Capítulo 33: Fuera de la caja

Era un bello día, frío pero sereno.

Peter soltó un suspiro de alivio al llegar al Bureau

-¿Problemas con Neal otra vez?-le pregunto Diana, dándole un café.

-no, por suerte o desgracia-dijo Peter, tomando un sorbo del café.

-ah, problemas con Julianne-adivino su compañera.

-síp. Quiere ir a Inglaterra para su Cumpleaños-

-oh, el acento inglés…el acento más sexy para las chicas de ahora-dijo Clinton, uniéndose a la conversación

-sí. Lo normal que cualquier chica pide es un viaje a Disneylandia. ¡No un viaje a ver el Big Ben!-exclamo Peter, molesto.

-nuestra Julianne no es cualquier chica. Hablando en el buen sentido-dijo Jones.

-por suerte. Si no, ya tendríamos otro expediente de chica rebelde en nuestro escritorio-dijo Reese.

-está bien. Julianne tiene sus…defectos. Pero sí, me alegro de que no sea "como cualquier chica". Pero pensaba que querría un viaje a Paris o algo así, y no, quiere ir a Londres-dijo Peter, resoplando.

-bueno, viajaron en 2002 a Londres, ¿no?-dijo Lauren, también uniéndose a la conversación.

-sí, fuimos todos…incluido Satchmo. Pierre todavía no estaba. Agh…ese bebé es otro dolor de cabeza más-dijo Peter, sus compañeros rieron.

-la paternidad es todo un reto, ¿eh?-comento Jones.

-como no te imaginas. Okey, hablemos de otra cosa, ¿Cuándo llega este nuevo cadete?-dijo Peter, haciendo una mueca.

-Peter, ya lo hablamos-dijo Hughes, algo molesto.

-sí, lo sé. Le enseñaré bien, no se meterá en problemas, lo protegeré y todo eso. Será un buen Agente. Confia en mí-dijo Peter, con seriedad.

-confió en ti. Se llama David Siegel-dijo Reese, pasándole el archivo a su Agente.

-a ver…graduado en Quantico, trabajo dos meses y medio en la división de White Collar de Chicago, está divorciado, viene de una familia rica pero distante,…esto es interesante-dijo Peter, leyendo el archivo.

-oh, y tiene el nombre de tu cuñado-dijo Jones, mirando el papel.

-sí, como segundo nombre. Es como si fuera un pequeño y considerable toque-dijo Peter, haciendo una pequeña mueca. Diana se rió –cumplió 24 años hace poco y vive solo. Me huele a que será otro novato más-

-es buen chico-dijo Hughes, Peter lo miro extrañado –es lo que comentan-agrego, encogiéndose de hombros y yéndose a su oficina.

-¿No te suena a que será otro Neal Caffrey al que controlar?-le pregunto Jones a su jefe.

-Neal no puede ser comparado con nadie. Este chico parece de los míos. Así que sí, ¿Qué tan malo puede ser?-dijo Peter, sonriendo.

-¿Tener un nuevo cadete? Claro, intentemoslo-dijo Diana, haciendo media sonrisa.

-okey. Umh…Jones, me acaban de llamar. Tenemos que ir a investigar algo-

-¿Otra vez algo relacionado con ese que "no tiene comparación"?-

-por desgracia sí. No sé que parte de "no" no entiende ese crío. Su padre y yo le hemos dado una zurra tras otra y no entiende más-dijo Peter, Diana tuvo que contener la risa al oír decir "zurra" a su jefe.

-si no fuera porque actua conmigo como si lo fuera a desollar vivo, también le habría dado un buen azote-dijo Clinton, muy serio.

-¿Tú, Clinton Jones, dándole una azotaina a alguien? Intentaré imaginarme eso-dijo Peter, bromista. Jones rodó los ojos y lo siguió.

Los Ellington intuían que algo raro estaba pasando. Sobre todo luego de ver a Mozzie, Kate y Neal encerrarse en la habitación de Neal, en su mansión.

-pienso hacerme pasar por el hijo de un muy caritativo hombre que invierte dinero para el pueblo de Italia-les decía Neal a sus amigos, cuando entro June.

-Neal-dijo ella –compañía en camino-

-okey, gracias-dijo Neal, tratando de sonar calmado.

-¡Ah! ¿Qué tal? Todos los sospechosos en un solo lugar-exclamo Peter, entrando en la habitación –hacen mi trabajo más fácil. ¿Qué están tramando?-

-ya estabamos por irnos-mintió la chica, tomando sus cosas.

