CAPITULO 6
SORTIJA DE COMPROMISO
Ya habían pasado dos semanas desde que la joven había pasado a vivir en la casa de Aries, las cosas para la boda parecían estar yendo a la perfección, caso contrario con los planes de Mu, pues desde aquella platica en el comedor, el undécimo caballero se evadía del tema alegóricamente y hacia varios días que evitaba estar a solas con Mu y así evitar que le preguntara nada mas.
Yared seguía sin querer cruzar por el templo de Cáncer, por lo que pasaba mas tiempo con Kiki o con Marin y June, quienes como único avance habían conseguido que la joven se interesara por la despedida de soltera que querían organizarle aunque no le gradaba mucho de que iba el tema, le entusiasmaba la idea de asistir a una fiesta aunque tampoco le agradaba que solo fueran mujeres, pero se resigno ya que le aseguraron que los caballeros harían su propia fiesta pero solo con chicos, aquello era una mentira pues Mu estaba totalmente en contra de una despedida de soltero, pero lo que Yared no supiera no le haría mal.
_ Como vas con tu misión "cupido"_ Dohko había tomado por costumbre llamar a si a Mu cosa que no le hacia mucha gracias al santo de Aries.
_ Por favor, ¿Quieres que entre en depresión?_ Mu quien estaba en la explanada observaba como entrenaban los jóvenes aspirantes a caballero miro al maestro de Libra con semblante sombrío.
_ Vamos ¿Tan mal están las cosas?_ Dohko arqueo las cejas pues la ultima vez que vio tan cabizbajo a Mu fue cuando discutió con su maestro por el compromiso.
_ Ni lo menciones, ya falta menos tiempo para la boda y no he conseguido averiguar nada concreto, a este paso mi desesperación me ara rogarle a Camus que confiese.
_ Si o puede que resulte lo que dijo Kanon.
_ ¿Qué es lo que ha dicho Kanon?
La voz de Camus hizo que los dos santos palidecieran pues los había tomado desprevenidos, tanto Dohko como Mu voltearon a mirar al francés quien los miraba en espera de una respuesta, ambos comenzaron a balbucear incoherencias pues no sabían que decir.
_ ¿Y bien que dijo Kanon?_ Camus presiono a sus compañeros.
_ Q-que quizás Yared este enfermando por el calor_ Dohko dijo aquello tan rápido que Mu casi no le había entendido.
_ ¿Enfermando?_ Camus se llevo la mano a la boca pues aquellas palabras le preocupaban_ ¿Pero por que? ¿Qué no la has estado cuidando Mu?
_ Calma es por el calor del verano, digo ya sabes ella viene de un lugar frío no tolera muy bien que digamos el calor, cosas de chicas… _ Dohko estaba divagando, al parecer todo se lo estaba inventando sobre la marcha, Mu estaba que no se creía lo que pasaba.
_ ¿Y donde esta ella ahora?_ Camus miro a Mu obviamente era a el a quien le preguntaba pues vivían bajo el mismo techo_ Mu… ¿Sabes o no donde esta Yared?_ A modo de respuesta el lemuriano negó con al cabeza, Camus se dio la media vuelta y se fue evidentemente preocupado por lo que le había dicho Dohko.
_ ¿Cómo se te ocurre decirle eso?_ Mu sentía los nervios de punta al pensar en lo que pasaría cuando Camus se enterara que todo era mentira.
_ ¿Y que querías que le dijera? ¿Qué todo mundo menos tu cree que es invertido? Y tu solo esperas que eso no sea verdad para que se case con tu novia_ El guardián de libra se sentó en el suelo secándose el sudor_ Además no era todo mentira, June y Marin le han dicho a Shion que la jovencita ha estado un poco mal, el calor le afecta un poco y en ocasiones han tenido que llevarla de regreso al templo de Aries.
Mu recordaba haber visto a Yared en el templo poco después de que se suponía las amazonas habían ido a buscarla para alguna cosa, pero siempre lo atribuyo a alguna treta para evitar tomar parte en lo que respecta a la boda.
_ ¿Entonces es posible que si este enferma?_ Ahora era Mu quien tenia un semblante preocupado.
_ Ya cálmate, estas poniendo la misma cara que Camus.
_ Pues como no quieres que me preocupe, es algo que debí de haber notado enseguida_ Dicho esto Mu se fue a buscar a Yared al igual que a Camus, Dohko se quedo mirando como el lemuriano se retiraba, en verdad le recordaba mucho a Shion de cuando eran jóvenes.
Al poco Mu se topo con Camus y ambos estaban buscando a la pelirroja, para su sorpresa Afrodita también la estaba buscando pero para preparar el ensayo, que aunque aun faltaba tiempo el quería estar seguro de que no tendría que arreglar nada a ultima hora, obviamente aquello le incomodo a Camus ya que estaba mas preocupado de que la joven se encontrara bien, al notar el mal genio de su vecino Afrodita les pidió que le avisaran cuando la encontraran. Al poco tiempo al encontrarse con Shaina les comento que había visto a la joven camino al observatorio con Milo, ante aquella información los dos caballeros se fueron directo al observatorio en espera que Milo no hubiera salido con alguna trastada como la ultima vez, pero al llegar ahí se les fue el alma al piso, pues en el observatorio no solo estaba Milo, si no también Saga y entre sus brazos recostada sobre el pecho de este, estaba Yared tranquilamente dormida.
