Hola!

Se que acabo de subir un capitulo, pero también tenía terminado este así que decidí subirlo también.

Espero que lo disfruten.


Asami estaba recargada en la puerta del baño de la habitación mientras Korra devolvía su comida.

-¿Porque te pone en este estado volar? No sabía que estabas tan mal- Preguntó un poco preocupada mientras le entregaba una toalla.

El Avatar tomó la toalla entre sus manos antes de levantarse del suelo, su semblante era pálido. -Ojalá lo supiera- Finalizó mientras se lavaba la boca.

Korra no había podido volar en su planeador en las últimas dos semanas. La mitad del tiempo estaba mareada y tenía muchas náuseas por cualquier cosa. Pero volar estaba totalmente fuera del límite, incluso en el dirigible.

-Según los doctores, estoy en perfecto estado de salud, según ellos todo es mental- El Avatar salió tambaleándose fuera del baño. -Ojalá no hubiese hecho este compromiso con mis padres y no tuviésemos que viajar justo ahora-

Korra se sentó en la cama de su camarote, respirando con irregularidad

-¿Estás bien? ¿Necesitas que te traiga un vaso con agua? - Preguntó Asami sentándose a su lado.

-No, estoy bien- Insistió Korra. -Creo que solo me recostaré aquí hasta que lleguemos al Polo norte- Terminó ladeándose lentamente sobre la cama y adoptando una posición fetal.

-Vas a estar bien, cariño. Yo creo que Kya te puede revisar, lo que sea que tengas seguro que ella va a encontrarlo- Asami acarició su cabello y se inclinó para besar su frente. –Será beneficioso, ya verás- Depositó más besos cortos en su frente.

-Lo gracioso es que siempre empiezan pensando que estoy embarazada- Susurró con cierto humor desde su ovillo. -Supongo que también lo pensaría si no hubiese tenido el periodo- Finalizó bromeando.

Asami se congeló en su lugar.

-Además, no hemos intentado tener otro hijo, ni tampoco hemos visitado a los espíritus, es absurdo – Korra terminó acomodándose en su lugar.

La ingeniera permaneció de piedra en su lugar, sin moverse.

-Iré… iré a ver si Hiroshi ya se despertó- Titubeó Asami levantándose de su sitio y apresurando se a salir de la habitación.

La ingeniera cerró la puerta y se quedó congelada ahí por un momento. Ella no recordaba cuando tuvo su periodo por última vez.

Al aterrizar el dirigible, Korra fue la primera en bajar apresuradamente. Le urgía salir de ese lugar y tocar tierra. Asami bajó poco después con Hiroshi de la mano.

Tonraq y Senna se apresuraron a saludar a su nieto. Adoraban al pequeño.

La pareja se encontraba ahí para la inauguración del festival de los espíritus en el Polo Norte y también para celebrar la boda de Eska. Sus padres habían venido desde el Polo Sur para apoyar a la familia, así que Korra había prometido hacer lo mismo.

La bienvenida en el palacio había estado bien, Korra tardó un par de horas en reponerse del malestar por haber volado cuando, el olor del banquete que se preparaba en la cocina le regresó todas las náuseas de golpe.

-Esto se siente como una tortura- Exclamó Korra sin ganas mientras hacía un gesto de desagrado. -Jamás he sido particular fan del estofado de foca pingüino, pero, de verdad que preferiría pasar hambre un mes que tener que comerlo el día de hoy- Exclamó sin ganas, su rostro era casi tan blanco como el papel.

-¿Cómo puedes olerlo? Yo no siento nada- Asami se esforzó por percibir el aroma de la comida del banquete, pero nada. No llegaba hasta la recepción.

-¿Cómo que no lo sientes? Lo puedo sentir en cada célula de mi cuerpo, es repulsivo- Korra se llevó los dedos a la nariz cubriendo sus fosas, realmente podía sentir a la perfección el olor de la comida.

-Lo siento, cariño, solo serán un par de horas- Asami le acarició el brazo mientras veía como Tonraq desde su lugar presumía al pequeño Hiroshi entre los monarcas de la tribu del norte.

-Es fácil para ti decirlo, no has perdido tres kilos a base de vómitos la última semana- Korra se recargó en la mesa.

La ceremonia matrimonial aún no comenzaba y el Avatar ya no veía la hora de que todo esto terminara.

-Te vez bastante mal hija, ¿Estás bien? - Preguntó Senna llegando a su lado. La había estado observando desde hacía un rato.

Korra estaba muy pálida.

-Ha estado mareada y no ha parado de vomitar desde hace dos semanas- Respondió Asami a su lado que seguía acariciando su brazo y su espalda tratando de animarla.

Korra suspiró agotada. Era muy agobiante está situación.

-¿Estás embarazada?- Preguntó la madre de Avatar bastante preocupada.

-Ay, por favor ¿Porqué todos piensan eso? Es absurdo - Korra Preguntó irritada. -No, no estoy embarazada, mamá, no lo estamos, ni lo estaremos, solo estoy muy muy enferma del estómago y estoy en la tonta boda de mi prima que decidió servir estofado de foca pingüino y es realmente repugnante, de todas las cosas que pudo servir en su banquete, eligió el maldito estofado de foca pingüino- Exclamó finalmente sintiendo las náuseas subiendo por su garganta. -Si me disculpan, iré a vomitar- Y con la misma actitud irritada se levantó de su lugar rumbo al baño.

