Hola,
Comparto otra capitulo de esta historia.
Espero que lo disfruten.
14 meses…
Hiroshi aún no caminaba.
Korra y Asami habían decidido no presionarlo, ni tampoco preocuparse del hecho de que la mayoría de los bebés comenzaban está etapa antes de su primer año o poco después, ellas simplemente querían que el pequeño decidiera hacerlo cuando estuviese listo. Acordaron que solo lo dejarían ser.
Así que el pequeño solo se arrastraba por las habitaciones, jugaba acostado o sentado con sus juguetes y de vez en cuando se apoyaba en alguna superficie y se ponía de pie.
La primera vez que se sostuvo de un sillón y se puso de pie, Korra enloqueció creyendo que caminaría, lo animó, reaccionó de sobremanera y le rogó a Asami que trajese la cámara para capturar el momento. Pero Hiroshi no caminó, solo estuvo mirando a Korra y riendo de su actitud antes de volver a poner de vuelta su pequeño trasero contra el suelo.
Esto se repitió varias veces. Incluso más de las que Asami hubiese esperado. Y un día, el Avatar solo se rindió. Hiroshi no estaba listo para caminar y ellas no iban a presionarlo.
Asami a veces también trabajaba de casa para pasar más tiempo con su pequeño. Esta semana Korra estaba en unas colonias del reino tierra. Había un grupo de terroristas trabajando en conspiración contra el presidente recién electo de la nación tierra, habían proclamado una monarquía temporal y aterrorizaban ciertas regiones tratando de someterlas. El Avatar estaba trabajando en desmantelar esa organización. Korra había insistido en que Asami no la acompañará dado que era más peligroso de lo que aparentaba y no era el lugar apropiado para traer un bebé.
Así que la ingeniera estaba en casa con Hiroshi.
Tenía planes de alcanzar a su esposa en la nación tierra si para el fin de semana la cosas no mejoraban. Incluso ya había hablado con Pema para que cuidase de Hiroshi en caso de que ella tuviese que partir.
Ser la esposa del Avatar significaba nunca estar del todo tranquila.
Pero mientras tanto, estaba en casa, en una de las salas de la inmensa mansión. La habitación había sido acondicionada con algunas mesas de trabajo con protectores en las esquinas y un suelo acojinado para que el pequeño Hiroshi pudiese gatear sin problemas. Había muchos juguetes tirados alrededor con los que el bebé jugaba antes de pasar al siguiente.
Asami se encontraba revisando papeleo, a veces Hiroshi se acercaba a su lado en busca de su atención y entonces la ingeniera jugaba un rato con su pequeño hijo, antes de que este se volviese a distraer en otra cosa. Entonces la ingeniera volvía su atención al trabajo, claro que siempre con el mantenerse al pendiente de su hijo.
Y entonces sucedió.
Asami volvió la vista hacia Hiroshi quien no se había acercado en un rato y lo encontró de pie casi a media habitación.
El corazón le saltó un latido.
El pequeño la miraba sonriente mostrando sus dos pequeños dientes delantero y aplaudía emocionado antes de inclinarse hacia el frente y dar un paso tembloroso.
Asami se congeló en su sitio sintiendo como la emoción se acumulaba en su pecho.
¿Acaso Hiroshi ya había dado sus primeros pasos y ella se los perdió? Pero entonces el pequeño volvió a tambalearse un poco antes de dar otros dos pasos hacia la ingeniera.
Asami quería brincar de emoción, quería correr por la videocámara para capturar el momento, quería llamarle a Korra, quería hacer muchas cosas, pero, en su lugar se movió muy lentamente en dirección del niño. Cómo temiendo que, al moverse normal, el bebé se asustaría y volvería a sentarse.
Hiroshi reía emocionado también por su más reciente hazaña.
Asami caminó lentamente acercándose al pequeño, pero conservando una cierta distancia. "Ven, mi niño, ven con mami" se arrodilló extendiendo las manos.
Hiroshi se rió y se tambaleó un poco.
"Camina hacía mi" murmuró con gracia. "Ven con mami" insistió.
