CAPITULO 3
VESTIDO DE NOVIA, ROSAS Y PROBLEMAS
Mu estaba arto, realmente no entendía por que tanto escándalo por una boda que para empezar ni los novios querían, en lo que iba de la semana había tenido que salir mas de 8 veces del santuario, que si por el traje, que el anillo de compromiso, que las sortijas, y una infinidad de cosas mas para lo que lo llamaban y apenas era Martes, por otro lado a Yared le estaba yendo aun peor, pues June y Marin seguían intentando buscarle un vestido de novia y los vestidos para las damas de honor, pero como hasta el momento no lograban captar la atención de la pelirroja con todos los libros y fotos de vestidos, pues las cosas no estaban yendo muy bien, afortunadamente aun no habían descubierto que cuando la chica desaparecía era por que estaba enfrascada en algún libro en la casa de Acuario.
Por otro lado Kanon estaba pasándosela un poco menos mal con los preparativos pues, podía darse el lujo de jugarle bromas a su hermano Saga y cobrarse al menos un poco lo que le había echo al encerrarlo en aquella cárcel acuática.
Por otro lado Milo y Mascara de Muerte venían a ser un pequeño dolor de cabeza, pues el caballero de Escorpión "inocentemente" le hacia llegar a Yared flores que hasta ahora no sabían como lo hacia, pero siempre las dejaba en la almohada de la joven, también siempre le daba la casualidad que cuando Marin y June hacían enojar a Yared con sus pilas de revistas de novias Milo siempre estaba cerca para ayudarles a tranquilizar a la futura novia, aquellos detalles que Milo tenia para intentar hacerse un lugar frente a Yared eran algo mas o menos tolerables a comparación de lo que Mascara de Muerte hacia, pues cada que la joven pasaba por la casa de Cáncer este le cerraba el paso diciéndole frases en italiano o invitándola para enseñarle a bailar tango o algo así, aquellas invitaciones le habían valido no solo un empujón por parte de Yared si no también un resfriado ya que en una ocasión abrazo a la chica apretándola contra si de un modo por demás atrevido, pero la mala suerte estaba al acecho y Camus vio aquello y le lanzo uno de sus ataques de hielo y una advertencia de que no volviera a hacer algo como eso.
_ Mu que bueno que te encuentro, necesito hablar contigo_ Aioria tenia una amplia sonrisa al ver al santo de Aries.
_ Por favor, solo dime que no tiene que ver con preparativos, estoy hasta el borde_ El rostro de Mu tenia una expresión suplicante.
_ No… bueno más o menos, es que estábamos pensando en hacerte una despedida de soltero._ Mu soltó un suspiro, mientras Aioria le daba unas palmadas en el hombro_ Vamos, eres el primero de los 12 caballeros dorados que va a casarse es justo hacerte una despedida.
_ No voy a casarme, así que olvídense de esas cosas.
_ Pensé que habías cambiado de parecer, como estabas cooperando bastante con los preparativos._ El santo de Leo se cruzo de brazos y puso una mueca de extrañeza pues en verdad se estaba entusiasmando con la idea de la despedida de soltero.
_ No estoy cooperando en nada, el que me estén llevando de un lado a otro no quiere decir que estoy conforme con esto.
_ Que fastidio, pero si terminas casado te arrepentirás de no tener una despedida de soltero y mira que después de la boda ya no es valido._ La mirada socarrona se Aioria solo venia a decirle a Mu que prefería no saber lo que pasaba por la mente de su camarada.
_ Pues no quiero una despedida de soltero, ni ahora ni después por que no me voy a casar._ Mu acentúo la última frase para que quedara claro.
_ Vamos, aunque sea solo por si acaso, ¿O es que quieres llegar virgen al matrimonio?
Aquella pregunta hizo sonrojar hasta las orejas al primer santo dorado quien sin pensarlo le dio un golpe en la cabeza al atrevido caballero de Leo.
_ Tenme un poco de respeto, ¿Por quien me tomas?
Aioria miro en silencio a su compañero aun con la mano en la cabeza donde le habia dado el golpe, pues no se esperaba aquella reacción.
_ Bueno perdón, pero ¿Como pretendes que sepa que si has estado con una mujer si eres una piedra?_ Como respuesta el Leonino recibió otro golpe aun mas fuerte que el anterior.
