Capítulo 24: Cachorros y bebés

"Desde el día que al mundo llegamos. Y nos ciega el brillo del sol. Hay mucho más para ver de lo que se puede ver. Más para hacer de lo que da el vigor. Son muchos más los tesoros. De los que se podrán descubrir. Mas bajo la luz del sol jamás habrá distinción. Grandes y chicos han de convivir. En el ciclo sin fin que nos mueve a todos. Y aunque estemos solos, debemos buscar…hasta encontrar nuestro gran legado. En el ciclo, el ciclo sin fin"-El Ciclo Sin Fin de El Rey León.

El sol daba inicio a un nuevo día.

Era el 25 de Octubre de 2003 por la mañana.

Un nuevo comienzo para algunos. Y una nueva etapa para otros.

Los Burke se encontraban en la casa de los Caffrey, ¡Habían nacido los cachorritos de Satchmo y Bianca!

-son tan hermosos-dijo Julianne, acariciándose contra el hombro de su novio.

-sí, como sus padres-dijo Neal, sonriendo orgulloso.

-felicidades, hijo-le dijo Peter a Satchmo que movía el rabo feliz y cuidaba de su propia familia.

-por fin somos abuelas-le dijo Carla a Elizabeth, con lágrimas de emoción en los ojos.

-sí-dijo Elizabeth y se abrazaron.

-bien hecho, hija. Felicidades-le dijo James a Bianca, acariciándole la cabeza.

Era adorable ver como los cachorros se peleaban por conseguir leche materna.

-ya tenemos algunos de los adoptantes-dijo Neal, sacando un papel doblado de cuatro.

-sí. Los vamos a ubicar con familias que conozcamos y sabemos que los cuidarán-dijo Julianne, mirando a todos.

-eso es genial-dijeron James y Peter a la vez.

-sí, pero…nosotros vamos a quedarnos con una cachorra y ustedes con un cachorro-dijo Elizabeth, haciendo media sonrisa.

-sí, pero no sabemos de que sexo son-dijo James, haciendo una mueca.

-entonces habrá que esperar a que crezcan un poco-dijo Neal, riendo.

-sí, es cierto-dijo Julianne, sonriendo.

-a ver…-dijo James, agarrando la lista y mostrándosela a Peter –los Ellington quieren una cachorra hembra, la madrina de Neal quiere una cachorrita también, Mozzie quiere un cachorro macho…-

-mi Agente Jones quiere una cachorrita, Diana quiere un cachorro macho o hembra, Matthew también, y…espera, ¿Estoy leyendo bien?-dijo Peter, entrecerrando los ojos.

-sí, papá. El abuelo/tío Phillip quiere también un cachorro de Satch y Bianca-dijo Julianne, algo ruborizada.

-Peter…-dijo Elizabeth, algo preocupada.

-mamá, papá, creo que una mascota le haría bien. Él no siempre es tan malo como parece…-

-¡Ni hablar! ¡Sobre mi cadáver!-exclamo Terrence, ofendido.

-¡Pfff! Deja de ser tan teatrero. Sólo será un cachorro. Lo cuidará bien, en serio-le dijo su hermana, más ofendida.

-okey okey-dijo Neal, cruzándose de brazos y desviando la mirada.

-cuando terminen de amamantar, vamos a ver si podemos ver quienes son hembras y machos-dijo Carla, suspirando.

-pero tendremos que esperar por lo menos un mes y medio para destetarlos-dijo Peter, serio.

-sí…-dijeron Neal y Julie.

Y mientras tanto, por ese tiempo los cachorritos se quedaron con su madre y su padre iba a visitarlos casi todos los días.

Paso el tiempo.

Eran comienzos de Noviembre.

El 7 de Noviembre de 2003 por la tarde.

Elizabeth había empezado con las contracciones que indicaban que el bebé estaba por llegar. Peter se apresuro a llevarla al hospital y dejo a Julianne, Terrence y Satchmo con su "padrino" Phillip Kramer.

Unos minutos después, Carla en su casa también empezo con las contracciones. James dejo a Neal, Bianca y sus cachorros con los Ellington y la llevo al hospital.

Julianne logró convencer a Kramer para que fueran un rato a la mansión de los Ellington.

-¡Estoy tan emocionada!-exclamo Julianne, balanceandose aunque estaba sentada en el suelo.

-sí, yo igual. Por fin seremos hermanos mayores-dijo Neal, con sus ojos irradiando alegría.

