CAP. 18

UNA TAZA AMARGA COMO LA MUERTE Y UNA DULCE COMO EL AMOR

Aquella noche fue larga, Shion estaba enfurecido, pero se tragaba a cada dos por tres sus palabras pues no era momento de sermones, en cuanto a Saga, les prometió que en cuanto tuvieran noticias dela pelirroja les daría todos los detalles, a grandes rasgos les conto que aquel día en el cual pensaron la joven había muerto, en realidad Kanon y Mascara de Muerte la habían ayudado a escapar.

Afrodita seguía en total silencio, pero en cada dos por tres le lanzaba miradas molestas a Saga, aquello no paso des apercibido para Dhoko, casi por la mañana logro separar a Afrodita del grupo.

_ Sé que algo escondes, eres demasiado traslucido.

_ Pues que no sé qué mentiras quiera decirnos Saga, apenas ayer logre sacarle la verdad a Kanon.

_ Bueno y eso que importa ahora_ Dhoko dio un suspiro._ Ahora ya sabemos que ella está aquí, ya sabemos que está esperando un hijo de Mu, creo que lo demás sale sobrando.

El doceavo se quedó un tanto pensativo, negó con la cabeza, en verdad no estaba de acuerdo.

_ Y todo lo que tuvimos que pasar por culpa de ellos, y por culpa de la terquedad del patriarca, y Mu y sus estupideces.

_ No creo que fuera una total estupidez, digo no es un niño, y ella tampoco, si ese bebe está destinado a llegar lo hará, aunque no sé cómo vamos a manjar ahora esta situación.

_ ¿Cómo que no saben?_ Afrodita se cruzó de brazos_ No me digan que harán alguna genialidad como aquella boda arreglada o vamos a fingir que él bebe es de alguien más para guardar las apariencias.

_ Vamos no seas sarcástico, no me refiero a eso, pero pues dudo que Mu se quiera desentender, bueno al meno sigue al pie del cañón_ Dhoko tomo a Afrodita por los hombros._ Tranquilízate, algo me dice que algo bueno saldrá de todo esto, quizás no del mejor modo pero sé que será algo bueno.

Afrodita no quiso seguir hablando con el viejo maestro de libra, de todos era quien parecía que ya había superado el susto inicial y se la pasaba de lo más tranquilo, eso de quedarse sentado por tantos años viendo el agua caer seguro le habían afectado el cerebro, o quizás ya se estaba poniendo senil. Salio a buscar un café, se sentía un poco cansado y no deseaba que el sueño le ganara, odiaba los hospitales, aparte de que eran lugares estresantes, el café y la comida eran terribles, se acercó a una maquina pero solo había café enlatado, lo odiaba pero era lo mejor que tenía a mano, no quería alejarse mucho.

Fue entonces que noto la presencia de alguien, se agacho para tomar la lata de café y después voleo a mirar, si hacia menos de 30 segundos sentía que sus ojos pesaban, al ver a Sonia solo sentía un profundo enojo.

_ Disculpa, ¿En dónde está Mu? _ La voz y su tono eran distintitos, más dulces.

_ ¿Y para que lo quieres? Te recuerdo que por tu culpa estamos metidos aquí.

_ No fue mi intención, ella entro a interrumpirnos.

_ Hay, por favor literalmente te metiste como una cualquiera a la casa de Mu y lo violaste. Y en lo que respecta a Yared, ella no te hizo nada, no tenías por qué arrojarla… Aunque sabes mejor es que te regreses al santuario y hagas las maletas, dudo que la nueva familia te quiera cerca cuando regresen a casa.

_ ¿Qué familia? ¿La familia de quién?_ Sonia pregunto casi con la voz en grito.

_ Pues cual más va a ser, Mu y Yared, quizás no deba decirlo pero quiero hacerte un favor y ahorrarte la vergüenza, Yared está embarazada, va a tener un bebe de Mu… aunque más que la vergüenza deberías tratar de ahorrare el odio de Mu, pues ese berrinchito tuyo le ha afectado mucho, si algo le pasa a Yared o al bebe, nadie va a perdonártelo, sobre todo él.

El doceavo santo abrió la lata de café y se fue camino a la sala de espera, casi como dando a entender que le haría el favor de no hablarle a nadie de que había aparecido en el hospital, Sonia no le creía, no quería creerle, pero en verdad estaba muy mal parada, aun y cuando había logrado saltarse la autoridad de su Tio Shion, y hacer casi lo que le apetecía, ahora con todo aquel lio, seguro que no podría salirse con la suya.

No fu si no hasta después de media mañana que un médico apareció para decirles que podían verla, claro estaba que Afrodita no espero a nadie y paso al cuarto, pero lo demás estaban en duda, pues no sabían si sería prudente, se quedaron en la sala mirándose como pensando si debían o no entrar.

Yared tenía conectados varios aparatos, la joven al ver a Afrodita se quedó un poco nerviosa, el doceavo santo cerró la puerta.

_ ¿Cómo te sientes? _ Afrodita se acercó y tomo asiento junto a la cama_ Vamos, no tienes que esconderme a mí las cosas, Kanon me conto todo.

_ Les he ocasionado muchos problemas.

_ No te preocupes, bastantes problemas ocasionamos nosotros, así que ya era hora que nos pasaran factura, así que no te preocupes. Así que dime ¿Cómo te sientes?

_ Cansada y adolorida, pero dijeron que estoy bien.

_ ¿Y tú bebe?_ la pregunta de Afrodita fue casi un susurro.

_ Pues, por ahora está bien, pero tienen miedo que quiera nacer antes… Quería ver a Mu y decirle que no se preocupara que estaría bien, pero… _ Yared se quedó cayada pensando en lo que quería decir.

_ Tranquila, no pienses en lo que paso, esa mujer es una loca.

_ Lo sé, pero él estaba con ella, es decir… como pudo hacer algo así y después decir que quiere explicarlo.

_ Bueno digamos que no fue su momento más inteligente, y no es que últimamente haya tenido muchos. Pero pues ahora hay que pensar en lo que viene y pues seguramente Mu querrá tomar parte de ello, es su bebe después de todo.

La joven pelirroja negó con la cabeza, algo que ya se esperaba el santo de Pissis, por lo que no hizo ningún comentario al respecto.

_ Bueno hay algo que me tiene un poco atontado porque ya le di muchas vueltas y simplemente no termina de entrarme en la cabeza, ¿Desde cuándo te llevas bien con el cangrejo?

_ Eso, bueno digamos que hizo muchos méritos para demostrar que en verdad estaba arrepentido por lo que hizo, además soporto varios caprichos míos, como el llevarme al santuario, aunque no fue la mejor idea, esa técnica suya de pasar por el valle de los muertos es aterrador.

_ Pero, ¿Y por qué siempre lo corrías y arrojabas cosas?

_ Es desesperante y terco, además siempre que estaba cerca me daban nauseas, no sé por qué.

_ Entiendo… ¿Y desde cuando te enteraste?

_ Pues fue algo extraño, Cuando pase por la casa de Cáncer ese día, Mascara me pregunto por un extraño cosmos que siempre me seguía, he de admitir que me asuste, pensé que estaba intentando algo, pero cuando me detuvo para tratar de disculparse por lo de aquella vez, él se dio cuenta, he de admitir que si me paso por la mente lanzarme del acantilado, pero Mascara y Saga lo impidieron, me ayudaron a escapar después a Kanon se le ocurrió llevarme a ese lugar y pues lo demás ya lo sabes no pude evitar que se enteraran.

_ Comprendo ¿Pero por qué estás tan mal? _ Afrodita recordaba cómo estaba la joven cuando se enteraron.

_ No lo sé, quizás no soy tan fuerte para estas cosas. El doctor dijo que a veces suele pasar así, pero que en cuanto nazca todo pasara.

_ ¿Y Saga? Digo parece que algo ha cambiado.

_ Lo sé, pero es algo complicado.