_ Ya deja de decir idioteces, no me voy a casar y mi vida intima no te importa así que mejor lárgate antes de que pierda la paciencia.
Aioria se retiro ante el evidente enfado de Mu quien para dejar de pensar en tantas sandeces se fue a perder por los alrededores.
Mientras tanto en la casa de Acuario, Yared y Camus conversaban acerca de un libro que acababa de terminar la joven, aquellos momentos eran bastante agradables para el undécimo caballero, pues a pesar de que se llevaba bien con la mayoría de sus compañeros, a ninguno les agradaba especialmente la lectura, además al tratarse de una jovencita como Yared era aun mejor pues le agradaba escuchar la voz dulce de aquella joven, en ocasiones ella le leía algún fragmento de los libros en voz alta, lo que provocaba que el santo de hielo no pudiera evitar sonreír, estaban los dos enfrascados en la conversación sobre un libro que hablaba sobre los poemas que las mujeres en la antigua China escribían en bordados para comunicarse de manera secreta, en esas estaban cuando de pronto un par de pétalos de rosa blancos entraron revoloteando por la ventana.
_ No puede ser._ Camus se puso de pie y se encamino hacia la parte trasera de su templo, la pelirroja lo siguió, al estar los dos afuera pudieron ver como de la casa de Pissis venia una lluvia de pétalos blancos y negros.
_ ¿Que ocurre?
_ Espero que sean los preparativos de tu boda o seguro el resto de la semana todo el santuario lo pasara muy mal.
El caballero tomo de la mano a la joven y subieron a la doceava casa, con forme se iban acercando una alfombra de pétalos cubría los escalones, al llegar a la entrada pudieron escuchar una discusión que se llevaba a cabo a grito abierto, con cuidado Camus entro en la casa de de su vecino, procurando que Yared fuera detrás de el por si ocurría cualquier cosa y grande fue su sorpresa al encontrar al doceavo caballero echo una furia discutiendo con Marin y June.
Camus intervino y calmo a su compañero las dos amazonas estaban también furiosas pero al ver a Camus ahí guardaron la compostura.
_ Se puede saber ¿A que viene este escándalo y la lluvia de pétalos?
Afrodita respiro profundamente antes de contestar, pero apenas si abrió la boca June se apresuro a hablar.
_ Es solo que el se niega a cooperar, le hemos pedido que se encargue de las flores para la boda pero es tan necio, le dijimos rosas blancas y azules o rojas pero insiste en poner rosas negras.
_ Y a ustedes que con lo que haga, para empezar son las rosas de mi jardín y en segunda ni siquiera tienen el vestido así que dejen de fastidiar.
Afrodita dio un bufido y apartando a Camus se encamino a su jardín, Yared lo siguió a una distancia prudente y al entrar en aquel jardín se quedo totalmente impresionada ante lo que veían sus ojos, podían verse cadenas formadas de rosas y hermosos ramilletes con los botones apenas floreciendo, un rocío cristalino salpicaba los pétalos de las rosas lo que hacia parecer que eran cristales incrustados en las flores.
_ ¿Usted ha hecho todo esto solo?_ La joven no podía dejar la mirada en un solo punto pues la belleza de aquellas flores inundaba cada rincón.
_ Si, son mi especialidad, pero esas mujeres no son capaces de ver la belleza de las rosas. Que si son azules o rojas, que mas da si combinan con tu color de cabello o con los ojos de tu futuro esposo, importa mas lo que muestran mas aya.
_ Y ¿Qué es lo que representan estas rosas? ¿Por qué las ha elegido así?_ La pelirroja se acerco y el caballero de Pissis se volteo a mirarla.
_ ¿Qué no es evidente? Esta boda es un arreglo, es algo a la fuerza, así que es casi como un duelo, si se hará la hipocresía de celebrar una boda al menos que la decoración no lo sea también y represente lo que verdaderamente hay en el corazón de las dos personas que se unen por la decadencia de una raza.
Aquellas palabras dejaron a Yared petrificada, todo aquel tiempo veía a todo mundo entusiasmado con la boda, se mostraban felices por ella y por Mu mientras ella por dentro solo podía odiarlos por ser tan egoístas y felicitarla por algo que no deseaba.
_ Sabes, se que quizás es mucho pedir pero, ¿Podrías elegir algo de la boda con color negro, al menos para que dejen de molestar?
