Un nuevo capitulo, con la misma aclaración, la historia es mía pero por desgracia los personajes no me pertenecen, ya quisiera yo. La historia será SQ eventualmente. Disfruten la lectura.


Al otro lado del puente

Regina Mills

Este fin de semana sería uno muy bueno, Danielle había decidido que celebráramos nuestro aniversario en su departamento cerca de la playa, me sentía muy bien con ella, a pesar de que mi hermana me soltaba constantemente sus comentarios sobre mi novia 'leñadora' conmigo es un amor de persona, reconozco que ella era de usar camisas y pantalón, y yo, bueno, yo tengo un estilo muy diferente a ella.

Cierro el grifo de la regadera y comienzo a arreglarme sé que le gustará mi presente, eh comprado un conjunto que le encantará, tengo planeadas unas cuantas travesuras, no es que seamos santas, tenemos nuestros 24 años y los sabemos disfrutar, cualquiera diría que no conocemos nada del mundo, pero cuando se vive en ciudad uno aprende rápido algunas 'cosillas'.

Conocí a Danielle al entrar a la universidad, estábamos en carreras diferentes pero al terminar el primer semestre decidí hacer un cambio para pasar más tiempo con ella y tener cosas en común, quizás podría hacer que fuera mi pareja, en aquel entonces yo ya sabía que me atraían las mujeres, aunque en realidad Zelena me empujó a salir del armario en mi cumpleaños después de regalarme un privado en un table; aun no comprendo si fue buscando hacerse la graciosa o en realidad fue un regalo de buena intensión.

Camino por la habitación terminando de vestirme, ella no debe tardar en venir al departamento, a pesar de que no vivía lejos de casa de mis padres habíamos decidido rentar un loft en la ciudad para ver como convivíamos y un año después henos aquí, con próximamente 4 años de relación, algunos problemas como todas las parejas, algunos causados por mí y otros por tonterías que de momento no vale la pena recordar, la verdad es que Danielle me ha tenido mucha paciencia suelo ser torpe para comunicar mis emociones en algunos momentos. Solo me faltan las zapatillas, no salgo de casa si no es con ellas, un poquito de empoderamiento femenino de 10 cm y estoy lista.

El loft es bastante acogedor, tiene mi estilo minimista cubriéndolo completamente, no se compara al lugar donde vive Zel, si a eso se le puede llamar vivir, claro; me gustaba que todo estuviera conectado además así podíamos coquetear descaradamente en nuestros momentos y cubria nuestras necesidades por completo.

Baje las escaleras con la maleta para no perder tiempo cuando diera la hora, aproveche y envíe mensaje a mi hermana, debía recordar pasar por los vestidos para la fiesta de cumpleaños de madre, Cora Mills llegaba a ser un gran dolor de cabeza cuando se lo proponía, esta ocasión mandamos hacer los vestidos para nosotros y un traje para Danielle, se aproximaba una batalla y no le daría el gusto a madre para atacar la vestimenta de mi pareja.

Segundos después de escribirle a Zel, la puerta del loft es abierta y veo a mi chica con cara de cansancio desabrochándose la camisa, da unos pasos hacia mi, me abraza y se sienta en el sofá.

–¡que cansancio!, ¿Gina vas a salir con tu familia? Estas muy guapa, seguro que hoy si pasas el escáner de mi señora cuasi suegra– la observo tomar el control de la tele y buscar entre los canales seguramente alguna de sus series, me detengo un momento, entrecierro lo ojos y la miro acusadoramente.

– ¡No puede ser!, ¡Danielle Colter!, has olvidado lo que íbamos a hacer hoy – sujeto uno de los cojines y se lo lanzó.

–¡Será posible! – ella alcanza a cubrirse con sus brazos mientras yo doy unos pasos hacia la cocina, necesito un vaso de agua fría, ella se levanta con su camisa abierta dejando ver su bra de encaje azul, es tan bella y excitante y me lanzaría sobre ella si no fuera que estoy molesta.

–Gina, cariño, es una broma- se acerca por mi espalda rodeando mi cintura con sus brazos.

– No Danielle, Gina nada, no es la primera vez que olvidas nuestros compromisos y últimamente lo haces con mayor frecuencia y no sabes cuánto daño me provocas con ello- mi mano deja el vaso en el fregador, Dani respira cerca de mi oído, odio que conozca tan bien mis puntos débiles, siento sus labios en mi mejilla, es un beso suave.

–Gina, perdóname, es una broma…

-¡Pues tienes un muy mal gusto con tus bromas!- digo tajantemente, ella me hace girar para mirarme a los ojos.

–Gina, solo hacía unos minutos de descanso, dame media hora y nos vamos ¿si?, tengo mi maleta en el auto, solo me doy una ducha, en serio vengo cansada- me sujeta del mentón, acerca su rostro al mío para darme un besos de esquimal, me pierdo en sus ojos, esas hermosas pozas azules y me siento tonta por creer que olvidaría nuestro aniversario.

–En realidad creí que lo habías olvidado…- y allí va mi orgullo hasta el piso.

-No podría olvidarlo, me lo estuviste recordando casi todos los días y lo señalaste en el calendario de la puerta, ¿recuerdas?- me da un pequeño beso para después señalar con su cabeza a la puerta, con el tono de mi labial 'Lady Danger' se encuentra marcado este día, y me siento más estúpida aun.

–Perdóname amor– solo agacho la mirada y sujeto su mano.

–Ve a bañarte, te prepararé un café para que revivas un poco, de momento aprovecharé para llamar a Zelena, ¿sí? – le sonrío y ella asiente.

–Que lastima que estas ya arregladita, ¿no te gustaría acompañarme?- la descarada me guiña el ojo y le suelto una colleja.

– Ándate a bañar, ya – le empujo hacia el baño y prendo la cafetera unos minutos después – que raro, huele a perfume –.