Advertencia: Este capítulo contiene castigo corporal, si a usted le molesta esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.
Capítulo 6: Pequeña travesura
Era un bello día en Nueva York, un viernes.
Las clases escolares habían terminado por esa semana.
Matthew suspiro, feliz. Cómo le encantaba vivir con los Burke, con Zachary y Rachel como sus padres, y Wanda y Walter como sus hermanitos. Y claro, no olvidemos a la hermosa Leia, una hermosa y amigable Husky Siberiana.
-¿Cómo la llevas?-le pregunto Julianne, sentándose a su lado en la banqueta que había en el patio delantero de la casa de su tío Zach.
-bien, muy muy bien-aseguro él, sonriendo.
-me alegro-
-¿Y tú, cómo vas? ¿Qué tal las cosas con Neal?-
-¡Ja! Mozzie te contó, ¿Eh?-
-sip-dijo Matthew, riendo.
-pues Neal y yo ahora somos novios-dijo ella, muy orgullosa.
-eso es fantástico. ¿Se puede saber la razón?-
-pues tú, tontito-
-¿Qué?-le pregunto, sin entender.
-cuando pasó eso contigo, hace tres semanas,…Neal y yo…bueno, digamos que fue como un "llamado de atención", ¿Sabes?-le explico ella, él seguía con la misma cara de confusión –a veces, podemos perder a nuestros seres queridos en un abrir y cerrar de ojos. Y podemos no haber dicho o no haber hecho las cosas que deberíamos haber hecho o dicho. Por eso hay que vivir la vida como si no hubiera un mañana, ¿Compredes? Como si hoy fuera nuestro último día-
-wow, eso es cierto…-dijo Matthew, pensativo.
-sí, Neal me lo explico así. Y a decir verdad, estuvo realmente muy teatrero...creo que Tom es mala influencia-bromeo Julianne.
-jajá, tal vez. ¿A eso se debe ese hermoso collar?-dijo Matt, señalando el collar blanco con un dije rosado en forma de corazón.
-jejeje, síp-dijo ella, riendo, nerviosa.
-eso es muy tierno-
-sí, sí que lo es. Papá se sintió tan celoso y orgulloso a la vez. Nunca lo había visto así, ni siquiera con Warren-
-eso suena bien-admitió Matthew, sonriendo.
-lo sé-dijo Julie, sonrojada –yo le regale un moño…una pajarita-
-¿Neal usando una pajarita? Eso tengo que verlo-se burlo Matthew, su prima le dio un codazo.
-dijo que le había encantado, esas fueron sus palabras. ¡Y nos besamos enfrente de nuestros padres! ¡FUE UN SUEÑO HECHO REALIDAD!-exclamo ella, muy feliz.
-vaya, me alegro por ustedes. La pareja perfecta del año-dijo él, bromista.
-gracias, Matt. Sabes que eres muy importante para nosotros, ¿Verdad?-
-sí, para todos-
-exactos, para todos-
-a veces desearía no ser tan importante-dijo Matthew, sobándose el trasero.
-¿Neal te pegó otra vez? ¡Lo voy a matar!-grito Julianne, fastidiada.
-no, tranquila. No fue él. Fue tu tío-dijo Matthew, ahora él riendo nervioso.
-Matthew Kodi Burke, ¿Qué hiciste?-le pregunto su prima, molesta.
-nada…-
-Matthew-
-okey, es sólo que…esa noche no tenía sueño, quería chatear con…alguien-
-con Lilah-afirmo Julianne, riendo. Y causando que su primo se pusiera colorado de la vergüenza.
-sí…y papá se enfado porque no dejaba el celular en paz. Me lo dijo por tercera vez y me dijo que si me veía otra vez con el celular, me iba a ir a dormir con la colita calentita. Y Julie…yo no tengo cinco años-se quejo él, cruzándose de brazos y haciendo un mohín.
-la misma excusa de siempre-dijo ella, riendo.
-y ya sabes, yo no le hice caso. Así que, sí, me dio unos cuantos azotes y me calmo hasta que me dormí-dijo Matthew, terminando con un resoplido.
-pero…lo quieres, ¿Verdad?-
-por supuesto que sí, que me castigue no cambia nada. Él es buen padre, es el padre que debí tener desde un principio-confeso él, con honestidad.
-eso es bueno saberlo-dijo ella, sonriendo satisfecha.
-sí, umh…-dijo Matthew, sacando el celular porque acababa de recibir un mensaje –debo irme, ¿Si? Nos vemos después-le dijo Matthew, dándole un beso en la mejilla.
-está bien, ¿A dónde irás? ¿A ver el atardecer con alguien especial? ¿Con Lilah, quizás?-le pregunto Julianne, con picardía.
-ya quisieras. No, es…un problema con los chicos. No te preocupes-mintió Matthew.
Luego se fue. Ella se encogió de hombros y volvió a su casa.
-¡Por fin, Matt!-exclamo Tom, riendo burlón.
