Este capítulo contiene partes sexuales, doy este aviso para aquellas personas que puedan experimemtar sensibilidad ante dicho contenido. Disfruten :3

Cuando desperté me encontré en el salón, me había quedado dormida mientras mirábamos el Polariti, ese extraño aparato sin un funcionamiento claro. Miré hacia arriba y ahí estaba Ivs, me había quedado dormida en su regazo, también dormida, aún no sabíamos de que manera íbamos a utilizar dicho objeto.

Miré al reloj que teníamos en la pared, eran solo las 12 de la noche, así que me levanté y empecé a preparar algo para cenar, Hiedra tendría que estar hambrienta, desde la mañana no habíamos comido nada, con tanta adrenalina solía olvidarsenos. Preparé una ensalada y unas pechugas de pollo con salsa, era nuestra cena favorita.

Fui a despertar a Hiedra, pero me daba un poco de pena, era tan bonita cuando dormía que no sabía como hacerlo. Le acaricié suavemente la cara y le dí dos besos en la mejilla.

- Ivs, cariño, levanta he preparado nuestra cena favorita- tras decirle eso le dí otro beso.

Ella se desperezó, giró su cara velozmente hacia mí y me devolvió mis cariñosos besos en forma de un beso efusivo en los labios.

-Bebé, he soñado contigo, ha sido un sueño muy bonito- dijo con tono sugerente.

Yo me sonrojé y le respondí con una sonrisa picarona.

Sabía que tenía ganas de que jugasemos, hacía ya tiempo que no lo hacíamos, casi una semama, así que no vi problema en seguirle el juego.

-¿Bonito sólo?¿No quieres que sea divertido también?, hace mucho que no juegas conmigo - le dije poniendo una cara tristona, me levanté y agarré su mano suavemente, tirando de ella hacia la habitación. Me siguió y allí la empujé hacia la cama.

Me lancé sobre ella y empecé a besar su cuello y a lamerle, eso le encantaba. Se retorcio bajo mí ella respondió buscando mi boca y acariciando mi pecho, se me escapó un pequeño gemido, y mis manos empezaron a intentar jugar bajo su vestido. Le agarré con fuerza un cachete y la presioné contra mí, como me gustaba sentirla tan cerca, tan erótica. Me despegué un momento de ella empujandola y le quité su vestido, mordí su sujetador, y jugando con el se lo quité con la boca, dejando sus pechos descubiertos, ella bajó la cremallera de mi famoso traje de arlequín y me lo quitó. Después me imitó y se deshizo de mi sujetador y de mis tanga, que ya se encontraba húmedo. Se abalanzó sobre mi y con su lengua acarició mi sexo, cosa que me hizo estremecerme, quise incorporarme, para empezar dominandola, pero ella no me dejó, y en cuanto percibió movimiento por mi parte introdujo sus dedos en mi, dejándome totalmente a su merced.

Empezó con movimientos suaves y después optó por intercalarlos con movimientos más bruscos y violentos, eso me volvía loca. No dejaba de retorcerme continuamente, ella sabía muy bien como complacerme. Cuando me encontraba cerca de acabar, bajó su boca cerca de mi sexo y me dió un leve mordisco en el clitoris y me dejé ir.

-Lo conseguí, te hice mia, señorita Quinzel- dijo Hiedra notablemente exitada y triunfante.

Yo recobré la respiración y acto seguido le dije.

- Ahora es mi turno.

Lamí su sexo mientras introduje los dedos en ella, masajeaba cada milímetro de su entrepierna para darle la máxima estimulación, mientras hacía esto con mi mano libre jugué con uno de sus pezones y al pellizcarlo, ella se dejó ir, era fascinante conseguir que ella se sintiese así.

Al terminar apoyé mi cabeza sobre su pecho y nos quedamos relajadas un rato.

-Eres increíble Ivs, me haces sentir tan bien- le dije besandole la mejilla

Ella sonrió y me besó en la frente, tal y como se hace con los seres queridos.

Entonces me acordé, había dejado la comida hecha en la cocina, fui allí y llevé a Hiedra la cena a la cama.

Al terminar ambas nos encontrábamos exaustas y nos quedamos dormidas rápidamente.

Además de descansada me levanté emocionada, era martes, y era mi día. Estaba contenta porque habíamos quedado con Selina (catwoman) y desde nuestro último golpe juntas no la había visto, hacia ya mucho tiempo, pero ella había estado muy ocupada desvalijando las fábricas centrales de Swarovski, las joyas eran su botín favorito.

Abrí la cortina de nuestra habitación y disfruté del sol que hoy hacía, besé a Hiedra en la mejilla y fui al salón, me quedé un rato pensando en el Polariti y en que podríamos hacer con el, en si realmente Hiedra lo quería para algo o solo lo habíamos robado para incordiar a Dos Caras. En mi ensimismaiento Ivs apareció tras de mi y me dió un susto.

-BU- exclamó

-AHHH- chillé - ya me volviste a asustar maldita - puse mi mejor cara de indignada

- jajajaja, vamos Harls ha sido muy divertido y lo sabes - yo también me reí aunque seguía sin encontrarle la gracia.

Fui a ducharme, realmente lo necesitaba.

Cuando salí del baño encontré a Ivs con un papel, un boli y su planta carnívora pequeña, toqueteando el Polariti y apuntando lo que este le hacía a su planta.

-Eureka, ya se como funciona esto, es más fácil de lo que pensaba- dijo efusiva.

Entonces alguien llamó a nuestra puerta.

Yo fui a abrir, pero cuando lo hice no había nadie, me asomé para asegurarme, y entonces oí un golpe, en el interior de la casa, miré pero no había nada, solo seguía Ivs apuntando en su cuaderno. Miré al techo y ya descubrí el por qué del ruido era Cat, al verla me callé porque me iba a cobrar una pequeña venganza, ella me miró y me sonrió, acto seguido se dejó caer al lado de Ivs.

- BU

- AY AY AY AY - exclamó Hiedra mientras se levantaba corriendo y asustadisima del sofá - casi me da un infarto

En ese momento empecé a reírme a carcajadas y a disfrutar como nadie.

-Esta vez si que no tuvo gracia, malvadas - dijo Hiedra enfadada

- Claro que la tuvo, deberías haberte visto correr, como si hubieses visto un fantasma,o un gato... Jajajaja - le respondí hablando en un tono sarcastico

-Bueno, chicas, ¿preparadas para la diversión de verdad? - Dijo Selina

Estaba impaciente por oír lo que diría Cat después, ella siempre tenía muy buenos planes, divertidos y destructivos.