Advertencia: Este capítulo contiene mención de delincuencia y partes sacadas y/o modificadas del episodio 4x01 de la serie. Si a usted le molesta esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.
Capítulo 17: Sobreviviendo, Parte 2
"Pensé que nunca vería tu dulce rostro de nuevo. Me quede con todos aquellos momentos en los que estuvimos juntos. Porque en mi corazón deseaba que volvieras, mi amigo/a. Y ahora te tengo. Pero pensé que te había perdido…"-I Thought I Lost You de Miley Cyrus y John Travolta (Fragmento traducido).
Era temprano en la mañana en NY.
Las familias y sus amigos seguían buscando desesperados a Julianne y, ahora también, a Neal.
Mientras tanto, Julie y Warren estaban sentados en el césped del jardín de la casa de los Caleb.
-oye, ¿No es ese tu noviecito?-observo Warren, viendo que un chico de pelo oscuro y ojos azules se acercaba.
-¿Neal?-pregunto Julianne, levantándose del suelo.
-¿Julie?-pregunto Neal, mirándola.
-¡NEAL!-
-¡JULIE!-
Y se abrazaron.
-lo siento tanto. No debí haberme ido. No así-dijo ella, con algunas lágrimas de amargura.
-está bien. Tranquila-le dijo Neal al oído, acariciándole la cabeza.
-creí que te había perdido. Y había roto la promesa que hicimos y habíamos jurado no romper…-
-eso nunca. Yo pensé lo mismo. Pero aunque dijiste que no te buscara, tenía que hacerlo. Eres tan importante para mí-
-tú también eres muy importante para mí, Neal-dijo Julianne, dándole un beso en los labios.
-sí, okey, Romeo y Julieta…yo sigo aquí-los interrumpio Warren, incomodándolos.
-sí, disculpa. Oye, sé que no hemos sido los mejores compañeros ni nada…pero…gracias por cuidar a Julie. En serio, Warren, te lo agradezco-le dijo Neal, tendiéndole la mano.
-fue un placer, Neal-dijo Warren, estrechándosela –me disculpo por cómo te trate antes. No te preocupes por Kate, ya corté con ella-
-¿Si?-le pregunto Neal, extrañado –yo también me disculpo-
-estaba demasiado celosa de Julianne. Y me amenazo con lastimarme a mí y a Julie. No podía seguir así la cosa. Así que rompimos. Ella se quedo rencorosa, pero ya que-dijo Warren, encogiéndose de hombros.
-sí, creo que esa chica es peligrosa-dijo Julianne, haciendo una mueca.
-mejor ni hablar-dijo Neal.
-okey. Pero Neal, ¿Por qué decidiste huir también?-pregunto Julianne, poniéndose seria como lo hacía su padre.
-jejeje, verás, ellos…-
-no-lo detuvo su novia.
-verás, yo…-
-no-lo volvió a interrumpir, exactamente como lo hacía Peter a veces.
-pero…-
-no-repitio Julianne, levantando el dedo índice.
-de acuerdo-
-bien. ¿Vas a hablar con sinceridad y sin excusas?-
-¡Julianne, necesitaba encontrarte!-
-¡Y yo necesitaba que estuvieras seguro en tu casa!-
-¿Seguro? ¿Qué quieres decir?-dijo Neal, alarmado y miro a Warren.
-umh… ¿Cómo decirtelo, chico? Yo, mi padre y Julie planeamos viajar a Canadá para que no nos encuentren-le dijo el otro chico.
-¿En serio?-dijo Neal, mirando a su novia para saber si era verdad.
-sí, en serio. Y debemos irnos-dijo Julianne, soltando un suspiro.
-está bien. El mismo trato que tenemos con Mozzie: Tú huyes, yo huyo,…Julie-dijo Neal, como si fuera lo más normal del mundo.
-okey. Entonces huyamos-dijo ella, con una pequeña sonrisa.
Entraron a la casa de los Caleb, que más parecía una mansión.
-eh, papá, vino el novio de Julianne. Y cómo lo habías presentido, también. Quiere huir con nosotros-dijo Warren, resoplando.
-¡Oh! ¡Excelente! Hola, Neal Caffrey. Me han hablado mucho de ti-dijo un hombro alto y corpulento, acercándose a ellos y revolviéndole el pelo a Neal.
