Despedidas
Se abrazaron durante un buen rato. Ya estaban a salvo.
-Te hemos echado de menos- dijo Sarah aliviada mientras se separaba de los brazos de Cosima. Le sonrió mientras se amoldaba el pelo.
-Yo a ti también- contestó la científica. Miró la pierna de su hermana. -¿Quieres que te cure?-
Delphine se sentó en una silla mientras Miss S preparaba té. Kira estaba sentada en otra silla pintando. Sarah se quitó los pantalones y Cosima abrió el botiquín que había encima de la mesa. Le empezó a hacer las curas mientras hablaban sobre los acontecimientos pasados. Charlotte ya está con Marion y Rachel vuelve a estar en la isla.
-¿Y ahora qué?- preguntó Miss S mientras se sentaba en una silla. Sarah encogió los hombros.
-Nosotras nos vamos de aquí- dijo Cosima mientras cogió algodón. –Delphine y yo, digo.
-¿Qué?- dijo Sarah. -¿Dónde iréis? ¿Y todo el trabajo que has hecho?- Sarah parecía algo indignada.
Cosima suspiró y miró a Delphine. Se miraban con seguridad.
-Quizá Barcelona, o París. No lo sabemos aún.- Cosima no se atrevía a mirar a su hermana a la cara. –Pero seguiremos viéndonos y vendremos aquí a menudo.- añadió para quitar hierro al asunto.
-Estaba todo prácticamente solucionado y ahora te vas. Perfecto.- Sarah intentó apartarse de Cosima, que seguía curándola.
-Creemos que si estáis separadas, no van a ir a por vosotras.- Interrumpió Delphine tímidamente.
-Suerte que la unión hace la fuerza.- respondió irónicamente Sarah.
Cosima ignoró el comentario y recogió las cosas del botiquín. Se secó algo de sudor de su frente mientras miraba a Delphine. Esta le sonrió.
-Te echaré de menos, Cos- dijo Sarah. Abrazó a Cosima y ella se dejó abrazar. Eran las hermanas que estaban más unidas. Kira se tiró hacia ellas porque quería unirse al abrazo. Cosima la cogió en brazos y la achucho.
-Te echaré de menos monito- dijo entre achuchones. –Pero nos vemos en unos días. ¿Nos acompañáis al aeropuerto, no?- dijo Cosima vacilante.
-¡Por supuesto!- interrumpió miss S mientras sonreía.
-¡Genial!- contestó Cosima.
-Cosima.- dijo Delphine algo cortante. Aún no estaba acostumbrada a estar con Sarah.
Cosima se giró hacia ella y la entendió. Tenían que irse.
-Bueno monito, tía Cosima y Delphine tienen que irse.- le dio un beso muy grande a Kira y la dejó en el suelo. –Seguimos hablando, ¿vale?- añadió dirigiéndose hacia Sarah.
Sarah asintió. Se despidió de Delphine y después de Cosima. Después de todas las despedidas, la pareja salió con cuidado de la antigua cocina convertida en refugio. Se dirigieron hacia el coche.
Delphine pudo notar como Cosima estaba algo apenada.
-Eh.- le cogió el mentón suavemente.-Las veremos otra vez.- dijo Delphine.
Cosima asintió secándose las lágrimas. Delphine se acercó a ella y le dio un beso dulce en los labios. Cosima le respondió con otro beso y le sonrió.
-Je t'aime.- susurró la rubia.
-Yo también te quiero, cariño.- respondió la otra.
Y es que Delphine despertaba en Cosima su lado más entrañable. Se dirigieron hacia el aeropuerto.
Cosima abrió la puerta de su casa. Todo seguía igual que cuando lo dejó hace un par de meses. Delphine se sentó en la silla giratoria del escritorio mientras Cosima iba hacia la cama. De debajo de ella sacó su maleta vacía y la puso encima del colchón.
-¿Qué me llevo?- preguntó la morena.
Delphine reaccionó y se giró.
-De momento ropa, toda la que puedas. Pero ya compraremos cajas de cartón, alguna maleta más… para todo lo demás.- contestó mientras observaba a Cosima.
Cosima asintió mientras alzaba los pulgares hacia arriba a su manera.
-O sea que, cojo algo de ropa, y en unos días empezamos a empaquetar. Pero, ¡ni siquiera sabes dónde vamos a vivir!- hizo una mueca- no tenemos ni alojamiento, y tampoco somos ricas…- dijo mientras gesticulaba con las manos.
-Lo tengo todo planeado, tu tranquila.- intentó calmarla Delphine. –Ven aquí.
Cosima sonrió como una tonta y fue hacia Delphine. Ese día, Cosima iba con zapatos planos así que la diferencia de estaturas era más que notable. Cosima apoyó sus manos en las caderas de Delphine y de puntitas, intentó llegar a sus labios para besarla. Delphine puso sus manos en las mejillas de su chica, como hacía siempre. Delphine le mordió el labio inferior durante un segundo y eso hizo sonreír a Cosima. La morena como estaba cerca del culo de la francesa no dudó en poner sus manos ahí mientras se seguían besando.
Cosima se quedó acorralada entre el escritorio y Delphine mientras apoyaba las manos en la mesa tirando al suelo algunos papeles. La francesa se separó de la chica y empezó a besarle el cuello mientras apoyaba una de sus manos en la nuca de la chica. Pasaba la lengua y le daba besos húmedos mientras escuchaba como Cosima soltaba pequeños jadeos. Una mano de Cosima se puso a tocar un pecho de Delphine. Delphine, al notar su mano, le mordió suavemente. Cosima sonrió.
