CAPITULO 2
PREPARATIVOS PARA MÁS QUE UNA BODA

Hacia cinco días que se había dado aquel episodio en la sala del patriarca y la boda se había suspendida, los caballeros habían observado a Yared quien de vez en cuando entrenaba con las amazonas o cuando no, estaba en la sala junto al patriarca, pero esa mañana habían mandado llamar de urgencia a Camus y Afrodita, al poco tiempo llegaron también Mu, Aioria, Aldebarán, Saga y Milo, uno de los guardias le dijo que no entraran pues el patriarca había dado la instrucción que solo el un undécimo y duodécimo caballero podían entrar, pero las cosas parecían estar bastante mal ahí dentro pues se escuchaban los sonidos de un combate así como los gritos de una mujer, de modo que ignorando lo que el guardia les dijo los cinco caballeros entraron en la cámara, pero grande fue su sorpresa al encontrar a Camus y a Afrodita intentando contener a Yared, el patriarca estaba reponiéndose, al parecer había recibido un ataque, Saga al ver que el problema era la joven sin ningún miramiento la ataco sin previo aviso de modo que por poco y los dos caballeros dorados son alcanzados, aquel ataque no consiguió el efecto que el caballero de Géminis deseaba que era dejar inconsciente a Yared pero al menos dejo de luchar, se quedo en suelo cubriéndose el rostro con las manos y sollozando.

_ Maestro ¿Que es lo que ha ocurrido?_ Mu se acerco a ver a su maestro quien con un ademán le indico que guardara silencio.
_ Afrodita, has lo que te pedí_ El guardián de Pissis asintió y desplegó una nube de pétalos de rosa cerca de la joven, aquellos pétalos tenían el propósito de sedarla, cosa que consiguieron en un par de minutos, Camus se acerco y comprobó que Yared estaba dormida, la tomo en brazos, y la llevo a una sala contigua.
_ Los sacerdotes que la trajeron se han ido, se ha puesto así cuando se entero_ Shion miraba a su alrededor los daños provocados en la sala, solo algunos jarrones rotos y las cortinas que habían caído pero nada serio._ Siente que la han abandonado a su suerte aquí, pero debe comprender que de ahora en mas este será su nuevo hogar, los sacerdotes ya habían pasado demasiado tiempo fuera de su templo.
_ Gran patriarca, si me permite decirlo, no creo que sea buena idea seguir con la idea del matrimonio_ el patriarca miro al caballero de Leo con los ojos muy abiertos_ Por favor no lo tome a mal pero solo observe lo que ha causado, no solo en esa joven si no también en Mu, ¿Cómo pretende forzarlos a casarse? Si ahora que aun no se han consolidado las cosas, están así, piense en que terminara cuando sea un hecho, ni que decir de cuando deban consumarlo.
_ ¿Qué es lo que estas tratando de decir? ¿Qué es imposible un matrimonio entre Yared y Mu?_ El patriarca soltó un suspiro de desesperación, aquella unión le daba esperanzas de que su raza al menos tendría una oportunidad.
_ Por ahora si, solo vea este desastre, si los obliga a casarse posiblemente esa chica termine suicidándose.
Las palabras de Aioria parecían proféticas, aquella idea provoco el estremecimiento de los presentes, Shion les dio la espalda y les ordeno retirarse.

Aioria, Milo, Afrodita, Aldebarán y Mu se quedaron en la casa de Pissis para pensar un poco en lo que acababa de ocurrir.
_ En verdad les digo que esa chica tiene el cosmos de un caballero de plata, si no es que el de uno dorado, si Saga no interviene aun estaríamos batallando con ella._ Afrodita estaba atendiéndose algunos arañazos que consiguió durante la pelea con Yared.
_ Bueno el que sea fuerte no es de extrañarse, ella misma se ha denominado como una guerrera._ Milo les recordó a sus compañeros las palabras que la joven le había dicho a Mu.
_ Si pero seguro que de ahora en mas alguien tendrá que estar al pendiente de ella._ Todos voltearon a mirar a Aldebarán pues no entendían lo que quería decir._Piensen un poco, esa chica esta en un lugar desconocido, la van a obligar a casarse y ahora se siente abandonada por quienes seguramente la cuidaron desde pequeña. Lo que Aioria dijo en la sala del patriarca podría hacerse realidad.

Aquella conversación siguió por horas, y al final los santos de oro tenían la mente llena de ideas, algunas un tanto escalofriantes otras un poco mas descabelladas, como la que se le ocurrió a Afrodita que según el, Yared escaparía para buscar el verdadero amor en los confines del mundo, dejando a Mu desconsolado por que seguramente cuando viera que su prometida lo dejaba descubriría que la amaba profundamente. Las palabras del doceavo santo fueron recibidas con muy poca gracia por los demás y entre miradas de fastidio le sugirieron al peliazul que dejara de leer tantas novelas románticas.

