CAPITULO 5
FLORES DE AZAHAR
Shion miraba uno a uno a los santos dorados ahí reunidos con suma severidad, la tensión en el aire podía sentirse como un pesado manto y el silencio solo roto por el sonido de los pasos de Shion al caminar de un lado a otro.
_ Y bien, se puede saber ¿Qué es lo que les pasa a ustedes?_ Shion hablo por fin pero su voz estaba tintada con furia contenida, nadie contesto a su pregunta._ Son caballeros de Athena y no cualquier caballero son caballeros dorados.
_ Maestro_ Afrodita hablo a lo que el patriarca clavo su mirada en el_ Se que lo que ha ocurrido en el templo de Cáncer no tiene justificación, pero las circunstancias- Afrodita no pudo continuar pues Shion dio un golpe al suelo con el pie provocando un estruendo en todo el salón haciendo que Afrodita enmudeciera al instante.
_ ¿Circunstancias? ¿De que circunstancias hablas? Los he mandado llamar no solo por lo que paso anoche en el cuarto templo, si no también por todo lo demás que ha ocurrido y me han ocultado_ El rostro de Shion estaba desencajado, y sus ojos chispeaba de furia, su voz resonaba como rugidos, _ No solo Milo saco a Yared del Santuario, si no que también la cortejaba, Mascara se atrevió a… y tu Mu lo sabias todo desde el principio y no hiciste absolutamente nada, ni siquiera te moléstate en informarme para evitar que todo esto ocurriera, una cosa es que estés incomodo con el matrimonio con ella y otra que dejes que pasen estas cosas.
_ Su Ilustrísima, le aseguro no paso a mas, reconozco mi falta mas le aseguro que ella esta intacta_ Mascara de muerte alzo la voz, a lo que Shion se le acerco y se puso frente al caballero de Cáncer quien sentía un sudor frío recorrerle el cuerpo.
_ Y crees que eso cambia algo, si no te hubiesen detenido habrías llegado hasta el final._ Aquellas palabras fueron como un látigo para el italiano quien enmudeció pues aunque deseaba negar aquello no podía pues recordaba como el deseo lo había invadido y cegado al punto de no ver lo que hacia.
_ No puedo creer que con la presencia de una mujer que no porte una mascara pasen de ser fieles y rectos caballeros a un puñado de adolescentes estúpidos. Si no hubiese interrogado a Afrodita ni se le hubiera pasado decir nada, y a saber a donde hubiera terminado todo esto… Mascara de Muerte como castigo estarás confinado en las celdas del templo principal por tiempo indefinido, en cuanto a ti Milo tienes prohibido acercarte a Yared, si no fuera una orden de Athena cancelaría todo y las cosas serian como se planearon desde un principio.
En ese momento Dohko entro en la sala y cerro la puerta tras el, Shion lo miro con gesto interrogativo, hasta que el caballero de libra estuvo cerca para poder hablar.
_ Me temo que si quieres hablar con ella tendrás que ir a buscarla por que no piensa poner un pie en la casa de Cáncer, aunque puedo decirte que tal como Saga pensó, no paso nada mas de lo que ya nos han contado._ El maestro de Libra miro a su amigo palidecer y acto seguido dejarse caer en su silla y cubrirse el rostro con las manos.
_ Retírense._ Milo, Afrodita, Mascara y Mu salieron de la sala, afuera un grupo de guardias esperaban para llevarse al cuarto caballero a su reclusión, estos parecían nerviosos pero Mascara de Muerte no les dio importancia, en verdad se sentía bastante apesadumbrado por lo que estaba ocurriendo.
Dohko se acerco a su compañero quien tenía en el rostro la frustración dibujada.
_ Calma, te estas presionado demasiado.
_ Dohko, ¿Cuándo fue que los guerreros dorados se volvieron de este modo?_ Shion suspiro a lo que su viejo amigo puso cara de sorpresa y después soltó una carcajada_ No le veo la gracia.
_ Shion, hablas como un anciano, ¿Que acaso no recuerdas las juergas que hacíamos con Manigoldo, Aldebarán y Kardia? Eso sin contar las veces que Sísifo se molesto por que no lo incluíamos y todo eso lo hacíamos a escondidas de los maestros Sage y Hakurei.
Shion se sonrojo al recordar aquellos viejos tiempos y el que al igual que los actuales caballeros el y los demás había echo algunas trastadas.
_ Bueno si, pero nunca nos pasamos a este grado.
_ No por que nunca te comprometiste con una linda chica, mira por ahora cálmate ya castigaste a Mascara y les has dado un buen sermón a los demás, y en lo que respecta a Yared por que no la dejas en la casa de Aries no creo que quieras que pase otra calamidad.
Shion suspiro y asintió pues en verdad se sentía cansado con todo aquello, no sabia que el evitar que su raza pereciera fuera tan complicado. Dohko salio de la cámara y tal como lo imagino ahí estaban aun Afrodita, Milo y Mu.
_ Mu, tu maestro quiere hablarte, los demás ya no tienen nada que hacer aquí_ Milo y Afrodita asintieron y se retiraron no sin antes darle una palmada a Mu por lo que fuera que le esperara dentro con su maestro, cuando este entro y cerro la puerta tras de si, encontró a Shion de pie esperándolo, parecía un poco mas calmado pero aun con algo de molestia.
