Advertencia: Este capítulo contiene malas palabras y castigo corporal. Si a usted le molesta esto, ¡Por favor, no lo lea! Gracias.
Capítulo 36: Pensando y repensando
Era un bello día en NY. El lunes 15 de mayo de 2004.
Neal estaba ayudando a su novia a limpiar su habitación…situación un poco extraña. ¡Un poco! Mejor dicho, demasiado extraña si estamos hablando de Julianne Burke.
-Julie…-le dijo el chico, haciendo una mueca.
-¿Qué?-responde ella, de malos modos. Mientras tira al suelo todos sus peluches para luego volver a acomodarlos.
-¿Por qué se te ocurrió ordenar hoy tu habitación?-
-¡¿Me estás tratando de mugrienta, Caffrey?!-le grito ella, mirándolo con furia.
-no, no…no quise decir eso-dijo Neal, casi temblando –es sólo que no es normal viniendo de ti-
-¿Crees que hay alguna razón en especial?-dijo Julianne, desempolvando las repisas donde ponía los peluches.
-pues…sí, si se me permite decirlo-dijo Neal, riendo nervioso.
-permiso concedido, consultor del FBI-le dijo Julianne, con sarcasmo –es que…es…no importa-
-¿Es que qué? Me gustaría saberlo, Jules. Me preocupo por ti-le dijo Neal, claramente preocupado.
-¡No me digas! Okey, es que…mi tío Clinton se comprometió-soltó, por fin, la adolescente.
-¡¿Qué?!-
-sí, dije lo mismo. No puedo creerlo. Él es un espirítu libre. No debería estar atado a nada. Menos a esa puta-
-¡Julianne!-grito Neal, sorprendido.
-¿Qué? Es una prostituta-
-estoy seguro de que Jones no se fija en prostitutas-
-¿Seguro?-le pregunto su novia, riendo. Él rodó los ojos –ok ok, no. Es una doctora, una cirujana. Y por eso…me da miedo, no sé-
-Julie, tú no eres Mozzie…no le tienes miedo a los doctores-
-a los cirujanos sí. Te pueden secuestrar y arrancarte los organos-
-no seas exagerada-dijo Neal, resoplando.
-¡¿Yo?! Bueno, por algo soy tu novia-dijo Julianne, con sarcasmo y haciéndose la ofendida.
-yo no soy exagerado-se quejo Neal.
-ajá. ¿Quieres que le pida a papá su opinión sobre eso?-
-oh, no, por favor no. ¿Acaso le tienes celos?-pregunto Neal, levantando una ceja. Ella lo miro enfadada –estás molesta…jajá. Eres igualita a tu padre-
-¡Maldita sea, Neal! ¡Cállate!-le grito Julianne, enojada.
-¿Qué? Eres tan tierna cuando te pones celosa-dijo Neal, sonriendo.
-¿Quieres que te rompa la cara?-le gruño su novia.
-nooo…oye, tranquila, sólo era una broma-le dijo él, haciendo una mueca. Ella suspiro –estás preocupada por Jones, es eso, ¿Verdad?-
-sí. Tal vez sí este celosa y este siendo posesiva con él como me dijo mamá. Pero es que…es mi tío favorito, Neal. Desde que nací, estoy acostumbrada a que cuando voy a su departamento, seamos sólo él y yo y nadie más. Y ahora…y ahora esta esa mujer. Y no me gustan los cambios-confeso Julianne.
-los cambios siempre son buenos, ¿No es eso lo que siempre dice Peter?-
-sí, lo que sea que diga mi papá. Pero no me estás escuchando-
-Julie, no veo cual es el problema aquí. Si tan sólo le das tiempo, quizás hasta te caíga bien-
-no lo creo-
-Jules…-
-está bien, le daré una oportunidad-
-¿Cómo se llama?-le pregunto Neal, ayudándola a desempolvar las repisas.
-¿La prometida de mi tío Clinton? Nelyda Thompson-respondió Julianne, apretando los dientes.