-umh… ¿Gracias? Hola, Sr. Caleb-dijo Neal, algo nervioso.
-sólo dime Dave. Vaya, tienes una mochila bien equipada. Bueno, subamos todo al auto-
-¿Ya nos vamos a Canadá?-pregunto Julianne, un tanto tensa.
-oh, no, pajarilla. Cambio de planes, nos vamos a Cabo Verde-dijo David Caleb, haciendo media sonrisa.
-¿Y dónde queda eso?-preguntaron los tres adolescentes a la misma vez.
-jajaja, ya verán. Vamos-dijo David y comenzaron a subir todo al auto. Y se fueron al aeropuerto.
Viajaron en… ¡Un Jet privado!
Neal detectaba algo que no le gustaba en aquel hombre. Y esto fue en aumento al ver la mirada de sospecha que le dirigían los guardias de seguridad al Sr. Caleb.
Mientras tanto, en el Bureau…
"¡TE ODIO, PAPÁ, TE ODIO!", "¡TE ODIO, PETER, TE ODIO!", "¡Te dije que ese crío era mala influencia!" "Se han ido", "Hasta que sepamos algo de tu hija o de su novio, cierra algunos casos y olvídate de Julianne y Neal", "la encontraré, Neal. Te prometo que la encontraré y la traeré sana y salva", "Hon, la encontraremos".
Tantas frases pasadas molestaban a Peter en su cabeza. Lo torturaban. Y no cesaban más.
Necesitaba a Julianne, a su niña, a su princesa, a su cachorrita, la necesitaba ahora mismo. Quería abrazarla, sentir su aroma como cuando ella era bebé y que lo perdonara por lo que le había hecho.
También quería a Neal, ese chico de ojos azules que siempre lograba sacarlo de sus casillas. Lo necesitaba ahora mismo, también. Quería abrazarlo y que lo perdonara por haberle hecho daño a Julie…porque quizás el niño le guardaba rencor.
En ciertos momentos, creía que él había causado el escape de los dos jóvenes.
Y Reese Hughes, su jefe, le había ordenado que volviera al trabajo, que se centrara en cerrar casos y se olvidara de esa pareja…como si acaso fuera posible.
-Peter-le dijo Jones, pero el Agente seguía sumido en sus pensamientos –Peter-
-Jones-contesto Peter, al fin.
-hola-
-¿Qué me traes?-
-otro fraude por correspondencia-
-¿Lotería extranjera?-
-sorteos de revista-
-variedades…la chispa de la vida-dijo Peter, con cansancio e ironía. Jones suspiro, él también estaba irritable al no tener cerca a su adorada sobrina.
-¿Aquí trabaja el Agente Burke?-pregunto un hombre moreno.
-¿Quién es ese?-pregunto Peter, alertado.
-ni idea. Pero parece que te conoce a ti-dijo Jones.
-se le sale la arrogancia por las orejas, ¿No?-comento Peter, mirando al hombre.
-no has pestañeado primero, ¿Verdad?-pregunto Jones.
-no-respondió Peter. En eso, Hughes le hizo una seña para que fuera a su oficina –vaya, parece que he sido invitado a la fiesta-le dijo a Jones.
En la oficina de Hughes…
-Peter, este es el Agente Kyle Collins. Es de la O.A.I-le informo Reese.
-¿Qué le trae a la Oficina de Asuntos Internacionales a la sección de White Collar?-pregunto Peter, mirándolo.
-David Caleb-
-disculpe, ¿Quién?-
-han pasado seis meses desde que ese estafador salió de prisión bajo fianza. Pero se metió en otro robo esta semana y huyo. Y esta mañana, un guardia de seguridad nos aviso que lo había visto en el aeropuerto, con tres adolescentes. La chica fue descrita como delgada, cabello castaño y ojos verdes. Uno de los chicos fue descrito como alto, cabello oscuro y ojos azules. ¿No son esas las descripciones exactas de estos dos jóvenes…Neal y Julianne?-
-lo son-dijo Peter, alarmado.
-por eso, David Caleb debe ser capturado y encerrado durante mucho, mucho tiempo-dijo Collins.
-como bien sabrá, tenemos Agentes buscando por todos los recovecos en los que puede estar David Caleb-dijo Reese, muy serio.
-pero esos Agentes no son Peter Burke. No tienen una hijita que se relacione con este criminal-
-no te atrevas a hablar así de ella-dijo Peter, comenzando a armarse de valor para estrangular a Collins.
