Nota de autora: La mayoría del capítulo es una adaptación del episodio 1x10 de la serie. Espero eso no ofenda a alguno.

Advertencia: Este capítulo contiene castigo corporal (y mención de tal). Si a usted le molesta esto, ¡Por favor no lo lea! Gracias.

Capítulo 14: Signos vitales

Era un sábado soleado, Neal estaba con su tía June en el parque.

-aaahhh…aire, paisaje, ¡Todo lo que no tenía encerrado en mi casa!-exclamo el chico, muy sonriente. Porque había estado castigado sin salidas por una de sus recientes travesuras.

-Byron también ama el parque, casi por las mismas razones-dijo June, mirando a su "sobrino".

-jaja. Es muy buena-comento Neal, mirando como jugaba la nieta de June y Byron al Soccer.

-sí, lo es-dijo June, muy orgullosa de la niña.

-¡Abuela! ¿Viste eso?-exclamo Samantha, acercándose a ellos.

-claro que sí. Estuviste estupenda-le dijo June, alegre.

-voy a repetirlo, ¡Mira!-dijo la pequeña, yendo de nuevo a la cancha.

-sí, te veré-

-acabalos-le dijo Neal -no parece enferma tu nieta-le comento luego a June.

-hoy no. Samantha ya no esta en la lista de donadores…hace una semana-

-¿Qué puedo hacer?-le pregunto Neal, preocupado.

Su tía lo quedo mirando.

Un rato más tarde…

-buenos días, Neal-dijo Elizabeth, sorprendida al verlo entrar.

-no les molesta que haya entrado, ¿Verdad?-les pregunto el adolescente, con simpatía.

-me molesta-admitió Peter, su esposa hizo una mueca.

-¿Un buen desayuno?-pregunto Neal.

-sí, un buen desayuno. Es un ritual ridículo que nos fascina todos esos días en que nuestros hijos están en casa de sus abuelos. ¿Y sabes por qué?-le dijo Peter a Neal.

-por los premios del cereal-dijo Neal, prácticamente seguro. Mientras agarraba la caja de cereales.

-porque puedo olvidarme de ti-le aclaro Peter -y todas esas mañanas me siento en la mesa, con mi adorable esposa, el delicioso cereal, y me puedo olvidar por completo de Neal Caffrey-

-se supone que trae una placa de comisario-dijo Neal, sin prestarle mucha atención.

-¿No intervienes?-le pregunto el Agente a su esposa.

-¿Quieres un poco de cereal?-le pregunto Elizabeth, dándole un plato al chico.

-gracias. Modales-dijo Neal, mirando al hombre mayor.

-no me refería a eso-se quejo Peter -¿Qué haces aquí?-le pregunto, exasperándose.

-por los Ellington estoy aquí-le respondió Neal, jugueteando con la placa de policía de juguete…era la segunda de esas plaquitas falsas que tenía.

-Byron Elligton es el padrino de Neal-le dijo Peter a su esposa.

-sé quién es Byron-dijo Elizabeth, tomando de su taza.

-su nieta necesita un riñón pero la eliminaron de la lista de transplantes hace una semana-

-¿Por qué?-

-no lo sé. Pero hace unos días una mujer llamo a Byron y le dijo que su organización podía ayudarlos a encontrar un riñón para su nieta-dijo Neal.

-algunas organizaciones lo hacen-dijo Peter, restándole importancia.

-sí. Pero le pidieron una donación de cien mil dólares-

-¿Cien grandes? ¿Estás trayéndome un caso? ¿Pero si tenías tanta curiosidad…por qué no se lo comentaste a tu padre?-le pregunto Peter, mirándolo.

-él…umh…ya sabes. No me va a creer mucho-dijo Neal, algo molesto.

-bien, me interesa. Habla con Byron y June-le dijo Peter, algo relajado.

-¿Lo investigo?-pregunto Neal, entusiasmado.

-¡¿Investigarlo?! No, vaquero, no. Puedes salir lentamente para no interrumpir mi desayuno-le aconsejo el Agente.

-entiendo, que les aproveche-dijo Neal, levantándose de la silla y caminando hacía la puerta.

-¿Neal?-lo detuvo Peter –recuerda, no es genuina-le dijo, refiriéndose a la placa de comisario que el chico se había colgado en uno de los bolsillos de su camisa.