-sí, apuesto a que sí-dijo Peter. Kate y Mozzie se fueron -sé que viste a Fowler-le dijo a Neal, cuando sus amiguitos se fueron.

Neal lo miro boquiabierto.

-y ahora Kate y tu amiguito están aquí. Juntaste a todos para robar la caja. Dime si me equivoco-agrego.

-te equivocas-dijo Neal, encogiéndose de hombros.

-no te entiendo. Tienes la oportunidad de tantas cosas…-

-no son las cosas que quiero-admitió Neal.

-de acuerdo. Todos tenemos debilidades. Como dijo Julianne, la tuya son las chicas criminales. Has lo correcto, Neal-le dijo Peter -Te equivocas si piensas que Alex está de tu lado-le dijo, antes de irse.

Por la noche, en vez de pasarlo con Julie…Neal no tuvo mejor idea que pasar el rato con Kate.

Lennon se había ido a jugar a la casa de los Burke, con Pierre. Pero Neal mintió diciendo que tenía que ayudar a Byron con algo. Y con esa excusa, se fue de nuevo a la mansión Ellington. Donde se encontró con Kate y estuvieron hablando un rato.

Hasta que Neal notó que su tobillera estaba apagada. A pesar de que se trataba de una tobillera para uso personal, o familiar porque se la había puesto su padre, Fowler había podido manipularla.

-estamos en el juego-le dijo Neal a Kate. Ella sonrió.

Al día siguiente…

-quiero que lo pruebe y le mostraré los arreglos de mesas-le dijo Elizabeth a su clienta.

-estoy buscando a Elizabeth Burke-dijo Fowler, entrando en el lugar.

-soy Elizabeth-dijo ella.

-Sra. Burke, tenemos una pista de que tiene productos de contrabando en el local-dijo Fowler.

-¿De qué está hablando? Sólo deme un segundo-dijo Elizabeth, entre asustada y confundida.

-estoy seguro que sabe que existen restricciones en la importación de ciertas comidas y bebidas-comenzó a decir Fowler –tendremos que registrar todo-

-woah, woah. ¿Qué están haciendo?-pregunto Julianne, levántandose de su silla -¡Necesitan una orden para eso!-exclamo la chica, enojada.

-¿Quién eres?-le pregunto Elizabeth al Agente.

-FBI, señora-dijo Fowler.

-¿Está en el Bureau?-dijo Elizabeth, mirándolo.

-¡¿Sabe quién es mi padre, su esposo?!-le grito Julianne, enfurecida.

-sí, lo sé-dijo Fowler, haciéndole caso omiso a la actitud de la adolescente.

-Julie, calmate y llama a tu padre-le dijo Elizabeth a su hija.

-pero, ma…-dijo Julianne, contrariada.

-sólo obedece, hija. Por favor-le insistió su madre.

-okey-dijo Julianne, sacó el celular y marcó el celular de Peter.

-hola, Julie. ¿Qué pasa?-pregunto Peter del otro lado, estaba en el auto.

-papi, yo…nosotras…necesitamos que vengas-le dijo su hija.

-¿Qué pasa?-

-ellos…ellos están destrozando la oficina de mamá-

-¿Quiénes?-

-el FBI. ¡Hey, deje esa mochila donde la encontró!-grito Julianne, embravecida. Y cortó la llamada.

-¿Dijo "FBI"?-le pregunto Peter a Jones.

-sí-le respondió el moreno.

En pocos minutos…

-cariño-dijo Elizabeth, aliviada, al ver a su esposo.

-¿Qué está pasando? ¿Quién está cargo aquí?-pregunto Peter, molesto.

-mantente alejado de mis sospechosos, Burke-le dijo Fowler.

-¿Tus sospechosos?-pregunto Peter, aún más molesto. Garrett sólo lo miro –estás saliéndote de los límites aquí, Fowler-le rugió.

-¡¿Fowler?! ¡Espera! ¡¿Eres el hombre que infringió nuestra casa?!-exclamo Elizabeth, enfadada.

-está bien, cariño. Déjame hablar con él, ¿Ok?-le dijo Peter.

-¡Casi arruino la carrera de mi papá!-le recrimino la adolescente al Agente Fowler.

-mejor calma a tu niña, Burke-le dijo Fowler.

-iré a calmarla…-

-¡NO ME CALMARÉ!-grito la chica, dándole un pequeño empujón a Garrett.

-okey, eso es asalto a un Agente-le dijo Fowler.

-¿Está bromeando? ¡Esto es absolutamente ridículo!-exclamo Elizabeth.

-quedas arrestada, mocosa-le dijo Fowler a Julianne.

