CAPITULO 9
DESPEDIDA DE SOLTERO

Los preparativos de la boda estaban casi listos, todo mundo en el santuario estaba entusiasmado pues a todas vistas aquel seria el acontecimiento del siglo, Hania era oficialmente la dama de honor, a raíz de eso Yared no podía escapar de las obligaciones de decidir cosas para la boda pues Hania se las ingeniaba para tener siempre el ojo puesto sobre Yared.

Mu por otro lado, se sentía estresado por el echo de que no había podido hablar con Camus de nuevo y con Saga tampoco pues este había estado ocupado, pero el echo de que había dormido con Yared no le facilitaba las cosas, pues durante todo el tiempo que Kiki estuvo fuera del santuario, el y Yared durmieron juntos, de modo que una parte de el estaba agradecido de no hablar con ninguno de sus dos compañeros.

_ Mu, que bueno verte_ Saiya saludo con alegría al dorado, Ikki y Hyoga iban junto con el.
_ Hola muchachos, que les trae por aquí, pensé que se habían quedado en Atenas._ Mu sonreía al verlos pues era bien sabido que los caballeros de bronce eran un poco mimados y preferían pasar el tiempo en la cuidad que en el santuario si les era posible.
_ Estas loco, no íbamos a perdernos tu despedida de soltero_ Ikki le dio una palmada en el hombro a Mu mientras sonreía.
_ Será genial, no podíamos perdérnosla, además Aioria insistió muchísimo en que seria algo fantástico_ Hyoga se notaba animado al decir aquellas palabras.
_ Espero que la disfruten, por que yo no pienso ir, ya se lo había dicho a Aioria_ Mu frunció el entrecejo con un poco de pena al decirles aquello a los jóvenes de bronce.
_ Pero no es justo sin el novio no será divertido.
_ Si el pony tiene razón lo divertido de las despedidas de soltero es despedir al soltero.
Ikki tenia una sonrisa picara dibujada en sus labios, Hyoga lo miro y solo acertó a mal disimular la risa.

_ Por favor, se la pasaran muy bien sin mi, se que Aioria se encargara de ello._ Los tres santos de bronce pusieron cara de fastidio pues en verdad esperaban ver en la despedida al futuro novio.
_ Esta bien no te insistiremos por ahora, pero por favor piénsatelo bien antes de decir que no iras definitivamente.
Seiya y los demás se despidieron Mu les dijo que se lo pensaría pero que no les prometía nada, en verdad todos sus amigos estaban emocionados con la idea de la despedida de soltero, en parte le hacia gracia pues parecían niños en espera de la fiesta de cumpleaños.

Marin, June y Hania estaban las tres sentadas fuera del templo de Aries esperando a Yared, después del desplante que había echo la joven castaña a su amiga en el templo de Aries se había vuelto muy unida a las dos amazonas, desde entonces la pobre pelirroja poco podía escapar de esas tres amenos que Mu o Camus la rescataran pues Saga seguía estando atrapado por las peticiones que Athena le pedía a cada momento y terminaba saliendo del santuario para cumplirlas.

_ Bueno parece que todo va de maravilla ¿No crees Hania?_ Marin estaba garabateando en una libreta mientras esperaban.
_ Yo no estoy tan segura que las cosas vallan tan bien._ June se cruzo de brazos con actitud desganada.
_ Estoy de acuerdo con la rubia, si las cosas fueran tan bien como dices no estaríamos solamente andando de un lado a otro con idioteces de esa boda._ Hania hablo con un tono amargo pues Yared seguía sin decirle nada de lo que Hania le preguntaba.
_ Vamos, veras que si no habla en alguna de las salidas la haremos hablar en la despedida de soltera._ Marin dijo aquello con un tono un tanto travieso.
_ Si, pero si la embriagan para que hable no se vayan a pasar, no tolera el alcohol_ la castaña les advirtió enfatizando las ultimas palabras.
_ Tranquila, no le pasara nada a tu nena_ June le dio unas palmaditas a Hania en el brazo para que se calmara.
_ Hania, no te has puesto a pensar que quizás a Yared no le gusten las chicas._ Los ojos de Hania se abrieron de par en par al escuchar las palabras de Marin.
_ No digas tonterías, somos la una para la otra, yo la he protegido todo el tiempo y no dejare que un caballero así sea uno dorado quiera quitármela._ Las dos amazonas se intimidaron un poco ante la reacción de Hania pues era evidente que el solo pensar en que Yared se casara con Mu le hacia hervir la sangre.
_ Ya cálmate que te puede escuchar Yared_ June hablaba en voz queda pues sabia que de un momento a otro la pelirroja parecería.
Hania se intento calmar y al poco apareció Yared, estaba lista para salir pero era evidente que lo hacia por que la obligaban no por gusto propio.

