Capítulo 2: Sueño adolescente
Habían pasado dos semanas desde que Neal y Julianne se habían conocido.
Neal por fin, un lunes después de clases, decidió invitarla a salir. Ella acepto encantada.
Pero…cuando se lo comento a sus padres, Peter sentía como le hervía la sangre. Elizabeth la ayudo a su hija a elegir la mejor ropa para la cita…que sería el jueves de esa misma semana.
En cuanto a Neal, a la que le hirvió la sangre fue a su madre. Carla no podía aceptar del todo que su niñito estuviera creciendo. James ayudo a Neal a conseguir entradas para el cine y elegir la ropa que iba a llevar a la cita.
Fue a mitad de semana que Peter y James se dieron cuenta de que eran sus hijos los que estaban por salir juntos.
No es cómo si Peter y James se llevarán mal. Pero sí, podría decirse que profesionalmente, eran un tipo de rivales.
Hablaron seriamente y los adolescentes no sabían dónde esconderse porque sus padres hablaban de ellos como si fueran dos niños pequeños.
La cita se tuvo que cancelar…bueno, algo así.
Pero ahora a Neal y a Julianne estaban matándolos aún más (si acaso era posible) los nervios.
Los Burke…más bien Peter, dijo que si no tenían una cena las dos familias antes…no quería que su niña saliera con el niño Caffrey.
A regañadientes, James acepto.
Así que...ese sábado por la noche las dos familias se encontrarían en una cena, en la casa de los Burke.
Carla estaba feliz de que Neal no tuviera necesariamente "una cita" y que podría conocer a los padres de la futura novia de su hijo. Y eso hacía que a Neal le saliera humo por las orejas, prácticamente. No quería que Julianne lo viera como un nene de mamá.
Peter estaba feliz también, por la misma razón que Carla, porque Julie no tendría exactamente "una cita" y podría conocer al futuro novio de su hija. Eso, cómo a Neal, hacía que Julianne se pusiera furiosa. Aunque a fin de cuentas lo era, no quería que Neal la viera como la nena de papá.
James resoplaba, mientras terminaba de acomodarse la corbata. Su esposa estaba peleando con su hijo en el dormitorio de enfrente.
-¡Neal, por favor! No te pongas como un niñito caprichoso-se quejaba Carla.
-¡Mamá, no vas a llevar el álbum de cuando era bebé a la casa de los Burke!-gritaba Neal, enojado.
-¡Pero si estás tan tierno!-
-¡Te encanta avergonzarme! ¡Lo disfrutas! ¡PAPÁ, DILE ALGO!-
-Carly, querida, ¿Por qué no le das a Bianca sus galletas antes de que nos vayamos?-dijo James, intentando persuadirla.
-¡Agh! Está bien. ¿La cámara ya está cargada?-le pregunto Carla, resignada.
-sí, eso creo-dijo James, mientras se peinaba.
-¡¿Qué?! ¡NI HABLAR! No vas a llevar fotos de las vacaciones pasadas para mostrarselas a mi…a Julie-dijo Neal, se sonrojo y agacho la cabeza.
-¿Por qué no? Los Burke también deben ir de vacaciones, ¿O no?-
-supongo, pero maaaaaaaa…-
-además, nos gustaría sacarle fotos a tu noviecita-dijo James, entrando al cuarto y comenzando a peinar a su hijo.
-ella no es mi novia-murmuro Neal, rojo como un tomate maduro.
-¡Wooff!-ladro Bianca, agachándose a los pies de Neal.
-Satchmo le caería genial a Bianca. ¿No podemos llevarla?-pregunto el chico, intentando desesperadamente cambiar de tema.
-¿Y quién es ese?-pregunto Carla, mirando extrañada a su niño.
-es el perro de los Burke. Es un labrador, como ella-comento Neal, haciendo media sonrisa.
-¿En serio?-
-sí, pero en vez de ser negro es dorado…algo así-
-vaya. ¿Qué dices, hermosa? ¿Quieres conocer a ese Satchmo?-pregunto James, acariciando a la perrita.
-¡Waauu!-ladro ella, era su forma de decir que sí.
