Advertencia: Este capítulo contiene castigo corporal. Si a usted le molesta esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.

Capítulo 16: Sobreviviendo, Parte 1

"I'm sorry, I can't be perfect"-Perfect de Simple Plan.

Era un día gris en muchos aspectos. Un miércoles.

Roger había llamado a los padres de Julianne y Neal, porque esta vez había confirmado sus sospechas. La pareja había realizado una broma pesada contra el profesor de Matemática de su curso, robándole sus archivos y haciéndole creer que los había perdido, y para rematar, también pincharle las ruedas de su camioneta.

Sólo pudieron ir Peter y James porque sus esposas estaban juntas, eligiendo ropa para sus futuros bebés. Y ambos estaban muy pero muy… ¡PERO MUY…! Enojados, ¡No! ¡¿Enojados?! ¡Mejor dicho FURIOSOS!

Luego de un buen regaño por parte de ellos y un sermón de parte de la directora, se los llevaron a sus casas prendidos de la oreja.

¡Los habían suspendido a los dos por tres semanas! ¡Esta era la gota que había colmado el vaso!

Neal suplicaba que no lo castigara, que estar suficiente era ya demasiado castigo. Pero no, James se puso rigido y lo mando a su cuarto. En vez de esperar hasta la noche, le iba dar su justo castigo esa misma tarde luego de haberse enterado de la dichosa fechoría de su niñito.

No tardo en buscar el cepillo de cabello de madera de Carla y fue al dormitorio de Neal. Que lloraba desolado, acurucado en su cama.

Sin mediar una palabra, lo puso sobre sus rodillas, le bajo la ropa y le dio doce nalgadas…las tres últimas dadas con la parte de atrás del cepillo.

Lo consoló hasta que Neal se quedo dormido, le secó las lágrimas y salió del cuarto.

Pero con Peter y Julianne fue una historia diferente.

Peter la mando a su habitación, pero ella…terca como mula, comenzo a chillarle con fuerza e insistencia. Su padre no pudo tolerarlo, la puso en su regazo y le dio cinco palmadas. Pero Julie no cedió y es más, se zafo de su agarre y le dijo una barbaridad.

Ese fue el momento en que Peter perdió el control de su persona. Se quito el pesado cinturón de cuero que llevaba en el pantalón, tomó a su hija de un brazo, la inclino sobre la mesa y le dio tres cintazos.

Julianne cuando logró calmarse, vio aflicción en los ojos de su padre. No había pensado en lo que estaba haciendo ni en como la iba a dañar cuando se quito la correa.

-hija, yo sólo…-dijo Peter, intentando abrazarla. Ella se alejo, ahora le tenía más miedo que nunca y hasta algo más…

-¡NO ME TOQUES! ¡TE ODIO, PAPÁ, TE ODIO!-le grito, llorando y salió corriendo a su habitación.

Eso le rompió el corazón a Peter, cayó de rodillas en el suelo y se permitió llorar.

Mientras tanto, entre lágrimas, Julianne termino de escribir una nota dirigida a sus padres, su novio y sus amigos. Tomó su mochila bien equipada y saltó por la ventana.

Corrió sin mirar atrás.

-¡Julie! ¿Estás bien? ¿Cómo te sientes? ¿Quieres que le parta la cara de idiota a tu padre?-la invadio de preguntas su exnovio.

Sí, nada más ni nada menos que Warren Caleb.

-estoy bien, Warry. Tranquilo. Sólo quiero irme de este lugar-

-¿Y Neal? Creí que habías dicho que no se separarían-

-creí que habías dicho que no te agradaba él-

-bueno, más o menos. Me gusta verte feliz. Y yo…-

-sé lo que intentas decir. Pero no. Deja que Neal se quede aquí. Les pedí que no me buscaran en la carta. Volveré cuando me sienta preparada-

-de acuerdo. Mi padre ya tiene todo listo, mañana a primera hora partimos viaje para Canadá. Tú te llamarás Clarissa Caleb, será tu alias-

-suena bien. Vamos. Estoy hambrienta y con sueño-

-jajá. No has cambiado en nada, Jules-dijo él, abrazándola por el hombro.

-tú tampoco, Warrs-dijo ella, aferrándose a él.

Al mismo tiempo, James había despertado bruscamente a Neal. Y fueron a la casa de los Burke, dónde estaba medio NY (prácticamente) reunido.

-¿Qué pasa? ¡Peter, hablame!-le exigió Neal, tirando de la manga de su camisa.

-Julianne se escapo-le dijo Peter, con el dolor reflejado en sus ojos.

-¡¿Qué?!-

-se ha ido, Neal. Julie se ha ido-dijo Diana, angustiada.

-no…-

-lo lamento tanto, Neal-

-Peter, ¿Qué paso? ¿La castigaste?-pregunto Neal, comenzando a llorar.

-Neal…-dijo James, preocupado. En eso, Neal notó que Peter no llevaba su típico cinturón en el pantalón.

-¡LA LASTIMASTE! ¡LA AZOTASTE! ¡LE HICISTE DAÑO! ¡NO PUEDO CREERLO!-grito Neal, llorando con más fuerza.

-Neal, yo sólo…-dijo Peter, intentando abrazarlo para calmarlo.

-¡NO ME TOQUES! ¡TE ODIO, PETER, TE ODIO!-grito Neal, llorando a mares, corrió a la habitación de Julianne y dio un portazo.

Esa era la misma escena, repetida como si fuera una especie de Déjà Vu.

Peter se quedo congelado unos minutos. Y luego retuvo las lágrimas.

-ya, tranquilo. Cielo, Hon, la encontraremos-dijo Elizabeth, secándose sus propias lágrimas y las de Peter.

Neal, mientras tanto, encontró la carta de Julianne. Y después de terminar de leerla, bajo rápidamente abajo a mostrarla.

