Advertencia: Este capítulo contiene castigo corporal leve. Si a usted le molesta esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.


Capítulo 25: Feliz Navidad


"Estoy comenzando a creer que este puede ser el comienzo de algo bueno. Nadie sabe a dónde vamos. Hay una parte de mí que ama sin saberlo…"-Start Of Something Good de Daughtry (Fragmento traducido).


Era una dulce noche de invierno. El 24 de Diciembre de 2003.

Muchas familias y amigos de estas, estaban reunidos en un salón para festejar Nochebuena.

Recién estaban comenzando a cenar.

-¿Estás bien?-le pregunto Elizabeth a su esposo, al ver que no había comido nada todavía.

-sí, sí. Es sólo que…quiero disfrutar el momento-dijo Peter, sonriendo –tú, Julie, Neal, todos. Sanos, seguros, felices y juntos…con todo lo que hemos pasado este año-agrego, mirándolos.

-un brindis por la familia y los amigos-dijo Jacob "Jake" Winters, el padre de Mozzie, levantando su copa.

-por la familia y los amigos-acordó Peter, y todos brindaron.

Pero Elizabeth aún no veía del todo calmado a su querido esposo…

-Hon, tranquilo. Se termino. Todo vuelve a ser como antes, bueno, casi todo-dijo Elizabeth viendo como su madre le daba el biberón a Pierre y Alannah hacía lo mismo con Lennon –pero te aseguro que nadie ni nada volverá a separarnos. Y si alguien lo llega a intentar, tendré que armarme de coraje y en persona darle una lección-

-me encanta cuando te pones en ese plan-dijo Peter, sonriendo y acercándose a su esposa.

-¿Tengo que ver esto?-pregunto Julianne, haciendo como que se cubria los ojos.

-¡Te voy a sacar los ojos!-jugueteo Peter con su hija, despeinándola con la mano.

-si ya los tengo saltones como tú-se burlo ella, intentando acomodarse el cabello. Su padre sólo rió.

-vamos a cantar villancicos, ¿Verdad?-pregunto Tom, sonriendo.

-sí, pero más tarde. Calma, Tommy-le dijo su abuela Marianella, riendo.

-okey-dijo Thomas, suspirando.

-yo estoy emocionado por los regalos-dijo Matthew, tamborileando con los dedos sobre la mesa.

-tranquilo, huracán-dijo Zachary, revolviéndole el cabello.

-sí, Matt, eso no es lo más importante-dijo Neal, riendo.

-aunque es genial-dijo Mozzie.

-sí, es genial. Pero lo importante de la Navidad es estar con la familia y los amigos, alegres y en armonía-dijo Julianne, sonriendo.

-lo sé, lo sé. Es que es la primera…es…-dijo Matthew, nervioso y vergonzoso.

-es la primera Navidad que la pasa de esta manera. Su padrastro no era muy hogareño y no festejaban casi nada, sólo los Cumpleaños y Año Nuevo. Por eso esta tan emocionado-explico Rachel, sirviéndole la comida a su hijo.

-sí, mami. Pero yo puedo cortarme la carne solo-dijo Matthew, resoplando.

-no lo malinterpreten, nos ama y nosotros a él. Pero al parecer aún no se acostumbra a que lo cuidemos así-comento Zachary, mirándolo.

Matthew se ruborizo avergonzado.

-no te preocupes, Matt. Ya somos dos así-dijo Terrence con una risita.

Todos rieron.

-¿Saben? Es agradable estar en esta época con ustedes-comento Marinette, sonriendo. Su hermana resopló.

-sí, por supuesto-murmuro Kate. Warren tragó saliva.

-okey, ¿Por qué no seguimos comiendo?-pregunto Peter al notar la tensión en el aire.

Todos asintieron o dijeron que sí, y siguieron comiendo.

Luego de la cena, los adolescentes charlaban entre ellos, los adultos también y los niños jugaban.

Había una larga lista de invitados. ¡Larguísima!

Para empezar, estaba casi toda la familia de Julianne.

