(Los personajes no son míos son exclusivos de yusei matsui sama.)
(La hermosa portada fue hecha por Tetsuna Hibari ;D)
Capítulo 6
Nagisa pov.
Al terminar de bañarme veo en el piso, el vestido rosa pero debajo de este hay… ¿más ropa?
Me acerco a ver y una vez más sonrió alegremente.
Karma me dejo otro cambio de ropa además del vestido y para mi buena suerte es ropa de chico.
Es un chaleco, lo que parece un suéter de manga larga color verde oscuro y un pantalón de color café a lado de unos calcetines.
Y ver que no olvido la ropa interior me perturba un poco.
Me visto y me peino, al salir en la puerta veo unos tenis que me pongo enseguida.
Supongo que la ropa incluyendo el vestido que karma me dio, estaban en la recamara de los niños de esta casa, aunque el que esa ropa me quede tan bien es un poco triste.
Bajo las escaleras y veo como karma termina de poner unos omelets en tres platos.
-Je, te ves bien pero sigo pensando que el vestido te quedaría mejor-dice ofreciéndome un plato mientras me siento en lo que parece un mini comedor.
-Si gracias lo pensare-Sonrió incómodo y empiezo a comer.
-Umm ¡Esta delicioso karma cocinas muy bien! -Se acerca me sonríe y revuelve mis cabellos.
-Iré a decirle a Dai que la comida esta lista, y si no se apura pondré picante y tierra en su comida- se va con una cara entre traviesa y maligna.
Lo vi subir y ahogue una pequeña risa, eso me hizo recordar cuando estábamos con los chicos de la clase E ¿Dónde estarán?, espero que estén bien, la tristeza y la preocupación me invadió.
Después de un rato bajaron karma y Dai, para sentarse a mi lado a comer.
Le conté a karma como llegue al almacén y el me conto como llego hasta mí, ahora entiendo lo del golpe en la mejilla pero no me queda claro el ¿Porque es mi culpa?, tal vez karma tiene razón y soy algo lento.
Cuando terminamos de comer Dai se llevó los platos para lavarlos.
-Ahora es mi turno de darme un baño-dijo karma poniéndose de pie para irse.
Asentí y me acerque a Dai.
- Dai… lo he estado pensando y quería preguntarte si te gustaría que te enseñara a manejar un cuchillo y esas cosas- No sabía si se lo tomaría a mal pero no quería que siempre estuviera desprotegido.
-Claro, justamente eso quería pedirles a ti y a karma, se ve que saben lo que hacen-dijo alegre mientras terminaba de lavar los platos.
-Bien en ese caso mañana empezaremos, por ahora deberías descansar, no sabemos cuánto tiempo vamos a estar aquí, pero hay que aprovecha-Le dije poniéndome un poco serio.
Salí de la cocina y subí las escaleras para revisar si había algo en lo cuartos que nos fuera útil.
Entre a la recamara del matrimonio, se habían llevado unas cuantas cosas por el estado desordenado del cuarto, pero aún quedaba ropa en el armario.
Me acerque a ver y recordé la ropa que karma preparo para mí, así que decidí devolverle el favor y buscar ropa que le quedara.
La ropa era un poco grande para él, pero tal vez con unos ajustes le vendría bien.
Me lleve el pantalón más chico que encontré en esa habitación y una playera gris que me parece le quedara un poco holgada.
Me dirijo sonriente hacia el baño, pensaba dejársela a un lado de la puerta pero…cuando llegue la puerta se abrió.
Karma estaba observándome, solo con una toalla en la cintura y otra en su cuello, aun había unas cuantas gotas de agua resbalándose por su piel y cabello.
-eemm…yo…-las palabras no me salían y no podía quitar la mirada del torso de karma, mientras apretaba la ropa que llevaba en mis brazos.
Vi su rostro confundido para después cambiar rápidamente a una sonrisa satisfecha
- oooh si hubiera sabido que me espiarías mejor hubiera dejado la puerta abierta-me dijo mientras tomaba la ropa que tenía en mis manos.
- ¡yo solo venía a traerte ropa! -Dije apenado y ni siquiera note que lo estaba siguiendo hacia la recamara del matrimonio.
Me pareció ver que Dai estaba viéndonos de lejos con una sonrisa pero no le preste atención.
Entramos al cuarto y fue ahí cuando me di cuenta ¡Lo había seguido!, no sé porque me puse un poco nervioso, hasta que su voz me distrajo.
- A por cierto mira lo que encontré, es perfecto para ti-dijo dándome una mochila pequeña.
Abrí la mochila y había 5 cuchillos diferentes, los saque y los observe con cuidado.
- ¿y bien, crees que te sirvan?, los encontré en la cocina-paso a sentarse en la cama, yo estaba tan ocupado con los cuchillos que cuando lo vi ya se había puesto el pantalón, pero seguía sin camisa y con la toalla en el cuello.
-¿Pero tú no los necesitaras también? -Comente acercándome.
-No, me di cuenta que prefiero las armas contundentes, ya sabes aplastar y eso, me va mejor-dijo sonriendo.
- Bueno pero quédate con uno, nunca sabes si lo vas a necesitar-le di uno de los cuchillos y vi que tenía el cabello mojado aun.
