Advertencia: Este capítulo contiene malas palabras y mención de castigo corporal. Si a usted le molesta eso, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.
Capítulo 7: Una noche especial
Era un jueves por la noche, cerca de las 20 horas…en la casa de los Burke.
Estaban teniendo una cena familiar. Aunque más bien, ahora había terminado y estaban todos compartiendo sus aventuras de la semana.
Matthew estaba muy nervioso, porque era la primera vez que veía a sus abuelos paternos. Pero Brandon y Marianella lo habían convencido con sus cálidas sonrisas, y ahora se llevaban fenomenal los tres. Ahora Matt estaba sentado sobre las rodillas de su abuelo.
Los mellizos, Wanda y Walter de 4 años, jugaban alegres con sus juguetes. Ángela "Angie" de 16 años, la hija de Roger y Wendy (hermana de Peter), leía absorta un libro de Sherlock Holmes. Julianne miraba como su novio, que "casualmente" había venido a su casa ese día y a esa hora, hacía un dibujo de Satchmo.
Y como siempre, los adultos hablaban. Ese bla, bla, bla típico de ellos.
-así que…Jules, ¿Cuándo será la presentación?-pregunto Brandon, acariciando la cabeza de Matthew que había comenzado a juguetear con los botones de su camisa.
-¿Eh? ¿Qué?-dijo ella, confundida y levantando la cabeza.
-la presentación, cariño. La muestra de la escuela-le dijo Elizabeth, riendo.
-aaahhh…eso-dijo Julianne, sonriendo.
-será el próximo lunes-dijo Neal, muy sonriente.
-ya veo-dijo Brandon, haciendo media sonrisa.
-yo tocaré el teclado-dijo Ángela, presumiendo.
-así es. No seas obstinada-le advirtió su padre Roger.
-sí, sí, lo que sea, niña-le dijo Julianne, porque sabía que le molestaba.
-¿Y qué hará tu novio?-le pregunto Ángela, molesta.
-mostrará sus hermosisímas obras de arte. Con enfasis en lo de "hermosisímas"-dijo Julianne, con mucha arrogancia.
-Julie-le advirtió Peter.
-jejejeje-rió, nervioso, Neal.
-me alegro por ustedes, Julin-le dijo Ángela, cariñosamente.
-gracias,…Angie-dijo Julianne, sin saber cómo tomar ese cumplido -¿Y qué hay de ti? ¿Sales con alguien?-
Ángela soltó una carcajada.
-oh, no. Claro que no. Yo soy un espiritu libre-dijo ella, sonriendo.
-ya veo-dijo Julianne, resoplando. Su prima no cambiaba más.
-chico, más te vale no hacerle pupa a mi primita-le advirtió Walter, muy serio.
-claro que no,…chico-dijo Neal, en el mismo tono.
-porque sino, iremos por ti y te romperemos todos los dientes-le advirtió Wanda, igual de seria.
-¿Si? ¿Ustedes, con cuatro años, me van a romper los dientes?-dijo Neal, con sarcasmo.
-mejor no les sigas el juego. A ambos les encanta hacer enojar-le aconsejo Wendy.
-eso no es cierto. Yo le molí la cara de idiota que tenía ese Warren-dijo el niño, enseñando los puñitos.
-¡Walter!-le advirtieron sus padres.
-¿En serio? ¡Wow!-exclamo Neal, haciéndose el sorprendido.
-sí. Pero tú…tú eres diferente. Eres divertido y pintas…y me agrada eso-admitió el chiquitín, sonriéndole.
-gracias, Walt-dijo Neal, algo vergonzoso.
-¿Y presentarás tus mejores escritos, mi corderita?-le pregunto Mariannella, con dulzura, a Julianne.
-abuelaaaaa-se quejo ella.
-Jules, no seas mala con tu abuelita-le dijo Peter, como cuando era pequeña. Ella revoleo los ojos.
-sí, abue, mostraré mi mejor escrito-dijo, finalmente.
-espero que no sea el de Grrrr…Grrrr…Greg-se burlo Neal, tomando un sorbo de su vaso de gaseosa.
-¡Oye! Yo no te dije que no presentarás tu trabajo de esa tal Rita, Tina…-se quejo ella, enojada.