Al escuchar la petición de Afrodita no pudo evitar reír, pues era evidente que la boda le venia importando poco siempre que lo dejaran en paz y poner los arreglos que el quería.
_ Esta bien, quizás deba elegir el vestido negro.
_ Seria buena idea si lo que quieres es que el patriarca se infarte de nuevo, con que tenga un detalle en negro está bien, solo para justificar el que aya flores negras.
_ Pero todo lo que ellas muestran tiene cosas en azul o rojo._ Yared se cruzo de brazos recordando la infinita cantidad de revistas y fotos que le mostraron con los distintos vestidos.
_ ¿Y por que no las mandamos a freír espárragos y vamos nosotros a buscar un vestido?_ Afrodita tenia una expresión de complicidad en el rostro, era evidente que quería cobrar venganza de las dos amazonas y el mejor modo, era haciéndolas a un lado en la elección del vestido de novia.
_ No lo se, elegir el vestido seria como aceptar que quiero casarme.
_ Bueno eso pasara aunque no elijas un vestido, y si me permites hacer conjeturas si no eliges tú, seguro elegirán por ti eso en el mejor de los casos, en el peor pueden hacerte usar uno de los vestidos de Athena y si quieres saber mi opinión no son de muy buen gusto que digamos. Así que mejor elige uno que te agrade y quien sabe es posible que antes de que se cumpla la fecha encuentres a un hombre que te ame y estés de acuerdo en casarte con el y el vestido podrá cumplir su propósito.
La expresión en los ojos de la joven era de indecisión, se tomo unos minutos en silencio para procesar lo que el caballero le decía, hasta que por fin asintió un tanto titubeante.
_ Bien entonces pongámonos en marcha y aprovechando que Camus esta aquí y que también nos acompañe.
_ ¿Camus?_ los ojos de Yared se abrieron como platos pues no entendía el por que su compañero de lecturas quisiera ir a buscar vestidos.
_ Preciosa, Camus es francés, y aunque no lo parezca te aseguro tiene muy buen gusto así que ¿Por qué desperdiciarlo?
Marin y June se pusieron histéricas cuando Afrodita y Yared volvieron anunciándoles que irían a buscar el vestido, quizás lo que provoco el soponcio a las dos mujeres fue la alegoría de Afrodita al mencionar que el vestido perfecto para el sueño de una novia no se podía encontrar en las paginas de una vulgar revista, tampoco ayudo que Yared les dijera tímidamente que prefería que Afrodita la asesorara sobre su ajuar, lo que venia convirtiendo al caballero en "La Dama de Honor" aunque en este caso seria "Caballero de Honor", Camus no puso objeción en acompañarles de modo que al cabo de unos minutos los tres estaban bajando por las escaleras de las 12 casas, en el templo de Virgo encontraron a Shaka conversando con Mu, cuando Afrodita les contó a donde irían y el por que los dos caballeros no pudieron evitar soltarse a carcajadas, en verdad los preparativos para la boda también estaban siendo tomados como los preparativos para la disolución del matrimonio si seguían por ese camino. Afrodita invito a Mu a que los acompañara, a lo que declino alegando que ya había estado atendiendo asuntos de la boda y no deseaba atender más, pero cuando Shaka le recordó que Aioria seguía en la idea de la despedida de soltero, Mu cambio de opinión pues conocía la terquedad del guardián de Leo y sabía que seguiría molestándolo.
Al cabo de una horas estaban ya en las tiendas de novia viendo los diferentes tipos de vestidos, Afrodita parecía totalmente entusiasmado con la tarea de la búsqueda del vestido que al poco contagio a Yared quien también comenzaba a poner opiniones sobre los diferentes estilos que encontraban, pero eso si siempre manteniendo el detalle en negro, que cuando Mu pregunto el por que y se le explico le pareció algo por demás dramático pero no dijo nada.
Afrodita los hizo entrar en una de las tantas tiendas para poder probarle algunos vestidos a Yared, Mu y Camus estaban esperando sentados en un sofá a que la joven saliera con el traje y dar su opinión al respecto, mientras esperaban podían escuchar a lo lejos comentarios y risas de Afrodita y Yared.
_ Me alegra que al menos se estén divirtiendo con esto._ Mu miraba a su alrededor a las vendedoras que iban de un lado a otro mostrando vestidos a otras novias.
_ Si pero me preguntaba sobre lo que dijo Afrodita, ¿Que quizás se case con otra persona?
