¡Rayos!, ya comenzaron las clases ¡Ahora tendre menos tiempo para escribir! En fin... haré un intento

Sin nada más que hacer opté por salir afuera, ¿qué más podrías hacer en casa?, además de escuchar música. A esta hora en la televisión no pasa nada más que noticieros.

Cogí mis llaves y salí, pero me detuve en la puerta. Una duda me asaltó.

"¿De verdad que piensas hacer allá afuera?"

Aunque luego se me vino otro pensamiento.

"Será mejor que quedarte en tu casa escuchando a tus padres discutir"

Aunque sea ya me apoya en algo mi subconsciente... Volví en sí y abrí la puerta. Paso a paso me iba alejando de mi casa, me dirigí a un pequeño mercado que estaba cerca de mi casa. Uno pequeño nomás, algo pintoresco y era tan antiguo como la vida de este pueblo.

Intenté buscar un quiosco que venda periódicos pero fue en vano, a todas los puestos que iba decían que ya se acabó los periódicos.

-¡Como se van a acabar los periódicos tan temprano, señor!

-¡Acaso no sabes lo que está pasando, niñato! ¡La imprenta ya no tiene tanto papel! - Respondió el viejo vendedor de periódicos.

Yo al principio me quede sorprendido ¡Que rayos pasaba!

-¡Ey! ¿En que piensas?

-¿Yo? Nada...

-Y dime... ¿realmente sabes lo que esta sucediendo en estos momentos?

-No.

-Pero antes de informarte tengo una pregunta... ¿Acaso de vez en cuando ves los noticieros?

-Realmente... no.

-¿Acaso no tienes televisión?

-No- Mentí.

-¿Enserio? ¿Ni de los pequeños? Tu familia debe estar nadando en la pobreza.

Fue un comentario algo áspero pero era cierto... creo.

-Bueno, basta ¿Me va a hablar sobre qué está pasando?

-Para empezar, este pueblo y los que están por alrededor sufren de una sequía que afectan los recursos básicos como el papel y la mayoría de plantas pero a las bayas no ¡Suertudos son los Pokémon!, pero no tanto porque nosotros nos vamos a alimentar más de ellos... pero será por un pequeño lapso de cuatro meses, quizás seis pero no más .Además que la gente se va a poner en un plan de locos para autoabastecerse cuando se den cuenta de que el problema no es tan simple. Esperemos que esta problemática se resuelva en poco tiempo.

-Un momento, ¿cómo sabe usted tanto de esto y cómo es que a la gente no se están preocupando del problema?

-Primero, cada mañana que me levanto para vender mis periódicos me tomo la molestia de robarme uno para mí y leerlo detenidamente. Lo segundo, realmente la gente no se preocupa, piensan que va a ser pasajero pero creo, por instinto, que no va a ser así.

-Ya me mareo de tanta cháchara.

-Resumiendo, hay una sequía, leo mucho y a la gente cree que se va a resolver la sequía en poco tiempo.

-Bueno... Pero ¿por qué cree que pasa esto?

-Yo, ni idea. Pero tengo una suposición.

-A ver, cuéntemela.

-Acompañame.

El viejo me pidió que entre a su quiosco. Me pidió que me sentase en suelo.

-¡Ay! Que no puedo estar mucho tiempo de pie.

Se sentó en una silla y vi en su cara un gesto de alivio. Yo estuve un momento callado hasta que él tomó la palabra.

-Comencemos con mis suposiciones. Tal vez, debe ser obra de algún Pokémon legendario...

-Ahí vamos, me va a decir que pudo ser Arceus...

-Para empezar, ese Pokémon todavía está dormido en su propia dimensión por lo que no puede tener alguna relación con la sequía a menos que... No, no lo creo

-¿No cree en qué?

-Que Arceus haya llegado a nuestro mundo. Tendría que haber pasado un acontecimiento enorme. Sigamos. Debe ser obra de un Pokémon que puede afectar como Moltres, Zapdos o Articuno, pero no pudieron ser ellos porque si ellos estuviesen luchando se hubiese alterado el clima mundial y solo afecta a esta región. Tal vez Meow pero no le veo el caso realmente ni tampoco a los demás Pokémon legendarios. Lo mejor que se me ocurre es un plan controvertido del estado como la operación Paperclip, el proyecto 4.1, el agente naranja o el proyecto MK ULTRA.

-Resumiendo lo dicho por usted, ¿podría ser experimentos del estado?

-Lo más probable, aunque creo que sea una idea disparatada- Comenzó a reírse fuertemente.

-Por cierto, ¿sabe quién es Remont?

-Ahh... ese sujeto. Lo único que se sabe de él que es un científico que hizo experimentos con los Pokémon.

-¿Y por eso lo mandaron a la cárcel? Además, ¿qué quería averiguar?

-Ni idea. Intentaron preguntarle pero no dijo nada. Se dice que intentaron extorsionarlo pero son solo rumores.

-Bueno, gracias por todo. Pero antes de irme quisiera saber por qué me dijo todo eso.

-Bueno hijo...

-¡Yo no soy su hijo!

El viejo me miró y dio un resoplido.

-No te lo digo de verdad. Es que tú eres hijo de tus padres, es por eso que te llamo hijo.

-No entendí nada.

