La historia es de mi autoría, los personajes pertenecen a ONCE, espero disfruten la lectura, todo comentario y critica es bien recibida.
Bienvenida
No me equivocaba, los amigos o compañeros de Ruby ya estaban encaminados en esa carrera de alcohol, tenían algunas botellas a sus pies y tan solo entrar me ofrecen una botella recién destapada.
-Colegas ella es mi nueva vecina, así que ayúdenme a darle la bienvenida, saluden a Emma- uno de ellos se levanta de la cama –Soy el ingeniero Nolan, pero Ingeniero David está bien- intento con todas mis fuerzas no poner los ojos en blanco, los ingenieros y su gran humildad - y ese es el Ing. Eric- el otro sujeto está sentado en la silla, solo levanta la mano y correspondo su saludo.
El cuarto se aprecia más pequeño que el mío, parece que a esta chica le gusta mucho la ropa, tiene medio cuarto cubierto de ella. Tomó la cerveza y cuando estoy a punto de dar un trago Ruby me detiene –espera Emma, no puedes dar solo un trago, debes beberla toda de golpe, es tu bienvenida y debes ponerte al tono con nosotros, ya sabes, normas de fiesta- guiña el ojo y de pronto me veo entre vítores, canciones de fondo de un grupo extraño para mí y yo solo pienso en terminar esa botella- ¡Bieeeeeeen! ¡Esa es la actitud! –siento palmadas en la espalda cuando un poco de espuma se intenta ir por la otra vía, me quitan el envase vació y así poco a poco por nuestras manos circulan botellas.
Se escucha que abren la puerta de la casa, unos pasos por el pasillo y un juego de llaves, Ruby toma una botella sin abrir –permítanme, Emma, ven, te presentaré a alguien más- sujeta mi mano y salimos al pasillo –Eu, hola Zelena, te presento a la chica nueva, se llama Emma- yo me seco la mano en el pantalón, la tengo húmeda y fría por la bebida, después la extiendo hacia la chica pelirroja que esta frente a mí –Un placer conocerte Zelena- la chica me hace un escaneo rápido, casi escucho su cerebro trabajar y yo solo pienso si he llegado a un lugar donde todos tienen asesores de imagen, hasta que escucho su voz y un brillo en sus ojos –sí, sí, espero que te hayas acomodado ya querida, bienvenida- muestra una sonrisa natural pero que por algo intuyo que la tiene más que ensayada, la dueña de la fiesta me saca de ese incomodo momento con su voz alegre, creo que con o sin alcohol esta chica pelinegra es una fichita – oye Zelena, estamos haciendo una fiesta de bienvenida y eres bien recibida si gustas –le ofrece una botella que la recién llegada rechaza -gracias querida pero no, tengo clase mañana, disfruten- me siento una espectadora en algo raro - Espero que no te moleste el ruido-, -sabes que no querida, hasta mañana- sin más entra a su cuarto, nosotras solo nos vemos y volvemos a la fiesta donde los otros dos están en una competencia de shots con tequila.
E perdido un tanto la cuenta de cuantas cervezas y shots llevo, pero mi celular vibra en el bolsillo, cierto, es hora de la llamada –Chicos, los dejaré un momento, debo hacer una llamada, continuar sin mí – veo las miradas que se lanzan entre ellos, sé que he arrastrado un poco las palabras, la lengua se me ha entumido y mis pies se sienten un tanto torpes, tenía algunas semanas sin beber tanto o al menos así de rápido; entro a mi habitación y le llamo a ella, sé que una sonrisa boba se me coloca en la cara, espero que no esté su madre cerca, me había comentado que tenía problemas por nuestras llamadas a altas horas de la noche pero era el único momento en el cual ambas estábamos libres, en ocasiones me dejaba hablar con Anna en la llamada, eso era algo que me sacaba a veces de lugar, ¿Por qué me dejaba con su hermanita cuando yo solo quería escuchar su voz?, vaya que estas clavada Swan. Me veo el espejo la mirada ya está perdida y el rubor del alcohol a aparecido, dos tonos después me a contestado.
-Hey, hola, ¿Cómo estás?- le saludo alegre- Parece que estas volviendo a tus hábitos- me hace alusión a cuando comenzábamos a hablarnos todos los días y yo estaba bebida, aclaremos que no soy una briaga, es solo que en mi anterior casa bebíamos diario, aun me pregunto cómo es que aun así teníamos energía para ir a las oficinas y al salir seguir bebiendo –¿Emms estas allí?, ¿o se ha vuelto a cortar la llamada?-, -aquí estoy, aún. Vaya que extrañaba un poco desvelarme de esta manera, ¿qué tal estuvo tu día?- y poco a poco estuve platicando con ella, Elsa es un tanto tímida, para muchos otros ella es fría, en realidad es difícil que te permita conocerla pero poco a poco hemos ido pasando esas barreras, aun no le he dicho que me gusta, solo nos llamamos todos los días, si es tonto hasta cierto punto, no suceden grandes cambios en nuestras rutinas, pero es agradable.
Casi una hora después tocan a la puerta –Rubia, ¿estás bien?, ven a continuarla- no quiero cortar la llamada con Elsa pero ella me dice que Anna ha subido a su cama a dormir, la pequeña tiende a tener pesadillas y busca a su hermana, así que tendremos que terminar la llamada, antes de volver a la fiesta termino la llamada –¿Con cuantos comparto tu cama hoy?, recuerda hacerme mi espacio- escucho que ella hace una exclamación como si lo pensará –Pues creo que hoy seremos cuatro, pero tú puedes dormir en mis pies o en el piso- graciosa ella –mejor te abrazo y mandamos a tu visita a los pies, recuerda que mi lugar es una orilla, Anna patea y mejor te dejo a ti recibir esos golpes, jajajaja –sé que ella ha puesto sus ojos en blanco, es un gesto muy suyo, al final solo le digo -descansa pequeño cubito- cuelgo y vuelvo a la fiesta.
Al entrar los ingenieros están a punto de golpearse, Erick tiene el puño levantado preparado para atacar a David, vaya que amistades, me miran, vuelven a ofrecerme otro trago y parecen que las cosas se calman, la verdad he dejado de prestarles atención después de que han comenzado con anécdotas del trabajo, en su lugar me he entretenido enviando pequeños audios a Elsa por whatsapp cuando una canción me gusta para dedicársela, soy demasiado obvia.
Cuando estamos a un paso de terminarnos el alcohol nos a dado hambre, - son casi las 3 am, vamos por pizzas a un 24/7 que está a unas cuadras, ¿David traes tu camioneta?- pregunta la pelinegra a su compañero y yo decido que no me subiré en un carro con esos tres, David apenas puede caminar y los otros no están mejor, al final terminamos con cervezas en vasos desechables caminando por media calle cantando a todo pulmón con un celular, quizás el de Eric.
De pronto David se quita los zapatos y se cuelga de una palmera que estaba en la calle, ¿de que circo a salido este tipo?, el parecito comienza a sacarle video, mañana será épico, son una botarga, espero integrarme rápido con ellos; Nolan se baja sonriendo de su imitación de un mono en la ciudad quitándome mi bebida y se hecha a correr a las pizzas.
Después del 24/7, varias pizzas y agua mineral, regresamos con Ruby a la casa, pasan las 4 a.m. Eric se ha ido a su casa, David se quedará con la pelinegra; me despido de ellos y meto una botella de agua al refrigerador la necesitaré al rato; minutos después al abrir la puerta de mi cuarto siento un abrazo por la espalda y un aliento en mi cuello –Rubia me caes muy bien, ¿quieres dormir conmigo esta noche?-