Sus abuelos maternos, Robert Alan y Tina Mitchell. Su tía materna, Lucille Mitchell. Sus abuelos paternos, Brandon y Marianella Burke, y su perro Zio. Su tío paterno, Zachary "Zach" Burke, y su familia: Su esposa Rachel Hagen/Burke, sus hijos mellizos de cuatro años, su hijo mayor Matthew de catorce años, su perrita Husky Siberiana Leia, y su cachorro Hopper. Su tía materna, Wendy Burke/Green, y su familia: Su esposo Roger Green, su única hija Ángela "Angie" Green, y su perrita caniche Amber. Su "padrino" Phillip Kramer, y su cachorro Leroy. Y por supuesto, sus padres, sus hermanos y sus mascotas.

También estaba la familia de Neal. Sus abuelos maternos, Alannah "Aly" y Marshall Sr Caffrey, y su perrita Boyero de Berna Jessie. Su tío materno, Marshall Caffrey Jr., y su familia: Su esposa Annabella "Ann" Miller/Caffrey, sus hijos gemelos Harry y Henry de siete años, y su perro Schnauzer Momo. Sus abuelos paternos, Lou y Annette Bennett, su perro Spaniel Bretón Joshue Dennis, y su perrita Bulldog Francés Edith. Byron Ellington, su padrino, su esposa June y su cachorra Merry. Su madrina, Kathryn Hill, y su cachorra Shayna. Y claro, sus padres, su hermanita y sus perros.

La familia Winters. Theodore "Mozzie". Sus padres, Jacob "Jake" y Gabrielle "Gaby" Winters. Y su cachorro Dean.

La familia Terry. Lilah. Sus padres, Hugh y Marie. Su hermana mayor Ángela y su hermano menor David.

La familia Moreau. Robert y Sarah Moreau. Su hija mayor, Kate. Su hija menor, Marinette "Mari". Y el cuervo de Kate, Dark.

La familia Caleb: David "Dave", su hijo Warren y su cachorro Jonathan "Jon".

La familia Grayson: Scott y Mandy, su hijo primogénito Thomas "Tom", y su perrita Kiara.

Y luego estaban sus amigos. Reese Hughes, Clinton Jones y Diana Berrigan, compañeros y amigos de Peter. Y Adrien Agreste, un amigo de Julianne y Marinette. El cachorro de Diana, Ethan. Las cachorritas de Jones, Happy y Hope. Y la perrita de Hughes, una Bobtail llamada Bella.

Así, todos formaban una enorme…familia del corazón.

-umh…Julie, ¿De qué trabaja tu abuelo?-le pregunto Tom, incomodo.

-¿Mi abuelo Brandon? Es un detective de la policía, ¿Por qué?-dijo Julianne, mirando a su amigo.

-no, sí, okey. Quise decir tu otro abuelo-

-ah…mi abuelo Alan?-

-sí, ese-

-¿Y por qué lo llaman por su segundo nombre?-pregunto Neal, pensativo.

-no sé. Se llama Robert Alan. Oh, y trabaja de Psiquiatra, Tom-

-con razón. Me pone la piel de gallina-dijo Tom, haciendo como le tenía escalofríos.

-¿Qué no tienes piel de gallina siempre?-le pregunto Neal y Tom lo empujo.

-ya, tranquilos-dijo Lilah, riendo.

-¿Por qué tu madre invito a Kate?-le cuestiono Neal a su novia.

-Neal, en realidad queríamos invitar a Marinette pero no podía venir sola. Deja de ser tan paranoico-le dijo Julianne, resoplando. Mozzie rió.

-¿Paranoico? ¿Yo?-dijo Neal, haciéndose el ofendido.

-no hay otro Neal por aquí, ¿O si?-dijo Julianne, mirándolo burlona.

-ya, okey-dijo Neal, sonriendo y dándole un pequeño beso en los labios.

-ten cuidado con mi abuelo Alan. Creo que te esta…poniendo a prueba, digamos-le susurro Julianne antes de irse a la cocina a buscar más ponche de frutas.