_ Bueno quizás solo fue un comentario al aire pero lo cierto es que, Milo y Mascara de Muerte están intentando cortejarla.
_ Milo no me preocupa tanto, pero si mascara se le acerca una vez mas no solo será un resfriado lo que consiga si no una pulmonía.
Mu se rió pues habia escuchado a Mascara de Muerte jurar venganza contra el caballero de Acuario por haberlo enviado a la cama tres días enteros.
_ Veo que le has tomado cariño.
_ Creo que es normal, compartimos mucho tiempo junto, aunque pensé que Afrodita se refería alguien en específico por eso pregunte.
_ No lo creo aunque si quieres podríamos preguntarle, la verdad si ella quiere casarse con alguien de quien si este enamorada a mi no me molestaría en cambiar lugares.
Afrodita salio del probador con Yared, quien tenía el rostro totalmente ruborizado, el vestido que traía puesto era algo simple en si, como único adorno tenía un lazo negro en la cintura, atado con un moño al costado y las cintillas caían hasta el bajo del vestido.
_Bien este es el primer vestido_ Afrodita esbozo una sonrisa.
_ En verdad es demasiado simple, ¿En donde se supone que tiene el detalle?_ Camus miro de arriba a abajo el vestido.
_ Te dije que era buena idea traerlo_ Afrodita tomo a Yared por los hombros y la hizo subir a la pequeña plataforma con espejos para que los dos caballeros pudieran apreciar también la espalda del vestido, casi se desmayan y sus caras se pusieron rojas como semáforos.
_ ¿Pero como se te ocurre ponerle algo así? Se supone que es un vestido de novia no… eso_ Camus señalaba al espejo detrás de la chica donde se podía ver un profundo escote que caía hasta mas debajo de la cintura, casi rozando la línea de la cadera.
_ Te dije que era demasiado atrevido._ La chica aun estaba sonrojada y evitaba mirar a Mu y a Camus.
_ Que poco animo, se supone que es un vestido de novia, y que mejor que mostrarle al novio un poco de lo que le espera en la noche de bodas._ Afrodita recibió como respuesta una mirada gélida por parte de sus compañeros, así que ni tardo ni perezoso se apresuro al vestidor a probarle otro vestido a la apenada novia.
_ Pero que cabeza mas hueca, ponerle eso a la pobre chica, eso sin contar que el patriarca nos mataría a los tres, a Afrodita por elegirlo y a nosotros por permitírselo._ Mu intentaba sacar de su cabeza la imagen de aquel escote.
_ Ni que lo digas, pero esperemos que el siguiente vestido no sea peor que ese._ Camus aun tenia la cara roja.
En pocos minutos de nueva cuenta Afrodita saco a la pelirroja del vestidor esta vez con un vestido que parecía sacado de un cuento medieval, ante eso Camus y Mu, dieron voto en contra, pues ambos concordaron que no lucia bien en la joven, así pasaron algunos vestidos mas, que para fortuna de los dos caballeros, su compañero había captado la idea de que los vestidos demasiado atrevidos quedaban fuera de discusión.
_ Bueno ya cuantos vestidos le ha puesto Afrodita, parece como si hubiese dado vuelta a todos los que hay en la tienda y ninguno funciona._ Mu suspiraba pues aunque no estaban haciendo nada mas que opinar sobre los vestidos que se probaba, comenzaba a fastidiarse un tanto.
_ No exageres, solo hemos visto como diez, así que creo que aun falta, según pude darme cuenta por todo lo que le mostraban June y Marin, pueden llegar a ver mas de un millón de vestidos._ Camus estaba tranquilo, solo se arrepentía de no haber traído algo para leer mientras tanto.
_ Bien creo que este si les va a gustar._ Afrodita de nueva cuenta subió a Yared en la plataforma, Camus se puso de pie y se acerco a la joven quien lucia un hermoso vestido blanco con un delicado bordado en negro en la cintura y en el ruedo de la falda, el vestido dejaba los hombros al descubierto, y en la espalda se veía un recatado escote rematado con el mismo exquisito bordado.
_ ¿Que opinas Mu? Si fuera mi novia, no podría esperar ni un momento para llevarla al altar._ La palabras del santo de Acuario hicieron que un rubor apareciera en las mejillas de la joven.