-En fin, con respecto a tu pregunta. La verdad es que soy un hombre algo reservado pero cuando tengo la oportunidad me explayo, como lograsteis ver.

-Creo que sería escuchado.

Empezó a reírse y logró contagiarme.

-Sí, sí, tienes la razón-Contestó él -Creo que ya deberías irte, supongo que tendrás mejores cosas que hacer que hablar con un viejo.

-En verdad... no.

-¿Y que podría hablar contigo?, lo único que creo que te interesaría son los temas de conspiración pero me detendrás cada dos por tres para preguntarme por los términos que de seguro un chico de tu edad no conocerá.

-Bueno... gracias.

Salí del quiosco. Que buena conversación tuve con aquel viejo y aclaró, de paso, algunas de mis dudas aunque no una.

"¿Que quería averiguar Remont con la experimentación con los Pokémon?"

Ya dejé de lado esa pregunta. Aprovechando que estaba fuera decidí si lo que vi en mi sueño que tuve hoy era verdad o no.

Me enrumbé hacia el único camino de tierra que conocía, en el camino me preguntaba cuál sería la hora. Intenté mirar al sol y desde su posición en el cielo saber aproximadamente que hora es. Según mis cálculos debería ser entre las once y doce de la mañana.

Llegué al inicio del camino. Sabía que me esperaría una tarde larga para encontrar el cuerpo y además faltase que se hallase descompuesto. Un escalofrió me recorrió al solo pensar en un cadáver.

-¡Pero que ya habías visto uno en tus sueños!

-Si pero yo me refiero a uno descompuesto.

-Bueno... ahora sí.

Seguí el camino y buscaba entre los matorrales y plantas que había cerca. Luego de tanta búsqueda decidí que era necesario adentrame más al bosque para encontrar alguna respuesta. Mientras buscaba me cayó algo en la cabeza.

-¡Au!

Cerré los ojos por un momento y los volví a abrir. Me di cuenta que lo que me había caído a la cabeza era una baya, más grande de lo normal, de color azul además su textura era muy dura.

-¡Ya veo porque me dolió!

Me seguí adentrando porque los lugares se me hacían familiares y después de bastante tiempo buscando lo encontré, pero no como yo lo esperaba... Había una flor de petalos blancos en su lugar.

-¡Pero esta bien el lugar! ¡Aún lo recuerdo todo! ¡Sí era aquí!

La flor ya estaba bastante crecida, como si hubiese pasado bastante tiempo.

-¡Nada tiene sentido!

Otra vez me dirigí al camino para dirigirme en casa, decepcionado de no encontrar respuestas. Caminé y me encontré en el mismo sitio donde estaba la flor.

-¡Que! ¡Esto es imposible!

Corrí en la otra dirección y pasó lo mismo.

-¡No! ¡Esto no puede estar pasando...! A menos que sea un...

Abrí los ojos, me encontraba tirado en la tierra, algunos Pokémon que estaban viéndome se asustaron y corrieron.

-...sueño. Realmente parece una ironía que me haya vuelto a suceder esto otra vez.

Me levante y me di cuenta que ya era de noche además de tener mucha hambre.

-¡Mierda! Y justo cuando creí que no podría ser peor. Mis padres ya deben de haber llamado a la policía para mi búsqueda.

Me dirigí rápidamente a mi casa a todo correr. Ya estando al frente de ella me decidí calmar un poco y también buscar una excusa aunque no veía ninguna que me pudiese salvar de esta.

Abrí la puerta. Vi a mis padres discutir como de costumbre solo que esta vez se detuvieron al verme. Pensé que me iban a matar, que me iban a asesinar, que me iban a gritar de los más horrible pero no. Se acercaron a abrazarme, bueno solo mi madre.

-Hijo, no nos vuelvas a hacer esto- Dijo mi madre.

Se sentía raro. Después de ver tantos días a mis padres discutir y que mi madre todavía sacase una muestra de afecto me resultaba raro. Mi padre me observaba desde lejos, creo que estaba planeando algo.

-¿Por qué te habías ido?- Preguntó mi madre mientras acariciaba mi cara.

Mi padre vino, empujó a mi madre y me agarró de mi polo.

-¡Porque carajo te has ido!- Exclamó mi padre.

-¡Deja en paz a nuestro hijo!

No sé si fue instinto o si simplemente ya me había hartado, lo empujé.

-¡CREEN QUE ME GUSTA ESTAR VIÉNDOLOS TODO EL DÍA PELEAR! ¡ACASO CREEN QUE ME ES GRATO! Pues no, no me gusta.

Maldita sensibilidad.

Mi madre intentó acercarse, ya no podía resistir más. Tenía que irme. Nunca me gustaba estar en este tipo de situaciones.

Fui a mi cuarto. Solo allí estaría seguro... Solo allí me sentiría seguro.

Cerré la puerta con cerrojo... Y pensé que sería un día normal ¡Rayos!

-Se nota como te gusta equivocarte...

-Realmente no es un buen momento.

-Sí, es mejor irse.

Aún tenía hambre... como quisiera haber comido algo. Sin nada más que hacer decidí guardar los cuadernos para mañana y poner a cargar mi MP3. Me tiré a la cama para dormir aunque sean las ocho.

- Maldita sea, mañana será lunes.

E intenté dormir.