-sí, sí, muy gracioso, Tommy, en serio-dijo Matthew, haciéndose el enfadado.
-bien, amiguitos, aquí están nuestras identidades falsas. Gracias a mí…-dijo Mozzie, comenzando a presumir.
-a nosotros-lo corrigió Thomas, ofendido.
-sí, okey, gracias a nosotros-dijo Mozzie, frunciendo el entrecejo –pero yo soy un genio-agrego, muy arrogante.
-¡Oye, genio, fue mi idea!-se quejo Tom.
-sí, pero yo hice todo-
-¡Conmigo!-
-Tom, Moz, por favor-dijo Neal, resoplando.
-perdón-murmuraron los dos adolescentes.
-a ver…esta es la tuya, Matt-dijo Tom, pasándole su carnet falso.
-¿Curtis Hagen? Bien-dijo Matthew, mirándola y encogiéndose de hombros.
-yo soy…Nick Halden. Gusta, gusta-dijo Neal, dando saltitos.
-soy Dante Haversham-dijo Mozzie, sonriendo.
-y yo Bonnie Sixteen. Me encanta-dijo Tom, sonriendo con maldad.
Y los cuatro pequeños traviesos pusieron en marcha su imprudente plan.
Entraron en aquel bar tan misterioso y apestoso.
-esto es tan cool-dijo Matthew, asombrado.
-esto es Thomastisco-dijo Tom, sonriendo alegre.
-es genial-dijo Neal, súper alegre.
-hay lugares mejores-dijo Mozzie, tapándose la boca.
Ellos empezaron a beber Coca Cola. Neal se puso a fumar un cigarrillo que le habían invitado y luego también Matthew.
En eso, llego… ¡PETER!
-¿Qué estás haciendo, niño?-le pregunto, furioso, a Tom.
-drogándome-le respondió Tom, bromista. En eso, siente que necesita vomitar y le ensucia los zapatos al Agente Burke.
-¡Bff! ¡Qué día! Ve al auto-dijo Peter, dándole sus llaves. El chico obedeció de inmediato.
-tío Peter, no te enfades…sólo no te enfades-dijo Mozzie, asustado.
-¿Sabes, Theodore? ¡Me encanta el método tuyo y de Tom! Hecha la ley, hecha la trampa-dijo Peter, muy molesto.
-no fue su culpa, no solamente…-
-ve al auto con Tom, presiento que necesitará ayuda-
-pero, Suit…-
-¡Ve, Mozzie!-le ordeno, enojado. Mozzie dio un pisotón y se fue.
-oh, oh. Houston, tenemos un problema-advirtió Matthew, viendo que su tío Peter se acercaba como un toro a punto de embestir.
-¡¿Qué te has creído, mocosuelo?!-le grito Peter, furiosisímo, a Neal. Mientras le quitaba el cigarrillo y lo tiraba al suelo.
-jajajaja…Peterrrrr…que bueno verte-dijo Neal, moviendo el dedo como un loco. En eso, siente un azote y para en un santiamén para lamentarse –oouuu…eso sí que dolió-
-tíito, no te enojes-dijo Matthew, apagando el cigarrillo suyo con la zapatilla.
-¡¿Acaso te mandas solo ahora, Matthew Kodi?!-le grito Peter, estaba realmente furioso con su sobrino.
-noo…lo siento, en serio-dijo Matthew, agachando la cabeza.
-vamonos-ordeno Peter, enojado.
-pero, Peterrrr…-protesto el adolescente de ojos azules. En cambio, el de ojos marrones obedecia sin rechistar.
-¡Basta, Neal! Lo que hicieron es terrible. Son menores de edad, ¡No pueden estar haciéndoles lo que se les dé la reverenda gana! ¡No pueden beber alcohol! ¡Ni mucho menos fumar!-comenzo a levantar la voz el Agente.
-si es por lo de los cigarrillos, puedo preguntarle al chico dónde los consigue…-se ofreció Neal, tratando de chantajearlo.
-no es por los cigarrillos, Neal-
-yo creo que sí-dijo Neal, serio.
-¡SUBE AL AUTO!-le grito Peter, irritado.
Neal frunció el ceño, se quito el sombrero porque sabía que al Agente le molestaba que estuviera con su ostentoso sombrero adentro de su auto, y siguió lentamente a Matthew.
Al primero que fueron a dejar, fue a Mozzie.
-no puedo creerlo, Theodore Mark Winters-dijo Jacob, bastante enojado con su hijo.
-lo siento, papi-dijo el chico, mirando el suelo y con un pucherito en su rostro.
-eso es todo, Teddy. Disfruta de este sábado y este domingo. Porque no verás tu computadora por una semana-sentenció Gabrielle.
-¡Mamiiii! ¡Eso no es justo!-no pudo evitarlo, lloriquear era necesario.
-y ve diciéndoles a tus amiguitos de la escuela que no los vas a poder ver en esa semana-agrego Jacob.
