Advertencia: Este capítulo contiene castigo corporal. Si a usted le molesta esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.


Capítulo 30: El misterioso Fowler

Era un día soleado en Nueva York.

El verano se acercaba, pero muuuuy despacito. Porque todavía era Abril.

El 24 de Abril de 2004. Por la tarde.

Julianne y Neal se encontraban en el patio de los Caffrey, disfrutando del aire.

-cariño, tranquilo. Nuestros padres están trabajando en un caso juntos, sí. Pero todo estará bien. Además, no tenemos a Lennon y Pierre molestando porque están con los Ellington-le dijo Julianne, acariciándole el cabello.

-sí, lo sé. Es sólo…nada…-dijo Neal, haciendo una mueca.

Ambos estaban acostados sobre el césped.

-Julianne, tu madre te vino a buscar-la llamo Carla, mientras abría la puerta del patio.

-ya voy, tía Carla. Bueno, Neal, supongo que nos veremos mañana-dijo Julianne.

-¿Mañana? ¿Y hoy a la noche no?-dijo Neal, extrañado.

-es que…no sé. Sabes que te amo. Pero hasta yo necesito un tiempo a solas-le dijo ella.

-oh, entiendo, soy muy pesado-dijo él, haciendo un puchero.

-puede ser. Pero eres mi pesado-dijo Julianne, dándole un beso en los labios.

Ambos se pararon y fueron hacía adentro de la casa…

-okey, no mencionaron que también estabas tú aquí, papá-dijo Julie, algo sorprendida.

-sí, pero tu madre te llevará a casa-dijo Peter, con media sonrisa.

-sí, ya sabes, Julie. Tenemos que ir a comprar ropa-dijo Elizabeth, sonriendo.

-yes!-exclamo Julianne, feliz. Peter tragó saliva.

-y…pensamos que podrían pasar un tiempo juntos, tú y Peter…, Neal-dijo James, algo serio.

-eh… ¿Crees que sea buena idea, papá?-dijo Neal, algo tembloroso.

-sí. Portate bien, ¿si?-le dijo James, dándole un beso en la frente a su niño.

-okey. Si no hay otra opción…-dijo Neal, resignado.

-cuidalo, Peter, por favor-dijo Carla.

-mamá-se quejo Neal. Su novia rió.

-no te preocupes, Carla. Volverá sin un rasguño-dijo Peter, guiñándole un ojo a Carla.

-¿Estás seguro de eso?-dijo Julianne, en voz baja.

-bien, vamonos, Jules-dijo Elizabeth, tironeando el brazo de su hija.

-sí. Adiós, Neal. Más tarde te llamo. Te amo-le dijo Julie, despidiéndose con un beso corto en los labios. De la misma manera que los había visto despedirse a veces a sus padres.

-yo también-dijo Neal, sonriendo. Luego que ella se fuera, se giro y vio el rostro molesto de Peter –cascarrabias-murmuro.

-¿Perdona?-exclamo Peter, incrédulo.

-dime lo que he incumplido y yo solito dejo de besar a tu hija-

-Neal, para empezar-dijo James, llamándole la atención –no le faltes el respeto a Peter-lo regaño porque lo había escuchado murmurar.

-pero, pa, él es tan estúp…-se quejo Neal, su padre le dio una palmadita en la boca.

-segundo, sabes que nos molesta que se besen enfrente de nosotros. Así que, ¿Por qué continuan los dos haciéndolo?-

-es que amamos molestarlos-admitió Neal, con su sonrisita pícara.

-no me digas-dijo Peter, enfadado.

-¿Está molesto? Porque creo que está molesto-dijo Neal, mirándolo.

-sólo no lo saques de quicio…más de lo normal, ¿si? Iré a buscarte a la noche. Así que sí, podrás ver más tiempo a Julie en el día-dijo James, alborotándole el cabello a su hijo.

-pero no abuses-agrego Peter.

-claro que no, señor Burke-dijo Neal, con cierto sarcasmo. Su padre le dio otra palmadita en la boca –ya subo al auto, tío Peter. Adiós, papá. Adiós, mamá-gruño luego.

Peter se fue con él al Bureau. Tenía que hacer algo en cuanto a lo que estaban investigando él y James juntos.