Milo vio a los recién llegados y con un ademán les indico que no hicieran ruido, pues a todas luces podía verse que en nada soltarían a gritar por aquella escena, Mu logro calmarse pero Camus salio del lugar por unos momentos y después volvió.
_ ¿Qué no tenias prohibido estar con ella?_ Camus hablaba en voz baja para que la joven no despertara.
_ Hey, nadie dijo que no podía acompañarla cuando hay una tercera persona además el que la tiene consigo es Saga ami no me digan nada._ Camus, miro a Saga quien le acariciaba el cabello a la joven.
_ No te pongas neurótico, ella estaba cansada, se quedo dormida y no la iba a dejar dormir en el suelo._ Saga se veía por demás tranquilo a pesar de que sus dos compañeros parecían seguir en shock.
_ Y a ti no te molesta en lo mas mínimo el servir de colchón_ Camus se acerco y apartando la mano de Saga de la cabeza de Yared, y la toco en la frente a la chica.
_ La verdad no me molesta en lo mas mínimo y si me lo preguntan, es bastante agradable.
_ Nadie te pregunto así que ese comentario esta de mas._ Camus soltó un suspiro y se sentó junto a Saga_ Parece que esta bien.
Mu se tenso al escuchar a Camus mencionar aquello pues aunque Dohko digiera que era verdad, seguía siendo una verdad a medias.
_ Claro que esta bien, esta conmigo ¿O crees que dejaría que le pasara algo?_ Camus dio un resoplido y bruscamente se puso de pie y salio del lugar dando grandes zancadas.
_ ¿Pero que le pasa a Camus?_ Milo quien había visto toda la escena estaba extrañado, pues evidentemente el santo de hielo no quería a Saga cerca de la pelirroja.
_ No es nada, es que nos acabamos de enterar que ella no ha estado muy bien debido al calor del verano._ Mu dio aquella breve explicación, pero aun así no explicaba la actitud de Camus.
_ Entonces no hay de que preocuparnos, después de la casa del hombre de las nieves, este es el lugar mas fresco._ Saga se movió para acomodarse mas cómodamente, levanto a la joven con cuidado y cruzo las piernas para quedar en la posición de loto y después dejo a Yared en su regazo, ante el movimiento ella solo se movió un poco pero no se despertó.
_ Si el patriarca te ve se va a ir de espaldas, aunque no creo que le moleste matarte, después de todo tenemos una copia para reemplazarte_ Milo dijo aquel chascarrillo de modo tan espontáneo que los tres no pudieron evitar reír y en consecuencias Yared despertó.
Tranquilamente miro a los tres hombres presentes y se puso de pie dando un pequeño bostezo.
_ Lo siento, la culpa la ha tenido Milo, si quieres lo golpeo para que aprenda a no molestar_ Saga señalo al Escorpión quien puso cara de cachorrito a la joven como si quisiera pedir su favor ante Saga.
_ No creo que se merezca eso_ Yared sonrío a lo que Saga le acaricio la cabeza suavemente.
_ Yared, ¿Sabias que Afrodita nos quiere para hacer un ensayo de la boda?_ Mu se recargo en uno de los muros mirando a Saga y a Yared, quienes parecían estar muy bien juntos.
_ No sabia que las bodas se ensayaban… ¿Para cuando quiere hacer eso?_ La pelirroja parecía no incomodarle hacer algo para la boda siempre que fuera por petición de Afrodita.
_ No lo se, lo mas probable es que quiera hacerlo hoy.
_ Y por que no hacemos un trato Mu, ¿Que tal si te cubro en el ensayo?_ Saga tenia aquella mirada que le hacia desconfiar de el.
_ ¿Y tu por que ahora estas tan interesado en cubrirme?_ Mu fruncía el entrecejo pues aquella petición así como la actitud de Saga desde que había rescatado a la joven de las manos de Mascara había ido acentuándose conforme se estrechaba la relación de ambos.
_ Saga ya deja de decir tantas tonterías y vete a ayudar a tu copia con sus quehaceres_ Camus interrumpió abruptamente antes de que Saga contestara.
_ Como usted mande "Señor", los veo en el ensayo y piénsate bien la propuesta Mu._ Saga se despidió y se retiro del observatorio, al poco Camus se acerco a la joven y de inmediato su semblante se suavizo, al quitar a Saga de en medio era evidente que el mal genio de Camus se disipaba rápidamente.
En verdad todo aquello tenía a Mu de cabeza y con los nervios de punta, ahora Saga estaba evidentemente interesado en Yared y por sus declaraciones estaba dispuesto a casarse con ella, en cuanto a Camus quizás no era tan abierto como Saga pero evidentemente estaba muy interesado en la joven lemuriana, pero sin duda el mas grande problema era si ella sentía algo por alguno de los dos, pues no importaba si ambos estaban perdidamente enamorados de ella, si ella no le correspondía ninguno de los dos, lo mas que podía hacer era indagar para descubrir ese pequeño eslabón que lo liberaría de aquel compromiso.