-¡Dita!-
-esa, esa. Esa puta-
-¡Julianne!-la reprendió su madre.
-¿Qué?-
-controla tu lenguaje, Julie-le dijo Peter, dándole un beso en la frente.
-¿Crees que mi historia de Flash de DC Comics estará bien?-le pregunto, con timidez.
-claro, preciosa, estará genial. Sabes que estoy muy orgulloso de ti…-le dijo Peter, sonriendo. Su esposa tosió molesta -…estamos orgullosos de ti-se corrigió.
-owww…que tiernus-se burlo Ángela.
-¡Ya me harto!-grito Wanda, levántandose del suelo.
-eh, eh, calma todos-dijo Zachary, sosteniendo a su pequeña antes de que se abalanzara contra Ángela.
-pero, papi, ella es mala-se quejo la niña, señalando a su prima.
-pero ella te quiere… ¿Verdad, Angie?-dijo Wendy, apretando los dientes
-sí, es verdad, mamá-gruño su hija.
-así que…Neal, ¿Qué tal la escuela?-le pregunto Brandon, sonriendo con cierta maldad.
-bien, Sr. Burke, todo bien-dijo Neal, intentando sonar tranquilo.
-abuelo, no lo incomodes-lo defendió enseguida su novia.
-¿Qué? Sólo intento decifrar con que tipo de jovenzuelo esta saliendo mi nieta-dijo Brandon, haciéndose el inocente.
-Neal es buen chico, en serio, abuelito-le aseguro Matthew, con una gran sonrisa.
-¿Si?-le pregunto su abuelo, levantando una ceja.
-sí-dijo él, asintiendo levemente con la cabeza.
-incluso cuando las estaciones cambian…él sigue ahí-dijo Julianne, mientras le daba un "beso de nariz" a su novio.
-sí…por suerte o desgracia-dijo Peter, apretando las mandíbulas. Su esposa le dio una palmada en el muslo para que se controlara.
-siempre a tu lado, nena-le dijo Neal, galán.
Roger tosió para que no se salieran de la raya.
-ojalá tus notas fueran tan altas como las expectativas de su noviazgo-comento.
-¿Disculpa?-se ofendió Julianne.
-no es por ti, Jules. Es por tu amorcito-dijo su tío, refiriéndose a Neal que se puso de todos los colores.
-¡Neal!-la primera en molestarse fue Elizabeth en lugar de Julianne.
-sólo fue Matemáticaaaaaa-se quejo Neal, comenzando a gimotear.
-claro, sólo Matemática…y Biología…y sorprendentemente también Historia-aclaro Roger.
-eso es todo, jovencito. Voy a llamar a tu padre-dijo Elizabeth, parándose para agarrar su celular pero la miradita de cachorro maltratado de Neal la hizo volver a sentarse.
-y cuentanos, Dino, ¿Qué paso?-dijo Peter, interrogante.
-umh… ¿Falta de tiempo?-dijo Neal, soltando una risita que le costó un pescozón de su novia –no sé, tío Pete. Quería poner atención a las clases y hacer las tareas, en serio que sí. Pero pasar el tiempo con Mozzie y los demás…y pasar tiempo con Julie…bueno, digamos que era más divertido-confeso el chico, sobándose la nuca.
-mira, niño, no quiero ser rudo contigo porque no te lo mereces. Pero tienes que empezar a levantar tus notas. Te prometo algo, si apruebas en un mes al menos una de las asignaturas…no le voy a decir nada de nada a tus padres-le propuso Roger, sonriéndole.
-okey. Voy a aprobar una. Lo prometo. No te decepcionaré, Roy-le dijo Neal, muy sonriente.
-eso nunca. Ninguno de mis alumnos me decepciona. Y mucho menos tú-dijo Roger, revolviéndole el cabello.
-eso es bueno saberlo-admitió Neal, riendo.
-¡Ay, tío Roy! ¡Lo despeinaste!-se quejo Julianne, pero luego se rió…Neal parecía un chiquillo de Preescolar, con el pelo todo alborotado.
-Neal, ven aquí-le ordeno Elizabeth, señalando el lugar del sofá que quedaba vacío. El chico miro suplicante a su novia que le dio un empujoncito para que fuera.
