Los Personajes de este fic no me pertenecen. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
Este fic no está hecho con fines de lucro sólo es por entretenimiento y diversión.
.
El Valle de los Lobos es propiedad de Laura Gallego.
.
Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
"Pensamientos"
Recuerdos
[***] Cambio de escena.
»Continuación de un dialogo
... (entre párrafos) pequeños cambios de escenas
..»[Epilogo]«..
.
Travesía de la Doble Alma
...
El silencio que se cernía en ese mundo se sentía gélido y cortante, numerosas luminiscencias aparecieron de un momento a otro y la diosa Farore hizo su presencia de manera tangible, su largo cabello verde esmeralda; que le llegaba casi hasta el suelo, se movió de manera caprichosa. Y sus ojos cristalinos y claros se posaron sobre aquella extraña estructura.
Ahí, justo en el centro de esa zona del mundo de los espíritus, se erigía el gran palacio de la Diosa del valor, hecho de un material completamente desconocido para los seres terrenales, resplandecía como una verdadera esmeralda.
Suspiró con mucho fastidio al sentir que el ambiente se crispaba, y que él había aguardado su llegada de modo amenazante.
En el momento en el que se viró, el gruñido del lobo pardo le dio directo en la cara, el fugitivo vestido bajo la piel de la divinidad de Twili acababa de realizar su última desobediencia a lo largo de ese siglo. Justo en el momento en el que la diosa lo había mirado, había saltado de forma colérica para atacarla.
Nunca en el tiempo eterno del transcurrir de la eras se había visto cosa semejante.
Pero la Diosa había aprendido…
Lo había detenido en el preciso instante en el que habían juntado sus miradas, una enorme enredadera de la floresta de aquel mundo había subyugado al lobo a pocos centímetros del rostro de la diosa.
Link se zangoloteó tratado de liberarse, encabritado como nunca antes lo había estado a lo largo de su existencia, le dedicó una mirada asesina a su captora. Nuevamente se miraron durante mucho tiempo de modo gélido y desafiante.
–Eres una calamidad–Bramó mientras lo golpeaba con una de sus manos.
Link sintió el golpe de forma estridente y aulló de dolor cuando su cuerpo entero tocó el piso, abrió los ojos viendo un paisaje completamente borroso, algo se había descuadrado de su sentido lógico, porque ahora permanecía en el piso, pero el lobo seguía sujeto a la enredadera de la diosa.
–Me quedare con esto– Clamó con acento atronador. Y el lobo se volvió una cálida energía que desapareció en el ambiente.
– ¡Oye!, ¡eso es mío!– gruñó Link.
Pero su lobo había sido confiscado, puso unos ojos tristes y gimoteó tal cual, a pesar de que ya había adoptado su forma hylian.
La diosa se viró dándole la espalda y sin siquiera pensarlo soltó un verdadero resoplido, había dejado que se escapara el aire, su postura tensa desapareció por completo, y la atmosfera cortante del sitio se esfumó como si nada.
–Eres un desastre Link, no creas que te lo devolveré así de fácil, has quebrantado más leyes que cualquier otro ser que haya existido, la deidad de Twili podrá habernos salvado hace algunos siglos, aunque ahora es peligroso dejarla en tus manos, te la devolveré en uno o dos milenios, o cuando me sienta de un humor aceptable.
–Eres un ser horrible– bufó desde el piso– ¿Cómo te atreviste a intentar hacerle eso a mí Zelda?
–Tú eres el ser horrible, Link– susurró mirándolo con el rabillo del ojo, su mirada se desvió hacia su palacio y con pasos lentos avanzó soltando resoplidos– te apetece que ella siga sufriendo por tu egoísmo, ¿Cómo esperas que viva de ese modo?, mejor hubiera sido que perdiera sus recuerdos… aún les queda mucha vida, podían volver a conocerse… y a intentarlo de nuevo–susurró de manera triste.
Link se levantó sintiendo que todo le dolía, había sido una locura tirársele encima de ese modo, pero se había llenado de rabia al ver lo que ella había intentado. De no ser por Aragón, Zelda habría olvidado todos los momentos que pasaron juntos.
–Y hablando de eso… Sólo espero que el otro Link no se haya muerto. Arrnggg, si de verdad ocurrió, estaremos en un verdadero lio… – musitó de manera inteligible mientras caminaba pensativamente.
– ¿El otro Link?– masculló, no pudo evitar sentir curiosidad y la siguió de manera cautelosa.
Atravesaron las salas del palacio hasta llegar a una estancia gigantesca, el techo exageradamente alto estaba custodiado por un sinfín de pilares, había plantas extrañas en cada esquina y cuadros que retrataban el transcurrir de las eras, colgados a lo largo de los enormes pasillos, en el centro de la habitación había un óculo verdaderamente enorme desde el cual la diosa espiaba el mundo de los mortales. Link gruñó de forma bajita mientras ella se posaba en el centro.
Justo al lado del óculo había un agujero enorme, Link sabía que conectaba con el otro lado porque varias veces lo había utilizado para llevar su alma hasta el otro mundo, siempre que se podía él y Zelda preferían utilizar ese método, era mucho más seguro, aunque sólo las diosas que custodiaban sus espíritus podían darles el acceso.
Remolineó desde la distancia sin despégale el ojo a la diosa. Ella lo ignoró por completo mientras vertía la magia en el cristal tratando de que le mostrara lo que ella quería.
–Estoy cansada, ¿Crees que porque soy diosa puedo mirarte todo el día dándome vueltas?, estate quieto.
Nuevamente refunfuñó desde la distancia, se sentó detrás de uno de los pilares, pero a los pocos minutos volvió a remolinear de nuevo, quería ver lo que la diosa veía, pero para eso tenía que acercarse.
– ¡Quieto!
–Quiero ver a Zel…– soltó en un tono sumamente tierno y triste.
–Después de que me mordiste, debería de castigarte en serio. ¿Piensas que te voy a prestar mi juguete?, Anda, ¡fuera!
Pero Link puso sus ojitos tristes y se sentó ahí a su lado. La diosa no dijo nada durante un buen rato, simplemente siguió observando su óculo de modo penetrante.
El tiempo pasó de manera lenta, y después de largo rato Farore se viró discretamente. Link seguía ahí con la carita más triste que ella hubiera visto a lo largo de las eras, apenas si había vuelto al otro lado pero se notaba a kilómetros lo mucho que extrañaba a Zelda.
Nuevamente suspiró con pesadez, tal y como lo había hecho a lo largo de los últimos tres siglos…
– ¿Qué pasa con tu boba cara, que no puede ser ignorada por nadie?...
Link se reprimió para no mirarla con recelo y simplemente desvió la mirada. Aunque Farore sabía que no se movería de ahí aunque pasaran años y años.
–A veces te odio tanto…
–Yo sé que me odias, pero por lo menos debiste pensar en Zelda– susurró él tratando de girar sobre su misma lógica. No la entendía y no sabía porque había cambiado tanto.
–Mientras estés conmigo llámala por su nombre.
–A ella le gusta que la llame Zelda, dice que su nombre mortal la hace sentir parte de mi mundo. Yo también la amo más de esa manera, cuando estamos juntos y podemos mirarnos todo el tiempo a los ojos.