-jaja…ja…-dijo Neal, yéndose.

Más tarde, en la mansión de los Ellington, más precisamente en la habitación de Neal…

-¿Y eso fue todo lo que te dijo? ¿"Investigalo"?-le pregunto Mozzie, incrédulo.

-más o menos-dijo Neal, acomodándose la pajarita que le había regalado Julie hace un tiempo, frente al espejo.

-supongo que "menos"-dijo Mozzie, mirando el espejo.

-Peter quiere información. No puedo conseguirla sin unirme con la representante y por eso me voy a ver como el asesor financiero de los Ellington-

-¿Quién es la representante?-

-Melissa Calloway, la organización se llama "Corazones abiertos"-

-uuuhhh…eso es amenazador. Si hiciera una película de horror creo que la llamaría "Corazones abiertos"-comento Mozzie.

-¡Justo a tiempo!-dijo Neal, viendo lo que grababa la cámara de la entrada de la mansión.

-yo no confió en esa mujer-

-¿Por qué vino en auto?-

-un neoyorkino que no usa el metro no es digno de confianza-dijo Mozzie, muy serio.

-yo no uso el metro-dijo Neal, mirándolo.

-precisamente-

-dejo su maletín en el auto…Moz, necesito un favor, abre el auto-

-ese no es un favor, es sólo una horrible idea. Es la una de la tarde, los delitos se comenten de noche… ¡Cuando nadie puede verte!-

-está bien, está bien, yo lo haré-

-ah, olvidas tu cita-

-no, tú te presentarás. Es por June y Byron, ¿Lo olvidas? Además, creo que yo ni siquiera aparento 18 años-dijo Neal, tratando de convencerlo.

-okey, dame una corbata…no ese moño-dijo Mozzie, resignado. Neal le dio una corbata.

-ya sabes de que hablar, ¿No? Okey, dame 20 minutos-dijo Neal.

-¿Desde cuando hablo con las personas?-se quejo Mozzie.

-has lo que yo hago-le dijo Neal, saliendo.

-"has lo que yo hago"-se burlo su amigo.

Mientras tanto, Neal…

-¡Vaya! ¡Me parece genial!-exclamo, dándole un manotazo al auto.

-oye, niño, ¿Qué sucede?-le pregunto un oficial de policía, acercándose a él.

-¡Oh! Hola, oficial, hola. ¿Podría usted ayudarme? Mi padre dejo su maletín en el auto y se olvido de darme las llaves-mintió Neal, con habilidad.

-¿Puedes demostrarme que es el auto de tu papá?-le pregunto el oficial, con seriedad.

-sí, sí, las identificaciones están en la guantera. ¡Demonios! Debe llegar al tribunal en veinte minutos-

-¿Es abogado?-

-fiscal, de hecho-

-ah…-

-sí, está investigando a un pequeño granuja que golpeo a un policía en una rencilla doméstica-siguió mintiendo Neal.

-¿Dice que lo golpeo?-pregunto el oficial.

-directo a la cara-

El oficial llamo a una patrulla. Y en menos de veinte minutos, Neal había sacado bastante información del maletín al lograr entrar al auto.

-investigue a Corazones Abiertos, tu amiga Melissa trabaja para su fundador…el Dr. Wayne Powell. Dirige varias clínicas en la costa este. Es un tipo muy respetable-dijo Peter, cuando Neal llego a verlo.

-eeh…no estaría tan seguro-dijo el chico –hable con Melissa. Tengo varios nombres-

-¿Son admisibles?-le pregunto Peter, mirándolo algo molesto. Neal hizo una mueca –te contaré una historia-

-la verdad eso no es necesario-dijo Neal, porque conocía ese mismo método de parte de su padre.

-tuve un caso, un chico llamado Jimmy Burger. Ahorró y abrió un restaurante en la quinta venida-

-¿Le puso "Hamburguesas Jimmy"?-

-no-

-¿"La Hamburguesa…"?-

-¿Terminaste?-lo interrumpió el Agente Burke –a fin de seguir trabajando, hizo favores a la mafia pero Jimmy ya no quería…y nos busco. Nos ayudo en algunos casos. Pero Jimmy era usado y empezo a hurgar en dónde no debía. ¿Sabes qué pasó?-

-¿No tuvo un final feliz?-le pregunto Neal, ya perturbado.