_ Mu, se que no estas de acuerdo con el matrimonio pero por favor trata de comprender un poco las cosas_ El patriarca se acerco a su pupilo y lo tomo por los hombros.
_ Maestro por favor, no me mal interprete, entiendo perfectamente, pero no deseo que las cosas sean así, podré casarme con ella y quizás tener hijos pero, no siento nada por ella, ¿Que seria de esa unión y de esos hijos si no sentimos nada el uno por el otro? ¿Qué hubiese echo usted de haber estado en la misma situación?_ Aquella pregunta saco a Shion de equilibrio pues no se lo esperaba.
_ No te miento al decirte que daría ese paso aunque no fuera del todo de mi agrado.
_ Pero… Si usted supiera que su futura esposa ama a alguien y esa persona le corresponde ¿No seria mejor dejar que sean felices?_ Mu hablo con un poco de temor en la voz pues a pesar de lo que le dijo Shaka no estaba seguro.
_ ¿Es que acaso sabes algo, que yo deba saber?_ Shion miro a su pupilo con calma, después de enterarse de lo que había ocurrido en la casa de Cáncer el enterarse que dos personas se amaban no era algo realmente grabe.
_ No realmente maestro_ Mu agacho la cabeza_ Es solo una suposición, no es algo que pueda decir a ciencia cierta.
_ Mu, se que me estoy echando al soga al cuello, pero no soy un tirano y si tu suposición es real y existe verdadero amor entre ella y alguien mas no me opondré a ello y el compromiso quedara a anulado muy a mi pesar.
_ ¿Lo dice enserio maestro?_ Mu miro con asombro a su maestro quien dio un suspiro y alzando la mano para que guardara silencio y continuo._ Si, lo estoy diciendo totalmente enserio, pero si no es verdad tendrás que aceptar el matrimonio así que no intentes una trastada por que me enterare._ Como respuesta Mu asintió y se dispuso a retirarse pero Shion lo detuvo._ No tan rápido, antes de que te vayas, pasa al cuarto de Yared y llévate algunas de sus cosas, como aun sigue algo turbada por la experiencia en Cáncer se quedara contigo en tu casa.
Aquella noticia le extraño un poco pero le pareció lo mas normal, asintió de nuevo y haciendo una reverencia se retiro, paso por algo de ropa de Yared y se retiro, de camino en la casa de Pissis, lo esperaban Afrodita y Milo quienes estaban algo curiosos de saber lo que había ocurrido, solo les digo acerca de que Yared se quedaría con el por un tiempo pero se guardo lo demás, pues no quería que las cosa salieran mal pues si se equivocaba seguro tendría un terrible problema con Camus de quien se decía al igual que Afrodita preferían a los hombres pero nadie había podido probar nada, así que lo mejor era ir con tiento.
Milo se quedo en su propio templo pues no deseaba ganarse una castigo como el de Mascara, los otros dos siguieron hasta llegar al templo de Aries donde lo primero que Mu escucho fue un escándalo seguido del sonido de algo golpear contra el suelo, de inmediato los dos santos entraron y encontraron a Yared tirada en el suelo y a Kiki mirándola parado sobre la mesa.
_ ¿Pero que ha pasado aquí?_ Mu miraba el mantel de la mesa tirado en el suelo junto a la pelirroja así como el salero y el pimentero.
_ No pasa nada, solo estaba practicando_ Mu y Afrodita se quedaron con los ojos como platos y la cara de extrañeza pues no se imaginaba que podía estar practicando la joven.
_ Es el colmo contigo mujer, usas la telequinesis de un modo totalmente descontrolado, no te sabes tele transportar ¿Y así pretendes convertirte en la esposa de mi maestro?_ Kiki meneaba la cabeza en modo reprobatorio.
_ Ya, no me reproches, nadie me enseño a hacer esas cosas, no sabia yo que en nuestra raza es normal el uso de la tele transportación._ La joven se puso en pie y comenzó a levantar las cosas.
_ Bueno si van a practicar mejor háganlo afuera, aquí terminaran lastimándose, Yared te traje algo de ropa y demás._ Mu le tendió la bolsa en donde había traído las cosas y ella la tomo agradecía_ Mi maestro me ha dicho que te quedaras un tiempo aquí, así que espero te pongas cómoda.
_ Pensé que enviarían por mi después de lo insistente que se puso el maestro Dohko._ La joven bajo a Kiki de la mesa y acomodo el mantel y como si el pequeño fuese su muñeco lo tomo en brazos de nuevo, Mu se quedo extrañado de que su alumno no intentara zafarse.
_ Bueno saldremos a practicar un poco mas nos vemos en un rato_ La joven se despidió y Kiki solo agito la mano ambos se dirigieron a la parte frontal del templo no sin antes dejar la bolsa con las cosas de ella en una de las habitaciones.
_ Parece que a tu alumno le agrada tener una mamá_ Afrodita quien había visto toda la escena tenia en el rostro una sonrisa traviesa._ Tal vez cuando se casen deban pensar en darle un hermanito.