-tía El, yo no quería bajar mis calificaciones. Por favor no te enojes-le pidió Neal, sentándose tenso a su lado.
-¿Cómo no quieres que me enojes? Dijiste que estabas genial con todo en la escuela-
-buenooo, mentí-admitió Neal, mirando el suelo.
-si fueras mi hijo ya estarías yéndote a dormir con la colita calentita por hoy y por todo el tiempo hasta que apruebes todas las materias-le dijo Elizabeth, muy enojada.
Neal tragó saliva y sus mejillas se tiñeron de rojo.
-¿En serio?-se atrevió a preguntar.
-sí, muy en serio, Julie lo sabe porque una vez desaprobo Arte en 7º Grado. ¿Recuerdas esa vez, Hon?-dijo Elizabeth, y miro a su esposo.
-claro-dijo Peter, mientras un escalofrío le recorría la espalda.
-¡Jooo! ¡No me lo recuerdes!-exclamo Julianne, agarrándose de los cabellos.
-peroooo…yo no necesito una nalgada-dijo Neal, intentando alejarse de su tía El.
-Neal, has sido un niño muy travieso. Necesitas más de una nalgada-dijo Roger que hasta entonces parecía tranquilo.
-¡NOOOOOOOO!-grito Neal, con terror.
-pero-lo interrumpio Elizabeth –como tus padres sólo le dieron permiso de disciplinarte a Peter porque es varón cómo tú, dejaré todo en sus manos-
Neal miro a Peter, asustado.
-tranquilo, mi chico. No le diré nada a tu padre. Pero Elizabeth tiene razón…-
-Peterrrr-
-mira, sólo te voy a dar una azotaina la mañana del próximo fin de semana ya que te quedas con nosotros-dijo Peter, sonriéndole para calmarlo.
-fiuuu-suspiro Neal, aliviado. Peter le dio un beso en la frente.
-bueno, familia, yo y Mary debemos irnos. Tenemos un perro y una gata que probablemente rompieron algo en nuestra casa-dijo Brandon, dejando a Matthew que se había quedado dormido, en los brazos de Zachary.
-claro, papá. Nos vemos-dijo Peter.
-yo creo que nosotros también tendríamos que irnos-dijo Zachary, soltando un bostezo.
-sí, los mellizos tienen sueño-observo Rachel a sus chiquitines.
-sí, nosotros igual. Además Ángela tiene que despertarse temprano para ensayar-dijo Wendy.
-cierto-dijo Ángela, bostezando.
Todos se despidieron.
Neal le dio un beso de buenas noches, prácticamente un beso tipo Francés (de lengua), a su novia. Y eso a Peter le desagrado demasiado.
-bueno, supongo que nos veremos el sábado, cachorrito-le dijo Julianne, mimosa.
-claro, cachorrita-le dijo Neal, sonriendo de oreja a oreja. Y ella se fue a dormitorio.
-iré a arroparla. Luego vas tú…ya sabes-dijo Elizabeth, haciéndole una seña a su marido para que hablara un poco con Neal…porque a ella tampoco le había agradado el beso afectuoso. Y subió las escaleras.
-el sábado, ¿Eh?-le pregunto Peter, con una seriedad que Neal no alcanzo a detectar.
-sí, es que…ella me quiere dar un "tiempo fuera", ya sabes, por mañana. Y dejarme pasar el rato con mis amigos. Ya sabes, disfruto de la compañía masculina-dijo el chico, restándole importancia.
-ya veo, ¿Y cuales son los planes para el sábado?-
-una cena romántica en un restaurante italiano. Será fastástico…-
-fantástico, ¿Eh?-dijo Peter, y ahí Neal logró detectar la molestia del Agente.
-ya lo hable con Elizabeth si es eso lo que te molesta. Ella nos dejo. Mi padrino nos llevará y nos irá a buscar-se apresuro a aclararle, frunciendo el ceño.
-¿Qué tratas de hacer exactamente con mi princesita?-le espeto, rabioso.
-¿Tu princesita?-repitió Neal, ofendido.
-¡SÍ!-
-nada, es mi novia, viejo-le espeto Neal, enojado.
-¿Es necesario que te recuerde que todavía no me pediste permiso a MÍ para salir con mi pequeña princesa, mocoso engreído?-le pregunto Peter a Neal, realmente furioso.