-¿Estás bien?-le pregunto Peter al chico cuando lo notó algo tenso, luego de entrar al lugar.

-¿Quién es?-le pregunto Neal, mirando al hombre en la oficina de Hughes.

-no lo sé. Pero Hughes no está feliz-comento Peter.

-la O.R.P está aquí-le aviso Jones a Peter.

-habrá que saber por qué-dijo el Agente Burke, poniéndose serio.

-¿Por qué? ¿Qué es la O.R.P?-pregunto Neal, confundido.

-la Oficina de Responsabilidad Profesional. La policía tiene a Asuntos Internos. Nosotros tenemos a la O.R.P-le explico Peter.

-Hughes te espera en su oficina-le dijo Jones a Peter.

-por supuesto que sí-dijo Peter, algo molesto –Jones, llevate a Neal-le pidió.

-claro. Vamos, mocoso-dijo Jones.

-gusto en verlo también, Agente Jones-dijo Neal, con ironía. Porque sabía que Clinton era el tío favorito de Julianne, y por eso siempre lo tenía a él vigilado para ver si era buen chico para su sobrinita.

Pero, a pesar de eso, mientras se iba con Jones, no pudo evitar pasar un último vistazo a la oficina de Hughes y sintió un escalofrío en la espalda al ver la mirada de aquel Agente de la O.R.P.

Mientras tanto, en la oficina…

-Agente Burke, él es Garrett Fowler-dijo Hughes. Ellos se estrecharon las manos.

-O.R.P-dijo Peter, mirándolo.

-llegaron las malas noticias-dijo Fowler.

-sí, así es-

-hasta donde sabemos, está aquí para una revisión de rutina-dijo Reese.

-sí, porque esa frase siempre funciona con todos. Pero nadie va a creer esa patraña hoy-dijo Peter, sentándose en la silla –es mi expediente-

-sí, así es. Estupendo trabajo-dijo Garrett, hojeando el archivo –pero quisiera hablar con usted sobre el caso que está investigando recientemente-

-¿El robo de joyas? ¿Por qué?-pregunto Peter y miro a su jefe.

-porque las únicas personas que sabían que el diamante se guardaría en la bóveda antes de la muestra eran unos pocos oficiales y un puñado de detectives de la policía-dijo Fowler, muy serio.

-¿Cree que fue alguien de la policía?-pregunto Peter –y ya tiene un sospechoso, ¿Cierto?-

-¿Sabe dónde estaba James Caffrey anoche?-le pregunto Fowler –digo, su hijo Neal sale con su hija Julianne, ¿no?-

-¿Estoy siendo interrogado?-le pregunto Peter a Hughes.

-no-le respondió Reese.

-entonces esto es una pérdida de tiempo. James no lo hizo. Es un detective decente-lo defendió Peter –lo puede verificar-agrego, mirando a Fowler.

-ya se hizo-

-¿Y?-

-falta información de antes de sus 13 años de edad-objeto Fowler.

-eso es imposible-mintió Peter.

-quizás. Pero…evidentemente, el Detective Caffrey oculta algo. Algo que usted sabe-dijo Fowler, inclinándose para intimidar a Peter…cosa que no cualquiera logra.

-hemos terminado-dijo Peter, enojado y evitando la mirada de Hughes.

Se levanto y se fue.

-eh…Neal, ¿Me prestas un momento tu libreta de anotaciones?-le pregunto Peter, con simpatía.

-¿Para qué?-le pregunto Neal, mirándolo con desconfianza.

-sólo quiero chequear algo, ¿si?-dijo Peter, con media sonrisa.

-okey-dijo Neal, sacando su libreta de la mochila y entregándosela –si es que mi papá te ha dicho algo…no he seguido falsificando su firma-

-está bien, vaquero-le dijo Peter, riendo. Y se fue a su oficina.

Neal se encogió de hombros y siguió bebiendo su vaso de leche con chocolate.

-¿Me buscabas?-pregunto Jones, entrando a la oficina del Agente Burke.

-sí, necesito que investigues algo-le dijo Peter, pasándole una fotocopia.

-es la firma de Caffrey. Y una muy mala imitación de la firma del detective Caffrey-observo Clinton.

-necesito que mires de cerca ese diamante y busques…-

-¿Qué? ¿La firma de James?-

-sí. Neal dice que ya no la falsifica, pero no lo creo. Y quiero asegurarme de que James tampoco este haciendo algo malo-dijo Peter.