El bebé dudó un poco más antes de dar otro paso y luego extendió sus pequeñas manos mientras balbuceaba.
Asami sonrió.
"Eso es mi amor, ven" lo animó.
Hiroshi miró la distancia ante de que finalmente diera un paso seguido de otro hasta llegar a los brazos de su madre.
Asami lo abrazó, lo levantó del suelo y lo llenó de besos. Sin quererlo sus ojos se había inundado con lágrimas de emoción. "Lo lograste, mi niño" y siguió llenando sus mejillas con besos. "Mamá Korra se morirá de envidia cuando le cuente" finalizó.
Hiroshi solo balbuceaba mientras se entretenía jugando con el cabello de su madre.
Asami lo miró con orgullo, aún no podía creer que estuviera creciendo tan rápido. Cuando Korra volvió a casa dos semanas después, Hiroshi ya caminaba.
…
17 meses…
Hiroshi se estaba tomando su tiempo para hablar.
Balbuceaba con mucha frecuencia e incluso extendía algunas sílabas consecutivamente haciendo que sonase algo parecido a "mamá" pero agregando más sílabas de las mismas.
Asami y Korra había aprendió a comunicarse con él sin necesidad de que hablase. La ingeniera algunas tardes se sentaba con el pequeño tratando de enseñarle algunas palabras, pero Hiroshi siempre parecía más entretenido en distraerse con alguna otra cosa.
Recientemente Hiroshi también le había perdido el miedo a Naga y disfrutaba de cortas visitas con el perro oso polar.
Al pequeño le gustaba tirar del pelo de sus patas o tratar de alcanzarla corriendo detrás de ella, Korra algunas veces lo aseguraba a su torso y montaba a Naga en un corto paseo. Asami no era muy feliz con ello, pero Hiroshi realmente lo disfrutaba y lo más importante de todo, es que volvía muy cansado de esos paseos por lo que caía dormido en seguida.
Así que habían vuelto del paseo y el pequeño Hiroshi no paraba de reír. Asami los miraba desde la puerta trasera que daba al jardín con los brazos cruzados sobre el pecho, por su atuendo, había estado trabajando en su taller seguramente.
-¿Qué tal ha ido el paseo?- Preguntó con su preciosa sonrisa iluminando su rostro.
Korra sí que amaba a esa mujer.
-Creo que alguien no quiere que termine-Se río mientras Hiroshi trataba de escapar de la tela que la mantenía unida al Avatar tratando de alcanzar el pelo de Naga. -Ayúdame a bajar a este pequeño alborotador- Finalizó.
Korra sostuvo al Hiroshi mientras lo liberaba y finalmente se lo entregó a la ingeniera quien ya estaba esperando por él. Asami lo sostuvo entre sus brazos mientras el pequeño seguía insistiendo en tratar de alcanzar el pelo del perro oso polar.
-Es hora de tomar un baño hombrecito- La ingeniera lo sostuvo, pero Hiroshi comenzó a luchar para que lo dejasen acercarse a Naga mientras balbuceaba sin sentido.
-Hoy estamos más emocionados que de costumbre- Korra bajó del perro oso polar y la acarició. Naga le devolvió el gesto lamiéndole la cara. -Buena chica, buena chica- El Avatar se dirigió a su amiga. -Te traeré algo rico de comer en un momento- Finalizó
Asami sonreía mientras sostenía más firmemente a su hijo. En medio del forcejeo y su balbuceo sin sentido, Hiroshi por fin pronunció una palabra completa.
-Na…ga, Naga- Y estiró su pequeña mano.
Korra y Asami se miraron sin creérselo.
-¿Qué acaba de decir?- Preguntó casi ofendida.
-Naga…- Volvió a repetir el pequeño, aun extendiendo sus brazos hacia el perro oso polar.
-Oh no no no no… ¿Es en serio?- Preguntó Korra al borde de la risa.
-Naga… Naga- Hiroshi continuó.
Asami lo miro con incredulidad. -¿Puedes decir Naga y no mamá?- La ingeniera estaba muy ofendida.