_ Está bien, creo que ya son demasiadas preguntas de temas espinosos, pero dime ¿Tu qué crees que sea?_ Aquella pregunta tomo desprevenida a su interlocutora quien puso cara de no saber de qué hablaba._ Vamos ¿No me digas que no has pensado si es niño o niña?

_ Pues yo pienso que es un niño, seguro que lo es porque me ha dado mucha lata.

_ ¿Ya has pensado en nombres? Podrías llamarlo Adonis, seguro será muy apuesto.

_ Afrodita, pero que cosas dices, no voy a llamarlo así, preferiría llamarlo Dante.

_ Vamos Adonis es un lindo nombre, a menos que lo llames como yo, la belleza también se hereda por el nombre y podría ser aspirante a la armadura de Pissis.

La joven soltó a reír al recordar la terquedad de su amigo y como logro salirse con la suya y fastidiarles la vida a las amazonas, si quería llamar al niño Adonis seguro que lo conseguiría de un modo o de otro.

Al final solo Afrodita pudo estar con Yared puesto que no deseaba ver a nadie más, tuvieron que conformarse con la esperanza de que pronto le darían el alta si notaban que estaba estable. En un principio pensaron en irse y solo que uno o dos se quedaran por si algo ocurría pero no lograron ponerse de acuerdo en quien se quedaba y quien se iba, por lo que al final terminaron por quedarse todos. De nueva cuenta Camus, Saga y Mu intentaron sacarle algo de información a Afrodita pero este dejo claro que no les soltaría prenda.

Mientras tanto en el santuario ya se había corrido la voz de que al parecer una joven había pelado con Sonia, todos especulaban que era quizás alguna de las prometidas descartadas que seguro se negaban a la idea de haber sido despachadas de aquel modo, Sonia por su parte, andaba como un fantasma, pues no era un secreto que se había ganado la enemistía de la mayoría de los habitantes del santuario y esta era una perfecta excusa para que se pusieran más en su contra, sumándole que Shion no estaba en el santuario, sabía que aquella joven era la que supuestamente se había suicidado, y que a palabras del aquel tipo amanerado, estaba esperando un bebe, no recordaba haberle notado una barriga a la chica, quizás no tenía mucho tiempo, o quizás era una mentira, que era lo más probable, que aquel dorado le quería tomar el pelo, lo que era algo cierto es que por lo menos Shion sabía que ella y Mu se habían acostado, conocía demasiado bien a su Tio y sabia lo mucho que respetaba la pureza y la castidad, así que a pesar de su vida tan libre, a nadie le constaba que no era virgen, bien podía apelar a que el santo de Aries al haber aceptado el compromiso insistió en hacer validos los derechos de un esposo, y ella inocentemente había aceptado puesto que serían marido y mujer en poco tiempo, sonaba a locura, pero en aquel sitio todo lo parecía, empezando con los muertos resucitados, tenía que pensar bien las cosas, puesto que no pensaba darse por vencida.

Fue una espera terrible y sobre todo tediosa, pues, era muy poco lo que hablaban entre sí, además Dhoko y Shion se alejaban lo más posible de los dorados para hablar entre si siempre a susurros, pero al cabo de algunas horas el medico les dijo que parecía estar bien y que de seguir así al día siguiente la dejarían volver a casa.

De inmediato la interrogante paso a formarse sin palabras entre los presente, ¿A dónde la llevarían?

_ Si no les incomoda creo que lo mejor sería llevarla al lugar donde estábamos_ Saga hablo de con algo de timidez, pues el mismo patriarca le había reprendido por esa acción.

_ Pues si incomoda, y no, no la vas a llevar para allá._ Mu fue quien hablo de inmediato con tono de disgusto.

_ ¿Y ahora qué te pasa? ¿No me digas que quieres que regrese a la casa de Aries? Por qué dudo mucho que ella acepte algo así.

_ ¿Entonces que propones? Porque volver a dejar que la lleves a ese lugar donde cualquier cosa puede pasar y está alejado de todo ni en broma._ Mu dejo en claro que no permitiría que llevaran a Yared de nuevo a las tierras de Poseidón.

_ Pues lo más lógico es que regresara al santuario, y no ira a ninguna de las 12 casas, se quedara en el templo de Athena, ya ha pasado bastante dejándola con ustedes._ Shion hablo con firmeza, pues aun no terminaba de digerir que había sido engañado –de nuevo- por Saga y los demás dorados, eso sin contar que actuaron a sus espaldas – como siempre- solo de suerte no lo mataron –otra vez-

_ Pues tampoco es que tu hayas echo un muy bien trabajo_ Dhoko hablo como no queriendo.

_ Pues mejor ella y yo nos iremos de viaje, además estar en un lugar diferente le va a ayudar a recuperarse, bien podría llevarla a Suecia.

Todos voltearon a ver con malas pulgas a Afrodita, pues seguro que de no encontrar una buena excusa haría su voluntad como era su costumbre.

_ Pues al Santuario no podemos llevarla, eso es más que seguro_ Camus hablo haciendo uso del sentido común_ Piensen un poco, todos creen que está muerta, y llegar de repente con esta novedad de que siempre no murió y encima que está embarazada, creo que no sería prudente.

Aquello sonaba bastante lógico, hasta que de pronto Afrodita dio un grito y su rostro se descompuso en una mueca de espanto.

_ ¿Y ahora a ti que te pasa? No puedes estar gritando en un hospital.

_ Es que Sonia vino la otra vez, y le dije que era Yared y que estaba embarazada.

_ Pescado sin cerebro, ¿Cómo se te ocurrió decirle eso? Seguro ya le ha de haber soltado el chisme a todo el santuario._ Saga quería darle un buen golpe a Afrodita.

_ Tranquilos, dudo que diga nada, después de lo que hizo seguro no querrá meterse en líos, además seguro que nadie le cree, y en cuyo caso quiera abrir la boca Hania seguro que la hará callar._ Mu pensaba en lo más lógico aunque tenía sus dudas, aquella mujer era totalmente impredecible.

Discutieron por espacio de tres horas, aunque fue una discusión bastante bochornosa, pues a cada rato, salían temas demasiado complicados o vergonzosos, decidieron que irían a ver qué era lo que pasaba en el santuario y ya a partir de eso tomarían la decisión, pero al llegar lo que les esperaba era algo para lo que no estaban preparados.

No solo se había corrido la noticia de que Mu seria padre, si no que se decía que el primer santo había ocultado a la madre de su hijo debido al compromiso con Yared y ahora con Sonia, de modo que, algunos lo señalaban como un sin vergüenza y otros estaban intrigados por saber cuándo nacería la creatura.

Debido a esto, Shion decidió que no valía la pena tanto quebradero de cabeza, simplemente se limitarían a traer de regreso a Yared y solamente pedirle a todo mundo que no molestara, esa tarde Sonia se presentó en la sala principal, apenas la vio, Shion ya sentía que le venía una migraña, quería simplemente darse media vuelta y no escuchar nada de lo que ella diría, pero la responsabilidad que hacía años sus padres le confiaron no se lo permitía.

_ Sonia, no sé qué es lo que pretendes, pero no quiero más trucos ni berrinches.

_ Tío no son berrinches ni trucos.

_ Te metiste a la casa de Mu solo para… bueno es algo que no apruebo en los caballeros, mucho menos en mi sobrina.

_ Pue no parece que les preocupe tanto puesto que Mu salió con que tenía esa sorpresita muy bien escondida_ Sonia dijo aquello torciendo el gesto y con un tono por demás ponzoñoso.

_ Mira lo que hizo tampoco lo apruebo y lo que tenga que arreglar con él, será con él.

_ Pues me incumbe, vas a dejar que se haya aprovechado de mí.

_ Sonia, no seas dramática, no se aprovechó de ti, porque tú también consentiste.

En este punto Sonia se echó a llorar, aquel llanto que buscaba conmover a Shion, pero el patriarca estaba decidido a no dejarse manejar.