-interesante. ¿Ya la conociste?-
-no, sólo me lo contó mi papá-
-¿Y entonces por qué la prejuzgas?-le pregunto Neal, dándole el plumero.
-no la prejuzgo, Neal…-protesto Julie, agitando el plumero.
-Jules…-
-es que… ¿Qué quieres que te diga? Así soy yo. No puedo evitarlo-
-no me digas-
-de acuerdo, intentaré no ser tan prejuiciosa ni celosa-dijo la chica, rodando los ojos.
-gracias. Ahora, ¿Podemos terminar de ordenar tu cuarto?-pregunto Neal, luego de dejar salir un estornudo debido al polvo.
-claro-dijo Julianne, riendo. Y terminaron de limpiar el dormitorio y fueron a merendar.
-vaya…hola, Dave. ¿Qué haces por aquí?-dijo Neal, algo molesto cuando bajaron y vieron al joven Siegel.
-sólo pasaba a dejarle algo a Peter y ya me iba. No me muerdas-dijo David, riendo.
-si no lo hizo ya Satchmo…-
-Neal-le advirtió su novia –siempre es un placer verte, Dave-le dijo al cadete, muy sonriente.
-gracias, Julie. Pero…ya tengo que irme. Tengo que ir a almorzar con alguien-dijo Siegel, nervioso.
-¿Una cita?-preguntaron Neal y Julianne con picardía.
-no…umh…algo así. Tengo que ir a almorzar con los Green-dijo David, desviando la mirada.
-¿Los Green? ¿Te refieres a la familia del vicedirector Roger?-pregunto Neal, sorprendido.
-¿Con mis tíos y mi prima?-pregunto Julianne, igual de sorprendida.
-sí, le cause una buena impresión en la charla…y me invito a almorzar con ellos-dijo David, tenso.
-de acuerdo. Que te vaya bien, amigo-le dijo Neal.
-sí, buena suerte, Davy-le dijo Julianne, sonriendo.
-sí, adiós-dijo Siegel y salió prácticamente huyendo del lugar.
Neal miro de reojo a su novia.
-¿Qué? Es un buen chico y es atractivo-admitió Julianne, como si de un tema común se tratase.
-¡Lo miras como si fuera un supermodelo, Jules!-se quejo Neal, ofendido.
-no es cierto. Para supermodelo ya tengo a mi novio-dijo Julianne, con una sonrisa inocente.
-te amo. Tú eres mi supermodelo, nena-dijo Neal, abrazándola de la cintura.
-yo te amo. Eres tan guapo, cachorrito-dijo Julianne, dándole un pequeño beso en los labios –pero Eric Szmanda es más guapo-
-ya estuvo bien-dijo Neal, riendo.
-Neal-dijo Peter, molesto.
-eh… ¿Qué pasa, cascarrabias?-dijo Neal, soltando a Julianne de la cintura.
-no importa. ¿Vas a quedarte a almorzar?-
-umh…si no es problema-
-ahora que lo dices…-iba a protestar Peter.
-claro que no, cielo. Ya les aviso a tus padres-lo interrumpió Elizabeth.
-gracias, muy amable-le dijo Neal, para molestar al Agente Burke.
-esto me supera…-murmuro Peter, yéndose a su oficina de la casa y Satchmo lo siguió.
Julianne rió.
-tienes una habilidad fascinante para hacer enojar a mi papá…es increíble lo tuyo-le dijo a su novio.
-gracias, Julie. Voy a tomarlo como un cumplido-dijo Neal, muy sonriente.
En eso, llegan los cachorritos, Remy y Dory…
-¡Wau, wau!-ladran los dos, muy alegres.
-hola, mis sobrinitos-les dijo Neal, agachándose para acariciarlos.
-son unas ternuritas, ¿Verdad?-dijo Julianne, agachándose a su lado y acariciando a los cachorros también.
-sí. Oye, ¿Y qué dijeron tus papás sobre el viaje a Londres?-
-todavía están pensando en eso-dijo Julianne, resoplando -¿Piensas viajar a algún lugar en las próximas vacaciones de verano, o sea, las del año que viene? ¿Iras a algún lugar interesante? ¿Francia, tal vez?-
-Francia…es ya como un cliché. Pensaba proponerles a mis padres que fueramos a Argentina. Sólo fuimos una vez y yo tenía seis años, más o menos-comento Neal.