-¿Poniendo a prueba?-dijo Neal, extrañado.

-hola, chico-dijo Alan, acercándose a él por detrás.

-eh…hola, Sr. Mitchell. Jejeje…yo…-dijo él, nervioso.

-Neal, ¿Puedes venir un segundo?-le pregunto Peter.

-claro, ya voy-dijo Neal, y se fue con Peter -¿Qué pasa? ¿Necesitas ayuda para deshacerte de ese suéter?-

-este es un Sra. Mitchell original tejido a mano-dijo Peter, serio y acomodándose el suéter –es una mujer maravillosa-

-ajá, con un original sentido del humor-comento Neal.

-vive en Illinois, hace frío-dijo Peter, haciéndole caso omiso.

-¿Hace camisetas similares para las vacaciones familiares?-

-trabaja en una tienda de regalos novedosos y él es Psiquiatra. Ahora, ¿Puedes escucharme?-

-¿En serio es Psiquiatra?-pregunto Neal, sorprendido.

-sí-le respondió Peter.

-¡Oh! Pagaría para verte pasar tiempo "de calidad" con él-comento el chico, divertido.

-nos llevamos muy bien. Es un hombre muy interesante, inteligente, gracioso…-comenzo a mentir Peter.

-¿Aterrador?-lo interrumpió Neal.

-como no te imaginas. Cada vez que lo veo, siento como si estuviera en la primera cita con Elizabeth-dijo Peter, tenso.

-y siempre te quedas solo con él-dijo Neal, muy seguro.

-exacto. Porque su esposa, Elizabeth y Julianne siempre están desapareciendo juntas-

-¿Te pregunta sobre tus sentimientos?-

-¡Y sobre mis sueños! Él me…estudia-exclamo Peter.

-¿Te estudia?-pregunto Neal, conteniendo la risa.

-no sólo a mí ahora mismo. De eso quiero hablarte. Te esta estudiando a ti más que a mí hoy-le dijo Peter.

-¿A mí?-dijo Neal, alarmado.

-sí. Eres el novio de su nieta, ¿no? Yo me veo ridículo y tengo comezón. Pero tú estás muy bien vestido y con tu…-dijo Peter, Neal sonrió muy galán –…tonta sonrisita-

-¿Qué tiene de malo mi sonrisa? ¡A tu hija le encanta!-

-sí, okey. Baja la voz. ¿Vas a poder lidiar con él?-

-Peter, lidie con Collins en su momento. Lidio todos los días contigo. Y más de una vez tengo que lidiar con Kramer…claro que puedo lidiar con tu suegro-dijo Neal, restándole importancia. Pero luego hizo una seña para que Peter se agachara –pero, entre tú y yo, Alan da mucho más miedo que Collins, tú y Kramer juntos-le susurro.

Peter suspiro.

-portate bien, vaquero-le dijo, revolviéndole el cabello.

-claro, Agente-dijo Neal, acomodándose el cabello. Después se fue con sus amigos, Mozzie estaba contando una de sus fantasiosas aventuras.

Todos estaban atentos escuchándolo.

En eso, alguien llama a la puerta. Y Peter se excusa y va a atender.

-Mary, ¿Qué haces aquí? Creí que irías a ver a tus padres-dijo al ver a la madre de Terrence. Luego vio otra persona a su lado y se enojo al notar quién era -¿Qué haces aquí?-le exigio saber, cambiando su tono de voz.

-creo que ya lo sabe, ¿O no, Agente Burke?-pregunto Ferdinand, con arrogancia.

-no te dejaré tocar a Matthew ni a Terrence-

-Peter, es la época navideña. Me gustaría ver a Matthew-

-nunca festejaste ninguna Navidad con él-le recrimino Peter.

-mira, todos cometemos errores. Los míos suelen ser más grandes. Pero fui un buen padre-

-ni siquiera eres su padre y lo sabes-

-Peter…-los interrumpió Mary.

-¿Si?-

-sólo queríamos pasar a ver a Terrence-dijo Mary.

-¿Acaso volviste con él?-le pregunto Peter, sorprendido.