_ Yo como iba a saber que él solo me quería utilizar, el mismo dijo que igual nos casaríamos, que no tenía sentido esperar, aunque lo quise persuadir de que no era correcto.

_ Sonia, por favor, habrías echo cualquier cosa para amarrar a Mu, además no te creo tan inocente, si fuiste tan ocurrente de buscar trabajo en esos bares, no creo que no conozcas lo que es estar con un hombre._ el llanto de Sonia se detuvo en seco.

_ Como puedes pensar que yo haya estado con otro._ la voz le temblaba y la mente le corría a mil, pues siempre se había fiado de conmover a su tío con su inocencia, aunque la verdad es que desde que pudo había hecho lo que quería y como quería, y tenía bastante experiencia en más de un tema, en fin Sonia ya había visto bastante mundo, pero nunca pensó que Shion se lo echara en cara.

_ Sonia, no voy a obligar a Mu a casarse contigo solo porque te acostaste con él.

_ ¡No me puedes hacer esto¡_ la rabia de Sonia se vio reflejada de inmediato.

_ Nadie está haciéndote nada, en primer lugar tu no tenías por qué estar aquí, que por algún motivo tú te hubieras ganado a Mu y que él quisiera casarse contigo, eso sería otro cantar, pero no quiere hacerlo. Además esta lo que le hiciste a Yared_ Sonia abrió la boca pero Shion de inmediato se adelantó a alzar la voz. _ No importa que no conocieras su estado, no debiste atacarla, por ahora lo mejor es que hagas tu maleta y te vayas, aquí ya tenemos muchos problemas como para lidiar con más.

Shion miro a Sonia desde su altura, por primera vez la joven se daba cuenta que si hasta ahora había hecho casi lo que le apetecía no era porque de verdad fuese que ella tenía el control, si no que había tenido suerte, los ojos se le llenaron de lágrimas, no pensaba darse por vencida, salió tragándose el enojo que sentia.

_ Sí que es necia, pero no entiendo habiendo 12 dorados ¿Porque ensañarse solo con Mu?_ Shaka entro después de que Sonia hubiera salido, al parecer había escuchado algo de lo que había hablado con ella._ No es que quisiera que anduviera de tras de todos, pero bueno hay muchos peces en el mar, por cierto, Afrodita creo que piensa que se quedara con el por qué lo he estado viendo arreglar varias cosas.

_ Pues si quiere preparar que prepare lo que quiera, igual no tenemos ni idea de que haremos.

_ Pues todo esto es un caos, la verdad todo el santuario esta intrigado con eso , pero bueno igual se han estado tranquilos, esperemos que así siga, por cierto ya hable con Hania, al parecer no está interesada en lo del bebe, ¿De verdad cree que sea de Mu?

Ante aquel comentario Shion se puso tenso, la verdad le parecía un insulto, pues Yared no era ese tipo de mujer.

_ No me lo tome a mal, no estoy diciendo que ella hubiese estado por ahí haciendo barbaridades, pero pues ha pasado bastante tiempo con Saga y Kanon._ Shion alzo la mano pidiendo silencio.

_ Shaka la verdad ya no sé qué pensar, sea o no hijo de Mu la verdad ya no quiero saber, ahora solo me importa que eso termine bien, lo demás que sea lo que los Dioses decidan.

Aquella tarde le dieron el alta a Yered como era de esperarse Afrodita fue quien la ayudo, pero al salir dejo claro que no deseaba volver al santuario cosa que sería complicado, también el hecho de llevarla al templo principal o a la casa de Pissis ya que había sido una indicación expresa, no debía subir escaleras y guardar reposo, y como ni en broma se quedaría con las amazonas, muy a pesar de lo que se había pensado la opción más viable era la casa de Aries.

Aquello no estaba en los planes, pero la verdad no era que a Mu le incomodara, al menos por Yared lo que si le incomodaba era Afrodita quien se la vivía como una de esas abuelas locas y neuróticas, cuidando hasta la más mínima corriente de aire, no fuera ser que le hiciera daño, pensaba que si así estaba no quería pensar cuando llegara él bebe.

Pero el colmo fue cuando al atardecer Afrodita llego con un bolso donde llevaba sus cosas y toda la intención de quedarse, alegando que no sabrían cuidar de la joven, cosa que prefirieron no discutirle no tanto porque fuese verdad si no porque Yared realmente no quería ver a nadie.

Aquella noche la pelirroja no podía dormir, en verdad sentía algo extraño volver a la casa de Aries, se sentía como segura pero a la vez triste, no podía sacarse de la cabeza lo que había visto, en esas estaba cuando sintió un vuelco en el estómago, respiro un par de veces hasta que se le paso, a pesar de que Afrodita le había dicho que le llamara así fuera solo por un poco de agua se le hacía exagerado despertarlo solo por algo así, de modo que se puso las zapatillas y fue a la cocina por un poco de agua, todo estaba exactamente igual, incluso en el modo en que dejaban las cosas después de la cena, tomo un vaso y cuando regresaba a la habitación se topó con Mu, por poco y tira el vaso, el santo se adelantó y lo tomo antes de que callera.

_ Tranquila, ¿Te sientes mal?_ como única respuesta ella negó con la cabeza._ Por favor no me hagas esto, si hubiera sabía que estabas embarazada no te habría dejado sola. ¿Por qué no me dijiste nada?

_ Por qué no lo sabía, y después no quise decirte nada, que estuvo mejor, igual en contraste con quien divertirte._ La joven se hizo a un lado para pasar e irse a la reamara, pero el santo de Aries le bloqueo el camino.

_ Yo no encontré a nadie, lo que viste fue… no sé qué fue ni siquiera me di cuenta cuando entro aquí, me has tenido como un loco por la desesperación, primero porque te creía muerta y después por que no hacías mas que estar encerrada sin hablar con nadie, y después ese romance que tienes con Saga.

Ante aquella declaración la pelirroja se quedó muda sin saber que decir.

_ Y me vas a decir que él te tuviera tan abrazada y diciéndote quien sabe que tantas cosas ese día no es indicio de nada.

_ Estaba preocupado y aun así no tienes derecho a venir a decir que tengo algo con Saga cuando no es vedad, que es más de lo que puedes decir tu que no me extrañaría que fuera por ella por lo que evitabas la boda.

_ No me vengas con esas Yared, no sabía que ella existía hasta hace menos de dos meses, ni siquiera sabía que tu existías antes de todo esto.

_ Pues puedes seguir viviendo tu existencia como hasta antes de esto.

En este punto ya ambos no hablaban si no que se estaban gritando Afrodita los miraba desde la puerta de la recamara.

_ Pueden bajar la voz, intento dormir.

_ Tu cierra la puerta que para empezar nadie te tiene aquí pescado_ Mu estaba realmente irritado y el que Afrodita se pusiera a callarlo le venía a irritar más.

_ Oye, no te vengas a desquitar con él.

_ Y tú deja de defenderlo, que siempre hace lo que quiere y más si se escuda tras de ti.

_ Pues a ti que más te da si lo defiendo o no, lo que haga o deje de hacer eso no te concierne.

_ Pues claro que si me concierne, estas embarazada de mi hijo.

_ No creo que te importe, como no te ha importado nada más.

Yared intento irse de nuevo, pero esta vez Mu la sujeto por el brazo y la acerco, de nueva cuenta intento soltarse pero la sujeto con más fuerza y la aprisiono contra la pared, Afrodita miraba la escena, pero no estaba preocupado la verdad sabia para donde iba aquello.

_ Me importa más de lo que piensas, nunca me ha dejado de importar y ahora me importa más y me mata el que me alejes.

Afrodita cerró la puerta lo mejor era dejarlos solos, con algo de suerte terminarían arreglando algo o en su defecto mañana Mu tendría un cardenal en la cara.

A la mañana siguiente Afrodita se le levanto temprano, Yared seguía durmiendo por lo que trato de hacer el menor ruido posible y se encamino a la cocina a preparar algo para el desayuno, en la cocina encontró Mu con la cara entre las manos, evidentemente anoche no le había ido nada bien después de todo.