-¿Neal falsifica firm…?-dijo Jones, molesto.

-sólo hazlo, ¿ok?-le pidió Peter.

-okey-dijo Jones y se fue.

En eso, entra Neal…

-Peter, estoy cansado y esta anocheciendo. ¿No podemos irnos?-le dijo, gimoteando.

-Neal, apenas son las siete de la tarde-

-sí, pero estoy tan cansadooooo-

-está bien, está bien. Tú ganas-dijo Peter, resignado y agarrando su abrigo.

-¿Puedes decirle a mi papá que me porte bien?-le pregunto Neal, muy sonriente.

-eso depende de lo que quieras conseguir con ese chantaje-

-no es un chantaje-se quejo Neal –bueno, no del todo-

-¿Y mañana también tendré que hacer de niñera contigo?-

-tal vez. Pero te agrada todo esto, ¿no? Además, Lauren dijo que la investigación se había "desviado" y que tú y papá estaban investigando cada uno por su cuenta-

-¿Eso te dijo?-dijo Peter, extrañado.

-no a mí. Pero sí, más o menos-dijo Neal, riendo nervioso.

-okey. Te llevaré a tu casa-

-pero Peterrrr…quería ver a Julianne-

-¿No dijiste hace un rato que estabas muy cansado?-pregunto Peter, riendo.

-sí, pero…-

-mañana vas a poder verla. Es domigo. Quizás hasta podamos cenar juntos-dijo Peter, tomándolo del brazo y sacándolo a la rastra.

-okey-dijo Neal, no del todo convencido.

Neal se había quedado un poco preocupado. Y era más notable al día siguiente cuando estaba en el Bureau. "Ese Fowler me da mala espina" esas fueron las palabras exactas de su novia. Ese Agente tampoco le daba buena impresión a Neal.

Estaba consumido en sus pensamientos, cuando notó a Jones susurrarle algo a Peter.

-Neal Caffrey, quedas detenido-dijo, precisamente, Fowler.

-¿Qué?-pregunto Neal, atónito.

-hallamos la firma falsificada de James microimpresa en el diamante. Coincide exactamente con la firma falsificada que nos dieron-dijo Garrett, mostrándole algo a Hughes -¿Ve? Es un buen trabajo, Agente Burke-agrego, causando que Neal mirara dolido a Peter –vamos-le ordeno al chico.

-esperen-los detuvo Peter –él es mi responsabilidad-

-Peter…-dijo Neal, mirándolo.

-Neal, tienes derecho a permanecer en silencio-le dijo Peter, agarrandolo de la muñeca, poniéndolo de pie y esposándolo.

-yo no lo hice-le dijo Neal, con sinceridad.

-permanece en silencio, obedece-le dijo Peter.

-andando-dijo Fowler.

Neal no podía evitar sentir un vuelco en el estómago cuando paso enfrente de todos los Agentes, esposado como un criminal.

Pero era menor de edad, así que lo llevaron a un centro de detención juvenil pero debían esperar a que llegaran los padres para encerrarlo.

-me decepcionaste-le dijo Peter a Neal.

-¿Yo te decepcione? Le dijiste a Fowler que buscara la firma de mi padre-le reprocho el adolescente.

-me dijiste que ya no falsificabas esa firma, ¿Recuerdas? Bueno, ¿Adivina qué? Mentías-dijo Peter, enfadado.

-¿Y crees que soy tan estúpido como para hacerlo otra vez?-le dijo Neal, ofendido.

-supongo que lo fuiste-le dijo de vuelta Peter.

-Agente Burke-le dijo un oficial.

-¡¿Qué?!-le contesto él, de muy malos modos.

-los padres de Neal Caffrey han llegado. Y se lo van a llevar bajo su custodia-le dijo el oficial.

-perfecto-dijo Peter, enojado. Mientras se levantaba.

-no te decepcione-le dijo Neal, luego bajo la mirada.

El pobre chico se llevo un buen regaño de parte de sus padres y un jalón de orejas. Pero no paso de ahí. Lo mandaron a dormir apenas llegaron a la casa y le advirtieron que al día siguiente seguramente tendrían una "charla seria". Neal dijo que iba a confesarles todo.