Ya eran pasadas de las tres de la tarde y después de tomar una buena comida Milo y Mu decidieron ir a tomar un baño, el día era bastante caluroso y la idea de refrescarse les venia bastante apetecible, cerca de las doce casas estaba una cascada termal pero por capricho de la naturaleza el agua del fondo era fresca, lo que hacia una combinación bastante agradable de modo que hacia algún tiempo que ese lugar lo habían acondicionado para el uso de los caballeros del santuario de modo parecía algo así como una estación termal.
Al llegar al lugar se encontraron con que no eran los únicos que tuvieron la idea pues ahí también estaba Mascara de muerte y Camus, los cuatro caballeros comenzaron a conversar y al cabo de unos minutos estaban los cuatro relajándose en el agua, fue entonces cuando estaba todo en calma que escucharon algo en el agua, los santos dorados no le dieron importancia pensando seria solo la caída de la cascada, de nueva cuenta escucharon algo, pero esta vez pusieron mas atención, de nueva cuenta se escucho que alguien nadaba en la parte mas cercana a la cascada, la cual mas que una cascada de fuerte corriente, era como un sinfín de hilos de plata que caían en el manantial de agua fresca, se acercaron un poco para saber quien estaba ahí, pues cuando entraron no vieron la ropa de nadie mas ni había entrado nadie después de ellos, entonces vieron algo que los hizo ponerse alerta, pues alguien se asomo a la superficie del agua y después se sumergió, aquello era extraño ninguna persona del santuario actuaba de aquella manera.

Entonces de pronto Mascara de muerte hizo un movimiento rápido y se zambullo y al emerger tenia atrapada entre sus brazos a la persona que se ocultaba entre el agua, pero grande fue su sorpresa y la de los demás cuando, vieron la larga cabellera roja de Yared la cual flotaba libremente por la superficie del agua, Mascara la soltó rápidamente, los caballeros estaba rojos como un tomate.
_ Se puede saber ¿Por que hiciste eso? Eres un animal casi me rompes el cuello_ La jovencita se acomodo el cabello que le cubría parte del rostro mientras le reclamaba a Mascara.
_ No era mi intención… Pero tú has tenido la culpa por andar nadando de modo tan sospechoso._ Mascara de muerte señalaba a la chica quien estaba cruzada de brazos mirando al italiano, era evidente que era mas baja de lo que pensaron, pues a ellos el agua les cubría casi hasta un poco mas arriba del esternón mientras que a ella el agua le llegaba un centímetro mas debajo de los hombros.
_ Yo solo estaba nadando ustedes son los que se han hecho ideas._Yared dio un bufido de fastidio y se recargo en una roca cercana_ Y bien por que se quedan como si fuese una cosa extraña, si además de casarme me van a obligar a vivir en este lugar al menos no quiero sentirme como el bicho raro.
_ Bueno podrías empezar por no ver las cosas tan mal, digo Mu no es un mal sujeto quizás si se conocen puedan ver que tienen cosas en común, y el santuario no es un mal lugar_ Milo miraba a Yared quien al parecer estaba mas tranquila y mas abierta a escuchar opiniones y no como en la mañana en que estaba como una fiera.
_ No lo tomes a mal caballero pero no me convence cazarme, soy una guerrera no una mujer común y corriente, mi lugar esta en el campo de batalla no detrás de un hombre._ Aquellas palabras dejaron un poco desconcertados a los santos, pues aquella chica parecía una niña intentando parecer adulta.
_ Pues estamos en la misma idea yo tampoco quiero casarme.
Yared miro a Mu directamente a los ojos, y se acerco un poco para verlo mejor, como si en los ojos del caballero esperara descubrir algo.
_ ¿En verdad no estas de acuerdo con esto?_ La expresión en el pálido rostro de Yared era de desconfianza, Mu asintió a modo de respuesta pues el tenerla tan cerca no era algo bueno en esos momentos._ Gracias a los Dioses pensé que solo era un truco para convencerme de aceptar la boda.
_ No, aunque yo hubiese estado de acuerdo con la boda jamás te habría obligado, mucho menos engañarte.
La joven pelirroja sonrío y efusivamente abrazo al caballero de Aries quien se tenso por completo, los otros tres también se quedaron sin aliento, a Yared le tomo solo un instante darse cuenta de lo que estaba pasado entonces fue que soltó un grito y empujo a Mu, lo mas rápido que pudo la joven salio del agua, los caballeros se dieron cuenta que la pelirroja a diferencia de ellos estaba usando un traje de baño, salio corriendo del lugar dejando a los caballeros avergonzados por aquella embarazosa situación.