_ Bueno parece que no tuviste buena suerte._ creo que tu error más grande fue menciona a Saga.

_ Ya no estés molestando, mi error más grande es Sonia, si tan solo no me hubiera descuidado.

_ Sí, no habrías sido violado por ella, pero pues tendrás que superar que fuiste víctima de abuso sexual._ Afrodita tomo la cafetera y la preparo para calentar el agua.

_ Suena estúpido pero así fue.

_No es justo, porque a ti si te viola una sexy mujer y a mí solo me toca ver al amanerado de Afrodita en el vestidor._ Milo llego y ser sentó a la mesa y atrás de él venía Camus.

_ No digas idioteces, ¿Dónde está Yared?_ el undécimo pregunto dándole un codazo a Milo por su imprudencia, a lo que Afrodita le señalo la recamara, indicando que aun dormía.

_ El carnero intento hablar con ella anoche y se le fue todo al suelo, acabaron peleando.

_ No seas insensato Mu, mira que un disgusto puede afectarle al bebe, acaba de salir del hospital._ Camus reprendió al primer caballero quien puso cara de poca paciencia.

_ Por favor podrían bajar la voz, se supone que no hablaríamos de este asunto, imagínense que se enteren que no está muerta, tendré aquí a Hania lista para asesinarme y créeme no deseo a otra loca aquí.

Yared no salió a desayunar, de hecho no quería ver a nadie, ni siquiera a Afrodita, por lo cual el doceavo estaba más que enfadado con el lemuriano.

Estaban las cosas un tanto tensas por lo que Mu decidió salir a despejarse, en verdad las cosas cada vez le salían peor, en esas andaba cuando se topó con Kanon, había salido del hospital un día antes que Yared, pero él no se había enterado con la cabeza tan fuera de lugar como estaba, se sintió un poco mal pues la verdad lo habían dejado un tanto fuera del cuadro.

_ ¿Mu, como estas?, ya me ha dicho mi hermano lo que ocurrió. Siempre a donde la han llevado.

_ Pues querían llevarla a con Afrodita pero por cosas del doctor se quedó conmigo, pero creo que no está muy a gusto ahí_ Mu no contesto la primer pregunta de Kanon.

_ Pues es normal también con nosotros nos mandaba a volar, creo que es cosa de las hormonas o no lo sé, Yared se comportaba muy extraña.

_ ¿Qué es lo que hablan de Yared?_ la voz de Hania resonó al escuchar a los dorados hablar de la "fallecida sacerdotisa"

_ No es nada Hania. _ Mu se pasó la mano por el rostro pues aquello venía a ser la cereza del pastel en sus problemas.

_ A mí no me vengas a decir que no es nada, ¿Ahora que se traen? ¿No pueden dejarla en paz?

_ Hania ya basta, entiende que no es algo que te incumba_ el tono y el modo en que Mu hablaba entre dientes denotaba su fastidio.

_ Que no me mandes a volar, mira ya te revolcaste con la rubia esa, ya salió que tienes una tipa embarazada mínimo respeta que por un momento tuviste una mujer decente a tu lado.

_ ¡No me revolqué con Sonia! Ella se me metió encima, yo no quería nada con ella y no es una tipa es Yared, ella es la madre de mi hijo, le pese a quien le pese, y antes de que empieces, si está viva, no se suicidó, esta vivía y si yo estuve con ella y está embarazada y ese hijo es mío._ Mu dejo a Hania de una piza, se dio media vuelta y se fue hecho una furia, al cabo de un rato ya todo el santuario estaba enterado de aquello, algunos pensaban en pedirle explicaciones al patriarca otros pensaban que seguro Mu se había trastornado con tanto problema.

Kanon estaba con Saga ya le había contado lo del numerito de Mu, pero eso pareció no molestarle a Saga estaba seguro que en esa cabeza de carnero, una idea bastante tonta le estaba dando vueltas, en algún momento tendría que decirle lo que paso en la casa bajo el mar, pero mientras lo mejor era que el carnero se calmara solo y si era lo bastante inteligente dejara de cometer tantas tonterías. Pues después de una merecida reprimenda y el ataque de la culpa Mu estaba tirado en su recamara, solo agradecía que Kiki seguía con Shiriu, ya Hania había querido ver a Yared pero no se lo habían permitido, más que nada porque la pelirroja seguía en sus trece, además que seguro la guardiana no sería nada prudente, aquello era un desastre ahora solo le faltaba que Sonia saliera con que por su estupidez también estaba embarazada, aunque con su suerte era seguro que dentro de poco se daría cuanta que sería padre de dos bebes, no entendía en que momento su vida se había ido al carajo tan pronto.

Al día siguiente y ya valiéndole un rábano pues ya todos sabían lo que pasaba, Afrodita se dispuso a sacar a Yared de la casa de Aries, alegándole que debían prepararse para la llegada de ese bebe y más por su experiencia de que llevarle la contra solo era retrasar lo inevitable, la futura madre cedió por fin, y en menos de lo que pensaba ya estaban en el Rodorio en las tiendas para bebes y a esta excursión se había unido Saga.

_ Pues no podemos hacer mucho pero sería bueno conseguir cositas para nena, no vaya a ser que te equivoques y tengas una niña._ Afrodita miraba unos cuantos trajes que habían comprado en otra tienda, todos eran blancos lo que le parecía aburridísimo.

_ ¿Cuándo te enteraste que sería varón?_ Saga casi se cae de la silla al escucharlo.

_ No lo sé, solo es una corazonada, pero nadie ha dicho si es niño o niña.

_ Bueno con esfuerzo podemos decir que estas embarazada, no se te nota nada, incluso podrías decir que no lo estas.

La figura de Yared era algo curioso porque si bien si se veía un poco más llenita, no tenía una barriga prominente como era de esperarse.

_ Como sea igual no me gusta porque me siento mal casi todo el tiempo y eso me pone de mal humor.

_ Hablando de mal humor, ¿Que paso anoche? Parece que tenían mucho de qué hablar_ Afrodita como siempre soltaba las cosas como quien no quiere la cosa, pero como siempre era algo que tenía bien practicado.

_ No fue nada, solo hablamos y ya nada importante._ Yared no quería tocar ese tema frente a Saga más que nada porque el salió a relucir.

_ Pues para no ser nada importante estaba muy interesado, vamos ¿Vas a dejarlo que se quede contigo y él bebe?_ Yared le arrojo una almohadita que tenía en las manos.

_ No hablamos de nada de eso, solo quería saber por qué se lo oculte y eso es algo que no le incumbe.

_ ¿Cómo el hecho de que estas celosa de que haya estado con Sonia, a pesar de que ella se aprovechó de él?

_ ¡Yo no estoy celosa! ¿Pero como es eso que se aprovechó de él?_ Yared se mostró más interesada en las palabras de Afrodita.

_ Vamos yo no me trago eso de que él no sabía nada, como no te vas a dar cuenta de que te estas tiran… _ Afrodita se apresuró a callarle la boca a Saga quien ya estaba por decir una barbaridad.

_ ¡PUEDES CUIDAR TU BOCA!_ Aquello fue más una orden que otra cosa_ Sí que eres vulgar, y seguro que puede pasar, solo hay que tener maña y esa tipa es seguro que tiene mucho mundo recorrido que se ha de saber la biblia en lo que se refiere a "eso"

_ ¿Maña? No entiendo, ¿Cómo tiene que ver una cosa con la otra?

_ Preciosa, se me olvida que eres muy inocente a pesar de todo, ya te lo explicare después, pero volviendo al tema, Mu no ha estado nada bien, digamos que está mal de la cabeza, por muchas cosas, pero bueno en todo caso, se gentil entiende que está un poco idiota últimamente.

_ ¿Estas abogando por el carnero? Saga pregunto un poco con mal genio.