Un par de horas después, varias amazonas así como los santos dorados estaban en la playa donde Afrodita junto con los gemelos habían preparado lo que seria el altar donde se llevaría acabo la ceremonia, aunque aun faltaban muchas cosas así como los arreglos y demás decoración, el lugar se veía hermoso y mas bañado por la luz del atardecer, Afrodita confiaba en que el día de la boda el sol se moviera lo suficiente para que la escena fuera simplemente perfecta, el santo de Pissis daba indicaciones a todos, de donde debían estar y después de un par de minutos los tenia caminando de un lado a otro para que supieran como debían entrar y corrigiendo cada detalle, obviamente Marin y June estaba presentes y nada contentas con el doceavo santo pues de nueva cuenta las había echo a un lado y no podían decirle nada por que Yared estaba de su lado y Mu, simplemente dejaba que su compañero se divirtiera con todo aquel asunto.
_ Camus si vas a comportarte como si asistieras aun funeral, seria mejor que ella camine sola hasta el altar, se un poco menos frío._ Era la octava vez que Afrodita le repetía lo mismo a lo que la joven quien iba del brazo del santo de hielo reía tímidamente pues su compañero ya estaba arto de aquel ensayo y verlo entornar los ojos y maldecir a Afrodita en voz baja le causaba bastante gracia y no solo a ella si no a los demás también.
_ Ya déjalo en paz si quiere parecer un cadáver andado, y de frío creo que se te olvida con quien hablas_ Aioria se divertía picando la paciencia de Afrodita que cada dos por tres le lanzaba miradas de desaprobación al Leonino.
_ Bueno ya continuemos con el ensayo que se nos ira la luz y la marea subirá, cuando llegues debes entregarla a Mu y por lo que mas quieras carnero, quita esa cara de condenado a muerte, esta damita no te va a matar.
_ Espero que no, la ultima vez casi no la cuento_ Nuevas risas estallaron por el comentario del futuro novio y Afrodita solo suspiraba pidiéndole a los Dioses paciencia.
_ Bueno ya, ¿Van a seguir con sus bromas o vamos a terminar el ensayo de una vez?_ El doceavo seguía tomando notas de lo que tendría que mejorar o donde pondría ciertos arreglos.
Al cabo de unos minutos los presentes se calmaron y continuaron, aunque con algunas interrupciones por algún comentario por parte de uno u otro de los dorados, hasta de improviso todos se quedaron sorprendidos al ver al patriarca observando el ensayo.
_ Su ilustrísima ¿Desde cuanto esta ahí?_ Afrodita se sentía apenado al no darse cuenta de su presencia.
_ No mucho, hace poco me he enterado que se les ha ocurrido esto, me sorprende que no me avisaran.
_ Discúlpenos, pero es que pensamos que estaría demasiado ocupado y no quisimos molestarle_ Kanon se acerco para ofrecer disculpas a lo que Shion con una sonrisa le puso la mano en el hombro.
_ Esta bien, no tiene por que disculparse, pero por favor a la próxima avísenme, me gustaría estar al tanto de la boda de mi pupilo._ El patriarca tenia la vista clavada en Mu quien sin decir nada dejo a Yared en el altar para acercarse a su maestro, al estar frente a frente, Shion le sonrío a su alumno quien conteniendo el aliento agacho la cabeza para después mirara su maestro con los ojos muy abiertos, durante unos instantes que parecieron eternos ambos se miraron.
Mu rompió aquella conexión de miradas para dar media vuelta y volver al altar junto a la pelirroja, quien al igual que el resto se quedaron atónitos, al ver al santo de Aries poner una rodilla en el suelo y tomar la mano de la joven y colocar una delicada sortija de plata con una brillante cristalino que resplandecía con la luz cual estrella en el dedo anular de su mano izquierda, Mu alzo la mirada y cruzo sus ojos con los de la joven.
_ Esta sortija representa nuestro compromiso de que pronto estaremos unidos como esposos._ Mu se puso de pie y pudo ver como la joven miro de reojo a alguien, pero aquel movimiento de sus pupilas doradas fue tan rápido que no pudo seguirlo para saber a quien miraba, se puso de pie y no secesito ver a su maestro, para saber que estaba feliz con eso, tampoco tuvo que mirara Saga y a Camus para darse cuenta que aquello les había caído pésimo.
El silencio fue roto por la voz de una de las amazonas que propuso que la pareja se besara, aquella propuesta fue secundada por otras amazonas mas, los santos dorados ahí reunidos permanecían en silencio, el lemuriano no sabia que hacer ante aquello, pero no tuvo tempo de pensar mucho pues Yared separo su mano de la de Mu quien no la había soltado desde que le coloco la sortija y se encamino de regreso al santuario, Marin y June se interpusieron queriendo evitar que la joven se fuera pero aquello solo provoco que la furia de la pelirroja estallara pues de un empujo envío a las dos amazonas al suelo y acto seguido salio corriendo del lugar, Afrodita se disculpo con el patriarca y fue a seguir a la joven, los demás no sabían que hacer de modo que de a poco se fueron retirando, Shion le hizo una seña a Mu para que lo siguiera y comenzaron a caminar por la playa.
_ ¿Espero que este feliz? Ahora seguro ella esta furiosa conmigo._ Mu miraba a su maestro quien parecía no darle importancia el tono disgustado de su pupilo mientras que observaba el ir y venir de las olas.
_ Por favor, no creo que ella este tan molesta contigo ya se le pasara, pero de que estoy feliz, puedes estar seguro de ello_ Shion se paso los dedos por el cabello que el viento acariciaba_ Además Si tu vas a ver por tus intereses yo también debo ver por los míos, no es gran cosa pero esa sortija puede mantener a raya a quien quiera cambiar roles contigo.