Poco mas tarde Aioria y Aldebarán estaban casi revolcándose de risa al escuchar lo que habia ocurrido, Mu y Milo seguían con el rostro rojo de vergüenza y las risas de sus camaradas no ayudaban a que se sintieran menos mal.
_ Ya dejen de burlarse, fue un accidente como íbamos a saber que ella estaría ahí._ Mu se cubría los ojos con la mano pues solo quería desaparecer.
_ Si, además hasta ahora nunca habíamos tenido un incidente así, las amazonas no van ahí más que en las noches o muy temprano por las mañanas._Milo quien estaba casi tan apenado como Mu buscaba parecer tranquilo, pero no terminaba de quedarle pues tan solo de recordar la escena de nuevo sentía los nervios en la boca del estomago.
_ Bueno, si, fue un accidente, pero por favor ¿Como creen que una jovencita estuviera tan tranquila en el agua con cuatro hombres de saber que estaban desnudos?
_ Aldebarán tiene razón, aunque quizá es demasiado inocente y por eso no se le paso por la mente. A todo esto ¿Qué edad tiene? Parece demasiado joven para ti_ Aioria miro a Mu en espera de la respuesta a su pregunta.
_ Pregúntale a Afrodita seguro el sabrá, esta mas enterado de lo que pasa._ Mu dijo aquello con fastidio pues el doceavo caballero ya lo tenia arto pues cada vez que se hacia mención al tema de Yared y el matrimonio siempre le echaba en cara que sabia mas al respecto.
_ Pues podré parecer pequeña pero para su información tengo veinte, así que no soy tan ingenua. _ La pelirroja venia subiendo la escalinata al primer templo donde estaban conversando los caballeros, Milo y Mu desviaron la mirada totalmente sonrojados, el ultimo sentía ganas de rogar a Zeus que lo desapareciera de la faz de la tierra.
_ ¿Veinte? Bueno al menos eso es mejor a que fueras solo una niña._ Aldebarán esbozo una sonrisa y observo a Yared con detenimiento, pues su físico era el de un damita, tenia la piel blanca y tersa, el cabello rojo oscuro y largo le caía hasta la cintura, el cual contrastaba con sus labios rosa pálido y sus ojos dorados eran fieros como los de una leona lista para atacar, de traer un vestido podría parecer una delicada rosa, pero su atuendo era el de una amazona, portaba unas botas negras y unos pantalones cortos también negros, y una blusa sin mangas de color azul que dejaba al descubierto su abdomen.
_ Bueno aunque eso no quita que eres una jovencita muy linda_ Aioria se acerco y le paso el brazo por los hombros Yared al voltear a mirar al caballero de Leo este le guiño el ojo a lo que la joven desvío la mirada sonrojándose.
_ Vaya te vez mas linda cuando te sonrojas_ Milo se acerco sonriendo el caballero de Escorpión lo hacia a propósito para verla apenarse aun mas, era evidente que ella no estaba a acostumbrada a ese tipo de atención.
_ Ustedes dos dejen de molestarla la harán sentir incomoda_ Aldebarán se acerco un poco pero antes de que pudiera decir nada mas, Yared aparto a Aioria y a Milo y salio huyendo a toda prisa.
_ Buen trabajo, seguro ahora le simpatizamos un tanto menos, a este paso seguro terminara huyendo del santuario en la primera ocasión_ Mu suspiro y entro en la casa de Aries y se quito la armadura, pues la sentía extrañamente pesada, aunque lo que realmente pesaba era aquella situación sobre sus hombros, tras de el entraron los tres caballeros quienes lo miraban con seriedad.
_ Mu ¿Estas bien?_ Aioria dijo aquella pregunta la cual los demás también estaban pensándola.
_ No, no estoy bien, entiendan que aun estoy comprometido con ella, mi maestro no ha desistido del compromiso, y el que ella este pasándolo peor que yo solo me hace sentir como un maldito egoísta.

_ Vamos, no seas tan duro contigo mismo, quizás encuentren un modo de que las cosas salgan bien para ambos y no tengan la necesidad de someterse a ese matrimonio arreglado._ Aldebarán intentaba animar a su compañero pero la proeza parecía inútil, el caballero de Aries parecía perdido en sus pesares, en ese momento Kiki entro corriendo en el templo de Aries buscando a su maestro.
_ Maestro, rápido el Patriarca quiere verlo de inmediato_ Al ver la urgencia con la hablaba su aprendiz Mu no se molesto en siquiera volver a colocarse la armadura, solo salio a toda prisa hacía la sala del patriarca, cuando llego Yared estaba ahí así como Athena y su maestro Shion.
_ Que es lo que ocurre, Kiki me ha dicho que querían verme al instante._ Shion agacho la cabeza en un gesto de negativa.
_ Ese aprendiz tuyo puede llegar a ser muy exagerado, lo siento si te preocupaste Mu, recupera el aliento, hay algo que deseamos informarles.
El santo de Aries se seco el sudor con el dorso de la mano y poco a poco fue calmándose, cuando el patriarca noto que estaba mejor se aclaro la garganta como para captar la atención de los dos jóvenes.
_ Debido a lo que ocurrió en su primer encuentro nos vimos obligados a suspender su unión y hoy ha sido mas que evidente la negativa al matrimonio_ Shion miro a Yared un momento antes de proseguir_ He estado meditando la situación, y debo informales que su boda será dentro de 4 meses.