_ Tú cállate que después me arreglo contigo, y no, no estoy abogando por él._ Afrodita le hizo una seña a lo que Saga dio un bufido, ya sabía que había hablado con Kanon y su pequeño hermano no había podido anticipársele y termino soltando cada detalle.

Aquella tarde al llegar el santuario era un hervidero, todo mundo hacia conjeturas, pero era obvio que muchos esperaban ver a Yared mostrando una enorme barriga dado el tiempo que había pasado desde aquel día hasta ahora, cosa que cuando Marin y Yune vieron a la pelirroja al pasar, no pudieron ocultar su desconcierto al ver que no había tal barriga, pero al ver a Afrodita lanzándole una mirada amenazadora decidieron hacerse las desentendidas y no intentar nada. En la casa de Aries Mu seguía echo un desastre, Dhoko se había dado a la tarea de ver que había pasado por que precisamente fue el quien rego la sal, por decirlo de algún modo, puesto que habían acordado que tratarían de mantener todo lo más discreto posible, pero al ver el estado en el que estaba prefirió no reprenderlo, la verdad en esos momentos nadie estaba para regaños, ni para darlos ni recibirlos.

_ Muchacho, en verdad ¿Cómo es que los lemurianos siempre se meten en tantos líos?

_ Yo no me metí en ningún lio, me metieron, empezando por mi maestro y su ocurrencia de la boda.

_ Y lo del bebe no fue asunto tuyo o me vas a decir que también te obligo Yared, porque lo que vi en la cascada, me decía que tú estabas muy dispuesto._ Mu dio un salto y se puso pálido como la nieve, su mirada se fue directo a los ojos de Dhoko_ Hay por favor, no pongas esa cara, y si, tu maestro ya lo sabe pero tampoco es un tirano porque una cosa es lo que pueda pasar y otra las consecuencias, que en eso si nos sorprendiste te creíamos más prudente.

_ Esto es un atropello, ahora me vas a decir que tenían pensado usar eso en mi contra para la boda.

_ Hubiera sido buena idea pero no, ya te dije tu maestro no es un tirano, así que mejor cálmate y no te hagas el ofendido que en ese caso cualquiera pudo enterarse, no era un lugar muy privado que digamos.

Mu trato de respirar y calmarse, pero se sentía bastante enojado, hasta que de pronto sintió que le daban un golpe en la frente, Dhoko lo miraba con una sonrisa divertida.

_ Vacía la cabeza de una vez, estas pensando tantas cosas que no te dejas sentir._ Aquello le recordó cuando era solo un aprendiz y se desesperaba por conseguir dar con la técnica correcta.

_ Pero que no vez todo_ de nuevo un golpe le cayó en la frente.

_ ¿Que no vas a entender? Cálmate y escucha lo que sientes en lugar de lo que piensas.

En ese momento, escucharon llegar a Yared con Afrodita, Dhoko le guiño un ojo y le puso un dedo en la frente, dándole a entender que tenía trabajo que hacer, acto seguido salió de la habitación, lo escucho saludar y preguntar por lo que traían entre manos, como por impulso se acercó a la puerta y vio a la joven mostrarle un par de zapatitos a Dhoko quien rio al ver que habían elegido todo blanco. En ese momento se sintió en paz, la verdad no entendía bien por lo que tendría que pasar para que poder explicarle a Yared, pero quería ser parte de eso.

_ ¿Y tú que te vas a quedar ahí parado? ¿No piensas decir nada?_ Afrodita saco a Mu e sus pensamientos.

_ Perdona… ¿Porque es todo blanco? ¿No creen que algo azul hubiera estado bien?

_ Ya son dos, así que ya está decidido es un niño._ Saga estaba del otro lado por lo que Mu no lo había visto.

_ ¿Entonces aun no sabes qué es?_ Mu volteo a ver a saga y después a Yared.

_ No pero de todos modos no creo que sea algo que te importe._ Yared solo dio media vuelta para encerrarse de nuevo en la habitación, en verdad las cosas no estarían fáciles, para el primer dorado.

Aquella noche Yared se escapó de nuevo de la cena, algo que Saga les había advertido, pues por lo general siempre era por la noche cuando más cansada y más mal se sentía, aunque a diferencia de cómo estaba en la casa de bajo del océano, bueno no estaba tan mal.

_ Y bien vas a decirnos ya que fue lo que paso ese día o te vas a hacer loco contando el mismo cuento que vienes contado desde hace meses._ Afrodita había aprovechado que Saga y Kanon se relajaron y se quedaron un rato en la casa de Aries para poder preguntarles aquellos detalles, aunque ya sabía lo que había dicho el menor, quería saber que había sido con Saga y ese dichoso romance del cual Mu se sentía tan celoso.

_ Tú no te rindes, ¿Pues que quieres que te diga si ya sabes cómo escapo?

_ Detalles, cuando se enteraron y tú que tenías planeado hacer cuando naciera él bebe, ¿Que no es obvio? No se iba a quedar ahí toda la vida.

Saga volteo a ver a Mu quien solo se encogió de hombros, dando a entender que él no pensaba oponerse a Afrodita.

_ Bien te cuento pero ya deja molestar._ Saga bajo la voz _ Pero vamos afuera, por la noche si no puede dormir escucha y sé que va a enfadarse si se entera. Obviamente se refería a Yared.

*/*FLASHBACK*/*

Los primeros días fueron difíciles, puesto que habían decidido quedarse cerca de la ensenada, Yared había visto parte lo que había sido el funeral, Saga veía que de vez en cuando le hacia preguntas a Mascara y este solo asentía con seguridad, aquello le caía bastante mal, cuando encontró a Mascara de muerte con Yared en brazos pensó lo peor y casi lo mata en ese instante, de no ser porque la pelirroja casi se lanza por el acantilado seguro habrían lamentado dos muertes, pues seguro no se hubiera perdonado tras saber que Mascara no tenia ninguna intención de lastimarla, sino al contrario, estaba evitando que cometiera semejante locura.

_ Kanon, no ha vuelto, ¿Crees que le haya pasado algo?_ Yared estaba preocupada por el ex marina pues había dicho que encontraría un lugar seguro para que se ocultara mientras pasaba todo.

_ Lo dudo muñeca, si aun y cuando su hermano lo quiso matar se las arregló para regresar a fastidiar.

_ No estés sacando la ropa sucia, no creo que tarde en llegar, necesitamos aparecer en la ceremonia, aunque me preocupa que quieren recuperar tu cuerpo. Espero que desistan o nos meteremos en líos, hay muchas cosas ahí y se darán cuenta que tú no eres una de ellas.

_ ¿Y Afrodita y Mu?

_ Tranquila están bien, un poco decaídos pero están bien._ En ese momento Kanon volvió, parecía cansado pero contento._ Hasta que te aparece, ¿Que resolviste?

_ Que genio, si encontré un lugar, esta cerca del pilar del atlántico, funcionara mientras todo esto se calma quizás unos cuantos días.

_ ¿Y es seguro?_ Mascara hablo un poco dudoso.

_ Si pero el acceso es un poco difícil, estaba pensando que usaras tu técnica, así nos sería más fácil._ Kanon pensaba en la técnica del valle de la muerte, pero de inmediato Mascara de Muerte se negó, quizás por el hecho de que era una técnica para encerrar al enemigo en aquella dimensión.

_ Yo puedo abrir un portal pero tendrá que ser en algún lugar que no sea visible para nadie.

_ Si tus portales parecen fuegos artificiales._ El santo de cáncer se quejó pues eso les vendría a complicar las cosas.

_ Yo sé de un lugar: es en el bosque._ Kanon volvió a hablar.

_ ¿Pues que tú conoces todo aquí o qué?_ Mascara de muerte torció un gesto pues parecía que esos dos se las ingeniaban para lo que sea.

_ Pues más o menos, eso de no tener mucho que hacer tiene sus ventajas. Esperaremos a la noche y nos iremos.