-buen toque, Jake-dijo Gabrielle, mirando a su marido.
-no se los diré-dijo Theodore, muy gallito.
-si quieres, mejor se los digo yo-dijo Jacob, sonriendo.
-noooo. ¡Está bien! Se los digo yo-dijo el chico, resignado. Porque no quería que su padre les dijera a sus amigos que "estaba castigado por haber sido un niño travieso".
-genial. Dale las gracias a Peter por cuidarte-le ordeno Gabrielle.
-¿Tengo que hacerlo?-murmuro Theodore, como si no fuera suficiente con lo del castigo.
-sí, hijo-dijo Jacob, dándole un pescozón suave.
-aauu. Gracias, tío Peter. Y disculpa las molestias-dijo Mozzie, molesto. En serio quería llamarlo "Suit", "Trajeado", o algo peor…pero no podía, no con sus padres presentes.
-gracias por todo, Peter-dijo Gabrielle, muy sonriente.
-sí, es encantador que seas el tío de nuestro bebé-dijo Jacob, igual de sonriente.
-papá-se quejo Mozzie, avergonzado.
-no hay de qué, Gaby y Jake. Me agrada Mozzie, es buen chico-dijo Peter, sonriendo –adiós-
-adiós-se despidieron los Winters y cerraron la puerta.
Después, en casa de Tom…
-¡MOCOSO DESOBEDIENTE!-grito Scott, tomando a su hijo de la oreja.
-¡Ayyyyyyy! Con un "Hola" hubiera bastado, papi-dijo Tom, intentando librarse de su agarre.
-¿Qué andabas haciendo, hijito?-le pregunto Mandy, tomándolo de la otra oreja.
-¡Mami! ¡Que duele!-lloriqueo Tom.
-responde, Thomas Izan Grayson-le ordeno Scott, muy enojado.
-estaba…haciendo cosas malas, papito y mamita-admitió Tom, haciendo un puchero para no llorar.
-vete a tu habitación-le ordenaron al mismo tiempo, soltando sus orejitas.
-sí. Gracias, tío Peter. Y perdón por todo-dijo Tom, a mala gana. Y salió corriendo a su dormitorio.
-lo lamento tanto, Peter. Intentaré que no vuelva a suceder-dijo Scott, haciendo una mueca.
-no hay problema-
-gracias por todo, Peter-dijo Mandy, sonriendo.
-de nada. Nos vemos-
-sí, nos vemos-dijeron ellos, viéndolo alejarse.
Luego, en la casa de Neal, sus padres lo regañaron fuertemente pero James no quería pegarle así que lo mando a una esquina a reflexionar hasta la hora de ir a la cama. Le agradecieron a Peter y se despidieron de él.
Después, Matthew gimoteaba porque no quería ir a su casa y que Zachary y Rachel lo recibieran con un interminable sermón y luego unos azotes y a dormir. Pero no pudo evadirlo, y termino en ese mismo orden el día.
Peter se sentía fatal por haber hecho que castigarán a sus preciados sobrinos. Pero también sabía que lo que los cuatro habían hecho había sido muy insentato y peligroso. Y él no correría el riesgo de perder a cualquiera de ese "cuarteto".
Volvió a su casa, dónde Elizabeth y Julianne lo esperaban, leyendo un libro ilustrado. Y Satchmo al lado de ella, moviendo el rabo, feliz.
-mis dos mujeres favoritas…y mi perro favorito-dijo Peter, enternecido.
-hola, papi-dijo Julianne, extendiendo los brazos para que la levantará.
-mi princesita…ya estás pesada-dijo Peter, riendo mientras la alzaba y la mecía como cuando era una niña pequeña.
-paps, ¿Verdad que yo soy tu niña favorita?-
-claro que sí, hermosa-dijo Peter, sonriendo y dándole un beso en sus cabellos castaños. La joven le sacó la lengua a su madre.
-la consientes demasiado, Hon-dijo Elizabeth, haciéndose la ofendida.
-¿Yo?-dijo Peter, haciéndose el desentendido.
-sí, tú-dijo Elizabeth, riendo y dándole un beso corto en los labios –te amo-
-yo también-le respondió él, muy sonriente.
-yo los amo mucho mucho a los dos-dijo Julianne, sonriendo feliz.
-¡Wooff, wooff!-ladro Satchmo, acercándose a ellos. Era su manera de decir "Yo también los amo".
-esos pillos y sus travesuras, ¿Qué hicieron esta vez?-pregunto Elizabeth, refiriéndose a sus "sobrinos".
-seguro que los castigaron-dijo Julie, algo preocupada.
-fue su pequeña travesura de la semana-dijo Peter, como si fuera lo más común del mundo.
-sí, seguro que sí-dijo Elizabeth, riendo. Julianne bostezó y Satchmo también.
-vamos a dormir-dijo Peter, que también estaba muy cansado.
Y la familia Burke se fue a dormir.