–Eres una calamidad para las deidades– gruñó de nuevo.
–Sólo para ti, Farore.
–Es porque todo aquel que te conoce te ama. Incluso yo…
– ¡Mentira!– bufó de manera ofendida.
–Si no te amara estarías verdaderamente muerto. Aunque tienes razón, no te amo lo suficiente, de ser así, abría descendido al mundo de los mortales de la misma manera… Todo aquel ser que te ha amado de verdad ha sacrificado algo.
Link la miró de forma inquisitiva, la Diosa irguió una ceja y se viró hacia su óculo.
–Antes que él… mi pequeña Hylia… ¿Cómo puede un simple mortal hacer que las deidades renuncien a sí mismas?
– ¿Tu pequeña Hylia?– gruñó– Siempre eres tan posesiva con todo, pero ella no te pertenece, antes de que fuera una mortal era una deidad libre… es sólo que tú eres extraña.
–Cierra la boca Link. Creí que era lo único que no podía perdonarte…
–Hablas como si te hubiera quitado otra cosa.
–Me has quitado muchas cosas. De verdad no lo entiendes. ¿Crees que Hylia fue la única que renuncio a su inmortalidad por ti?
– ¿Eh?
–…
El silencio se volvió perpetuo, la diosa movió caprichosamente la mano y bufó varias veces en el silencio como si no pudiera encontrar aquello que buscaba.
– ¿La única deidad?– repitió Link…
Entonces recordó algo sumamente curioso.
–Farore…
– ¡Qué?– masculló de forma seca, sin siquiera virarse para verlo.
–¿Qué clase de relación tienes con Aragón..?
– ¿Aragón?– clamó casi en trance, estaba tan concentrada buscando esa imagen en específico, que por un momento aquel nombre no le sonó a nada en absoluto, era como si le hubieran nombrado a un ser extraño, hasta que por asares del destino a su memoria volvió la imagen de joven Sabio. Algo de eso le molestaba bastante…– "incluso yo siento los rezagos de pisar ese mundo de mortales"– bufó en su fuero interno, nunca había estado tanto tiempo fuera del mundo de los espíritus, incluso siendo un ser Supremo, sabía que aquello no le hacía bien a su alma, hasta la torpeza le rebotaba en el óculo, tendría que volver a aclimatarse a su propio cuerpo.
–Sabias que ésto pasaría, ¿verdad?
–No puedes saber nada en absoluto… nadie puede, el futuro es caprichoso, aunque podamos mirar un poco hacia adelante, es imposible que sepamos como terminaran las cosas. Es por eso que tenemos a nuestros héroes…
»¡Aunque tú eres un ser caprichoso!, se los dije, pero esas dos nunca me hacen caso. Y la diosa de la sabiduría clama "Hylia sabe lo que hace" … ¡Pero no es cierto!, ¿Cómo puede saberlo si es tan joven?
–Ahí vas de nuevo. ¡Posesiva!, nunca me perdonaras que me la haya llevado.
–Como podría perdonarte, ¡Eres una calamidad!, ¿crees que no lo escuche?, El mundo se hundía en el caos y el único mortal que podía hacer algo ¡¿Qué crees lo que dijo?!...
»¡Sus oraciones no vencerán a los demonios…!*
Link desvió la mirada aunque Farore logró ver bajo su fachada aquella pequeña sonrisa.
–Tsk…todavía te sigues riendo.
–Me tendrás una eternidad cerca, ¿estarás enojada siempre?
Nuevamente lo miró, aunque esta vez con bastante enfado.
–Así se siente que te hieran con algo que verdaderamente duele. La diferencia es, que yo me disculpe antes. Y que tú, no tienes corazón para mis suplicas.
–Eso no cambia las cosas, ¿no sé por qué sigo queriendo a un mortal que no cree en las deidades?, debería de castigarte como se debe, ¿Qué crees que me dolió más, eso, o la mordida que me propinaste?
– ¿Y por qué no lo haces?– espetó con cierto resentimiento.
–Me siento mal… ¡te odio tanto!, porque tú haces que me sienta mal.
Por unos instantes Link vio en sus ojos cierta tristeza. La diosa habló nuevamente, aunque ésta vez lo hizo casi entre susurros, como si temiera que sus palabras fueran a volverse reales de nuevo.
–Debíamos cuidar ambos lados, pero nos pareció fácil legar un poco de responsabilidad a los dioses que habían nacido en ese otro tiempo… pero eran jóvenes e inexpertos. También creí que podrían con sus propias tareas, pero me equivoque…
–Ellos no previeron lo que sucedería.
–Cuando me di cuenta, el demonio ya había cruzado, lo último que sentí fue un aliento desgarrante, y cuando te busque, lo peor ya había pasado. Eres mi elegido… pero no he podido cuidarte como debía, e incluso cuando somos deidades estamos obligadas a acatar las leyes de los antiguos, sólo deberíamos permanecer aquí como observadoras, y sólo puedes volver ahí mediante la reencarnación, no es correcto que resucitemos a alguien, va en contra de la naturaleza… el mundo mortal también debe acatar esas leyes.
Nuevamente el silencio se cernió sobre ellos, Link volvió a poner su carita de cachorro, por mucho que estuviera enojado, seguía siendo un alma noble, si la había lastimado en el pasado de verdad que lo sentía, y aunque su parte de Twili hubiera desaparecido seguía siendo perceptivo ante los sentimientos de los demás.
–Estas triste, Farore– pronunció en voz bajita sintiendo que su corazón se volvía pequeñito.
Ella no dijo nada, pero su mirada se suavizó al escuchar su tono.
–"¿Por qué tienes que ser así?...Siempre"… Siempre metiendo la pata hasta cuando no quieres. Te odio.
–Y si me odias ¿Por qué te sientes triste?
–Por eso te odio… porque sólo por ti puedo sentirme triste. Y ahora ya ni siquiera tengo a mi pequeño trovador de nubes…– suspiró de manera acompasada– es cierto, tienes razón, si soy posesiva, sé que es de Hylia.
– ¿Es de Hylia?
–Lo es…
– ¿Qué clase de ser es el que oculta el alma de mi descendiente?... No has contestado a mi pregunta. ¿Sabías que esto ocurriría?, Lo sabias.
– ¡Te he dicho que no se puede!, Fue… fue Din, ella pensó que algo como esto pasaría, después de que se nos colara el demonio a éste lado a ella le preocupó que tuvieras un buen acompañante, fue ella quien decidió enviarlo hacia ti desde tu propia línea consanguínea.
– ¿Por qué?
–Porque la fe de los mortales si fue predecible, aunque no tuviera magia, la llave seguiría en sus venas.
–Pero las cosas se pusieron feas, ¡Por qué sólo enviaron a Zelda!, yo quería estar a su lado, para cuidarla y protegerla.
–Pero si la cuidaste… Si te lo hubiera preguntado, ¿abrías aceptado?, Bajo tu forma de espíritu tú mismo la cubriste del demonio. Nadie te dijo que hicieras nada, tu sentido de la protección actuó por sí solo. Y tuvimos suerte de que así fuera, si no hubieras estado ahí Makivelo la habría matado desde el mismo día en el que nació.
»Estas triste Link. Lo sé. Pero eras tú o ella, y yo sé que tú eres más fuerte. Aunque también eres sordo, una vez que te enfadas simplemente te vuelves terco.