-sí, nosotros…habíamos olvidado cuanto nos amabamos-

-Mary, no tienes idea de que…-

-¿De qué soy capaz? Las personas cambian, Peter-le reprocho Ferdinand.

-las personas, no tú-dijo Zachary, acercándose por detrás de Peter.

-así que tú eres Zach, ¿Eh? Un placer conocer al hombre que está criando a mi hijo-

-ojalá pudiera decir lo mismo-gruño Zachary, furioso.

-¡Pepe, Zach! ¿Qué pasa ahí?-pregunto Brandon, molesto.

-nada, papá. Ya vamos-dijo Zachary.

-largate, Ferdinand. Es la última advertencia-

-no me iré y lo sabes. O me dejas entrar o voy a ir a sus casas a buscar a mis hijos-los amenazo.

-no eres nadie para hacer eso. ¿No lo entiendes? Matthew y Terrence ya no quieren saber nada de ti-le espeto Zachary, Peter le hizo una seña para que se calmara.

-está bien, Fer, puedes entrar junto con Mary. Pero si llegas a levantarle la voz o la mano a alguno de los pequeños. Te juro que…-

-Peter Joseph Burke-le llamo la atención su padre.

-nada, lo siento-murmuro Peter, enfadado.

-gracias, Peter-dijo Mary, soltando un suspiro y entro con Ferdinand al salón.

-no puede ser-dijo Matthew al ver a su padrastro. Y corrió a esconderse tras Zachary.

-hola, Matty. ¿Cómo has estado?-le pregunto Ferdinand, mirándolo.

-shhhhh…tranquilo, bebé-le dijo Zachary a su hijo pero Matthew seguía aterrado.

-mocoso desagradecido-rezongo Ferdinand, dándose la vuelta.

-papá-dijo Terrence, enseguida levántandose y sonriendo. Julianne, por instinto, se puso enfrente de él, protectoramente.

-hola, hijo. Y hola… ¿Julia?-

-Julianne-

-ah, sí. Julianne. ¿Cómo has estado?-le pregunto Ferdinand, con cierta lujuria.

-ni siquiera se atreva-rugió Neal, protegiendo a su novia con todo el cuerpo.

-ah, ahí estás, Nealito. Me preguntaba cuando aparecerías. ¿Qué tal las vacaciones? Sí, niño, yo me entero de todo-

-alejese de nuestros hijos-gruño Marshall Jr, cargando a su hijo Henry mientras su esposa alzaba a Harry y les hacían señas a los demás chicos para que se fueran con sus padres.

-¿Qué haces aquí?-rugió James, furioso.

-creo que sabes porqué estoy aquí. He cometido errores, Jim. Tantos que ni siquiera puedo contarlos. Pero amo a mis hijos-dijo Ferdinand, mirando a Matthew y Terrence –y merezco pasar la Navidad con ellos-

-esta familia no protege a los criminales-dijo Brandon, sacando pecho.

-¿Ah, no? ¿Qué tal, Dave?-dijo Ferdinand, mirando a su viejo amigo.

-hola, Fer-gruño David Caleb, poniendo a Warren detrás de él.

-no entiendo, ¿Quién es él?-le pregunto Tina a su hija.

-es el padrastro abusivo de Matthew, el padre biológico de Terrence-le respondió Elizabeth.

-es mala leche-dijo su hija.

-¡Julianne!-la regaño su padre.

-¿Qué?-

-está bien, todos, tranquilos, ¿Si? Ferdinand no va a causar ningún disturbio, ¿Verdad?-dijo Peter, para alivianar la situación.

Todos se calmaron de a poco y siguieron haciendo sus cosas.

-siempre dando segundas oportunidades, ¿no?-le dijo Brandon a su hijo que se límito a asentir y agachar la cabeza. Su padre le dio una colleja –espero que hayas tomado la decisión correcta, Pepe-

-sí, papá-dijo Peter, avergonzado y sobándose la nuca.

-estoy confundido, ¿Por qué tu abuelo lo llama "Pepe" a tu papá?-le dijo Neal a Julianne.