Pero…con Neal nada es seguro. Hasta la misma Julianne sabe eso. Y por la noche, sus padres le habían prohibido ir esa noche a cenar a casa de los Burke por el pequeño incidente…y, aunque no era esa exactamente la razón, se escapo por la ventana.

Al día siguiente, Peter enterado de todo…salió a buscar a Neal, con ayuda del olfato de Satchmo y sus hijas Happy y Hope, y ayuda de Jones.

Los canes parecieron perder el rastro en una alcantarilla.

-ve a Urbanismo y averigua a dónde conducen estos tuneles-le ordeno Peter a Jones, mientras le daba las correas de sus cachorras.

-ya estoy en eso-dijo Jones, retirándose.

-¡Burke!-dijo Hughes, que los había estado siguiendo hace un rato -¿El chico escapo?-

-sí. Aparentemente, se enojo con sus padres y escapo por la ventana-comento Peter como si fuera normal.

-estabamos seguros de que los Sres. Caffrey podrían controlarlo-dijo Fowler, con seriedad.

-no asumas nada con Neal. Menos si no tienes hijos. ¿Sabes? Yo, James y muchos otros estuvimos rompiéndonos el culo para mantener a ese niño en el camino correcto. Es un buen chico que toma malas decisiones. Pero cuando llego usted, se puso peor-le recrimino Peter a Garrett.

-¡Oh, no me culpes de esto a mí!-grito Fowler, ofendido.

Y comenzaron a discutir.

-¡Hey, hey! ¡Caballeros, caballeros!-los interrumpió Hughes para acallarlos –vamos a centrarnos en el problema aquí-

-ah, no, claro que no. Ese crío es responsabilidad de los Caffrey. No mía-se excuso Fowler.

-con todo lo que lo hiciste pasar, no tienes derecho… ¡No tienes cara para decir eso!-le grito Peter, enfurecido. Satchmo se asusto al ver esa reacción en su dueño y se agacho hasta el suelo.

-¡¿Disculpa?!-

-okey, tranquilos-dijo Reese –Burke, encuentra al chico Caffrey…otra vez-le ordeno.

-no estoy cómodo con que el Agente Burke lleve está busqueda-le dijo el maldito Fowler a Hughes.

-no me importa si esta cómodo o no. Burke conoce a Neal Caffrey mejor que nadie. Ahora, a trabajar-dijo Reese, muy serio. Y se fue.

-de acuerdo, Burke. ¿Cuál es tu plan?-le pregutno Fowler, molesto.

-cerrar las carreteras y poner anuncios de "se busca"-dijo Peter, con una sonrisita disimulada.

Mientras tanto…

-Yvonne, ¿Harás el seguimiento al catering?-le pregunto Elizabeth a su compañera -sería bonito, aunque…-

-será hermoso-dijo Yvonne. Y en eso atiende el teléfono –está es Yvonne-dice y luego le pasa el teléfono a Elizabeth –es para ti-

-¿En tu teléfono personal?-se sorprendió El –eventos Burke. Soy Elizabeth-

-lamento tener que molestarte en el trabajo-dijo alguien del otro lado.

-¡¿Neal?!-exclamo Elizabeth al reconocer la voz –uh, umh, las alcanzó luego, chicas-les dijo a sus compañeras/empleadas y ellas se fueron -¿Cómo conseguiste este número? Olvídalo, pregunta tonta. ¿Sabes? Práticamente, la mitad de la ciudad te está buscando. Incluyendo mi esposo y mi hija-le dijo a Neal.

-me encontrarán pronto. Pero necesito tu ayuda-le dijo el chico.

Más tarde…

-hola-dijeron Elizabeth y Julianne, cuando entro el Agente a su casa.

-hola-respondió Peter.

-¿Estás bien?-le pregunto su esposa.

-ah, aún no he encontrado a Neal-dijo Peter, desconcertado –tenemos un detalle afuera-

-sí, lo vimos-dijo Julianne, haciendo una mueca.

-como si fuera tan descuidado para venir aquí…-dijo Peter, luego hizo una pausa -¿A dónde creen que fue, chicas?-les pregunto. Elizabeth se mordió el labio y su hija agacho la mirada -¿Él está en la cocina?-

-sí…-dijo Julianne, su madre asintió.