-Burke-le llamo la atención Hughes.
-ya presté declaración contra el Sr. Caleb-dijo Peter, haciendo una sonrisa burlona –todo lo que sé sobre David Caleb esta en ese expediente-
-todo lo oficial, quizás. Pero el Agente Kramer dice saber que el hijo de David Caleb, Warren Caleb, fue una vez el novio de su hija Julianne. Y que usted y obligo a que se separaran porque lo consideraba mala influencia-comenzo a decir Collins.
-Kramer te envía-afirmo Peter.
-ya sabes, él te hizo ver la verdad de la relación de Warren y Julie-dijo Collins, en tono burlesco.
-Agente Collins, si Burke dice que todo lo que sabe de David Caleb esta ahí…está todo ahí-le dijo Reese, con paciencia.
-¿Hemos terminado aquí?-dijo Peter, exasperado.
-no. Agente Burke, voy a encontrar a David Caleb. Y espero que su hija y el novio de esta no interfieran. Por eso, usted va a ayudarme-le dijo Collins, mirándolo.
Mientras tanto, David, Warren, Neal y Julianne ya habían llegado a Cabo Verde. Bajo los alias de Joshua Maine, John Maine, James Maine y Julia Maine.
Se quedaban en una gran mansión, propiedad de Joshua (David).
Neal (James) admiraba las pinturas, sabía que todas eran falsas. Pero eran apreciables igual.
Julianne (Julia) estaba leyendo un libro de Harry Potter.
Warren (John) cocinaba el almuerzo. Spaguettis con albóndigas.
Y David vigilaba el lugar, por si venía algún policía estadounidense en busca de su persona.
Pasaron dos semanas seguidas.
Un día, por la noche, Neal recibió una llamada en su celular descartable. Había sólo una persona que tenía ese número…
-¿Madrina?-pregunto, extrañado.
-hola, Neal-dijo Peter desde el otro lado.
-supongo que esto te pone 3 a 0-
-3 a 1. Aún no los he encontrado-
-¿Mi madrina Kathryn te dio este número?-
-sí, está muy preocupada por ti-
-estoy seguro, ¿Qué sabes?-
-Neal, el Departamento de Justicia está buscando al padre de tu amigo Warren-
-¿A David?-
-sí, a David-dijo Peter, haciendo una mueca –él lo está buscando por estafas y robos-
-¿"Él" quiere decir "Tú"?-pregunto Neal.
-no-
-entonces no estoy preocupado. ¿Cuán mal dejamos las cosas para ustedes allá?-pregunto Neal, algo triste.
-nuestros jefes nos aporrearon un poco, pero lo estamos manejando-
-¿Y mi mamá y Elizabeth?-
-los extrañan…demasiado-admitió Peter, Neal suspiro angustiado –el Agente que va tras de David, su nombre es Kyle Collins. Está en la Oficina de Asuntos Internacionales. Es peligroso. No parará hasta encontrarlo y encontrarlos-
-estamos seguros aquí-dijo Neal, restándole importancia –hicimos una buena carrera-
-no ha acabado-le dijo Peter.
-sí, ha acabado. Admitelo, yo y Julie tenemos problemas con la autoridad. Sólo hay unas pocas maneras en que esto podría terminar. Esta es una de las mejores-le dijo Neal.
-correcto-dijo Peter, muy a su pesar.
-entiendes que está tiene que ser la última vez. Yo y Julianne hemos terminado con Nueva York. No regresaremos por un tiempo indefinido-comento Neal.
-sí, lo entiendo-dijo Peter, conteniendo las lágrimas –por favor, tengan cuidado con Collins-
-lo tendremos. No te preocupes, cuidaré de tu hija-dijo Neal –es bueno oír tu voz-
-sí. La tuya también-dijo Peter, sonriéndose.
-adiós, Peter-
-adiós, Neal-
Cortaron la llamada y Neal lanzó el celular al mar.
Peter miro lo que había a su lado y tocó un botón.
Al día siguiente…
-gracias por venir. ¿Alguna señal de Collins?-le pregunto Peter a sus Agentes.
-no desde ayer-respondió Jones.
-mi amigo en Quantico filtró la grabación a la unidad de pruebas digitales-dijo Diana.
-aisló tres elementos distintos del fondo de la llamada-dijo Clinton.
