Los Personajes de este fic no me pertenecen. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.

Este fic no está hecho con fines de lucro sólo es por entretenimiento y diversión.

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El Valle de los Lobos es propiedad de Laura Gallego.

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Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.

"Pensamientos"

Recuerdos

[***] Cambio de escena.

»Continuación de un dialogo

... (entre párrafos) pequeños cambios de escenas


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Capítulo 3: Periplo hacia la Oscuridad.

...

Con una mirada un poco triste la reina Zelda despidió a sus acompañantes, los vio cruzar hacia el Umbral de los mundos de forma decidida y valiente. Y después volvió a suspirar de tristemente, esperaba con todo su corazón que salieran bien las cosas y que trajeran de vuelta a casa a su pequeña princesa.

La puerta volvió a cerrarse después de un tiempo, y nuevamente con ojos nostálgicos miró hacia el cielo de manera preocupada.

—Mmm, en cuanto vuelva Zelda tendré que instruirla en la educación básica de la familia, haber dejado ese criterio en manos de Daphnes fue un error terrible. — se dijo a sí misma.

Se sentó muy cerca del borde la colina, en el suelo se veía dibujada la enorme pata de Makivelo, y por unos instantes de verdad sintió miedo, se abrazó a si misma tratando de cubrirse del viento.

Algo brilló desde el fondo del miniprecipicio y ella no pudo evitar ladear la cabeza de manera curiosa y dubitativa.

—¿Eh?, ¿Qué será esa cosa que brilla ahí abajo?

[***]

Cuando cruzaron al otro lado todo se veía exactamente igual, era tal y como Link decía, el Umbral era un reflejo de su propio mundo, aunque las cosas se veían semi grisáceas y de vez en cuando tomaban colores casi al tono del azul de Prusia.

— ¡Cielos!— Impa respingó al ver semejante escenario.

—Esto está mal, hay demasiada oscuridad flotando en el ambiente— gruñó Link de manera molesta.

— ¿Es por qué Makivelo piso éste sitio?— preguntó el adivino.

—Si es posible que se hubiera contaminado un poco— aclaró Link. — aunque podría verse peor, eso significa que no ha llegado al Reino Sagrado.

—Entonces, ¡vamos!— exclamó Impa. Dio tres largas zancadas y después puso una cara de confusión y volvió en reversa— ¿Pero, por dónde?— dijo mirando hacia todas partes.

—No tengo idea— Link se miró el cuerpo con semblante confuso, había algo extraño aunque no acataba a distinguir lo que era. Entonces tomó su forma de Lobo y utilizó sus instintos para tratar de captar el olor de Zelda.

Era como ver a través de un arcoíris*, había tantos olores extraños que el de Zelda se perdía entre toda esa maraña. Caminó despacio tratando de no perder el rastro, pero al final, el olor de Zelda desapareció en aquel lugar tan extraño.

Gimoteó de manera triste y se sentó sobre sus cuartos traseros tratando de pensar en una solución a ese dilema.

— ¿No conoce el camino, Señor héroe?— preguntó Aragón con un poco de nervios.

—Nunca había entrado por este sitio, hay otra entrada cerca de arboleda sagrada, es porque antes ahí estaba erigido el templo del tiempo.

— ¿Podemos ir hacia allá?

— ¡Está muy lejos!— gruñó de forma triste, quería ir a buscar a su Zelda y no contaba con quedarse de ese modo varado, nuevamente agachó la mirada y cerró los ojos tratando de concentrarse en el olor de su princesa, ahí estaba pero era muy muy débil, sus orejas captaron un sonido extraño y de forma automática de irguieron para seguir el sonido.

Aragón e Impa lo miraron curiosamente mientras ladeaba de un lado a otro las orejas.

— ¿Ocarina?— masculló de manera graciosa, se levantó y se echó a correr a trote en la dirección del sonido, sus amigos trataron de seguirlo pero era sumamente rápido, más rápido de lo que jamás había sido en el otro mundo.

—Oh, oh

— ¿A dónde se fue?

—Él dijo…¿ocarina?— Aragón aguzó el oído y escuchó una cancioncita simpática pero muy lejana— ¿Escuchas eso, Impa?

—Sí. Debió de haber ido en la dirección del sonido.

—Vamos.

Link volvió a erguir las orejas y se acercó de forma curiosa a ese sitio, el gran tocón de un árbol era el lugar de descanso de aquella creatura.

