CAPITULO 8
DAMA DE HONOR
El santo de Aries se sentía no solo extraño si no también confundido, había despertado solo y desnudo en la sala de su casa, realmente aquello jamás le había pasado, extrañamente se sentía como si lo hubieran utilizado y abandonado. Intento no pensar en ello y se dio una ducha rápido, se vistió y se dispuso a buscar a Yared, no tardo mucho en dar con la joven pero se quedo mirando desde la distancia, pues Yared estaba entrenando junto con Camus, la pelirroja parecía no solo distraída si no también un poco debilitada, pues Camus bloqueaba con facilidad cada uno de los movimientos de la joven, pero aun y con todo lo anterior parecían estarla pasando bien pues mientras entrenaban platicaban y reían.
Entonces Camus se puso serio de pronto y una lluvia de chichillas cayo sobre el y Yared, Mu al ver aquello se apresuro a apoyar a su compañero quien logro ponerse a salvo junto con Yared, los dos dorados se pusieron alerta, buscaban localizar a quien había atacado, fue entonces que de nueva cuenta un ataque fue directo hacia Camus quien aparto a Yared para que Mu la protegiera, en ese momento Mu se dio cuenta que lo que pensó eran cuchillas, se trataban de estacas de hielo, aquello no pintaba bien y mas por que aun no veían a su adversario, Camus desplegó su cosmos para localizar al enemigo, un viento helado comenzó a agitarse en el lugar, Mu se encontraba alerta y listo para proteger a Yared quien miraba alrededor obviamente buscando a quien los estaba atacándolos.
Camus logro dar con el enemigo y lo ataco, una figura alta y cubierta con una capa color marrón apareció frente al caballero de Acuario, el enemigo ataco de nuevo, pero Camus logro detener aquel ataque y se dispuso a responder pero sin darse cuenta aquel enemigo se desvaneció frente a el y al siguiente segundo estaba a su espalda con una daga pegada a su cuello, Camus reacciono de inmediato y tomando al enemigo de la capa lo arrojo al frente donde golpeo en suelo con un sonido seco, intento inmovilizar a su oponente pero este se puso de pie de inmediato.
_ Basta, ya no pelen_ Yared hablo con firmeza a lo que el enemigo bajo los puños, Camus aun no parecía convencido de modo que mantuvo la guardia.
_ Maldita sea, como demonios se supone que me deshaga de el maldito caballero de Aries si no me dejas pelear Yared_ La voz de una mujer se escucho fastidiada ante la interrupción de la pelirroja.
_ Hania, para empezar el no es el caballero de Aries el es el caballero de Acuario_ la pelirroja se cruzo de brazos mirando reprobatoriamente a la mujer encapuchada quien al escucharla se retiro la capucha, se trataba de una mujer de cabello cobrizo y rizado, llevaba el pelo atado en una trenza que le llegaba a media espalda, tenia los ojos verdes y la piel tan pálida como la de Yared, se acerco a un palmo de Camus quien no entendía lo que pasaba.
_ Tienes razón se supone que el santo de Aries es lemuriano como tu y el no tiene esos puntos en la cabeza._ el undécimo dorado frunció el entrecejo, le parecía una idiotez que lo confundieran con un lemuriano cuando la principal característica de la raza era tan evidente, la mujer entonces volteo a mirara Mu quien estaba igual o mas confundido que Camus.
_ Yared… ¿Este es el que se supone se casara contigo?_ Mu asintió pues no le salían las palabras_ Entonces lo mato y nos largamos de aquí.
Las palabras de la castaña fueron tan calmadas que parecía que no lo decía enserio Yared suspiro con fastidio al escuchar a la mujer.
_ Hania… Tú no vas a matar a nadie así que ya déjate de boberías.
_ ¿Entonces si te piensas casar con el? _ Hania se coloco las manos en las caderas y tomando una expresión fastidiada.
_ Que no, pero tampoco lo vas a matar… ¿Qué no puedes hacer algo que no sea violento?_ La pelirroja cuestiono a la recién llegada, quien como respuesta se encogió de hombros con una expresión socarrona en el rostro.
