Su rutina por la mañana había sido la de siempre. Solo con la excepción del mensaje de Costia que estaba vez no había llegado. Ya había pensado en ello mientras corría en la cinta del gimnasio. Le llevaría el desayuno a casa y hablarían.
Por suerte para Lexa los padres de Costia tenían más que aceptada la sexualidad de su hija y la apoyaban en todo. Conocían la relación que ambas tenían, aparco su bici en la entrada de la casa de Costia. Le había escrito un par de mensajes pero su novia tan cabezota como siempre había pasado de responderle.
Toco el timbre y espero con las manos metidas en los bolsillos, ahora estaba empezando a pensar que lo de venir quizás no había sido tan buena idea. La puerta se abrió terminando con sus pensamientos.
- Hola Lexa, ¿qué haces por aquí tan temprano? – dijo Jason.
- He venido a ver a su hija, ¿Está?- dijo sonriendo le caía muy bien Jason.
El padre de Costia se aparto de la puerta señalando la escalera indicándole que Costia estaba arriba. Jason desapareció por el pasillo hasta el salón. Desde que Jason se entero de que estaban saliendo las apoyo, y las solía dejar solas en casa. Confiaba en ellas ya se lo había dicho varias veces, eran buenas chicas.
Lexa estaba enfrente de la puerta de la habitación de Costia, trago saliva y toco suavemente. No sabía que recibimiento podía esperarse.
- Pasa- escucho su voz calmada al otro lado de la puerta.
Abrió despacio y sonrió al verla así. Costia estaba en ropa interior sentada en su cama mirándola. Sus miradas estaban perdidas la una en la otra hasta que Lexa no aguanto más y decidió que su mirada necesitaba recorrer el cuerpo de su chica. Costia sonrió al sentirse observada.
- ¿Quieres que me levante para que me veas mejor? – sonrió mientras le guiñaba un ojo.
- Podrías quitártelo creo que prefiero la vista sin ropa- le dijo mientras se sentaba a su lado en la cama y la besaba.
Sonrieron mientras se besaban, sin darse cuenta se habían tumbado en la cama una encima de la otra. Costia rodeo su cuello con sus brazos mientras Lexa intentaba recuperar el aliento. Ese beso había sido demasiado excitante. Cuando pudo pego su frente a la de Costia sonriendo y rozando sus labios suavemente con los suyos. Un leve roce. Costia sonrió acariciándole la cara.
- Creo que este recibimiento es que ya no estás enfadada – le susurro al oído mientras se tumbaba a su lado apoyando su cabeza en su hombro.
- No, ya no lo estoy ¿pero qué haces aquí? – la miro de reojo mientras sentía como la morena rodeaba su cintura con un brazo.
- Te he traído el desayuno – dijo sonriente sentándose sobre la cama con las piernas cruzadas mirándola – Esta en la mochila, ¿te apetece?
- Siempre, si me lo traes tú- se tumbo apoyándose en un codo mirando a Lexa- ¿no vas a preguntarme por qué me había enfadado?
Lexa se había levantado de la cama y estaba sacando de la mochila una bolsa llena de croissants recién hechos. Y un termo con algo caliente. También había traído dos pequeños vasos de plástico. Había pensado en todo como siempre. Lo coloco todo en el escritorio y se sentó en la silla que estaba enfrente, la giro de nuevo hacia la cama.
- Estabas enfadada porque hay alguien que te está robando la atención de todos en el instituto- terminó la frase y volvió a girarse para servir el chocolate caliente en los vasos.
- No es eso..- Se levanto de la cama y se sentó encima de Lexa que rodeo su cintura con sus brazos- Me está robando la tuya.
- ¿Qué? – le dijo sorprendida
- Vi como la miraste y luego querías saber su nombre- dijo en un susurro escondiendo su cabeza en el cuello de Lexa para ocultarse de la vergüenza que le daban esos celos.
Lexa empezó a reír a carcajadas después de escuchar aquello. Cuando pudo contener la risa la beso en la mejilla y agarro su mejillas para que la mirase.
- No tienes rival mi niña – le dio un pico- y por favor vístete para desayunar o ¿Prefieres pasar del desayuno? Digamos que así no voy a poder resirtirme.
Costia sonrió mordiéndole el labio, se sentó a horcajadas encima de Lexa y comenzó a besarla. Las manos de Lexa estaban sobre el culo de su chica apretando su cuerpo contra el de ella. La puerta sonó.