-escucha-dijo Diana, poniendo los sonidos en la computadora.
-campanas de la iglesia-dijo Peter al detectar el primer sonido.
-cuatro en una fila. Hay más-dijo Diana y puso el siguiente sonido.
-mareas oceánicas. Rítmicas-observo Clinton.
-eran audibles durante la llamada-comento Peter.
-escucha el cuarto sonido-dijo Diana, poniéndolo.
-está fuera de ritmo-dijo Jones.
-no es una ola. Es un trueno-dijo Peter –bien, tenemos campanas de la iglesia y una tormenta. Ya es un inicio, ¿no? De acuerdo. Haré el café-
Lograron localizar a Neal en Cabo Verde.
Pero, al día siguiente…
-¿Elizabeth Burke?-pregunto Collins, prácticamente invadiendo la casa.
-sí-
-Agente Collins-
-mi marido está en la oficina-le dijo Elizabeth.
-lo sé-dijo Collins, con arrogancia.
-¿Entonces qué hacen aquí?-
-mi trabajo-
-no puede entrar así como así-se quejo Elizabeth -¿El Agente Hughes sabe esto?-
-lo sabrá-
-estoy llamando a mi esposo-dijo Elizabeth, molesta.
-señor, mire esto-aviso un Agente.
-no hay necesidad de molestar a su marido, Sra. Burke. Encontré lo que buscaba-dijo Collins, señalando Cabo Verde que estaba marcado en una especie de mapa de Peter.
Elizabeth se quedo perpleja ante eso.
Un rato después, en la oficina de Hughes…
-Collins estuvo en mi casa. ¡No tenía ningún derecho a meterse allí!-protesto Peter.
-tenía todo el derecho. Estabas escondiendo información sobre el paradero de David Caleb-lo regaño Reese.
-¡De Neal y Julie!-lo corrigió Peter –he estado haciendo conjeturas en mi tiempo libre-
-vi el mapa. Marcaste Cabo Verde. ¿Están ellos allí?-
-no lo sé-dijo Peter, molesto. Hughes lo miro muy serio –eso creo. ¿Collins?-
-salió en el primer vuelo a Cabo Verde-respondio Reese.
-¿Tiene jurisdicción?-
-no-
-entonces, ¿Cómo crees que va a traer a tu "sobrina" de vuelta?-le chillo Peter, sin poder contenerse.
-el destino de Julianne no está en nuestras manos, Peter-
-no acepto eso-dijo Peter, terco.
-bueno, tendrás que hacerlo. Ya no es una bebé ni una niña. Debido a la situación, he dado instrucciones para ponerte de permiso. Hazte un favor: Usa este tiempo para conseguir algo de perspectiva. Piensa en lo que es importante. Si decides que es Julianne, que en realidad lo es. Lo entiendo, pero no puedo protegerte, ¿Lo comprendes?-le dijo Reese, con mucha paciencia.
-completamente-dijo Peter, como si lo hubieran elogiado. Y salió del lugar.
Mientras tanto…
-¡¿Cómo nos encontro?!-exclamo Warren, cuando un chico les dijo que había visto a Collins y hasta les trajo una foto.
-Peter dijo que era bueno-dijo Neal.
-buen trabajo, Hector-le dijo David al niño.
-gracias-dijo el chico.
-manten los ojos abiertos-le pidió David.
-okey. Los mantendré abiertos-dijo Hector.
-gracias, Hector-le dijo Neal.
-no te preocupes-dijo el chico, yéndose.
-no tenemos opción, niños. Esta isla ya no es segura-dijo David, muy serio.
Más tarde, en una cierta confitería…
-así que… ¿Qué te trae a esta isla?-le pregunto la camarera a Peter.
-estoy buscando a una pareja de adolescentes. Ella tiene cabello castaño y ojos verdes. Él pelo oscuro y ojos azules, creo. Ambos molestamente persuasivos. Quizás los has visto-dijo Peter, enseñándole una fotografía de Neal y Julianne juntos en una de sus citas.
-no-mintió la camarera, mirando la foto.
-mmm…-dijo Peter, pensativo.
-¡Es Collins!-aviso Warren, empujando a Neal y Julie contra un callejón.
-¿Han hecho algo malo?-le pregunto la camarera a Peter.
-para nada. Les debo una disculpa-dijo el Agente.