-no es sólo TU princesita-dijo Neal, con determinación y capricho.
-sí que lo es-
-no, no lo es, idiota-
-¿Has olvidado de con quién estás hablando, Neal George?-le pregunto Peter, subiendo el tono de voz y frotándose las manos. Enseguidita, Neal se cubrió el trasero con ambas manos.
-Peter, ¿Qué pasa?-le pregunto Elizabeth, bajando alarmada.
-nada, El, no te preocupes-dijo Peter, soltando un suspiro para tranquilizarse. Neal también se calmo.
En eso, llegaron los Caffrey a buscar a su hijo.
-tía El, sobre la mesita ratona deje el dibujo de Satchmo… ¿Puedes luego dárselo a Julie?-le pregunto el joven de ojos azules.
-claro, cielo-le dijo Elizabeth, dándole un beso en la mejilla.
-gracias-dijo Neal, sonriendo.
-portate bien, chico-le dijo Peter, revolviéndole el cabello.
-sí, tío Pete-dijo Neal, mirándolo con cierto miedo…pensando que iba a decirle a sus padres sobre sus notas.
-nos vemos otro día, Peter y Elizabeth. Mandenle nuestros saludos a la pequeña-dijo Carla, muy sonriente.
-claro. Nos vemos, Carla y James-dijo Elizabeth y los Caffrey se fueron.
Al día siguiente, en la escuela de nuestros protagonistas…
-basta, Neal-dijo Matthew, enfadado.
-¿Qué? Esto tiene mucha gracia-dijo Neal, sin parar de reír.
-no, no es cierto-
-dale un respiro, Neal-le dijo Mozzie, molesto.
-¡No me digas que tú también tienes una cita también!-exclamo el adolescente de ojos azules.
-no…bueno, algo así, sí-admitió Mozzie. Neal se reía sin parar.
-no veo lo gracioso-dijo Tom, frunciendo el entrecejo.
-exacto. Es sólo una película en mi caso…no es una cita-le aclaro por cuarta vez Matthew a su supuesto amigo.
-¿No te das cuenta? ¡Claro que es una cita! Nuestro Matty esta creciendo-dijo Neal, haciéndose el que lloraba.
-¡Déjame en paz!-le grito Matthew, frustrado.
-sí, Neal, ya estuvo bien-gruño Tom, yéndose junto a Matt.
-¡Vamos, chicos, no sean así! ¡Sólo estaba bromeando!-grito Neal, sonriendo. Mozzie lo miro serio -¿Tú también te molestaste?-
-Neal, desde que empezaste a salir con Julianne…te has puesto más arrogante, si acaso eso es posible, y no fue culpa de ella sino tuya-le explico con sinceridad.
-no es cierto. Okey, quizás un poco. Lo siento. Intentaré mejorar eso-dijo Neal, mirando el suelo.
-eso sería genial. ¡Oh! Ahí viene ella…-dijo Mozzie, comenzando a buscar algo en su mochila.
-¿Ella?-pregunto Neal, confundido.
-Keira Vanela, la chica más hermosa del curso-dijo Mozzie, muy sonriente y sosteniendo un paquete de regalo.
-sí, lo que tú digas-dijo Neal con cierta ironía.
Theodore se peino el cabello con la mano y fue hacía Keira. Luego de algunas frases torpes para conversar, finalmente le dio el regalo. Ella lo abrazo y le dio un beso en la mejilla por el peluche de gatito que le había regalado.
Matt a lo lejos, veía eso y soñaba en grande…Lilah besándolo apasionadamente y dejándolo tocar sus pech… ¡Oh, no! ¡Para, Matthew!
Neal caminaba despreocupado, bueno, no del todo…estaba preocupado por sus amigos, ¿Ellos tendrían éxito en el amor? Quiero decir, ¿No se entrometería alguien como Warren o Peter en sus caminos?
En eso, se tropieza con una piedra y se cae. De inmediato, Julianne llega para socorrerlo.
Luego de limpiarle la pequeña herida y hacerle mimos, lo mira a los ojos y le susurra un "Ya paso, bebé".
-it's amazing someone in my life just might be loving me…-cantó Neal, recordando esa vieja película de Disney.