- Chicas si no tardáis mucho os acerco hasta el instituto- les gritó Jason.
Ambas sonrieron, Costia se quito de encima y comenzó a vestirse mientras Lexa no apartaba la vista de su cuerpo. Estaba disfrutando del espectáculo que era para ella el cuerpo desnudo de Costia.
Desayunaron en el salón con Jason, hicieron algunas bromas. A Lexa le gustaba esto, se sentía en familia. Nunca había podido tener un momento así con Costia y sus padres porque ellos se negaban totalmente, de hecho cada vez que invitaba a Costia a su casa para estudiar, tenían que hacerlo en el salón bajo la atenta mirada de su madre.
La mañana en clases fue como siempre, había estado feliz todo el día y Costia también. Estaban ya en la última hora. Le encantaba verla sonreír, y le encantaba que se pusiese celosa así por esas bobadas. Como iba a gustarle la novata. La novata oh dios. Se le había olvidado que consiguió derribarla. La busco con la mirada por la clase.
Al final la encontró estaba sentada delante de Finn, con Octavia y Raven en los pupitres de al lado del suyo. No pudo evitar observar como Finn le pasaba una notita a Clarke, que la agarraba y como este aprovechaba para acariciarle la mano.
Vaya con la rubia, un día en clase y ya estaba volviéndolos locos. Sintió algo que no esperaba sentir. Le molestaba. Seguro que era porque Finn era un imbécil que no paraba de intentar ligar con todas. Aparto su vista volviendo su mirada de nuevo hacia Costia, pero ese sentimiento de enfado no desaparecía.
El timbro sonó al fin, tenía que ir con Costia hasta su casa recoger su bici y desde allí ir hasta su casa. No podía quedarse a comer con su novia, su madre se lo prohibiría y pasaba de enfadarla aún más.
Tenían entrenamiento a las 6. Se estaba bajando del coche y despidiéndose de su padre cuando se giró y cerró la puerta del coche se dio cuenta de que Finn la esperaba apoyado a un par de coches de distancia con los brazos cruzados.
- ¿Por qué golpeaste a Clarke?- le soltó de golpe.
- ¿Qué? – lo miró sorprendida, tenía que ser una broma.
- Tiene la mejilla morada, la golpeaste, lo tapo con el maquillaje pero yo lo note- le dijo con claro gesto de enfado mientras seguía mirándola.
Lexa negó con la cabeza, y siguió caminando hacia el gimnasio del instituto ignorando a Finn. Había golpeado a Clarke porque estaban luchando. Si no quiere golpes que no se apunte a un equipo de Kick boxing. Pero en el fondo sabía que no era eso lo que la estaba enfadando, apretó la mandíbula conteniendo la rabia. ¿Por qué cojones tenía Finn que proteger a la novata? ¿Ya se habían liado?
- Lexa ni se te ocurra volver a golpearla – Sintió como Finn la agarraba del brazo haciendo que tuviera que girarse y mirarlo- o te devolveré cada golpe multiplicado.
- Mira imbécil – le gritó mientras se quitaba el agarre de Finn en su brazo- Tu puta novia – le gritó, Finn intento golpearle la cara pero Lexa tenía mucho más entrenamiento y le agarro la mano evitando ser golpeada- se apunto a un equipo de lucha Finn, supéralo y ni se te ocurra volver a intentar golpearme.
- Clarke no es una puta y no es mi novia, es especial- le dijo con rabia intentando volver a golpearla. Pero Lexa de nuevo le sujeto justo a tiempo.
Se alejo sin decir nada. Lexa trago salivo, sabía que no había querido decir eso de la novata. No quería haberla insultado así, estaba enfadada por que Finn estuviera allí defendiéndola. Entro en los vestuarios para cambiarse gracias a la interrupción de ese idiota llegaría tarde. Ella ya sabía el castigo por llegar tarde.
Se cambió lo más rápido que puedo, y salió corriendo hacia el gimnasio. Titus había empezado con el calentamiento. Se puso serio en cuanto la vió entrar corriendo. Se cruzo de brazos y se acerco.
- Muy bien chicas, Lexa ha llegado tarde- dijo apoyando su mano en el hombro de Lexa que se puso rígida de golpe.
Clarke estaba asustada, no tenía idea de que iba a pasar con esa chica morena ahora. Estaba claro que por la cara que esa chica tenía había un castigo para ella. Pero acababan de empezar, solo había sido un minuto. Miro a Anya, era la única del grupo de chicas que se había comportado amigablemente con ella.