En la sala del patriarca, Shion y Dhoko conversaban sobre lo ajetreado que se estaban tornando las cosas con la boda ya tan cercana pues faltaban unas cuantas semanas.
_ Shion, se que ya te lo he dicho antes pero…_ El antiguo caballero de Aries levanto la mano para interrumpir a su amigo.

_ Dhoko, entiendo la negativa de Mu y Yared a casarse pero, necesitan entender que es por un bien mayor.
_ Vamos si hablas sobre la longevidad de su raza te recuerdo que yo no soy un lemuriano y aun sigo aquí._ El maestro de libra sonrío ampliamente.
_ Te recuerdo que la razón por la que sigues aquí es por que recibiste la bendición de Athena y el secreto para poder vivir tanto tiempo, pero ahora que ya no estas frente a la cascada de Rozan las cosas son diferentes y comenzaras a envejecer de manera normal nuevamente._ El patriarca suspiro con pesar ante la idea de que su mas grande amigo lo dejaría en algún momento.
_ Tranquilo, sabes que nadie puede vivir eternamente, pero el que estés obligándolos a casarse… podría llevarlos o no querer vivir sus vidas.
_ ¿Qué es lo que intentas decid Dhoko?_ Shion se irguió en su asiento mirando a su amigo, quien con una expresión de congoja se dispuso a responder.
_ Me preocupa que Mu o Yared dejen de vivir por esta decisión que has tomado, Mu siempre ha sido un caballero entregado a su deber, las cosas podrían cambiar y en cuanto a Yared… es evidente que es una chica muy arrebatada, no se que podría hacer.

Las palabras de Dhoko dejaron pensativo al patriarca, era verdad que había pensado en la negativa de la pareja al matrimonio pero jamás se sentó a tratar de persuadirlos de que era lo mejor para su raza, era posible que aquella decisión suya pudiera provocar, que perdiera a su pupilo e incluso a la joven, aquel golpe de realidad hizo que sus pensamientos se cimbraran, en verdad le preocupaba su discípulo pues lo había visto desde que era muy pequeño, pero le preocupaba mas Yared, quien era totalmente desconocida para todos.

_ Tienes toda la razón, creo que deberé hablar con ellos._ Shion se puso en pie y se encamino a la entrada.
_ ¿Piensas ir ahora mismo a hablar con ellos?_ Dhoko se cruzo de brazos y frunció el entrecejo.
_ No deseo posponerlo más tiempo viejo amigo._ Tras decir aquellas palabras Shion salio de la sala y se encamino a buscar a la joven pelirroja ya que sentía era prioritario hablar con ella más que con Mu.