-exacto. Luego de tanta espera…-

-wooff-ladro Satchmo, mirándolos.

-bueno, quiero decir, seremos hermanos mayores por segunda vez-dijo Neal, revoleando los ojos.

-por tercera vez en mi caso-dijo Julianne, mirando de reojo a Terrence que estaba absorto en su Game Boy.

-sí…-dijo Neal, con una risita –oye, los cachorros ya comenzaron a abrir los ojos y caminar-comento luego.

-¿Si?-

-sí, y ya descubrimos quien es macho y quien es hembra. Podremos quedarnos con un cachorro y una cachorra cada uno. Y queda uno o una-dijo Neal, haciendo una mueca.

Julianne suspiro pesadamente.

-podríamos darselo o darsela a mi tío Clinton. Quería una cachorra más, pero le dijimos que sólo podríamos darle una, ¿Recuerdas?-

-sí…-dijo Neal, soltando un suspiro.

-tendríamos que ver cuales quiere cada uno. Tío Phil ya se encariño con uno-comento la chica, riendo al ver la cara de molestia de Neal.

-genial…simplemente genial-

-no seas así. Leroy estará bien-

-¡¿Leroy?! ¡¿YA LE PUSO NOMBRE ESE VIEJO BASTARD…?!-

-¡Neal, deja de gritar y no digas groserías!-lo regaño Byron desde el piso de abajo.

-¡Lo siento, padrino!-dijo Neal, a mala gana.

-sí, le puso nombre. Es uno de los cachorros dorados, cuando le mostré la foto…se encariño con ese y sólo con ese-dijo Julie, haciendo media sonrisa.

-está bien-dijo Neal, resoplando.

Al mismo tiempo, June, Byron, Phillip y Kathryn que había llegado hace unos minutos, estaban charlando y tomando una especie de merienda.

-así que…ese es el cachorro con el que se quedará?-dijo Byron, mirando como Kramer jugaba con uno de los cachorritos de Bianca que había abiertos los ojos.

-sí, se llama Leroy-dijo Phillip, muy orgulloso. El pequeño le lamió la cara.

-se ven tiernos juntos-comento June, sonriendo.

-gracias, Sra. Ellington-

-sólo June. Sé que a usted no le cae bien mi sobrino Neal, pero es buen chico y se preocupa por su ahijada-

-oh, ¿Julie? Sí, podría decirse que es una especie de ahijada mía, sí. Digamos que yo soy el presunto tutor de ella y sus hermanos si algo les sucede a sus padres. La conozco de bebé, es la princesa de Peter. Sé que me ven como el lobo malo de la historia, pero sólo intento protegerla-dijo Kramer.

-sí, lo entendemos. Kathryn es igual con Neal-dijo Byron.

-sí, Neal es el príncipe de Carla-dijo Kathryn, con una risita.

-lo he notado, sí, lo he notado-dijo Phillip, sonriendo.

-nosotros pensamos quedarnos con esa cachorrita-dijo June, señalando una cachorra negra que jugaba con su madre Bianca.

-es hermosa-dijo Kramer, mirándola.

-sí, se llamara Merry porque nos va a llenar de alegría-dijo Byron, sonriendo.

-exacto. Desde que nuestras hijas se fueron a vivir sus propias vidas…-dijo June, con la voz temblorosa.

-las extrañamos mucho. Por eso adoptamos a Bugsy, vino de un refugio de animales. Y ahora queremos adoptar a Merry-dijo Byron, abrazando a su esposa para calmarla.

-es entendible-dijo Kramer, haciendo una mueca.

-¿Tiene hijos, Agente Kramer?-pregunto Kathryn, curiosa.

-¿Yo? No, no. Ojalá. No tengo suerte en eso de las citas, ya saben. Además no es como si tuviera mucho tiempo, digo, con mi trabajo. Por ahora estoy de permiso para cuidar de Julianne, Satchmo y Terrence y conocer al nuevo hijo de Peter y Elizabeth-

-claro-dijo Byron, sonriendo.

-sí…-

-yo tampoco tengo hijos, no se preocupe. Neal es el único niño por el que me preocupo-dijo Kathryn, tomando un sorbo de su taza de té.

-además de James-se burlo Byron, ella rodó los ojos.

-sí, bueno, James es mi compañero en el trabajo…y digamos que es como mi hermano menor o algo así-admitió Kathryn.

-sí, entiendo eso-dijo Kramer, sonriendo.

-yo también adoptaré una cachorra. Aún no sé cual, pero se llamará Shayna-comento Kathryn.