Las cosas comenzaban a sonar prometedoras hasta ese momento, Mu no resistió y cayo de rodillas no podía creer que su maestro aun tuviera la intención de forzarlo a casarse.
_ ¿Pero que es lo que dice? ¿Cuatro meses? Yo no deseo esa boda y el tampoco, no tiene sentido._ Yared estaba molesta pero quizás la presencia de Athena buscaba controlarse pero un así su voz estaba impregnada de enojo, frustración e impotencia.
_ Disculpen pero he sido yo la de la idea_ Athena bajo los cuatro escalones que la separaban de la pareja_ He pensado que seria buena idea tener una boda mas festiva y en el tiempo en que hagamos los preparativos ustedes podrán conocerse y ver que esta unión puede ser algo bueno para ustedes.
_ Pero ¿Es acaso esto una broma?_ Mu miraba a Athena quien tenia una expresión dulce en su rostro como si aquella decisión fuera algo que le fueran a agradecer, y aunque el santo de oro deseaba gritarle y zarandearla para que entendiera que no quería casarse y que aquella decisión estaba contra su voluntad, no podía hacerlo, se trago sus sentimientos y haciendo una reverencia se retiro de la sala. Mas que caminar iba corriendo, solo deseaba alejarse de aquel lugar, pero cuando ya estaba bajando las escaleras que lo llevaban hacia el templo de Pissis, sintió como alguien lo tomo por la cintura, no necesito voltear para saber que se trataba de Yared, los mechones rojos se mecían con el viento como un manto de seda, la joven no dijo nada por un momento solo hundió su rostro en la espalda del caballero, al poco se dio cuenta que la joven estaba llorando, podía notar las calidas lagrimas humedeciendo la espalda de su camisa, pero cuando intento darse la vuelta ella lo abrazo un mas fuerte, no deseaba que la viese llorar.
_ ¿Qué clase de personas son estas? ¿Por qué no dices nada caballero? ¿Por qué no luchas para evitar esto?_ la voz entre cortada y temblorosa de la pelirroja le dolía en el alma, y tomando aire lo soltó suavemente en un largo suspiro.
_ Es mi maestro, el patriarca del santuario y ella es la Diosa a la sirvo fielmente, quisiera, pero mis manos están atadas, no puedo hacer nada mas que obedecer._ La vos de Mu era firme, mas de lo que el imagino que podría ser, aquella voz incluso le asusto, pues mostraba totalmente lo contrario a lo que en verdad sentía, suavemente Yared soltó aquel abrazo y el junto el valor de volverse y mirarla de frente, aquellos ojos dorados lo miraban fijamente, casi sin parpadear, el viento soplaba en una brisa fresca que anunciaba la llegada del ocaso, fue en ese momento en que estaba perdido en la mirada de aquella joven que de un movimiento el rostro de la pelirroja se esfumo con un sonido seco y un calor comenzó a brotar en su mejilla izquierda, ella lo habia abofeteado con toda la rabia que sentía, cuando enderezo la cabeza solo pudo verla cuando se perdía en el interior del templo principal.

Pasaron un par de días, Athena tenía a medio santuario trabajando en los preparativos de la boda y ese día June y Marin habían estado buscando a Yared por todos lados pero no daban con ella, los santos de oro veían a las dos mujeres dar vueltas de un lado a otro, pero sin resultados, en un momento Mascara de muerte soltó una carcajada al verlas pasar por quinta o sexta vez por la explanada y como respuesta las mujeres lo abofetearon una en cada mejilla y nuevamente emprendieron la búsqueda de la novia. Aldebarán, Saga, Milo, Mu y Aioria al ver que las mujeres estaban de un humor de perros prefirieron irse a peder por ahí, pero como ambas seguían dando vueltas por todo el santuario y ninguno quería recibir el mismo trato que Mascara, prefirieron ir a la casa de Acuario ya que después de la de Virgo era la casa donde no se pasarían ni por accidente.