Lo miró con ojos curiosos y se sentó sobre sus cuartos traseros para esperar a que terminara. A los pocos segundos Impa y Aragón llegaron corriendo.

— ¡Joven Link!, no haga eso— gruñó Impa. — casi nos perdemos.

Link solamente movió la cola y siguió observando a la creaturita. Era un ser diminuto y peludo, con aspecto de roedor, aunque todo a su alrededor era pardo y grisáceo con tonos azulosos, esa pequeña creatura era color mostaza.

—Shhhh— Link refunfuñó un poco al tiempo que la chitaba.

— ¿Qué estamos haciendo?— preguntó Aragón.

—Esperamos a que termine.

—Pero no hay tiempo para eso, la princesa está en peligro.

—Pero ese es un guía, un espíritu propio de éste mundo, puede viajar hacia donde sea…

— ¡Esa cosa!— masculló Impa— por más que lo miraba, a ella sólo le parecía un hámster muy grande y gordo.

La pequeña creatura dejó de tocar la ocarina y movió los bigotes con fastidio. Sus ojos se clavaron sobre el gran lobo pardo y sus cejas se unieron de manera curiosa.

—Fuera de aquí— azuzó a los improvisados visitantes y se viró dándoles la espalda.

—Wooh, ¡creo que se ha enojado!, ¡mira lo que hiciste, Impa!.— espetó Aragón.

—No he hecho nada— refunfuñó ella.

—Si pensaste algo indebido seguro que ahora él lo sabe, — clamó Link con una vocecita graciosa —los espíritus que viven en éste mundo vacío son parte del mundo mismo, lo ven y lo perciben todo, incluso los pensamientos.

— ¡Ehhh!— Impa se puso un poco pálida.

Link avanzó con cautela y se posó enfrente del pequeño espíritu. Durante varios minutos lo siguieron ignorando, y después tomó mucho aire y comenzó a aullar una linda melodía. La creaturita movió los bigotes de forma curiosa y Link logró ver en sus ojos una chispa de curiosidad innata.

— ¿Qué quieres?— farfulló cuando Link terminó de entonar el réquiem del espíritu.

—Te la cambio si me prestas tu ayuda.

La creaturita miró su ocarina, le había gustado la melodía del lobo y deseaba hacer un trueque para aprenderla, pero…

—Creatura del Crepúsculo— espetó con una mirada penetrante— no deseo tener problemas.

— ¿Problemas?

—Ella pasó por aquí hace un día… dijo que buscaba al que se escondía tras la piel de la divinidad de Twili. No quiero tener problemas.

Link tomó su forma humana y frunció el ceño.

— ¿Estaba enojada?

—Si… lo estaba, yo jamás había visto a una de ellas cruzar por este sitio. Jamás pensé que vería a una.

— ¿Hacia dónde iba?

—No lo sé, me dio miedo mirarla.

— ¿Sigue en el Umbral?

—No lo sé. Me dio miedo mirarla. — volvió a repetir.

—Por favor ayúdame, he perdido a mi compañera.

—No quiero tener problemas.

Link tomó la ocarina entre sus manos y repitió con ella el réquiem del espíritu. La creaturita irguió las orejas, seguía interesado, pero aun así se viro de nuevo.

—Ayúdame, te regalare otra melodía.

—Si es tu compañera, entonces tú puedes encontrarla, si de verdad te pertenece entonces debes poder seguir su rastro.

—Hay mucha oscuridad cernida en éste sitio.

—Lo sé. Cosas malas van a pasar.

—Ayúdame.

— ¿Por qué deseas encontrarla?, ¿Qué eres tú para ella?

—Yo…— masculló de manera triste. — Soy su eterno guardián, su compañero, su Kai…

— ¿Kai?— abrió los ojos y se viró para olfatearlo. — es verdad, eras un Kai, pero el lazo se ha roto. Ya no eres nada.

—Yo siempre voy a ser su Kai, porque ella así lo desea, aunque nuestra atadura mágica se haya desbaratado mi corazón siempre va estar unido al suyo.

La pequeña creatura agazapó las orejas, su mirada se volvió sumamente triste y suspiró de manera acongojada.