El santo de Aries se quedo de una pieza, aquello había sido un declarado intento de sabotaje por parte de su maestro y el había sido tan estúpido de hacer exactamente lo que el esperaba.
_ No es justo, seguro les ha roto el corazón a dos personas que se aman.
_ Mu, tu mismo no sabes si eso es verdad así que, ¿Que mas da?_ Aquellas palabras dejaron impresionado a Mu, pues aunque ahora estaba mas seguro de los sentimientos de Saga y Camus faltaba la pieza principal que eran lo que sentía Yared.
_ Voy a explicarle que la sortija y lo demás es parte de toda esta farsa._ El primer caballero dejo a su maestro en la playa, quien no se inmuto en lo mas mínimo pues parecía tranquilo al grado de que lo que hiciera o dejara de hacer su pupilo lo tenia sin cuidado.
Ya en la casa de Aries cuando Mu llego encontró a Yared en el sofá junto con Afrodita y Kiki, la joven sostenía en su regazo al pequeño pelirrojo quien la abrazaba para consolarla, el santo de Pissis también estaba a su lado intentando calmarla, pues lloraba calladamente, al ver al guardián del primer templo llegar, Afrodita se levanto para hablar con el, cuando el llego poco después que ella, Kiki estaba ahí intentando saber el por que del llanto de la joven, pero esta se limitaba a guardar silencio y así había permanecido todo aquel tiempo, Mu les pidió que lo dejaran a solas con ella, a lo que el doceavo santo asintió y se encamino hacia el exterior no sin antes decirle que estaría cerca por si acaso lo necesitaba, Kiki tardo un poco mas en retirarse pues al parecer no deseaba separarse de la joven, cuando por fin estuvieron solos Mu se sentó en el borde de la mesa de centro para así estar frente a frente.
_ Lo siento, en verdad cometí un error…_ No recibió respuesta, la vista de la joven seguía clavada en el suelo_ Por favor no le des importancia, todo esto es parte de esta absurda boda que han planeado, mi maestro me había pedido hacia tiempo que te entregara la sortija, pero lo evadí todo lo que pude pero…
_ No tiene nada que ver con la sortija Mu_ La joven interrumpió al caballero abruptamente lo que hizo que una expresión de extrañeza apareciera en el rostro del lemuriano.
_ ¿Entonces que es lo que ocurre? ¿Por que estas tan mal?
_ Es que…_ Yared tomo aire para intentar controlarse pero aquella tarea le fue imposible, pues las lagrimas comenzaron a correr por sus mejillas_ Es que no entiendes, no puedo casarme, ni contigo ni con nadie que no sea Mascara de muerte_ Las palabras de la joven eran entre cortadas por el llanto pero totalmente entendibles, Mu palideció al escucharla, no podía creerlo, debía ser una pesadilla o tal vez el calor había confundido a la joven a tal grado que ya no sabia lo que decía, seguro estaba delirando.
Después de unos minutos que le tardo a Mu recobrar la cordura y asegurarse de que en cuanto hablara de sus labios no escapara un grito de horror por las palabras de la joven se dispuso a resolver aquello, pues realmente se le hacia imposible que ella quisiera estar exactamente con alguien como Mascara de muerte, simplemente no le cabía en la cabeza que ella estuviera enamorada de ese hombre.
_ Yared, dime que esto es una broma, y si lo es te aseguro que no es divertido.
_ No lo es, ¿Qué no entiendes acaso lo que acabo de decir? Si he de casarme con alguien ese hombre solo puede ser Mascara de Muerte_ De nuevo aquellas palabras fueron totalmente claras, Mu tomo a la joven por los hombros firmemente.
_ Por favor, tienes que estar mal, no puedes hablar en serio, ¿Cómo es posible que puedas estar enamorada de el después de lo que hizo?_ Yared dejo caer la mandíbula en un gesto que denotaba la total impresión de la joven.
_ Yo no estoy enamorada de el, en mi vida sentiría algo por el.
_ Gracias al olimpo y a todos los Dioses, Yared casi haces que me de un ataque… ¿Pero entonces de donde sacas esa idea de que solo puedes casarte con el?_ Mu suspiro de alivio, casi sentía que le habían, quitado una enorme roca de encima.
_ Bueno, el me beso, se supone que una solo debe besar al hombre con quien va a casarse y ahora…_ La pelirroja no termino la frase pues se echo a llorar, Mu la tomo en brazos, por una parte estaba impresionado que ella tuviera esa extraña idea, aunque al vivir toda su vida en el templo seguro no era de extrañarse, si no se sintiera tan perturbado por haber pensado que ella amaba a Mascara seguro se habría soltado a reír, suavemente la separo de si, los ojos de la joven estaban rojos por tanto llorar, delicadamente, seco las lagrimas que resbalaban por sus mejillas.