_ Bueno, si conoces a Yared y peleas con la técnica de los caballeros de cristal, quiere decir que vienes también del templo del Himalaya_ Camus se veía mas calmado y se acerco a las dos jóvenes.
_Si, vine por que los malditos del templo no me avisaron que se la habían llevado y nadie va a casarse con esta lindura no sin antes pasar sobre mi cadáver_ Hania abrazo a Yared con fuerza a lo que la pelirroja se quejo por la exagerada fuerza que imprimía su amiga en aquel abrazo, Mu se quedo mirando la escena pues era evidente que ambas eran buenas amigas, aunque por la apariencia y fuerza de la recién llegada era mas que evidente que se trataba de una amazona de pleno derecho, aunque no usaba ningún tipo de mascara, durante el desayuno Yared presento a Hania, quien era su dama de compañía pero también su guardiana, de ahí que fuera tan fuerte mas no una amazona, pero sobre todo ambas eran grandes amigas, los dorados se interesaron de inmediato en saber el por que Hania estaba en el santuario, a lo que ella contó que los sacerdotes sabían de antemano que ella era la primera en oponerse en que separaran a Yared de ella y del templo, por lo que le ocultaron el compromiso y la enviaron a una misión en el circulo ártico y así que no interfiriera en los planes que el patriarca del santuario tenia para la joven, en cuanto regreso, los sacerdotes le habían dicho que la joven ya había sido unida en matrimonio con el santo de Aries, pero después de persuadirlos, le dijeron la verdad que no estaban seguro pues Yared se había rehusado al matrimonio y cuando la dejaron aun no estaba casada, fue por eso que se había decidido a ir a buscarla y así apoyarla para evitar aquella unión.
Por su parte los dorados, en especial Afrodita le contó a Hania acerca de la boda que se llevaría a acabo, tuvo especial detalle en contarle sobre el vestido y los arreglos así como la sortija de compromiso que hacia poco tiempo el santo de Aries le había entregado para hacer publico el compromiso, la guerrera apenas se creía aquello pero en cuanto vio la sortija en el dedo de la pelirroja no tardo en enfrascarse en mas y mas cosas sobre aquella boda, lo que termino en que la castaña se llevo a rastras al santo de Pissis y a Yared para que le mostraran el vestido de novia y todo lo demás.
_Vaya con la amiga de Yared, parece un poco tocada ¿No lo crees?_ Kanon estaba entrenando con Milo y Mu, este ultimo estaba un poco ido por lo que la voz de Kanon lo saco de su ensimismamiento.
_ Pues solo un poco pero es bastante guapa_ Milo sonreía mientras daba algunos golpes que Kanon esquivo no sin dificultad.
_ No empieces Milo, ¿Que no tienes algo de decencia?_ Kanon le puso cara de reproche al santo de Escorpión.
_ Que ganas de atarme, no puedo cortejar a Yared al menos no me niegues a esa castaña tan linda._ Kanon y Mu dieron un suspiro al unísono su amigo no tenia remedio pero era verdad Hania era un punto y aparte de Yared y si Milo la cortejaba no recibiría ningún castigo por parte del patriarca.
Los tres hombres prefirieron dejar de lado el entrenamiento y se dispusieron a ir a tomar algo a la casa de Aries la más cercana, pero al llegar encontraron a un Camus muy molesto gritando desde afuera, y desde la puerta Hania tenia un puño listo por si se acercaba el santo de Acuario.
_ ¿Pero que ocurre aquí?_ Mu se acerco a su compañero quien estaba rojo de furia.
_ Esta mujer maniática, apenas si me acerco un milímetro y se pone en pie de guerra_ Al parecer con el enojo con Hania, Camus había olvidado momentáneamente el enojo que tenía con Mu.
_ Pues ándate al cuerno caballero, ni tu ni nadie se va a acercar a Yared, ¿Les quedo claro?_ Ante las palabras de la joven todos se quedaron con la boca abierta.
_ Y a todo esto, ¿Dónde esta Yared?_ Kanon miro alrededor esperando ver a la pelirroja.