—Hace muchos siglos un Kai como tú entró en éste reino vacío, también buscaba a su compañera, estaba triste porque ella se había muerto, se había marchado al mundo de los espíritus, y ese Kai se quedó atrapado en el Umbral buscándola de modo insistente, no parecía entender que ya nunca volvería y simplemente siguió buscándola eternamente, no parecía saber que la ligadura nunca desaparecería mientras el objeto al que estaba ligada su alma permaneciera en los dominios del otro mundo, como su compañera había muerto de forma repentina el contrato nunca cedió por completo…

»Se quedó vagando por siglos y siglos en este sitio, haciendo lo mismo que tú haces ahora…

»Por favor ayúdenme, pidió una y otra vez sin descanso, pero nadie lo ayudo, porque los Kai terminan por convertirse en seres ajenos para los habitantes de éste mundo.

»Ayúdenme, dijo una y otra vez, pero nadie respondió a su suplicante llamado, y se perdió para siempre y se convirtió en un ser extraño sin sitio, en un habitante de éste mundo que no pertenecía a éste mundo…

»Perdido… por haber creado esa magia extraña, una magia extraña. Extraña.

— ¿Una magia extraña?, ¿Te refieres al contrato?

—Creé ese contrato porque la quería de vuelta. Y fui feliz mientras pudimos estar juntos, pero el tiempo pasa y todos los seres perecen, también desaparecí de ese mundo… y alguien más encontró mis notas, alguien que podía leer ese Hylian antiguo, y me llamó de vuelta. Porque ella había renacido de nuevo en ese mundo y el instinto la llevó a llamarme a su lado. No nos importó romper con las leyes naturales, pero ella murió nuevamente sin retirar nuestro contrato y ahora yo estoy aquí solo… solo.

— ¡Esta divagando!—Clamó Impa muy confundida. Se viró para ver a Aragón y se quedó hecha piedra.

Los ojos violáceos del adivino se llenaron de lágrimas.

— ¿Aragón?

—Es triste… es muy triste.

—Pero no entendí nada de lo que dijo.

—¿No lo entiendes, Impa?. Él es ese ser extraño sin sitio, él es el creador de esa magia extraña. El debió de haber escrito el libro que encontró la princesa Zelda en la biblioteca.

— ¿Qué?

—La persona que creo el Kai.

Link volvió a tomar la ocarina, las notas de la canción de la curación fluyeron de tristemente…

—Creó el Kai para poder traer a la persona que amaba de vuelta. Y después por extraño que parezca el destino, esa persona renació y utilizó el mismo contrato que había usado él en el pasado, pero el ritual con el que se rompía el contrato no se llevó a cabo y él está atrapado aquí hasta que la ligadura en el otro lado se rompa.

—Pero la ligadura del joven Link se rompió cuando Makivelo lo separó de Zelda.

—No exactamente, recuerda que el arete se rompió y se le escapó la magia.

— ¿Y por qué parece un roedor?

—Debe haber tomado esa forma cuando se quedó atrapado en este sitio.

Cierto murmullo interrumpió la conversación de los jóvenes, el pequeño ser nuevamente mascullaba.

—No debí de haber creado esa magia extraña, no debí tratar de ir contra las diosas… no debí crear esa magia, solamente trae infelicidad a quien la usa, ¿Cuántos más han quedado atrapados?... es mi culpa… mi culpa.

—No es cierto— Link le tendió la mano y le devolvió su ocarina. — es verdad que pasó algo terrible, pero la magia que creaste también ha traído felicidad a las personas. Gracias.

—Pero seguro también te has quedado atrapado en éste mundo. ¿No?...no— volvió a olfatearlo de forma curiosa— No estas atado ¿Por qué estás aquí?

—No. yo he venido por voluntad propia. Estoy buscando a mi Zelda, un demonio malo la ha secuestrado. Ayúdame. Necesito encontrar el camino que lleva al Reino Sagrado.

— ¿La magia que creé hizo feliz a alguien?

—Sí, así es.

—Yo dije ayúdame… pero nadie quiso ayudarme, todos me abandonaron.

— ¿Y la ocarina?

—Me la dio la Diosa Blanca, hace muchos siglos pasó por aquí y me encontró llorando. Ella me dio la ocarina, dijo que si la tocaba con insistencia el sonido de sus notas llegaría hasta alguien que me ayudaría, alguien que continuamente va y viene entre los mundos, ella quería ayudarme pero dijo que tenía que marcharse, que tenía que ir al otro lado y que para eso necesitaba deslindarse de sus recuerdos…

El pobre Link puso los ojos como platos.

— ¿Hace cuánto que paso eso?

—Hace como trecientos años, el Umbral también estuvo extraño en ese entonces, la puerta de la dimensión de los Twili permaneció por mucho tiempo abierta, así que todo era un caos.

— ¡Cielos!

