Advertencia: Este capítulo contiene malas palabras y castigo corporal. Si a usted le incomoda esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.

Capítulo 9: Hogar, dulce hogar

"Siempre ahí, en el más crudo invierno. Siempre ahí, si llueve sin cesar. Siempre ahí, corriendo a protegerte. Sabes bien que tu familia está…siempre ahí. A tu lado en cuanto se los pidas, con amor te vienen a abrazar, guardarán secretos de tu alma. Sabes bien que tu familia está…siempre ahí, para ti. Siempre ahí. Familia es amor, a tu lado sin condición. Su corazón te da. Y va contigo por dónde vas. Siempre ahí…"-Canción Siempre Ahí de La Dama Y El Vagabundo 2 de Disney.

Era un viernes lluvioso en Nueva York.

Todos se preparaban porque el lunes siguiente a ese, ya que el lunes anterior había sido pospuesta, sería la muestra de trabajos de todos los alumnos de la escuela.

Neal iba a presentar su mejor pintura y su mejor dibujo. Julianne iba a mostrar sus dos mejores historias propias. Matthew y Terrence iban a estar en la obra de teatro. Mozzie iba a presentar un proyecto tecnológico. Y Lilah iba a cantar y tocar la guitarra.

Neal estaba terminando de ayudar a su profesora de Pintura a colocar las cosas para el lunes poner los trabajos de sus alumnos, cuando nota a Terrence y Matthew charlando con los peores estudiantes de su curso…

-eh, hola, chicos-los interrumpio.

-oh, miren, llego el petiso-se burlo Charles Schafer, un moreno alto.

-un gusto verte, Charlie-le dijo Neal, con sarcasmo.

-¿Cómo estás, ojos azules?-le pregunto Andrew Snyder, un pelicastaño de ojos marrones.

-bien, gracias por preguntar. ¿De qué estaban hablando antes?-

-no es de tu incumbencia-dijo Matthew, frunciendo el ceño.

-no te hagas el rudo conmigo, Matt. Porque te voy a dar una buena tunda-le advirtió Neal, molesto. Su amigo resopló.

-suenas como mi padre-dijo Andrew, riendo, mientras disimuladamente se sobaba el trasero.

-ajá. Matt, creí que no te llevabas bien con Charles-

-las personas cambian-dijo Charles, ofendido.

-las personas, no tú-dijo Neal, mordaz.

-¿Quieres que te deje un ojo morado, Caffrey?-lo amenazo, apretando los puños.

-okey, tranquilos-dijo Terrence, nervioso.

-Terrence, Matthew, nos vamos-les ordeno Neal, muy serio y sin dar lugar a discusión.

Sus amigos se fueron con él, cabizbajos.

-¿Qué pasa con ustedes? Nuestros padres nos prohibieron juntarnos con esos dos. Son mala leche-los regaño Neal a sus "hermanitos".

-sólo estabamos charlando-mintió Matthew.

-seh, claro-dijo Neal, irónico –no los quiero volver a ver de nuevo cerca de ellos. Son mala influencia-

-pero…-se quejo Terrence.

-no, Manny. No quiero protestas-

-okey-murmuraron los chicos menores.

-hola, bonito-lo saludo Julianne a Neal, con un beso corto.

-hola, preciosa-dijo él, devolviéndole el beso. Matthew y Terrence rodaron los ojos.

-¿Qué paso ahora con estos dos traviesos?-pregunto la chica, mirándolos.

-nada, en serio-se quejo Terrence, haciendo un mohín.

-¿En serio?-pregunto Neal, levantando una ceja.

-por favor, Neal, no se lo cuentes…tampoco a Lilah-gimoteo Matthew.

-¿Qué hicieron?-pregunto de nuevo Julianne, enojada.

-no es para tanto. Sólo estaban charlando con Schafer y Snyder-dijo Neal

-¡Agh! Se les dice que no hagan algo para que vayan directo a hacerlo. Les entra por una oreja y les sale por la otra, ¿No es así?-los regaño ahora Julianne.

-lo siento-susurraron los dos.

-yo creo que tío Zach querrá escuchar por que su hijo se junta con mala junta, ¿No crees, Lilah?-comento Julianne, mirando a su amiga.

-sí. Mira nada más, el Matt, metiéndose en líos… ¡Vaya sorpresa!-exclamo Lilah, cruzándose de brazos.

-no te enojes, Ly-dijo Matthew, afligido.

-no puedo enojarme contigo, cariño-le dijo ella, dándole un beso en la mejilla.

-okey-dijo él, con media sonrisa.

-y tú, Terrence, ¿Crees que papi se sentirá feliz de saber que te estás juntando con chicos malos?-le pregunto Julianne, como si fuera un niño pequeño.

-no es justo-protesto su hermano.