_ Esta a dentro cambiándose de ropa, pero en cuanto le dije que quería revisar que Yared estuviera bien se ha puesto como loca y me saco de la casa._ Camus explico aquello con furia contenía por la osadía de Hania, pero de pronto aquella expresión decidida y actitud fiera fue sustituida por una de dolor pues Yared la tiro por el pelo.
_ No molestes a Camus, así que déjalo en paz y lo mismo va para los demás._ La pelirroja apareció reprendiendo a su amiga.
_ Es mi trabajo protegerte de esta manada de lobos, así que déjame hacer mi trabajo._ Hania se sobo la cabeza para mitigar el dolor del tirón de pelo, pero la respuesta no fue del agrado de Yared quien haciendo a un lado a la castaña se encamino hasta donde se encontraban Mu y los demás.
_ Pues busca otro trabajo que hacer por que ya no estamos en el templo para que te comportes así._ Tras decir aquello Yared se alejo y con ella Camus, Milo y Kanon, Mu prefirió no ir pues no quería un enfrentamiento con Camus y menos frente a la pelirroja, Hania también se fue evidentemente enfadada, aquella situación se repitió a lo largo del día, cuando Shion se entero de que Hania estaba en el santuario termino en la cama con una jaqueca terrible, pues ahora consideraba que aquello venia a echar por tierra las posibilidades de que la boda se llevara a cabo, pues a lo se entero no tenia ni la mas minima intención de permitir que ningún hombre se acercara a Yared.
Era de noche y en la casa de Aries se encontraban reunidos Afrodita, Yared y Mu, pero esa noche no era una agradable cena para lo que se reunidos, si no para conversar de los acontecimientos que se habían dado aquel día.
_ Pues no se por que tu amiga hace tanto escándalo por los demás, ami Nome ha dicho nada, incluso parece que le caigo bien._ Afrodita dio un sorbo a su te helado, pues pensaba que todos exageraban.
_ No te ofendas, pero quizás ella no te ve como una amenaza._ Mu digo aquello con tono de que era evidente el por que Hania no se preocupaba por el.
_ Creo que Mu tiene razón, dudo que Hania te tenga en el mismo saco que los demás._ Ante las palabras de la pareja Afrodita entorno los ojos como dando a entender que sabia perfectamente a lo que se referían.
_ Bueno ya, dejemos de hablar de mi y hablemos de ti y tu niñera guerrera._ Ambos caballeros pusieron su atención en la pelirroja quien buscaba por donde comenzar.
_ Bueno verán… Hania viene de una familia que siempre ha protegido a la sacerdotisa del templo, así que eso explica su entrega y dedicación por protegerme y el echo de que me hayan traído aquí a espaldas de ella seguro la ha hecho rabiar y en el momento en que sea definitivamente la esposa de Mu ella ya no tendrá un propósito pues yo ya no seré sacerdotisa.
Mu y Afrodita no les fue difícil concebir aquella información, pues entendían lo que era tener una misión por la cual dar la vida y el pensar en perder aquel propósito, era simplemente algo terrible mas sin embargo no era del todo malo, pues seguro que pronto habría alguna otra sacerdotisa que tomara el lugar de Yared, seguro en el templo del Himalaya ya habían pesado en ello.
_ Pero seguro que Hania no sabe que aunque no me case ya no seré la guardiana del sello_ La pelirroja dijo aquella frase con amargura, al escucharla Mu sintió un golpe de nerviosismo en la boca del estomago, pues de inmediato pensó que aquello se debía a lo que hicieron.
_ No digas eso, seguro si esto se arregla y no te casas podrás volver al templo_ Afrodita intentaba animar a la joven pero esta agacho la cabeza y negó.
_ Es que… yo ya no puedo serlo por que ya no tengo la pureza que se necesita_ Mu se atraganto con el sorbo de té que estaba bebiendo, Afrodita miro por un momento al santo de Aries, extrañado por aquella reacción.
_ Tranquila, seguro estas equivocada, eres una persona inocente y pura…_ el doceavo santo miro a Mu y después a Yared con la interrogante dibujada en el rostro.