-no. Le dispararon…aquí-dijo Peter, tocándole el centro de la frente.

-¿Por qué me lo dices?-le pregunto el adolescente, casi escandalizado.

-porque Jimmy Burger es un ejemplo de lo que sucede cuando decides actuar por tu cuenta. No lo hagas-le dijo Peter, yendo a su oficina.

-Neal, tengo los nombres que me pediste que buscara-dijo Jones, dándole una hoja al chico.

-¡Increíble! ¡Es cómo hablar con la pared!-exclamo Peter, enfadado.

-no me habías contado tu historia-objeto Neal.

-a ver-dijo Peter, mirando el papel.

-mmm…todos son miembros de la iniciativa médica global-observo Neal –si la organización de Powell está buscando organos, quizás así los ubican-

-es interesante que utilicen el tercer mundo como su banco de organos-comento Peter –pero es circunstancial para proceder. Debería hablar con Powell-

-sé dónde buscarlo-aseguro Neal, mirándolo pero rápidamente agacho la mirada.

Un rato más tarde…

-de acuerdo, estudialos. Powell tiene que estar por ahí-le dijo Peter a Neal.

-su invitación, caballeros-los detuvo alguien, en el lugar a dónde iban a hablar con Powell.

-claro, la olvide en casa-mintió Neal.

-lo siento, tendrá que volver por ella-

-sí…-

-¿Es tu plan? ¿No falsificaste una invitación?-lo cuestiono Peter, siguiéndolo.

-¿Podía hacerlo?-le pregunto Neal, con picardía.

-nop-

-espera, es ella…hola, disculpe, temo que olvide mi invitación en casa-le hablo Neal a Melissa.

-¿Y tú eres…?-dijo ella, al verlo muy joven en cuanto a edad.

-el Dr. Parker de Iniciativa Médica Global. Un chico superdotado. Pero sólo llameme Leonard, ¿Y usted es…?-

-señorita Calloway-dijo la mujer, estrechándole la mano –la próxima vez traíga su invitación, doctor. Buenas tardes-

-hasta luego-dijo Neal.

-vamonos-le ordeno Peter a Neal, debido a su reciente mentirita.

-oh, disculpe, ¿Y usted es?-le pregunto Melissa, interesada.

-el doctor…-

-Edgar Tannenbaum, también es de la IMG-lo interrumpio Neal, pensando que su "suegro" iba a meter la pata

-es un placer conocerlo, soy Melissa-dijo ella, estrechándole la mano.

-es un placer, Melissa-dijo Peter.

-¿Y cuál es su especialidad?-

-la quiropráctica-

-¿Es usted Quiropráctico? ¿En la IMG?-

-la mala postura no discrimina-dijo Neal.

-no-

-puede que tengamos algunos sitios disponibles, ¿Ustedes, chicos, quieren ensuciarse las manos?-les dijo Melissa.

-sí, seguro-dijo Neal.

-sí, sí-dijo Peter.

-entonces, siganme-

Neal, apenas se fue la Srta. Calloway, miro mal a Peter.

-me subestimas-se molesto el Agente.

-te das cuenta que tendrás que coquetear con ella el resto del día, ¿Verdad?-le pregunto Neal –va ser una historia divertida para contársela a Elizabeth y a Julianne mañana…en el desayuno-agrego, muy pícaro.

Luego de unas cuantas horas…

-oíga, Dr. Tannenbaum, Elizabeth se estará preguntando si las siglas de FBI eran de "Female Body Inspector"-le dijo Neal a Peter, entrando a su oficina…y hace un rato haber visto como coqueteaba y "seducía" a Melissa Calloway.

-sientate y cierra la boca-le ordeno Peter.

El Agente le explico unos pocos detalles que había encontrado, no hablo de la investigación muy a fondo…por "seguridad".

-¡Wow! Si no fuera tan sucio, llegaría a respetarlo-exclamo Neal.

-okey, lo que tenemos aquí es una bonita teoría. Pero necesito pruebas…y eso significa que sales del camino, Neal. No estás dentro de esta investigación-dijo Peter, muy serio.