Pero lo que le esperaba al patriarca no se lo esperaba pues al llegar al décimo templo encontró a Yared platicando con Camus, ambos se quedaron viendo al patriarca quien tenia el rostro pálido y los ojos abiertos de par en par.
_ Su ilustrísima, ¿Se encuentra usted bien?_ Camus se puso en pie para corroborar que el patriarca estaba bien.
_ Si Camus me encuentro perfectamente, solo necesito hablar un momento con Yared.
Al escuchar al patriarca la joven parecía no creerlo pues tenia la confusión dibujada en el rostro, al cabo de unos momentos la joven y el patriarca salieron del templo y se sentaron en los escalones como lo haría con cualquier otro caballero.
_ Pensé que no deseabas cruzar el cuarto templo, pero me has dado una gran sorpresa._ Shion miro a la joven quien asintió sin mirarle.
_ Bueno sin Mascara de Muerte ahí no veo por que no, además extrañaba leer con Camus.
_ Bien… Pero eso no es lo importante ahora, quiero saber sobre ti, ¿Como te sientes ahora después de todo este tiempo en el santuario y al estar tan próxima la boda?
Shion se quedo mirando a la joven quien parecía poner en orden todo lo que tenía en la mente y pensar en que seria lo mejor para responderle.
_ Vera… me tiene sin cuidado todo, de igual modo no puedo regresar al templo y de todos modos me harán casarme con Mu._ El semblante de la joven era duro, evidentemente no deseaba mostrar lo que en realidad sentía.
_ Yared, piensa tus palabras detenidamente, incluso aquí tienes un futura mas aya de ser la esposa del santo de Aries, pero no puedes verlo si no abres los ojos y observas._ El patriarca miro como las facciones de la joven lemuriana cambiaban de la frialdad y dureza a la suavidad al pensar en las palabras que acaban de decirle el patriarca.
_ ¿Es que acaso cambiaria eso algo?_ aquella pregunta fue dura y golpeo con fuerza la mente del patriarca_ Un futuro impuesto no es un futuro real.
_ No lo tomes así_
_ Como desea que lo tome, no he podido tener elección de nada._ Yared había interrumpido a Shion de modo abrupto pero hablando en tono suave._ Con su permiso, deseo continuar con lo que hacia antes de esta conversación.
Yared se disculpo y regreso al interior del templo, Shion pudo ver como la joven calmo a Camus dándole unas palmaditas en el brazo y tomando un libro de la mesa comenzó a buscar una página, cuando la encontró se sentó en el suelo junto a Camus y comenzó a leer en voz alta, Shion se dio cuenta que aquella joven estaba firme en su decisión, sabia que no quería estar ahí que no deseaba el futuro que se mostraba frente a ella y estaba dispuesta a luchar por cambiarlo, aunque le parecía que no haría nada tan critico como Dhoko temía.

Shion se puso en pie y dio una ultima mirada a Yared quien seguía leyendo para Camus, por algún extraño motivo, quizás solo fue un instante, logro ver un delicado destello en sus ojos dorados, pero cuando volvió a mirar, parecía que aquella imagen había sido solo producto de su imaginación.

Después de mucho insistir los santos lograron convencer a Mu de asistir a su despedida de soltero, aunque a regañadientes pues seguía considerándolo una mala idea, el lugar del evento era el mismo bar en el que Mu se había declarado comprometido, el lugar estaba totalmente preparado para la ocasión, y los santos comenzaron a llegar, a Mu le impresiono ver que incluso los guerreros de Asgard estaban ahí, los santos de bronce también no solo los Seiya y los demás, si no también, Jabu y los demás que no recordaba sus nombres, la fiesta comenzó y todo parecía ir bien, incluso Mu estaba comenzando a disfrutar de la fiesta, fue entonces que de pronto el santo de Aries se dio cuenta de la presencia de Camus y Saga, aquello dejo un tanto impresionado a Mu quien no se esperaba que sus camaradas aparecieran por ahí, bueno al menos no a Camus.