_ Los sacerdotes lo sabían, por eso me trajeron aquí para que me casara con Mu._ Afrodita se quedo helado y Mu estaba en estado de Shock pues no sabía que esperar._ pensé que no se habían dado cuenta pero lo supieron todo el tiempo, lo que mi hermano había echo conmigo.
_ Yared créeme que me va a dar un infarto así que dime por que ya no puedes volver al templo como antes_ Evidentemente por la mente de Afrodita pasaban mil cosas, la joven parecía no darse cuenta el impacto que tenían sus palabras y que podían mal interpretarse de modo que tranquilamente entrelazo las manos y comenzó a explicarles lo que el patriarca le había dicho y que debido a que ella deseaba combatir y ser una guerrera no podía volver al templo como guardiana, ambos dieron un suspiro de alivio, pues mientras que Afrodita pensaba en mil cosas relacionadas con la pureza y castidad perdidas bajo condiciones sumamente subidas de tono, Mu creía a la joven lo bastante ingenua como para decirle a Afrodita lo que había ocurrido la noche anterior en el sofá, por el bien de sus nervios el santo de Pissis se retiro a su templo, dejando a la pareja a solas.
_ Yared necesito hablar contigo_ Mu tomo a la joven y la llevo de nuevo a sentarse a la mesa, ella lo miro con tranquilidad_ Es sobre lo que ha pasado entre nosotros, yo se que he hecho mal.
_ Bueno igual no creo que seas el único yo también estaba ahí por si no lo recuerdas_ El santo de Aries suspiro pues no hallaba las palabras para expresar lo que sentía.
_ Entiende que esto es muy serio, si alguien se entera seguro mi maestro lo usara en contra nuestra, debemos tener cuidado de que nadie se entere.
_ ¿Piensas acaso que yo le iré a decirle algo a los demás? En verdad Mu no soy tonta y lo de anoche fue… simplemente no se lo diré a nadie_ las mejillas de la chica se tintaron de carmín y sus ojos rehuían la mirada de Mu, aquella imagen hipnotizo al dorado, pues adoraba ver aquel rostro hermoso al sonrojarse de ese modo, simplemente lo volvía loco y sin saber como sus manos tomaron aquel rostro y sus labios se apoderaron de los de ella.
_ Acabas de decir que lo que ocurrió anoche ha sido un error y ahora me besas de nuevo.
_ Lo siento, es solo que no lo puedo evitar_ Mu volvió a besarla, aquella noche se repitió aquel encuentro en la cama del dorado y como la vez anterior a la mañana siguiente también se encontró solo en la cama al despertar y se levanto y vistió para ir a buscar a Yared, la encontró en la puerta del comedor hablando con Hania, June y Marin, al parecer la conversación estaba subiendo de tono pues se notaba que la pelirroja estaba enfadándose, las otras tres mujeres la rodeaban y trataban de calmarla con palabras a media voz, Mu se acerco y disculpándose con las dos amazonas y la joven castaña se dispuso a llevarse a Yared, pero en cuanto alargo la mano Hania le golpeo para que no tocara a la pelirroja.
_ Largo de aquí carnero, esto es cosa de mujeres y a ella no la vas a tocar_ el tono de la joven era agresivo y su mirada decidida, pero Yared al escucharla le dio un empujón y tomando a Mu por el brazo se alejo dejando atrás al trío. Cuando estuvieron lejos y vieron que las mujeres no los habían seguido y que Mu se aseguro que nadie los escuchaba se dispuso a hablar con Yared, pero en cuanto la miro, se dio cuenta que estaba irritada.
_ ¿Estas bien?_ Mu dejo de lado lo que había ido a decirle a Yared para darle mas importancia a lo que le ocurría.
_ No, me siento traicionada, Hania se ha puesto de lado de esas dos y ahora quiere ser la dama de honor y ayudar con la boda._ Yared se cruzo de brazos.
_ Pensé que ella estaba en contra de la boda ¿Qué le ha hecho cambiar de parecer?_ El lemuriano se rascaba la cabeza extrañado pues por su reacción le pareció que no quería que el se acercara a Yared.