Fue recibido con un regaño de su padre por faltarle el respeto a Peter. Pero todos se quedaron boquiabiertos luego de que Neal leyera la nota de Julianne.

"Querida familia y queridos amigos:

Lo lamento tanto. Pero debo irme. No es para siempre, sólo por un cierto tiempo.

Ya no puedo con esto.

No quería causarles este dolor.

Lo siento, papá, lo intente. Pero no puedo ser perfecta.

Mamá, lo siento también. Cuida a mi hermanito, por favor.

Satchmo, cuida a mis sobrinitos. Lo siento tanto, amiguito.

Terrence, cuidate, hermano mayor. Lo siento tanto, niño.

Neal, perdoname…por favor, no me odies. Lamento romper la promesa que dije que no rompería.

Matthew, no te enojes ni culpes a mi padre ni a Neal ni a nadie por esto. Toda la culpa es mía, de nadie más. Lo siento tanto, primito.

Lilah, sabes que eres muy importante para mí. Y hacerte esto me destroza por dentro. Lo siento tanto.

Marinette, también eres muy importante para mí. Lo lamento. Me siento devastada.

Mozzie, no le des ideas a nadie. No me intentes rastrear ni nada. Por favor. Lo siento tanto, Theo.

Tom, lo siento tanto. Cuida mi computadora y no dejes que nadie la "lastime".

Tíos, lo siento tanto. Uno y cada uno de ustedes es especial para mí.

Abuelos, lo lamento tanto. No quise hacerlos pasar por esto.

Sres. Caffrey, lo siento tanto. No permitan que Neal salga a buscarme. No permitan que esto determine el futuro de su familia.

Y a los demás, lo lamento tanto. Pero ya no hay vuelta atrás.

Gracias por todo. Por los buenos y los malos momentos.

Los quiero mucho, Julianne."

-dame-le ordeno Peter, con la voz quebrada. Neal le entrego la carta. Y lo tomó por sorpresa un fuerte abrazo.

-la encontraré, Neal. Te prometo que la encontraré y la traeré sana y salva-

-gracias, tío Peter-dijo Neal, llorando y abrazándose con fuerza al hombre mayor.

Luego cada uno se fue a su casa, menos los Agentes del FBI y James.

Elizabeth se fue a acostar, habían acordado con Peter que dormiría ella esa noche con Terrence y Satchmo en la cama matrimonial para que no se sintieran solos.

-¡Te dije que ese crío era mala influencia!-grito Kramer.

-baje la voz-le ordeno Hughes, que para ese entonces ya estaba muy embroncado…con Peter, precisamente. ¡¿Cómo su buen Agente había podido perder el control hasta ese punto?!

-esto no es culpa de Neal, Phil-le dijo Peter, un tanto gallito.

-¿Me estás desautorizando,…Petey?-le pregunto Kramer, con severidad.

Peter dio un paso hacía atrás, asustado.

-oígan, debemos concentrarnos-los interrumpió Jones. Que intentaba ocultar que había estado llorando.

-sí, concentrense-gruño Diana.

-Peter, creo que yo mejor me voy a casa. No quiero que Neal se vaya a dormir llorando. Yo lo lastime a él también hoy…-dijo James.

-¿Qué?-pregunto Peter, sorprendido.

-sí, le di unos tres cepillazos por lo que hicieron en la escuela. Y lo último que quiero es que se duerma resentido…conmigo o contigo-

-okey. Nos vemos mañana, James-dijo Peter, soltando un largo suspiro.

-sí, nos vemos mañana…-dijo James, saliendo.

Mientras tanto, en la habitación de Neal…

-lo siento, Mozzie. Sé que ella te dijo que no la rastrearas pero es…-

-¿Necesario? No, Neal. Esta claro que quiere un tiempo sola-dijo su amigo, algo triste.

-por favor, Moz-

-no. Ya te dije que no-

-está bien-

-Neal… ¿Hay algo que necesites soltar? Lo siento tanto. No debió pasar esto-

-Ted-dijo Neal, por que ese apodo sólo lo usaba con Mozzie cuando le decía algo de suma importancia –he abierto y cerrado los ojos miles de veces desde que me entere de que ella huyó, con la única esperanza de que…sea sólo una horrible pesadilla y cuando vuelva a abrir los ojos, este acostado en mi cama. Pero no funciona, simplemente no-

-Neal…-

-no, déjame terminar. Nunca estuvo en nuestros…en mis…planes perderla-confeso Neal, entre sollozos.

-Neal, espera, espera, no cortes… ¡NEAL!-grito Mozzie, dándose cuenta de las intenciones del chico. Pero Neal simplemente cortó.

-es ahora o nunca-se dijo Neal a sí mismo, agarro su mochila bien equipada y saltó por la ventana…exactamente como Julianne.

Corrió sin mirar atrás, bueno, más o menos. Tenía que encontrarla, a su novia, a su amada, a su chica.

James, desesperado al encontrar vacío el cuarto de su hijo. Y este, a diferencia de la adolescente, sin una carta de despedida. Llamó enseguida a sus padrinos, pero Neal no estaba en la casa de los Ellington ni en la casa de Kathryn. Así que llamo a Peter pero dio con Jones en el teléfono, que le dijo que el Agente Burke había ido tras una pista con Hughes.

Diana, enseguida, llamo a Peter para informarle sobre la "mala nueva".

-Peter, se escapo-

-¿Qué? ¿Quién se escapo, Diana? Digo, además de Julie-

-Neal, Peter. Neal escapo. Se cortó la tobillera. Se ha ido, Peter. Neal se ha ido también-le dijo Diana. Y logró escuchar un sollozo de su jefe, desde el otro lado del teléfono.

Continuará…