_ Tranquila, no tienes que obligarte a algo así, no importa si el fue tu primer beso, no tienes por que casarte con el, ni con nadie que no desees._ Al escuchar las palabras de Mu, Yared le echo los brazos al cuello, Mu estaba feliz de que al menos eso hubiese quedado resuelto, aquel abrazo se prolongo, el santo de Aries percibía el dulce aroma de la piel de la joven, aquella piel calida y suave, sus brazos estrechaban la cintura firme y torneada de ella, por un momento no deseaba soltarla, se sentía tan bien al tenerla así junto a el, cuando ella se aparto un poco de el, este no dejo de estrecharla, su mirada se cruzo, aquellos ojos fieros que normalmente mostraba, parecían haber cambiado pues, parecían ahora mas dulces y mas inocentes, los labios sonrosados, delgados y suaves se curvaban en una delicada sonrisa, fue entonces que lentamente, como si no fuera capas de detener su cuerpo, unió sus labios a los de ella, fue un beso corto y suave, cuando se aparto y la miro de nuevo, su mente no estaba listo para lo que encontró en aquel rostro de princesa, pues un rubor teñía las mejillas de la joven, podía sentir el corazón de ella palpitando a mil al igual que el de el y como si lo invitara a prolongar aquel beso, Yared acerco lentamente su rostro al del santo quien sin detenerse a pensar en nada, beso de nuevo a la joven pelirroja, primero muy lentamente, y después marcando un ritmo pausado, poco a poco comenzó a usar su lengua algo que la joven rápidamente aprendió a imitar, aquellos besos tenían un sabor dulce y calido, podrían haber continuado si no fuera por que un ruido les alerto de que alguien había llegado, de inmediato se separaron, Yared corrió hacia su habitación y cerro la puerta de golpe, Mu se quedo en el mismo sitio, sentía como el calor le recorría el cuerpo, al poco en el umbral de la puerta aprecio Dohko quien miro a Mu con mirada analítica.
_ Y bien ¿Pudiste hablar con tu futura esposa?_ Mu se quedo callado un momento intentando ordenar sus ideas para no decir la primera idiotez que le pasara por la mente.
_ Pues veras… ella esta bien… solo no le agrado el asunto de la sortija._ Aquello le salio bastante bien, Dohko sonrío y acercándose tomo asiento.
_ Bueno entonces la jugada de Shion no salio tan bien como el quería, pero no puedes culparlo por intentarlo, el quiere verte casado con esa jovencita y sin duda estará feliz cuando ella de a luz a su primer bebe.
_ ¿Qué jugada? ¿Qué es lo que trama mi maestro?_ Mu se sacudió el beso que acababa de darle a Yared para enfocarse en las palabras del maestro de Libra.
_ Calma, ¿Qué pensabas que se quedaría de brazos cruzados? Si vas a intentar disolver el compromiso era de esperarse que el intentara mantenerlo así que ve con tiento por que seguro no será la única cosa que hará.
_ Entonces ¿El que ella se quedara aquí conmigo también fue un plan con maña?_ Dohko negó con la cabeza a lo que Mu se cruzo de brazos esperando una respuesta.
_ Lo de que se quedara aquí digamos que fue algo lógico, ella no quería cruzar el templo de Cáncer, y lo mejor era que estuviera lo mas lejos posible por su tranquilidad, lógicamente era o dejarla contigo o enviarla con las Amazonas pero pues ya vez que no se lleva mucho con ellas._ Dohko se encogió de hombros dando a entender que no había otra opción en dicha situación.
_ Dime ¿Acaso le has dicho a mi maestro algo de lo que yo te he contado?_ Dohko dio un respingo al escuchar la pregunta, al poco entorno los ojos y frunció el entrecejo.
_ ¿Por quien me tomas? No soy una cotorra que vuela de un nido a otro a chismorrear, así que estate tranquilo no le he dicho nada a Shion, además este asunto me viene dando igual, esto es entre tu y tu maestro._ El maestro de Libra dejo zanjado aquel asunto, aunque igual Mu no desconfiaba de el aun y cuando pudiera tener sospechas, confiaba en el y en su palabra de que no iría a decirle nada a su maestro para sabotearlo.
Al poco Dohko se retiro diciéndole que si tenia en mente hacer algo que lo hiciera lo mas pronto posible antes de que a Shion se le ocurriera algo de verdad para contraatacar los planes de Mu, al quedarse solo de nuevo Mu se puso a pensar en lo que paso antes de que Dohko llegara, en verdad había besado a Yared, todo el nervio y el estrés de pensar que ella quería a Mascara de muerte lo hicieron que perdiera la cabeza por un momento, no negaba que había disfrutado aquel beso, pero no era propio de el perderse de ese modo, pero no le ayudaba en nada el quedarse pensando en ello de manera que se dirigió a ver a Yared a su recamara y disculparse por su comportamiento.
Toco la puerta pero no obtuvo respuesta, aquello comenzaba a hacerse costumbre que la joven no respondiera la puerta siempre que algo ocurría, solo esperaba que no fuera un mal indicio, abrió la puerta y en la ventana mirando el horizonte que comenzaba a poblarse de estrella, Yared parecía soñar despierta, pues no se dio cuenta que había entrado, Mu cerro la puerta y se sentó en la cama observando a la joven, momentos después ella reparo en la presencia del caballero.
_ Toque pero no conteste_ Mu escuso su presencia.
_ Lo siento, estaba distraída.
_ Si, de eso me puedo dar cuenta, sabes quisiera disculparme por lo que paso hace rato_ Yared negó con la cabeza y volvió a mirar por la ventana.
