Bueno, pido mil disculpas, termine subiendo el cap una semana despues :c, el trabajo me consume(?).

Quiero agradecerle a especialmente a SumSum R.L, Gene15 y pammesufree, gracias por sus palabras y sus reviews. Tambien mil gracias a todos los que agregaron a seguir y en fav la historia.

Disclaimer: Bleach y sus personajes no me pertenecen. Pero el desarrollo de ésta historia, sí. ésta historia es sin fines lucrativos.

Advertencia: Un poco de lemmon(?) y es un Semi-UA.

CH:


Capítulo 4: Bajé la luna y la estreche en mis brazos.

Toqué un par de veces más, hasta que escuche una voz familiar detrás de la puerta ordenando a que pasara a quien sea que estuviera afuera. Al abrir, fue dificultoso encontrarla detrás de toda esas montañas de papel e informes, desde que el capitán Ukitake enfermó de gravedad, todo el peso del escuadro a caído sobre los hombros de Rukia. Le pequeña mujer levanto el rostro para observar a quien había entrado y puedo asegurar que logre percibir por un instante un dejo de sorpresa en su diminuto rostro.

—Ah, eres tú, Ichigo —Resoplo un instante y volvió a sus deberes. Me sentí indignado, pero ¿Quién era yo, para reclamar algo? No después de haberla ignorado por más de dos semanas.

—¿Esperabas a alguien más? —Quise saber.

—Sí —Dictaminó, mirándome a los ojos, yo, no pude evitar sentir algo dentro de mí que no sabía que era, pero no se sentía bien —Esperaba a Inoue.

—Ah… —Quise reprimir el suspiro que se me escapó, pero fue inevitable — Eh… ¿Podemos hablar, Rukia? —Cerré la puertas tras de mi sin esperar respuesta alguna.

—¿Ahora quieres hablar? ¿Después de casi tres semanas? —Interrogó con una mirada fiera —Vaya… —Vi en sus ojos tristeza, ¿Estaba arrepentida?.

—No te busqué porque necesitaba organizar mi cabeza, mis sentimientos… — Argumenté y me quede sin aliento cuando ella se levantó de su silla — Se que tarde… Pero ahora se lo que quiero…

—Vaya que tardaste… —Sonrió con amargura —Tal vez, si no hubieras tardado tanto… Hoy todo sería diferente, Ichigo, ahora, solo quiero que te vayas — Dijo casi en un susurro, paso por mi lado en dirección a la puerta, y la tomé del brazo, perplejo, perplejo quede por mi acto, pero no la solté, ella me miró expectante, pero…

¿Escuche bien? ¿Me pidió que me fuera? Sé que tarde demasiado en buscarla, y hasta la ignore todo este tiempo, pero ¿Es tan difícil entender que estaba confundido? —Entonces, lo que dijiste aquella noche en el lago, ¿Es mentira?, es decir que ¿Me mentiste? Y aquello que dijiste de que te gustaba se esfumo en dos semanas… —Escupí casi con veneno, y sin quererlo, con fuera apreté su brazo.

—Ichigo… Me lastimas… —Me percate de lo que hacía, y la solté casi como si tocarla me quemara y retrocedí unos pasos, me excedí.

Estuvimos en silencio unos cuantos minutos hasta que ella decidió expresarse —No es que te mintiera, o me dejaras de gustar en este tiempo que ha pasado… Ichigo, me dí cuenta que me aproveché de ti y tú debilidad, te confundí, y no puedo aceptar eso, además, eres un crio, estas joven y yo te llevo unos cuantos años más. Necesito a alguien maduro y que sepa lo que quiera.

Tomé aire, en parte me sentía aliviado de que aun le gustara, pero me inquietaba el hecho de saber que se estuviera cuestionando la diferencia de edades y que no me crea lo suficiente maduro para ella, ok, bien, actué como un imbécil y tal vez no sea tan maduro como ella espera que sea, pero sí sé lo que quiero y deseo.

De dos zancadas me posesione frente a ella, y acuné su rostro entre mis manos, logré percibir su delicioso perfume, al igual que aquella noche, encendió mis instintos una vez más, sus ojos me miraban absortos, y no me pudo causar más que ternura, tan madura que es, y haciendo esa cara. Uní nuestros labios en un roce y ella no protesto, y continué, besando sus labios y lamiéndolos un poco, mordisqueándolos, hasta que mis oídos captaron el delicioso sonido de sus quejidos, y abrió la boca para dejarme entrar, cosa que no deje pasar, e introduje mi lengua en su húmeda y caliente cavidad oral.

Sabia a gloria como lo recordaba, y la estreche en mis brazos, no la dejaría escapar esta vez, y no seré yo el que me vaya esta vez. Solté sus labios y me deslice hasta su cuello, su esencia me embriagó, mi erección no podía crecer más de lo que ya estaba, sus suspiros ahogados eran la primicia de la tarde sofocante que íbamos a tener, pero de sus labios se escapó un: —No… Ichigo, no… —Me miró suplicante mientras desataba su shogahakusho y lo dejaba caer al suelo de madera. Ella me miró resignada, mientras yo me deleitaba con su pequeño, torneado y blanquecino cuerpo, no se desde cuando era tan sucio de mente, pero con solo ver a Rukia, me ponía duro.

La besé, la besé con fuerza y ella me respondió con pasión, con manos rapidas desató mi shogahakusho y quedamos expuestos al otro, me acarició el pecho y me deje llevar, con solo una vez de estar juntos, extrañe condenadamente sus caricias ¿Cómo pude resistir tanto tiempo? La besé de nuevo, y la cargue entre mis brazos como la primera vez.

Y nos dejamos llevar, sin saber que nuestro encuentro, estaba haciendo añicos el corazón de alguien más.


Bueno, como pueden ver, los cap son bastante cortos, y tratare de no abandonar la historia por mucho tiempo, pero cuando la inspiración llega, pues, llega D:. Besos a todos. Gracias por leer.

shogahakusho*: Kimono Shinigami. (Gracias a Cleon Li por la información).