Al día siguiente, Kise no mandó las fotos que había tomado del día que habían pasado juntos, ni tampoco envió mensajes al grupo ni nada.
Así como tampoco lo hizo el día lunes y ni ningún día de esa semana. El chat del grupo había muerto. Ya no estaba el característico ¡Buenos días Kurokocchi! de él, ni los mensajes que lo hacían reír más de alguna vez al día.
Todos se habían dado cuenta de lo mismo. Si bien, eso traía algo de paz, todos estaban acostumbrados a las payasadas de Kise y a su forma de ser. Todos extrañaban los buenos días de todos, el horóscopo de Midorima, los retos de Aomine, la cordialidad de Akashi, es decir, todo lo que involucraba tener a Kise al mando del chat. Y Kuroko extrañaba su buenos días especialmente dedicado a él.
El primero en romper el silencio, fue Aomine:
- ¿Pero que pasa que hay tanto silencio en este grupo?- ¿Dónde está nuestro administrador oficial?
- ¡Si, extraño mis buenos días Se-chin! – escribía Murasakibara
- ¿Y cual será el horóscopo para hoy?- preguntaba Akashi para amenizar y seguir la conversación
- Sagitario y Libra tendrán un buen día… en cambio Acuario y géminis pasarán por momentos difíciles hoy…
- ¿Y cual sería mi amuleto de la suerte?- le preguntó Kuroko para ¿contrarrestar eso?
- Un patito de goma – le respondió Midorima. Si quieres uno, te lo enviaré con Takao.
- No es necesario Midorima-kun, mi vecina tiene una hija pequeña, le iré a pedir su patito de goma, por más extraño que le parezca – le respondió Kuroko.
A pesar de que los mensajes habían sido leídos por todos, Kise no intervino en la conversación. Estaba sumamente dolido y sentido con Kuroko. Pero lo bueno era ver que el grupo se había activado, sin necesidad de que él lo hiciera.
- Ryouta ¿Por qué no dices nada?- le preguntó Akashi como a eso del medio día. ¿No tienes nada que contarnos?
Kise no podía no contestarle a su excapitán, por lo que respondió:
- ¡Hola Akashicchi! – he estado muy ocupado con mi trabajo y la escuela. No me da tiempo para nada. Gracias al aviso de Midorima, vi mi horóscopo hoy y busqué mi amuleto de la suerte, hasta el momento he podido tener un buen día. ¡Saludos!
Y eso fue toda la intervención de Kise. También por las redes sociales, estaba incomunicado. A veces, subía una que otra foto, pero todos sabían que su cuenta a veces era manejada por su manager para subir fotos de él y promocionarlo, ya que cuando Kise lo hacía, se notaba a leguas, por los comentarios tan típicos que él solía hacer.
Todos estaban preocupados. Kise no solía ser así. Seguramente lo que le había dicho Kuroko lo había lastimado demasiado, por lo que Akashi le pidió que interviniera:
- Tetsuya, ¿Por qué no hablas con él? – Invítalo a jugar contigo. Seguro te dirá que sí. Recuerda que de todos, tu eres su favorito…
- Ya no creo que lo sea Akashi-kun
- Llámalo e invítalo. Que vaya tu amigo Kagami Taiga, quizás eso lo motiva más- le dijo
Kuroko, armándose de valor, le escribió el chat:
- Kise-kun, ¿vamos a jugar hoy un partido de Basket callejero?. Vamos a ir a jugar con Kagami y Aomine, ¿qué te parece?
- No puedo, Tengo mucho trabajo esta semana. No pasaré tiempo en mi casa, pero muchas gracias de todas formas Kuroko.
¿Kuroko? ¿Kuroko? – esto era grave. Kise nunca le había dicho así. Siempre le decía Kurokocchi y era cariñoso con él. Pero esta vez, a Kuroko no le quedaron dudas de que tenía que hacer algo más.
La falta del "cchi" en el apellido de Kuroko, no pasó desapercibido por nadie del grupo. Todos estaban preocupados. Al parecer Kise estaba más lastimado de lo que parecía, y no solo con Kuroko, al parecer era con el grupo entero.
Esa tarde se juntaron Kuroko, Aomine y Kagami a jugar, pero en vez de hacer eso, se dedicaron a buscar una solución al problema.
- Lo mejor será que vayas a su casa y hables con él personalmente- le dijo Kagami
- Pero dijo que estará trabajando esta semana
- Bueno, pero debe llegar a alguna hora a su departamento Tetsu- le decía Aomine
- Si, lo mejor será ir a hacerle guardia y hablar con él. No quiero que me odie…
- El no te odia Kuroko- ya te lo dije una vez- solo que no sé cómo fuiste capaz de decirle lo que le dijiste sabiendo lo que él siente por ti.