-¡Pero, Peterrrrrrrr!-

-sin peros. No eres un Agente del FBI, ni un detective, ni nada por el estilo. Así que recoge tus cosas y te marchas a tu casa…a dormir hasta mañana-le ordeno Peter, con seriedad y perdiendo los estribos poco a poco.

-okey-dijo Neal, levantando las manos en señal de son de paz.

-gracias-

-de nada. Espera… ¿Y eso?-pregunto Neal, agarrando una tarjeta sin que Peter pudiera arrebartársela antes –una clínica, ¿Crees que allí Powell tenga los expedientes de sus pacientes?-

-dame-dijo Peter, quitándole la tarjeta.

-podríamos echarle un vistazo-propuso el adolescente.

-no, Neal, no podemos. La confidencia doctor/paciente nos lo prohibe. Y además, te dije que no estás en el caso. Así que ni se te ocurra ir a ese lugar-dijo Peter, enfadado y sacándolo de una oreja de su oficina.

-¡Está bien!-grito Neal, enojado y sobándose la oreja derecha –que tengas buenas noches, Peter-

-buenas noches, Neal-

Y los dos se dieron la espalda, sólo literalmente.

Al irse a la mansión de los Ellington, Neal se encontro con Mozzie jugando al ajedrez…solo.

-¿Estás bien?-le pregunto, preocupado.

-la ONG ha retirado su oferta a la nieta de Byron y June-le respondió Mozzie, desconcertado.

-¡¿Qué?!-

-sí-

-¡Oh, Dios! ¿Dijeron por qué?-dijo Neal

-dijeron que habían encontrado otra persona que lo necesitaba más urgentemente-le contesto Mozzie.

-y tú…-

-sí, "estudie" la clínica. Algo los está inquietando. Los empleados llevan todo el día tirando archivos a la basura-

-¿Viste de qué eran los archivos?-

-no pude. Hay seguridad por todas partes. ¿Alguna idea de qué los pone tan nerviosos?-le pregunto Mozzie a Neal.

Al mismo tiempo en la casa de los Burke…

-¿Se están riendo? Oh, claro, se burlan-dijo Peter, molesto.

-¡¿Tuviste que coquetear?!-exclamo Julianne, riendo. Luego de que ella y su madre habían encontrado la tarjeta de Melissa Calloway en la chaqueta de Peter.

-¡Odias coquetear!-exclamo Elizabeth.

-lo sé, lo sé. Y ahora recuerdo porqué-admitió el Agente.

-¿Qué le dijiste?-pregunto Elizabeth.

-le pregunte si estaba sedienta-respondió Peter, ellas se rieron más –funciono-

-oh, por favor, dinos que hay un vídeo de vigilancia sobre eso…-dijo Elizabeth.

-¡Exacto! ¡Tenemos que verlo!-dijo Julianne, aún riendo.

Peter se alejo un poco para atender el celular.

-¿Si?-

-hola, soy yo otra vez. Sólo me preguntaba si ya has comprobado esa clínica-dijo Neal, desde el otro lado.

-el departamento hizo una petición, ¿Por qué?-

-nada, sólo tenía curiosidad. Sólo eso. Gracias. ¿Por qué se están riendo Elizabeth y Julianne?-pregunto Neal, extrañado.

-no tengo idea-mintió Peter –hablamos mañana-

Neal miro a Mozzie.

-de seguro el FBI ha pedido poder revisar su historial financiero-

-eso explica mucho-dijo Theodore -tendría que falsificar mis proyéctos ahora mismo, también-

-tenemos que entrar a esa clínica…y ver de qué están intentando deshacerse-dijo Neal, jugueteando con las piezas del ajedrez de su amigo.

-¿Tienes un plan?-le pregunto Mozzie, mirándolo con esa miradita cómplice.

Al día siguiente, en la dichosa clínica…

-lo prometo. Ni siquiera se me volverá a ocurrir subir a un rascacielos otra vez-decía Mozzie, haciéndose el enfermo mientras Neal lo llevaba en una silla de ruedas –oh, Dios, no me dejes morir-

-hola, estoy aquí para entregar un paciente-le dijo Neal a la secretaria.

-está bien, soy policía-dijo Mozzie.

-no tenemos a nadie apuntado que fuera a venir hoy-le dijo la secretaria.

-¡Tomátelo como una advertencia, idiota!-grito Mozzie, haciéndose el loco.