Sin pensar tome la toalla y comencé a secar su cabello, sentí como karma se sorprendió pero luego comenzó a relajarse.
-COFF, COFF, ehmm chicos-escuche que decía Dai, mientras se asomaba en la puerta.
Y me di cuenta que el estado de karma cambio, ahora parecía… ¿Molesto?
-¿Si Dai que sucede? -Respondí rápidamente, si karma está molesto puede decirle algo que no sea muy amable.
- Solo venía a decirles que me quedare el otro cuarto así que les toca compartir cuarto chicos, lo siento, pero el que elige primero gana-Dai se fue corriendo y escuche el cerrar de una puerta.
Ahora karma estaba…. ¿Feliz?, esta habilidad es buena pero me gustaría saber por qué se dan esos cambios tan repentinos.
Karma pov.
El saber que compartiría cuarto con Nagisa me hizo feliz, inmediatamente pensé en todas las cosas que haría para molestarlo.
- Me alegra dormir contigo-
Bien primero lo molestare con… ¿QUE DIJO?
- Estoy cansado, pero no podía dejar de estar alerta, ahora que estoy contigo podre relajarme y dormir tranquilo-dijo mientras volvía a secar mi cabello.
Eso si no me lo esperaba, como puede decir esas cosas sin pensar.
Baje la mirada y oculte mi rostro un poco, Nagisa logro que me sonrojara.
- Bien, está listo-hablo el peli azul.
Vi que se estaba preparando para dormir o eso creo porque se desamarro el pelo.
De repente ya no podía dejar de observarlo era como si estuviera en una especie de trance.
- Nagisa no dejes que nadie te vea con el cabello suelto, aparte de mi-genial acababa de quejarme de Nagisa que dice las cosas sin pensar y voy y digo lo primero que tengo en la mente.
Vi que se sorprendió.
-Bien, te lo prometo-asintió y me sonrió, ¿Qué clase de reacción fue esa?, acepto así sin preguntar ¿Por qué? ni nada.
Puff nunca terminare de entenderlo.
Me acerque a él y acaricie su cabello.
- Realmente debe gustarte el cabello largo ¿no? -lo escuche reír, mientras se quitaba el chaleco y los tenis.
Me aleje, abrí la cama y me recosté.
-Sí, eso debe ser-dije mientras sonreía un poco pensativo.
¿Qué me está pasando?
Decidí volver a molestarlo un poco tal vez así dejaría de preocuparme tanto.
-Bien, suficiente charla ven aquí, debemos descansar- dije con los brazos abiertos y extendiendo los cobertores de la cama para que se acostara.
Ahora espero escuchar uno que otro grito avergonzado y ver una cara roja hasta las orejas.
- Sí, que descanses karma y gracias por todo-dijo mientras se acostaba a mi lado y se abrazaba a mí con una sonrisa, para después quedarse dormido inmediatamente en esa posición.
….
¡RAYOS! Punto para Nagisa acaba de dejarme sin palabras y con un sonrojo tan grande que no sé ve la diferencia entre mi piel y mi cabello.
Después de que los nervios me dejaron tranquilo, con un brazo lo rodeo por la espalda y me deje llevar por el sueño.
Mi despertar fue un poco…. brusco por decirlo así.
Sentí una presencia cerca de donde estaba Nagisa y mi cuerpo reacciono solo, tome con todas mis fuerzas la mano de alguien con una mirada furiosa.
Cuando vi que era Dai me relaje un poco hasta que vi a Nagisa, quien tenía un cuchillo muy cerca del ojo de Dai.
La cara de Dai era blanca del susto, solté la mano de Dai viendo que le deje un moretón, pero Nagisa no bajaba el cuchillo.
- Nagisa, despierta estas asustando a Dai-dije tomando la mano donde tenía el cuchillo.
- ¿eh…?-Por fin logro despertar por completo
- ¡Lo siento mucho Dai me asustaste! -Decía arrepentido Nagisa mientras se tapaba con el cobertor para solo dejar ver sus ojos, nunca se da cuenta de lo intimidante que puede ser.
Ese instinto asesino de Nagisa es terrible, aunque solo una vez fue dirigido específicamente a mí, me sorprendo cada vez que lo veo usarlo.
Dai se quedó en silencio unos momentos antes de hablarnos.
-…..Si lamento haberlos asustado pero….era una emergencia-Dai todavía se notaba algo impactado por lo que sucedió.
¿Una emergencia?
- ¿Qué sucedió Dai? -dijo Nagisa aun oculto en el cobertor ¿Por qué hace eso?, no es como si estuviera desnudo o algo.
-Vengan conmigo debo mostrárselos-dijo Dai saliendo del cuarto.
Antes de ir con Dai decidí preguntar.
- ¿Por qué te cubriste de repente? -
Nagisa dejo de cubrirse y se amarro el pelo en sus dos coletas habituales.
-Te prometí que no dejaría que los demás me vieran con el cabello suelto-Se puso los tenis y salió para seguir a Dai.
Me deje caer de nuevo en la cama y tape mis ojos con mi brazo mientras me reía fuertemente.