Sí, su hermano. La madre de Terrence estaba teniendo problemas financieros y había confiado en la familia Burke, así que le había pedido a Peter que cuidara a su único hijo. Así que, sí, en parte ahora Terrence era Terrence Emmanuel Burke. Era el tutelado de Peter y Elizabeth.

Y eso no era nada fácil para nadie. Porque, por ejemplo, la madre de Neal era la prima de la madre de Terrence…o sea, que Neal y Manny eran primos segundos, y eso le molesto a Carla porque no confió en ella. Y el tema más complicado: La crianza de Terrence. El chico había crecido sin alguien que le marcara reglas, límites ni consecuencias.

Peter y Elizabeth se esforzaban por mantener sano, salvo y feliz al niño. Pero era difícil. Era caprichoso con su atuendo (aunque no tanto como Neal), le encantaba llevar puesta una gorra roja. Era goloso, amaba comer y sobre todo las cosas dulces. No solía ser educado ni para actuar ni para hablar. No le gustaba irse a la cama temprano ni hacer los deberes, ya fueran domésticos o escolares. En resumen, tenía un fuerte problema con la autoridad.

Ya a la tercera noche que la pasaba con los Burke, se había llevado una azotaina a manos de Peter…pero no se sientan mal por él, se la había buscado al contestarle una barbaridad a Satchmo por quitarle su naranja.

Pero, poco a poco, el adolescente se acostumbraba a su nueva familia.

Sin embargo, ese día los chicos…Matthew, Terrence y Neal…se iban a meter en un enorme problema.

Eran las 19 de la noche.

Terrence y Matthew salieron a escondidillas de sus casas. Querían juntarse con un contacto que había encontrado Matt y decía saber sobre el padre desconocido de Terrence.

Neal, que iba de camino a ver a Julianne, se cruzo con los dos en el camino. Y después de "interrogarlos", los intento manipular para que volvieran a sus casas. Pero los dos, okey, tres, eran muuuuuuy terco.

Y los dos que habían comenzando con la situación, arrastraron a un tercero…o sea, a Neal.

Se metieron en un almacen abandonado.

Matthew intento hablar con el contacto, un hombre alto, robusto y de tez oscura. Pero él tenía otros planes, era Narcotráficante y Traficante de organos.

Los capturo a los tres, con ayuda de sus secuaces. Los amordazaron y los ataron.

Pero justo llego la policía, buscando a los maleantes.

Hubo un gran tiroteo, pero los oficiales lograron mantener a salvo a los chicos.

Después, un Capitán de la policía se les acerco.

-¿Se sienten bien, pequeños?-les pregunto, con amabilidad. Las marcas de las sogas aún permanecían en los brazos de los jovencitos.

-sí, eso creo-respondió Matthew, cubriéndose las manos con las mismas mangas del buzo canguro.

-sí, yo estoy bien-dijo Terrence, limpiándose la nariz con un pañuelo. No quería que se dieran cuenta que había estado llorando.

-sí, no se preocupe-dijo Neal, soltando un bostezo.

-a ti te conozco…eres amigo de mi hija-dijo el Capitán, mirando serio a Neal.

-glup… ¿Sr. Terry?-pregunto el chico de ojos azules, asustados.

-así es, Hugh Terry. ¿Qué hacían ustedes a estas horas? ¡A ti también te conozco! ¿Cómo has estado, Matty?-

-jejeje…que bueno verte, Hugh-dijo Matthew, nervioso.

-y tú eres el reciente hijo adoptivo de Peter-dijo Hugh, señalando a Terrence.

-mierda…-dijo Terrence, tenso.

-ya estoy llamando a sus padres-dijo Hugh, muy enojado.

Y a los adolescentes no les quedo otra que quedarse esperando a que sus padres llegaran.

Los tres fueron inmediatamente a por sus rebeldes hijos. Y antes, cuando estaban buscándolos, hablaron seriamente como los castigarían.

Mientras tanto…

-¡Nos metimos en un buen lío esta vez!-exclamo Matthew, asustado.

-¿Tú crees?-exclamo Terrence, con sarcasmo.

-¡Y todo es culpa suya!-exclamo Neal, enojado.

-¿Qué creen que nos harán nuestros papás?-pregunto el chico de ojos marrones, preocupado.

-nos azotarán el culo, ¿No es más que obvio?-gruño el chico de ojos azules.

-pero no ha sido para tanto-dijo el chico de ojos grises.

-¿En serio, Terr? ¡Nos involucramos con la mafia…prácticamente!-

-no nos involucramos…exactamente-refunfuño Terrence, sus ojos particularmente grises irradiaban ira.

-como sea, Neal tiene razón. Definitivamente, papá me rostizará el trasero-dijo Matthew, haciendo una mueca.

-sí, el mío igual…-dijo Neal, soltando un suspiro.

-sí, a mí también…-dijo Terrence, mordiéndose el labio.