– ¿Tenía que cuidar a Zel?– preguntó tratando de armar cabos.
–No sabía si decirte. Din se enojó muchísimo, pero Nayru y yo creímos que las cosas fluirían con más naturalidad si simplemente te dejábamos suelto. Las cosas ocurrieron tal y como pensábamos, la gente dejó de creer y la magia desapareció. Teníamos que encontrar un guía, pero nadie parecía adecuado, entonces simplemente creí que sería fácil ponerte en ese sitio, porque sólo bajo esa forma tú podías conservar tus recuerdos.
» ¿Creíste que te habías escapado?– preguntó casi de forma graciosa mientras negaba con la cabeza.
–Literalmente salte la línea sin permiso.
–Sabía que lo harías.
– ¿Lo sabias?, ¿Y no hiciste nada?
–Sólo deje que saltaras. Deje que cuidaras a Zelda, y aún más importante, permití que le enseñaras la magia que necesitaría.
–Porque es una ley siempre empezar desde cero… pero ahora ella está sola en el otro mundo.
– ¡No llores!– le gruñó al ver que nuevamente se limpiaba los ojos.
–No me gusta estar solo…– repitió virándose y dándole la espalda.
– ¿Querías que ella tomara tu sitio?
–No…
–Deja de gruñir. Te devolveré al otro lado...
–No quiero… Si renazco ahora, ¡cómo crees que voy a lidiar con mi aspecto!, si antes era difícil estar con Zelda ahora lo sería más, ella será una mujer y yo sólo un niño.
–¿De verdad te preocupa eso? Menudo lioso. Eres un escandaloso.
– ¡Es porque me tratas mal!– gimoteó de manera bajita.– juegas con mis sentimientos cada vez que puedes. Entiendo mi papel en ésta era, ¡Pero por qué tenían que separarnos de esa forma!, ¿Porque Nayru se la llevó tanto tiempo?
–Porque estaba enojada, no puedes castigar a una deidad tan fácilmente Link, Hylia cometió un pecado al suicidarse con magia negra, y ese pecado tenía que pagarse de algún modo. Pero ella es fuerte en todos los sentidos, lo único que de verdad le duele es no poder estar a tu lado, por eso fue que Nayru la llamó antes de tiempo, lamento que hayas sufrido los efectos colaterales… pero así es como funciona, siempre debemos velar por el equilibrio.
»Entonces, el peor castigo para ella fue quedarse lejos esos trecientos años, simplemente pensando "he dejado a Link solo".
– ¡Eres cruel!, pudiste habérmelo dicho, creí que algo había salido mal, creí que su alma se había perdido intentando renacer en el otro mundo. Tú no sabes lo que sentí al pensar que la había perdido para siempre.
–También debo disculparme por eso… no somos conscientes del flujo del tiempo, nuestro tiempo es diferente al de las almas mortales. No creí que te sentirías de esa manera, hasta que él se posó justo aquí con esa cara triste…
– ¿Él?
– ¿Qué no te lo dije?, Hylia no es la única deidad que ha renunciado a su inmortalidad por ti.
Link se viró para verla de frente y puso una cara confundida.
–Fue porque estabas aullando, aunque estabas en el umbral él sí pudo escucharte, de repente simplemente dejó de cantar, no suelo poner atención a ese tipo de cosas, pero cuando él dejó de cantarme si me di cuenta, ese día vino hasta la puerta de mi palacio.
…
– ¿Qué te pasa?– La Diosa alzó la vista y lo miró de manera confusa.
–Está triste…
– ¿Qué?
–Link está triste, ya casi pasó un siglo y sigue aullando con el corazón roto.
– ¡Un siglo!... ammm. Nayru debe de haberse liado con sus propios sermones. No te preocupes ya se repondrá.
Pero la otra deidad la miró con ojos acusadores.
– ¿No puedes escucharlo?... está llorando.
–Sólo vuelve a cantar, ya pronto pasara todo. Si te quedas en silencio de verdad que me deprimo.
– ¿Cómo puedo cantar?, mi amigo sufre…
–Vi al demonio moverse, así que él pronto volverá con Hylia. Regresa tu sitio, Narisha.
Pero el gran espíritu de los Cielos negó con la cabeza, se dio la vuelta y se fue volando.
…
–Creí que lo dejaría, simplemente se fue, pero permaneció en el silencio, entonces regresó a los pocos días.
…
–Llévame al otro lado.
– ¿Qué?
–Quiero ser el guía.
–Pero tú puedes cruzar cada vez que quieres, ¿Por qué vienes ahora con eso?
–Escuché lo que le dijo Nayru a Hylia, mi señora estaba llorando, ¡La enviara al mundo de los mortales sin que antes pueda aclarar las cosas con Link!
–Está castigada. Así deben ser las cosas.
–No me gusta. – gruñó. – Llévame al mundo de los mortales, aún no han encontrado a alguien que ocupe el cuerpo del descendiente, yo quiero ir.
– ¡Que!, ¡renunciaras a tu inmortalidad por esto!, no lo permitiré, si te vas al otro lado terminaras por arruinarte, ¡Que no vez lo que le paso a ella!, también te quedaras atado a ese mundo…
–Link me salvo… y yo quiero que mi señora sonría. ¿No quieres llevarme?
–Si te vas no me cantaras de nuevo.– rugió y se viró enojada– además aún nos quedan unos años antes de que Hylia se vaya, ya encontraremos a alguien que haga de guía.
–Eres egoísta. Me voy
– ¿Te vas?– musitó de manera muy triste.
–Le diré a Din que me lleve.
…
–Y se fue…
– ¡¿Qué?!
–Din estaba enojada porque no le agrada el plan que Nayru y yo habíamos creado. Y cuando Narisha la visitó lo envió al mundo de los mortales, le gruñí durante años pero ella se hizo la sorda, simplemente dijo "Link debería saberlo", pero yo no sabía cómo decirte que permanecerías varios años como espíritu.
– ¡Narisha está en el cuerpo de Aragón!
–Si– bufó con un mal humor de perros que se le notaba– y ya no volverá, porque se ha enamorado de la otra alma guía.
Link casi se cae de espaldas, no se imaginaba que su amigo estuviera ahí tan cerca.
–Como es muy diferente a lo que es en su forma hylian su energía también cambio mucho. No pongas esos ojos.
–Vaya… yo…
–Eres una calamidad para las deidades.
–Pero él es muy feliz ahora, volverá a cantar alegremente.
–Pero no cantara más para mi… cantara para Impa. Siempre.
–Eres muy egoísta.
– ¡Silencio!–rugió
Se viró de mala gana y nuevamente se internó en su búsqueda.
–Maldito Link hasta las partes más pequeñas de tu espíritu causan dolor de cabeza.
– ¡No he hecho nada!
–Éste crio… Arggg, ¿¡en dónde se ha metido!?– farfulló inspeccionando el cristal minuciosamente.–ah, ahí está, ¡Que está haciendo ahí!, le dije que se fuera a casa en cuanto nos separáramos.
– ¿A quién buscas?– preguntó Link de modo muy curioso– ¿Es el mortal a quien le robaste el cuerpo?
No contestó a la pregunta, parecía extrañada ante la escena que veía a través de su óculo.