-okey, ellos de seguro no dijeron nada. Esto es muy delicado. El Mayor pidió que se manejara en silencio. Se trata de su sobrino. Pero no puedo darle su nombre-mintió Neal, descaradamente.

-¡IDIOTA!-grito Mozzie.

-Bruce, ¡Bruce!-le llamo la atención Neal.

-ten cuidado, Hank-dijo Mozzie.

-tengo que llevarlo con el doctor de inmediato-

-lo llamaré-dijo la secretaria.

-no, mejor no. El paciente puede enfadarse y pensar que esta alertando a los malos-dijo Neal –yo lo llevaré. Es la habitación 207, ¿Correcto?-

-correcto-le dijo la secretaria.

-okey, gracias. De pie, Bruce-le dijo Neal a su amigo.

-bienvenido a la fiesta, amigo-le dijo Mozzie.

-no sobreactues-le susurro el chico de ojos azules –buen trabajo, Moz. Ya puedes dejar de temblar-le dijo Neal cuando estuvieron más lejos.

-no estoy actuando. Odio los hospitales-le respondió Theodore.

Mozzie se puso a ver dónde estaban los archivos, haciéndose pasar por un empleado de limpieza. Mientras Neal entraba a la oficina de Powell y buscaba archivos, algo ilegalmente.

En eso, escucha que alguien esta acercándose.

-Peter, espero que te llegue esto…-dijo Neal, escribiendo algo sobre el papel. Lo puso lo antes posible en el Fax y comenzó a enviarse.

Pero justo en ese momento, llegaron dos enfermeros…

-oiga, oiga-dijo Neal, asustado.

-apaga ese Fax-le ordeno un hombre al otro, mientras lo inmovilizaba al adolescente contra la pared –no te muevas-

-tome prestado el Fax del Dr. Powell-dijo Neal.

-ven aquí-le dijo el enfermero que lo sostenía, mientras lo recostaba en una especie de camilla.

En la casa de los Burke…

-cielo, ¿Esperas un Fax?-le pregunto Elizabeth a su esposo.

-no, esa cosa ni siquiera estaba encendida-le respondió él.

-¿Jimmy Burger? ¿Quién es Jimmy Burger?-

-¡Es Neal!-exclamo Peter, agarrando el papel.

Al mismo tiempo…

-estaba en su oficina-dijo uno de los enfermeros, hablando con Powell por el teléfono.

-¿Quién es?-

-no lo dice. Pero tiene un rastreador en el tobillo, no tiene más de 15 años y estaba revisando sus archivos. Queríamos avisarle antes de involucrar a las autoridades, Dr. Powell-dijo el enfermero, mientras su compañero amarraba "bien" a Neal a la camilla.

-tal vez es uno de los pacientes de Wesley que se escapo del tercer piso. Voy para allá, detenganlo hasta que yo llegué…-dijo el doctor –sería mejor que lo calmaran un poco-sugirió luego.

-entiendo-dijo el enfermero y cortó la llamada.

Luego, apareció una enfermera con una jeringa…

-esto te ayudará a relajarte-le dijo a Neal, inyectándole el suero.

-espero que sea divertido, enfermera Ratched-dijo Neal, cerrando con fuerza los ojos. Después todo se volvió nuboso…

-¿Neal está en problemas?-le pregunto Elizabeth, al ver como Peter intentaba dar con el rastreador GPS de la tobillera de Neal.

-sí, en graves problemas-le contesto Peter.

-Agente Burke, lo hemos localizado. La calle William 626-dijo la mujer del otro lado. Peter enseguida cortó y miro la tarjeta de Melissa.

-¡Ese mocoso! ¡Le advertí que no fuera a esa clínica! ¡SE LO DIJE! Pero es Neal…él no piensa. Su padre le dará una buena azotaina por esto, ¡Si no se la doy yo antes!-exclamo Peter, enfurecido –buscaré a un juez para que…-

-¿Y por qué no haces que alguien…te muestre el hospital? Si te invita…-sugirió su esposa, levantando la tarjeta de Melissa.

Y logró convencerlo, y él a Melissa, para que se vieran en la clínica.

-¿Doctor?-dijo Melissa, al perder a Peter…digo, Edgar, de vista.

-¿Neal? ¡Neal!-lo llamaba Peter, con sigilo.