_ Pero que diablos pasa aquí, esta helando_ Saga se estremeció al sentir la corriente de aire frío que soplaba en la casa de Acuario.
_ Ahora me entienden lo que tengo que padecer cuando estoy cerca de la hielera andando_ Camus dejo el libro que estaba leyendo en una mesita y fulmino a su amigo con la mirada, Milo hizo un gesto de disculpa pero con la sonrisa de que era verdad lo que decía.
_ A que se debe que vengan ahora aquí, apenas es medio día y pensé que estarían ocupados en encargos de la boda_ Los santos negaron con la cabeza pues afortunadamente su Diosa aun no les habia encomendado nada de los preparativos.
_ Pues nadie nos ha pedido nada aun, pero Marin y June están vueltas locas buscando a esa niña que incluso le faltan el respeto a sus superiores._ Mascara de muerte quien también huyendo del mal genio de las mujeres siguió a los demás a la casa de Acuario tenia aun las mejillas rojas por las bofetadas y el también tenia el genio de los mil diablos, pues si algo le disgustaba mas que nada era que una mujer lo abofeteara, aun y cuando fuera un caballero femenino.
_ Entonces están buscándola, que lastima que no la van a encontrar_ El santo de acuario volvió a tomar el libro para continuar con su lectura.
_ ¿A que te refieres con eso?_ Mu no entendió el por que el onceavo caballero estaba tan seguro de que no encontrarían a Yared y como respuesta Camus señalo hacia un lado donde se abría una estancia tapizada de estantes llenos de libros, en dicha estancia estaban un par de sillones y una alfombra blanca en la cual se encontraba la joven profundamente dormida, evidentemente el sueño la había invadido mientras leía pues a un lado estaba el libro abierto y al igual que la ultima vez que Mu la había visto, vestía el mismo tipo de ropa ligera.
_ Le gusta la lectura y viene cuando puede a leer algo, pero al parecer el frío la relaja y se queda dormida_ Camus se encogió de hombros.
_ Maldito Camus, la tenias aquí escondida y por tu culpa ese par de locas me han golpeado_ Mascara de muerte tenia el puño listo para lanzarle un golpe a Camus.
_ Has el favor de bajar la voz, no quiero que se despierte_ el caballero de hielo miro a su compañero por encima del libro que estaba leyendo sin darle importancia a sus palabras, lo que aumento el enojo del cuarto caballero.
_ ¿Despertar? Pero si la pobre chica debe estar dormida pero debido a una hipotermia aquí esta haciendo mas frío que en el polo norte._ Saga alzo la voz pues el mismo sentía demasiado frío, fue entonces que Yared se incorporo, Camus dio un suspiro de fastidio, la chica miro a los presente aun medio adormilada, se tallo los ojos y se recostó de nuevo en la alfombra, pero como si de pronto se hubiese dado cuenta que no estaba soñando se levanto de nuevo y miro a quienes estaban ahí.
_ Les dije que no quería que se despertara.
_ Esta bien, tampoco es muy cortes de mi parte quedarme dormida en su templo_ Yared tomo el libro y separando la pagina con una hoja lo cerro y lo acomodo en la estantería.
_ No tienes que ser tan formal solo llámame Camus, y no me molesta que duermas aquí, después de todo el santuario es tu nuevo hogar quiero que te sientas cómoda._ La pelirroja se levanto de un salto y abrazo al caballero, aquel gesto dejo al resto con los ojos como platos pues no se esperaban que el primero en trabar amistad con ella fuera Camus, quien no era precisamente el mas animado y conversador de los doce.
_ Bueno, y ¿Por que diablos te escondes?, te están buscando desde hace un buen rato y ese par ya cobraron una victima_ Mascara miro a Yared con los brazos cruzados y el entrecejo fruncido, la joven soltó el abrazo y sin importarle que el caballero de Cáncer fuera mas alto e imponente que ella tomo la misma actitud que el y de nuevo aquella mirada de leona apareció en los delicados ojos de la joven.
_ Por que no me interesa un comino la boda_ Yared suspiro y volvió junto al caballero de Acuario_ Querían llevarme a elegir el vestido de novia pero no quiero ir, si he de usar un vestido blanco prefiero que sea por mi propia decisión.
_Bueno eso es comprensible, pero no puedes ocultarte toda la vida aquí._ Milo le froto la cabeza como lo haría con una niña pequeña, aquel gesto no pareció molestar a la joven quien solo asintió.
_ ¿Que te parece si hablas con Marin y June? Para que les digas que no deseas ir por ahora, al menos así dejaran de estar dando vueltas por el santuario_ Mu sonreía al plantear su propuesta pero ella seguía disgustada con el de modo que le volteo la cara.
_ Ni creas que me molestare en escuchar las palabras de un cobarde como tu_ Ante aquella respuesta Mu agacho la mirada, en verdad no podía culparla de que lo considerara un cobarde pues desde que su maestro le espeto que aquel matrimonio era una orden no se había atrevido a alzar la voz en lo absoluto.
_ Ya no se peleen, los dos están en el mismo barco, podrían llevarse bien, además que este embrollo no es culpa de ninguno de los dos.
Aldebarán intervino pues era evidente que de dejarles así, las cosas no terminarían bien.
Los caballeros comenzaron a hacer conversación de diferentes cosas aunque el tema que aparecía a cada dos por tres era que Saga estaba al borde de la hipotermia, poco a poco Yared comenzó a acercarse un poco más a cada uno de los caballeros pero manteniendo cierto margen para con Mu, el caballero de Aries se dio cuenta de ello y eso lo resultaba terrible pues si alguien estaba totalmente de su lado en la negativa al matrimonio, era ella, pero mientras lo siguiera viendo como un cobarde y se negara a dirigirle la palabra mas aya de lo necesario, no podía hacer nada.

La tarde le dio paso a la noche, fue entonces que en la casa de Acuario dos figuras se aparecieron, se trataban de Aioros y Kanon que buscaban a sus respectivos hermanos, ambos habían estado bastante ocupados todo el día pues a diferencia de los presentes, a ellos si les habían encomendado la tarea ayudar con algunos preparativos para la boda.

_ Que bien Saga, yo preparando una boda y tú aquí charlando tan tranquilo._ Kanon no habia visto a Yared pues se había ocupado de otras cosas, de modo que la paso por alto como si fuese un aprendiz de amazona que se escapo a ver a los caballeros.
_ No es mi culpa que te tengan de organizador, ¿Y a que vinieron, no me digas que solo a quejarte?_ Saga no se levanto de donde estaba sentado y miro a su gemelo.
_ No también vengo a decirte que si quieres cenar vengas por que no pretendo esperarte.
_ Lo mismo va para ti Aioria, los demás ya están en el comedor así que si quieren venir este es el momento_ Aioros secundo al gemelo, los caballeros se pusieron de pie, Saga invito a Yared a cenar con ellos a lo que la joven declino pero Camus y Aioria insistieron así que no le quedo mas que aceptar.
De camino al comedor Kanon no dejaba de mirar a la joven, pues cuando le dijeron quien era ella casi se va de espaldas, de nueva cuenta la apariencia de la joven le hacia una mala jugada pues el ex general marino tardo un tiempo en asimilar que aquella pequeña estaba destinada a casarse con el caballero de Aries, ya en la mesa la curiosidad de Kanon fue tal que sin disimularlo busco el modo de sentarse junto a Yared, estuvieron platicando durante toda la cena, algo que pareció extrañar los caballeros de Aries, Cáncer y Escorpión, al terminar la joven se despidió de los caballeros pero quedando en ir al día siguiente a visitar la casa de Acuario y a acompañar a Kanon en los preparativos que le correspondían.