- ¿Anya que le va a hacer? Ha sido un minuto- susurro en su oído lo más bajito que pudo.
- Ahora lo verás Clarke, no te preocupes- se limito a responderle.
Lexa había agachado la cabeza mirando directamente a sus zapatillas. No podía protestar, era su culpa. Ella ya sabía el castigo. Solo estaba esperando la orden de Titus.
- Dos filas separadas por un metro de distancia ahí enfrente.- gritó. Lexa se tensó.
- ¿Qué vamos a hacer? – dijo Clarke sonrojada levemente. No podía aguantar más sin saber que iba a pasar ahora.
- Había olvidado que teníamos una novata- Titus metió sus manos en los bolsillo y miro a Lexa- Dile que le pasará si llega tarde.
- Nunca llegamos tarde. El entrenamiento es sagrado. – Trago saliva levantando la vista y mirando los ojos azules de Clarke que la observaban estaba claro que se sabía esa norma de memoria- Cada una me golpeará una vez, su mejor golpe. No entrenaré después de eso, tendré que estar corriendo todo el tiempo. Al terminar el calentamiento otra vez me golpeareis todas.
- Yo no voy a golpearla por llegar un minuto tarde- Dijo la rubia claramente enfadada.
Titus se cruzo de brazos observando a Clarke con gesto de reprobación. Lexa negó con la cabeza mirando a Clarke como pidiéndole que no hiciese nada. Titus observo la fila que se había formado.
- Estamos listas- dijo otra chica morena desde la primera posición de la fila.
Clarke se giró para observar que la chica que esperaba en primer lugar era la que Octavia y Raven le habían dicho que era la novia de Lexa. ¿No podía hacer nada para evitar eso? Era su novia. Había sido un maldito minuto.
Lexa dio un paso hacia delante en cuanto Titus le hizo un gesto con la mano. Costia le asesto el primer golpe, después Anya, Indra, y dos chicas más de las cuales Clarke no conocía ni el nombre.
Era el turno de Clarke, Lexa se puso enfrente de ella mirándola. Tenía la cara enrojecida por los golpes. Clarke no quería golpearla.
- Novata tienes que hacerlo o te echará- le susurro delante de ella- ¿vas a salir corriendo ahora?
- ¿De verdad crees que voy a pegarte por llegar un minuto tarde?- le grito enfadada.
- Clarke, ¿estás dentro o estás fuera?- gritó Titus a su espalda- Este equipo se toma las normas enserio.
- Clarke- dijo Lexa en un susurro.
A la rubia se le encogió el corazón. Le encantaba escuchar su nombre en su boca. La estaba mirando fijamente con esos ojos verdes, podía imaginarse perdiéndose en ellos. Ella estaba esperando, solo había dicho su nombre como memorizándolo.
- Hazlo- volvió a susurrar Lexa- no vas a hacerme daño Clarke.
Cerró los ojos al hacerlo, la golpeó, un derechazo limpió y preciso. No le había dado con todas su fuerzas, no podía. Lexa sonrió la miro acariciándose donde la había golpeado.
- Muy bien novata- le dijo mientras le guiñaba un ojo y salía corriendo empezando con el resto de su castigo.
Clarke se quedo boquiabierta. Esta gente tenía que estar loca si por un minuto tenía que hacer eso. Se estaba empezando a arrepentir de haber tomado la decisión de entrar. En su equipo de instituto competían porque disfrutaban haciéndolo, no hacían del hecho de entrenar una obligación sagrada de ese tipo.
Estuvo atenta a todas las indicaciones que Titus le daba en el calentamiento, ya que estaba allí tenía que hacerlo bien. Se concentro todo lo que pudo evitando mirar como Lexa daba vueltas corriendo por todo el gimnasio. No entendía como podía mantener ese ritmo.
- Muy bien ahora por parejas, vamos a pelear- dijo Titus.
- No tengo pareja- dijo la chica morena de antes, Costia había dicho Anya que se llamaba tenía que aprenderse los nombres rápido- la mía está dando vueltas.
- Cierto- Titus miro hacia Clarke- ¿estás preparada para esto?
Clarke asintió como respuesta. No. No estaba preparada para que esa chica luchase contra ella. Era una puta locura haberse apuntado a esto. Cuando lucho contra Lexa ya había empezado a dudar de ello pero la belleza y lo que le trasmitió en esa pelea habían hecho que continuase.