-¡Neal!-lo llamo Peter.

-Peter…-dijo Neal, abriendo la puerta.

-de todos los sitios a los que podrías huir, ¡Y buscas a mi esposa y a mi hija!-exclamo Peter, enfadado.

-lo ves como si fuera algo malo-protesto Neal.

-lo ayudaron a colarse dentro-dijo Peter mirando a El y Julie.

-umh…-dijo Julianne, mirando a su madre.

-bueno, no tendría que colarlo dentro si esa gente no estuviera sentada enfrente de nuestra casa-se quejo Elizabeth.

-le mentiste al FBI-

-cariño, no le mentí al FBI. Hubo mucha leche, galletas y placentera conversación mientras…-dijo Elizabeth.

-mientras Neal se colaba por la parte de atrás-finalizo Julianne.

-me encanta esto-dijo Peter con ironía –has convertido a mi esposa y a mi hija en cómplices-

-dame un minuto para explicarlo-le pidió Neal, escondido detrás del librero.

Elizabeth hizo la seña de un minuto con la mano, le dio un beso corto en los labios a su esposo y con Julianne se fueron a otro lugar de la casa.

-un minuto-le advirtió Peter al chico –explica en qué estabas pensando al hacer "caída libre" desde la ventana de tu habitación mientras decido si te arrastro de vuelta encadenado-

-bueno, ¿Ese minuto empieza ahora?-

-ya-

-creo que te lo dije, me tendieron una trampa. Alguien muy cercano a ti y a mi padre. No podía decirselos antes porque pensaba que era alguien del FBI o de la policía. Pero ahora estoy seguro de que Fowler-le dijo Neal.

-¿Fowler? Eso no es…-

-me quedan 52 segundos-lo detuvo Neal –anoche tuve un poco de tiempo libre. Y estuve investigando. El otro día llamaste a mi padre por lo del robo de joyas-

-lo sé. Hice esa llamada desde mi casa-

-sí-

-Dios mío, pincharon mi teléfono-

-no, no lo hicieron. Sé que para eso se requiere una orden. Revisa tu teléfono-le dijo Neal. Peter lo hizo –es un "bicho". Se activa cuando atiendes-agrego, cuando Peter notó el pequeño microfono.

-han estado dentro de mi casa-exclamo Peter –no pueden haber tenido autorización. No entre la ventana del delito y las sospechas sobre nosotros-

-exacto. Fowler es sucio. Peter, mi padre tiene acceso a cualquier archivo que se abrá sobre mí en torno a la ley. Tenías a Jones procesando las firmas falsificadas que hice. Luego de comprobar la falsificación para ver si decía la verdad, otra persona lo comprobó también y no era mi papá-le dijo Neal.

-Fowler-

-y luego, de la nada, aparece la maldita firma falsificada en el diamante rosa. Te está usando para llegar a mí-dijo Neal, alarmado –mi minuto se acabó-

Más tarde…

-dije que daría una confesión completa…-dijo Neal, recordando la última conversación con sus padres antes de que lo mandaran a dormir para "hablar seriamente" al día siguiente –así que, aquí esta-dijo y agrego –he estado tratando de encontrar a Alexandra Hunter-

-¿Se supone que tengo que sorprenderme?-le pregunto Peter, mientras tomaba un sorbo de su vaso con agua. Recordaba claramente la frustración y el enojo irradiando en la voz y la mirada de su hija cuando le comento sobre las "viejas amiguitas de Neal" (palabras exactas que uso Julianne).

-quizás. Hable con ella, Peter. La noto asustada y eso no es algo normal en ella. Un…contacto me dijo que alguien del FBI la tiene retenida-le dijo Neal, muy serio.

-crees que es Fowler-dijo Peter, mirándolo.

-ahora sí-

-¿Qué es lo que quiere él de ti? Eres un niño-

-sí. Pero no lo sé. Podría ser cualquier cosa-dijo Neal, pensativo.

-¿Cómo qué?-pregunto Peter.

-no. No, tendrías que castigarme-dijo Neal, desviando la mirada.

-debería estar castigándote ahora mismo-dijo Peter, haciendo un ademán con la mano de azote.

-pero no lo estás-

-entonces, dale lo que quiere para que todos podamos tener un poco de paz-le sugirió su "suegro".

