Lexa miro los ojos azules de Clarke durante un segundo más antes de soltar el agarre de su mano. La libero, era su decisión. Ella no podía hacer nada más por esa chica, entendía que no quisiese dejar que Costia la humillase así. Se dio la vuelta y se aparto. No podía impedir que eso pasase pero nadie la obligaba a estar allí, se fue directa a los vestuarios. No quería verlo.
Clarke se quedó sorprendida al verla salir del gimnasio, pensaba que ella iba a quedarse. Fue Anya quien se acerco a ella.
- ¿Clarke estás bien? – intento agarrarla pasando su brazo por la cintura.
- Estoy bien, no voy a dejar que me humille así- quito el brazo de Anya de su cintura.
- Es una locura, va a darte una paliza..
Clarke apretó su mandíbula con claro gesto de enfado y suspiro, se estaba hartando de que nadie confiase en que ella tuviese una mínima posibilidad. En el fondo algo dentro de ella le decía que debería salir corriendo del gimnasio ahora que podía pero había otra parte que no dejaría que la humillasen así.
Bebió un poco de agua de su botella. Volvió a colocarse los guantes bien y volvió al lugar donde Costia la esperaba con una sonrisa.
- Vaya si la novata quiere jugar – dijo mientras sonreía mirándola.
Estaba claro que Costia disfrutaba de todo esto, Clarke aún no entendía que cable se le cruzaba a esa chica para comportarse de esa manera con ella. Siempre había pensado que las personas no son malas porque sí, que siempre hay un motivo detrás de todo. Pero con esta chica estaba totalmente sin ideas. ¿Podía ser Costia la excepción a ese pensamiento?
Costia había seguido diciendo cosas para provocarla pero Clarke estaba demasiado entretenida en sus pensamientos para darse cuenta, y sobre todo para darse cuenta de la patada a las costillas que Costia le propino.
El dolor la hizo reaccionar, llevo su mano al lugar donde había recibido el golpe. La rabia que le dio eso hizo que lanzase un derechazo a Costia con toda la fuerza de las que disponía en ese momento. El puño de Clarke impacto en la mejilla de la morena, ella esperaba que Costia se resintiese de ese golpe pero al contrario sonrió como si simplemente hubiese recibido una caricia. Clarke estaba totalmente sorprendida.
Costia lanzo un par de golpes más que Clarke puedo esquivar, la cara de la morena reflejaba una concentración absoluta y esa sonrisa diabólica no se borraba de su cara. Estaba claro que Costia estaba disfrutando, que tenía total seguridad en que iba a derribar a Clarke en cualquier momento.
Clarke intento golpearla un par de veces pero la morena volvió a esquivar sus golpes, parecía que Costia la estaba estudiando porque no le devolvía ningún golpe solo se limitaba a protegerse y observarla.
- Creo que ya ha estado bien de jugar por hoy ¿No crees novata?
Dijo mientras lanzaba un gancho de izquierda que Clarke no pudo esquivar. Recibió un par de golpes más en la cara, Costia la golpeaba con tanta fuerza y rabia que a su cuerpo no le daba tiempo a reaccionar y devolverle algún golpe.
Clarke noto el sabor de la sangre en su boca. Le había partido el labio. Devolvió uno de los golpes y Costia se alejo dejándola tomar un poco de aire.
- Y ahora vamos a ver como peleas sin poder apoyar esa pierna – susurro mientras la miraba.
Costia golpeo la rodilla de la rubia con una fuerte patada. Sonrió en cuanto vio como Clarke no podía apoyar el peso de su cuerpo en esa pierna. Fue Lexa quién le enseño ese golpe, la primera vez que lucharon juntas. Ese golpe impedía a cualquier luchador poder cambiar el peso de su cuerpo para golpear como se debía.
Clarke intento volver a colocarse, pero la rodilla le dolía lo suficiente como para intentar apoyarse lo menos posible en esa pierna. Estaba claro que esta lucha no iba a ser limpia.
Costia volvió a golpearla en la rodilla, ahora más fuerte que antes. Clarke cayó al suelo, no podía apoyar la pierna.
- Ríndete novata – le gritó observándola- ya estás de rodillas aprovecha la ocasión.
Clarke negó con la cabeza e intento levantarse. Costia le lanzo una patada a la cara y todo se volvió negro para Clarke.
(Lexa)
Lexa estaba dándose una ducha, podía escuchar el jaleo de la pelea allí fuera. Se limito a seguir enjabonándose e intentar evitar pensar en lo que estaba sucediendo allí fuera.