-Pepe es un apodo de José, según tengo entendido-dijo Mozzie, igual de confundido.

-bueno, mi padre se llama Peter y Joseph de segundo nombre. Y…no sé, es un apodo que le puso mi abuelo a mi papá de pequeño. No me pregunten por qué. Pero mi padre odia ese apodo así que nunca pero NUNCA lo llamen Pepe. Es algo que sólo mis abuelos y a veces mis tíos pueden hacer-les explico Julianne.

-oookeeey-dijo Neal, serio.

-sí, de acuerdo-dijo Mozzie, haciendo una mueca.

-parece que una parejita nos ha robado protagonismo-le indico Julianne a Neal.

-jaja, ¿Tú crees? Son una bonita pareja-dijo Neal, mirando a Matthew y Lilah. Mientras Julie se sentaba a su lado y él la abrazaba de la cintura.

Matthew tomó la mano derecha de Lilah y se la beso. Ella se sonrojo mucho.

-Lilah Jackie Terry, ¿Quieres ser mi novia?-le pregunto él, mirándola a los ojos.

-oh…Matthew…-dijo Lilah, a punto de llorar de alegría –claro que quiero-

Lo abrazo y él la beso en los labios.

Todos aplaudieron, silbaron y/o festejaron.

-me alegro por ellos-dijo Adrien, apareciendo por detrás de Marinette.

-sí, yo también-dijo ella, algo vergonzosa.

-¿Saben algo? Están debajo del muerdago-comento Mozzie, mirándolos.

-oh…-dijeron Adrien y Marinette, sonrojados.

-sí, yo…umh…-dijo el chico, con timidez. Y le dio un beso en la mejilla a Marinette.

-oww…-dijo Julianne, enternecida.

-no me lavaré nunca más esta mejilla-se susurro a sí misma Marinette.

-¿Qué?-pregutno Adrien, confundido.

Ella lo beso en los labios.

-wow…-dijo Neal, sorprendido.

-okey, me hubiera esperado cualquier cosa… ¡Menos eso!-exclamo Tom, atónito.

-te…te…te quiero, Mari-le dijo Adrien, muy nervioso.

-yo también, Adrien-le dijo ella, sonriendo.

-que tiernos-dijo Julianne, feliz.

-ojalá yo tuviera a alguien también…-dijo Mozzie, desanimado.

-tranquilo, Moz. Ya habrá una chica a la que le intereses-le dijo Neal, palmeándole la espalda.

-¿Tú crees?-

-claro que sí, Theo-le dijo Julianne, sonriendo.

-eso espero…-dijo Mozzie, haciendo una mueca.

-yo nah. Me gusta estar soltero-dijo Tom.

-no necesitas ni mencionarlo, amigo-dijo Terrence, riendo –yo igual-

-ya les tocará…-dijo Neal, revoleando los ojos.

-sí, ya llegará una chica de la que se enamoren perdidamente-dijo Julianne. Ellos se encogieron de hombros.

Nuestra pareja de protagonistas se excuso y se fue a beber algo.

-¿Y qué hay de ti, Warren? ¿Piensas volver con Kate o algo?-le pregunto Mozzie, curioso.

-¿Yo? No, amigo. Como Tom y Terrence, estoy disfrutando de mi libertad. Hay sólo una persona que quisiera en mi vida. Y por desgracia, ya tiene a otro ocupando ese lugar-dijo Warren, desalentado.

-oh,…Julie…-

-sí, Julie. ¿Crees que tenga alguna oportunidad con ella en el futuro?-

Mozzie, Tom y Terrence se miraron y rieron.

-no-dijo Mozzie.

-definitivamente no-dijo Terrence.

-ella está demasiado enamorada de Neal-dijo Tom.

-pero…no te preocupes. Hay muchos peces en el mar, Warren-le dijo Mozzie, con un toque de sabiduria.

-sí, eso creo-dijo Warren, con media sonrisa porque no le había molestado la burla de sus amigos.

