Holaaaa… espero que les haya gustado el capitulo anterior "Nuestra Amistad"…. bueno como la inspiración vino a visitarme y quedarse por unos momentos mas conmigo… decidí que continuaría con el capitulo siguiente… porque en parte es para que ustedes me perdonen tanto retraso… y si la inspiración quiere hacerse mi amiga pues.. la próxima semana tal vez me tangan con otro capi…

Espero que les guste.. sin mas preámbulos

A LEER!

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Capitulo anterior:

Lo que ella no sabia es que él estaba delirando a causa de la alta fiebre que en esos momentos llevaba encima.

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Iba caminando por el pasillo, que a esa hora se encontraba en penumbras, por lo cual ya nadie se encontraba en el establecimiento, faltaban pocas horas para el anochecer, y no sabia por cuanto tiempo el chico estuvo desmayado en el piso de salón, y por lo que sentía en sus espaldas, la fiebre no disipaba, de hecho pareciera que iba en aumento, lo cual la empezaba a preocupar y eso la ponía de peor humor.

Desde cuando se veía a Helga G. Pataki ayudando a alguien?, en que cabeza cabía la posibilidad de que ella se preocupase por alguien mas que no fuese ella misma?, bueno con el cabezón era diferente, a él lo amaba e idolatraba, y el hecho de que sintiese un poco de preocupación por el mequetrefe que llevaba a sus espaldas la enfurecía, con Arnold se comprendía, pero por es soquete!... no.. Bueno no malinterpreten tan poco es como si fuera que no tuviese sentimientos porque sabemos que Helga G. Pataki sabía mas de ellos o mas que un Poeta reconocido y famoso.

En sus adentros rogaba para que "esa" persona siguiera presente en los recintos porque si el caso no era así, simplemente entraría a un estado de desesperación total, ya se estaba autocontolando lo suficiente y no sabía por cuanto más aguantaría de esa manera, además de que iba cansándose con el peso extra que llevaba a cuestas, y lo peor es que empezaba a SUDAR!… por el cansancio y por el peso ardiendo tras ella… por así decirlo literalmente.

Maldito mequetrefe, es mejor que te recuperes y hagas valer todo el cansancio que me estas causando, porque si no, te juro que te encontrare donde estés, y betsy estará encantada de saludarte— iba refunfuñando por los pasillo que estaban desolados, como si la escuchase… maldito el castigo, maldito él por haberse enfermado, justo cuando ella estaba mas exhausta que nunca, y por si fuera poco MALDITA LA VIDA! por ponerla en semejante lio.

Sentía su cuerpo tenso, sus muslos y pies estaban cansados por todo el recorrido que ya estaba realizando, y por si fuera poco sus parpados de a poco iban cerrándose como si estuviesen en un estado automático.

HELGA!— sonrió al escuchar aquella voz chillona, maldición estaba realmente cansada y en cualquier momento caería como costal de papas al igual que el mequetrefe—Que paso? dámelo aquí, yo lo cargo… ay Dios! esta ardiendo!—la dueña de esa voz, era nada mas ni nada menos que Shelly… la enfermera, que al verla en semejante situación, corrió para tomar al niño en sus brazos y dirigirse con prisa a las camillas para buscar algún remedio que pudiese ayudar a bajar la temperatura.

Helga se masajeo la espalda y el cuello, que estaban tiesos como rocas por la poca movimentación al cargar con el "enfermo" todo ese rato, lentamente iba relajándose, pero sentía su cuerpo todo adolorido, así que como si ella estuviese en su casa, se dirigió a unas de las camillas cerca de él para lograr descansar un poco.