-¿Argentina? Que interesante-dijo Julianne, sonriendo.
-sí, ¿Conoces la Patagonia?-
-me suena el nombre. ¿Dónde queda?-
-es algo así como una mezcla de Texas, con Arizona y algo más. Sin ofender a nadie. Pero si vas más hacía la Cordillera, es fabuloso el paisaje. A ti te encantaría, hay mucho verde y…-
-¿Animales?-pregunto Julianne, curiosa.
-sí, muchos animales-
-¿Osos?-
-umh…no creo que en Argentina haya osos. Pero hay pumas y creo que ciervos-
-¡Genial! ¿Crees que mis padres dejen que vaya con ustedes a esa tal Patagonia?-
-no sé. No perdemos nada con intentarlo. O…quizás sí-dijo Neal, sintiendo un escalofrío.
-no seas melodramático. Mi papá no te va a colgar en la horca porque le preguntes si me dejas ir contigo en las próximas vacaciones de verano-le dijo Julianne, revoleando los ojos
-no es la horca lo que me preocupa, si no sus habilidades de Boy Scout lo que me preocupa-dijo Neal, pasándose la mano por la cabeza.
-Neal, él hizo un juramento. Los Boy Scout no matan a nadie. Tranquilízate-
-okey-dijo Neal, soltando un suspiro.
-Julie, Peter, Neal, Satch, Remy, Dory, vengan a comer-los llamo Elizabeth desde el comedor.
-ya vamos, mamá-dijo Julianne, viendo como salían corriendo los perros y su padre detrás de ellos, acomodándose la corbata.
-creo que se acabo la paz-dijo Neal, mirando a su novia.
-eso parece-dijo Julianne, dándole un beso corto en los labios. Y fueorn también al comedor.
-Satch, mastica bien tu comida. Pareces tu padre-dijo Elizabeth, molesta y mirando a Satchmo y luego a Peter.
-amigo, dale un buen ejemplo a tu hijo Remy-dijo Peter, nervioso y acariciando levemente a Satch. Los chicos se sentaron en sus sillas.
-oh…pastel de carne. Cool-dijo Neal, fingiendo una sonrisita.
-¿Sucede algo?-pregunto Peter, mirando serio al chico.
-no, nada, Agente Burke-le respondió él, molesto.
-es que Neal no es un gran fanático del pastel de carne. Él prefiere la sopa de pollo-comento Julianne, revoleando los ojos. Neal hizo una mueca.
-ya veo. Pues lo siento, vaquero, es lo que hay de almuerzo. Pero si quieres puedo llamar a tu padre y decirle que quieres irte…-dijo Peter, con una sonrisita burlona.
-y mencionarle que su hijo está "portándose mal" en la casa de los Burke, ¿O no?-se quejo Neal. Su novia le dio una palmada arriba de la parte de arriba del muslo derecho para que se callara.
-no puedes controlarte, ¿eh?-le dijo Julianne, molesta.
-nena, son los últimos días de primavera…estoy caprichoso-se justificó Neal, encogiéndose de hombros. Elizabeth rió.
-si quieres, puedo prepararte otra cosa-le dijo, sonriéndole.
-no, Hon, que soporte el pastel de carne-dijo Peter, arrugando la nariz. Julianne resopló.
-sí, tía El, no te preocupes. Yo, a diferencia de otros, mantengo mis modales-dijo Neal, mirando de reojo al Agente.
-más te vale que te comas todo, Remy-le dijo Peter al cachorro, ignorando al adolescente.
-¿Sucede algo?-le pregunto su esposa.
-es que nuestro nieto está contagiándose los caprichitos de nuestro "yerno"-le respondió Peter, un tanto molesto.
Neal se tuvo que morder el labio para no reírse. Eran contadas las veces en que Peter lo llamaba "su yerno".