–Lanayru– ordenó con voz tajante– ¡Te dije que lo llevaras a casa!
Link logró escuchar el rugido del espíritu a través del cristal de la diosa. Se acercó de manera discreta, tenía curiosidad de saber qué clase de persona era el ser que compartía sus sentimientos, ¿Qué clase de alma podría albergar un corazón tan puro como para asir la espada Maestra?.
–Es un chico joven…– musitó con tristeza al ver que Lanayru se lo llevaba entre las fauces– ¿Qué le paso?
–Es el otro Link. Y tú fuiste lo que le pasó.
– ¡Oye!, que descaro– refunfuñó– si ibas a crear otro héroe al menos le hubieras puesto su propio nombre.
–Pero ese es tu nombre. – Clamó señalando el óculo de forma casi graciosa.
Link se asomó al tiempo que Lanayru cruzaba volando por una corriente de aire, la capucha del chico salió volando un poco dejando al descubierto su cabeza, Link trastabilló hacia atrás cuando vio literalmente a su reflejo, hylian, cabello rubio y ojos azules.
– ¡Pero qué!
Sus ojos vagabundearon desorbitados ante la imagen, ¡que significaba eso!, ¿acaso era otra mala broma de Farore?
– ¿Qué… que significa esto?– clamó acercándose al óculo nuevamente.
–Lo he dicho claro, ese es el otro Link, el Link que nació junto con la princesa Zelda en esa era.
Casi se hecha a llorar al escuchar aquello. ¿Lo habían reemplazado?, ¿confundirían a Zelda con ese otro ser?... las preguntas dieron vueltas y vueltas en su cabeza. Ahí estaba la oportunidad para que Zelda fuera feliz en esa vida, pero no quería que ella fuera de otro hombre, aunque aquel ser tuviera su mismo aspecto.
Se dejó caer de manera triste sin decir ni una sola palabra.
– ¿Y ahora qué te pasa, Link?...
–El Link que nació junto con la princesa Zelda… para la princesa Zelda…– susurró llevándose las manos a la cara, él quería ser ese Link. La diosa lo escuchó llorar de manera dolida y sin pensarlo demasiado colocó una mano sobre su cabeza.
–Levántate y mira…
Después de muchos siglos obedeció una orden, se levantó y miró al otro Link a través del óculo, parecía que de verdad se estaba muriendo como si la energía se le hubiera drenado al límite. Farore hizo un movimiento con la mano para ampliar la imagen en el cristal luminoso.
Durante mucho tiempo Link se observó a sí mismo, hasta que se dio cuenta de algo, él y el otro Link compartían algo más que el rostro. Se llevó una mano hasta el arco de su ceja y comprobó que ahí seguía la herida, el otro Link tenía un parche justo en ese sitio.
Entonces Farore posó su mano sobre su pecho y con cierta delicadeza corrió la túnica del héroe, la cicatriz que aparentemente había dejado la flecha seguía presente de forma tácita.
– ¿Por qué…?
–Porque de verdad casi te mató un Lizalfos. Link. ¿Cómo puede haber dos seres iguales en éste mundo?, solamente si comparten la misma alma.
– ¿La misma alma?
–No sientes que te falta algo…
– ¿Algo…?– preguntó antes de soltar un resoplido y un respigó llevándose la una mano a la boca.
Farore asintió con la cabeza.
– ¿Pero cuando!?
–Cuando cruzaste el umbral, en ese preciso instante en el que estabas completamente absorto con la llegada de Zelda.
No podía creerlo, pero lo recordaba claramente, en ese preciso instante sintió que algo se había separado desde adentro, que algo se había perdido, pero no podía saber lo que era. Ahora lo sabía, la diosa le había robado una parte de su espíritu.
–Lo tome sin que te dieras cuanta, no podía arriesgarme a que sintieras curiosidad, era peligroso y literalmente lo hubieras arruinado. Necesitaba que permanecieras en esa forma hasta que Zelda aprendiera lo que necesitaba, y mientras tanto esa otra parte de tu alma viviría su propia vida.
–Pero entonces… ¡Por qué!, ¡él era ese horrible miedo que sentía en Ordon!
–Así es. Ya te has dado cuanta, tu parte Twili fue la culpable de eso, porque la naturaleza del lobo es ir de un lado a otro de forma libre. Escucha Link, es tu cuerpo, sin importar cuantos años hayan pasado reconocería a tu espíritu, el lobo que yacía en tu interior sintió miedo, sabía que si te acercabas terminaría por engullirte y no quería quedar encerrado.
– ¿Engullirme?
–Necesitaba que tuvieras la mayor parte de tus recuerdos, por eso la fracción de tu alma que tomé es muy pequeña, ese cuerpo se siente incompleto y está reclamando que regreses a su lado. Tenía planeado decírtelo hace tiempo, pero te asustaste y malinterpretaste las cosas. Debiste haber regresado en el instante en el que te llamé de vuelta, abrías peleado junto a Zelda con menores riegos.
– ¿¡Con eso!?– gruñó al ver al pobre chico que agonizaba en las fauces de Lanayru.
–Sólo calculé energía para dieciocho años, la pequeña parte que tome de tu espíritu sólo le ha servido para mantenerlo con vida, digamos que literalmente no tiene personalidad, aunque comparte muchas cosas contigo. Pero ya no es suficiente, su energía espiritual se ha agotado. Tal vez incluso tú te diste cuenta, la verdad es que casi lo has matado al hacer el contrato del Kai.
– ¡Qué!
–Cuando el tiempo llego a su límite comenzó a llamarte desde la lejanía, los recuerdos que crees perdidos no los tengo yo, la otra parte de tu espíritu es la que los ha llamado, es como un instinto de auto protección, aunque no te dieras cuanta poco a poco te estaba robando la energía para poder mantenerse. Pero cuando Hylia completó el contrato la conexión que había entre las dos partes de tu alma se rompió de forma brusca, entonces el cuerpo que alberga la otra parte de tu alma comenzó a intercalar conciencias con mayor frecuencia tratando de que lo escucharas.
–Intercalar conciencias… ¡Entonces, esos no eran sueños!
–No, no lo eran. Y además todo lo que le pasa al otro Link se refleja en ambas partes del espíritu.
–Creí que algo extraño había pasado porque la cicatriz no apareció en donde Zelda me había atinado, y además, se sentía como una magia externa y diferente.
–Fue una casualidad… el hecho de que aquellos dos eventos hubieran ocurrido al mismo tiempo fue lo que te dejo confundido, pero si no hubieras estado tonteando con Hylia, de igual modo habría ocurrido.
– ¡Oye!– gruñó de manera ofendida. – ¿qué hay del guijarro?
–Nunca te descalabraste con eso. Tenías razón, si fue una maza. Las idas que Makivelo estuvo fuera, fueron con un único propósito.
– ¿Si?
–Uno de sus espías te vio…
–Y el demonio salió del castillo para ir a matarme– clamó sintiendo que la sangre se le helaba.
–Si–la mirada de la Diosa se perdió en el cristal de manera penetrante, también había sentido cierto escalofrió.
Las palabras de Makivelo cobraron vida en ese instante.
"No…imposible, estas… estas muerto ¡acabo de matarte!"