-es un largo camino para venir a disculparse-
-son buenos chicos, se lo merecen-
-¿Es su hijo? ¿O su hija?-
-puede ser…-dijo Peter, intentando no divulgar información.
-¡Agente Burke!-exclamo Collins.
-no importa. Estoy seguro de que no los has visto-dijo Peter, tenso.
-me pregunto: ¿Qué estás haciendo tan lejos, en una diminuta isla?-dijo Collins, mirándolo.
-supongo que lo mismo que te trajo a ti-dijo Peter, con cierta ironía.
-ya sabes, me tome un día para encontrar a David Caleb-
-Peter está aquí con ese tal Collins-dijo Warren.
-no deben estar trabajando juntos. No puede ser-dijo Julianne. Que para sus adentros pensaba que ir a buscar suministros de comida había sido una muy mala idea.
-eres bueno, Burke. Te concederé eso. Pero aún puedo jugar mi carta vencedora-dijo Collins, mordazmente -¡Señores y señoras! Presten atención, por favor-
-¿Qué demonios estás haciendo?-le pregunto Peter, alarmado.
-quizás conozcan a este hombre como Joshua Maine. Y a sus chiquitines: John, James y Julia. Sus verdaderos nombres son David Caleb, Warren Caleb, Neal Caffrey y Julianne Burke. David es un convicto, ladrón de arte, falsificador, fugitivo y…secuestrador de menores-comenzo a decir Collins.
-¡Vamos, nos tenemos que ir!-dijo Julie, asustada.
-no funcionará, Jules. No se van a rendir con todo esta pantomima-
-estoy ofreciendo medio millón de dólares americanos por capturar a este criminal. Piensenlo bien, ¿Acaso quieren que uno de sus hijos o sobrinos sea víctima de este pedófilo?-dijo Collins, logrando chantajearlos –traiganmelo, y el dinero es todo suyo-
Todos comenzaron a levantarse…
-mirenles bien la cara. No me importa en que condición traigan al hombre o a los niños…-siguió Collins. Y Peter no se pudo contener más.
-¡Collins! ¡¿A qué va esto?!-le grito, quitándole el papel.
-todos tenemos nuestros métodos-se excuso el otro Agente.
-¡¿Ordenaste que te traigan a los niños vivos…o sólo quieres que te los traigan?!-le rugió Peter.
-lo siento. ¿No especifiqué lo de "vivos"? Adelante, arresteme, Agente-dijo Collins, muy gallito -¡Es verdad! ¡No puedes! ¡No tienes jurisdicción aquí!-se burlo luego.
-¡Tú tampoco!-le grito Peter de vuelta.
-por eso necesito ayuda de esta buena gente-dijo Collins, con ironía.
En eso, un niño se lleva la billetera de Peter…
-¡Esa es mi billetera, niño!-le grito, corriéndolo.
-¡Si necesitas dinero, yo sé cómo podrías conseguirlo!-grito Collins.
Luego de la persecución y perder de vista al chico…
-¿Sabes? Solía sentirme orgullosa de ser capaz de robarte la billetera-dijo una voz femenina. Peter corrió la puerta –pero…si hasta un niño puede hacerlo-agrego Julianne -¿Cómo estás, papá?-le pregunto, algo seria.
-de acuerdo-dijo Peter. Luego la abrazo con fuerza, sorprendiéndola –es tan bueno verte de nuevo-
-digo lo mismo-dijo Julianne, sonriendo y devolviéndole el abrazo.
-mira, Julie, yo…-
-muy conveniente, Petey-lo interrumpió Warren –¿Llamas a Neal y luego apareces en nuestra isla con el Agente Collins?-
-era la única manera en que podía avisarles-se excuso Peter –Collins es peligroso-
-nos hemos dado cuenta. Tiene a la mitad de la isla persiguiendo a mi padre-dijo Warren.
-y/o queriendo atraparnos-dijo Neal, saliendo de su escondite.
-por lo cual, debemos salir de aquí lo más rápido posible-dijo Peter.
-de acuerdo. El aeropuerto esta descartado-dijo Neal.
-entonces, será por mar-dijo Warren.
-este será un largo día-dijo Julianne, resignada.
Al mismo tiempo…
-hola, David-dijo Collins, apareciendo en la mansión de los Maine y apuntando al Sr. Caleb con su arma.
Continuará…