Korra estalló de risa.
…
20 meses…
La mayoría de los maestros agua, daban indicios de sus habilidades entre los 3 y los 5 años de vida. Korra había sido un caso extraordinario, mostrando sus habilidades desde su primer año de vida y teniendo cierto dominio de ese y otros dos elementos a los 4 años. Todo un prodigio.
Sin embargo y pese a esto, ni Korra ni Asami tenían grandes expectativas sobre cuando Hiroshi comenzaría a hacer agua control. Aún era muy pequeño y aunque ya caminaba bastante bien y su balbuceo era torpe, era un niño normal, como cualquier otro.
Por lo pronto, Korra se encontraba en el templo del aire.
Esta mañana no se había sentido muy bien, de hecho, había tenido un par de mañanas con cierto malestar en el estómago así que no estaba tomando grandes responsabilidades. Hoy simplemente había ido al templo del aire porque Pema le prometió cuidar de ella y de Hiroshi mientras Asami trabajaba.
Así que estaban en la mesa mientras comían el almuerzo. Hiroshi estaba sentado en su sillita de bebé y comía muy a gusto con ambas manos. Korra estaba a su lado, mirando sin ánimos su pastel de papa que aún no había tocado y bebiendo su agua gasificada.
-Náuseas y mareos- susurró Pema por lo bajo. -Pareciera que estás embarazada-
-Yo diría enferma del estómago – Susurró por lo bajo dando pequeños sorbos a su agua.
-¿Estás embarazada, Korra?- Ikki preguntó imprudentemente desde el otro lado de la mesa. -¿Asami y tu tendrán otro hijo?-
Korra apenas levantó la vista.
-Imposible, con Hiroshi tenemos suficiente por ahora- Habló apartando un vaso con algún jugo lejos del alcance de su hijo, quien de pronto había puesto su atención en dicho objeto. -Quizás en un par de años- Finalizó.
-Lo mejor de su relación seguramente es que ustedes no deben preocuparse por embarazos accidentales- Pema giró los ojos.
Korra tomó una servilleta y comenzó a limpiar las pequeñas manos de su hijo mientras este se estiraba tratando de alcanzar el vaso.
-¿Vendrá Asami esta noche?- Preguntó Meelo que comía junto a su madre. Asami siempre había sido el crush eterno del adolescente.
-Espero que sí, alguien tendrá que llevarnos a casa- Levantó a Hiroshi de su silla con la intención de limpiarlo. El pequeño inquieto trato de trepar sobre la mesa para alcanzar el jugo y Korra volvió a ponerlo lejos de su alcance.
En un movimiento mientras se estiraba, Korra lo sostuvo con firmeza. -No, Hiroshi… no puedes tomas jugo, esta endulzado y mami Asami no me lo perdonará si te lo doy- Korra insistió mirando la determinación en los ojos azules de su hijo.
-Korra…- Ikki susurró por lo bajo atrayendo la atención del Avatar.
De pronto todos estaban haciendo silencio.
-¿Si?- Preguntó volviendo la vista hacia la maestra aire.
Todos miraban en su dirección.
Korra volvió su vista hacia Hiroshi quien sostenía el jugo en el aire con ambas manos estiradas en dirección del vaso que cada vez se veía más vacío.
-¿Él está…?- El Avatar no terminó la frase.
-¡Hiroshi está haciendo agua control!-Exclamó Meelo emocionado señalando la nube de jugo que flotaba en dirección al pequeño.
Korra seguía mirando si creérselo.
El jugo flotó sobre el pequeño quien comenzó a reír.
-Y aquí se termina tu fase de mamá de un niño normal- Exclamó Pema con resignación antes de que el jugo cayera sobre el regazo de Korra salpicando a Pema, a Rohan que estaba junto a Korra y mojando a Hiroshi en el proceso.
Korra retiró el jugo de su regazo con agua control con una sonrisa de satisfacción.
-Tienes que hacer esto frente a mami Asami- Habló mientras levantó al pequeño y lo llenaba de besos.
Gracias por haber llegado hasta aquí.
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