Holi, bueno, ha pasado muchísimo tiempo desde que actualice este fic, pero la verdad, estaba muy corta de inspiración, ya recien, hace una semana logré sacar dos capis, y los estaré publicando hoy y mañana. Muchas gracias a todos los que han dejado un review, fav y follow. Los quiero. Sin más los dejo con la lectura.

Disclaimer: Bleach y sus personajes no me pertenecen. Pero el desarrollo de ésta historia, sí. ésta historia es sin fines lucrativos.

Advertencia: Un poco de lemmon(?) y es un Semi-UA.

CH: 3/?


CH 3: Alcanzar la luna y no poder tenerla

Dos semanas han transcurrido desde entonces, y he tratado por todos los medios de evitar a Rukia, con tal hecho, debería ser llamado cobarde, con solo el hecho de no darle la cara, siento vergüenza, pero no arrepentimiento, desvió la mirada cada que me topo con sus escrutinios ojos preciosos detallándome, y me marcho antes de que sus suculentos y diminutos labios pronuncien mi nombre, dejándola consternada.

Dos semanas en las que mis noches estaban acompañadas de sueños intensos con su presencia, donde nos besábamos, nos acariciábamos y finalizábamos uniendo nuestros cuerpos. Dos semanas en la que despertaba desolado con una erección latente y ardiente en deseo, no logré evitar tocarme un par de noches. Solo había una culpable, Rukia Kuchiki…

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Eventualmente desde los casi tres meses que llevo entrenando en la sociedad de almas, son pocas las visitas que recibo, casi siempre o la mayoría de las veces es Inoue quien acude a visitarme, y aunque me agrade y la considere una amiga cercana, se me hace un poco extraño que me visite, y tan a menudo, pues nunca fuimos amigos verdaderamente cercanos. Siempre que viene a la Sociedad de alma, viene cargadas de panecillos que le regalan de la panadería donde trabaja, y siempre le agradezco, pues me regala la mayoría.

—Esta vez traje unos pocos, Kurosaki-kun —Hizo un leve puchero tímido y me extendió una bolsa de papel hacia mí, la tomé agradecido —Lo que sucedió, es que fui asaltada por Ishida-kun antes de venir a la sociedad de almas, lo siento —Deje de prestarle atención a todo el parloteó y el relato extenso de cómo fue asaltada por Ishida, cuando divise la silueta de Rukia a unos cuantos metros de donde estábamos.

—No te preocupes Inoue, gracias de todas maneras… —Pareció satisfecha con mi respuesta, pues sonrió enormemente, pero dejó de hacerlo cuando desvió su mirada hacia donde yo tenía posada la mía.

—¡Kuchiki-san! —Corrió hacia Rukia, y la abrazo con efusividad, ella respondió al gesto, pero había algo en su mirada que me inquietaba —Cuanto tiempo sin verte, me alegra mucho verte, Kuchiki-san.

—A mi también me da gusto verte Inoue, haz crecido unos centímetro en estos días que no nos hemos visto —Rukia sonrió levemente a su gesto, e Inoue la volvió a abrazar. Sentí algo de envidia, tal vez de Inoue. — Bueno, no quiero interrumpirles más…

Junto con Inoue hicimos un gesto de que no interrumpía nada, pero ella se me adelanto a decir algo —¡No interrumpes nada Kuchiki-san!

—¡Jaja! Nos vemos luego en mi oficina, ¿Vale? —Le guiño el ojo a Inoue y esta se sonrojo como un tomate, luego me miró, y sentí como me traspasaba con sus preciosos ojos, diciéndome algo, algo que no lograba descifrar, y solo dijo: —Nos vemos luego, Ichigo.

Me quedé de piedra, tarde unos segundos en procesar sus palabras, pero fue demasiado tarde, ya se había ido, Inoue me miraba expectante como si de mí esperase algo y le pregunté: —¿Sucede algo?

—Es… Es que te pregunte si querías dar una vuelta conmigo… —Decía nerviosa, ondulando un mechón de cabello entre sus dedos, pero ya no podía seguir allí, necesitaba hablar con Rukia, había esperado más de dos semanas.

—Lo siento Inoue, tengo algunos deberes que hacer… —Hice una leve inclinación de cabeza, y me dí la vuelta salir corriendo, pero tomó mi mano y me detuvo, quede sorprendido con tal acto, que ella misma se dio cuanta y me soltó.

—Nos vemos luego, Kurosaki-kun… —Solo pude observarla un instante, parecía querer decir algo, pero luchaba consigo misma entre si decirlo o no, no sé desde cuando, ó desde que punto de mi vida, me volví tan observador, antes no reparaba en las actitudes de los demás, pero ahora casi puedo leerlos como un libro abierto, tal vez fue desde que Rukia llegó a mi vida… ¡Rukia! Me hubiera gustado dedicarle un poco más de tiempo a mi amiga, pero tenía algo importante que hacer.

—Nos vemos. —Retomé mi propósito, buscar de la mujer que llevaba en mi cabeza durante meses y a la cual ignoré durante semanas por estúpido.

Corrí por toda la sociedad de almas, como si mi vida dependiera de ello, solo para llegar al lugar donde podría encontrarla, debe de estar allí, a la espera por mí, y no podía creer que había tardado tanto en darme cuenta.

Llegué, allí, frente a mí estaba la puerta del décimo tercer escuadrón, le dí un par de toques a la puerta con el dorso de mi mano, sin tomar en cuenta, que había dejado atrás un corazón afligido.

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Bueno, como les habia comentado, mañana posiblemente publique el capítulo 4, muchas gracias por leer y hasta la proxima.