-si lo hago, tal vez no pueda volver a verla nunca más-objeto Neal.

-¿Qué tiene esa chica que te pone tan tonto?-le pregunto Peter, exasperado.

-¿Acaso estás insinuando que soy infiel con Julianne?-se ofendio el chico.

-bueno, ahora que lo mencionas…-

-Peter…-dijo Neal. Luego soltó un suspiro y se dirigió a la puerta del patio. Pero, para sorpresa de él, alguien la abrió del otro lado.

-¿A dónde vas tan a prisa, hombrecito?-pregunto James.

Neal, por instinto de autopreservación, dio un par de pasos hacía atrás.

-no te preocupes, Peter. Estamos acostumbrados a esto. A que se meta a la casa por la parte de atrás-dijo Carla.

-lo hace muchas veces, como desde los… ¿Siete años?-dijo James, mirando a su esposa.

-cinco, iba a Preescolar-dijo Carla.

-no es cierto-susurro Neal.

-Neal malo-dijo Lennon, en los brazos de Carla, mientras negaba con la cabeza. Su hermano rodó los ojos.

-estás en muchos problemas, hijo-le dijo James, muy serio mientras hacía el mismo ademán de azote que Peter hace unos minutos.

Eso no auguraba nada bueno para nuestro protagonista masculino.

-nos vamos, Neal-dijo Carla, seria.

-¡NO!-grito Neal, horrorizado mientras se escondía detrás de Elizabeth que acababa de acercárse junto a Julianne y Pierre.

-está bien, entonces tendremos esa conversación seria aquí-dijo James, sin inmutarse mientras tomaba al muchacho de un brazo y comenzaba a arrastrarlo.

-¡No, papá, no! Por favor, espera a llegar a casa, espera a llegar a casa, por favor-suplico Neal, más horrorizado al imaginarse recibir una azotaina enfrente de su novia.

-de acuerdo. A la esquina, 15 minutos-le ordeno James, haciéndolo avanzar con una dura palmada en medio del trasero.

-auuu…sí, sí-dijo Neal, colocándose en una esquina de la habitación.

-disculpen a nuestro hijo. No saldrá impune de esto-dijo James, mirando a Peter y Elizabeth.

-está bien. Como siempre dices, Neal es un buen chico que tiende a tomar malas decisiones-dijo Peter, restándole importancia.

-sí, lamentamos que hayan tenido que ver con todo esto-dijo Carla, haciendo una mueca.

-no hay cuidado. Nos encanta cuidar de Neal-dijo Elizabeth, sonriendo. Neal, en el rincón, se ruborizo.

-sí, nos alegra escuchar eso. Quiero decir, pasaremos todo un verano juntos-dijo Carla, los demás rieron menos Julianne y Neal que no les hacía mucha gracia eso.

-cuidense-les dijo Peter.

-no te preocupes. Sé que puedo confiar en ustedes para el cuidado de Neal. Por cierto…, ya no se volverá a escapar. Ya le puse rejas a la ventana de su habitación y seguros de plástico del lado de adentro-comento James, muy serio.

-eso es buena idea, ¿No crees, Liz?-dijo Peter, mirando a su esposa.

-maldita sea, Neal-dijo Julianne, enojada.

-lo siento-dijo él, haciendo un pucherito.

-bien. Nos vamos, Neal. Despidete de todos-dijo Carla, girándolo. El chico tenía los ojos llorosos.

-vamos, hijo. Sabes que las lágrimas no te salvarán está vez-dijo James.

Neal gimoteo y se despidió de todos.

En su casa, James le dio unos buenos azotes a Neal. Como solía decirle, "se fue a dormir con la colita calentita". Pero, luego de eso, todo estuvo bien. Borrón y cuenta nueva. Todo se dio por terminado…bueno, casi todo.

Todavía quedaba un asunto pendiente entre el Agente Burke y el Agente Fowler…

-encontré esto pegado al teléfono de mi casa-le dijo Peter, mostrándole el "bicho" –pensé que se te podía haber caído-agrego, con sarcasmo, mientras lo metía en el bolsillo de Garrett.

-no he terminado con esta investigación, Burke-le dijo Fowler.

-yo tampoco-le dijo Peter y le dirigió una mirada furiosa mientras se iba.

Continuará…