—He mentido…

— ¿Qué?

—Es que estaba muy triste y ya no lo recordada, dije que nadie me había ayudado, pero ella si me ayudo, me dio esperanza y desde entonces me he sentado a tocar aquí la ocarina. Alguien me ayudo…. Yo también voy a ayudarte— clamó de modo alegre.

Link lo vio saltar desde el tocón del árbol de manera graciosa.

—Sígueme, yo sé cuál es el camino.

Esbozó una sonrisa y le hizo señas a sus compañeros para que lo siguieran, el camino se volvió extraño y oscuro, pero era fácil identificar y seguir a la creaturita color mostaza, era como un pequeño faro de Luz guiándolos entre las penumbras, Link sintió una corazonada de alivio al percatarse de la esencia de Zelda. Nuevamente sonrió pero esta vez de forma graciosa, el destino jugaba de manera muy extraña, tan extraña que a veces lo hacía enloquecer y otras veces le daban ganas de reírse, la canción de la curación que siempre había utilizado para sanar a los espíritus había palidecido al lado de las buenas acciones de su diosa blanca, la diosa de la que se había enamorado profundamente y de esa misma diosa a la que le había regalado su alma.

—Es ahí— clamó con su visita alegre, se paró en dos patas y señaló hacia el frente.

—Parece una cueva— espetó Impa sin estar muy segura de su guía.

—En éste mundo no todo es lo que parece Impa, debes ver más allá de lo que te muestran tus ojos. — ella asintió aunque no dejó de poner su cara confusa. Link se acuclilló junto a la creaturita. —Dime tu nombre.

— ¿Mi nombre?...— Agazapó nuevamente las orejas y rodó los ojos de forma triste— ya no me acuerdo cual es mi nombre ha pasado tanto tiempo que ya ni siquiera recuerdo como era que antes lucia.

— ¿Nada?

—Nada…. No, espera, creo que se escribía con las letras de "Amigo", si eso es… se escribía como "amigo" y por eso mi contrato se llamaba Kai, igual que un compañero.

—Eso dice poco, ¿Qué pasó con la ligadura?

—La Ligadura era un anillo, un anillo de oro

—Bien, si todo sale bien, prometo que la buscaremos.

— ¿Cuál es tu nombre, ser fugitivo?— preguntó de forma graciosa.

—Mi nombre es Link.

—No lo olvidare.

—Ni yo tampoco.

— ¿Qué hiciste para que ella se enfadara tanto?

—Me he escapado, he desobedecido y la he mordido. Creo que me he vuelto verdaderamente rebelde— contestó con una risita.

La pobre creaturita se puso un poco palida.

—Me he metido en un verdadero lio… de verdad que ahora estoy en problemas— Link lo escuchó susurrar mientras se levantaba y se alejaba para alcanzar a Impa y Aragón en el camino.

— ¡También te convertirás en un héroe!— le gritó cuando ya llevaba muchos pasos recorridos a la distancia.

[***]

—Menudo sitio…

Era oscuro y frío, no parecía tener salida, y aun así, sentían como cruzaba una corriente de aire gélido.

—Me recuerda un poco a uno de esos sueños que a veces tengo.

— ¿A veces?, tú nuca me has contado un sueño que no sea raro.

—Eres cruel Impa. — gruñó de manera graciosa

—Aunque tus raras habilidades a veces son útiles.

—Si… Señor héroe, he estado pensado.

— ¿Si?— contestó Link.

— ¿Qué eran esas extrañas luces que nos recibieron desde éste lado?

—Eran los espíritus de los sabios que custodian éste sitio, escucharon tu llamado y abrieron la puerta desde adentro.

—Entonces, Aragón puede hablar con seres extraños, ¿Por qué no les pide que nos ayuden?

—Porque son simples observadores, a veces me recuerdan un poco a las diosas, solamente están ahí para juzgar al mundo, pero ellos no vienen a luchar frente a frente con el gran mal.

—Creo que deberíamos conformarnos con que nos abrieran la puerta— espetó el joven adivino, e Impa resopló con cierto enojo.

—Los seres poderosos de éste mundo no hacen nada por salvarlo— gruñó mientras se llevaba las manos a la nuca y caminaba por delante de sus compañeros.

—Terca…— gruñó el otro, dejando salir cierto rezago en sus emociones.

Link le hizo una pequeña seña para que caminaran más despacio.

—Está preocupada— le habló casi al oído.

—Lo sé pero… no debería de hablar de esa manera.