Julianne se ventilo con la mano, como si estuviera transpirando de la "emoción".
-wooff-ladró Dory, feliz.
Satchmo se comía los brócolis en vez del pastel de carne.
Elizabeth suspiro, cansada.
Y Peter se dio por vencido y siguió comiendo.
Más tarde, Julianne fue a visitar a su tío Clinton…y a su futura tía Nelyda "Nelly" Thompson. Y de paso, también jugar un poco con las hijas casi-gemelas de Satchmo, Happy y Hope.
Neal, luego de acompañar a su novia al edificio donde vivía Clinton, se fue a caminar un rato al Parque Central. Y se encontró con David.S en el camino, que estaba sentado en una banca y le indicó que se acercara.
-hola, Agente Siegel-le dijo Neal, muy sonriente.
-hola, Neal. ¿Cómo estás?-le dijo Siegel, sonriendo.
-bien, bien, gracias por preguntar. ¿Y usted?-
-bien, no me quejo-dijo David, encogiéndose de hombros.
-así que… ¿Cómo te fue con los Green?-le pregunto Neal, sentándose a su lado en la banca.
-genial. Roger es un hombre muy interesante. Pero…me pregunto algo que me dejo un tanto…-dijo Siegel, pensativo.
-¿Desconcertado?-
-no, confundido-
-Roger dice muchas cosas confusas. No te preocupes-dijo Neal, restándole importancia.
-Neal, me pregunto si quería mudarme con ellos-
-bueno, no es mala idea si eso es lo que tanto te preocupa. Digo, todavía estas en ese hotel de mala muerte…-
-Neal-
-okey, no cruzo la línea. Los Green viven en un buen barrio, centrico, seguro, bonito. Y su casa es espaciosa-comento Neal.
-¿Tú también estuviste ahí?-le pregunto David, riendo.
-por suerte o desgracia, sí. Roger es mi vicedirector. Y el tío de mi novia. Fui un par de veces a acompañar a Julie a ver a su prima. Y…una vez porque mi padre me dejo con Roger como "niñero" para ver si podía enseñarme a "portarme bien"-
-¿Sólo una vez?-
-okey, me atrapaste. Fueron como tres veces…-admitió Neal, a mala gana.
-¿Tan terrible eres?-dijo Siegel, extrañado.
-¿Tengo que contestar eso?-
-de acuerdo. ¿Y cómo te ganaste la confianza de Peter?-
-de la misma manera que tú. Demostrandole que soy buen chico-
-¿Así de simple?-
-bueno, tuvimos nuestros desacuerdos al principio. Pero Peter me ama-presumió Neal.
-aaahhh, seguro que sí-dijo David, siguiéndole la corriente -¿Cómo te fue en el almuerzo con los Burke?-
-tuve otro encuentro con uno de mis mayores enemigos comestibles-
-umh… ¿Brócoli?-
-nop. El pastel de carne-
-¿No te gusta el pastel de carne?-
-no, no soy un fan de él. No sé porqué. Mis padres dicen que cuando era bebé, tiraba el plato al suelo para no comerlo-dijo Neal, riendo -¿Probaste la mejor pizza de Nueva York?-
-todavía no. Hoy la cenaré con los Green-respondió David, haciendo una mueca.
-¿Un almuerzo con los Green y ahora una cena con ellos, el mismo día? Wow, amigo, tienes a Roger comiendo de la palma de tu mano-
-podría decirse. ¿Debería preocuparme?-
-no, sólo preocupate cuando saqué su tabla de disciplina-le dijo Neal, con una sonrisa maligna. David lo miro entre asustado y sorprendido –era broma, hombre. Roy sólo tortura a sus alumnos mayores con esa temible tabla-
-¿A ti te ha pegado?-le pregunto David, con los ojos entrecerrados.
-sí, casi todos los días escolares. Pero sólo me da entre cinco y diez azotes con la mano. O un jalón de orejas. Nada más-
-ah…ya veo…-
-sí, es un hombre estricto. ¿Lo preguntas por alguna razón en especial? Oh…ya sé. Estás repensando eso de mudarte con ellos-dijo Neal, mirándolo.