Al mismo tiempo en la casa de los Burke…
-¡Papá, ni lo sueñes! No vas a poner vídeos caseros en la televisión luego de la cena. No voy a dejarte-dijo Julianne, dando un pisotón.
-Jules, preciosa, no sé porque te enojas tanto-dijo Peter, soltando una risita.
-¡Te encanta avergonzarme! ¡Lo amas! ¡MAMÁ DILE ALGO!-
Elizabeth resoplo y se dirigio a la habitación de su hija.
-Peter, no vas a poner vídeos-
-pero El, sólo quiero que su Neal la conozca mejor-dijo Peter, en tono burlón. Su hija lo intento exterminar con la mirada.
-ya estuvo bien. Cariño, ¿Terminaste de arreglarte?-
-sí, mamá-dijo Julianne, haciendo media sonrisa.
-me alegro. Porque creí por un momento que empezarías a usar maquillaje y…-dijo Peter, haciéndose el dramático.
-¡Por favor, papá! No me gusta el maquillaje. Además, no necesito de eso para impresionar a Neal-dijo Julianne, con picardía. Pero al ver la cara de su padre pálida y luego la mirada de "voy a matar a ese chico", decidió cambiar de tema –voy a ver si Satchmo esta listo-
-¡Eli, lo hizo adrede!-exclamo Peter, enfadado.
-por supuesto, sabe que te molesta que un chico se interese en ella-dijo Elizabeth, cómo si fuera obvio…que en efecto, lo era.
-sólo espero que este Neal no sea como Warren-
-tranquilo, Julianne no comete el mismo error dos veces…no es su padre-se burlo Elizabeth, pero eso hizo que Peter riera no que se quejara.
-¿Crees que sea una buena idea que Satchmo este presente?-
-sí, seguro que se porta bien. Además, es parte de la familia. ¿Sabías que los Caffrey tienen una labradora negra?-
-¡Wow! ¿En serio?-
-sí, se llama Bianca. Sería una buena pareja para Satchmo-dijo Elizabeth, divertida. Pero su esposo estaba perdido en sus pensamientos –Peter…-
-¿Cómo paso esto, Eli? Es apenas una niña…-
-no es una niña, Hon. Tiene catorce años ya-
-pero sigue siendo mi princesa-dijo Peter, con un nudo en la garganta.
-nadie dice que dejara de serlo, Honey-dijo Elizabeth, acariciándole el hombro para calmarlo.
Por fin, llego la hora esperada.
Los Caffrey entraron en la casa de los Burke.
Neal le susurro a Julianne que habían traído a Bianca. Y la perrita negra hizo su aparición.
Satchmo la olfateaba curioso. Ella le lamió el hocico.
-parece que se llevan bien-dijo Julianne, muy sonriente.
-sí, cómo nosotros…-dijo Neal, mirando a Julie. Peter lo miro con los ojos entrecerrandos y apretando las mandíbulas, haciendo que el chico riera nervioso.
Después de que todos se presentaran, pasaron directamente a la cena.
-así que…Sr. Caffrey, ¿En qué sector de la policía trabaja usted?-le pregunto Elizabeth, al notar la tensión en el aire.
-soy un detective. Llameme James o Jim, por favor-respondió él, sonriendo.
-claro, y usted llameme Elizabeth o El. Creo que pasaremos mucho tiempo viendonos como para tanta formalidad…-dijo Elizabeth, mirando a Peter que tosió incomodo. Carla soltó un gruñidito.
-sí,…su hijo parece buen chico y eso me agrada-dijo Peter, disimulando una sonrisa.
-gracias-dijeron los Caffrey.
-¿Estoy borracho o tu padre ha dicho algo bueno de mí?-le susurro Neal a Julie.
-probablemente confundiste el vaso de tu padre con el tuyo-le susurro de vuelta Julianne, y ambos rieron.
-¿Pasa algo?-pregunto Carla, seria.
-no, mamá. Lo siento-dijo Neal, tenso.
-está bien, no hay problema-dijo Elizabeth, sonriendo.