Mu se acerco para platicar con ellos, afortunadamente Camus había dejado fuera su mal genio para disfrutar de la velada, Saga acababa de llegar del ultimo encargo de Athena, al poco la fiesta comenzó a animarse, pues la música comenzó a sonar mas movida y entraron un grupo de chicas obviamente para divertir a los presentes, en algún otro momento los santos habrían guardado la compostura, pero aquella era una noche para disfrutar, las chicas sacaron a bailar a los caballeros quienes no opusieron resistencia, Aioria envío a dos de las chicas para que sacaran a Mu a bailar, pero como era de esperarse este se resistió, pero al poco Milo e Ikki empujaron al santo de Aries a la pista donde las dos mujeres lo atraparon en medio de ellas mientras bailaban, el Lemuriano tenia la cara roja como un carbón encendido, pero las cosas estaban por subir de tono, pues las dos mujeres comenzaron a sacarse los vestidos que traían puestos quedándose con pequeños bikinis, los presentes aplaudieron aquello mientras el futuro novio sentía que quería salir huyendo de ahí.
_ Ni lo intentes Mu, no te vas a poder tele portar, hemos puesto un campo para evitar que escapes de la fiesta._ Saga grito alzando la copa y poniéndole una sonrisa malévola a Mu.
_ Serán malditos, lo tenían planeado cierto Aioria_ Mu grito al verse acorralado.
_ Y para que te digo que no_ Todos rieron al ver atrapado a Mu en aquella fiesta de soltero.

Las cosas comenzaron a mejorar para los presentes, aunque no tanto para algunos, empezando por Mu quien seguía intentando huir de ahí, otro era Shun pues era de naturaleza tímida eso sin contar el echo de que las chicas lo miraban como un lindo cachorrito, otro que no se la pasaba muy bien era Shiryu, pues recordaba que Sunrey le había advertido que si se enteraba que aquella fiesta había mujeres se enteraría, motivo por el cual era el blanco de las bromas de los caballeros de bronce y plata.

_ No puedo creer que en verdad Aioria hubiera echo la fiesta con mujeres, ¿Que no le bastaba reunirnos y punto? _ Mu se acerco a Afrodita quien estaba en la barra bebiendo una cerveza.
_ Ya carnerito, era de esperarse que hiciera algo así, ya no te quejes y mejor trata de pasarla bien.
_ Para ti es fácil como no eres el que esta enredado en esas cosas por eso te es fácil decir las cosas._ El primer santo estaba fastidiado y el ver la actitud relajada del doceavo caballero sentía que le hervía la sangre.
_ Por eso agradezco que a mi maestro le importara un rábano lo que hiciera o dejara de hacer, siempre que fuera un buen aspirante a la armadura de Pissis._ Afrodita le guiñó el ojo a Mu de modo coqueto lo que hizo que el santo de Aries sintiera un escalofrío recorrerle el cuerpo.
_ Ya te he dicho que no hagas eso, me das miedo cuando lo haces.
_ Vamos carenero, eres un hombre apuesto y fuerte y dentro de poco serás solo de Yared así que déjame aprovechar al menos esta noche_ Afrodita le acaricio un mechón lila a Mu quien palideció ante aquel gesto._ Cálmate solo estoy jugando, no eres mi tipo.

Afrodita reía a carcajadas mientras que Mu ponía cara de pocos amigos, en verdad aquello no le agradaba pues Afrodita no era el primero que lo intentaba ligar, pero al parecer era la maldición de su raza, el tener facciones finas y esa belleza exótica.
De pronto se escucho una ráfaga de gritos y vítores cuando dos de las chicas subieron a una mesa y comenzaron a bailar mientras se empapaban el cuerpo con agua.
_ Esto se va a poner muy interesante ¿No lo crees así Mu?
_ Ya te dije que no te me acerques así Afrodita, me das miedo._ Mu alejo un poco a Afrodita de si.
_ Tranquilo carnero, de tenerte a ti a una de esas bellezas créeme no dudaría ni un instante en llevarme a esas chicas conmigo, lo que no hace que el darles un par de sustos no sea divertido._ Mu se quedo impresionado pues si bien era evidente que el doceavo caballero había bebido algo de alcohol, no estaba borracho como para no saber lo que decía.
_ Pero yo… bueno todo el santuario piensa que tu y…_ Afrodita soltó una carcajada tan sonora que podía escucharse claramente sobre la música.
_ Si lo se, que yo soy pareja de Camus, pero ni en mis peores días lo elegiría a el, prefiero una mujer con buenas curvas y con calor en la piel, en lugar de la hielera andando._aquella declaración dejo a Mu de una pieza, pero al menos podía saber que Camus y afrodita no tenían nada entre si.