-it's so crazy something in my life is better than a dream…-le siguió la canción Julianne. Ambos rieron.
-te amo, Julie-le dijo Neal, dándole un beso corto en los labios.
-yo también te amo, Ny-le dijo Julianne, dándole otro beso corto.
Más tarde, en la oficina "casera" de Peter…
-¿Julianne, qué estás buscando?-le pregunto su padre, extrañado.
-nada, papi-dijo ella, poniendo cara de angelita y escondiendo algo detrás de la espalda.
-a ver…-dijo el Agente y habilmente le arrebato el papel de las manos –es un buen truco, Julie. Pero creí haberte dicho que no volvieras a copiar mi firma. A falsificarla. Nunca más-le dijo, guardando el papel en su escritorio.
-papá, ya sabías de antemano que me había robado tu firma y la había falsificado como unas…tres veces-dijo Julianne, haciendo una muequita.
-¿Y piensas que debo felicitarte por eso o dar brinquitos de alegria? Perdón, hija, pero no soy tu novio-
-aaah, dando golpes bajos, ¿Eh? Pues el tío Reese tiene una estampa con tu firma en ella, ¿Quién lo diría?-dijo Julianne, saliendo con esa última frase y una risita burlona.
Peter suspiro y miro la alfombra, su hijo de cuatro patas había dejado su hueso de hule baboseado allí.
-¿Dónde estará?-se pregunto a sí mismo.
Sabía que Satchmo ahora tenía un collar con placa y por eso ahora se habían esforzado todos por enseñarle como manejarse en la ciudad y que tuviera más libertad. Pero Peter, con su gran corazón de padre, no podía evitar preocuparse por su cachorrillo.
Mientras tanto, James se hacía la misma pregunta cuando vio el conejo de juguete de Bianca baboseado en la alfombra de la entrada de la casa…pero sin señales de su cachorrilla. Sabía, también, que ahora la perrita tenía más libertades por ser adulta…y que sabía cómo ir por las calles, pero él también…como padre, estaba preocupado.
Mientras tanto, Satchmo y Bianca…los dos, exactamente, se habían encontrado en el Parque Central de la ciudad.
Pasemos a otro filtro de idioma para entender todo mejor…
*Traducción en idioma canino*
-¡Hola, Biancky!-grito Satchmo, con alegría en su ladrido.
-¡Hola, Satchy!-grito Bianca, con la misma alegría.
Ambos se lamieron los hocicos, mutuamente.
-¿Cómo estás, preciosa?-
-bien, bien. Ya sabes…lidiando con mis humanos-
-seh, digo lo mismo. Pero ellos no sospechan nada-
-los míos igual. Me dejan salir y todo. Son algo ingenuos-
-supongo-dijo Satchmo, riendo.
-oye, sabes lo de este sábado de Neal y Julie, ¿Verdad?-le pregunto Bianca, mirándolo a los ojos.
-oh, claro que sí. Si Julianne ha estado tan alterada por eso toda la semana-dijo el labrador, soltando una risotada.
-pffff! Sí, Neal igual. Llevará uno de esos tontos sombreros suyos-
-yo creo que le quedan bien-
-jajá, bueno. ¿Crees que ellos aprobarían nuestra relación?-
-claro…bueno, eso creo, eso espero-
-sí, espero que sí. Porque…-
-¿Por qué qué?-le pregunto Satchmo, alarmado.
-nada, nada, tranquilo. Pero…no sé, ¿Te estás viendo con otra?-
-¡¿Qué?! ¡POR SUPUESTO QUE NO, BIANCA! Tú eres la única hembra en mi vida-le aclaro Satchmo, besándole la patita derecha delantera.
-y tú eres el único macho alfa en mi vida-le dijo Bianca, lamiéndole la nariz.
-eso es bueno saberlo. Quiero decir, piensas en nuestro futuro, ¿no?-
-¿Futuro?-pregunto ella, riendo.
-sí, ya sabes. Salir juntos cómo Neal y Julie. Quizás hacernos pareja…y…y…-dijo Satchmo, nervioso.
-¿Y?-le pregunto Bianca, intrigada.
-quizás la oportunidad de formar una familia, ya sabes, tener…cachorritos-dijo Satchmo, que si hubiera sido humano se vería súper sonrojado.