-a veces Neal puede ser algo… ¿Cómo decirlo sin que suene ofensivo? Maleducado-comento James.
-¡Papá!-grito Neal, entre enojado y avergonzado.
-¿Qué? Es la verdad. Tiendes a ser muy bocazas, hijo-
-eso no es cierto-dijo Neal, haciendo un mohín.
Los adultos rieron.
-yo creo que sólo es…algo impulsivo-dijo Julianne, seria.
-sí, cómo cierta jovencita que conozco-dijo Elizabeth. Su hija rodó los ojos.
-así que… ¿Agente del FBI?-pregunto Carla, mirando a Peter.
-sí, sección de White Collar-respondio él.
-vaya. Pues mi esposo dijo que era algo así cómo un entrometido, por eso yo creía que tenía un rango…diferente-admitio Carla. Elizabeth se sintió ofendida por eso.
-si todos han terminado, voy a recoger los platos y traer el postre-dijo, molesta. Y se levanto de su silla.
-¿Quieres que te ayu…?-
-no, Peter-
-okey-dijo el Agente, sorprendido por el tono enfadado de su esposa.
Luego comenzaron a comer el helado.
-umh…y… ¿Por qué se decidieron a inscribir a Julie a una escuela privada?-pregunto Neal, intentando entablar una conversación…pero no era bueno en eso e hizo molestar a Peter.
-porque queríamos-dijo Peter, haciendo enfasis en lo de "queríamos".
-oh, claro, claro-dijo Neal, tragando saliva y haciendo una sonrisa nerviosa.
-Peter-lo regaño su esposa –queríamos una escuela dónde no hubiera malas influencias para Jules, entre otras cosas-
-vaya, es la misma razón por la que lo inscribimos a Neal allí-dijo James, rascándose la barbilla.
-y porque no queríamos correr el riesgo de que repitiera un año si lo mandabamos a una escuela pública-agrego Carla.
-¡Mamá!-grito Neal, poniéndose rojo entre el enojo y la vergüenza.
-vaya, coincidimos en algo, Carla-dijo Peter, haciendo un leve asentimiento con la cabeza.
-¡Papá!-grito Julianne, enojada.
-¿Qué? Es la verdad-dijo Peter, ligeramente ofendido.
-no soy tan mala estudiando como ustedes creen-murmuro la chica.
-yo tampoco-dijo Neal.
-nadie dijo que fueran malos estudiantes. Es sólo que Neal prefiere ir a jugar con su amigo Mozzie antes de hacer las tareas de Física-comento Carla.
-eso no era necesario-gruño Neal.
-ni hablar. Julianne odia Historia, hay que quedarse sentado al lado de ella hasta que termine de escribir-dijo Peter.
-¡Oye!-le grito Julianne, fastidiada.
-bien, bien, ya estuvo bien-dijo Elizabeth, soltando un suspiro.
-sí, okey, ¿Y…su hija tiene algún pasatiempo?-pregunto James.
-sí, le encanta escribir historias. Son parecidas a las novelas-dijo Peter.
-interesante, ¿Quieres ser una escritora de verdad cuando seas adulta?-le pregunto, intrigado, a la jovencita.
-quizás-respondio ella, ruborizada.
-a Neal le encanta pintar-dijo Carla.
-interesante, ¿Vas a ser un pintor cuando crezcas?-le pregunto Elizabeth, con simpatía, al muchachito.
-tal vez. Pero primero mis obras estarán en todos los museos importantes-dijo Neal, con una gran sonrisa.
-mientras que no hagas falsificaciones-bromeo James, revolviéndole el cabello.
-paa, no me despeines-se quejo el chico, frunciendo el ceño.
Todos rieron. Y terminaron de comer el postre.
-¿Por qué no les damos a los chiquitines algo de privacidad?-propuso Elizabeth, su esposo la miro aterrado –seguro que no harán nada desubicado-agrego.
-sí, es buena idea. Yo y Peter podemos ponernos al día con nuestros trabajos-dijo James, algo irónico.
-sí, está bien. Neal, portate bien-dijo Carla, dándole un beso en la mejilla a su niño.