Pero no se refería a lo que acontecido hace trescientos años, él hablaba de ese preciso momento.
–Te salve de ahogarte Link…
– ¿Eh?– la voz de la diosa Farore había aparecido después de tanto silencio que en ese instante no pareció entenderla.
–Los Bokoblins intentaron asesinarte y después de golpearte te lanzaron al rio, Farone escuchó mi llamado y me ayudo a sacarte del agua. Pero entonces supe que ya no tendría tiempo.
–Y fuiste al mundo de los mortales– añadió él sintiéndose muy avergonzado, de verdad que había metido la pata sin conocer las intenciones de la Diosa.
–El otro Link tenía mucho miedo, pero al igual que tú, su corazón fue más fuerte que su cabeza. ¿Sabes qué fue lo curioso?
–No tengo idea. Antes dijiste que compartíamos un mismo deseo, pero no sé si eso es posible, si también soy yo, no hay forma de que me hubiera enamorado de otra persona.
–Esa es la cosa curiosa. Algo no previsto que terminó por salvar a Hyrule en ésta era. Mientras ustedes dos cambiaron conciencias, el otro Link también conoció a Zelda. El muy inocentón se enamoró de ella en "sueños", cuando le dije que estaba en peligro me ofreció su cuerpo sin dudarlo, le advertí que sería un viaje duro y peligroso, pero de igual modo aceptó sin siquiera pensarlo, a pesar de que últimamente había estado muy enfermo y su cuerpo ya casi no le respondía.
Link parpadeó atolondradamente, buscó al otro Link pero ya no pudo encontrarlo, el óculo de alguna manera se veía diferente, como si el tiempo hubiera pasado sin que se diera cuenta.
–No puedo dejarte aquí Link… sin ti, el cuerpo que tú mismo guardaste morirá.
–Entonces, ¿Por qué no me lo diste en el Umbral?
–Quería que antes vinieras a este sitio… hay cosas que no puedes llevar al otro lado, los recuerdos de tus vidas pasadas son un peso abrumador en el mundo de los mortales, antes estuvimos bien porque de alguna forma llene con mi esencia la parte que le faltaba a tu alma, pero si no hubiera estado ahí, tu propio cuerpo te habría atrapado, no sé si después de eso te habrías vuelto loco.
–Es probable– musitó virando el rostro, cierto rastro de vergüenza quedaba ahí plasmado, aunque después suspiró y la volvió a mirar de frente.
Ambos se sostuvieron la mirada de manera curiosa, hasta que Farore apartó la vista y la fijó en el cristal brillante.
– ¿Volveré con Zel?
– ¿Eso es lo que deseas…?
–Sí. Es lo único que deseo.
–Entonces, no deberías seguir hablando– susurró. Tocó el cristal y la imagen de Zelda apareció de inmediato.
Los ojitos de Link brillaron de alegría, aunque después se volvieron tristes al ver que Zelda lloraba, aunque Aragón e Impa permanecían a su lado, ella se sentía desconsoladamente sola. La vio abrazar al lobo de piedra y sintió que su corazón se partía en pedacitos.
–Zel…– se acercó al cristal dando pasos tambaleantes hasta que su cabeza literalmente choco contra el óculo.
–Si no quieres que el tiempo pase debes irte.
Entonces Link notó las flores en el cementerio y se desconcertó mucho, se suponía que recién había llegado el invierno, no debería de haber floresta.
– ¿Cuánto tiempo ha pasado?– masculló sintiendo que el aire se le iba.
–Veintitrés años y medio.
– ¡Que!
La Diosa se echó a reír ante su inocencia.
–Era broma, retrasado, ¿Acaso ves que ella haya envejecido?, de verdad que eres tonto.
– ¡No soy tonto!, Mi "corazoncito" siempre es preciosa…– susurró con una voz llena de amor descontenido.
–Sí, ¡Anda!– farfulló– en realidad sólo han pasado dos meses, ahora lo entiendes– su voz se suavizó mientras también posaba su vista en Zelda– no debes enojarte con ella, nunca quiso dejarte trescientos años, pero seguro que no pudo zafarse de los regaños de Nayru, mientras hablas conmigo el tiempo también pasa de forma distinta. Pero no es tan mala como parece, hace mucho cuando fue necesario dejarte en el bosque, ella se llevó a Zelda para que no te extrañara tanto.
–Entonces ¿ella no se sintió de la misma forma que yo?
–No, tranquilo, ella no se quedó sola. ¿Has dejado de estar molesto?
–Más o menos. Aun pienso… que me habría gustado conocer a Will y pasar tiempo como familia. Es el único hijo que he tenido y no pude disfrutarlo.
La Diosa nuevamente se echó a reír.
–Eso crees Link. Creo que es hora de confesarte un secreto.
– ¿Si?
–La sangre de los héroes ha rondado por el mundo desde hace miles de años. Pero… te sentirías triste recordando a tu familia, Will no es el único hijo que has tenido, pero por ahora es del único que recuerdas su existencia.
– ¿Qué?
–El recuerdo de sus descendientes es lo único que no podemos dejarles, incluso aquí en el mundo de los espíritus. Los extrañarían demasiado, son sus hijos después de todo, pero cada alma tiene un destino. Es cruel cuando te lo digo de ésta manera, pero lo hacemos para que no sufran– le dijo mientras poco a poco lo arreaba hasta el agujero que conectaba los mundos.
El óculo cambió de imagen y mostró una noche estrellada, el otro Link parecía triste mirando el firmamento, se había sentado ahí de forma nostálgica preguntándose ¿Cómo estaría el amor de su vida?, la había conocido en "sueños" y no sabía cómo ir a buscarla. Gracias a la estricta vigilancia de Lanayru no había podido hablarle después de desaparecer al demonio. Eso lo tenía sumamente preocupado.
–Aunque sea primavera puedes morirte de frío, ¡eres un crio problemático!
Link irguió una sonrisa.
–Lo seguiré siendo– clamó al tiempo que Farore lo rodeaba con su energía, la misma magia que había utilizado para quitarle sus recuerdos a Zelda. – ¿Qué tanto podre recordar una vez que esté en el otro lado?
–No te preocupes, sabrás encontrar el camino, pero hay otra razón por la que no te devolví tu cuerpo antes.
– ¿Si?
–Dejare que lo averigües ti mismo– irguió una sonrisa malvada y sin escrúpulo alguno lo empujó al agujero.
El grito de Link se escuchó en todo el palacio pero ella sólo movió la cabeza con gracia.
–¡Esa es mi venganza!, – le gritó –por haberme mordido.
– ¡Farore!– fue su último grito antes de que su voz se perdiera mientras viajaba al otro lado.
–Menudo tonto. De verdad que te darás cuenta, si te hubiera dado tu cuerpo de nada habría servido, tardara un tiempo antes de que las dos partes de tu alma se vuelvan una. Y creo que los recuerdos de la parte más débil podrían bloquearse durante un tiempo– y aunque ya había cruzado logró escucharla con precisos detalles.
Una risita sonó desde el fondo del palacio y un aura cerúlea invadió el ambiente.
– ¿Qué haces por aquí, Nayru?
–Viendo como haces rabietas. ¿Por qué simplemente no creas otro trovador de nubes?
– ¿Crees que es así de fácil?– bufó en voz pesada y quejumbrosa.