La despedida de soltero continúo de modo relativamente normal, hasta que pronto Aioria llevo a Mu al centro de la pista y lo hizo sentarse en una silla, la música se apago y el santo de Leo comenzó a hablar, diciendo un discurso sobre lo mucho que Mu extrañaría la soltería si tan solo la hubiese disfrutado y demás bromas alusivas a la seriedad del primer santo, cuando termino con aquella cómico discurso, propuso un brindis por la felicidad de Mu en su faceta como hombre casado, todos alzaron sus bebidas y cuando se efectúo el brindis, la música comenzó a sonar de nuevo, las chicas que estaban dispersas se juntaron y comenzaron a bailar alrededor de Mu quien, no podía creer que de nuevo lo tenían acorralado, pero ahora las cosas estaban subiendo de tono pues aquella mujeres se rozaban sensualmente en su cuerpo, intento ponerse en pie, pero un par de manos sobre su pecho lo empujaron haciéndolo volver de nuevo a la silla, los cuerpos húmedos por el sudor y el agua seguían danzando con sensualidad, los brazos delgados y hermosos se movían en el aire incitándolo a unirse a la danza de aquellas mujeres, las luces bailaban alrededor iluminando todo con colores, de pronto una exclamación se elevo proveniente de los caballeros presentes y aumento hasta convertirse en un griterío.

El dorado no entendía que iba su mente estaba absorta en salir del muro que formaban esas mujeres a su alrededor, no fue hasta que una caricia le rozó el rostro y se poso en su pecho sujeto apenas de su cuello, fue cuando entendió el por que de la ovación de los presentes, una de las chicas, una morena que bailaba frente a el, se había despojado del sostén el cual ahora reposaba sobre el Lemuriano quien tenia los ojos como platos y el rostro pálido, las demás imitaron a su compañera y se despojaron de sus diminutos sostenes, pero guardaban el recato de cubrirse los pechos con el cabello o las manos, pero sin duda la morena que había iniciado aquel show era la mas atrevida, pues a pesar de poseer un alarga melena con la cual poder cubrir su desnudez como sus compañeras dejaba que sus pechos quedaran a la vista, Mu no podía creer lo que pasaba estaba petrificado, pues si bien el cuerpo desnudo de una mujer no le era extraño, un espectáculo así le parecía simplemente increíble, pues no podía creer la naturalidad con la que esa mujer mostraba su cuerpo semidesnudo a un grupo de hombres. Las ovaciones volvieron a aumentar cuando aquella morena puso sus manos sobre los hombros de Mu y se sentó en sus rodillas, al sentir el cuerpo de aquella morena acercarse a el no necesito verla para darse cuenta que se había despojado de la única prenda que le quedaba y ahora estaba totalmente desnuda, en un movimiento Mu se puso en pues sin siquiera preocuparse de que aquella mujer cayo al suelo, todos guardaron silencio y vieron al futuro novio salir del bar, Aioria indico a las chicas que siguieran bailando para así dejar de lado lo que acababa de ocurrir.

Mu sentía que el cuerpo le ardía, no podía creer que Aioria se hubiera pasado de ese modo, permitir mujeres desnudas en aquella fiesta, no la verdad es que aquello le tenía sin cuidado, pero aquello le hizo recordad aquella primera vez con Yared, se sentía mareado, en solo pensar en Yared en el momento en el que una mujer se desnudaba frete a el, simplemente sentía como si le hubiera faltado el respeto a la pelirroja.