_ Esta bien, no pasa nada, la verdad me alegra que no aya sido tan horrible como lo fue con Mascara de muerte, así que creo que esta bien.
_ No era mi intención que recordaras lo que pasaste en la casa de Cáncer._ Mu hablaba calmadamente para no romper aquel ambiente tan relajado que se sentía.
_ Creo que más que recordarme lo ocurrido, me hiciste ver que no siempre las cosas son malas, creo que puedo dejar de pensar en ello y tal vez comenzar a superarlo ¿No crees?_ Mu asintió, las cosas no estaban nada mal, aquel beso había ayudado a Yared en algo después de todo y pese a cualquier otra cosa, aquello venia a ser mas importante que la boda o incluso la disolución del compromiso, pues en poco tiempo había comenzado a tenerle simpatía a la joven, no dejaba de pensar que de entre los dos, era ella quien mas sufría con toda aquella situación, el al menos tenia a su lado a sus amigos y camaradas, estaba en el lugar que consideraba su hogar, era algo de lo que ella carecía totalmente, pero confiaba en que pudiese ser capaz de abrirle una puerta que la condujera al hombre que de verdad amaba, aquel seria sin duda el final que buscaría a toda costa para ella.
Esa noche y como ya se había echo costumbre, la cena se llevo a cabo en la casa de Aries, era normal que los gemelos así como Camus y Afrodita se unieran a Kiki, Mu y Yared pero en ocasiones como ese día, Milo Aioria y Shaka se unieron a ellos, aquella cena fue por demás agradable cuando Mu y Yared estaban levantando los platos se toparon de frente, ambos se quedaron mirándose por un momento, Mu se disculpo y se aparto del camino de la joven y ella se dirigió a la cocina, en verdad que no podía quitarse de la mente aquel beso, pues después de haber pensado un poco se sentía como si se hubiese aprovechado de la situación.
_ Kiki, se hace tarde vamos a bañarnos_ La pelirroja llamo al pequeño desde la cocina, a lo que los demás caballeros dieron un respingo.
_ Yared, Kiki ya no es tan pequeño como para que se bañe contigo_ Mu contesto antes de que su alumno le respondiera, a lo que la joven se asomo desde la puerta.
_ Pero si desde que estoy aquí nos bañamos juntos_ Todos voltearon a mirar al pequeño quien puso cara como si se quisiera hacer el desentendido.
_ Mu ¿Que clase de maestro eres si permites que se bañen juntos?_ Camus tenia un ligero rubor en las mejillas y miraba al aprendiz de Aries con el entrecejo fruncido.
_ Hay por favor no sean exagerados ¿Que edad tiene? ¿Cinco?_ Afrodita parecía de lo más despreocupado.
_ Tiene ocho, y no es adecuado que se bañe con una mujer_ Mu parecía haber dejado zanjado el asunto.
_ Vaya pensé que era mas pequeño, entonces solo eres enano_ Milo soltó una carcajada a lo que el aprendiz puso una mueca de disgusto pues no podía hacer mas ya que se trataba de un caballero dorado y le debía respeto.
_ Pues que mas da si se baña con ella, después de todo Milo, Camus y Mu ya lo han echo y mira que los cuatro son mucho mayores que Kiki_ Aioria dijo aquellas palabras con toda la intención de fastidiar a sus camaradas cosa que consiguió pues de inmediato los tres mencionados se sonrojaron hasta las orejas, Saga y Kanon se quedaron con la boca abierta pues no creían lo que escuchaban, Shaka se cubrió el rostro pues le apenaba que su compañero sacara a colación aquellas cosas y Afrodita trataba de reprimir una risa nerviosa.
_ Pues entonces Kiki y yo nos vamos a bañar, los vemos después_ La joven aprovecho aquel bochornoso momento para salir junto con el pequeño, los presentes no pudieron reaccionar hasta que la joven ya se había marchado, Mu, Saga, Milo y Camus miraron con frialdad al caballero de Leo quien temiendo ser presa de un ataque conjunto de estos cuatro se despidió y se retiro del templo lo mas rápido posible.
_ Pero que indiscreción la de Aioria y ustedes que pueden decir al respecto_ Shaka miro a sus compañeros.
_ No fue nada, fue solo una accidente._ Mu se apresuro a responderle a Shaka.
_ Así es solo fue eso_ Camus secundo al caballero de Aries.
_ Bueno ya que importa, ella y Kiki se han ido a dar un baño así que dejemos de pensar en eso y cambiemos de tema._ Milo sacudió la mano en el aire en ademán de que quería dejar el tema de lado.
_ Si tienes razón pasemos a otros temas, por cierto, Yared no se quito la sortija, parece que le agrado que se la dieras después de todo_ Afrodita sonrío ampliamente.
_ Pez, cuando dije cambiar de tema me refería a hablar de cosas agradables._ Milo enarco una ceja pues noto de inmediato la mueca en el rostro de Mu que no deseaba tocar el tema.
_ Pero que mas da, es solo una sortija seguro solo se la ha dejado puesta por que es bonita_ Afrodita al escuchar a Kanon darle espacio al tema se desentendió y continuo la charla.
_ Si no lo dudo aunque me pregunto ¿Ya han elegido las argollas de matrimonio?_ Mu meneo la cabeza a modo de respuesta en verdad no quería hablar de cosas de la boda, pero en ese momento para sorpresa de todos Camus saco una caja de terciopelo negro y la abrió para que todos pudieran ver el contenido, se trataba de un par de argollas de matrimonio, ambas estaban echas en oro blanco y cristal, podía apreciarse un sencillo grabado que mostraba una liana de rosas.