Y así fue como paso, pero al llegar al lugar las cosas no salieron como esperaban, al cabo de una semana Yared comenzó a sentirse enferma por lo que no estaban seguros de que le ocurría, Saga y Kanon se dejaban ver cada que podían en el santuario, pero Mascara se alejó mucho pero a nadie pareció importarle siempre había sido un personaje siniestro un tanto solitario, uno de esos días Saga regreso a ver a Yared, había dejado a Kanon descansando, en verdad que se estaba malpasando y no sabía en qué momento, pues cada vez estaba más cansado, al llegar encontró a Yared sentada en el jardín de corales, ella también estaba un poco más delgada, había estado comiendo cada vez menos, y a veces pasaba mucho tiempo dormida, pero aun así seguía notándola muy linda y con cierto brillo.

_ ¿Cómo te sientes? Ya superaste el mareo que te daba el cielo de agua_ Saga se acercó a lo que la joven negó con la cabeza._ Que mal, necesito que te sientas bien para poder sacarte de aquí sin que te pongas mal al cruzar por el portal.

_Espero, la verdad es un poco extraño aquí, a veces se ven sombras.

_ Seguro son ballenas, o algún pez grande, no está muy alto la verdad quizás algunos 50 pisos, o algo así, si te pones a observar te das cuenta de que puedes ver muchos peces y cosas así.

_ ¿Me pregunto por qué no se caen?_ Yared pregunto con un poco de preocupación, era obvio que pensaba en lo que pasaría si se caía una ballena de allá arriba, Saga soltó una carcajada al ver aquella expresión, pero pronto dejo de hacerlo cuando vio a la pelirroja llevarse la mano al pecho y conteniendo las náuseas.

_ Esto no me gusta, mejor vamos adentro eso de estar mirando el agua en el cielo no ayuda.

Yared asintió y dejo que la llevara dentro, pero apenas estuvieron dentro de la casa, en lugar de dejarla que subiera a rescostarse, Saga la abrazo, aquello le pareció extraño, Saga siempre había sido muy atento y hasta cierta medida cariñoso con ella, pero en ese momento aquel abrazo era algo diferente.

_ Saga… ¿estás bien?_ Yared pregunto con timidez pues parecía que el tercer guardián no tenía la más mínima intención de soltarla.

_ Sí, pero quisiera que supieras que me hubieras tomando en cuenta, antes de pensar en arrojarte al vacío.

_ Lo siento, es algo difícil de explicar, no quería preocuparte a ti ni a nadie._ El mayor de los gemelos se apartó un poco para mirar a Yared, se inclinó lentamente para poder besarla a lo que rápidamente ella se apartó.

_ ¿Qué pasa? solo quiero una oportunidad, sé que han pasado muchas cosas, pero no te pido que me ames de inmediato, pero al menos déjame ganarme ese lugar.

_ Saga por favor, solo… solo necesito descansar._ Sin decir más la joven se fue a la recamara de arriba dejando a Saga un poco confundido.

La noche llego, Yared se había quedado dormida, casi en cuanto había subido, sintió un movimiento en la habitación, aquel cielo liquido le jugaba pésimas pasadas, entre las ballenas nadando y su preocupación por que de pronto un pulpo le cayera en la cabeza, se dio la vuelta para volver a dormir pero apenas se disponía a cerrar nuevamente los ojos se topó de frente con Saga, no sabía desde cuando estaba acostado con ella en la cama.

_ ¿Te desperté?_ El tercer dorado pregunto sin abrir los ojos.

_ ¿Se puede saber qué hacer en mi cama?_ Yared pregunto lo más calmada que pudo.

_ Bueno, no pensé que te molestaría.

Saga abrió por fin los ojos y paso el brazo por la cintura de la joven quien sintió un escalofrió, pensó que Saga la abrazaría de nuevo pero en su lugar se colocó sobre ella, la miro por un largo momento y después le acaricio el pelo.

_ No sé, que hay de malo en que me permitas mostrarte el tipo de hombre que soy, o es que acaso le has tomado más cariño a alguien más, quizás a Camus o a Mu.

_ Por favor, solo déjame tranquila._ Ella empujo a saga para salir de la cama pero apenas si pudo ponerse en pie saga la sujeto de nuevo._ Que te estoy diciendo que me dejes tranquila…

En ese momento el suelo bajo sus pies se movió y todo se volvió borroso, al poco cuando su visión volvió a ser clara, vio a saga sujetándola y poniéndole un paño fresco en la frente, tenía una expresión preocupada y la piel pálida.

_ ¿Cómo te sientes? _ Saga le paso la mano por la mejilla acariciándola con los dedos, ella un sentía algo de debilidad, él la tomo por la barbilla y la beso, Yared sentía que su cuerpo no era suyo, alzo una mano para tratar de apartar a saga, pero él la tomo y entre lazo sus dedos con los de ella, hasta que de sus labios paso a su cuello, ella recordaba lo que había hecho con Mu, sus besos, sus caricias, su calor, su piel.

_ Basta… _ Saga no parecía dispuesto a obedecer, tomo a la joven por la cintura para acercarla a su cuerpo, Yared no sabía qué hacer, aun se sentía mareada, su cuerpo comenzó a temblar.

_ Lo siento, me deje llevar, no te preocupes no quiero asustarte._ Saga se apartó en ese instante, ella se cubrió el rostro con las manos y comenzó a llorar, el guardián de la casa de Géminis sintió una punzada de culpa, no quiso decir nada pues quizás solo terminaría por empeorar las cosas salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí.

Mascara de muerte apareció a la mañana siguiente, Yared de nueva cuenta seguía mirando al agua sobre su cabeza, al parecer le seguía intrigando el que las ballenas no se fueran de ese lugar, aunque a Mascara le gustaba asustar a la pelirroja diciéndole que no eran ballenas si no tiburones y que seguro un día de aquellos vería como se merendaban algún pez, ese día el italiano se quedó mucho rato hablando con ella.

Por la tarde y sin esperarlo, Mascara llego y le dio un golpe en la cabeza a Saga, aquello le vino a hacer hervir la sangre.

_ ¿Y ahora qué te pasa a ti?

_ Pues en primera la venganza si es dulce y en segunda que te lo mereces por abusivo._ De inmediato el griego entendió por dónde iba aquello y su enojo dio paso a la vergüenza.

_ En mi defensa he de decir que yo no fui un animal como tú.

_ La asustaste y punto, que igual te envidio, pero por favor déjala tranquila es lo mejor que puedes hacer ella no quiere saber nada con los hombres, además, recuerda que está comprometida.

El cuarto dorado echo a reír por la ocurrencia, algo que no le hacía la menor gracia a Saga, más que nada porque al haber escapado de la boda quería decir que ese compromiso estaba anulado, pero ahora le había dado la duda de que quizás la joven no estaba escapando de Mu sí no de algo más. Pasaron algunos días, en los que Mascara seguía hablando a media voz con la joven en algún momento Saga vio a su hermano dándole un frasco de pastillas a escondidas, aquello le venía dando mala espina, intento que Kanon le dijera lo que estaba pasando pero solo le dio evasivas, incluso cuando le comento lo de las pastillas, dijo que le había dicho que tenía dolor de estómago que no era nada serio, aquello solo termino intrigando más a Saga, pues aparte de que la joven no mejoraba, si no que parecía estar peor.

Pasados algunos días, Yared pareció dejar en el pasado lo que había ocurrido, y Saga prefería desentenderse y no hacer caso a Mascara quien cada que lo veía cerca le hacía alguna seña dándole a entender que lo tenía vigilado, pero aun y cuando el tercer guardián le había repetido que Yared no quería nada con nadie, él estaba dispuesto a correr el riesgo e intentar hacerse un lugar frente a la joven, aun y cuando quizás ella lo mandara por la coladera.

Ese día Yared estaba intrigada, había estado mirando el cielo de agua pero ninguna ballena estaba por ahí, aquello tenía preocupada a la joven, pues decía que quizás tal como decía Mascara de muerte, un tiburón se las había comido.

