CAPITULO 5
Al llegar al sector de los sin facción esta por meterse el sol, le hablo a una abandonada de osadía que fallo, es amable, pero no quiso ser mi niñera, camino hacia ella .
-hola, sasha-le digo- te sorprenderá lo que encontré
-¡Mia! No te reconocí, estas preciosa con esa ropa blanca y negra-me dice sonriendo
Es muy amable, tomo la mochila y la abro, luego le doy una manzana que conseguí.
-dios, es fruta, hace un tiempo que no como algo tan fresco-me dice y le da una mordida y luego otra hasta que se la acaba.
-oye, necesito un consejo-le digo mirándome los pies- ¿podemos hablar?
-claro, pequeña- empieza a caminar y yo la sigo- ¿Qué pasa?
-es algo privado-le digo
-tengo una idea, vamos-me dice y se echa a correr, yo corro detrás de ella, me detengo al llegar a las vías del tren, ¿Qué es lo que tiene pensado hacer?, veo que sonríe un poco- anda, a saltar, aun no lo he olvidado
Oigo el tren y sasha empieza a correr, al ver esto yo también corro, cuando pasa el tren ella se agarra del asidero y entra, luego me extiende una mano, yo la tomo y entro. Me siento en el piso, sudando frio por el susto que acabo de pasar.
-es algo difícil subir pero bajar es fácil, solo tienes que saltar y rezar para no matarte-me dice y se ríe- bueno, ¿Qué querías decirme?
-es que… bueno… yo no pienso ser más una abandonada-le digo- me arte, no pienso seguir pasando hambre y frio solo porque mis padres son egoístas
-bien… pero ¿Cómo lo harás?
-iré al orfanato.
-¿y para que quieres mi consejo?-me dice
-porque no estoy tan segura, mis padres me quieren… o eso creo, y Cristian es nuevo y creo que necesita ayuda, sabes que me gusta enseñar a todos lo que van llegando
-oye, Cristian estará bien-me dice- y debes pensar por tu felicidad, asi que yo diría que te fueras al orfanato
-gracias-murmuro- ¿quieres mi ropa?, no puedo llegar y decir que soy una abandonada vistiendo tan bien, ¿me la cambias?, la ropa me queda un poco grande y la tuya ya está muy desgastada
Ella asiente. Pero antes de siquiera quitarme la chamarra oigo gritos de alegría. Me asomo por la puerta y veo a los osados. Demonios.
-Sasha, hay que saltar, hay osados esperando el tren y si nos ven estaremos en problemas
Ella asiente y se acerca a la puerta, luego salta, veo como corre unos pasos y luego recupera el equilibrio. Pero cuando yo quiero saltar, no me atrevo, y los osados empiezan a subir, son adultos, algunos jóvenes, pero la mayoría parecen mayores a 20 años.
-¿qué haces aquí?-me pregunta una osada
-yo… yo… me subí y no sé cómo bajar, soy Mia, y soy una veraz-le digo rápido
-ya lo veo-me dice sonriendo- soy Tori, y como veras, soy osada, vamos a ir a un juego de captura la bandera, los iniciados están en el otro vagón, te invitaría pero es solo para osados, y tú eres una veraz
-yo no soy nada, no pertenezco a ninguna facción-le digo, quiero jugar con ellos.
-¿Cómo que no eres nada?-me dice arqueando una ceja. Demonios, ya lo eche todo a perder
-s-sí, yo aún no he elegido una facción y nunca pertenecí a verdad, asi que prácticamente no pertenezco a ninguna facción.- le digo esperando a que me crea- es por eso que, cuando sea mi ceremonia de elección, me transferiré a osadía
-mm, está bien, pero los otros osados no te aceptaran si vas vestida como una veraz, asi que toma mi chaqueta-me dice mientras me la pasa, yo la tomo y la miro agradecida- si preguntan, eres mi sobrina, y si te preguntan más, tu madre que ya te tenía cuando se transfirió fallo la iniciación y yo me tuve que quedar contigo, ¿está bien?
-gracias, ¿crees que ellos se van a creer eso?-le digo suavemente
-son osados, no eruditos-me dice y sonríe- ahora vamos.
Veo que todos empiezan a saltar, yo me acerco a la orilla y reúno todo el valor que puedo, salto y caigo hacia adelante, raspándome las rodillas.