-dos amantes se besaron y el mundo se detuvooo… ¡Se detuvo! ¡Se detuvo! ¡SE DETUVO!-cantó Neal, drogado. Y consiguiendo que Peter lo encontrara –en mi corazón te espera…-

-¡Oh, por Dios!-exclamo Peter, mirándolo.

-¡ENTRA!-

-¿Qué te hicieron?-

-hola, amigo-le dijo Neal.

-¿Neal?-

-hola…-

-hola-dijo Peter, acercándose y poniendo una mano en su frente.

-¡CANTANDO!-lo sorprendió Neal.

-shhhhhhh…shhh…shhh...shhh. Debemos quitarte estas ataduras-le dijo Peter.

-¡Ah! ¿Te refieres a estas?-dijo Neal, tirando a un lado las correas –no hubo cerraduras que no abriera. Sólo el rastreador-se jacto Neal, incluso drogado, señalando su tobillera.

-anda, vamos-le dijo Peter, intentando cargarlo.

-¿Qué sucede? Eres fuerte…eres fuerte…-dijo Neal.

-sí, sí-

-oye, yo lo hago. Yo puedo…yo solooo-se quejo Neal, Peter lo soltó un poco y él se cayó directo al suelo.

Peter comenzo a cargarlo fuera del lugar. Neal balbuceaba otra vez la misma canción.

-tranquilo-le dijo Peter, cuando Neal se le cayó al piso –no puedo creerlo. ¿Por qué hiciste algo así? ¡¿Por qué?!-

-he hecho tantas cosas malas que no puedes imaginar…-dijo Neal, aún muy drogado.

-¡Ya cierra la boca!-le ordeno Peter, molesto -¿Cómo qué cosas?-le pregunto luego, curioso.

-como hacer que tu hija hable muuuy mal de ti-dijo Neal, Peter desvió la mirada -¿Pero a quién le interesa, Peter? ¡No es lo importante! ¡No es una competición! ¡Es por las personas!-reflexiono después.

-que bien. Porque vas a pasar mucho tiempo con personas como, por ejemplo, yo y tu padre, en cuanto salgamos de aquí-le dijo Peter, muy serio.

-claro. Mi trasero no valdrá un centavo cuando papá vea las grabaciones de cuando entre aquí-se lamento el adolescente.

-por supuesto, hay cámaras-dijo Peter, molesto.

-oye, antes de que me "entregues", te diré algo…de todas las personas en mi vida. De mis padres, de Mozzie, de Kate, incluso de Julie…tú eres la única en…-dijo Neal, señalándolo con el dedo índice.

-¿La única en qué?-le pregunto Peter.

-la única persona en quien confió-le confeso Neal.

Peter suspiro y le acarició la cabeza. Luego tomó una silla de ese salón y esposo a Neal a ella.

-no abras esto-le ordeno, antes de irse.

-podría deslizarme, eso no sería abrirla…sería deslizarse-murmuro Neal, después comenzo a cantar de nuevo. Cuando llego Peter -¿Qué es eso?-le pregunto, sorprendido.

-el vídeo de la cámara-le respondió Peter, sacándole las esposas.

-¡Peter!-

-andando-le dijo Peter, cargándolo otra vez.

-¿Robaste eso por mí?-

-sí, es un momento que recordarás-le dijo Peter, mientras huían de esa clínica.

Una hora, apróximadamente, más tarde en la casa de los Burke…

-¡oogh! Me duele la cabeza-se quejo el chico.

-Neal, ¿Te sientes bien?-le pregunto Elizabeth.

-oye, ¿Y yo qué?-protesto Peter.

-hay algunos trastos que no has lavado, Sr. Manos Mágicas-le recrimino ella -¿Quieres más hielo?-le pregunto, con dulzura, al muchacho. Neal le dio la bolsa con hielo –sí, yo le traigo-

-espero que hayas encontrado algo-le dijo Peter al chico, apenas Elizabeth entro en la cocina.

-la lista de los clientes ricos, los acaudalados dispuestos a pagar por organos dados al momento-le respondió Neal.

-bien, si puedo probarlo-

-tal vez sí, había otra lista…cientos de nombres y tipos sanguineos-

-¿Tu Fax…se trataba de eso?-

-deben ser los donadores que Powell tiene, ¿Sólo llegaron cuatro nombres?-pregunto Neal, desanimado.