_ Ya deja de molestar eso no va a pasar_ Mu estaba rojo al escuchar las tonterías de Afrodita.
_ Pero que genio, ya no te niegues a lo inevitable mejor disfruta del matrimonio y se un buen esposo_ Afrodita tenia un brillo en los ojos como si el mismo se imaginara casándose y teniendo hijos.
_ Bueno ya déjate de decir cosas, tengo algo que preguntarte_ Mu tomo asiento en el sofá el caballero de Pissis curioso por lo que le preguntaría su compañero tomo asiento en junto a el, Mu estaba nervioso pues Afrodita no era precisamente su persona de mas confianza.
_ Bueno, veras es sobre Yared…Tu le dijiste algo sobre el vestido que quizás para antes de la boda encontraría a alguien con quien este dispuesta a casarse…
_ ¿Quieres saber si alguien en especifico esta interesado en ella?_ Afrodita se adelanto a formular la pregunta a lo que Mu asintió, el doceavo caballero dejo escapar una risita._ ¿Es acaso que estas celoso de que alguien aya conquistado a tu prometida?
_ No, no es eso, es solo que me lo preguntaba.
_ Ya veo, pues solo es una suposición pero al parecer a Camus le llama demasiado la atención, por si no te diste cuenta en su mirada en la tienda. Yo diría que quizás le gusta, pero ya sabes como es no se atrevería a nada con ella por que esta comprometida contigo.
Mu se quedo en silencio por un rato mientras las palabras de Afrodita eran registradas por su mente.
_ Mu, ¿Estas pensando en emparejar a Yared con Camus?_ La pregunta de Afrodita fue tan espontánea que en el rostro de Mu se dibujo la expresión de que lo habían descubierto.
_ Si de verdad ellos se aman, no quiero que Camus la lleve al altar para ver como se casa conmigo mientras el esconde sus sentimientos solo por respeto._ Mu se quedo mirando a Afrodita, no sabia como preguntarle sobre los rumores que corrían con respecto a Camus ya que algunos decían que el undécimo y el duodécimo caballero eran pareja.
_ Mu, no deseo echarte por la borda la intención que tienes, pero tú también como cualquiera sabes que Camus es de naturaleza noble, es posible que estés equivocado._ Afrodita dijo aquellas palabras cuidando el efecto que tenían en su compañero quien alzando la mirada asintió.
_Tienes razón, aunque quizás en este tiempo que Yared pase aquí me entere de algunas cosas.
Mas tarde Mu y Afrodita salieron a ver que hacían Yared y Kiki, este ultimo parecía divertirse al ver como una y otra vez la joven lemuriana fallaba en su intento de tele trasportarse de un punto a otro, pues por mas que lo intentaba terminaba yendo solo hacia arriba lo que le costaba una caída de por lo menos un metro y no siempre caía sobre sus pies, en lo que respectaba a su telequinesis tampoco estaba muy aya, pues si bien podía levantar objetos no logra mas que arrojarlos sin ton ni son, de modo que bien podía llegar a lastimarse a si misma al mas mínimo error, aquello sorprendió a Afrodita quien la tenia en la categoría de guerrera, fue cuando a grandes rasgos Mu le explico las cosas, el doceavo guardián casi no podía creérselo, pues cuando ella se puso furiosa en la sala del patriarca al enterarse de que los monjes se habían retirado, el y Camus apenas si pudieron con ella e incluso el patriarca recibió uno de sus ataques, la teoría de Mu era que al no controlar sus poderes y estar alterada emocionalmente simplemente dejo fluir su cosmos pero no controlaba su poder.
La noche cayo y Afrodita se retiro a su templo, Kiki estaba bastante animado como para pensar en dormir de modo que seguía platicando con Yared en el sofá mientras su maestro los miraba con expresión alegre pues raramente el templo de Aries estaba tan animado, Yared le platicaba a Kiki sobre su vida en el templo y lo que hacia al estar ahí, también le contaba algunas historias que los monjes le contaban a ella, por lo que el pequeño estaba sumamente concentrado, al cabo de algún rato los tres se dieron cuenta lo tarde que era y que ya se había pasado la hora de la cena y tenían apetito, Mu se dispuso a preparar algo en la cocina pero la pelirroja insistió en que ella prepararía la cena de modo que al final no le quedo mas que desistir y dejar que ella se encargara.
_ Veo que se están llevando bien, incluso parece que ya no te molesta en lo absoluto que te cargue_ Mu miraba a su alumno quien sonrío ampliamente.
_ Bueno, es que siempre parece tener esa mirada tan nostálgica que cuando la dejo que me tome en brazos desaparece y se pone muy contenta no puedo evitarlo, me gusta esa mirada feliz.
Al escuchar a su alumno Mu no pudo evitar pensar en que nunca se había dado cuenta de eso, lo que lo convencía mas de que no podía unir su vida a la de ella si no era capas si quiera de notar el cambio en su mirada.
_ Maestro, si termina casándose con ella tal vez no sea tan malo, aunque no me imagino a usted cuidando de un bebe.
_ Ni yo Kiki, pero dudo que se lleve a cabo el matrimonio y menos que tengamos hijos._ Mu revolvió el cabello de su alumno.