— ¿Estas preocupado de que las diosas la castiguen?, no tienes nada que temer, está protegida por Hylia, recuerda que es la sierva de la diosa.

—Aun así, no me gustaría que le pasara nada.

—Lo sé… ¿escuchaste lo que el otro Kai dijo?

—Sí.

—Entonces grábalo en tu memoria, voy a encomendarte una nueva misión. Debes retransmitir sus palabras al pie de la letra, debes hacer que sus sentimientos lleguen hasta Zelda.

—Sí. ¿Pero por qué yo?, ¿No se lo dirá usted mismo?

—Es una misión para ti.

Aragón desvió la mirada, tal vez no estaba muy seguro, pero estaba pensando en que Link últimamente se había vuelto muy mandón en algunas cosas. El espíritu del héroe vio la expresión en su rostro y le dio un empujoncito de forma traviesa, Aragón simplemente abrió los ojos como platos. ¿Le había dado un empujoncito?, eso era… extraño. Siempre se había preguntado qué era lo que sentía Zelda cuando ellos dos se tocaban, antes él también le había dado un empujón cuando trataba de deslindarse de la princesa, pero había sido intangible y los roces que se habían dado eran mera magia.

—"Vaya que raro, se sintió como si…"

— ¡Oh genial!— la voz de Impa resonó en toda la extraña caverna. Habían desembocado en una sala enorme con formas irregulares. Al frente de ellos se erigían múltiples caminos lo cual nuevamente los había dejado perdidos.

—Menudo sitio— espetó el adivino dejando que su último pensamiento se perdiera completamente. Miró hacia todas partes aunque no dejaba de ser un sitio extraño, ahora había cristales dispersos en todos lados y titilaban con una luz antinatural suavemente, como si quisieran iluminar el camino, o más bien dicho, los caminos.

Link se llevó una mano a su pecho al pisar aquel sitio, tenía un sentimiento extraño. Caminó sin mostrar rezagos de dudas y finalmente se posó delante de una de las aberturas.

— ¿Es por ahí?

—No… no es por aquí— musitó mientras sus ojos se quedaban perdidos en aquella negritud, en ese sendero que parecía descender a un lugar recóndito y peligroso. –La esencia de Zelda se siente de manera clara y tangible, el camino es por allá— señaló una ruta diferente con la mano pero no despegó la vista del camino que tenía enfrente.

—Entonces vamos— espetó Impa poniéndose en marcha.

Pero Link no se movió de su sitio.

— ¿Qué le pasa Señor héroe?, debemos ir a rescatar al princesa Zelda.

—Algo me está llamando… algo en lo profundo de éste camino.

—Pero ese no es el camino.

—No, no lo es— pronunció con una voz profunda, ese sentimiento que se erigía poco a poco desde sus entrañas se volvía cada vez más y más fuerte. Era exactamente la misma sensación que sentía cada vez que se acercaba a Ordon, aunque ahora era diferente, el miedo había desaparecido y una presencia conocida parecía gritar su nombre de manera desesperada… Enfocó sus sentidos y su lógica se fue al traste, no era una presencia, eran dos. Una de ellas lo llamaba de forma suplicante y la otra le gritaba de modo imperativo como si se sintiera dueña de su propio espíritu.

— ¡Señor héroe, despierte!— Aragón estuvo a punto de tomarlo por los hombros, pero entonces Link salió corriendo de forma ágil.

Las voces que provenían desde las profundidades de la caverna se habían vuelto imposibles de ignorar, todo su ser lo llamaba hacia ese sitio, y mientras su corazón se desbocaba y sus pasos se perdían en el silencio de la negritud, se volvió a convencer de que necesitaba con urgencia acudir a ese llamado. El repiqueteo de sus botas se perdió al fondo de ese camino y sus acompañantes se quedaron un poco más que perplejos.

— ¡Espera Aragón a dónde vas!— clamó Impa tomándolo por el cuello mucho antes de que pudiera emprender su partida.

—Hay que seguirlo.

— ¡Tenemos que salvar a Zelda!

—Entonces, ¡dividámonos!

— ¿Qué?

—Ve a buscar a la princesa, si te adelantas por ese camino tal vez obtengamos ventaja, pero no hagas nada imprudente.

— ¿Estás seguro…?

— ¡Sí!— clamó mientras se daba la vuelta, pero solamente dio dos pasos antes de ser retenido de nuevo.

—Ven conmigo, Aragón.