_ El patriarca me ha pedido que las eligiera ya que tu no lo haces_ El santo de Acuario explico pues debido al rostro impresionado de sus compañeros era obvio que le preguntarían.
_ Esto es una pesadilla_ Mu se cubrió el rostro con las manos a lo que los demás voltearon a mirarle.
_ Cálmate, no es para tanto, además si terminas usando la sortija seguro será como lo de esta tarde que solo le has entregado la de compromiso por mero protocolo_ Camus cerro la caja y la guardo en su bolsillo, Mu seguía con el rostro hundido en las manos.
_ Esto en verdad te esta afectando, que te parece si salimos al bar para que te despejes.
_ Si creo que te hace falta alejarte un poco de todo_ Kanon secundo la propuesta de Milo a lo que el Ariano negó con la cabeza.
_ No lo creo, Yared y Kiki regresaran y no pienso dejarlos solos_ Mu suspiro pues en verdad no le apetecía salir con ellos y menos al bar pues aunque en alguna que otra ocasión había ido no era de su total agrado.
_ Si te preocupan los niños yo los cuidare y para que estés mas tranquilos Shaka también se quedara_ Afrodita se levanto esbozando una sonrisa traviesa el santo de virgo asintió pues no le quedaba mas remedio que seguirle el juego al doceavo caballero_ Así que ustedes señores vayan a pasar un rato lejos de todo lo que tiene que ver con bodas y demás cosas.
Milo no perdió ni un segundo y sin dejar que Mu dijera nada mas lo arrastro fuera del templo, Kanon, Saga, y Camus siguieron a sus dos camaradas y al cabo de un rato estaban ya los cinco en las calles del Rodorio rumbo a un bar que frecuentaban los dorados así como varios guerreros del santuario, Mu estuvo intentando hacer que sus compañeros desistieran pero la determinación de Milo era absoluta y secundado por los gemelos era aun mayor.
Ya dentro los dorados tomaron una mesa y pidieron algunas bebidas, Mu miraba de reojo a Saga y a Camus este ultimo quien al igual que el no era de andar en ese tipo de lugares se notaba que había aceptado aquella salida solo para calmar los nervios de Mu, en tanto Saga se notaba un poco sombrío casi como si estuviese deprimido, pero lo disimulaba estupendamente, que solo un leve indicio se dejaba ver en su mirada.
_ Bien ahora que estamos lejos del santuario y del pececito dorado que nos arruine el ambiente con sus comentarios, vamos a divertirnos_ Milo levanto su cerveza, Kanon y Saga lo secundaron, pero Camus y Mu titubearon un poco pero al final también alzaron sus bebidas para brindar con sus compañeros.
_ Ustedes dos son todas unas damitas, miren que pedir algo tan femenino_ Kanon señalo las bebidas de los dos santos pues a diferencia de ellos estos habían optado por algo con mas clase, Camus pidió una copa de vino tinto y Mu un Whisky en las rocas.
_ No molestes, yo no quería venir desde el principio, así que al menos deja de criticar lo que bebo_ Mu dio un sorbo a su Whisky y Camus como secundando a su compañero solo asintió.
_ Bueno pero que genio, vamos relájate un poco, por que no sacamos a bailar a algunas chicas._ Milo señalo una mesa al otro lado de la pista donde un grupo de mujeres estaban conversando entre ellas.
_ No seas idiota venimos a relajarnos no a ligar_ Saga codeo a Milo quien frunció el entrecejo.
_ Genial, el pececito no vino pero igual tu no me dejas disfrutar del mayor regalo de los dioses._ Milo dio un largo trago a su cerveza.
_ Venga hermano, vamos a divertirnos_ Kanon se puso de pie y sin decir mas fue directo a la mesa donde estaban las jóvenes, Milo no tardo en seguirlo, al cabo de un rato los dos galanes regresaron a la mesa esta vez acompañados de las chicas que habían estado en la otra, en un principio Saga, Camus y Mu no hacían mas que observar a Milo lucirse ante las chicas, pero al poco comenzaron a conversar todos alegremente, pero después de mas o menos una hora una joven de cabello rubio y corto, comenzó a mostrar mas interés en Mu, pues cada dos por tres se le acercaba coquetamente para hablarle al oído usando como excusa que la música estaba muy fuerte, o buscaba como acercar su mano a la de el, aquello no paso desapercibido a sus compañeros quienes estaban al tanto de lo que ocurría con la pareja, fue en un momento que ella se acerco para decirle algo nuevamente al oído que la joven decidió arriesgarse, tomo el rostro del lemuriano entre sus manos y acerco sus labios para besarlo, pero el santo de Aries la aparto, a lo que ella no desistió pues intento acercarse de nuevo, a lo que el dorado se puso de pie.
_ ¿Que te ocurre? No voy a morderte_ La rubia se levanto y rodeo el cuello de Mu con sus brazos tenia una sonrisa coqueta y la determinación en la mirada en eso Mu la aparto de si.
_ Estoy comprometido._ Mu dijo aquello con voz firme, pero de inmediato se dio cuenta de lo que había dicho y su rostro palideció, pues no se creía que lo hubiese echo.