_ Ya te vi lagartija de charco_ Mascara de muerte estaba detrás de el solo habia esperado a que estuviera solo.
_ ¿Que quieres jaiba de río?_ Kanon le dedico una sonrisa burlona, pues sabia lo mucho que le molestaba que lo llamara de aquel modo.
_ Mejor mantén tu distancia de ella, te he visto como la miras.
_ Por esta vez estoy de tu lado Mascara, ella ya esta comprometida con Mu así que mantente quieto Kanon_ Milo se acerco a intervenir en la conversación.
_ El que este comprometida me importa un rábano, la quiero para mi así que el gemelito que se mantenga al margen._ Kanon y Milo se quedaron de una pieza al escuchar a Mascara, tardaron unos momentos en asimilar las palabras del guardián de la cuarta casa.
_ Estas realmente loco, ella se casara con Mu así lo han decidido y dudo que solo por tus caprichos las cosas vayan a cambiar_ Kanon buscaba en la mirada de Mascara algo que le indicara que estaba solo tomándoles el pelo, pero todo en el daba a entender que hablaba totalmente enserio.
_ Entonces si tu eres tan descarado para ir tras ella, creo que no te la dejare fácil_ Kanon casi se va de espaldas al escuchar a Milo y quien miraba de modo retador a Mascara.
_ ¿Pero saben ustedes de lo que hablan? Ella va a casarse con Mu, dudo que el desee que cortejen a su futura esposa.
_ Mu, no creo que debamos preocuparnos por el, esta tan preocupado en como disolver el compromiso que seguro le estamos haciendo un favor_ Mascara soltó una sonora carcajada pero casi se ahoga con su propia saliva cuando alguien le dio un golpe en la cabeza por detrás.
_ Lo que mas deseo es disolver este matrimonio a la fuerza, pero si ustedes tres van a ir tras ella me veré obligado a intervenir, pues hasta donde yo se Mascara de muerte, a todas las mujeres que has tenido contigo las has desechado cuando te has aburrido._ Mu había escuchado lo que decían los tres hombres tenía la mirada serena y fría, miro a uno por uno de los presentes.
_ Entonces ahora el carnero ha decidido proteger lo suyo._ Milo tomo una postura desafiante hacia Mu, quien les dio la espalda a los tres.
_ No es nada de eso Milo, sigo en mi postura, pero no por eso voy a permitir que sea blanco para sus juegos._ El caballero de Aries estaba por irse, pero Mascara de muerte lo detuvo empujándolo contra una pared cercana.
_ Deja de hacerte el inocente, esa mujer te la han entregado en bandeja de plata y la rechazas, si se te ha olvidado que eres hombre, a mi no, ya lo he dicho la quiero para mi así que te recomiendo que te quites de mi camino al igual que los otros dos._ Dicho esto le dio un empujón mas a Mu y se fue evidente mente molesto, el caballero de Aries miro a Milo y a Kanon y se fue también sin decir nada.
_ Parece que Yared tiene ahora cuatro hombres tras de si, no es de extrañarse es una mujer bastante linda, suerte creo que de entre todos tu eres quien mas la necesitara Kanon._ Milo se retiro dejando a Kanon totalmente impresionado.