_ Espera, aun le falta el toque final_ Afrodita tomo una peineta de una mesita cerca y la coloco en cabello de Yared, aquel adorno de cristal venia a completar el atuendo.
_ Parece que ese vestido fue echo especialmente para ti, yo pienso que te ves hermosa_ Mu tenia la mirada fija en la pelirroja, por su mente solo pasaba la idea de lo afortunado que seria el hombre que tomara por esposa a tan bella creatura.
_ Entonces creo que es el vestido correcto_ La decisión era unánime y con las palabras de aprobación de Yared era un echo que ese seria el vestido que usaría en su boda.
De regreso Afrodita iba haciendo planes para mejorar los arreglos florales y que hicieran juego con el vestido, Camus y Mu venían conversando con Yared sobre otras cosas, al llegar al santuario Marin y June estaban esperando para saber que aberración había echo Afrodita, pero se quedaron de una pieza al ver el vestido que eligieron, las mujeres no se lo podían creer que aquel vestido fuera tan hermoso y que tuviera los detalles en negro y sobre todo que fuese el caballero de Pissis el que ayudo a elegirlo, se llevaron a la joven a parte para verla con el vestido puesto, dejando a Mu y Camus esperando en al sala de la casa de Aries mientras ellas usaban como vestidor la recamara principal, del cuarto solo se escuchaban las preguntas y halagos por el vestido, al poco las dos mujeres salieron, aunque Camus y Mu no les veían el rostro, por su expresión corporal, se daban cuenta que se sentían derrotadas por Afrodita, pues ellas habían echo de todo por conseguir que la joven eligiera un vestido durante todo aquel tiempo sin resultados, y en unas pocas horas Afrodita lo habia conseguido y encima de eso, aquel vestido era simplemente perfecto, en verdad el sueño de cualquier novia apunto de casarse.
Pasaron algunos minutos, June y Marin ya se habían retirado, pero Yared aun no salía del cuarto, aquello le pareció un poco raro al guardián de Acuario pues no escuchaba nada dentro, cuando habían pasado casi veinte minutos, Mu y Camus entraron cautelosamente en la habitación, su sorpresa fue enorme al encontrar el vestido en la cama pero ni rastro de la novia, Mu no quiso perder la calma y toco en la puerta del baño, al no obtener respuesta entro, solo para encontrarlo vacío, ambos santos dorados salieron a buscarla por toda la casa, pero el resultado fue el mismo, no había indicios de ella.
Lejos de ahí, Yared temblaba en brazos de un extraño quien sin saber como, habia entrado en la habitación y la saco de ahí, ahora el extraño la tenia sujeta contra su pecho y la llevaban a algún lugar desconocido, en verdad sentía que el miedo le recorría el cuerpo de pies a cabeza, y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada pues no sabia con que se encontraría.
_ Creo que ya llegamos_ El desconocido se detuvo y la dejo de pie frente a el, fue cuando junto el valor de mirar a su captor.
_ Pero… ¿Qué estas haciendo?_ Yared se quedo impresionada al ver al caballero de Escorpión, quien le sonreía con una expresión divertida en el rostro mientras la sujetaba por la cintura.
_ Invitándote a una cita, pero como el novio no te deja andar sola con nadie y el cubito de hielo te quiere solo para el en su casa he tenido que tomar medidas desesperadas._ Milo la tomo por los hombros y la encamino hacia la entrada del lugar a donde la estaba invitando, era un pueblo cercano al santuario, al parecer tenían un festival.
_ Pero, nadie sabe donde estoy, seguro van a preocuparse_ La pelirroja miro al griego, quien tomándola por la barbilla, la hizo mirarlo a los ojos.
_ No te preocupes por nada, yo ya me he encargado de eso, si has de preocuparte de algo que sea de pasarla bien conmigo en lo que resta de la tarde_ La voz del octavo caballero era simplemente seductora, a lo que ella no pudo mas asentir._ Bien entonces vamos, el tiempo sigue andando y no dejara de hacerlo solo por que nos quedemos aquí.