- Ya lo sé Kagami- no me lo recuerdes- sé que fui un idiota…
- ¿O estabas celoso?- le preguntó alzando una ceja. Aomine no entendía nada.
- Puede ser … - le contestó mirando hacia abajo
- ¿Qué están insinuando? – les preguntó Aomine asombrado
- Nada- le dijo Kuroko medio ruborizado
- ¿Te gusta Kise, Tetsu?- le preguntó asombrado
- ¡Vamos Ahomine! ¿Acaso no viste el acoso constante de Kise hacia Kuroko?. A Kise siempre le ha gustado Kuroko, y nada mejor que una persona enamorada de uno para despertar esa clase de sentimientos, ¿o no?
- ¡Dios! – ¡A Satsuki le va a dar un infarto cuando lo sepa! – comentó Aomine tapándose la cara con una mano. Y seré yo quien se va a tener que tomar el tiempo de consolarla.
- Pero nada es seguro Aomine-kun- le dijo Kuroko. Son solo conjeturas aún.
- Tetsu, ¿Le viste la cara a Kise cuando le dijiste eso? ¿estuvo a punto de ponerse a llorar?. Y no solo en ese momento, en varios más, durante el partido. - ¡Dios ahora entiendo todo claramente!- decía Aomine. Tú sabes perfectamente, que si cualquiera de nosotros le hubiera dicho eso, no le hubiera importado y hubiera seguido como si nada. Pero cómo fuiste tú, se derrumbó. ¡Ahora entiendo el por qué!
- ¡Ya vamos! – pongámosle fin a esta situación. Vamos al departamento de Kise y le haremos guardia hasta que llegue. Ahí tu entras, le pides perdón, le dices que te gusta y asunto arreglado- le dijo Kagami como si fuera lo más sencillo del mundo.
- Haces que suene tan sencillo Kagami-Kun
- Lo es Kuroko, solo tienes que ser sincero…
Caminaron los tres hacia el departamento de Kise. Se sorprendieron al ver que había luz en él, probablemente ya había llegado a su casa.
En eso Aomine toma su celular y le escribe un mensaje directamente a él y le pregunta:
Aomine: Oi Kise, ¿Ya saliste del trabajo? ¡Aun estamos en la cancha!
Kise: No Aomine, estoy en la productora. Me queda aún un rato.
Aomine: Bueno, para otra vez será. Me gustaría pasar a verte a tu departamento más tarde, ¿Puedo?
Kise: Llegaré tarde Aomine…
Aomine: Pero, ¿estará tu hermana o alguien en él, la sra de la limpieza?
Kise: No, no hay nadie- ¿vivo solo, recuerdas?
Aomine: Está bien, solo te quería pasar a ver un rato. Andas muy raro. Será para la próxima.
- Está mintiendo- les dijo Aomine a Kagami y Kuroko. Seguramente está en su departamento y usó la excusa del trabajo para evadirme.
- Ve Kuroko- anda a hablar con él- lo alentó Kagami
- Está bien- dijo él armándose de valor y subiendo las escaleras del departamento de Kise.
Al tocar el timbre, vio como Kise se acercó. Debe haberse sorprendido verlo parado fuera de su departamento a través de la mirilla de la puerta, porque se demoró en abrirle.
- ¿Qué haces aquí Kuroko?- le preguntó sorprendido
- Necesito hablar contigo Kise-kun
- Ok, pasa- le dijo él muy serio luego de pensarlo un par de segundos.
Kuroko se sorprendió. Realmente Kise tenía su departamento impecable. Todo siempre muy ordenado.
- Vaya, tu departamento siempre está impecable- le dijo él para tratar de romper el hielo.
- Gracias- le dijo él - ¿Quieres algo? Puedo ofrecerte jugo, agua, bebida no, porque no tomas, ¿pero qué te puedo ofrecer?
Kuroko se enterneció. A parte de Kagami que convivía con él casi todo el día, seguramente Kise era el único que recordaba que no podía tomar bebidas gaseosas.
- Nada Kise-kun. Solo quiero hablar contigo…
- ¿De qué?- le preguntó serio sentándose en el sillón. Esa no era la cara con que él siempre lo miraba.
- Kise, favor no me mires así- le dijo Kuroko – Sé que me equivoqué, te dije cosas que no correspondían ese día, lo lamento, no quise hacerlo…
- No importa Kuroko- creo hiciste que me diera cuenta que solo hago el papel de idiota todo el tiempo. Tienes razón, nadie me tomará en serio nunca, después de todo, nadie del grupo lo hace.
- ¿Pero qué estás diciendo? ¡Tú eres el alma del grupo! ¡El que nos hace reír a diario, el que nos hace enojar a veces también, pero si el grupo comparte y estamos en contacto es gracias a ti!