Ante esta respuesta la expresión dulce y coqueta de la joven se endureció y su entrecejo de frunció mostrando su enojo, de un movimiento tomo impulso y planto una bofetada en el rostro del primer dorado, y dando media vuelta salio del lugar echa una furia, el resto de las jóvenes se disculparon y siguieron a su compañera dejando a los dorados estupefactos pues apenas si podían asimilar lo que había ocurrido.
Decidieron salir del lugar y buscar un poco de aire fresco, la noche estaba despejada y sin luna, solo las estrellas resplandecían en el cielo oscuro, en la plaza junto a una fuente estaban los cinco dorados.
_ Buena la has hecho carnero… Venimos a que te relajes y lo primero que se te ocurre es declararte comprometido, mira que para ser alguien que no quiere casarse, lo estas aceptando demasiado bien._ Milo miraba a su compañero con los brazos cruzados y con un dejo de disgusto pues le había echado por tierra la velada con las chicas.
_ Cállate, ella se lo busco todos vimos que estaba loca por comerle la boca a Mu y si con la primera negativa no entendió seguro a nuestro amigo solo se le ocurrió esa excusa… ¿Cierto?_ Kanon paso al palabra a Mu quien estaba sentado al borde de la fuente con la mirada clavada en el suelo.
_ No importa, la noche ha terminado para nosotros, lo mejor es que nos regresemos al santuario._ Camus miro el reloj de la plaza, eran pasadas de las dos de la madrugada.
_ Esto es una pesadilla y ya no puedo más, se los juro que ya no puedo_ Mu rompió su silencio y poniéndose en pie miro a sus compañeros.
_ Bueno si es tan terrible, entonces no presumas tu compromiso, si te hubieses ligado a la rubia seguro tendrías una excusa para dejar libre a Yared_ Milo hablaba con seriedad pues era evidente el estado de desesperación de Mu.
_ Yo no voy a enredarme con una mujer solo para escaparme del matrimonio… Camus, Saga…_ Los dos mencionados se pusieron atentos a lo que fuera a decir su camarada. _ Respóndame si es que tengo razón o no, por que estoy arto de pensar y que a cada que volteo algo cambia.
_ Mu, creo que el alcohol te esta afectando, cálmate regresemos al santuario._ Kanon tomo a Mu por el hombro pero este lo aparto de un manotazo.
_ No estoy borracho, estoy totalmente consiente así que no digas esas estupideces Kanon._ Todos guardaron silencio pues raramente habían visto al santo de Aries reaccionar y hablar de aquel modo.
_ Mu, Kanon tiene razón estas alterado, cálmate y cuando lleguemos al santuario, cuando tengas la cabeza fría puedes hablar lo que quieras con quien quieras._ Mu fulmino al santo de escorpión con la mirada quien sintió como una corriente eléctrica le recorría el cuerpo, indicio de que realmente estaba haciendo enfadar a su compañero.
_ Díganme, de una buena vez…Camus… Saga… ¿Sienten algo por Yared? ¿Esta uno de ustedes enamorado de ella?
Ninguno se espero aquella pregunta por parte del santo, por unos minutos solo el sonido del viento se escuchaba a su alredor, Mu sentía su corazón golpeando su pecho, en verdad estaba desesperado, en verdad estaba mal, seguro Kanon tenia razón y el Whisky le había embotado la mente, pero estaba echo había soltado aquella pregunta.
_ Si lo que buscas es deshacerte de tu compromiso te seria mas fácil abandonar tu puesto como Caballero de Aries y huir, seria mas honorable que estar haciendo esta idiotez._ Camus había roto el silencio y hablo con firmeza y frialdad, como si le estuviera hablando a un alumno indisciplinado.
_ No es una idiotez Camus yo…
_ Guarda silencio_ El undécimo caballero corto las palabras de Mu en seco_ Quiero pensar que el alcohol es el responsable de tu actitud, eres un caballero honorable y se que en total lucidez no andarías por ahí ofreciendo que yo o cualquier otro se enamore de esa joven solo para escapar del compromiso._ Camus dejo zanjado el asunto, aquellas palabras dejaron a Mu en estado de Shock, pues cuando acordó estaba en el templo de Aries recostado en su cama, Shaka lo tenia sujeto por las manos y haciendo presión en algunos puntos, por otro lado Afrodita estaba hablando con Kanon pues evidentemente el santo de Pissis estaba molesto por el estado en el que habían llevado Mu.
Se sentía como un verdadero idiota, no sabia como haría para disculparse con sus compañeros, sabia que lo que había echo no era producto del alcohol, si no que fue su desesperación y el miedo, sabia que era miedo por que cuando le dijo aquella chica del bar que estaba comprometido, sus ojos como si hubiesen tomado vida propio, se apuraron a observar a sus dos compañeros pues temía que ante aquellas palabras junto con la entrega de la sortija de aquella tarde, si es que alguno amaba a al joven se ocultara por respeto al "amor entre la pareja" con eso en su mente sus parpados se cerraron dando paso aun sueño intranquilo.
Hola soy Madaraki
El santo de Aries se siente perdido y el hablar con Saga y Camus es simplemente imposible, Yared nota algo extraño en Mu y decide enfrentarse al patriarca.
El próximo capitulo.
"En lo prospero y en lo adverso"
