CAPITULO 2
Hoy es el día de elección, todos los chicos y chicas de 16 años elegirán la facción donde pasaran el resto de su vida, o terminen en los abandonados. En ese caso, espero encontrar un o una mejor niñera que David.
Camino de un lado a otro con las manos en el estómago, ayer tampoco me dieron mucho de comer, David me quito casi toda mi ración y tampoco es que las manzanas que me dio Graham hubieran bastado. Pienso en los que dejaran su facción de origen, tal vez alguien de verdad, se cambie a cordialidad o un osado a verdad o algún cordialidad o alguien a erudición, o algún erudito a osadía... de todas las facciones, bueno todas menos abnegación, ellos son la facción más leal
Ya deben de estar eligiendo, me acerco hacia dónde están y me quedo esperando a que termine, ahí empieza mi parte favorita de el día de elección; cuando los nuevos iniciados de osadía saltan a un tren en movimiento.
5 minutos después los veo salir a todos. 3 eruditos, unas cuantos veraces, un cordial, creo, muchos osados *como siempre* y… ¿una abnegada? ¿Cómo?
Instintivamente empiezo a caminar hacia ahí, ¿una abnegada? No puede ser… a menos que falle, en ese caso supongo que si conseguiré una nueva niñera.
Me quedo boquiabierta cuando veo que logra subir al tren, veo a todos los demás salir, pero yo me quedo donde estoy, entonces un cordial me ve
-eres una abandonada?- dice, es joven como de unos 18 años
Yo me llevo un dedo a los labios, queriéndole dar a entender que guarde el secreto. Y lo entiende porque asiente y sigue caminando.
Yo me pongo la capucha y regreso corriendo a casa. Sin creer lo que acabo de ver:
Una abnegada en osadía.
Ya veremos cómo le va.