Shelly dormiré un poco, ese zopenco pesa aaaah—(bosteza)—el mocoso pesa muu..—(Otro bostezo, uno laaaargo)—...cho—terminó la frase, pero sin importarle si Shelly le respondía o no, cayo rendida, sumida en sueños, donde un chico con cabeza en forma de balón y de cabellos dorados la salvaba de un sujeto extraño, que atentaba con su vida, donde unos sujetos de ojos verdes, la idolatraban y coronaban reina de la tribu (si.. suena a un sueño que Helga tendría jaja)

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Sentía sus parpados cansados, como si no hubiese dormido semanas, años tal vez (nada de exageraciones) pero su cuerpo lo sentía un poco mas descansado, aun con dolores, pero podría con eso, lentamente sus ojos fueron adaptándose al brillo de la habitación, todas las luces estaban encendidas, con un poco de pereza fue levantándose y empezando un recorrido por la iluminada, vacía y silenciosa habitación.

En todas las veces que visitó la enfermería, bueno no es como si siempre estuviera ahí, es que venia de vez en cuando debido a algunos percances con algunos de sus compañeros o con los brabucones de los otros grados, pero cabe destacar que ellos siempre se llevaban la peor parte.

Había llegado la era de mandato de Helga G. Pataki, donde debido a una situación en particular en el medio de la selva, con cierto chico cabezón, y una separación algo dentro de ella se rompió, solo que hasta la fecha no sabia el que? exactamente. Pero pronto lo sabría!. Y debido a ese vacío que sentía en su interior, trataba de llenarlos con otras cosas, solo que últimamente su paciencia se encontraban en los limites, Pero a Bob parecía no importarle eso, de hecho parecía estar orgulloso de su pequeña "princesa" como últimamente la llamaba, por demostrar que con el orgullo Pataki nadie se metía… y ella teniendo por primera vez el apoyo de su Padre hacia todo lo que se le antojase, como toda "Princesa de Papi" pero su Padre siempre le decía que tuviera cuidado, que no quisiera que la pasase algo, era tan raro recibir atenciones de parte de su familia.

En el recorrido tampoco se había percatado que en el consultorio de Shelly se encontraban pegadas por las paredes, lo que parecían títulos, o que en la estantería del rincón, estaban trofeos, al parecer Shelly también fue deportista, y una muy talentosa deportista, por lo que sus ojos veían en un momento de curiosidad también se fijo, que las paredes fueron pintados recientemente, anteriormente eran de una textura mas clara, algo así como color mostaza con franjas blancas, ahora eran de un color celeste claro , también con franjas blancas, en el escritorio se encontraba un jarrón de vidrio con flores amarillas, y violetas, que daba un poco mas de personalidad al lugar, y unos papeles que parecían querer volar con el viento que la pequeña ventana abierta daba paso, donde se veía en el horizonte las manchas naranjas algo rojizas que dejaba el sol al retirarse, para dar paso a la resplandeciente luna, que al parecer saldría esa noche con todo su esplendor, maravillando a los pobres mortales, llamados humanos, al darse cuenta que faltaba minutos para que realmente anocheciera empezó a preocuparse de verdad, metió la mano en el pequeño vestido rosa que siempre llevaba puesta para sacar su celular, y encontrar 15 llamadas perdidas de Bob, 8 de Mirian, y 50 sms de Olga… maldición estaba en graves líos.

A lo lejos escucho voces, agudizo sus oídos y capto la voz de Shelly, a pasos sigilosos fue en dirección a esa voz, y la encontró con su tan blanco e impecable uniforme, siempre bien planchado, y con su cabello naranja de un color similar a la puesta de sol, Shelly estaba de espaldas a ella, al parecer hablaba por su teléfono móvil.

Si… si entiendo... ajá…claro... no... no… no hay problema… avísame cualquier cosa si… ok ok… adiós.. uuuh(largo un suspiro cansado y angustioso). De la conversación, Helga no entendió ni media palabra, total no es fuese de su incumbencia también, pero tal vez hablaba con su novio, Ramón, un chico trabajador, que esta empleado en una de las oficinas de la ciudad, un bufet de abogado por lo que ella recordaba, de una sonrisa encantadora, dientes perfectamente blancos, cabellos castaños bien peinados hacia atrás, y un acento sureño realmente encantador, solo lo había visto dos veces, cuándo ella estaba por la enfermería a causa de unos de sus encuentros con brabucones pesados, también lo había visto trayéndole ramos de flores, charlando un poco, y compartiendo sonrisas, y como despedida dándole un pequeño beso a Shelly en la mejilla, algo que ella calificaría como tierno.