Al día siguiente Kanon estaba en la plazoleta esperando a Yared, pero grande fue su sorpresa cuando la vio llegar y tras de ella venia Mu, en verdad se estaba tomando en serio lo de cuidar que ni el ni nadie mas se aprovechara de ella.
Después de los saludos de cortesía los tres se dirigieron a la parte norte del santuario, a Kanon le habían pedido que buscara un lugar en el santuario que fuera el adecuado para la ceremonia.
_ ¿Y bien que opinan?_ Kanon señalo un extenso prado.
_ Pues si a ti te parece bien yo no le veo nada de malo_ Mu no entendía el por que tenían que buscar un lugar adecuado.
_ No seas así, los novios son ustedes y es su boda, al menos digan si les gusta el lugar o no_ el peliazul se revolvió el cabello pues en verdad no le agradaba ni la tarea de buscar lugares, ni mucho menos que Mu estuviera vigilando que no se acercara a Yared.
_ Me parece un lugar muy hermoso, aunque me pregunto ¿Qué son todas esas rocas que se ven por aya?_ Yared señalo a lo lejos y los dos hombres ubicaron las rocas que decía ella.
_ Kanon estamos muy cerca del cementerio, seria una falta de respeto celebrar una boda aquí_ El ex general no se había percatado de eso de modo que fueron a buscar otro sitio, durante el recorrido Mu no aportaba gran cosa pues siempre que veían un lugar el le pasaba la palabra a Kanon, por otro lado Yared parecía encantada con el paseo y los lugares que veían, fue entonces que fueron a dar a un lugar ya muy conocido por Kanon, se trataba de una pequeña ensenada, de aguas azules y arena blanca.
_ Pues creo que este es el ultimo lugar que veremos hoy, aunque seria mas fácil si cooperaran un poco, así que ¿Que dicen? y si me vuelves a contestar que si a mi me parece bien te ahogo aquí mismo_ Mu pensó en que decir por que exactamente estaba pensando en decirle precisamente eso a Kanon pero antes de que pudiera hablar Yared salio corriendo hacia el agua, se quito las botas y sumergió los pies en el agua hasta las rodillas.
_ Bueno parece que a ella le gusta este lugar_ Kanon asintió pues en su vida jamás había visto a nadie tan emocionado por un lugar que si bien era muy lindo era simple. Kanon y Mu se acercaron a la orilla pero apenas estuvieron cerca Yared los salpico, el peliazul se quito la camisa y los zapatos y entro en el agua y devolvió el ataque a la joven quien al sentir el agua fría en la piel soltó un grito entre risas, Mu los miro por un momento hasta que sin aviso ambos lo atacaron, el lemuriano tomo el reto e imitando a Kanon se despojo de su camisa y los zapatos y entro en el agua, en un momento los tres parecían niños corriendo por la playa y salpicándose con el agua.
Después de un rato cuando los dos varones se cansaron, Yared siguió jugando en el agua, Kanon y Mu se quedaron sentados observándola.
_ Mu, quería decirte sobre lo que anoche paso.
_ No tienes que decir nada Kanon, no los culpo por tomar esa actitud._ Mu recargo los brazos en sus rodillas y poso su mirada en las olas que acariciaban la arena.
_ Es sobre eso, yo no deseo cortejar a Yared._ Aquellas palabras hicieron que Mu volteara sorprendido a mirar a Kanon_ Puedes estar tranquilo, la verdad es que siento que la comprendo, ella esta atrapada aquí y forzada a algo que no desea.
_ Me sorprendes, en verdad me preocupa mucho, pues conozco a mis camaradas, se que tipo de hombre es Mascara de muerte, y se también que tipo de hombre es Milo, y no me gustaría eso para ella.
El santo de oro sonrío con una expresión de alivio en su rostro en silencio miro a Yared jugando en las olas, cuando por fin fue hora regresaron al santuario, la pelirroja no se pudo resistir a recoger algunos caracoles, Kanon los dejo en la casa de Aries el tenia que ir a atender algunos asuntos además de cambiar su ropa, Yared y Mu subieron la escalera y al estar frente al templo de Aries, el guardián miro a su acompañante quien observaba los caracoles que habia traído.
_ Veo que te ha gustado mucho estar en la playa_ Los ojos dorados de la chica se posaron en el rostro de Mu y esta vez en lugar de rechazarlo le dedico una calida sonrisa y asintió.
_ Si ha sido hermoso, nunca pensé que podría ver algo así_ tomo asiento en la escalera y tomo otro de los caracoles y lo miro como una niña que contempla un pequeño tesoro_ En el templo donde crecí hay nieve todo el tiempo, siempre quise saber como era el mar, habia escuchado de viajeros pero nunca pensé que lo vería por mi misma, nunca pensé que dejaría el templo.
La sonrisa se borro de su rostro y un velo de tristeza se plasmo sobre ella, encerró el caracol en su palma y bajo la mirada al recordar su antiguo hogar. Mu tomo el rostro de la chica entre sus manos y se inclino frente a ella, aquel gesto desconcertó a la joven.
_ Puedo entender tu dolor, yo también fui alejado de mi hogar para venir aquí y convertirme en caballero_ Ante aquellas palabras la pelirroja le parto las manos y se levanto.
_ A mi no me han traído para convertirme en caballero, a mi me han traído para entregarme a ti, así que no me digas que me entiendes caballero_ Mu la tomo por la muñeca para evitar que se fuera.
_ Mi nombre es Mu, y aunque te han traído para que te cases conmigo, es algo que yo no deseo, no quiero forzarte, pero si insistes en tratarme como el enemigo, no creo que podamos hacer nada para evitar este matrimonio.
Mu permanecía arrodillado sujetando la mano de Yared, los ojos azules del santo mostraban su sinceridad, la joven estaba pasmada pues aquel hombre estaba ahí de rodillas, prácticamente pidiéndole que fueran aliados.
_ Entiendo, pero también entiende que me es difícil todo esto, estoy en un lugar desconocido, todo es extraño para mí, me siento sola.
_No lo estas, permíteme ser tu amigo y buscar el modo de arreglar esta situación._ Mu se puso de pie era la primera vez que la miraba de frente pues ella estaba sobre el escalón.
_ ¿Como se que no te estas burlando de mi?_ Ladeo la cabeza en un gesto de desconfianza.
_ Bueno si no me deseas como amigo, ni como aliado, terminaras teniéndome como esposo y eso no será por que yo lo este ofreciendo.
Yared suspiro y luego sintió lo que hizo que Mu sonriera, pues era algo positivo el que no lo siguiera viendo como el enemigo.