-Jesús, Fowler, ¡Tienes que estar bromeando!-exclamo Peter. Pero cuando vio a su, prácticamente, enemigo intentar agarrar a su hija…perdió los estribos y acertó un fuerte puñetazo en el rostro de Fowler. Uno de los "matones" de Fowler lo detuvo, y Peter se soltó de su agarre.

-acabas de conseguirte una suspensión, Agente Burke-dijo Fowler, algo burlón. Peter resopló y su hija apretó las mandíbulas –Jones, ¿Cierto? Toma su arma y su placa-

-tiene a sus propios hombres para eso,…señor-le dijo Jones.

-toma su arma y su placa-le ordeno Fowler de nuevo.

-está bien, Jones-dijo Peter y le entrego el arma y la placa a su compañero. Luego miro a Fowler –valió la pena-admitió.

Al regresar a casa…

-chicas, vamos. Liz, Julie…-dijo Peter, queriendo que ellas le respondieran -¿Podemos…podemos hablar de esto?-

-¿En realidad hay algo de qué hablar?-le pregunto su esposa –quiero decir, estamos en "libertad bajo fianza" y tú fuera del trabajo-

-no, esto es sólo un par de semanas de suspensión-dijo Peter.

-¡Fuimos detenidas enfrete de los clientes!-exclamo Julianne, fastidiada.

-guarda silencio, porque no ayudas-le dijo su padre.

-no la hagas callar porque tenga razón. Tendré suerte si tengo trabajo en dos semanas-dijo Elizabeth, alterada –y ahora tengo que llamar y explicar todo-

-está bien, bien, bien. Calma, calma. Vengan aquí, vengan aquí-les dijo Peter y las abrazo a las dos juntas. Luego las miro a las dos –las amo, Liz y Julie. Lo siento tanto-

-no lo sientas. Sólo…-dijo Elizabeth y miro de reojo a su hija.

-sólo atrapalo, papá-le dijo Julianne, refiriéndose a Neal. Y se fue con su madre.

-¿Qué es?-pregunto Peter, atediendo el celular.

-sólo oí…-dijo Neal del otro lado.

-no lo hagas-

-no sabía que esto pasaría, Peter. No sabía que iría tras ti-

-no quiero tus disculpas-lo cortó enseguida el Agente Burke –por cierto, acabas de ganarte dos semanas de arresto domiciliario. En mi casa. Y creo que tu padre estará muy de acuerdo con eso-

-Warren ya me lo dijo. Que estabas muy "cabreado"-dijo Neal, irritado.

-si intentas salir de mi casa o tu casa, o lo que decidamos con tu padre… ¡Estás frito! Así que buena suerte planeando tu pequeño golpe-le dijo Peter, enojado. En eso, alguien llama a la puerta –espera, aún no he terminado contigo-le dijo a Neal por celular.

-sobre la cosa del arresto domiciliario…-dijo Neal, cuando Peter abrió la puerta.

Peter y Neal tuvieron…unas palabras serias, digamos.

James estaba furioso con su hijo cuando recibió la llamada de Peter. Pero hablo con él, con Neal, y le dejo en claro que se quedaría esas dos semanas castigado en su casa. Y en cuanto llegaran a la casa, le daría una buena azotaina para que "se fuera a dormir calentito".

Neal no quería y comenzo a lloriquear en cuanto escucho el auto de su padre estacionar enfrente de la casa de los Burke.

Se aferro a Julianne, que intentaba calmarlo inútilmente.

Cuando entraron, James le dijo a Peter que una de las razones por la que quería que el castigo del arresto domiciliario fuera en su casa, era porque quería que Neal no involucrara en sus fechorías a Julianne también. Peter acepto y todos se despidieron de Neal, muy a su pesar.

Pero…James le había dicho lo de darle nalgadas como una simple amenaza vacía. No tenía intenciones de pegarle a su hijo por intentar hacer lo correcto tomando malas decisiones, al estilo Neal Caffrey. Y por suerte, Neal se quedo dormido en el asiento trasero del auto.

Así que, cuando llegaron a su casa, James lo cargo, lo llevo a su habitación, le puso el pijama sin despertarlo, le quito la tobillera, lo arropó bien, le dio un beso en la frente y lo dejo dormir.

Pasaron los días. Mozzie, Kate y Neal tuvieron que cancelar su "pequeño golpe" y dejar al FBI encargarse del asunto. Nada fácil.

Pero, por fin, pudieron encontrar y liberar a Alexandra.

El maldito Fowler salió impune. Pero la historia, respecto a ese tema, finalizaba aquí, por ahora.