_ Que mal, comienza a caerme muy bien además seria divertido verle con un bebe.
_ Y seguramente tu te encargarías de jugar con ese bebe todo el día.
Después de un rato Yared los llamo a ambos a la mesa, la cena fue bastante buena y agradable, pues la joven era excelente cocinera, Mu y Kiki lavaron los platos después, algo que no le agrado al pequeño pues no le gustaba aquella labor pero no le quedo mas opción. Después de eso se fueron a dormir, en un principio Mu le ofreció a Yared en que usara su cama pues aun no tenia un cuarto listo para ella pero la joven insistió en dormir en el sofá por lo que después de mucho Mu se fue a su recamara.
Ala mañana siguiente Mu despertó temprano como era su costumbre pero escucho un coro de risas provenientes de la cocina junto con un aroma dulce, el lemuriano se levanto y se cambio de ropa, al salir encontró a Kiki y a Yared en la cocina, esta estaba preparando el desayuno y ambos platicaban alegremente hasta que su alumno lo saludo y acto seguido la pelirroja también le saludo.
_ Sabes me siento un poco apenado de que cocines, eres mi invitada._ Mu se sonrojo al ver a Yared sirviéndole un plato con fruta y panques.
_ No digas tonterías, si voy a estar aquí contigo y Kiki, quiero ser de ayuda._ La joven le sirvió un plato a Kiki y otro para ella.
_ Siempre tienes que salirte con la tuya._ Mu sonrío pues le agradaba esa actitud de la joven.
_ Solo cuando en verdad deseo algo, no me rindo hasta conseguirlo_ La sonrisa traviesa asomo en los labios de la joven quien se sentó a la mesa para tomar el desayuno.
_ La boda será dentro de poco espero que no se aya olvidado_ Mu dijo aquello tan inesperadamente que ella tiro el cubierto al suelo.
_ No, claro que no se me ha olvidado, pero aun no hemos logrado anular el compromiso.
_ Lo se, ¿Aunque me gustaría saber como es que te sientes al respecto con los demás caballeros?
_ Mu, me confundes al preguntarme eso tan de pronto, me siento tranquila con todos a excepción de Cáncer claro esta. ¿Pero a que viene esa pregunta?_ Yared miro a Mu curiosa a lo que el santo agito la mano en el aire.
_ No es nada, solo quería saber_ Mu continuo con el desayuno la verdad no era del tipo que se entromete en las vidas ajenas y preguntarle a ella o a Camus si sentían algo el uno por el otro le costaba demasiado, pero poco tiempo tuvo para revolver sus pensamientos.
Al poco rato Marin y June parecieron buscando a la novia, al parecer seguían ofendidas por lo del vestido de modo que ahora buscaban hacer que Yared aceptara la boda de modo que opacara el logro de Afrodita, cosa que parecía una proeza casi imposible pues la joven siempre se les escapaba, aunque quizás eso había terminado mientras no cruzara la casa de Cáncer para ir a ocultarse a la de Acuario.
La mañana paso tranquila y después de Mu paso algo de tiempo entrenando a Kiki, luego se dispuso a poner manos a la obra para descubrir si existía algo entre Camus y Yared, su primer idea era ir a hablar con Camus directamente y tragarse la vergüenza de estar metiendo las narices donde no le llamaban, pero no pudo poner en marcha su plan pues el caballero de hielo no estaba en casa, al parecer había salido con Aioria y Aioros para buscar los trajes que usarían los padrinos, esperaba que su decisión por hablar de frente con Camus no desapareciera en el transcurso del día, fue cuando se encontró con Kanon y Dohko quienes estaban al parecer muy concentrado viendo unas columnas de lo que fuese un viejo templo pero en cuanto repararon en la presencia de Mu lo dejaron de lado.
_ Hola, ¿Que tal la pasas ahora con tu futura esposa en casa?_ Dohko saludo con una expresión divertida, a lo que el santo de Aries sonrío.
_ Pues es agradable, además que es una muy buena cocinera, hacia mucho tiempo que Kiki y yo no probábamos un desayuno como el de hoy.
_ Vaya entonces ¿Estas disfrutando la vida de casado antes de tiempo?_ Kanon le palmeo la espalda a Mu, quien con un gesto negó las palabras del ex general.
_ No digas esas cosas, a decir verdad espero que la boda no se lleve a cabo, o al menos no ser yo quien este en altar.
_ ¿Acaso estas pensando en escapar? Te recuerdo que Shion te ira a buscar a donde sea que te metas
_ Eso si no se infarta antes_ Kanon complemento las palabras de Dohko y los tres echaron a reír de solo pensar en el patriarca intentando buscar a Mu mientras le daba un soponcio.
_ Bueno ya enserio Mu, ¿A que te refieres con eso de que esperas no ser tu quien suba al altar?_ Kanon se sentó y espero atento a la respuesta de Mu.
_ Shion le ha dado una oportunidad de que se salve del matrimonio._ Kanon y Mu se quedaron con la boca abierta al escuchar las palabras del santo de libra_ Oye es mi mejor amigo, tenia que enterarme, aunque el espera que no te escapes del compromiso, en verdad quiere que te cases.
