Disclaimer: Los personajes no son míos... pero la trama si es mía, aunque esta historia esta hecha sin fines de lucro
Ya ven... el tiempo que uno tiene cuando no hay internet... que bonito... a parte... se me acabó la inspiración, pero voy a tratar de actualizar mis otros fics, ¿Sí?... la paciencia es una virtud... sobretodo cuando se la tienen a su humilde servidora ¬¬ T-T
¡Espero que les guste!
La princesa del castillo de oro
Cap. 4
- Acepto – respondió con firmeza "Vas a tener libertad, no lo olvides, es por tu libertad… poder salir de la isla… Tu puedes Kagome, resiste" pensaba ella
- Usted, Joven Taisho, ¿Acepta a la joven Kagome Higurashi de Aragón como su legitima esposa?
- Acepto – claro… no le quedaba de otra… ¿Quién iba a pensar que si esto no pasaba, habrían guerras?... claro… tenía que confiar en las palabras de Mioga
"El padre de Kagome puede tomar represalias contra su familia, en cambio, si hay unión entre ustedes al rey no le quedará de otra, más que aceptar una alianza y las almas de InuYasha y Aome descansaran en paz"
Bah!... ni que fueran almas en pena… Juraba que si esas palabras no eran ciertas, lo iba a matar con sus propias manos, por más sirviente fiel que fuera… Ahhh… ¿Qué hubiera pasado si su padre siguiera con vida?... pobre de él, no hubiera sobrevivido después de tan repentina noticia… claro, casarse en tres días no era algo que se viera muy a menudo… en fin…
- Los declaro marido y mujer, el novio puede besar a la novia
Con aquella frase, todos se quedó sumido en un silencio absoluto… como explicarlo… ahhh, sí…
INCÓMODO
Claro, en esos pocos días el gusto por la hermosa princesa había disminuido al saber lo orgullosa que era… "Quiero tulipanes; Un pastel de tres pisos; Que mi dama de honor sea Sango"… bla, bla, bla… Que dolor de cabeza, ni modo, no le quedaba de otra…
Se acercó a ella, delicadamente le tomó el mentón sintiendo la suavidad de la blanca piel por primera vez, y juntó sus labios con los carnosos y rojos de ella, sintiendo emociones florecer… ¿Amor?... no, no podía se amor… no podría amar a una orgullosa, engreída, linda, preciosa, bondadosa¬¬ … NO!... Es una tonta mimada que al primer día de casados le va a sacar canas verdes… pero ese beso lo disfrutó tanto, que pareciera que su corazón fuera a reventar en ese mismo instante.
En un abrir y cerrar de ojos estaba ya en la recepción de la boda. Su cuerpo actuó mecánicamente, estaba tan perdido en sus pensamientos con la muchachita a su lado, mas bien, su ahora esposa, que ni se dio cuenta de que ya habían salido de la improvisada capilla y están el patio del hermoso castillo dorado.
- Hey! Torpe, no te quedes ahí parado como máquina– replicó Kagome. Ella también estaba… algo… algo… ESO!... ni siquiera podría describir como se sentía después de aquel beso.
En aquel momento en que tocó sus labios, se sintió la persona más especial del mundo, se sintió única… fue una sensación rara, sobre todo cuando creía que lo odiaba… no se… tal vez… ese "matrimonio por libertad" funcione como debería ser… como debería ser… VERDAD!... OH DIOS! ¿Cómo se pudo haber olvidado?... La noche de bodas!... ni se acordó de eso… tres días preparando todo lo necesario para la boda, soportando a ese torpe, orgulloso, engreído, guapo, fornido… NO!... es un tonto niño mimado que lo único que quiere es… es… Ahhh… ni siquiera sabía lo que él quiere… pero, seguro debe ser algo indecoroso aunque… tendría que preguntarle a Mioga… ella aún no lo conoce muy bien y quisiera saber –a fondo- cómo es el rey Inuyasha Taisho de Coventree.
Encima, después de la conversación que tuvo con Mioga tendría que usar el apellido de Inuyasha… ya no sería
Kagome Higurashi de Aragón o Kagome de Aragón,
Ahora sería…
Kagome Higurashi Taisho de Coventree.
NO!... ni de chiste se alargaría el nombre… pero no… Mioga tenía que empezar con su perorata:
"Si no usa el apellido del joven Inuyasha, el rey creerá que no hay alianza, que todo lo que decimos son patrañas, además, es el deber de una buena esposa llevar el apellido de su marido"
Bah… pamplinas…
- Salud por los novios – habló Sango con una copa de vino en sus manos, pobrecilla no estaba acostumbrada a tomar y se le notaba algo mareadita.
- SALUD! – gritaron todos los sirvientes asistentes a la boda… pues claro, si en la isla no están más que Inuyasha, Mioga, Kagome, Sango y muchos sirvientes.
- Salud… hip!... por mi bella esposa… hip! – gritó Inuyasha. Otro que no sabe tomar. El pobre se bebió siete copas de vino y no pudo resistir – Ahora… hip!... no quiero que nadie se acerque… hip!... a nuestro dormitorio… hip!... nadie nos interrumpe en nuestra noche especial… hip! – gritó
Oh no… no, no, no… ni en sus sueños estaría con un borracho ese día… ni ningún otro… jamás se consumaría ese matrimonio
- Vamos Kagome, el lecho nos… hip!... espera para
- BASTA! – gritó la azabache. Aún con la intromisión se su blanco vestido, logró correr dentro del castillo y escaleras arriba para guarecerse dentro de su habitación cerrada con llave.
Inuyasha la siguió, en ese momento no parecía tener ni una pizca de alcohol en la sangre, le importaba más que ella escapara de sus brazos en ese momento.
- Kagome, ábreme – gritó desde afuera de la recamara. Ningún sirviente se atrevió a seguirlos… ni Mioga, ni Sango…
NADIE
- No… estás borracho, vete – gritó ella, parecía que algo le tapaba la boca, tal vez, solo era la almohada.
- Solo aparentaba, créeme – al ver que ella no abría la puerta se desesperó – Arg! Kagome, soy un rey, he asistido a numerosos banquetes con licores más fuertes que este y ¿Tú creer que un simple vino me va a hacer algún mal? Ni siquiera me afecta.
Todo se quedó en silencio. Lentamente se fue abriendo la puerta para dar imagen a una angelical vista: Kagome con su largo cabello azabache suelto –ya que ella lo tenía amarrado en un moño para la ceremonia-, azul a la luz de la luna, los ojos chocolate más brillantes que nunca, sus hermosos labios de un tono carmín muy sutil, pero deseables para él y el vestido de novia aún puesto que –aunque no se había dado cuenta antes- con aquella prenda se le enmarcaba cada una de las curvas de su cuerpo… cuerpo que en unos momentos puede ser suyo por siempre.
Oh… claro que buscaría la consumación del matrimonio, exploraría cada rincón de su tersa y blanquecina piel.
Les gusto? Sí? No?
Graciias a todos por sus reviews! saben que los adoro a todos :3
Oigan!... lemon en el siguiente capitulo he!... o no quieren... O.o
Bueno... me lo responden con reviews... saben que me gusta complacer
a mis queridos lectores n/ /n
BYE
By: valeaome