– ¿Y por qué no?
–Cuatro dragones, ¡Dijimos, Cuatro dragones!
–Pero Hylia actuó como ella quería, ¿no?, Bueno dijo que de esa manera cantaría más bonito, y fue cierto.
–Sólo desde su mente atolondrada pueden salir cosas tan maravillosas.
–No sufras. Algún día podrás hacer uno que sólo a ti te quiera.
[***]...~*~…[***]
El viento sobre su cabeza remolineó de forma insistente…
Abrió los ojos con una pesadez extrema, de algún modo se sentía muy débil…
Las estrellas en el firmamento lucían con un semblante verdaderamente hermoso, aunque hacía frío y tiritó al sentir el viento. Cuando su mano se posó sobre el césped no puedo evitar sonreír con alegría.
¡Estaba vivo!, ¡de verdad estaba vivo!
Aunque las palabras de la Diosa seguían en su cabeza, paseandose de forma descarada como si no hubiera espacio para otra cosa en su mente confundida. Su mente se quedó ahí estancada, no recordaba nada de lo que había vivido en esa vida, lo cual significaba que la parte dominante de su espíritu había subyugado al pequeño fragmento de su alma que hasta el momento había habitado ese cuerpo. Tenía una extraña mezcla de sentimientos que no podía explicar.
Las memorias de ese tiempo aún permanecían ilesas, pero todo lo demás había desaparecido sin dejar rastro alguno, los recuerdos de todas la veces en las que hablo con Zelda de acerca de sus vidas pasadas, ahora parecían tener un dialogo vacío. Incluso las cosas que habían sucedido hace trescientos años se habían esfumado del mapa.
Tenía una vaga idea de todo lo que había ocurrido, aunque ahora veía su vida como un rompecabezas con muchos agujeros.
–"Levántate"– ordenó, pero el cuerpo no le respondía, la conexión estaba desfigurada y tardó cerca de media hora para poder erguirse de forma correcta.
Ahora entendía porque Farore se había retenido. Si le hubiera devuelto su cuerpo en aquel instante, de verdad que no habría servido de nada, el demonio se habría aprovechado de eso y lo habría matado.
–Epona…
La llamó de manera instintiva, y una curiosa y pequeña sombra salió de la nada, los cascos de la potranca se amortiguaron con el césped, y cuando llegó hasta Link le dio un cabezazo de forma cariñosa.
–Auch… –bufó, pero los ojos de la potranca lo miraban de manera traviesa– ¿Por qué eres tan pequeña?
Evidentemente no contestó, Link también se preguntó ¿por qué le había hablado de ese modo?, hasta que comprendió que había estado demasiado tiempo unido al lobo, tal vez si le hubiera hablado a Kelpie, él habría respondido, tal y como lo había hecho los últimos dos años.
Aun así, se aferró a la crin de la potranca y esta lo llevó instintivamente, literalmente lo arrastró hasta que llegaron al final del camino, había una cerca altísima, y cuando Link ladeó los ojos descubrió que estaba dentro de un pequeño circuito de entrenamiento.
– ¿Cómo me metí en este sitio?
Como no podía recordarlo literalmente se arrastró por la parte baja, Epona ladeó la cabeza.
–No puedes venir… lo siento.
Relinchó de forma triste y dio vueltitas en su sitio.
–Zelda esta triste y tengo miedo que haga una locura, debo irme… no sé si tengo alguien de quien despedirme aquí en Ordon, pero en cuanto me recupere un poco volveré por ti pequeña. Lo prometo.
Y de esa forma se embarcó en un nuevo viaje.
Un viaje que lo llevaría hasta la felicidad que buscaba, hasta el Hyrule que tanto amaba y hasta su princesa que lo extrañaba con desvelo.
[***]
Esa mañana una silueta apareció de forma tambaleante sobre el camino. El joven Braulio, hijo de pastores, que regresaba desde la ciudadela después de haber canjeado su leche de cabra por mercancías útiles, avistó al extraño ser que se aproximaba desde las lejanías.
– ¿Qué es eso?– susurró cubriéndose la vista de los brillantes rayos solares.
Su carreta tirada por dos Bulbos enormes y blancos aminoró el paso de manera inmediata.
– ¿Eh?– la vocecita que salió desde la parte del fondo parecía confundida. Un joven llamado Shad estudioso de las antiguas culturas hylians había pedido un aventón a mitad del camino, iba con rumbo a las tierras externas de Ordon en donde recientemente se habían descubierto algunas ruinas antiguas.
–Allá en la lejanía.
–Mmm, parece una persona.
– ¿Seguro, joven Shad?
–Sí
Los bulbos resoplaron de forma graciosa y se detuvieron justo en frente del individuo, el pobre Link que recién salía de los bosques de Farone traía encima una pinta terrible, llevaba encima una madera a modo de bastón con la cual se ayudaba caminar un poco más rápido.
Los jóvenes que estaban sobre la carreta se quedaron un poco perplejos, no parecía que los hubiera visto, a pesar de que estaban literalmente delante de sus narices, los ojos del muchacho parecían perdidos en la lejanía como si tratara de ver algo que se situaba muy lejos de su alcance, no fue consiente de la existencia de la carreta hasta que literalmente chocó contra una de las enormes cabezas blancas.
– ¿Link?–EL joven Braulio puso una cara perpleja al verlo solo y tan lejos de Ordon.
Entonces Link levantó la vista, lo habían llamado por su nombre, pero aquel hombre ahora para él era un desconocido, su vista descendió hasta la carreta, estaba pintada con los colores de Ordon por lo que intuyó que era algún habitante del pueblo.
– ¿A dónde vas?
–Tengo que irme…– susurró de forma cansada– tengo que encontrarla…
Abandonó el camino para rodear la carreta y siguió caminando de forma muy lenta. Braulio lo miró de manera curiosa, hasta que los bulbos resoplaron impacientemente tratando de emprender de nuevo el camino.
– ¡Hey!, ¡No te alejes demasiado!, si te pierdes de nuevo se pondrán como locos.
Pero Link ya no lo escuchaba, siguió caminando como en estado de trance y Braulio simplemente resopló y azuzó a sus bestias.
–No parece haberte escuchado…– masculló Shad una vez que la carreta se puso en movimiento.
–Quizás… pero no sé qué piensa ese chico, es muy extraño, sólo Ilia sabe hablarle y entenderlo… bueno, eso creo.
– ¿Extraño?
–Parece ser autista, solamente sabe decir sí o no, y se queda mucho rato mirando el cielo.
–No…
– ¿Eh?
–No creo que sea autista, esos ojos tenían una expresión muy pesada. Tal vez simplemente sea callado.
–Hmmm, no lo sé.
Y la carreta siguió su camino, dejando de lado a Link quien proseguía su arduo viaje.
…
Cuando la noche cayó la pradera de Hyrule parecía aún más inmensa, Link miró el cielo tratando de orientarse, pero su mente estaba confundida, y durante mucho tiempo se quedó varado en ese lugar tan amplio, sin sus recuerdos de sus vidas pasadas no sabía cuál era exactamente el camino, extrañaba mucho su lado de Lobo, por alguna razón el mundo se veía sumamente diferente con los ojos del Twili, los olores y los sonidos formaban parte del paisaje, pero ahora que sólo era un hylian muchas de las señales que solía reconocer habían desparecido.