_ ¿Pero como pretendes escaparte del compromiso?_ Kanon miraba a uno y a otro esperando a ver quien respondía primero.
_ Bueno, tengo la idea de que ella esta enamorada de otra persona y este le corresponde.
_ Básicamente va a cambiar lugares con alguien más para que se case con Yared._ Dohko aclaro las palabras de Mu quien soltó un largo suspiro.
_ Si pero el problema es que no se siquiera si de verdad sienten algo y mi maestro dijo que solo lo aceptaría si hay verdadero amor.
_ ¿Y quien crees que es el amor secreto de Yared?_ A esas alturas Kanon parecía un niño escuchando una historia pues estaba atento a cada cosa que decía Mu o Dohko.
_ Se los diré pero prometan no decírselo a nadie…_ Mu miro a un lado y después a otro como esperando que nadie mas lo escuchara y después se acerco para decirles aquello de modo confidencial_ Creo que es Camus.
_ ¡QUE! ¿TE HAS VUELTO LOCO ACASO?_ Kanon estaba pálido y rápido Mu y Dohko le hicieron una seña para que bajara la voz_ Lo siento, pero en verdad estas mal, Canon es… bueno digamos que sus preferencias no son precisamente normales.
_ Kanon tiene razón, creo que estas tan desesperado por anular el matrimonio que imaginas cosas.
Mu estaba serio ante las palabras de Dohko y Kanon.
_ Se dicen muchas cosas al respecto pero nadie sabe si son verdad, así que no se pierde nada con investigar, total que lo peor que puede pasar es que me equivoque y termine al pie del altar.
_ Mira ya deja de pensar tonterías, por que no tratas de ver las cosas buenas que tiene esa chica para ofrecerte como esposa, puede que al final termines siendo tu quien intente conquistar su corazón_ Las palabras de Dohko obviamente iban a favor de su amigo, pero Mu no estaba dispuesto a rendirse pues en verdad si tenia una tabla de salvación no la desperdiciaría.
Después de ayudar a Kanon a llevar aquellas columnas a la playa ya que Afrodita las quería ahí para poder usarlas como marco central y además llenarlas con sus rosas, los tres se dirigieron a la casa de géminis, al llegar ahí se encontraron con que Camus y Yared estaban platicando con Saga afuera del templo.
_ Hola, estábamos esperándote Saga_ Yared se acerco y saludo a Kanon obviamente había confundido a los gemelos y ni el mayor ni Camus le habían dicho nada.
_ No seas malo con ella_ Kanon arqueo una ceja al ver la sonrisa traviesa de su hermano_ Yo soy Kanon, Saga te ha estado tomando el pelo al igual que el cubo de hielo.
_ ¿Qué? Pero que groseros y todo este tiempo pensando que hablaba con Kanon_ La joven hizo un puchero a lo que Saga y Camus soltaron a reír.
_ Lo siento pero desde que éramos pequeños que nadie nos confunde y es divertido recordar esos viejos tiempos. Pero ¿Para que me buscabas ahora que ya sabes quien es quien?_ Saga le pasó el brazo por los hombros, la joven se sonrojo y agacho la mirada.
_ Bueno solo quería agradecerte lo que hiciste por mi en la casa de Cáncer, Kanon ya me ha dicho que fuiste tu quien me ayudo.
_No tienes por que agradecer, cualquiera que hubiera visto lo que pasaba habría echo lo mismo._ Saga le revolvió el cabello y se sentó junto a Camus._ Por cierto encontré esto en al casa del cangrejo, estaba en las escaleras y a menos que el tenga alguna fascinación por adornos tan delicados, me imagino que es tuyo_ El tercer caballero saco de su bolsillo la gargantilla que Camus le había regalado, al verla Yared le echo los brazos al cuello agradeciéndole.
_ Pequeña, harás que tu esposo se encele_ Dohko señalo a Mu quien al igual que ella se sonrojaron.
_ El no es mi esposo, así que puedo abrazar a quien yo quiera._ Diciendo aquellas palabras la pelirroja abrazo con mas fuerza a Saga.
_ Parece que la señorita no te quiere por esposo, ¿Que te parece si mejor cambiamos de lugares Mu?_ Saga sonrío y abrazo a Yared quien con una sonrisa lo alejo mientras negaba con la cabeza.
_ Vaya es una chica inteligente, sin mucho esfuerzo se puede dar cuenta de que no eres su mejor opción y eso te incluye a ti también._ Dohko abrazo a los gemelos quienes de inmediato comenzaron a quejarse pues no les agradaba que el santo de libra los tratara como niños, mientras tanto Mu estaba perdido en sus pensamientos, pues si bien aun tenia la sospecha de que Camus quería a Yared tras las palabras de Saga se sentía un poco confundido, quizás fuese solo sus nervios y su deseo por anular el matrimonio lo que lo orillaba a ver lo que no había.