_ June y Marin, esas dos no se como pero lo hicieron, y ahora es peor, seguro que antes de la boda me aviento por el acantilado._ Yared ponía cara de enfado y pateaba el suelo de coraje.
_ Mejor ni digas esas cosas y olvidémonos un rato de ellas. De hecho quería hablar contigo._ Yared freno su rabieta y calmando su enojo concentro su atención en Mu, pero este de pronto se vio cohibido y con la mente desconectada del cerebro no encontraba las palabras para expresarse.
_ ¿Qué pasa? Habla que es lo que quieres decirme_ Mu respiro profundamente, no debía perder el control.
_ Es solo que quería saber como te sientes, bueno tu sabes antier fue la primera vez y anoche bueno…_ el santo de Aries miro a Yared quien tenia un semblante serio como si intentara descifrar lo que el quería decirle.
_ Yo me siento bien, pero tú no pareces estarlo, ¿A que viene eso?
_ Bueno es que ayer cuando desperté no te encontré y hoy ha ocurrido igual, pensé que quizás te sentías incomoda por dormir conmigo._ Mu se sonrojo, pero al momento su semblante cambio de la pena a la extrañeza pues la joven le sonrío.
_ No te preocupes, la verdad es que no me siento mal por dormir a tu lado, pero no creo que sea bueno que al despertar sea a mi a quien veas a tu lado, creo que eso solo te haría aceptar el echo de casarnos y eso es algo que no ni tu ni yo queremos.
Mu comprendió aquel razonamiento, le extrañaba no haberlo entendido desde el primer momento, pues el mismo lo había echo con las mujeres con las que había llegado a "dormir", aunque el jamás durmió en la cama de ellas, prefería que en cuanto el sexo terminaba solo tomar un baño e irse del lugar, de ese modo no tomaba cariño a la persona con quien había estado pues a la maña siguiente despertaba solo y en su propia cama, pero esta vez al ser el a quien dejaran en el lecho, se sentía utilizado, seguro ella no lo hacia con trasfondo, pues solo usaba la lógica para justificar sus acciones.
_ Mu, ¿A ti te molesta que te deje solo? ¿Preferirías verme a tu lado al despertar? _ Las preguntas sacaron a Mu de sus pensamientos y al ver el rostro de ella se dio cuenta que había dejado ver algo de lo que pasaba por su mente.
_ No, no te preocupes la verdad prefiero que las cosas sean así, yo tampoco quiero que el que despertemos juntos sea motivo de que la resignación se apodere de nosotros y terminemos haciendo lo que no queremos_ Mu le acaricio la cabeza a Yared y le dio un beso en la frente.
_ Que bien el patriarca estará feliz cuando se entere que van progresando muchachos._ Aquella voz era un grito triunfal, la pareja se separo y voltearon mirar a quien les hablaba.
_ ¿Que haces espiándonos Aioria?_ El santo de leo se acerco unos pasos con una amplia sonrisa Mu sentía el cuerpo helado por el nervio de lo que hubiese escuchado su compañero.
_ No me levantes falsos Mu, yo solo pasaba por aquí y vi lo romántico que eres con tu futura esposa, el vivir juntos los ha estado ayudado._ El leonino tenia una expresión socarrona al decir aquellas palabras.
_ Tú vas a venir conmigo ahora gato, Yared te veo después._ La joven asintió mientras Mu tomaba a al joven dorado y lo llevaba casi arrastras hacia otro lugar para averiguar que tanto había escuchado, afortunadamente Aioria no había escuchado nada de la conversación pues andaba distraído con lo de la despedida de soltero.
_ Que genio el tuyo yo solo bromeaba, no le diré nada al patriarca._ Aioria tenia una expresión de cachorro pues en verdad pensó que había enfurecido a su compañero.
_ Mas te vale, ya bastante es soportar a Afrodita como para que le hagas la segunda.
_ Ya te entendí no te preocupes, por cierto te quería decir algo aunque no se si sea buena idea decírselo a Yared._ Mu dejo de lado su disgusto pues el repentino cambio de Aioria le alerto de que era algo serio.