_ ¿Mu estas bien?_ Saga venia tras el, se notaba preocupado.
_ Mas o menos, solo es que no me agradan estas cosas, Aioria se ha pasado en verdad_ Mu se paso la mano por los cabellos lilas.
_ Si lo se, pero no tenias que dejar caer así a la pobre muchacha, seguro mañana tendrá un moretón en el trasero_ Aquello hizo que los dos caballeros soltaran a reír.
_ Se que debería disculparme pero no quiero regresar, no quiero volver a estar atrapado entre esas mujeres_ Mu frunció el entrecejo pues en verdad no quería volver a la fiesta.
_ Esta bien, seguro de aquí en mas las cosas se irán poniendo mas fuertes, mejor nos regresamos al santuario te parece._ Mu agradeció que Saga pensara igual que el en alejarse de la fiesta, emprendieron el camino de regreso, conversando mas que nada sobre las cosas que Athena le había pedido a Saga que fuera a buscar, en verdad a veces su Diosa se comportaba como una niña caprichosa, pues había enviado a Saga en una misión muy importante según decía ella, pero aquella misión solo consistía en buscar los adornos para sus vestidos o el obsequio para la futura novia y para la pareja, también en que buscara ciertos perfumes que la Diosa adoraba y que para su mala fortuna había dejado en Japón, aquello era una tontería pero quemas podía hacer el caballero de Géminis mas que obedecer después de todo se lo debía pues había sido el quien intento matarla en mas de una ocasión, de modo que estaba en deuda con la Diosa.

_ Me entere que Camus esta molesto contigo por lo que paso cuando salimos del bar ese día, ¿Qué fue lo que le dijiste a la hielera?_ Aquella pregunta fue tan repentina que Mu paro en seco.
_ Bueno pensé que el estaba enamorado de Yared, pero creo que me equivoque eso o no quiere admitirlo._ El Lemuriano reemprendió el su andar, ya estaban en la explanada principal del santuario, todo estaba en silencio.
_ ¿Sabias que Yared ha superado su miedo al cuarto templo?_ Saga sonreía aquella noticia parecía agradarle.
_ Si, Kanon me lo dijo, al parecer extrañaba estar con Camus y sus libros.
_ No es por nada pero desde hace dos semanas que siento como si el templo de Cáncer estuviera mas lúgubre, como cuando Mascara tenia esa horrible colección de rostros por todos lados, no se si me entiendes._ Mu asintió pues era imposible olvidar aquello._ Creo que el templo extraña a su guardián.
_ ¿Es eso posible?_ Esta vez fue saga quien asintió.
_ Como sea no me agrada, mas después de lo que ocurrió con Yared, la verdad el cuarto templo ya ha visto demasiadas atrocidades, a veces pienso que aquel santo del que nos cuenta el maestro de Libra, Manigoldo creo era su nombre, era una versión menos tétrica de Mascara… A todo esto ¿Sabes cual es el nombre del cangrejo?
_ No, solo se que es italiano, no recuerdo que aya dicho su nombre, ¿Por qué lo preguntas Saga?_ Mu no entendía a que iba ala conversación.
_ Solo ideas, quizás ese tipo Manigoldo reencarno en Mascara y ahora quiere hacer lo que no pudo en el pasado, como sea Mascara sigue estando un tanto mal de la cabeza._ Habían legado al templo de Aries, Mu encendió la luz y en el sofá estaba Yared profundamente dormida, un rubor inundo el rostro de Mu pues por un instante recordó lo que había sentido en el bar hace solo un rato antes.

_ ¿Crees que te aya estado esperando?_ Saga no espero la respuesta de Mu y con suavidad tomo a Yared en brazos, ella se movió un poco y tomo el pecho de la camisa de Saga entre sus dedos, como si reconociera al santo dorado entre sueños.
_ Es posible, aunque le avise que estaría con ustedes en el bar_ Mu miraba como Saga sostenía a Yared con delicadeza y la miraba entregada al sueño, el tercer guardián dio media vuelta y se dirigió a la recamara que le correspondía a la joven, entro y con cuidado la coloco en la cama, se sentó en el borde de la cama y le acaricio la larga cabellera roja.
_ Sabes Mu, esa noche cuando salimos del bar no pude decir nada, pues Camus hablo antes y después tú te has quedado perdido en el vacío. Después ya no pude verte ni a ti ni a ella, hoy me doy cuenta que quizás fue un designio de los Dioses que yo no pudiera hablar en ese momento ni después, la boda será dentro de muy poco.
_ ¿Saga que es lo que estas tratando de decir?_ Mu hablo quedamente pues se temía lo que vendría a continuación. Saga se puso en pie y miro directamente a los ojos a su compañero.
_ Su los Dioses así lo hubiesen querido, preferirá ser yo quien la espere en el altar._ Sin decir mas Saga se retiro del templo de Aries.