En las celdas Mascara de muerte estaba recostado mirando al techo, pensaba, que mas podía hacer si no pensar, en verdad Shion los trataba como niños, los enviaba a un rincón para que meditaran sobre sus travesuras y lo que mas le molestaba de aquello, era que funcionaba, pues apenas tenia un día y medio ahí encerrado y no podía dejar de pensar en lo que había ocurrido, si bien su personalidad siembre había sido un tanto maligna, realmente no se veía haciendo aquello, de echo no tenia ni la intención de forzarla pero en algún momento perdió la cabeza.
En un principio odio a Kanon por meter las narices, ¿O era Saga? maldecía que fueran gemelos ya ni siquiera sabia cual era cual, aunque la verdad ya ni le importaba pero agradecía que aquella salvajada se hubiese detenido, en verdad le gustaba la chica, pero no quería que fueran las cosas de aquel modo, el no era un violador, nunca había forzado a ninguna de las mujeres con las que durmió a estar con el, siempre se valía de sus habilidades de conquista para conseguir llevárselas a la cama, aunque claro la pelirroja era un caso totalmente distinto, parecía inmune a cualquier tipo de galantería, incluso cuando escucho lo que Milo había echo, ¿Acaso era aquella joven una completa piedra? ¿Seria cosa de su raza que la hacia indiferente a los hombres? Eso explicaría por que se estaban extinguiendo, al pensar aquello no pudo evitar sonreír y poco a poco esa sonrisa se fue ampliando hasta que al poco estaba riendo abiertamente, en verdad le parecía graciosa aquella ocurrencia.
_ ¿No me imagine que el estar aquí encerrado te resultara tan divertido?_ Afrodita estaba en la puerta de la celda mirando al moreno quien se incorporo y apaciguando su risa miro a su compañero.
_ No, solo una ocurrencia, aquí no hay mucho que hacer y en algo debo entretenerme, ¿Qué te ha traído por aquí lindura?
_ No te hagas el gracioso, vine a ver que no te ayas vuelto más loco de lo que ya estas_ Afrodita tomo aire y lo soltó lentamente antes de hablar_ ¿Qué fue lo que te paso?
_ Pues digamos que no pensaba precisamente con el cerebro_ Mascara se levanto y recargo los brazos en los barrotes de la celda mirando de frente al doceavo santo.
_ Es más que evidente que estabas pensando con todo menos con el cerebro.
_ Ya florecita, ¿Me vas a decir que estas preocupada por mi y me extrañas?_ La sonrisa burlona de Mascara se extendió ampliamente por su rostro.
_ Déjate de hacer el idiota, la cosa es seria, quiero saber ¿Por que lo hiciste?, digo ¿Si hay algo mas fuera de que solo estabas buscando una aventura? Quiero saberlo.
Mascara de muerte guardo silencio y miro a su compañero, aquella pregunta le parecía un tanto ridícula ¿Que otra cosa querría de Yared que no fuera llevarla a la cama?
_ Solo quería que fuera una conquista mas, no estaba tratando de quitársela al carnero si eso es lo que te preocupa.
_ Pues fuiste demasiado lejos para ser solo una conquista más.
_ Lo se, no tienes que recordármelo, ¿Que es lo que quieres Afrodita? o ¿Solo viniste a hacer preguntas estúpidas?_ Mascara estaba perdiendo la poca paciencia que tenia y tratándose de Afrodita tenía mucho menos paciencia.
_ Vine por que desde que volvimos no habías echo algo así, puede que en el pasado ayas matado a muchas personas y tapizado la casa de Cáncer con rostros de cadáveres, pero eso cambio cuando reviviste junto con todos los demás, me preocupa que estés regresando a ser el Mascara de Muerte del pasado, aquel que era cínico y sanguinario y le importaba poco matar hombres, mujeres, niños o ancianos.
Las palabras de Afrodita estaban impregnadas de preocupación algo que Mascara no pudo evitar notar, aquello le provoco una extraña sensación pues jamás pensó que ninguno de sus compañeros se preocuparan realmente por el.
_ Tranquilo, no es nada de eso, me descontrole es todo, sabes lo mucho que odio que una mujer me rechace y esa niña vaya que lo ha hecho y de que modo, estaré bien no tienes por que preocuparte.
Afrodita suspiro y miro a Mascara a los ojos.
_ Quizás el patriarca te deje salir para antes de la boda.
_ ¿Y para que? No tengo nada que hacer en esa boda._ Mascara se rasco la cabeza pues después de lo ocurrido seguro nadie quería verle ahí.
_ Sea como sea, los doce dorados somos como hermanos, fuera del santuario ninguno tiene familia y hemos crecido juntos como hermanos y como nuestro hermano se que seria triste no tenerte en un momento tan especial.
Afrodita se fue dejando a Mascara en shock pues aunque el consideraba a aquellos once idiotas como sus camaradas, esos once idiotas eran todo lo que tenia y a los que secretamente llamaba familia y ahora que abiertamente Afrodita le llamaba hermano, no podía mas que agradecer a su Diosa, por ello.