_ ¿Qué ocurre? ¿Tiene que ver con su amiga que ha llega al santuario?
Aioria meneo la cabeza en una negativa se acerco a su amigo con expresión seria, en verdad se le notaba que lo que fuera a decir era cosa importante.
_ El patriarca ha dicho que pronto Mascara de Muerte saldrá de su confinamiento._ a Mu se le fue la mandíbula al piso, no podía creer que su maestro fuera a dejar salir a Mascara tan pronto.
_ ¿Pero que piensa acaso mi maestro? ¿Cuando será que lo deje salir?
_ Cálmate ha dicho que seria pronto pero dudo que sea antes de la boda, con suerte y lo deje salir el mismo día o un día después, como sea quería que lo supieras._ Mu se quedo pensando en lo que podía ocurrir no quería ir a hablar con su maestro al respecto pues no sabia como reaccionaria.
_ ¿Quién mas lo sabe?_ Mu pregunto sin ver a Aioria.
_ Nadie mas, yo me entere por casualidad, por eso no puedo decirte a ciencia cierta cuando lo dejara salir.
_ Aioria, no le digas a Yared seguro se pondrá nerviosa en cuanto sepa que Mascara puede estar pronto por el santuario, y por lo que mas quieras no le digas nada a nadie mas entendido, no quiero que Yared se entere por alguien y la pase mal.
Mu se retiro tras haber echo que Aioria le jurara que se mantendría callado aquel asunto, debía averiguar cuando tenia pensado su maestro liberar a Mascara y si es que había alguna condición para que saliera.
En esas estaba cavilando el santo de Aries cuando de pronto el estruendo de gritos y demás cosas provenientes de su casa lo sacaron de sus pensamientos, al entrar en la casa la sala estaba patas arriba, Camus abrazaba a Yared quien también se aferraba al cuerpo del francés Afrodita trataba de contener a Hania quien estaba histérica y buscaba lanzarle cuanto encontraba a la pelirroja aquello desconcertó a Mu, pero aprovechando que Hania estaba demasiado ocupada lidiando con Afrodita, tomo a la castaña por los brazos y la inmovilizo, Hania gritaba e intentaba liberarse pero Mu no se la dejo fácil un par de veces logro patear al santo de Aries pero este resistió hasta que consiguió someterla.
_ Ya cálmate, esta es mi casa y te exijo respeto así que cálmate si no quieres que me enoje y decida ponerte en tu lugar._ El lemuriano fue tajante, Hania respiraba entrecortadamente tenia la cara roja de furia y los mechones de cabello se le pegaban en la frente debido al sudor, con un movimiento brusco se soltó y miro a los presentes con expresión furibunda.
_ Vete… No creo que quieras enfrentar a tres dorados._ Camus y Mu asintieron secundando del doceavo santo.
_ Esto no termina aquí Yared no soy entupida y ami no me engañas algo estas ocultándome y te juro que me enterare, esto no se queda así._ Tras aquella amenaza la chica se retiro, Yared seguía abrazando fuertemente a Camus en verdad parecía estar asustada por como se había puesto Hania.
_ ¿Qué le pasa a ella?_ Mu miro a sus camaradas esperando una explicación.
_ Esta loca, se ha puesto a interrogar a Yared sobre su estancia en el santuario y de pronto se ha puesto así._ Afrodita miro unos arreglos que le había llevado a Yared evaluando lo mal que estaban.
_ Esa tipa se cree que puede venir a gobernar a Yared, no se tu Mu pero en lo que ami respecta no quiero que se le acerque de nuevo, ella no tiene por que soportar esto._ Camus aun sostenía a Yared en sus brazos, quien al parecer no tenia intención de soltar al santo de Acuario.
_ Pues yo tampoco quiero pero…_ Mu paro en seco lo que estaba diciendo pues Camus lo fulmino con la mirada.