La mujer mayor y Asami se quedaron de piedra en su lugar mirándose entre sí.

-¿Cuál es su problema?- Preguntó Senna mirando en dirección donde el Avatar desapareció.

-Iré a ver cómo está- Asami se movió detrás de ella.

La ingeniera no tenía sueño.

Había hecho algunas llamadas a Industrias Futuro antes de ir a la cama, y estuvo tratando de dormir un rato, pero no tuvo éxito. Había sido un día largo y estaba agotada, no tanto por Hiroshi quien se la había pasado con su abuelo la mayor parte del tiempo, si no por Korra que estaba en extremo irritable y su malestar las había obligado a retirarse temprano después de la ceremonia nupcial.

Asami no quería indagar mucho en el asunto. Senna le había comentado que Kya la revisaría al día siguiente por la mañana, por lo que la ingeniera no estaba haciendo ninguna suposición.

Korra no estaba embarazada, de ninguna forma, eso ya lo había dejado claro decenas de veces, pero Asami tampoco lo estaba, ¿no? Korra lo sabría y había jurado que no había hecho nada está vez. Así que solo se estaba sugestionado. Solo estaba dejando que la presión externa y los malestares de Korra le afectarán.

-¿No podías dormir?- Una voz la sacó de sus pensamientos abruptamente dando un brinco y llevándose una mano al pecho. Tenía un libro en su regazo que aterrizó en el suelo.

-Jo…der- Asami respiró pesadamente viendo la figura que emergía del obscuro pasillo hacia la pequeña salita donde descansaba la ingeniera.

-Lo siento, no quise asustarte- Kya exclamó tomando asiento en uno de los sillones. -A veces no puedo dormir, quizás sea cosa de la edad, no lo sé… quise salir a dar un paseo- Le sonrió mientras hablaba, Asami ya había recogido su libro. -Este palacio siempre me ha parecido un poco escalofriante y con los primos de Korra al mando de este lugar… bueno, es de esperarse un ambiente sombrío, ¿Cómo está Korra?- Kya preguntó mientras bebía de una tasa que traía consigo, quizás era té o algún otro líquido humeante, Asami podía ver el vapor que emanaba.

-Bien, dentro de todo está bien, se quedó dormida enseguida, no se ha sentido bien últimamente y eso la tiene muy agotada- Finalizó haciendo a un lado el libro. No tenía la intención de tener compañía está noche, pero Kya parecía una cara amigable. A Asami siempre le había agradado.

-Si, le prometí a Senna que la revisaría mañana- Kya hizo a un lado su bebida y junto las manos sobre su regazo. -¿Y tú, cómo estás?- finalizó.

Nadie le había hecho esa pregunta, no por lo menos este día.

-Bien, todo bien, a veces me da insomnio porque me gusta trabajar por la noche, supongo que es por eso- Asami respondió, sin embargo, la mirada de aquella mujer la hizo sentir un poco nerviosa.

-No me refería a tu insomnio – La maestra agua la miraba con intensidad, casi como si pudiese leerle el alma. -Hay un cambio muy interesante en tu aura, ¿Sabes a lo que me refiero? - Terminó aún en la misma posición.

La ingeniera tragó saliva, el nerviosismo creció.

-¿Ah sí? Vaya … no tenía ni idea- Su voz fue un poco más temblorosa. No pidió los detalles, pero parecía que igual la sanadora se lo diría.

Kya sonrió con ternura. -¿Segura? Creo que no deberías tener miedo, creo que es una noticia increíble, enhorabuena- Finalizó levantándose de su lugar y caminando más cerca de la ingeniera.

-En caso de que no estés equivocada, no sé cómo pudo pasar… estoy segura que está vez ni Korra ni yo hicimos nada para que sucediera- Asami no la miraba, su semblante era más bien el de una persona asustada.

-Querida…- Kya comenzó acariciando su espalda. -Con estás cosas, yo no me equivoco- Finalizó confirmando las sospechas de la ingeniera quien empezó a respirar más pesado. -¿Y qué fue lo que hicieron?, bueno, lo que hacen todos para tener bebés, seguramente hicieron el amor en el día equivocado- Kya habló con simpleza, como si se tratase de cualquier otra pareja convencional.

Asami no la miró.

-Pero nosotras no… quiero decir, así no funciona con nosotras, con Hiroshi, Korra tuvo toda una odisea en el mundo espiritual y está vez, estoy segura que no ha hecho nada a mis espaldas para que esto pasara- La ingeniera miró a la otra mujer con preocupación y temor.

-Bueno, sobre como obran los espíritus yo no soy experta, eso tendrías que conversarlo con Tenzin, pero lo que sí se con certeza es que tú estás muy embarazada y a menos que hayas conocido a un atractivo caballero que te haya hecho el favor, yo en tu lugar no dejaría que Korra me tocara en mis días fértiles- Kya continuaba sonriendo, incluso parecía divertida de la situación.

-Oh no no no, yo… yo tengo muchos planes y esto… esto definitivamente no estaba en ellos- Asami exclamó llevándose las manos a la cara.

-La mitad de los hijos no estaba en los planes de sus padres, problemas de parejas heterosexuales de los que, posiblemente tendrán que preocuparse ustedes también- Kya terminó estirándose para tomar su taza. - ¿Quieres un poco de té? - Finalizó como si hubiesen estado hablando de cualquier cosa.

Asami sentía que el mundo se le había venido encima.


Saludos.