Milo tomo la mano de la joven y la llevo consigo, comenzando el recorrido, lo primero que llamo la atención de la joven fueron los malabaristas quienes arrojaban antorchas encendidas como si nada, así como los escupe fuego, aunque Milo tenia algo mas en mente que simple mente ver, lo primero que hizo cuando la vio un poco mas confiada y tranquila fue que se atrevió llevarla a casa de horrores, por una parte aquel recorrido fue algo mas que disfrutable para el caballero de Escorpión, pues tal como lo imagino al primer susto, la pelirroja se refugio en los brazos del griego, quien la apretaba contra su pecho como si en verdad la estuviera protegiendo del peligro en lugar de ser simples personas gritando tras mascaras de goma. Aunque al salir pudo sentir una punzada de culpa al ver algunas lagrimas en los ojos de la joven y temblando como un conejo asustado.
En compensación por aquel mal rato, decidió llevarla a los juegos de destreza, aunque aquello era también un plan con maña, pues quería impresionarla con sus habilidades, aunque por poco y el tiro le sale por la culata pues ella era tanbien bastante buena en lo referente a tirar botellas con pelotas de baseball, pero igual consiguió impresionarla al ganar un lindo conejo de peluche para ella.
Las cosas estaban saliendo por demás bien, después de pasear Milo y Yared estaban sentados en la terraza de un café tomando un helado, el octavo caballero miraba como la luz rojiza del atardecer teñía de dorado la piel blanca de la joven.
_ Sabes, me agradaría hacer esto mas seguido, aunque después de que te cases dudo que tu esposo me permita acercarme a ti_ La joven bajo la mirada un momento para después mirarlo con aquella mirada fiera que la caracterizaba.
_ No voy a casarme_ Fue la respuesta clara de la joven, Milo apoyo los codos sobre la mesa y fijo su mirada en ella.
_ Es curioso que digas que no te casara, cuando fui por ti sobre la cama de Mu estaba un vestido de novia, por lo que asumo que dentro de poco esa cama pasara a ser el lecho matrimonial.
_ Te equivocas, no voy a casarme con Mu, y si he decidido elegir un vestido, ha sido por recomendación de Afrodita._ La joven se irguió en su silla.
_ Bien, si fue por recomendación de Afrodita y dices que no vas a casarte con Mu, entonces ¿Quien será el afortunado que te esperara en el altar? La boda aun no se ha cancelado._ La mirada de Milo era analítica, pues estaba observando cada reacción de la hermosa lemuriana, el rubor en sus mejillas y el repentino nervio que hacia que sus pupilas doradas temblaran un poco, no solo era hermosa si no también determinada, pues ocultaba perfectamente la turbación a simple vista.
_ Se hace tarde cielo_ Milo se puso de pie y le tendió la mano_ Prometí llevarte de regreso a las ocho, es una caminata de varios minutos, pero se que la disfrutaras tanto como el paseo.
La joven tomo la mano de su acompañante y emprendió el camino a su lado, realmente Milo no esperaba la respuesta pues sabia que de presionarla echaría por tierra sus posibilidades de sacar de la jugada a Mascara de muerte y a Kanon, aunque ellos dos no le preocupaba tanto como su amigo el santo de Acuario, pues si el entraba en el juego de cortejar a la joven, estaría en un problema pues no deseaba enemistarse con Camus por razón de una mujer, aunque también aquello no era muy probable pues conocía a su amigo, pero aquello de que siempre estuvieran juntos, la verdad le decía que algo había.
Al llegar al santuario ya los últimos rayos de sol se veían en el horizonte, cuando cruzaban la plazoleta un iracundo Ariano se dirigió hacia el con mirada encendida, tras de el Kanon y Camus se apresuraban para alcanzar a su compañero.
_ ¿Pero que rayos te has creído? ¿De donde demonios vienen?_ Mu evitaba alzar la voz, pero en su tono se mostraba el disgusto.
_ Cálmate, solo la he invitado a dar un paseo al Rodorio, había feria así que pensé que a la señorita le agradaría ir._ Milo le paso el brazo por los hombros, a la joven quien sostenía el peluche entre los brazos.
_ Pues al menos pudiste avisar, y no llevártela así sin más, hemos estado buscándola por todos lados.
_ Claro que les he dejado dicho, te deje una nota en tu cuarto, incluso te dije a que hora la traería de regreso._ Milo miraba tranquilo a su compañero quien respiro profundamente antes de contestarle.
_ Milo no hemos encontrado nada, así que deja de hacerte el gracioso, así que mas vale que esto no ocurra de nuevo, te recuerdo lo que ya sabes bien, tanto tu como Mascara._ la mirada de Mu estaba fija en la de Milo, quien asintió, era evidente que no deseaba tocar el tema abiertamente frente a Yared, quien ya de por si con esas palabras estaba por demás confundida.