— ¡Impa!, si no tenemos al Señor Héroe no podremos hacer nada por nosotros mismos.

—Cierto,— susurró de manera triste mientras lo apachurra del cuello— pero entonces ten cuidado.

—Lo tendré…

— ¿Eso es todo?

— ¿Qué quieres que te diga? Confío en ti más que en nadie, sé que no hacen falta mis palabras para que seas prudente.

—No… no hacen falta— musitó tratando de soltarlo, su corazón se dividía en dos en ese momento, entre la necesidad de ir a buscar y proteger a su princesa, y la de acompañarlo en busca de Link.

—Aun así, quieres escucharlo— afirmó él con cierto brillo en los ojos— pero si te lo digo y sobrevivimos a ésto ya no tendrás ningún pretexto.

Se viró en automático y colocó su rostro junto al de ella, le susurró unas cuantas palabras al oído y sin dar aviso alguno le plantó un beso en la oreja. La pobre de Impa se quedó completamente pasmada y sonrojada.

—Ya lo has escuchado, ahora asegúrate de que nos encontremos nuevamente con vida, si no lo haces no te lo perdonare nunca— clamó con una sonrisita antes de echarse a correr por el mismo camino por el que Link se había ido.

Ella simplemente lo miró alejarse y después emprendió su propio periplo.

[***]

El susurro de las voces se volvió sumamente fuerte en su cabeza, ya ni siquiera pensaba en lo que hacía, solamente entendía que era necesario encontrar a quien lo llamaba.

—"Quien… ¿Quién eres?"— gruñó muy dentro de su mente, sabía que de alguna manera conocía esa presencia… esas presencias.

Al final del camino volvió a ver una luz sumamente brillante, tan brillante que definitivamente no pertenecía a ninguno de los raros cristales de aquel sitio. Nuevamente sintió que el corazón le tamborileaba y azuzó su paso para poder ir más de prisa.

Se detuvo en seco justo al entrar en el lado luminoso, y después, simplemente se quedó lívido y sin aliento.

Ahí… allí estaba…

De forma imponente y altiva. Se viró para clavarle la mirada y Link sintió la necesidad de retroceder dos pasos.

Ahí… allí estaba…

Lo que tanto había temido, y al mismo tiempo, lo que su ser entero le exigía, atraído como con un Iman súper potente.

— ¡Señor Héroe!— la voz de Aragón sonó casi inaudible a la distancia.

Entonces sus ojos se posaron sobre aquel ser, la capucha negra ondeó de manera curiosa y una sonrisita trunca le dio una extraña bienvenida, a sus espaldas el enorme espíritu de la luz también parecía decirle "hola", aunque sus ojos no eran como los que había conocido de antaño, habían cambiado en favor del ser ataviado de negro, refulgieron de un color verde esmeralda y resopló con un poco de incomodidad haciendo que el orbe sagrado titilara de forma extraña y centellante.

—Link… te he estado esperando…

Y ese pequeño susurro basto para hacer que se estremeciera en toda su existencia, se reprodujo como un eco pesado inundando hasta el más mínimo lugar de aquel sitio.

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Continuara...

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N.A.: * "era como ver a través de un arcoíris": bueno es porque Link puede ver los colores de los olores igual que en el juego de Twilight.


Comentarios del Capitulo:

Bien, ahora si, he dado uno de los últimos homenajes al maravilloso libro de Laura Gallego, como dato curioso déjenme comentarles que este capitulo esta inspirado en una escena que me pareció realmente hermosa, aunque no esta ubicada precisamente en "El Valle de los lobos", también es perteneciente a la saga de Cronicas de la Torre,( si bien recuerdo en "La Maldición del Maestro"),ahí en donde Kai va y busca a Dana al mundo de los espíritus.

Al inicio nuestro pequeño guía iban a ser dos monos burlones como los que comúnmente suelen aparecer en las leyendas para despistar a los héroes en su camino. Al final, después de ver un poco la historia en perspectiva, decidí que le daría un toque un poco mas personal, así que ahora tenemos a este pequeño seguidor de Hylia rondando por el Umbral de los mundos, en los capítulos que vienen se van a dar cuanta de que no es el único que sigue ciegamente a la Diosa Blanca, aunque por ahora no puede decirles más porque seria hacer Spoiler xD.

*Dato Curioso xD

En el Valle de Los Lobos; Fenris le dice a Dana que Kai es un Kai (jajaja xD, valga la redundancia), y que la palabra Kai proviene de un idioma antiguo y significa "Compañero".