En un momento el cuerpo de la pelirroja se estremeció por completo al sentir el aire fresco acariciarle la piel, Mu la miro primero con extrañeza y después con una expresión divertida pues parecía una niña con los ojos apretados como si con eso pudiera evitar sentir el frío.
_ Vivías en un lugar gélido y la simple brisa te hace tiritar ¿Es algo curioso?
_ No te burles, no es lo mismo cuando se tiene la ropa húmeda.
_ Bien eso es verdad, te prestare algo para que te cambies no me gustaría que pescaras un resfriado_ Mu la tomo por los hombros y la hizo pasar a la casa, ya dentro Mu fue a buscar algo que ella pudiese usar, le entrego una camiseta que seguro le quedaría mas como vestido que otra cosa, la paso a su recamara y también le dijo que si deseaba podía tomar un baño para quitarse la sal del mar.

Mu uso el baño del cuarto de Kiki para asearse y cambiarse de ropa, al salir encontró a su alumno muy serio mirando hacia la recamara de su maestro desde un banco alto, cuando Mu se acerco en silencio para ver que era lo que miraba el pequeño, este al darse cuenta de la presencia de su mentor se paro sobre el banco.
_ Maestro, ¿Quien es ese que esta en su cuarto?_ el pequeño lemuriano hablaba en vos baja como si temiera que lo escucharan.
_ No es el, es ella, ven para que te la presente._ Ambos se acercaron a la puerta que estaba abierta, Yared estaba espillándose el cabello sentada en la cama, en cuanto los miro dejo el sepillo a un lado y con gran curiosidad su vista se clavo en Kiki.
_ Ese pequeño, ¿Es tu hermano?_ Los dos se quedaron sin habla pues aunque alguna persona llegara en algún momento a preguntar si eran padre e hijo nadie los habia puesto como hermanos, Yared se levanto y sin previo aviso tomo a Kiki y lo cargo.
_ Es muy lindo ¿Como te llamas pequeño?
_ Me llamo Kiki y yo soy el discípulo del maestro Mu_ Kiki estaba rojo como un tomate pues hasta ese momento ninguna mujer lo había tratado de aquel modo.
_ Así es, es mi alumno, Kiki ella es Yared, es… bueno es mi amiga, pero también es con quien el patriarca espera que me case_ los ojos aguamarina del pequeño se abrieron de par en par, y por primera vez reparo en la frente de la chica quien al igual que el y su maestro mostraba los dos puntitos que distinguían a los de su raza.
_ Ya puedes bajarme no soy un muñeco para que me tengas cargado_ Kiki se sentía incomodo pues aunque aun era un niño no se sentía tan pequeño como para que lo tuvieran en brazos.
_ Pero eres una lindura, no quiero soltarte_ La joven lo abrazo mas fuerte lo que provoco las carcajadas de su maestro, un momento después Yared libero a Kiki quien prefiero irse a otro lado y así evitar que lo volvieran a tomar en brazos.
_ No sabía que tenías un alumno, creo que eres más que un simple acaballero_ De nueva cuenta tomo el cepillo y termino con su cabellera, Mu se sentó en la cama y le extendió la mano para que le pasara el cepillo, ella se sentó a su lado y tomando un mechón comenzó a cepillar el cabello del santo de Aries.
_ Como uno de los últimos descendientes de nuestra raza debo estar a la altura, y transmitir los conocimientos que he aprendido de mi maestro Shion.
_ Tienes una enorme responsabilidad_ Mu asintió y volteo a mirarla quitándole el cepillo de las manos.
_ Me imagino que tu también estas en una situación similar, al ser guerrera de un templo._ Para sorpresa del lemuriano ella negó con la cabeza.
_ En realidad no soy lo que podría llamarse propiamente una guerrera como tu y los otros once caballeros, mi hermano mayor si lo era, yo le pedía que me entrenara a escondidas de los sacerdotes, mi lugar estaba en el templo.
Ante aquellas palabras Mu no pudo evitar contener el aliento por un momento, ella espero un momento y continúo.
_ Mi hermano era el caballero guardián del templo un caballero de hielo al igual que Camus, pero cuando las cosas se pusieron mal aquí en el santuario enviaron a buscar a mi hermano, fue uno de los que se revelaron y perdió la vida, pero como fuera de mi hermano no habia nada mas que les interesara nos dejaron de lado, hasta que después nos enteramos de lo que realmente había ocurrido.
_ Ahora entiendo por que no quieres estar aquí, fueron por órdenes del santuario que perdiste a tu hermano y ahora por órdenes del santuario estamos en esa situación._ Mu no pudo evitar sentirse avergonzado por lo que habia ocurrido durante ese tiempo en el templo del Himalaya, el se había mantenido tan al margen que apenas si le llegaban las noticias de las atrocidades que Saga habia cometido.
_ Esta bien, la verdad esperaba que el santuario fuese un lugar horrible, y mi futuro esposo un tirano, afortunadamente me equivoque totalmente, ni tu ni los demás son malas personas. Aunque espero que al final de esos cuatro meses no tengamos que casarnos.
Mu asintió, tenían cuatro meses para intentar disolver su compromiso, solo esperaba que aquel tiempo fuera suficiente para lograrlo.

Hola soy Madaraki

Los preparativos para la boda continúan, Milo y Mascara de Muerte comienzan a mover sus piezas, Camus se convierte en el padrino que entregue a la novia y Mu apenas si puede creer que entre tanto preparativo apenas si puede pensar en como evitar aquella esperada boda.

El próximo capitulo:

Vestido de novia, rosas y problemas.