_ ¿Pero que? ¿Es que acaso vas a dejar que esa mujer pise de nuevo la casa de Aries?_ Mu intentaba pero no lograba articular palabra, Camus parecía irritado con la reacción del lemuriano_ Mu independientemente de si quieres o no casarte, eres el santo de Aries y ella esta bajo tu cuidado y si vas a permitir que esto se repita me veré en la necesidad de llevarme a Yared conmigo.
Afrodita y Mu palidecieron al escuchar a Camus, este le dijo algo a Yared al oído y después se marcho dejándolos en la casa de Aries, al poco tiempo los tres estaban poniendo en orden el desastre que había quedado.
_ Yared ¿Qué fue lo que te dijo Camus?_ Afrodita pregunto mientras recogía los trozos de una jarrón roto.
_ Bueno no era nada, solo me dijo que estuviera tranquila._ La pelirroja estaba levantando algunos adornos que habían terminado esparcidos por debajo de una mesa.
_ Seguro te lo dijo por que hay que pasar por la casa de Cáncer para llegar a al de Acuario._ Mu quien había terminado de acomodar el sofá miro a Yared y a Afrodita.
_ Como sea eso no me importa, no quiero que Camus o tu tengan una discusión con Hania ya han visto como es, aunque tampoco quiero que Camus se enoje contigo.
_ ¿Y que harás entonces carnero?_ Afrodita termino se levanto con los trozos del jarrón en las manos.
_ No me queda de otra más que asegurarme de que Hania no venga a molestar aquí.
_ ¿Entonces vas a enfrentarte a ella para evitar que Camus se lleve a Yared? Yo sabia que serias un gran esposo y protegerías a tu prometida a capa y espada_ al caballero de Pissis le brillaban los ojos como si se imaginara la escena de Mu protegiendo a Yared, la pareja dejo escapar un suspiro al unísono pero ninguno le dijo nada al doceavo santo pues ya estaban mas que acostumbrados a sus tonterías.
_ Yared, ahora que lo pienso antes el solo echo de mencionar que pasaras por el templo de Cáncer te hacia ponerte muy nerviosa pero ahora que Camus ha mencionado llevarte pareces muy calmada._ El santo de Aries miraba a la pelirroja con algo de intriga pues recordaba el día que Camus intento hacerla cruzar aquel templo.
_ Bueno ya ha pasado algo de tiempo desde lo ocurrido, además Mascara esta confinado en las celdas del templo principal y… Bueno se que Camus no permitiría que me ocurriera nada malo.
Mu asintió y siguieron poniendo las cosas en orden, Afrodita miraba con una sonrisa a la pareja, al poco rato Saga se paso a buscar a Yared, Mu dejo que el santo de Géminis se llevara a la joven con la advertencia de que tuviera cuidado con Hania.
_ Ya se ha encendido la chispa del amor_ Afrodita soltó aquella frase apenas se fueron Saga y Yared.
_ No empieces, solo no quiero que la este molestando esa mujer_ Mu hablaba despreocupadamente.
_ Si claro hazte el desentendido, te ha molestado que ella se siente a salvo con Camus cerca de ella. _ Afrodita le picaba la paciencia a Mu quien entorno los ojos y se dispuso a ignorar a su compañero, pero este continuo.
_ Ya basta no es eso…_ Mu no encontraba que decir por que ni el mismo sabia que le pasaba.
_ Por que no eres honesto y aceptas que te has enamorado de Yared._ Al escuchar aquello el cuerpo de Mu se puso tenso como si una corriente eléctrica le hubiese atravesado el cuerpo.
_ Yo no estoy enamorado de ella, ¿Por qué sigues insistiendo?_ El semblante del lemuriano era de disgusto, Afrodita se cruzo de brazos y miro con serenidad a su camarada.
_ Entonces si no es amor que es lo que tienes, te he notado como te has incomodado por como se porto Camus.
Ambos caballeros se miraron por unos momentos, primero ambos mantenían la mirada fría e inexpresiva, al poco Mu suavizo el rictus que se apreciaba en su mandíbula, Afrodita ladeo un poco la cabeza analizando la nueva expresión en el rostro del lemuriano quien tomo aire y lo soltó suavemente en un leve suspiro.