Suspiró de modo triste y se tambaleó sobre su bastoncillo. Entonces escuchó el sonido de unos cascos, una tenue luz bailaba sus espaldas y se viró para encontrarse de frente con esos invitados inesperados.
–Ohhhh, ¡alto!– rechistó Shad desde la cima de su montura, el curioso bulbo blanco bufó con algo de pereza.
Link retrocedió unos cuantos pasos, pero el joven Shad le sonrió y lo saludo con una mano.
–Hola.
–Ho.. hola
– ¿Qué te pasa?, aun no llegas a tu destino– Clamó de manera confusa, se viró a sus espaldas y frunció el ceño– Vaya… no has avanzado casi nada.
–No… – musitó tristemente antes de dejarse caer de forma cansada al piso– pero… ¿Nos vimos antes?
–Nos vimos ésta mañana.
–Oh… lo siento. Estaba distraído.
– ¿Estas bien?– le preguntó mientras descendía del bulbo.
–Me siento tan inútil… ojala pudiera seguir corriendo a cuatro patas, aunque ahora que soy humano seguramente volvería a ser muy doloroso.
– ¿Eh?
–No, nada…
–Braulio dijo que eras,…. ¿extraño…?
–Hummm…– gruñó, aunque más que un respingo aquello sonaba como un susurró cansado. Shad soltó una risita y de forma ágil armó un pequeño campamento, Link suspiró con cierta alegría cuando su improvisado compañero le dio vida una pequeña fogata y lo invitó a que cenaran juntos.
– ¿Parece que la has pasado mal?
–He perdido parte de mi memoria, intente cortar camino por el bosque, pero me caí de manera torpe en todas las trampas que habían puesto para los bulbos salvajes…
Shad nuevamente se rio de forma tierna mientras Link le narraba su pequeño y destartalado periplo, "has tenido mala suerte" le dijo con cierta gracia, le paso un tazón de comida y lo miró quedarse pensativo ante el alimento.
Literalmente sería la primera vez que probaría bocado desde hacía trescientos años, sorbió un trago y se perdió por completo entre las sensaciones que producía, el hambre y el cansancio que había sentido durante los últimos días menguó un poco y eso lo hizo sentir alegre.
– ¿De verdad estas bien?...– preguntó Shad de nuevo cuando vio a su compañero limpiarse las lágrimas.
–Si… gracias. Había olvidado por completo como se sentía, desde que me desperté había sentido hambre, pero he estado tan preocupado que en lo que menos pensé fue en calmarla.
– ¿Preocupado, Link?
–Tengo que llegar a Hyrule.
–Bueno, no llegaras si te desplomas del cansancio.
–Cierto– musitó con voz adormilada, parpadeó de manera cansada y literalmente se echó a dormir sobre el piso.
Shad lo miró con cierta tristeza.
– ¿Por qué tendrá tanta prisa?–algo en el semblante del joven campesino le decía que esa urgencia tenía motivos muy profundos.
…
Cuando la mañana llegó Link se sintió un poco más estable, estiró los músculos y dio una pequeña vuelta, su cuerpo comenzaba a acoplarse a él mismo aunque todavía daba traspiés y supuso que sería otro día de viaje agotador y lento.
Shad se levantó a tiempo para poder despedirlo.
–Ven conmigo, también voy a Hyrule, aunque antes debo pasar por Kakariko, ayer recogí algunos planos en Ordon y hoy me veré con un colega en la villa, después de eso iremos directo a la ciudadela.
–Gracias Shad, pero no puedo, ¿Cuánto tiempo tomara eso?
–Algunos días, tengo que buscar otros documentos.
–Hmmm. Creo que iré caminando.
–Dime Link, ¿A dónde te diriges?
–Directo al Castillo.
–Entonces llévate a Niebla, es terca pero es una buena montura.
– ¿Qué?
– ¿Estarás en el castillo?, entonces más tarde puedo pasar a recogerla.
–Pero…
–Llévala, Kakariko está más cerca de este punto, si camino media hora fácilmente llego.
– ¿Por qué haces esto?... podría mentirte y perderías tu montura.
–Sé que no lo haces, puedo verlo en tus ojos. Ayer dijiste que estabas preocupado y también susurraste que tenías que encontrarla, siento que hay alguien que te espera y también debe estar preocupada.
–Si…
–Entonces, nos veremos de nuevo.
–Tenlo por seguro. No olvidare esto.
–No lo harás. Braulio me vendió su bulbo así que puedo usarla como me venga en gana, aun así, no puedo permitirme el lujo de perderla. – Le dijo mientras lo ayudaba a montar con cuidado. –Si la palmeas caminara con paso constante, ten cuidado de no hacerla correr porque luego se emociona, podrías terminar al otro lado del mundo, así que ten cuidado.
–Lo tendré.
Se despidieron con una sonrisa, Link lo miró desaparecer por otro camino, y después de un rato irguió una pequeña sonrisa.
–Gracias Farore… sé que debes de estarte riendo de mi torpeza en estos momentos. Aun así, has enviado a alguien para que me ayude…
»Algún día volveré para decírtelo de frente.
[***]...~*~…[***]
…
Y así fue como volvió a casa…
Zelda dio un respingo y miró a Niebla desde lo lejos.
– ¡Te montaste en esa cosa sin saber cómo manejarla!
–Si… que locura. Fue mansa la mayor parte del camino, pero cuando atravesamos la ciudadela se asustó un poco.
– ¡Link!
–Tranquila, no creo que hubiera muerto de haberme caído.
–Eres un tonto.
–Sí. Es porque te amo. Debiste ver las tonterías que hice en el bosque…
– ¿Pero entonces, tu memoria esta en blanco?
–Más o menos, únicamente recuerdo las cosas de éste tiempo, desde el momento en el que me escabullí al Umbral para esperarte sobre mi tumba.
– ¿Estas bien así?– musitó con tristeza, sabía que Link atesoraba con cariño desmedido los recuerdos de sus otras vidas, especialmente de la que había tenido hace trescientos años.
–Sí. Porque ahora estamos juntos, y porque a partir de hoy crearemos nuevos recuerdos.
Nuevamente lo atrapó por el cuello y lo llenó de besos tiernos, cuatro figuritas que miraban desde la distancia se rieron de forma graciosa.
–Encontré al nuevo novio– Clamó la reina de forma feliz, apuntando a su futuro yerno.
–Pero no es de la realeza– añadió el rey de manera celosa porque él quería ser quien le llevara nuevamente la felicidad a su hija.
–Si lo es…– musitó Aragón en voz traviesa, porque todos los héroes han sido parte de la historia de éste reino.
–Vaya– gruñó el soberano de forma atolondrada. La reina lo empujó tiernamente invitándolo a que volvieran al castillo.
–Sabes una cosa Aragón…
–Dime Impa.
–Ese Árbol y esa tumba, han sido testigos de algo realmente maravilloso, cuando pasen los años volverán aquí y seguro se sentaran es ese mismo sitio, recordando las cosas que han sucedido y planeado más aventuras para el futuro.
–Si….
Pero entonces puso una cara graciosa, juntó las cejas y pareció meditarlo demasiado.