Al cabo de un rato escuchó los gritos de Titus, estaba claro que por fin había vuelto. No tardo en empezar a gritar su nombre, salió de la ducha se seco lo más rápido que pudo, Se coloco la ropa interior y se puso unos pantalones de chándal y una camiseta de tirantes ajustada.
- ¿Qué pasa? – dijo en cuanto cruzo la puerta entrando de nuevo en el gimnasio.
No pudo decir nada más cuando vió como la novata estaba tendida en el suelo, con el labio sangrando, la cara hinchada de los golpes y totalmente inconsciente. Trago saliva. Se quedo helada al verla allí.
- ¿Piensas quedarte ahí todo el día mirando? Maldita sea Lexa ven a ayudarme- le gritó mirándola- las demás perderos de mi vista porque no respondo.
- ¿Puedo ayudar? – susurro Anya que se sentía culpable por no haber hecho nada por la nueva.
- Ya podías haber ayudado cuando le estaban partiendo la cara, lárgate- le ordeno Titus.
Anya y las demás obedecieron. Todas se sentían un poco culpables por haber dejado que Costia se cebase así con esa chica. Pero todas sabían que si se hubiesen metido en medio habría sido mucho peor.
Lexa se acerco con cuidado, se puso de rodillas al lado de la rubia. Paso su mano por la mejilla. Estaba claro que le habían dado una paliza, pero ya se lo había advertido era mejor rendirse.
- Vamos a llevarla a la enfermería, como el director se entere de esto van a cerrar el maldito equipo- dijo Titus en tono enfadado.
- Eso no va a pasar, vamos- se limito a responder Lexa.
Ayudo a Titus a levantar a Clarke de la colchoneta, la llevaron hasta la pequeña enfermería que había en el gimnasio. La tumbaron allí y Titus se encargo de limpiarle la sangre que aún brotaba del labio de Clarke, mientras Lexa observaba todo desde una esquina de la habitación. No podía creerse que todo esto estuviese pasando.
Como por culpa de Costia el equipo tuviese que cerrar la iba a escuchar. La novata tampoco le había hecho nada malo para que se comportase así. Se había pasado de la raya, apretó los puños aguantando las ganas que tenía de partirle la cara.
- Lexa sujeta esta gasa en su labio, voy a por hielo por favor- le dijo Titus.
Lexa asintió y se acerco para sujetar la gasa en el labio de Clarke. Titus salió cerrando la puerta y dejándolas completamente solas en esa habitación. Lexa solo escuchaba el latido de su corazón por la rabia.
No pudo evitar mirarla, tenía la cara destrozada por los golpes y aún así estaba guapa. Esa chica tenía algo especial, algo que la hacía diferente pero aún no podía decir el que. De repente noto como el cuerpo de la rubia se movía un poco e intentaba incorporarse, Lexa la agarro por el hombro y acerco su rostro al de la rubia para susurrarle al oído.
- Tranquila Clarke, estás bien..- la rubia intento abrir un poco los ojos- no te levantes, Titus vendrá en un par de minutos.
- ¿Qué ha pasado? – pregunto tumbada mirándola con un susurro de voz, estaba claro que le dolía todo el cuerpo.
- Bueno digamos que te han dado un paliza – sonrió aprentando la gasa en su labio- pero tranquila era algo que yo ya sabía que iba a pasar.
Clarke se incorporo de golpe sentándose sobre la camilla, apartando la mano de Lexa y sujetando ella misma su propia gasa.
- ¿Y si lo sabías por qué cojones no hiciste algo para pararla?- le espeto la rubia enfadada.
- Te advertí que lo dejases Clarke pero querías pelear- le respondió lo más seca que pudo.
- Claro quería pelear con la loca de tu novia – tiró la gasa a la papelera que tenía al lado- hoy me levante con ganas de que me partiesen la cara y aquí estoy.
- Querías pelear Clarke, podías haber dicho me rindo.- esta vez Lexa no pudo evitar alzar la voz un poco- no podía meterme en medio.
- ¿Por qué no? ¿Por qué era tu novia quién estaba pegándome? – Volvió a gritarle Clarke mientras intentaba levantarse de la camilla.
Lexa agarro a la rubia obligándola a permanecer sentada, la miro fijamente y respiro hondo intentando calmarse. Estaba claro que esta chica era muy cabezota.
- No es por eso, yo no- intento decir algo más pero no le salía nada.
- ¿Tú no qué? Yo no quería pelear ella hizo todo lo posible para provocarme- le volvió a rebatir.
- Querías pelear Clarke, era perder lo que no querías. – Lexa se lo grito enfadada cruzándose de brazos y alejándose de ella lo más posible.