_ No creo que un tiburón se coma a una ballena, quizás a una bebe, pero igual lo dudo, quizás ya se sea su tiempo de emigrar_ Saga la miraba como daba vueltas por todos lados tratando de ubicar entre el agua alguna figura.

_ No pudieron irse de la noche a la mañana, las habríamos visto_ Saga solo se encogió de hombros, aquello le pareció gracioso por que en verdad las ballenas no iban a avisarle a nadie que estaban planeando hacer un viaje.

De pronto una sombra apareció de inmediato Yared se la señalo a Saga, pero este noto algo extraño, aquella sombra no era tan grande como las otras, quizás era una ballena bebe o algún otro tipo de pez, la joven siguió mirándolo cuando de pronto una sombra más grande apareció casi de la nada y golpeo a la pequeña, fue una fracción de segundo quizás, hasta que de pronto el agua comenzó a teñirse de rojo.

Saga miraba un poco indiferente aquella mancha de sangre que se extendía en el agua, en verdad que no pensó que de verdad aquello pudiera pasar, de pronto Yared se arrojó a sus brazos llorando, en verdad aquello la había perturbado, la sangre duro poco menos de media hora antes de que la corriente marina la disolviera, pero el cadáver de la ballena duro un buen rato sobre ellos antes de que la corriente la arrastrara también. Yared no había querido que Saga se alejara de ella, en verdad la muerte de esa ballena la había entristecido, él no tenía inconveniente en quedarse con ella, ya para la tarde casi por la noche, la joven tomo un baño y se acostó, pero no podía dormir, Saga se quedó ahí no le veía sentido dejarla sola, mucho menos porque de nueva cuenta Kanon estaba muy cansado y seguro no se aparecería, la pelirroja se dejó caer en la cama Saga la miro, en verdad ¿Cómo esperaban que no la deseara si se ponía esa ropa? Traía puesto una camisa larga y un short, bueno además de que era muy linda también su forma de ver el mundo y esa facilidad con la que le llamaba la atención cada pequeño detalle, aunque claro estaba el asunto de la edad él le venía a doblársela aunque claro estaba no es que pareciera un anciano, ni siquiera Shion lo parecía, quizás ella no sabía que ya estaba en los cuarenta incluso Kanon que en ocasiones parecía un muchacho con sus ocurrencias, quizás eso era lo que lo diferenciaba de Mu, si le hubieran dicho que le habían buscado una esposa no habría rehuido del modo como el primer dorado lo había hecho, él ya era un hombre bastante maduro y el joven lemuriano apenas si había llego a plenos veintes, bueno también estaba el asunto de que eran personalidades muy opuestas, cuando el niño de no más de 10 años estaba ocupado entrenándose como caballero, él y Aioros ya andaban de juergas, incluso cuando tomo el lugar del patriarca había hecho de las suyas, en esas estaba pensando y recordando, cuando sin saber cómo una cosa llevo a la otra y de pronto se sorprendió pensando en toda la clase de cosas que había aprendido con el tiempo y que podría hacer con la joven pelirroja, aquello le subió el calor y de un salto se levantó de la cama y se encamino al baño, se sacó la camisa y se echo agua fría en la cara y en el pecho, se reprendió mentalmente, no era el momento de pensar en esas cosas.

_ ¿Saga estas bien?_ Yared lo miraba desde la puerta._ ¿Te sientes mal? Tienes la cara roja, ¿Tendrás fiebre?

_ No, no es ese tipo de fiebre._ el griego se recargo en la pared para contemplar a la joven, esa expresión que tenía en el rostro le encantaba, le hacía pensar en cómo sería si la tuviese en la cama haciéndole el amor de las mil maneras que conocía, de nuevo se reprendió, aquello le estaba ganado.

Yared se acercó para tocarle el rostro y comprobar que no tuviera fiebre de verdad, a lo que le griego sin miramientos la tomo por la cintura y la acerco a su cuerpo, ella pudo notar su calor y su respiración pausada, su mirada fija.

_ Eres muy cruel, sabes que me traes demasiado, que me estas volviendo loco y me rechazas.

_ No entiendes, hay muchas cosas que no sabes y…_ Saga la tomo por la barbilla y la hizo mirarlo.

_ Entonces dímelas, déjame entender, pero también déjame mostrarte lo que puedo ser para ti.

Como respuesta la joven lo aparto y dando media vuelta se fue a subir a la cama, tenía el corazón acelerado y las manos le temblaban, sentía que la sangre le había subido a la cara, trataba de controlarse pero la respiración se le agitaba cada vez más, era extraño no sabía por qué no podía quitarse de la cabeza las escenas de cuando dormía con Mu. En esas estaba cuando noto a Saga justo detrás de ella rodeándola con los brazos y sus manos acariciando sus muslos, aquel contacto la hizo estremecerse de un modo que no había sentido desde hacía tiempo, el tercer santo percibió aquello y como si hubiera sido una invitación y continuo, aquel contacto tenia confundida a la joven pues, sabía que no debía y en verdad no quería saber nada al respecto de estos asuntos, pero no podía evitar disfrutar aquel contacto.

Con mano experta Saga no tuvo ningún problema en desnudar a la joven en un abrir y cerrar de ojos, mucho menos en encontrar el punto exacto en el que la joven se estremecía con el más mínimo rose, como los quejidos de placer de ella inundaban el ambiente y como se aferraba a las sabanas, quizás debía esperar y prepararla un poco más, pero en ese momento escucho como escapo un gemido de los labios de ella, quizás se asustaría si era como él pensaba, no le tomo más de un instante, la sujeto por la cintura y en un movimiento la joven se estremeció al sentir como Saga se apoderaba de ella, pero el santo de Géminis se quedó inmóvil, ella respiraba entrecortadamente, esperando el momento en el que el comenzara a moverse, pero no pasaba el seguía dentro de ella, le rodeo la cintura y acaricio su vientre.

_ Estas embarazada_ Saga lo dijo en un susurro a su oído_ Y este bebe es de Mu sin duda.

Yared asintió y comenzó a llorar, lloraba por lo que estaba pasando, porque en esas circunstancias Saga le mencionaba al padre del bebe que llevaba en el vientre, la abrazo pero aun en ese momento aún seguía en esa intima unión, esta vez era Saga quien respiraba entrecortadamente y le temblaban las manos, como si no supiera que hacer, en ese momento la pelirroja tomo el control, y comenzó a moverse, Saga intento pararla, pero fue como parar la lluvia con las manos, al poco de nuevo tomo el control ahora consiente que ella también deseaba aquello, puso a la joven boca abajo sobre sus manos, sujeto sus caderas para levantarlas y continuar, pero al poco ella se dejó caer sobre la almohada entregándose, el miraba su perfil entre los hilos rojos de su cabello, su piel empapada de sudor, en verdad quizás aquel bebe era un accidente de una sola vez, pues era evidente que Mu no le había enseñado gran cosa, deseaba verla en aquel estado, de modo que cambio de postura, levantando una de las piernas de ella y así ella quedara recostada de lado sobre la cama, Saga sentía que ella pronto llegaría al final de modo que la abrazo para prepararla, a lo que la joven le rodeo el cuello con los brazos, al sentir el orgasmo de ella Saga comenzó a moverse aún más, ella no podía soportar aquel ataque de placer que sentía invadiéndola y sin poder controlarse grito de puro placer, un nombre escapo de sus labios, pero no fue el del tercer dorado.

El mayor de los gemelos estaba sentado en el borde de la ventana, solo se había vuelto a poner los pantalones, miraba a aquel tiburón dar vueltas en busca de nuevas presas, Yared se acercó con timidez, traía puesto solo un camisón y con nerviosismo estrujaba el dobladillo.

_ No tienes que disculparte, no has hecho nada malo._ Saga no necesitaba verla para saber que estaba nerviosa._ ¿Por qué quisiste continuar si aún piensas en él?