– ¿Qué te pasa?
–Bueno…
– ¿Si?
–Es que… Puede sonar tonto pero, ahora que lo pienso… ¿De dónde salió ese árbol?, no tenemos cerca ningún otro árbol de manzanas.
–Eh?
–….?
–No tengo idea. Ahora que lo dices creo que siempre había estado ahí desde el comienzo.
–Entonces, ese, es otro misterio
…
.
.
...
.
N.A.: *Respectivo a una de las partes del Manga de Skyward, en la que Link le grita precisamente eso a sus hombres "Sus oraciones no vencerán a los demonios", literalmente hace alusión en que no dejen todo a manos de los Dioses y que sólo confíen en su propia fuerza, o en otras palabras los "Dioses no los escuchan, deben salvarse por sus propias manos", el dato curioso es que antes de esto Hylia ya había hecho su aparición.
*El verdadero misterio no es ¿De donde salio ese Árbol? El verdadero misterio radica en que sea un Árbol de Manzanas, en que haya vivido cerca de 300 años y aun más, el simple hecho de que siga dando Frutas xD
Comentarios Finales:
Antes que nada, jeje *risita nerviosa*, quiero felicitar a yourdeathangel91 por completar de una forma asombrosa el inmenso rompecabezas que se formó a lo largo de esta narrativa.
Y bueno, si de pronto sintieron que en el final de los finales se había creado una tangente nueva, es porque lo hice a propósito, a lo mejor soy vaga y de repente hay cierta cuestión que a lo mejor sólo he comentado por PM a algunas personas (sinceramente no lo recuerdo), pero la noticia es que esta historia contara con un conjuto de Extras. Este Epilogo también fue el puente entre esta historia y esos extras que publicare más adelante.
.
[***]...~*~…[***]
Y ahora como buena debatiente, aquí están los puntos importantes que rigieron al Kai desde el inicio, felicidades para quienes lograron encontrarlos por su cuenta.
1.- "Me ofendes tanto, no Soy un fantasma, Soy un espíritu"
*Una de las frases recurrentes de Link, ¿Por qué nuestro héroe odia tanto que lo confundan con un fantasma?
Bueno la respuesta estuvo en la primera parte del capítulo 5 "Crónicas del Demonio". Mientras Link fue un fantasma inevitablemente se perdió entre sus lamentos, la atadura que creo en el mundo terrenal no le permitió que pudiera ayudar a Zelda, éste triste suceso se desencadenó en otro aún más trágico, Link lo recuerda con una claridad asombrosa y por eso mismo refunfuña tanto cada vez que alguien lo confunde.
/**/
2.- "Yo sé que tú eres más fuerte. Aunque también eres sordo, una vez que te enfadas simplemente te vuelves terco"
¿Por qué la Diosa Farore no pudo confesarle a Link la verdad de buena manera?
Una vez que Link se escapó hacia el Umbral, el rezago de resentimiento que guardaba en su alma lo volvió completamente sordo a la voz de la Diosa, solamente en su forma de Lobo lograba escuchar ciertos susurros "Regresa", "Vuelve al lugar al que perteneces", pero Link no entendía esas frases fuera de contexto, creyó que Farore lo castigaría y lo encerraría en el otro mundo, por eso se asustó e instintivamente bloqueó cualquier clase de comunicación que pudiera existir entre ellos.
* Solamente aquellos que están dispuestos a escuchar a los dioses tienen derecho a saber una Verdad Relativa, incluso la parte del espíritu Hylia que dormía en Zelda fue afectada por este principio.
/***/
3.- "sabía que si te acercabas terminaría por engullirte y no quería quedar encerrado."
»»»»»»»»»»»»»»»»»»
-No… no quiero ir a Ordon, me da miedo- susurró mientras viraba la mirada, sin pensarlo demasiado tomó su forma de lobo y se alejó un poco del sitio.
-¿Por qué, Link?
-No sé- musitó de forma triste
-¿No sabes?, ¿solamente es ese sentimiento?
-Sí, pero. Es muy fuerte. Esta forma de Lobo no puede mentirme Zelda, sé que si voy ahí ocurrirá algo malo.
««««««««««««««««««
... ocurrirá algo malo.
El instinto de Link tenia razón. Tal y como dijo la Diosa, permanecer como mortal con todos sus recuerdos de sus vidas pasadas lo hubiera vuelto loco
En el penúltimo capitulo vimos que Zelda recupero ciertas memorias, aunque solamente eran fragmentos, eso basto para dejarla paralizada y en estado de trance por largos, largos minutos. En el caso de Link, no hubiera tenido tanta suerte dado que cargaba con todo el bagaje que había adquirido desde la primera era, incluso antes, cuando conoció a su amada Hylia.
/****/
4.- "¡Narisha está en el cuerpo de Aragón!"
jajaja, de verdad me pregunto si alguien alguna vez adivino eso, ahora saben porque Impa sueña con las nubes y también porque de repente le parecia escuchar ciertas melodías.
En el capítulo 5 de la parte 5 xD "Un viaje en busca de la Felicidad" se narra la reacción que tuvo nuestro joven adivino al estar cerca del libro que había escritó Link, también es ahí en donde di la pista fuerte de su identidad, ya que él fue quien finalmente resolvió el acertijo que había dejado Zelda hace trescientos años
»»»»»»»»»»»»»»»»»»
-¡Aragón!
-Si señor héroe- apuntó de manera atenta y leal colocándose a su lado.
-¿Cuál es el lugar en el que los tres dragones cantan?,
-En el cumulo de nubes, en los dominios de la antiquísima Altarea- respondió de forma suelta sin siquiera darse cuenta. Y después abrió los ojos como platos, ¡de donde rayos había sacado eso!
Link también puso los ojos como platos, algo muy dentro de sus recuerdos se removió de forma insistente.
««««««««««««««««««
*(Básicamente el Lobo forma parte de la gama de Deidades, aunque en este caso al igual que Narisha se entiende en parte de las deidades menores)
/*****/
5.-"Te necesitaba, y por eso te llame a mi lado"
Aunque tal vez nadie lo sepa "Kai" nació para ser un fic que nos narra el lado más egoísta de nuestra naturaleza, porque el amor más puro es el amor que es egoísta
El amor que te satisface al ver a la persona que amas ser feliz también es un amor egoísta, aunque de vez en cuando se presenta en más de una manera, Link terminó por mostrar ese amor en casi todas esas formas jajaja
*Al inicio cuando la llamó a su lado sin importar las consecuencias.
*Después, cuando sintió que lo mejor era apartarse de su lado, y se confinó así mismo a existir bajo su forma de Lobo.
* Al final hay una frase que puse y que dice así;
»»»»»»»»»»»»»»»»»»
"vive siempre con alegría… vive para mí y sólo para mi"- pero el pensamiento se quedó muerto en su mente, ahogado por la sensatez y atado por un amor que había dejado de ser egoísta.
««««««««««««««««««
Un amor que había dejado de ser egoísta, en realidad no era cierto, el egoísmo seguía ahí presente, aunque Link ya lo había entendido de otro modo y lo había vuelto de cierta manera un egoísmo completamente sano.
.
..
Y bueno con esto cierro. :)
Tal vez notaron que hay un "Extra", por favor pasen a leerlo es importante :D