Mu se quedo de pie en la puerta de la habitación contemplando a Yared dormida, se sentía morir, pues ahora sabia que Saga amaba a Yared, y el había sido tan estúpido como para haberse acostado con ella, ¿Que podría decirle ahora a Saga? que aunque no deseaba casarse con ella igual sacio su deseo con ella, seguro que lo mataba, aquello no era congruente, no tenia sentido, no deseaba asarse con ella pero se dejo llevar por el deseo, las cosas en verdad iban de mal en peor.

A la mañana siguiente en verdad las cosas estaban mal para algunos caballeros, pues la resaca en verdad que era algo que a nadie le agradaba, muchos hasta decidieron beber el brebaje de Afrodita para curar los síntomas aunque después de probarlo nadie atinaba a saber que era peor, por otro lado los que no tenían resaca estaban por demás divertidos ya que se conservaron los bastante sobrios para recordar las tonterías y habían ocurrido, claro que a media voz, no fuera a ser que el patriarca se enterara de que tipo de despedida de soltero habían tenido lo santos de Athena, tampoco nadie hablaba de cómo fue que Mu escapo de la fiesta dejando en el suelo a una sensual bailarina totalmente desnuda.

_ ¿Pero que clase de fiesta han tenido para que tengan esa cara?_ Yared les servia un desayuno a los santos dorados Kanon y Aioria estaban pálidos y con una cara que denotaba su malestar, por otro lado Saga, Afrodita y Mu solo reían por lo bajo pues la joven parecía molesta pues aun tenían olor a alcohol.
_ Por favor linda, no hables tan fuerte que siento que la cabeza me va a explotar._ Kanon se sujetaba la cabeza y trataba de enfocar el vaso con jugo de tomate y apio que Yared le había preparado pues después de probar el que había echo Afrodita no pudo siquiera acercárselo a los labios pues el olor le era insoportable.
_ Mira nena lo que pasa en las despedidas se queda en las despedidas, ya lo entenderás cuando las amazonas te hagan la tuya_ Afrodita le dio un golpe en la cabeza a Aioria quien dio un grito pues al igual que Kanon no soportaba el dolor de cabeza
_ No seas idiota gato, las amazonas no son tan tontas como para hacer lo que tu hiciste y mejor dejas de decir tonterías si no quieres que le muestre la evidencia de tu fiestecita al patriarca._ Aioria solo balbució algunas cosas indescifrables al santo de Pissis antes de mejor concentrarse en su jugo.
_ Si así son las despedidas de solteros quizás ya no tengo ganas de que las amazonas organicen una para mí._ Saga tomo la mano de Yared entre las suyas.
_ Tranquila no creo que hagan las tonterías que Aioria seguro te divertirás en tu despedida.
_ Bueno y a todo esto, ¿Dónde esta Camus? No lo he visto pensé que vendría a desayunar con nosotros._ La pelirroja miro hacia donde estaba el templo de Acuario como si pudiera ver si es que el décimo santo estaba despierto. Se quito el delantal y lo colgó en el perchero de la cocina y se dirigió a la puerta trasera del templo.
_ ¿A donde vas? _ Saga pregunto aunque era evidente lo que pretendía la pelirroja.
_ Voy a busca a Camus, no es normal que duerma tanto._ La joven salio y tras de ella Mu y Saga, Afrodita se quedo a cuidar a los dos convalecientes de la borrachera, al pasar por el templo de Tauro Aldebarán aun seguía dormido, también debido a la borrachera de la noche anterior, Saga y Mu sabían que aquello se repetiría en la mayoría de los templos, al pasar por el de Cáncer, Mu se dio cuenta a lo que se refería Saga pues el ambiente se sentía extraño, pero no como cuando mascara tenia sus trofeos, si no que había algo deferente, aunque al parecer la única que no lo percibía era Yared, quizás por que para ella era normal pues nunca supo como fue el cuarto templo antes de la batalla de las doce casas.

