Hola a todos! Gracias por leer y los reviews. Acabe destacar que solo tendra como dos capitulos más, no soy de hacer historias largas.
Disclaimer: Bleach y sus personajes no me pertenecen.
Advertencia: Un poco de lemmon.
Capítulo: 2/4
Fic conmemorativo a la Ichirukiweek
Capitulo 2: La luna sabe a gloria y no es de queso.
Estaba embriagado por su aroma, jazmín, fresco, a verano o tal vez primavera, era exquisito, ella era exquisita. Nuestros labios se rozaban, se acariciaban, hablaban cosas que antes no pronunciaban, anhelos, viejos secretos y deseos. La tome de la cadera y la alce para cargarla en mi torso, ella me abrazo con sus piernas alrededor de mi cadera, fue ahí, cuando nuestras intimidades hicieron el primero contacto, ella estaba, caliento, húmeda y más caliente. Baje mis manos y me permití acariciar su esbelto trasero, ese que no me dejaba dormir por las noches y era tan blanco como la misma luna, suave, grande, hermoso, oh mi Dios.
Ella jadeó por el contacto y acaricio mi nuca introdujo sus finos dedos en mi cabello tirando un poco de él, mordiendo mi labio inferior, me miro a los ojos y vi el fuego en ellos, esta mujer esta vuelta en fue y lujuria, pensé. Deje deslizar mis manos hasta sus piernas, mientras hacía leves movimientos para agregar un poco más contactos entre nuestras intimidades que aclamaban atención y ella gimió llevando su cabeza hacia atrás, sensualidad pura. Ella hico unos movimientos más y fue introduciéndome en ella, oh mi Dios, gemí entre dientes, tan caliente, tan húmedo, ella sonrió satisfecha, y terminé de introducir mi miembro por completo, ella jadeó, se mordió el labio y me besó.
Comenzamos a movernos a un ritmo coordinado, exquisito, acaricie su cuerpo atrevidamente, mientras ella hacía lo mismo con el mío, invadía su boca con mi lengua, hasta que me posesione de sus pechos, adecuados para la palma de mi mano, debo admitir que me volvían loco, tan perfectos, tan blancos con pequeños botones rosados adornando tan hermosos montículos, se me hizo agua la boca y los probé, gloria, sabían a gloria, los chupé, los mordí y los volví a chupar, Rukia solo gemía, hacia ruditos guturales pronunciando mi nombre, no podía estar más extasiado, la embestía fuerte, rápido, como me pedía.
Su interior se contrajo como queriendo exprimir aquello que lo invadía, no puede aguantar más y explote dentro de ella, ella sonrió satisfecha, mientras yo cerraba mis ojos tratando de recuperar el aliento, fue tan intenso, tan excitante, nunca me había sentido así, tan libre…
Sentí como ella apoyo su frente con la mia, y murmuro — ¿Estas bien?
Reí, ¿Qué si estaba bien? Esto fue maravilloso —Sí… —Abrí mis ojos para observarla, tan linda, tan sexy, tan sonrojada y despeinada. Sonrió.
—Me alegro… — Me beso en los labios y se bajo de mí. No sabía que hacer, ni que decir, ni que éramos a partir de este momento —Puedes adelantarte, yo volveré después…
La tomé de la mano —Quiero… —No me salían las palabras y ella sonrío, seguro me está leyendo la mente.
—Ichigo, no solo te veo como un amigo, la verdad es que me gusta, pero lo que paso esta noche no tiene por que atarnos, entenderé lo que tú quieras.
Me quede pasmado, y sin poder articular palabra alguna, esta noche me dí cuenta de que Rukia me atraía sexualmente, desde hace mucho tiempo, pero hasta esta noche lo he aceptado, ¿pero quererla como algo más? —Rukia yo…
—Shhh… —Me cayó, y pude ver un deje de dolor en sus preciosos ojos que tanto la caracterizaban —Mejor vete ya, antes de que digas algo por lo que quiera patearte el trasero.
La verdad es que no me quería ir y dejar todo así, pero quizás es mejor irme y que ambos pensemos con calma lo que ha sucedido esta noche. Salí del agua y tomé mis ropas, me volví a verla pero ella estaba de espalda, algo en mi interior me dijo que estaba haciendo mal en irme, pero no me detuve a contemplarlo y me marché, tan rápido como pude atravesé el bosque y me puse mi ropa, llegue a la cabaña donde me estaba quedando a dormir desde hace dos meses que llevo entrenando en la sociedad de almas y me recosté en mi futón, pensé en lo que había hecho y en lo que debí haber dicho, recordar esa mirada de dolor en Rukia, hacia que me sintiera tan miserable y desgraciado…
No podía dormir, quizás también tenía miedo de aceptar algo que creí inexistente o imposible, estaba aterrado y tendría que hablar con Rukia, aclarar las cosas, no me arrepiento de lo que pasó, fue lo mejor que me ha pasado en la vida, en la mañana siguiente hablare con ella.