_ Como tú digas, no tengo malas intensiones, como te lo dije, pensé que a ella le gustaría disfrutar de la feria y que no ayas visto mi nota… bueno la próxima procurare dejarla en un lugar más visible_ Mu abrió los ojos en una expresión de que no pensaba permitir que aquello ocurriera de nuevo, pero tal como con el tema, prefería no hacer escándalo frente a la pelirroja, Milo tomo a Yared de la mano y deposito dos besos, uno en la parte interna de la muñeca y el otro en el dorso de la mano.
_ Ha sido un placer señorita y disculpe el susto… y los inconvenientes_ Aquellos besos y las palabras las dijo en un tono que hizo sonreír a la joven al tiempo que un rubor tintaba sus mejillas mientras que al mismo tiempo Camus, Kanon y Mu sentían un escalofrío recorrerles el cuerpo pues el modo en que lo dijo parecía como una confidencia entre la pareja.
El octavo caballero se retiro triunfante, pues había conseguido no solo una cita bastante agradable con la jovencita, si no también había conseguido inquietar a sus compañeros, aunque en cuanto hablaran con Yared sobre que susto fue ese del que se había disculpado, seguro lo querrían golpear al decirles que solo fue una casa de espantos.
Efectivamente, cuando hablaron con ella y la interrogaron sobre lo que había pasado, ella les contó con lujo de detalles la maravillosa tarde que había pasado junto al caballero peliazul, y el susto que se llevo tanto cuando la saco de la recamara que ya viéndolo bien lo hizo por la ventana, no se habían dado cuenta pues tuvo al precaución de cerrarla al salir, y el otro fue en aquella casa de horrores, también les comento sobre el lindo obsequio que gano para ella. Las preguntas de Mu y Camus acerca de que si había intentado propasarse o intentar besarla, fueron respondidas con una negativa y agregando que fuera del hecho que la saco del cuarto sin consentimiento y de imprevisto era un verdadero caballero.
Aquello tenia un poco extrañados a los dos caballeros dorados, pues conocían a su compañero, y normalmente intentaba besar a las mujeres con las que salía en la primera cita, o a veces ni siquiera necesitaba la cita, era un conocido ladrón de besos y mas de una amazona había sido victima de el, de modo que una jovencita seria una presa fácil para el octavo caballero, aunque a opinión de Kanon seguramente estaba cambiando su "Modus Operandi" seguramente debido que Yared no era una simple amazona o una mujer cualquiera, era en primer lugar una lemuriana, así que seguramente seria fuerte y usaría al igual que Mu y Shion la telequinesia, no era tonto, si Kiki era bastante fuerte a su corta edad, la chica lo igualaría como mínimo, en segunda Camus estaba encariñado con la joven de modo que un paso en falso y terminaría congelado hasta los huesos y en tercera y quizás la mas importante: El patriarca, estaba tan preocupado por la decadencia de su raza que el que se interpusiera en aquella unión seguro lo mandaría directo al otro mundo.
Camus se llevo a Yared para dejarla en el templo principal que era donde se estaba alojando, Kanon se fue también al templo de Géminis pues ya era tarde, tras despedirse de los tres Mu se retiro a su recamara, su sorpresa fue enorme al encontrar en el espejo una nota escrita de puño y letra de Milo, que decía lo siguiente:
"Mu:
En vista de que no me permites acercarme a tu joven prometida he decidido llevarla a la feria en el Rodorio, no te preocupes prometo traerla de regreso a las ocho.
Atentamente: Milo"
El caballero de Aries se sentía como un estúpido, en verdad la nota estaba ahí, pero no la había visto, ahora debía ofrecer disculpas a su compañero por su comportamiento, aunque sabia perfectamente que Milo intentaba cortejar a Yared, tenia que aceptar que le dijo la verdad y tal como lo dijo en su nota la regreso a la hora prometida, solo esperaba que el aceptar su error no le significara al escorpión que le daba luz verde para intentar algo mas aya de una cita con la joven pelirroja.
Hola soy Madaraki
Camus tiene una conversación con Milo y Mu comienza a analizar el como Yared se relaciona con los otros caballeros, Mascara de Muerte se entera de la cita que Milo tuvo con la joven y decide arriesgarse.
El próximo capitulo
Algo nuevo, algo azul y algo amargo