La tarde se había ido rápido, ya el sol comenzaba a ocultarse y en el templo de Géminis aun estaban Kanon, Saga, Mu, Camus y Yared, todo estaba muy bien hasta que Camus propuso ir a su casa a tomar algo, todos se quedaron callados hasta que Mu le comento que no seria posible ya que de momento Yared estaba indispuesta para cruzar por el cuarto templo, por un momento los gemelos creyeron zanjado el asunto y comenzaron otra platica pero de pronto Camus se puso de pie y tomando a Yared por la muñeca la arrastro hasta la parte trasera del templo y comenzó a subir las escaleras, la joven comenzó a forcejear para soltarse, pero no lo logro, hasta que Mu los alcanzo a mitad de la escalera y obligo a Camus a que la soltara.
_ ¿Se puede saber que haces Camus?_ Mu se interpuso entre la pelirroja y el undécimo caballero, a quien miraba con frialdad pues sabia perfectamente lo que pretendía.
_ Mostrarle que no tiene nada que temer, Mascara esta confinado a una celda y el templo esta vacío.
_ Camus creo que te estas pasando, como quieres llevarla ahí después de lo que ocurrió, es demasiado pronto_ Saga por fin los había alcanzado junto con Kanon.
_ Es una tontería temer cruzar el templo, si Mascara estuviera ahí seria mas comprensible pero no lo esta_ Camus estiro la mano para tomar de nuevo a Yared pero de inmediato Kanon se interpuso.
_ Déjala tranquila, sabemos como son tus métodos, hiciste lo mismo con Hyoga pero Yared no es el.
_ No es lo mismo que con Hyoga esto no le hará daño, solo le mostrare que no tiene nada que temerle al templo de Cáncer._Con estas palabras Camus aparto a Kanon y se acerco a la pelirroja tomándola por los hombros y mirándola fijamente a los ojos. _ Yared, ven conmigo, veras que no va a ocurrir nada malo.
La joven le parto las manos de sus hombros y en un gesto que hizo que Mu se sintiese desfallecer, ella se acerco al lemuriano y abrazándolo por la cintura le pidió que la llevara de regreso al primer templo, Camus suspiro y con un evidente aire de derrota dio media vuelta y subió las escaleras hasta perderse de vista.
Ya en el templo de Aries, Yared se fue a la recamara que Mu había preparado para ella, mientras que Kanon y el primer guardián estaban sentados en la escalera principal del templo, pues el que ella hubiese mandado por la borda a Camus podía significar que estaba equivocado al pensar que hubiera algo entre ellos.
_ Bien ¿Que harás entonces si ella no quiere a Camus?_ Kanon miraba a Mu quien aun seguía pensativo._ Si quieres mi opinión parece que ella te quiere a ti.
_ Ni lo digas, hubiese esperado que dijera un no, o que hiciera algún tipo de berrinche como el que hizo en la sala del patriarca, bueno hasta si lo hubiera abofeteado y salido corriendo hubiese sido mejor señal, pero esto no me lo esperaba ¿Por qué tenia que venir a refugiarse en mi?_ Mu sentía como si el mundo se le viniera encima.
_ Pues ahora vive aquí contigo así que puede que estés exagerando.
El lemuriano quiso aferrarse a las palabras del menor de los gemelos, pero no terminaba de convencerse, pues en aquel abrazo sintió algo extraño, como si Yared no quisiera estar cerca de Camus, no por que este quisiera llevarla al templo de Cáncer, si no por algo mas, solo esperaba que aquel "amor" que el creía ver nacer entre ellos no fuera una ilusión.
Ya mas tarde Mu fue a llamar a Yared para la cena, pero no recibió respuesta, a lo que volvió a llamarla pero ocurrió lo mismo, le pidió a Kiki que se adelantara junto con Kanon al comedor y que el los alcanzaría en un momento junto con Yared, los dos se fueron advirtiéndole que no se retrasaran demasiado pues de hacerlo comenzarían sin ellos, al poco Mu estaba frente a la puerta pero al no recibir respuesta después de tocar un par de veces mas se disculpó y entro en la recamara, al entrar el cuarto estaba vacío a lo que de inmediato soltó una exclamación de fastidio pensando que Milo había echo lo mismo que la vez anterior, afortunadamente en ese momento Yared se asomo desde la puerta del baño al parecer estaba en la ducha y por eso no lo había escuchado.
_ Disculpa, es que ya es la hora de cenar, Kiki y los demás nos están esperando_ Mu se sonrojo al verla salir del baño con un vestido sencillo en color negro de manga corta, iba descalza y con el cabello sujetado en una cola de caballo.
_ Ve tu, la verdad no tengo deseos de ir_ La pelirroja se sentó en la cama y se puso unos zapatos.
_ ¿Es por lo que paso con Camus? Puedes estar tranquila seguro que ya lo ha olvidado.
Durante un momento el silencio fue absoluto, Mu esperaba no haber cometido un error al mencionar a Camus.
_ No es eso, es solo… Seguro alguno debe estar molesto conmigo.
_ ¿Molesto? No digas tonterías ¿Quién podría estar molesto contigo?_ Mu no entendía a que se refería con aquello, ya que no había motivo para que nadie se molestara con ella y por sus palabras era evidente que no era Camus quien le preocupaba.
_ Por lo de Mascara, no sabia que estaba encerrado y seguro alguno de ellos debe odiarme por ello.