-sí, un poco. Porque…no sé, me gustaría estar más cerca de Peter. Pero Roger… ¿No te da la impresión de que tiende a ponerse en posición de padre de familia?-
-es un líder paternalista por naturaleza. Como Peter…como Zach…como mi papá…como…-
-¡De acuerdo! Ya capte el mensaje-
-si quieres que los Green te adopten, sólo dimelo. Mozzie tiene algunos contactos que…-
-ya, ya, no. Lo tengo que pensar, ¿Ok?-
-okey. Te caen muy bien, ¿eh?-
-sí, son una hermosa familia-dijo David, tragando saliva con dificultad.
-David, no quise…lo siento, no debí decir eso-
-no te preocupes. Debería olvidarlos-
-¿Fue duro perder a tu esposa?-
-muy duro. Pero así es la vida. Yo soy mayor de edad…pero…-
-aún sigues necesitando un padre que te guie. Te entiendo, aunque yo no sea mayor de edad-le dijo Neal, con una sonrisa comprensiva.
-gracias, Neal. Eres un buen amigo-le dijo David, revolviéndole el cabello -¿Qué tal las cosas con Julie?-
-genial. Yo estoy enamorado de ella y ella de mí. Es amor mutuo. Me siento como un hombre afortunado por tenerla-
-me alegro-
-Mozzie dice que los finales felices no existen. Pero yo me permito pensar que con Julie, sí tendré un "y vivieron felices para siempre". Con ella, no sé como explicarlo. Siento como si estuviera viviendo en un cuento de hadas que sé que va a terminar bien-admitió Neal, sonriendo.
-eso es adorable-dijo David, sonriéndole.
-gracias, Dave. Eres un buen amigo-dijo Neal, palmeándole el hombro –okey, me iré a mi casa. Probablemente mis padres esten preocupados. Nos vemos, Agente-agrego, levantándose de la banca.
-nos vemos, chico-le respondió David, viéndolo alejarse.
Julianne se llevo bien, relativamente hablando, con la prometida de Jones. Hablo con su tío de los viejos tiempos y de sus sentimientos con Neal…lo último porque Clinton la presiono para que respondiera sus preguntas. Y estuvo jugando un rato con las cachorritas. Y luego se despidió de todos, tomó su bolso y volvió a su casa.
Peter se auto-regañaba por haber dejado que su hija volviera sola a su casa…sabiendo que había tantos degenerados por ahí afuera. Pero es que Julianne había sido tan insistente, y ella quería más libertad.
Julianne estaba cruzando una avenida, cuando un hombre la agarro por detrás y le cubrió la boca.
Pero llego el héroe del momento…bueno, los héroes, digamos.
Neal, había vuelto sobre sus pasos para ir a echar un vistazo para asegurarse de que su novia estuviera bien, y se encontró con Siegel que estaba persiguiendo a un hombre sospechoso.
El tipo, al ver a un Agente del FBI, entro en pánico e intento quitarle la cartera a Julianne. Pero Neal, valiente y defensor, le dio un puñetazo en medio de la cara y puso a Julie tras él.
El criminal se las arreglo para golpear a Siegel y quitarle el arma.
Justo en el momento en que iba a dispararle al joven Agente y luego a la pareja de adolescentes, llego Roger…con su ya mencionada tabla de disciplina y noqueó al delincuente.
-¿Están bien?-les pregunto a los chicos, secándose el sudor de la frente.
-sí…eso creo…-dijo Neal, perplejo.
-¡Tío Roy!-grito Julianne, llorando y corriendo a sus brazos.
-oh, pequeñita. Lo lamento tanto. Ya está. Ya paso. Shhhh…-la calmo Roger, abrazándola y dándole un beso en la frente.
-Roger, lo siento. Yo…no sé qué me paso, qué hice. Me quito el arma…y…-balbuceo David, como en estado de Shock.
-está bien, muchacho. Vengan, los dos…tú también, Neal-les dijo Roger, con voz tranquila. Y los abrazo a los tres.
