ¿Cuántas veces debo repetirlo?
-Ninguna, ya lo sé.- contestó levantándose de la mesa para poder dirigirse a su cuarto.
Un Nagi diferente al que soy.
Ese es el que el mundo quiere ver.
Alguien que no soy yo.
-¿Sabes qué hacer?- preguntó su madre.
-'Tratar de dar una buena impresion'- repitió el chico, hastiado.
-Ajá. ¿Y?- volvió a preguntar.
Nagi sonrió lo mejor que pudo.
-¡Exacto!
-Número 25.
-¡Eres tú! Vamos, Nagi.
-Sí~- exclamó.- "Comienza el acto."
Entró con andar alegre, se detuvo con un salto enfrente de los jueces.
-Hola~. Mi nombre es Nagi Mikado, tengo 11 años. Un gusto.- sonrió.
Vio las sonrisas de los mayores.
En cambio, ¿quién quiere al verdadero Nagi?
Nadie.
Primeramente porque nadie lo conoce.
Tengo que actuar como alguien que no soy para agradar a los demás.
Y mi verdadero yo...realmente no sé quién sea.
Volvi con Nagi x3 creo que tengo un poco más de idea con él...
Los capítulos los voy escribiendo en pasado pero no tengo una fecha precisa, aquí Nagi tiene 11, Kira tenía casi 18, es variado, pero hago la aclaración para no revolver a nadie xD Este niño no sé que me da, es tan pequeño pero fue arrogante con Natsuki, no se pero lo adoro xD
No sé de quién será el próximo capítulo pero espero lo lean con gusto al igual que este (?)
Liluz de Geminis: Que bueno que te gustara, me la saco de la manga pero tienen algo de sentido (?) xD espero que también te guste este y que vengas de visita con el review xD nos leemos luego