Por suerte Titus entro de nuevo con una bolsa de hielo. Lexa salió de allí en cuanto Titus entró en la enfermería. La estaba sacando de sus casillas. Esa chica intentaba hacerla sentir culpable cuando había sido ella misma quien había querido seguir luchando. Podía haberse rendido. Había tenido la opción de decir me rindo. Pero no, ahora la culpa era suya por no ponerse en medio.
(Clarke)
La frase que Lexa le había gritado no paraba de darle vueltas por la cabeza, no le había respondido porque sabía que tenía razón. Quería partirle la cara a Costia no que sucediese al revés. Se había pasado con Lexa. No sabía muy bien porque había pagado todo su enfado con ella que no tenía culpa. ¿Qué esperaba? Era su novia de la que estaban hablando, era normal que la defendiese.
Titus le tendió un par de hielos en una pequeña bolsita. Clarke lo cogió colocándoselo encima de los golpes de la cara.
- Clarke lo siento, voy a tomar medidas por lo que te ha pasado – le dijo, sonaba muy arrepentido.
- No pasa nada, estoy bien- se limito a decirle.
Se levanto de la camilla y tuvo que agarrarse. La rodilla aún le dolía. Titus se acerco para ayudarla.
- Clarke he escuchado lo que gritabais, perdona que me entrometa pero Lexa no tiene la culpa
- Lo sé, estaba enfadada y a veces lo pago con gente que no tiene culpa- se sentó sobre la camilla y coloco el hielo en su rodilla.
- Es una buena chica y tú también lo eres, Costia por el contrario..- se sentó en la silla que estaba enfrente de la camilla.
- Costia por el contrario está loca- no pudo evitar terminar la frase de su profesor por él.
- Podría decirse así- dijo Titus mientras pasaba su mano por su cara- ¿Quieres que le diga al director lo que paso hoy aquí?
- ¿Y qué nos mande a todas a casa por ella? No – dijo sorprendida y negando con la cabeza.
- Clarke, si no avisamos esto puede pasar no siempre puedo estar vigilando.
- Podré defenderme sola, solo necesito un poco de entrenamiento.
- Está bien, empezarás a hacer horas extra con Anya, ella te enseñara.
- ¿Podría ser otra persona? – se le escapo el primer pensamiento que cruzaba su mente. Tenía que disculparse con Lexa y quizás esa fuese la mejor manera.
- ¿Lexa? – la miró claramente sorprendido- No sé yo si..
- Se lo pediré después de pedirle disculpas – le interrumpió de nuevo- ¿?
Unos golpes sonaron en la puerta de la enfermería, la puerta se abrió ligeramente y tres rostros aparecieron. Finn, Raven y Octavia.
- ¿Podemos entrar? – Raven hablo primero- nos hemos enterado de lo que le había pasado a Clarke y..
- No hemos podido evitar venir a ayudarla – termino Finn.
- Podéis pasar y ayudar a Clarke a irse a casa, está bien – dijo Titus.
Octavia y Raven se acercaron a Clarke para darle un abrazo, Finn fue el último en acercarse, la agarro por la cintura para ayudarla a andar. Juntos los cuatro, salieron de allí.
(Lexa)
Estaba caminando hasta casa cuando sintió como la moto de Costia reducía su velocidad a su lado. Normalmente Costia la acercaba a casa en moto pero hoy no le apetecía nada compartir un momento más con ella.
- Ey guapa ¿te llevo a algún sitio? – le dijo Costia en tono de broma
- Paso- le respondió lo mas tajantemente que pudo.
- ¿Estás enfadada conmigo?
- No, estoy súper feliz porque le hayas partida la cara a una niñata y podamos perder la oportunidad de practicar el deporte que amo. ¿Tú qué crees?
- Lex, no pensé que – dudó en que decir.
- ¿No pensaste? – se giró para poder gritarle a la cara todo lo que pensaba- Eso es lo que te pasa que tú nunca piensas, te dejas llevar y ya asumirán los demás las consecuencias por ti. Por mi puedes largarte porque no pienso subirme a tu maldita moto.
Costia se pensó si responder, pero negó con la cabeza acelero y salió de allí. Ya hablarían. Estaba claro que no era el momento.
La cabeza de Lexa no paraba de dar vueltas a todo lo que había pasado hoy, se había esforzado por hacer feliz a Costia e intentar disipar sus celos pero ella había seguido igual. Daba igual lo que ella hiciese, Costia siempre hacía lo que le apetecía sin pensar en las consecuencias de nada. Estaba harta de riñas y peleas, de tener que cargar con responsabilidades que no le correspondían. Tenía que tomar una decisión.
Perdón por la tardanza pero ultimamente la universidad me satura demasiado. Espero que os guste y por supuesto espero vuestros comentarios. Un saludo.
Twitter: eli_gon_23