-Terrence, ¿Puedes venir un minuto?-le pregunto Elizabeth, tan seria que asusto a los chicos.

-sí, ya voy-respondió él, nervioso. Y se acerco a Elizabeth y Peter.

-hijo-le dijo Peter, con la voz temblorosa.

-¿Qué pasa?-les pregunto él, cada vez más tenso.

-Terrence, hablamos con tus padres…biológicos. Y…-dijo Elizabeth y tragó saliva.

-mami, no dejes que ellos arruinen nuestra Navidad-le dijo Terrence, preocupado.

-no, no es eso, tranquilo. Es sólo que…dicelo tú, Peter-dijo Elizabeth y se alejo, conteniendo las lágrimas.

-hijito, ¿Cuáles son las tres cosas que siempre te repetimos?-le pregunto Peter, agachándose para verlo mejor.

-que me aman, que me porte bien y que siempre van a estar ahí para apoyarme y protegerme-le contesto Terrence, sonriendo.

-exacto-

-¿Por qué preguntas?-

-es que…mira, tu madre me pidió que le devolviera tu custodia-

-oh, eso…es…es…okey, está bien, creo-dijo Terrence, algo triste.

-sí, pero el punto es que quiere seguir criandote junto a Ferdinand, tu padre biológico. Quieren que vayas con ellos por esta noche. Les dije que iba a hablar contigo antes de firmar sus papeles para la devolución de tu custodia-le dijo Peter, tomando sus manos de forma paternal.

-Peter…no sé que decir. Has sido más un padre para mí de lo que fue Ferdinand en toda mi vida. Él nunca estuvo ahí, ni siquiera cuando era bebé. Pero…-dijo Terrence, con un nudo en la garganta –quiero conocerlo-

Peter cerró los ojos con fuerza. Eso era precisamente lo que él y Elizabeth temían.

-sí, y lo entiendo. Así que, firmaré los papeles. Pero si Ferdinand te lastima, o te grita, o sientas que algo te está molestando…-

-recurrire a ti, o a Elizabeth. Sí, tienes mi palabra de que lo haré-le dijo Terrence, asintiendo con la cabeza y haciendo media sonrisa.

-te quiero tanto-le dijo Peter, envolviéndolo en un abrazo.

-yo también, papá-le dijo Terrence, abrazando y conteniendo las lágrimas.

Ferdinand tosió para interrumpirlos.

-por favor, portate bien, ¿Si? Las puertas de nuestro hogar siempre estarán abiertas para ti-le dijo Peter al chico, dándole un beso en la frente.

-gracias, Peter. En serio, te lo agradezco-le dijoTerrence, suspirando.

-te amo tanto, pequeñito-le dijo Elizabeth, acercándose y abrazándolo con fuerza y dándole un beso en la mejilla –cuidate-

-sí, Eli. No te preocupes-le dijo Terrence, sonriendo.

-por favor, cuidenlo-les dijo Peter a Mary y Ferdinand.

-lo haremos-dijo Mary, muy seria.

-papi, ¿Podemos quedarnos para el brindis? ¡Por favor!-pidió el adolescente, tironeando la manga de la camisa de su padre.

-claro, campeón. Nos quedamos para el brindis-dijo Ferdinand, alborotándole el cabello.

-me recuerda a alguien-dijo Marianella, mirando como Peter arrullaba a su hijo Pierre.

-mamá…-se quejo Peter, ruborizado.

-oohh…deberían de haber visto fotos de Peter bebé. Era tan lindo-dijo Wendy, burlona.

-jajaja, sí-dijo Zachary.

-recuerdenme traer algunas de esas fotos para el festejo de Año Nuevo-bromeo Brandon.

-¡Papá!-exclamo Peter, avergonzado. Todos rieron.

-¿Qué dices, Alan? ¿Te apetece ver fotos de tu yerno en pañales?-dijo Brandon

-¡Noooo!-grito Peter, horrorizado por la idea.

-aunque me encantaría, no quiero invadir la privacidad de Peter-dijo Alan, con sutileza.