-¿estás bien, niña?- me pregunta un osado, yo asiento y me levanto- y ¿tú quién eres?
-soy… la sobrina de Tori-le digo
-no sabía que Tori tenía una sobrina-me dice, ¿Cómo es que conoce a Tori?
-si… su hermana, mi madre, no pasó la iniciación y ella se quedó conmigo, hace poco que la conozco, durante mi infancia el pase con otro familiar-le digo
-como sea, pero creo que querrás alcanzar a tu tía-me dice, yo asiento y corro hacia ella.
-¿cómo se juega?-le pregunto cuando llego a su lado
-bueno, son dos equipos, y tenemos que encontrar la bandera del otro equipo y tomarla, el que la encuentre primero, gana.-dice y sonríe- vamos en el equipo de cuatro
-¿solo cuatro? ¿Por qué tan poquitos?-le pregunto y ella se ríe
-cuatro, es un chico de osadía, anda, vamos a llegar al último si no te das prisa-dice y se echa a correr
Yo voy con ella y seguimos a un grupo de personas hasta llegar a la noria, ahí, me siento mientras unos chicos hacen tonterías por otro lado. Ellos están discutiendo sobre qué hacer. Me quedo un rato sentada, volteo a ver la noria, y veo a una persona trepándola, por el largo del pelo debe ser una mujer, detrás de ella está un chico, parece que la está siguiendo, seguramente son pareja, lo más seguro es que van a subir a besarse, qué asco. Tori está hablando con otros osados, más lejos, yo me quedo viéndolos hasta que escucho un pequeño grito, casi nulo. Volteo y veo a la chica colgando de uno de los travesaños de la noria. Me levanto y empiezo a avanzar lentamente hacia ahí, sin quitar los ojos de la chica, veo que el chico que iba con ella empieza a bajar los travesaños rápidamente ¿es que la piensa dejar ahí colgada? No creí que los osados fueran tan cobardes.
Escucho un crujido y la noria comienza a moverse. Volteo a buscar al chico, el ha encendido la noria para bajar la de algún modo, veo que la chica se acerca cada vez más al piso, yo vuelvo a retrocedes y me vuelvo a sentar en el piso, seguramente fue otro estúpido -no hace falta mencionar que pasa mucho tiempo con personas mayores y escucha su lenguaje- juego osado, veo a la chica saltar y luego rueda para que el vagón no la aplaste, el chico la alcanza no sin antes volver a apagar la noria, cuando llega a su lado la rodea con los brazos y le quita las manos de la cara, se están mirando, están muy cerca, dios que asco creo que van a besarse, me volteo y me voy a otro lado, los veo hablar y luego se dividen en equipos y salen corriendo, yo voy con un equipo, tratando que no me noten, la chica rubia encuentra la bandera, está en un árbol y ella salta para alcanzarla pero otra chica llega y la toma primero, la chica se queda atrás, se ve desconcertada, pero el chico que supongo que es su novio le pone una mano en el hombro y luego es hora de volver a subirse a los trenes para regresar a osadía. Tori me ayuda subir, y me dice que salte en la sede de verdad.
-gracias, Tori, me divertí-le digo y ella asiente sonriendo
-salta, ahora-me dice y yo obedezco, salto y esta vez no caigo
Vuelvo lentamente al sector abandonado, al llegar lo primero que veo es a Cristian corriendo hacia mí, está sonriendo, al llegar a mí me abraza con fuerza
-¿dónde te habías metido?
-estaba con los osados-le digo con un hilito de voz
-¿te dijeron algo? ¿Te hicieron algo?-me pregunta preocupado
-no, solo me lastime un poco las rodillas pero estoy bien, una osada me cuido-le digo- pero no te preocupes no me descubrieron, creyó que era una veraz que escapo de su casa durante la noche para pensar y se subió al tren para matar el tiempo
Él toma mi cara entre sus manos y me obliga a mirarlo
-no quiero que vuelvas a hacer una tontería asi jamás ¿entendido?-me pregunta
-sí, no lo volveré a hacer-respondo seria
El me abraza y lo oigo murmurar algo aunque no distingo que es.
-mañana me quiero ir al orfanato-le digo
-yo te llevare, no te preocupes, estarás bien, ya no pasaras hambre o frio y tendrás una cama cómoda y calientita, y lo más importante: tendrás una familia que te cuide y te proteja