-eso suena tan tierno, Satch-le dijo ella, lamiéndole la oreja.
-gracias, Bianc-dijo él, sonriendo y lamiéndole su oreja.
-bueno, debo irme. No quiero que mi "papá" se preocupe-dijo Bianca.
-ni yo el mío-dijo Satchmo.
-nos vemos mañana-
-sí, nos vemos mañana-
Y cada uno retomó el camino a su casa.
*Fin de la traducción*
Paso el día.
Y llego la tan esperada noche del sábado.
Matthew se miraba, nervioso. Sus padres le habían dicho que se veía bien, pero él seguía cambiándose de camisa y/o camiseta hasta quedarse con una camisa celeste a cuadros. Entonces, Zachary le aviso que tenían que irse. Así que se puso su abrigo y subió al auto.
Lilah lo esperaba muy bien vestida, Matthew se mordió el labio… ¡Hasta parecía una supermodelo! Aunque Matt también seguía volando con su mente.
Él timidamente le dio un beso en la mejilla a la jovencita, y se despidió de su padre.
Y fueron a ver la película, agarrados de la mano.
Mientras tanto, Neal esperaba a su novia en el restaurante.
Byron y June, su padrino y su "tía" le habían dejado bien claro que debía portarse bien. Kathryn, su madrina, también y le había hablado mucho sobre los modales en la mesa. Y mejor ni hablar de las habladurías que le dieron por una semana James y Carla.
Julianne se despidió de su padre y su madre y entro al lugar.
También estaba impaciente. Porque sus padres también le habían dado tanta charla de esto y aquello. También sus tíos Roger, Reese, Diana y Jones. Y también ese fastidioso de Phillip Kramer, su presunto tutor si a Peter y Elizabeth les sucedia algo, que le había hablado tanto por celular…asegurándose de que no se dejara "llevar" por su novio.
Los dos adolescentes sólo pensaban una cosa respecto a todo eso: "Me tratan como si fuera un/a bebé".
-hola, Neal. Perdón, me retrasé-dijo ella, nerviosa.
-no te preocupes, Julie-le dijo él, sonriendo. Ella se sentó enfrente de él.
Empezaron a hablar de todo un poco. De su familia, de sus amigos, de las asignaturas, de los animales, de la música, del arte, de la literatura, de películas, de series, de inquietudes, etc.
Hasta que llego su comida, que el padrino de Neal había elegido especialmente para ellos (era buen amigo del dueño del restaurante).
-¿Y esto es…?-le pregunto Julianne a su chico, mirando extrañada la pasta.
-nioquis-le respondió Neal, acomodándose la servilleta en su regazo.
-¿Qué cosa?-dijo ella, más confundida.
-es pasta, Jules. Pasta italiana-le dijo él, riendo.
-¿Pasta? ¿Cómo los espaguettis?-
-sí, algo así…pruebala, te encantara-
-okey-dijo Julie, encogiéndose de hombros. Y probó un poco de los nioquis –mmmmm…sí, me encanta. Sí que sabes impresionar a una chica-
-gracias-dijo Neal, sonrojado.
-¡Ja! No me digas que ahora te averguenzas…-
-no arruines el momentos, Julius-se burlo él.
-como quieras, Nicole-se burlo ella.
Ambos rieron y siguieron comiendo su pasta. Luego llego el postre… ¡Helado! Lo comieron gustosos y luego salieron afuera.
Esperaron pacientemente a Peter y Byron. Y de paso, también se besuquearon un poco, pero antes de que los vieran.
Después los dos se fueron a sus respectivas casas.
Mientras tanto, Lilah y Matthew la habían pasado genial.
Matty había sido un genio al escoger esa película (esas fueron las palabras exactas de Lilah). Y seguido de eso, para sorpresa del chico, lo besó en los labios…su primer beso.
Y los canes tampoco dejaron pasar la oportunidad. Bianca y Satchmo la pasaron genial, acostados en el cespéd del parque, hablando (más bien ladrando) de todo un poco…cómo sus hermanos humanos. Y después de un rato, justo antes de que la cita de Neal y Julianne terminara, cada uno volvió a su hogar…cómo si nada hubiese pasado.
Definitivamente, para más de uno, esa fue una noche especial e inolvidable.