-Eres toda una vampira…
Delphine paró y se puso delante de ella para mirarla fijamente.
-Me gusta morder- acto seguido se mordió el labio mientras mantenían las miradas.
Cosima notó un hormigueo entre las piernas. Un móvil empezó a sonar. Las dos chasquearon la lengua. Cosima miró hacia el techo mientras suspiraba. Era el móvil de Delphine. La chica lo cogió.
-¿Sí?... Sí. Hace dos semanas. No… No, no fue así. Pero. ¿Y qué se supone que tengo que hacer? ¿París?... Vale. Mañana, ahora no puedo, no estoy en el país. Vale, adiós.
Cuando Cosima escuchó el nombre del país ya se pudo imaginar de qué estaban hablando. Tragó saliva cuando vio a Delphine colgar.
-Em… Tengo que ir al DYAD. Mañana tendré que volver a coger un avión. ¿Me acompañas?- preguntó mientras jugaba con una de las rastas de su novia.
Cosima se puso algo seria el escuchar la palabra DYAD pero asintió firmemente.
-¿Qué ha pasado?- preguntó Cosima.
Delphine suspiró.
-Quieren trasladarme a París o me quedo sin faena.- dijo Delphine con la mirada baja.
Cosima se sorprendió y frunció el ceño.
-¿Y qué harás?
-No lo sé… Yo quería que nos fuéramos a Barcelona.- Los ojos de Delphine se humedecieron al ver que sus planes se iban al traste.
-Eh, cariño, no pasa nada- le agarró las mejillas. –Si tenemos que ir a Paris, nos vamos a Paris. Además, ¿allí están tus padres, no?
Delphine asintió aún cabizbaja. Cosima se abalanzó hacia ella y la abrazó muy fuerte.
-Todo irá bien, ya verás.- le besó en el hombro y la miró sonriente para que se animara.
Delphine sonrió al instante.
-No sé qué haría sin ti- dijo vergonzosamente la francesa.
-Nada.- contestó Cosima cerrando los ojos. Delphine aprovechó para darle un beso. Se convirtió en un beso largo y apasionado. Cosima rodeó el cuello de Delphine con sus brazos mientras la otra apoyaba sus manos en los costados de Cosima.
-Será mejor que empecemos a empaquetar tus cosas.- la rubia le dio un beso en la mejilla.
Cosima hizo rodar sus ojos y resopló.
La pareja había viajado hasta Toronto y al cabo de unos días salía el vuelvo hacia Paris.
Alison tenía un pañuelo arrugado en las manos mientras lloraba. Sarah guardaba las manos en los bolsillos. Felix, que estaba al lado de Alison, la consolaba mientras miraba al suelo. Miss S se mantenía a un lado con Kira. Helena no estaba.
-Bueno…- suspiró Cosima. Miró a Delphine y esta le devolvió la mirada con una sonrisa.
-Esto no puede estar pasando.- Alison rompió a llorar mientras se abalanzaba a Cosima para abrazarla. –Eres la más normal entre nosotras, no puedes irte.
Cosima se rió mientras la abrazaba.
-En navidades vendremos y ya sabes que podemos hacer Skype.
-De todas maneras…- seguía llorando. Se separó de Cosima.
Felix se acercó a Cosima y le cogió una rasta.
-A ver cuándo cambias de look, esto ya no se lleva.- su voz sonaba amenazante, pero al final el chico sonrió mientras la abrazaba. –Era broma, bueno, no.
-Eres gilipollas.- Respondió mientras sonreía. Rompieron el abrazo.
Felix se puso delante de Delphine. Delphine se sentía algo incómoda cada vez que Felix estaba cerca de ella. El chico la miró fijamente y serio. Los demás contemplaban. Delphine no sabía qué hacer.
-Simplemente me da envidia cómo te vistes, no es personal.- finalmente Felix sonrió y abrazó a Delphine.
La chica se quedó en shock. Y le aceptó el abrazo aunque le pilló desprevenida.
-Siento haber sido tan zorra contigo.
-Em… No pasa nada. Lo entiendo.- respondió Delphine. Se separaron mientras se sonreían cordialmente.
Sarah se acercó a Cosima. Se aguantaba las lágrimas. Sorbió los mocos y se peinó con la mano.
-¿No vas a llorar ni un poquito por mí?- susurró Cosima mientras inclinaba la cabeza hacia un lado.
A Cosima le temblaba el labio inferior.
-Que le den- se abalanzó hacia su hermana y la abrazó fuerte mientras lloraba silenciosamente. Cosima no pudo evitar emocionarse. Estuvieron así durante un largo minuto mientras las demás estaban callados. Solo se escuchaba a Ali lloriquear. Delphine sonreía al vivir ese momento entrañable. Sarah se separó de Cosima mientras se secaba las lágrimas y miró a Delphine.
-Cuídala. Vale la pena.
Después de todos los besos y abrazos a la pareja le tocaba pasar el control para poder embarcar.
-Volveremos. ¿A que sí?- dijo Cosima sonriendo a Delphine.
-Por supuesto.- sonrió. –Cariño… tenemos que irnos ya- dijo con voz apenada.
Cosima cogió aire y los miró a toda su familia. Los volvió a abrazar a todos y cogió a mano de Delphine. Cogieron cada una sus maletas y empezaron a andar hacia el lugar donde había los controles de seguridad.