-cuatro es suficiente. Daré con ellos-dijo Peter. En eso entra Julie.

-woah oh…me voy por unos minutos a pasear con Satch y ya estás golpeando a mi novio, papá?-dijo ella, al verlo recostado a Neal en el sofá.

-no me golpeo, cree en mí…estaría en un ataud si fuera así-dijo Neal, riendo.

-muy gracioso-dijo Peter, en tono de queja.

-jaja, okey. ¿Pasa algo? Mozzie dijo que estaban investigando algo…juntos. Me encanta que por fin se esten llevando bien-dijo Julianne, muy sonriente.

-luego hablamos…los tres-dijo Peter, haciendo una mueca –umh…cariño, ¿Pueden ir con Neal a tu habitación? Quizás James llegue en un rato y no quiero que piense que…-

-¿Qué qué?-pregunto Julianne, extrañada.

-sólo vayan, ¿Si?-

-okey-dijo Julianne, y con Elizabeth llevaron a Neal al dormitorio de Julie y lo acostaron en la cama -bien, ¿Y a qué va todo esto? Espero que no le hayas pegado a mi padre otra vez-

-nooo, tranquila. No se me va a pasar por la cabeza volver a levantarle la mano a Peter-dijo Neal, haciendo una mueca y sobándose el trasero.

-¡Vamos! No te puede seguir doliendo-exclamo su novia, burlona.

-si fue el sábado, Jules, y estamos a martes-

-exactamente-

-pues me duele todavía. Creí que te quedarías con tus abuelos paternos hasta el viernes, quiero decir…con esto de la suspensión de clases por una semana-

-quería, pero mi abuelo Brandon a veces es muy estricto-

-entiendo. Ojalá yo tuviera un abuelo paterno-

-Neal, lo siento tanto, amorcito-

-no te preocupes. No es tu culpa…-

En eso, entro James muy preocupado a la habitación.

-¡Neal, hijito! ¿Te sientes bien?-le pregunto, tocándole la cabeza.

-sí, papá, tranquilo, estoy bien-respondió Neal.

-menos mal. Peter dijo que te habías dado un buen porrazo andando en Skate con uno de tus amiguitos de por ahí. Más te vale no volver a salir en el día, chico-le dijo James, dándole una suave nalgada.

-no, papá-dijo Neal, agradecido de que Peter no le hubiera dicho la verdad.

-vamos a casa, hijo-le dijo James, dándole un beso en la frente.

-está bien, pero yo puedo solo-dijo Neal, viendo que quería echarselo al hombro.

-toma, Neal. Para su dolor de cabeza-dijo Elizabeth, acercándole una pastilla de Ibuprofeno y guiñándole un ojo a James.

-gracias, El. Nos vemos-dijo James, sonriendo. Y con Neal se fueron.

Pero el chico no pudo dejar de pensar en la nieta de June y Byron, muriendo y él sin poder hacer nada para detener eso.

Por eso, lo tomo de sorpresa que Peter lo llamara para ver como arrestaban a Powell. Neal, muy gallito, mostraba su placa de juguete, parado al lado del Agente Burke mientras los demás Agentes esposaban al doctor.

Más tarde, Neal, Peter y June veían como jugaba Samantha al Soccer en el parque.

-June, quería que supieses que tenemos a Powell. Una vez que lo relacionen con la cuenta de caridad…el resto de su organización se vendrá abajo-le dijo Peter.

-gracias-le dijo June, muy feliz.

-cuéntale la mejor parte-dijo Neal.

-Samantha ha vuelto a su puesto original en la lista-anuncio Peter –en vista del escándalo, pudimos hacer algunas llamadas al Registro, convenciéndolos de reexaminar su postura-agrego y miro a la niña –es muy buena-

-sí, lo es-dijo Neal, sonriendo.

-ya me contarás como termina el partido mañana…en el desayuno-dijo Peter, terminando con un murmullo.

-espera, ¿No vas a quedarte?-le pregunto June.

-no. Tengo que recoger a mi esposa…sólo que ella no lo sabe todavía-comento Peter, y se fue. Neal soltó una risita.

-oh…-dijo June, muy emocionada, y abrazando a Neal. Por fin su nieta tenía su lugar en la lista de transplantes.