_ Sabía que tú lo deseabas.

_ Eso no fue lo que te pregunte, pero en todo caso, una mujer para quitarme las ganas créeme que se dónde conseguirla, no necesito seducirte, lo que quería era que tu quisieras estar conmigo, se perfectamente que en los meses que vendrán quizás vas a desear hacerlo o puede que lo odies, pero eso no importa, así como no me importa de quien sea tu hijo, siempre que quieras estar a mi lado, pero si tú quieres a Mu a tu lado, bueno eso es algo en lo que no puedo meterme.

_ Lo siento Saga, es solo que estoy muy confundida, todo esto es muy difícil y al menos me conforta saber que no obligaran a Mu a estar con alguien que no quiere.

_ Me parece un modo muy infantil de pensar, pero aun te falta mucho y este embarazo no te dejara pensar cómo debes, quizás después cuando todas las cosas caigan en su lugar podremos ver un mejor panorama para todos._ Saga la abrazo y con toda naturalidad la beso en los labios. _ Ahora solo me queda arreglar cuentas con esos dos que no debieron ocultarme estas cosas.

_ Tampoco deberías besarme.

_ Lo sé pero no puedo evitarlo, aun me atraes mucho._ Saga intento besarla de nuevo pero ella se soltó del abrazo y retrocedió unos pasos.

_ Lo siento, creo que he cometido demasiados errores.

Obviamente Saga no les conto los detalles a su hermano y a Mascara de cómo se enteró del embarazo de Yared, aquello no era necesario, pero conforme pasaban los días la pelirroja iba poniéndose peor y era menos el tiempo que elegían pasar lejos de ella, algunas noches no logran dormir pues la joven pasaba con dolores que no lograba mitigar con nada, Saga quiso llevarla a otro lugar y que la revisara un médico pero ella se negó, no deseaba abandonar ese sitio.

*/* FIN DEL FLASHBACK*/*

_ Maldita copia barata_ Afrodita estaba muy enojado, durante todo el relato había estado mordiéndose las ansias de golpear a Saga.

_ En todo caso no era necesario que dieras tantos detalles_ Mui lo miraba cruzado de brazos.

_ No pareces molesto a decir verdad, o ¿Es acaso que prefieres que me quede con Yared y él bebe? porque honestamente no me parece mala la idea de ser padre.

Mu tomo a Saga por la camisa dejando ver por primera vez su enfado.

_ Es mi hijo y no creas que dejare esto así, amo a Yared, te guste o no veré le modo de arreglar las estupideces que cometí.

_ Al menos aceptas que cometiste el error ahora está en que harás para que te perdone, porque por lo que he visto ya te ha dado carpetazo._ Saga hablaba con tranquilidad como si todo aquello le tuviera sin cuidado.

_ Eres odioso, pero bueno a todo esto si tú te enteraste así… ¿Cómo diablos se enteró Mascara de muerte?

Ante la pregunta de Afrodita, Mu compuso una cara de espanto y su piel paso a tener un tono pálido casi como un papel.

_ No, ni siquiera lo piensen, eso digamos que fue una casualidad, Mascara quería dejar las cosas bien con ella antes de la boda, obvio serian vecinos y tendría que verle, pero cuando ella se asustó dejo notar el cosmos del bebe más claramente, y después el cangrejo lo confirmo sondeando el cosmos de Yared, digamos que el enterarse de que está embarazada un día antes de la boda la puso muy nerviosa por eso quiso tirarse al vacío.

Esa explicación dejo más tranquilos al primer y doceavo santo, pero seguían viendo mal a Saga por lo que les acababa de contar aunque Mu tenía sus reservas, no creía que Saga les hubiera contado aquello tan a la ligera de haber sido cierto.

Yared salió de la recamara, odiaba sentirse así por las noches, la casa estaba vacía, seguro habían ido a algún lado o a tomar un baño, le tenía un tanto sin cuidado, se fue a la cocina a buscar un poco de agua aunque incluso el agua le daba nauseas en ese momento, de haber sabido lo que le esperaba seguro no se habría pensado en acostarse con Mu.

_ Para estar embarazada, no lo pareces, ¿Estas segura que si es de Mu?_ Sonia estaba mirando a Yared desde la puerta de la cocina.

_ Eso no te importa_ La lemuriana tardo un momento en reconocer a la ojiverde, aunque en verdad se sentía tan incómoda que le importaba poco.

_ Pues claro que me importa, no quiero al bebe de cualquier otro, ya bastante es que debe quedarme con el niño de otra solo porque eres de la misma sangre que Mu y Shion.

_ ¿Qué tu qué? Estas loca, es mi bebe.

_Por favor niñita, a mi tio Shion le interesa tanto el linaje que debieron buscarte para que le dieras un bebe a Mu, pero la verdad que eres una fastidiosa, tener que hacer tanto drama para que te dejaras embarazar y después tu bromita del suicidio.

_ ¿Y tú qué? Tienes que perseguir hombre para que quieran algo contigo, seguro debes darles asco._ aquel insulto por parte de la pelirroja logro incomodar a Sonia pero esta volvió ponerse en su papel.

_ ¿Por favor de verdad creíste que Mu es soltero? Todos sabían de qué iba esto, él y yo tenemos mucho tiempo casados, pero ese maldito linaje, se tuvo que hacer todo este cuento, pero bueno en cuanto nazca el niño ya no te vamos a necesitar, y por fin podremos seguir nuestras vidas como antes.

_ Eres una mentirosa, y una cualquiera. Quizás Mu y Shion se han de haber metido en ese cuento que dices, pero no Afrodita, mucho menos Saga y Kanon,

_ Afrodita, es quien más nos ha ayudado, es algo por lo que le estoy infinitamente agradecida, enserio que ganarse tu simpatía, eres una mocosa, apenas si se portó bien contigo tú le creías todo, y en cuanto esos gemelos, ¿Si has sabido que uno fue el que mato mi tío hace mucho tiempo? Te dejo el resto pequeña, pero mira tú único trabajo es traer a ese niño al mundo y después largarte por donde viniste.

_ Pues tanto te interesa que por poco y pierdo a mi bebe cuando me arrojaste por la escalera.

_ Por mí que no llegara, ya te dije este cuento es cosa de Shion por mi tu jamás hubieras venido aquí y jamás te hubieras metido con mi esposo, pero aquí son tan anticuados que se les ocurrió este drama, que si alguna ventaja tiene es que yo no tengo que pasar por el embarazo. Bueno al menos puedes irte haciendo a la idea de que no debes encariñarte de ese bebe, porque en cuanto nazca te lo van a quitar. Y no me agradezcas, solo quiero evitar más complicaciones.

Sonia se fue dejando a Yared muy inquieta, todo aquello le venía a dar vueltas en la cabeza, pensaba y trataba de ver todo lo que había pasado desde que llego al santuario, muchas cosas comenzaron a parecerle lógicas, el por qué Mu seguía acostándose con ella a pesar de que el insistía en que no quería casarse, la amabilidad de Afrodita, y el que Mascara de muerte y los gemelos hayan querido impedirle que se arrojara del acantilado, todo cobraba un sentido diferente.

Casi a media noche los tres dorados habían regresado, Afrodita se extrañó al intentar entrar en la recamara y encontrarla cerrada por dentro, prefirió dormir en el sofá pues no deseaba despertar a la joven, quizás sin darse cuenta había puesto el seguro y se había quedado dormida, sin saber que ella seguía despierta, el veneno que Sonia había clavado en l mente de Yared estaba haciendo efecto y era cuestión de tiempo para saber si la sobrina del patriarca obtendría lo que quería con aquella mentira.

Hola soy Madaraki.

Mu trata de nuevo de hablar con Yared, pero las mentiras de Sonia la tienen en un caos interno, y la llegada del bebe se adelanta de un modo por demás crítico y la hora de la verdad llega, las cosas no volverán a ser igual.

El próximo capítulo.

Alianza de oro y hielo