Y llegaron los tres padres, muy pero MUY furiosos. Cada uno fue levantado de la oreja, perdiendo de golpe el aliento.

-¡¿En que estaban pensando?!-gritaron los tres hombres a la vez.

-lo siento-dijo Neal, haciendo un pucherito.

-con eso no hacemos nada, hijo. Estas metido en serios problemas esta vez, hombrecito-dijo James, calmándose un poquito. Neal enseguida se cubrió las posaderas, cuando lo llamaba "hombrecito" sólo significaba una cosa, su trasero estaba sentenciado.

-tú también, Matthew Kodi-dijo Zachary, muy serio.

-y usted también, Terrence Emmanuel-dijo Peter, enfadado.

-lo lamentooooo-dijeron los dos, arrepentidos.

-¡Oh, sí! Y mucho que lo van a lamentar. Lo van a lamentar hoy, mañana, pasado mañana, ¡Y por toda una buena temporada!-grito Peter.

-¿Cuánto tiempo?-pregunto Terrence, asustado.

-un mes-dijo Zachary.

-¡¿QUÉ?! ¡NO ES JUSTO!-era clásica la reacción de los jovenes.

-papi…ouuu…por favor…dejenos explicarnos-dijo Neal.

-sí, por fiiis-dijeron los otros dos.

-está bien-cedieron sus padres, soltando sus orejitas. Matthew y Terrence enseguida se las comenzaron a sobar.

-más te vale que nos guste lo que vayas a decir. Y que no sean mentiras ni excusas-dijo Peter, mirando a Neal.

-sí, más te vale, hijo-dijo James, apartándose un poco para que Peter regañara a Neal porque sabía que su hijo iba a intentar chantajearlo a él.

-ellos…-comenzo a quejarse el chico de ojos azules.

-no-dijo Peter, molesto.

-yo…-

-no-repitió el Agente Burke.

-pero…-

-no-

-¡Está bien!-exclamo Neal, enfadado y desviando la mirada.

-bien-dijo Peter, sonriendo triunfante.

-¿Les decimos sobre esa parte del castigo?-le pregunto Zachary a su hermano.

-¡Ah! Sí. Jim, por favor, pasame esa cajita-dijo Peter, James le dio una pequeña caja, otra a Zachary y otra se la quedo él.

-¿Qué es eso?-pregunto Matthew, poniéndose pálido. Su padre lo miro serio.

-papá, no será…no…no…-dijo Neal, asustadísimo. Su padre lo miro ceñudo.

-no, papá, todo menos eso-dijo Terrence, comenzando a lloriquear.

-nada, Neal, ya hablamos de esto-dijo James, agachándose y colocándole la tobillera GPS en el tobillo izquierdo de su hijo.

-no me gusta-se quejo Neal, haciendo un tierno puchero.

-traigala-le ordeno Peter a su retoño, Terrence lo miro con enojo –dame tu pie-insistió. Terrence, a mala gana, paro su pierna sobre una parte más alta de la acera. Su padre le puso bien la tobillera –ya puedes irte-le dijo, dándole un beso en la frente.

-okey-dijo Terrence, soltando un suspiro y yendo hacía el auto de Peter.

-adiós, Terr-dijeron Neal y Matthew.

-¿Quedo bien?-le pregunto Zachary a su hermano, mirando la tobillera de Matthew.

-perfecta, Zachy. Nos vemos mañana-dijo Peter, despidiéndose de todos.

-sí, nos vemos. Vamos, Matt-dijo Zachary, atrapando a su hijo del brazo.

-adiós, Zach-dijo James y miro a su retoñito –sube al auto-le ordeno, con seriedad.

-bueno-murmuro Neal, enojado.

Camino a casa de los Caffrey, los dos estuvieron en puro y completo silencio. Hasta que ya en casa, más especificamente en la habitación de Neal, James le saco las palabras y sobre todo la explicación a base de nalgadas en el trasero desnudo. Después de sermonearlo un buen rato, lo arropo bien. Neal se veía tan adorable, abrazado a su tigresito de peluche. Finalmente, cayó dormido.

La charla con Zachary y Matthew fue más rápida. Zach lo regaño a su pequeño y al llegar a la casa, también Matthew recibió unos cuantos azotes. Luego un beso de buenas noches y a la cama. También se veía adorable, abrazado a su zorrito de peluche. Y, también, finalmente quedo dormido.

Y con Peter y Terrence, el Agente lo reprendió con severidad. Y al llegar a casa, Elizabeth y Julianne también lo regañaron. Y, otra vez, Terrence recibió una azotaina a manos de Peter, una azotaina bien merecida. Y luego, se quedo dormido en los brazos de su padre adoptivo, abrazando a su dragoncito de peluche.

Había sido un día agotador. Pero la gran familia supo manejarlo.

Hogar, dulce hogar…