-mamá-se quejo Neal, ruborizado. Julianne se mordió el labio para no reírse.
-tú también, Julie, portate bien-dijo Peter, dándole un beso en la mejilla a su niña.
-papá-se quejo Julianne, ruborizada.
Y con Neal, salieron afuera al patio.
Era lindo ver como la pareja de perros jugueteaba en el césped.
-es agradable ver que nuestras familias se lleven bien-comento el chico, abrazando de la cintura a Julianne.
-sí, relativamente hablando-dijo ella, apartándolo con delicadeza.
-¿Estás molesta conmigo?-pregunto Neal, dolido.
-no, no es eso. Es sólo que…no sé, quizás esto esta yendo muy deprisa. No quiero que mi padre te aniquile con sus propias manos o que tu madre haga eso conmigo-
-tranquila, mi madre es más…simpática de lo que parece-dijo Neal, encogiéndose de hombros. Pero lo de que Peter lo matará, sí que lo había asustado.
-okey, y tú tranquilo, mientras no te pongas muy cariñosito enfrente de él conmigo, todo estará bien-dijo Julie, haciendo media sonrisa.
-¿Tu padre es muy…sobre protector contigo?-pregunto él, algo preocupado.
-sobreprotector, posesivo, celoso…cómo quieras llamarlo-dijo ella, resoplando.
-sí, mi madre es igual. Creo que no pueden aceptar el hecho de que estamos creciendo-dijo Neal, haciendo una mueca.
-sí, ¿Sabes? Eso debe ser-dijo Julianne, haciendo también una mueca.
-sólo espero que no seamos una nueva generación de Romeo y Julieta-bromeo el chico.
-jajajaja, no te crees gracioso…pero lo eres-dijo Julianne, sonriendo alegre.
-sí-dijo Neal, vergonzoso -¿Así que te gusta escribir? Nunca me hablaste de eso-
-no se dio la ocasión-dijo Julie, encogiéndose de hombros –tú nunca me dijiste que te gustaba pintar-
-no se dio la ocasión-dijo Neal, imitándola.
-eres tierno, Neal. Eso es lo que me encanta de ti-dijo ella, mirándolo a los ojos.
-digo lo mismo-dijo él, mirándola también a los ojos.
-niños, la familia Caffrey se va, ¡Entren!-grito Peter.
-¡Cinco minutos más, papi!-grito Julianne. Luego se ruborizo y evito la mirada de Neal.
-oye, tranquila, yo también les digo "mami" o "papi" a mis padres-dijo Neal, restándole importancia.
-¿En serio?-
-síp-
-vaya, eso no me lo esperaba. Es que…no sé, me molesta cuando otras personas llaman a sus padres "viejo" o "vieja"-admitió ella.
-sí, yo creo que es cómo una falta de respeto-comento él.
-es cierto, lo es. Eres prudente…eso también me gusta de ti-
-agh…espero que mantengas esa opinión-dijo Neal, sonriendo –de seguro tú eres más prudente que yo-
-mejor no hablemos de eso-dijo Julianne, riendo.
-sí. Okey. Supongo…que te veré el lunes en la escuela-
-síp-dijo Julie, sonriendo. Él la beso en los labios.
-lo siento-se disculpo él, avergonzado.
-no te preocupes. Me encanto-dijo ella, volviendo a besarlo.
-ejem, ejem-dijeron Peter y Carla, cruzados de brazos en el margen de la puerta del patio.
-nos vemos, Julianne-dijo Neal, poniendo una sonrisa nerviosa. Su madre lo agarro de la mano y se lo llevo a la rastra.
-nos vemos, Neal-dijo Julianne, también con una sonrisa nerviosa.
Satchmo y Bianca entraron muy alegres a la casa.
Los Burke se despidieron de los Caffrey.
-después de todo, la pasamos bien…-pensaron nuestros protagonistas, mientras se quedaban dormidos.
Había sido cómo un sueño adolescente.
No era la cita que ambos esperaban tener, pero…la habían pasado genial.
Y el beso final…fue tan…especial.
Pero la aventura apenas comenzaba…