-está bien, como tú quieras-dijo Brandon, rodando los ojos y sonriendo. Peter soltó un suspiro de alivio.

-¿No son adorables?-le dijo Julianne a Neal, mientras miraban como jugaban todos los cachorros.

-claro que sí. Como sus padres-dijo Neal, dándole un beso en la mejilla a Julianne.

-hola, Neal-dijo Kramer por detrás de ellos.

-¡Sr. Kramer…! Hola-dijo Neal, girando a verlo.

-tranquilo. Estuve reflexionando mucho, ¿Sabes? Aún tengo la intención de proteger a mi sobrina Julianne…-dijo Phillip, muy serio. Ella bufó y Neal rió nervioso –pero con todo eso de su escapada, y el nacimiento de los cachorros y los bebés…creo que puedo considerarte un buen chico. No me hagas cambiar de opinión, ¿Si?-

-sí, señor-dijo Neal, erguido.

-así me gusta-dijo Kramer, erizándole el pelo y alejándose.

-de acuerdo. Eso es un avance-dijo Neal, mirando a su novia.

-sí, supongo-dijo Julie, riendo –creo que también le caes bien a mi abuelo Alan-

-¿En serio?-le dijo Neal, sorprendido.

-sí, dice que por lo que nota, eres muy cuerdo y muy prudente. Así que, felicitaciones, Mister Caffrey, usted ha pasado la prueba-le dijo Julianne, con gracia.

-muchas gracias, Miss Burke-dijo Neal, sonriendo.

-no hay de qué. Y a decir verdad, tú has tenido que soportar más de una prueba con mi familia. En cambio, la tuya…me lo puso más fácil. Quizás porque soy mujer-dijo Julie, pensativa.

-creeme, no es por eso. Es por mis habladurías y por lo que demuestran tú y tus padres-dijo Neal, revoleando los ojos.

-ay, ¿En serio? ¿Tan terribles eran las otras chicas que te gustaban antes? ¿Debería sentirme ofendida?-dijo Julianne, entrecerrando los ojos y arrugando la nariz.

-jajá, no, para nada. Sí, eran provocativas, rebeldes, a veces criminales, sacaban de quicio a mi madre y a mi madrina. Y para rematar, la mayoría tenía más edad que yo-dijo Neal, haciendo una mueca de disgusto. Una sonrisita se resalto en el rostro de la chica –y sí, me gané cada paliza a causa de ellas…-

-¿Cómo sabías que era lo que iba a preguntar?-dijo Julianne, soltando una risotada.

-te conozco. Tienes una especie de…no sé qué de imaginarme siendo azotado-le dijo Neal, como si fuera obvio –y te encanta imaginar eso, quisieras ver que me dieran nalgadas o incluso darmelas tú. Eres escritora, por supuesto que tu imaginación puede volar y por lo que sé, muy alto-

-jajaja, sí, tienes razón. Gracias, lo tomaré como un cumplido. Y no soy la única con una imaginación salvaje-dijo Julianne, en tono arrogante.

-está bien, nena. No tienes que ponerte así-le dijo Neal, dándole un beso en los labios.

-ooohh…que lindos. No se detengan por mí-dijo Kate, frunciendo el ceño.

-¿Qué quieres?-le pregunto Julianne, de malos modos.

-nada, sólo me enterneció ver que casi todos tienen pareja y están felices. Mientras yo…sigo sola-

-¿Estás celosa?-le pregunto Neal, mirándola de abajo hacía arriba.

-claro que no. Sólo estaba admirando a la pareja del año, Neal Caffrey y Julianne Burke-dijo Kate, con sarcasmo.

-gracias, Kate-dijo Neal, siguiéndole la corriente.

-sí, gracias, nos sentimos halagados-dijo Julianne, con ironía.

-bueno, señores y señoras-dijo Elizabeth para llamarles la atención –es hora de brindar-dijo, mirando el reloj que marcaba que estaban por ser las 12 de la noche.

-¡Feliz Navidad!-era la frase que se oía resonar por toda la sala, acompañada de tintineos y ruidos de copas chocándose.