_ No es amor lo que siento por ella_ Por fin el primer guardián rompió el silencio.
_ Entonces ¿Que es lo que sientes por ella?_ El santo de Pissis hablo con vos suave para alentar a su compañero a hablar.
_ Es lastima, siento lastima por Yared, esta sola entregada a un destino que no desea, alejada de su hogar y ahora quien creció con ella tuvo aquel arrebato hacia ella y yo… Yo no se que hacer, soy con quien debe casarse y no puedo hacer nada por ella…_ Mu guardo silencio, pues sentía que se había aprovechado de ella, de la situación de estar sola en aquel lugar, tomo la soledad que Yared sentía y sacio su deseo de poseerla.
_ Mu, no puedo creer tus palabras, se que no la amas pero ella será tu esposa, desgraciadamente no lo pueden evitar, se que he intentado mantener viva la esperanza de que loguen evitar esa unión, pero en el fondo tu, yo y todo el santuario sabíamos que era imposible evitarlo, si no la amas al menos, intenta ser feliz y hacerla feliz a ella.
Mu agacho la cabeza y no pronuncio palabra, el silencio de había apoderado del primer templo, Afrodita suspiro y acto seguido se despidió de Mu, solo diciéndole que pensara lo que le había dicho sobre buscar algo de felicidad dentro de aquel embrollo.
La tarde había caído y en el dormitorio de las amazonas el incidente de Hania con Yared no había pasado inadvertido, Shaina, Marin y June eran quienes mas interesadas estaban en saber por que se había molestado la guerrera de hielo con su amiga, después de un buen rato hablando con ella Hania les dijo lo que había ocurrido, al principio parecía cosa seria, pero después de un rato las amazonas se dieron cuenta que no era tan grabe, pues el problema se había desatado cuando Hania intento saber sobre como lo había pasado desde que vivía en el santuario, a lo que la joven lemuriana se había limitado a responder con evasivas, algo extraño ya que entra las dos nunca habían existido secretos ya que se contaban todo, pero ahora Yared no quería contarle nada a Hania, aquello enfado a la castaña quien haciendo uso de su poderoso cosmos intento intimidar a Yared para que hablara pero esta se limito a darle respuestas superfáciles, sobre todo se enfocaba en hablarle de la boda, por lo que la poca paciencia de Hania se agoto y fue cuando arremetió contra su amiga, el santo de Pissis que estaba ahí intento calmarla pero no logro gran cosa, y al escuchar los improperios que gritaba Hania contra Yared el santo de Acuario aprecio para proteger a la joven, ya por ultimo el futuro esposo de Yared había legado para poner fin a la rabieta de Hania.
_Mira que te has pasado, si algo es seguro es que Yared se ha ganado el afecto de la mayoría de los dorados, sobre todo de Camus_ June tenia el rostro apoyado en su mano derecha mientras con la izquierda jugaba con su mascara.
_ Y vaya que si, Camus la ocultaba de nosotras para que no eligiera las cosas de la boda._ Marin agito la cabeza recordando el enojo que sintió cuando después de mucho se enteraron que la joven se ocultaba en la casa de Acuario.
_ Bueno ¿Y eso que tiene que ver? Yared ha trabado amistad con los dorados, era de esperarse va a casarse con uno, pero por que tanta terquedad en que te cuente de cómo ha vivido aquí, yo en lo personal no le he vito hacer nada mas que entrenar y andar huyendo de ellas dos_ Shaina señalo a sus compañeras quienes le hicieron una mueca de disgusto.
_ Es por que ya no es la misma, se que tiene algo diferente pero no se que es, se que me oculta algo y no averiguare._ Había se veía decidida, ante eso, June y Marin se miraron sonriendo al parecer las dos tenían la misma idea.
Hola soy Madaraki.
Las amazonas y Hania se han aliado para sus respectivos objetivos, y Yared tiene que buscar como librarse de ellas, y la Despedida de soltero organizada por Aioria se convierte en una fiesta desenfrenada, Shion decide hablar con Yared pues se siente intranquilo.
El próximo capitulo
Despedida de soltero