Continuaron su recorrido hasta la casa de Acuario, entraron y todo parecía normal, Yared llamo a Camus, el primero y el tercer santo intentaron contener la risa pues sabían que la noche anterior Camus había bebido bastante y seguro estaría en las mismas condiciones que, Kanon y Aioria, la pelirroja dio un suspiro y se encamino a la recamara principal que era en la que dormía Camus pero al abrir la puerta, quedo boquiabierta, Saga y Mu se apresuraron a acercarse al umbral de la puerta y lo que vieron los dejo de una pieza.

Ahí en la cama se encontraba Camus desnudo abrazando a Sorrento quien al parecer estaba en las mismas condiciones que el santo de Acuario, aquella escena era simplemente imposible, Yared grito el nombre del undécimo guardián, quien despertó con un sobre salto, Saga tomo a Yared y le cubrió los ojos como si con eso pudiera borrar la escena que acababa de presenciar, Camus miro confundido como Saga sacaba a Yared del lugar y a Mu con expresión de espanto, después como si su mente se pusiera a funcionar volteo su mirada y se encontró con el marina, Camus soltó un grito despertando a su compañero de cama, pero un grito a un mas largo fue el que soltó al ponerse en pie y verse desnudo, Mu pareció volver en si al escuchar aquel grito y cerro la puerta, el carnero estaba seguro que no quería saber nada mas de lo que ocurrió, ocurría y ocurriría detrás de aquella puerta o dentro de aquel templo, de modo que sin pensarlo un instante salio disparado y en el camino se llevo consigo a Saga y a Yared y no se detuvieron hasta que llegaron al primer templo.
Afrodita no entendía por que venían los tres con esas prisas, pues los dos santos dorados dejaron claro que no querían tocar el tema, en cuanto a Yared en cuanto Afrodita la interrogo esta intento decirle lo que había pasado pero no pudo articular palabra y cayo inconsciente en los brazos del duodécimo santo.

Hola soy Madaraki.

La boda sigue cada vez mas cerca y con los últimos acontecimientos, parece que los problemas están a la orden del día.

Camus busca explicar lo que han visto sus compañeros y la joven Lemuriana, pero simplemente no puede, Mu se siente cada vez más culpable de sus acciones y busca consejo, Hania tiene una discusión con Yared y se da cuenta del cambio que la convivencia co los dorados ha producido en la joven y ahora es el turno de las chicas de tener su fiesta de soltera pero las cosas no irán tan bien como esperan.

El próximo capitulo.

Velo de novia.

*Hola gente como están esto es un mensaje para aquellos que leen este fic, si alguien lo ha notado busco actualizar lo mas pronto que me sea posible, este ultimo capitulo ha tardado mas de lo que me hubiera gustado pues he cambiado de estado (Estaba en Aguascalientes, ahora estoy en Monterrey) eso me ha complicado un poco actualizar como me hubiera gustado, y es posible que el capitulo 10 tarde un poco mas (espero no mas de 2 semanas) ya que a una servidora la van a operar y no creo poder escribir con la velocidad que me gustaría, pero una vez superado esto espero poder seguir con el ritmo que hasta ahora he llevado.
Agradezco muy sinceramente a: Cecysan, Yoko-zuki10 y a kamiry hatake, por sus Rewviews en verad me animan a seguir con esto y hacer mi mejor esfuerzo.

Sin mas que decir mil gracias y nos leemos muy pronto espero*

Att: Madaraki Akira