-eso suena muy bien-dijo Byron, sonriendo.

-¿Estarán hablando mal de nosotros a nuestras espaldas?-le susurro Neal a Julianne, mientras miraban a los adultos desde el barandal del piso de arriba.

-no lo sé-le susurro de vuelta Julianne.

-okey, creo que mi ahijado esta inquieto con todo esto del bebé. Voy a mandarlo a la cama-dijo Byron, levántandose de la mesa. Neal bufó –sí, Neal, ya los vi-

-de acuerdo. Creo que será hora de que nos vayamos. Julie, llama a tu hermano. Satchmo…-dijo Kramer.

-¡Oooh!-se quejo Julianne.

-wof…-se quejo Satchmo.

-¿Cinco minutitos más? ¡Por fis!-le pidió Neal, bajando y poniendo ojos lastimeros.

-no, pequeñín. Ya es tarde y mañana tienes que ir a ver a tu hermanita, ¿Recuerdas?-le dijo June, acomodándole el cabello.

-sí-dijo Neal, sonriendo feliz y soltando un bostezo.

-ya voy, tío Phil-dijo Terrence, molesto y aún jugando con su Game Boy.

-ya quiero ver a Pierre-dijo Julianne, con una gran sonrisa.

-sí, yo igual. Despidanse de todos-les dijo Phillip. Ellos se despidieron y Satchmo le hizo los últimos mimos a su "esposa" y sus hijos.

Al día siguiente, en el hospital…

-¿Cómo te sientes, mami?-le pregunto Neal a Carla, con cariño.

-mejor que te veo, cielo. ¿Quieres ver a tu hermanita?-le pregunto Carla, porque tenía a la bebé a su lado.

-sí, sí, sí quiero-respondió Neal, emocionado.

-a ver, te ayudo a cargarlo-le dijo James, sentándose al lado de Neal y tomando con cuidado a la pequeña Lennon.

-hola, hermanita-dijo Neal, con emoción en su voz. Ella rió y agarro el dedo índice de Neal mientras él la cargaba –es hermosa-le dijo a sus padres.

-se parece a su hermano-dijo James, acariciándole la cabeza a su hijo.

-gracias por darme una hermanita-dijo Neal, feliz.

Y con los Burke…

-¿Segura que te sientes bien, mamita?-le pregunto Julianne a Elizabeth.

-Julie, estoy bien. No te preocupes-le dijo Elizabeth, acariciándole el brazo -¿Quieres ver a tu hermano?-le pregunto, mirando a Peter que volvía de caminar con el bebé.

-sí, ¡Sí quiero!-exclamo Julianne, entusiasmada como nunca.

-mira, Pierre, dile hola a tu hermana mayor-le dijo Peter al bebé, sentándose al lado de su hija y mostrándole al pequeño.

El niño rió y le agarro la nariz a Julianne.

-es hermoso-dijo Julie, contemplando al bebé.

-como su hermana-dijo Peter, acariciándole la mejilla a ella.

-gracias por darme un hermanito-dijo Julianne, feliz.

Los bebés habían nacido con sólo diez minutos de diferencia, Pierre había nacido primero y luego Lennon.

El tiempo pasaba. Los bebés ya tenían un mes cumplido.

Pierre y Lennon eran inseparables, como sus hermanos. Hacían casi todo juntos. Eran inteligentes y traviesos.

En cuanto a los cachorros...también eran inteligentes y traviesos.

Y aunque tenía cada uno su propio hogar, podían verse y jugar juntos de vez en cuando.

Hopper, uno de los cachorros negros y el primero, lo había adoptado la familia de Matthew.

La cachorrita negra ya previamente elegida, Merry, se fue con los Ellington.

Dean, el primer cachorrito dorado, se había ido con los Winters. O sea, con Mozzie.

Remy, un cachorro negro, y Dory, una cachorra dorada, se quedaron con los Burke.

Blacky, una cachorra negra, y Louis, un cachorro dorado, se habían quedado con los Caffrey.

Happy y Hope, dos cachorritas doradas, se fueron con Clinton Jones.

Shayna, la sexta cachorra, y de color negro, había sido adoptada por Kathryn Hill.

Leroy, un cachorro dorado, fue adoptado por Phillip Kramer y se fue con él a DC Washington.

Y el más peque de los cachorros Caffrey/Burke, Ethan, fue adoptado por Diana Berrigan.

Pero la aventura todavía no termino…

Aún quedan muchas cosas por hacer, decir y vivir…