Kise lo miró y sus ojos se llenaron de lágrimas.
- Eso fue lo que intenté hacer. Pero gracias a ti me di cuenta que sólo soy un idiota que los desespera a todos y que nadie toma en serio. Pensé que me tenías mayor estima Kuroko, al menos yo siempre te había apreciado harto…quizás demasiado- una lágrima se deslizó por la mejilla de Kise.
- ¿Por qué me dices así? ¿Por qué me llamas Kuroko? ¿Acaso ya olvidaste todo? ¿Me vas a dejar atrás por esto?- las manos de Kuroko temblaron por la rabia y la pena.
- No, solo que he decidido no utilizar el cchi con nadie más. Parece que eso también era objeto de burlas entre ustedes.
- ¡Dios noooo!- ¡Kise basta, así no eres tú!
- Da lo mismo Kuroko. Ahora favor vete a tu casa. No estaba preparado para tener visitas ahora. Debo estudiar y dormir. Mañana tendré un pesado día.
Kuroko no pudo evitarlo. Le dolía tanto ver y escucha a Kise así, tan deprimido, resignado, que no pudo contener las lágrimas. Kise al verlo llorar, no pudo contener las ganas de abrazarlo. Estaba muy lejos de olvidar lo que sentía por él, después de todo…
- Lo lamento Kise- le dijo Kuroko aferrándose a su pecho- lo lamento
- ¿Pero por qué te pones así?- le preguntó
- Porque no te quise hacer sufrir.. fueron solo celos de mi parte Kise-kun
- ¿Qué dices? ¿Celos?- le preguntó mientras su corazón le comenzaba a palpitar y sus ojos se abrían de par en par.
- Si- no me gustó la atención que le dabas a esas fans tuyas. Eres demasiado atento con todas y con todos, le creas falsas expectativas a la gente. Por eso, llegué a creer que yo… podría… Bueno, no sé…
- ¿Qué estás diciéndome Kurokocchi?- le preguntó Kise mirándolo a los ojos.
- Kise-kun discúlpame, no quiero que cambies tu forma de ser por mi culpa. Todos te queremos cómo eres…
- Kurokocchi no me cambies el tema por favor…. ¿Tu me quieres?
Kuroko no pudo contestar, solo se aferró al pecho de Kise. Kise lo volvió a abrazar.
- ¡Mi amado Kurokocchi, no puedo creerlo!- le dijo Kise refugiándose en su hombro. Si de verdad me quieres, es que todo lo que hecho este tiempo, ha valido la pena. Quiere decir, ¡que mis sentimientos te han alcanzado por fin!.
- ¿Hablas en serio Kise-kun?
- Por su puesto. Desde siempre. De una u otra forma siempre te quise. Solo que desde hace un tiempo, tomé plena conciencia de ello. No sabía cómo decírtelo. Jamás pensé que me mirarías siquiera. Somos tan diferentes, lo sé, pero eso solo hace que te quiera más.
- Kise-kun- le dijo Kuroko mirándolo a los ojos. – Te he extrañado mucho estos días. Necesito despertar sabiendo que tendré un mensaje tuyo esperando a ser leído al despertar…
No hubo nada más qué decir. Kise se separó un poco de él y lo besó con ternura. La diferencia de altura se hizo un tanto notoria, por lo que Kuroko tuvo que empinarse para alcanzarlo un poco y poder rodearlo con sus brazos. Ambos temblaban. Estaban muy nerviosos y emocionados.
- ¡Te quiero Kurokocchi!- le dijo tomando un poco de aire, lo necesitaba…
- Yo también Kise-
- ¿Cómo crees que le esté yendo a Tetsu con Kise?- le preguntó Aomine a Kagami mientras esperaban afuera del departamento de Kise por Kuroko.
- Bien- le dijo Kagami mostrándole el departamento de Kise. La luz que alumbraba el living se había apagado y se podía percibir una luz mucho más tenue que seguramente venía del dormitorio de Kise.
- ¡Qué bien!- me alegro por ellos dos. - ¿Quieres ir a jugar un 1 a 1?- le preguntó Aomine a Kagami, tengo que prepararme mentalmente para cuando Satsuki se entere de esto.
- Oh siiii- pobre, seguro le va a dar algo
- Si- dijo Aomine malhumorado – ¿Oye, quien crees que hará de seme en esa relación?
- ¡Basta Aomine!- no me preguntes esas cosas a mí- le dijo ruborizado.
Kagami miró por última vez el departamento de Kise y sonrió. Con esto tendría para molestar a Kuroko por el resto de sus días.
Esta es una sencilla y breve historia que se me vino a la mente y la quise compartir. Ojalá ustedes compartan ahora conmigo sus opiniones ... :)
