CAPITULO 6:
"Corazón Conquistador"
Recorrieron el Mercado a velocidad vertiginosa.
Pronto encontraron un simpático merendero al aire libre pequeñas mesitas de dos y cuatro sillas, rodeaban la estación central donde se preparaban las sabrosas especialidades típicas frente a los ojos de los comensales. Estaba lleno de las consabidas parejitas de abuelos. Estaba muy cerca el hermoso Parque de Shinabazu, con su laguna y sus egregios cerezos en flor.
Serena se acercó a la vitrina.
-¿Qué vamos a comer? Preguntó expectante.
-Pide lo que quieras, Bombón… Contestó Él, sacando su billetera y mirando disimuladamente sus pobres tarjetas de crédito.
-A ver… quiero… quiero… 10 onigiri… 10 odangos, tempura, tonkatsu, 8, no, 10 takoyakis… y teriyaki, por favor. Ah… y 10 kushiyakis.
-Creo que eso es mucha comida, Bombón… ¿Está pidiendo un menú para dos?
-Pide tu propio almuerzo, le replicó Serena con expresión maléfica.
-El especial de la casa, por favor, solicitó Él.
Cuando por fin estuvieron instalados con sendas bandejas y comiendo, vieron que un chico español, a saber un turista, estaba tocando aires de su natal Barcelona con su guitarra, para amenizarles el almuerzo.
Luego pasaba el sombrero y recibía a cambio algunas monedas.
-Espera aquí Bombón, tengo una idea…
-¿Qué hace Seiya? ¿Por qué te pones de pie? ¿No vas a terminarte eso? La tortilla de Yakisoba de Seiya se veía tan apetitosa… Tal vez debí pedir una también, se dijo Serena con tristeza.
El chico de la larga coleta de ébano, se acercó al muchacho extranjero y habló con él un par de minutos, tras los cuáles, el muchacho, le pasó la guitarra y Serena lo observó acercarse al mostrador a comprar algo para almorzar, estaba famélico.
Sin mayores preámbulos, el cantante se puso en medio de las mesas y se presentó:
-Hola, amables personas, dijo sonriendo, Soy Seiya Kou, del Grupo Three Lights, seguramente no me conocen, tal vez sus hijos o nietos si lo hagan, me gustaría mucho que me permitieran compartir con Uds. una canción:
Antes de cantar, quisiera contarles una pequeña historia. La última vez que vi a mi Agente, que es de raíces latinas, estaba tarareando un tema todo el tiempo.
Estaba sumamente molesto con él, le dije:
-"Si eres agente de Three Lights, no deberías andar promocionando otros temas, me tienes loco"
El me respondió que era una canción sobre el amor puro entre un chico y una chica, y que era de la tierra de sus abuelos, América.
-"Está bien, déjame oír la dichosa canción" le dije, para zanjar el tema y que me dejara en paz…
No entendí nada, de todas formas estaba en español, pero tanto oírsela me terminó gustando, igual que su concepto, así que le pedí que me ayudara a adaptarla, vamos a ver qué tal sale esto...
-Por favor, quiero que juzguen los resultados, serán los primeros en oírla…
Mientras decía esto, había comenzado a rasguear suavemente la guitarra, con coquetería, arrancando suspiros y guiñando a una que otra abuela que hubiera deseado tener unos 20 o 30 años menos… hasta que arrancó con una melodía suave y cadenciosa:
*Buenas noches, mucho gusto, eras una chica más.
Después de cinco minutos ya eras alguien especial.
Sin hablarme, sin tocarme, algo dentro se encendió.
En tus ojos se hacía tarde y me olvidaba del reloj.
Miraba directamente a los ojos de Serena. Esta intentaba evitar el contacto visual, pero sentada como estaba en medio de las mesas, no tenía adonde huir de aquellos ojos azules, que parecían querer penetrar en cada rincón de su alma.
*Estos días a tu lado me enseñaron que en verdad
No hay tiempo determinado para comenzar a amar.
Siento algo tan profundo, que no tiene explicación,
No hay razón ni lógica en mi corazón.
Parecía estar cantando la historia de su conocimiento, amistad y narrando en notas sus sentimientos hacia ella. Ella observaba a los ancianos. Parecían embelesados, y algunas parejas comenzaron a abrazarse tiernamente o a tomarse de la mano.
*Entra en mi vida, Te abro la puerta.
Sé que en tus brazos ya no habrá noches desiertas.
Entra en mi vida, yo te lo ruego…
Te comencé por extrañar,
Pero empecé a necesitarte luego.