Observo como Costia sonreía, demasiado contenta para que todo esto fuese una casualidad. Parecía que estaba paladeando lo bien que acababa de salirle una travesura. ¿Habrían quedado ella y Lexa en llegar tarde? No. No podía ser.
- Novata ¿ estás lista? – le dijo la morena que tenía delante, ya se había colocado los protectores y los guantes.
- Me llamo Clarke, dame un minuto.
La rubia camino hacia el banco donde había dejado su mochila, agarro las protecciones y los guantes y se los ajusto. Lexa estaba por allí justo en ese momento. Le guiño un ojo y siguió su camino. Como un cordero al matero pensó para sí misma. En que líos me meto yo solita.
Volvió al lugar de la pelea, se coloco enfrente de la morena y cuando iba a decirle que estaba lista ella la observo sonriente y hablo.
- Muy bien novata, vamos a jugar- sonrió y le soltó el primer golpe.
Clarke no había tenido tiempo ni de cubrirse. Costia estaba dándole un golpe tras otros, sin permitirle coger aire. Golpeo sus costillas varias veces, si hubiese sido otra chica ya estaría llorando en el suelo, pero ella nunca se rendía. Se mordió el labio y concentro toda su rápida en el derechazo que le lanzo a Costia. Esta lo esquivo, esto hizo que Clarke se temiese lo peor. Y asi fue antes de que se diese Costia hizo algo que la llevo al suelo, desde allí solo sentía como Costia seguía golpeándola encima de ella.
- Costia para..- escucho la voz de Lexa, todas las chicas habían formado un círculo alrededor de esa pelea pero solo Lexa hablaba.
Se metió en medio de la pelea alejando a Costia de los hombros del cuerpo de Clarke. Clarke estaba tirada en la colchoneta, tenía una pequeña herida en el labio, su boca sabía a sangre.
- Es mi pelea, no puedes detenerla Lex- seguía gritando Costia a quien sujetaba ahora Anya.
Lexa se acerco a Clarke, agarrándola para ayudar a levantarse. Clarke agradeció que Lexa la ayudase, sentía que le dolía todo el cuerpo por los golpes. Quería matar a aquella chica, era un simple entrenamiento.
- ¿Estás bien? – le pregunto.
Lexa parecía de verdad preocupada por ella. Se limito a asentir como respuesta. Pero no lo estaba. Se sentía en la maldita basura.
Costia se había soltado del agarre de Anya e Indra y las miraba.
- Vamos novata, no hemos terminado. Aquí las peleas terminan con una rendición.- miro a su alrededor- ¿alguna la ha escuchado decir me rindo?
Clarke sintió como la rabia inundaba cada uno de sus músculos. La odiaba. Quería golpearla hasta borrarle esa sonrisa de suficiencia. No iba a rendirse.
- Costia para ya, te has pasado- dijo Lexa que aún sujetaba a Clarke por la cintura- cuando vuelva Titus se va a enfadar.
Clarke aparto el agarre que Lexa tenía en si cintura, no iba a dejar que Costia la humillase así. No. Iba a partirle la cara a esa zorra. Lexa volvió a agarrarla por la muñeca haciendo que tuviese que mirarla.
- Clarke no lo hagas, es lo que quiere..- le dijo intentando rogándole- es tu decisión, tú decides tú lugar en una pelea, si lo haces vuelves ahí con todas las consecuencias.
Lexa tenía un nudo en el estomago, desde que había visto como Titus salía del gimnasio y no supervisaba las peleas sabía que Costia iba a pasarse pero no esperaba que tanto, no entendía por qué tanta rabia con la nueva.
Ahora todo quedaba en manos de Clarke, ella ya la había defendido una vez se lo debía por no querer golpearla al principio pero si quería luchar contra su novia era su decisión. La observo mientras la rubia dudaba.
- ¿Y bien Clarke? Solo tienes que decirle que te rindes- susurro esperando que entrase en razón.
- ¿Tú lo harías? ¿Dejarías que alguien te humillase así?- le soltó mirándola a los ojos.
La novata había disparado directa al corazón. No. Ella tampoco se rendiría, ella le devolvería cada golpe y si no pudiese ganar la pelear aguantaría cada golpe. Morir peleando. Esa era su filosofía a la hora de pelear "No pain no gain". Sin dolor no hay recompensa
...
Lo siento por tardar, espero vuestros comentarios!