_ ¿Pero que estas diciendo?_ Mu se sentó junto a ella y poso su mano en el hombro de la joven quien volteo a mirarlo_ Nadie te odia por ello, Mascara cometió una falta al propasarse contigo y esta pagando por ello, tu no has hecho nada malo.
_ No importa, no deseo verlos, ve tu_ El santo negó con la cabeza y le paso el brazo por los hombros.
_ No pienso dejarte sola, así que vamos a la cocina, me imagino que igual harías algo para ti.
_ No, la verdad creo que me iré a dormir ahora, no tengo a petito_ Ante esta segunda negativa Mu entendió que lo mejor era dejar sola a la joven por lo que después de despedirse se encamino al comedor donde ya estaban todos comenzando su cena a excepción de Shaka y Camus quienes estaban esperándolo, el santo de Aries tomo asiento junto ellos, Camus miro hacia la puerta y después miro a Mu.
_ No va a venir_ Mu tomo un vaso y se sirvió algo de jugo
_ ¿Por que? ¿Es por lo de hace rato?_ Camus se notaba preocupado mientras interrogaba a Mu.
_ Calma, al parecer no es eso, ella piensa que alguno puede estar molesto con ella por lo del encierro de Mascara.
_ Pero que ocurrencia, el se busco ese castigo el solo ¿Y tu no hiciste nada para sacarle esa idea de la cabeza?_ Camus tenia la mirada cargada de disgusto.
_ Cálmate, dale su espacio a la chica, ya después nos encargaremos de que se de cuenta que nadie esta molesto con ella y menos por ese asunto._ Shaka revolvía la comida en su plato mientras agregaba sal tranquilamente.
_ Pues yo no pienso esperar, iré a hablar con ella.
_ ¿Y te disculparas por querer forzarla a ir al templo de Cáncer?_ Al escuchar las palabras de Shaka, Camus quien estaba poniéndose de pie se detuvo y tomo asiento de nuevo._ Si ni siquiera sabes como disculparte, primero resuelve eso y después intentas descomponer otras cosas.
Mu intento contener la risa pero no lo consiguió pues la escena era simplemente cómica, como cuando eran niños y Shaka siempre con ese aire tan pasivo y despreocupado sacando de balance a todos los demás.
_ Camus pareces muy interesado en como esta ella, han trabado una amistad muy cercana_ Por fin Mu tenia la oportunidad de tocar el tema de los sentimientos de Camus.
_ Si, la verdad nos llevamos de maravilla… bueno hasta que cometí la estupidez de esta tarde_ El undécimo caballero se veía realmente arrepentido de lo que pasó.
_ Tranquilo, solo bastara con que te disculpes y todo estará bien. Veras como ella te perdona y no se quizás hasta acepte cruzar el cuarto templo para ir a tu casa._ Shaka miro a Mu aparentemente dándole a entender que sabía de que iba el santo de Aries.
_ Por cierto Camus… ¿Por qué le pediste al patriarca ser quien entregue a Yared?_ Mu sentía que un calor le recorría el cuerpo casi no se creía que hubiese echo aquella pregunta. Camus se quedo mudo un momento antes de contestar.
_ Digamos, que es algo que le debo a ella y quizás ami mismo… Con su permiso creo que he perdido el apetito._ El caballero de Acuario se levanto dejando mas de la mitad de su cena intacta, Shaka y Mu se miraron extrañados como su compañero se retiraba.
_ Creo que has metido la pata_ Shaka hablaba en un susurro a lo que el Mu asintió y también respondió en voz baja
_ Ya lo creo que si, pero al parecer he dado en el clavo, Camus ama a Yared, ahora solo me queda saber si ella le corresponde._ Shaka tomo a su compañero por un mechón del pelo y lo jalo hasta acercarlo a si, este puso una mueca de dolor al sentir el tirón.
_ Camus no ha admitido nada, lo mas sensato es que sepas que quiso decir con eso de que "se lo debe a ella y a si mismo"_ Shaka soltó a Mu y este lo miro con el ceño fruncido.
_ Bien lo tomare en cuenta pero no era necesario que hicieras eso.
Al terminar la cena Mu volvió junto con Kiki a la casa de Aries, la cual estaba sumida en el silencio, el pequeño pelirrojo se fue a la cama de inmediato, después de una buena cena el sueño lo había invadió, Mu por su parte se paso a ver si Yared ya estaba dormida, entro con sigilo en el habitación, la ventana estaba abierta y la luz de la luna iluminaba levemente la estancia, la joven dormía profundamente, la sabana estaba casi en el suelo por lo que el cuerpo de la joven estaba al descubierto, usaba el mismo vestido negro, las bien formadas piernas de la joven estaban totalmente al descubierto, Mu se sonrojo ante aquella imagen y tomando la sabana del suelo la cubrió, ella no se movió para nada, el santo de Aries salio del cuarto con el mismo sigilo con el que había entrado y se fue a su propia recamara a descansar.
Hola soy Madaraki.
Más preparativos para la boda, el tiempo pasa y parece que quien estará al pie del altar inevitablemente será Mu, la novia se enfurece tras un ensayo para la ceremonia y el patriarca contraataca para asegurar el matrimonio de la pareja.
El próximo capitulo.
Sortija de compromiso