Oh Helga! ya te has despertado— Su rostro denotaba tristeza, y angustia, le habría pasado algo malo a Ramón?.

Eh si… pasa algo Shelly?, no te vez demasiado bien, además no he visto al zopenco, ya se fue?

Oh Helga! eso… bueno a él, lo transfirieron al hospital, al parecer tenia neumonía y por eso lo internaron inmediatamente, justo estuve hablando con su padre, me estaba comentando que ya estaba fuera de peligro, y en un par de días le darán de alta.

Esas confesiones la habían hecho marear, estaba aturdida, acaso hablaba sin respirar? pero en el fondo estaba feliz de que el mequetrefe estuviera bien, esperen? estaba contento por él? él? Santo cielo debía salir de ese lugar antes de volverse completamente loca.

Pasa algo Hel?—Shelly había estado observándola, primero la vio perpleja, para luego pasar a lo que parecía confusión, y ahora estaba frunciendo el ceño.

Eh?... no Shelly no pasa nad…—no pudo completar la frase, ya que algo o alguien… se le había lanzado encima, dejándola sin aire, con la fuerza de lo que parecía ser un abrazo.

Oh santos cielos Princesa aquí estas!... estaba tan preocupado de llegar a casa y no encontrarte...—Era Bob, ya había mencionado que era extremadamente raro recibir tantas demostraciones de cariño?, si no lo había dicho… lo recalcaba ahora.—Estábamos tan preocupados por ti.

Papá!—fue lo único que atino a decir, aun perpleja.

Señor Pataki, disculpe a su hija, es que Helga ayudo a un compañerito, que se encontraba muy enfermo d hecho su hija es una heroína, si no fuese por ella, tal vez…—No pudo continuar, porque se le formo un nudo en la garganta, ella le tenia un gran cariño a todos los niños de la escuela.

Oh!... bueno… en ese caso… mi hija es una luchadora... verdad Helga? pero solo avísanos la próxima vez si?... nos tenias en ascuas princesa—Eso también era raro… el que el no comentase el apellido Pataki, y le diese a eso todos los logros de su familia… después de esa excursión a Centroamérica, toda su vida dio un giro de 360° que algunas veces, pensaba que estaba en un mundo paralelo.

Eh.. si?—Comento algo dudosa—discúlpame papa… yo…—Dios como era difícil decirlo—no quise preocuparte…—dijo enserio apenada, los ojos de su padre estaban muy angustiados y a ella se le acongojo su corazón al verlo e esa manera, y que la causa fuese ella misma la ponía peor.

Ya cariño... no pasa nada… mejor vayamos a casa mamá esta preparando tu comida favorita—Si… realmente su vida había cambiado, Bob llamaba mamá a Mirian, y a ella la consentían mucho, hasta preparaban pastrami, lo único que realmente le gustaba a ella.

Eh… si… esta bien…—decía para tomarse de la mano de que su Padre le extendía con cariño, si… el mundo se había vuelto loco, pero eso a ella no le importaba total… también no le importaría volverse loca…—Adiós Shelly—dijo a la mujer que los miraba con cariño, y una sonrisa conciliadora, elevando las manos para despedirse y dirigirse con su padre hacia la salida.

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6 Años después

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—Hola Lorenzo—

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Continuara…

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Chaaaan… al fiiiiin! se sabe quien es! Lorenzo! el niño rico jajaja

Creo que algunos ya lo vieron venir jeje… que les digo me encantooooo…. un Bob preocupado, ya era hora que helga recibiese un poco de cariño no?, que piensan ustedes.

Díganme si les esta gustando por favooor! y también díganme que me perdonan siii!

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Me dejan reviews?

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Besos y saludos

Malú cambio y fuera

XD XD

21/09/2016