Lo que sentía en ese momento era indescriptible. Podía sentir el llamado hecho a su corazón, como si tocaran gentilmente a él para pedirle una oportunidad. Empuñó su mano dolorosamente.
*Buenas noches, mucho gusto, ya no existe nadie más.
Después de éste tiempo juntos, no puedo volver atrás.
Tú me hablaste, me tocaste y te volviste mi ilusión.
Quiero que seas dueña de mi corazón.
¿Por qué no puedo dejar de sentirme así?
Cuando no estaban discutiendo o bromeando, sentía que bajaba la guardia, que estaba débil y vulnerable a la fascinación de esa sonrisa. A la ternura y humanidad que había en cada gesto honesto de Seiya.
*Entra en mi vida, Te abro la puerta.
Sé que en tus brazos ya no habrá noches desiertas.
Entra en mi vida, yo te lo ruego…
Te comencé por extrañar,
Pero empecé a necesitarte luego.
Entra en mis horas, sálvame ahora,
Abre tus brazos, fuerte y déjame entrar.
¡Que tonta soy! Se dijo. Tan sólo está cantando una canción. Pero lo hace con tanto sentimiento. Es porque es un artista de corazón. No está dedicándotelo a ti, se dijo, para tener algo a que aferrarse, a punto de caer en el precipicio, a punto de rendirse.
*Entra en mi vida, Te abro la puerta.
Sé que en tus brazos ya no habrá noches desiertas.
Entra en mi vida, yo te lo ruego…
Te comencé por extrañar,
Pero empecé a necesitarte luego… (Letra y Música, propiedad de Sin bandera)
Se sentía orgullosa, veía el sentimiento colectivo de los espectadores dirigirse hacia ella. Mágicamente conmovida. ¿Por qué, aunque se esforzara tanto, no podía sentir lo mismo por Darien? A su alrededor las parejas aplaudían sin reparos.
-Tu esposo es muy guapo, le guiñó una mujer a su lado. Debes ser una chica increíble y especial para inspirarlo a cantar de esa manera… ¡Te envidio!
Serena se puso como un tomate.
Seiya hizo una reverencia, pasó el sombrero del agradecido muchacho y volvió a su mesa, sentándose a su lado.
-¿Te ha gustado, Bombón?
Ella bajó la vista y carraspeó.
-Sí, no estaba mal, dijo aparentando la mayor indiferencia posible.
-¡Caramba! ¡Sí que eres difícil de impresionar! ¿No?
-No importa, agregó sonriendo Él. Voy a seguir intentando que este sea un fin de semana inolvidable…Pondré lo mejor de mí… Dijo poniendo una pose de guerrero con la mano empuñada hacia el cielo.
La chica no pudo más que reír.
-¿Qué haremos ahora?
Bueno me dicen que ese parque es muy hermoso… lo usan todos los años para celebrar el Hanami.
Recorrieron el bello entorno natural. Los cerezos en sazón, dejaba caer su delicados pétalos sobre ellos cada vez que una ráfaga de viento los agitaba.
-Creo que deberíamos tomar este paseo, dijo Él, señalando el arriendo de balsas.
El chico de las estrellas remaba, mientras miraba intensamente a la muchacha de la Luna. Esta estaba un poco cortada, y apenas sonreía, mientras sentía que su faz se sonrojaba más de la cuenta.
-Te has quedado muy callado Seiya… dijo, tratando de hacer conversación. ¿Se te acabaron las arrogancias?
-Bombón…
-Sólo quería disfrutar estos momentos en paz, para poder recordarlos siempre…
Soltó los remos y la balsa comenzó a ir a la deriva.
Tomó el rostro de ella entre sus dedos… Lo recorrió con suavidad, como si estuviera a punto de besarla. Se inclinó sobre Serena.
El latido de su corazón se volvió tan disparado que el pecho le hacía daño… Sentía que Él se acercaba cada vez más. No tenía escapatoria… Con gran esfuerzo había evitado sus labios en otras oportunidades, ahora no había hacia donde huir.
-Seiya…
-Shh… no digas nada Bombón, dame un recuerdo de ti para guardarlo siempre…
Esta se puso muy nerviosa, y dio un respingo.
-SEIYA, LA BALSA!
Habían navegado derecho hacia una roca y el impacto directo dio vuelta el botecito y fueron a dar directamente al agua.
Salieron de la laguna empapados.
No era el final que tenía planeado… se dijo Él con frustración.
Pero no estaba ni cerca de darse por vencido. En su corazón de Guerrero no había lugar para el arrepentimiento ni la derrota esta vez.
Continuará o.O!