-espero que Peter no se entere de esto-susurro Neal.
-espero lo mismo. Porque si no…-susurro David.
-¿Si no qué?-los interrumpió Peter, detrás de ellos.
-¡Peter!-exclamaron Roger, David y Neal, atónitos.
-¡Papi!-grito Julianne, corriendo a abrazarlo.
-mi princesa…no vas a volver a salir sola a la calle jamás-le dijo Peter, abrazándola con fuerza y llenádola de mimos.
-papá, no fue mi culpa-se quejo su hija.
-no vas a volver a salir sola a la calle jamás-le respitió, tocándole la punta de la nariz.
-ya qué. Te amo, papito-le dijo Julianne, aferrándose a él para sentir su perfume y su seguridad paternal.
-y yo a ti, hijita-le dijo Peter, dándole un beso en la mejilla.
-okey. Yo creo que tengo algo que hacer…-dijo Neal, intentando huir.
-yo también. Tengo algo pendiente-dijo David, intentando escabullirse con Roger.
-¡Vengan aquí los tres!-ordeno Peter. Mientras agarraba a Neal de la oreja, a Roger de la muñeca, y David con el mero grito obedeció.
-Peter, no fue mi culpa. Sólo estaba intentando proteger a tu hija-protesto Neal, intentando librarse de su agarre.
-no vuelvas a enfrentarte a un "chico malo" sin refuerzo-le dijo Peter, dándole una nalgada urticante.
-¡Auuuu!-chillo Neal, alejándose de él apenas le soltó la oreja.
-yo noqueé al malvado. No hice nada malo. Sólo protegía a los chicos-se quejo Roger. Peter lo giró y le dio dos nalgadas rápidas –¡Auchy!-
-la próxima vez, deja ese trabajo en manos de la policía o del FBI-le dijo,muy serio.
-sí, Peter-dijo Roger, avergonzado.
Neal y Julie soltaron una risita al poder haber visto en vivo y en directo como su vicedirector, el mismo que más de una vez les había dado nalgadas, recibiendo él mismo nalgadas como un niño travieso.
-y tú, David, de ahora en más te vas a ir a casa sin el arma. Y te voy a llevar yo mismo a la puerta de tu departamento/hotel-dijo Peter, agarrandolo del brazo, girándolo y dándole dos azotes fuertes.
-sí, señor-dijo Siegel, más asustado que avergonzado.
-Dave, ¿Estuviste pensando en lo que te propuse?-le pregunto Roger, mirándolo.
-sí…-dijo David, nervioso.
-¿Eh?-dijo Peter, confundido.
-luego te cuento, Julie. Mientras tanto, tengo un metro que alcanzar…-mintió Neal, intentando escapar otra vez.
-tú te vienes con nosotros, vaquero-le dijo Peter, atrapándolo de la nuca.
-okey-dijo Neal, con un mohín.
-mañana hablamos, Peter-le dijo Roger, guardando la tabla dentro de su auto mientras David se sentaba en el asiento del acompañante.
-okey. Nos vemos. Que tengan buenas noches-les dijo Peter, sonriendo.
-sí, buenas noches, cuñado-le dijo Roger, guiñándole un ojo. Él no pudo evitar reírse.
-buenas noches, jefe-le dijo David, nervioso.
-papá, ¿Lo dejamos ahí nomás?-le pregunto Julianne a Peter, señalando al hombre que la había intentado secuestrar.
-es "lo mejor" que podemos hacer por él-dijo Peter, enfadado con el tipo.
-opino lo mismo-dijo Neal, riendo. Luego se puso serio -¿Le dirás algo de esto a mi padre?-le pregunto al Agente Burke.
-no, bueno, quizás otro día…quizás en el verano, cuando todo este en calma. No te preocupes, Neal-dijo Peter, pasando el brazo hasta su hombro.
-okey…-dijo Neal, algo sorprendido por el gesto amistoso.
-vamos a casa, papi-le dijo Julianne, abrazándose a su cintura.
-vamos a casa, princesa-le dijo Peter, dándole un beso en la cabeza.
