Entraron al vestuario riéndose, aún con las mejillas enrojecidas por la vergüenza de ser pilladas así. Ambas se habían sorprendido por la reacción tan afable de Titus. Estaba claro que tenía bastante cariño a ambas, y que se lo tuviese a Lexa era normal. Llevaban entrenando juntos bastantes años, pero Clarke. Ella solo llevaba un par de semanas en el instituto.
Se miraron la una a la otra sonriendo. Clarke cerró la puerta del vestuario tras entrar. Agarró la mano de Lexa que estaba parada a su lado, tirando de ella hacia las duchas mientras seguía mirándola.
El gesto alegre de la cara de Lexa cambió al gesto serio al que Clarke estaba más que acostumbrada. Se paró y soltó la mano de la morena, esperando que dijese algo.
- Clarke...- lo pronunció como si le doliese decir su nombre. Como si de verdad no quisiese decir lo que seguía, pero eso es algo que Clarke no notó.
La rubia aparto la mirada de esos ojos verdes. Ya sabía que conversación venía a continuación, se mordió el labio conteniéndose.
- No sé cómo decir esto…- empezó a decir la morena dubitativa retomando la palabra.
- Te lo voy a poner fácil - dijo Clarke en tono enfadado- te arrepientes de lo que acaba de pasar y solo te dejaste llevar por el momento.
Clarke dio la vuelta recogiendo sus cosas y se encerró enfadada en una de las duchas. Lexa no tuvo tiempo ni para responderle. Se quedo helada con el cambio de humor tan repentino que había tenido Clarke, solo al escuchar una simple frase.
Era cierto que pensaba decirle que se tomasen esto con calma, que no quería que nada como lo que había pasado 5 minutos antes volviese a pasar en el instituto. Pero de ahí a arrepentirse había un tramo muy largo. Era su norma, en realidad no tenía nada que ver con Clarke. Era por ella y por no bajar su nivel ni en clase ni en los entrenamientos.
No se arrepentía, al contrario. Era la primera vez que se había dejado llevar, la primera vez que había hecho lo que su cuerpo le pedía. Se sentía sumamente bien.
Cogió su toalla del bolso deportivo, entró en la ducha que había al lado de donde Clarke se acababa de encerrar. No sabía que decirle y esperaba que la ducha le aclarase la mente, porque estaba claro que iba a necesitar una gran charla para explicarle todo a la rubia.
Abrió el grifo del agua caliente. Cuando por fin sintió el agua caliente recorrer su piel no pudo evitar que la frase de una canción se colase en su cabeza.
"Dejarse llevar suena demasiado bien.
Jugar al azar,
Nunca saber dónde puedes terminar...
o empezar"
Sonrió al recordarlo. No había estado para nada mal dejarse llevar con Clarke.
El portazo de la puerta del vestuario la devolvió al mundo real. Clarke estaba enfadada con ella por algo que ni siquiera había dicho. Negó con la cabeza. ¿Qué hacía para hablarlo con ella?
Ni siquiera tenía su número de teléfono. Debería habérselo pedido antes. Tendría que pensar alguna manera. ¿Podría pedírselo a Anya? Rápidamente desecho esa idea, estaba segura de que no había tenido una idea peor que esa en toda su vida.
(Clarke)
Se había metido en la ducha porque sabía que no iba a poder contener las lágrimas. Era rabia consigo misma, siempre le pasaba desde que era pequeña. Pocas veces en su vida había llorando realmente por pena o dolor, la mayor parte era rabia, rabia por no haber hecho las cosas como debería. Sentía que se había equivocado, se había lanzado a una piscina como una loca sin ni siquiera saber si había agua.
Pensaba que sí. Lo vio en sus ojos verdes, vio como sus pupilas se dilataban cuando empezó a jugar. ¿Lo había confundido todo? ¿Se había precipitado? Su móvil vibro en algún rincón de su bolso, lo busco mientras se secaba. Como siempre estaba en el fondo.
[Finn]: Hola Princesa. ¿Qué tal va tu día? El mío un poco aburrido. ¿Quieres tomar algo conmigo?
Lo único que le faltaba ahora era que Fin la agobiase. Decidió ignorarle. Terminó de vestirse para salir de allí, necesitaba desconectar un rato. Desde que llevaba allí su única manera de hacerlo, era sus nuevas amigas. Escribió un mensaje a Raven.
[Clarke]: ¿Por qué siempre nos hace caso quien no queremos que lo haga? Puf...Necesito hablar.
[Raven]: ¿y esas reflexiones tan raras rubia? Dime dónde estás y te recojo con el coche en cuanto me arregle un poco para salir.
[Clarke]: Saliendo del instituto. Gracias R. ❤
Había salido del vestuario dando un portazo mientras leía el mensaje de Finn. Su intención no era la de salir de ese modo, al contrario, no tenía la más mínima intención de que Lexa se enterase si salía o entraba. No le apetecía verla ahora, no tenía ganas de que se diese cuenta del poder que tenia sobre ella. Esto que sentía no estaba siendo normal.
Sabía que Raven no tardaría mucho en llegar, no vivía muy lejos de allí de todos modos. Estuvo esperando un rato en el aparcamiento hasta que llego Raven con su coche. Subió rápidamente.
- ¿Donde vamos? - le dijo Clarke mientras dejaba su bolso de deporte en los asientos de atrás.
- Bueno creo que a recoger a Octavia y a cenar algo. ¿Te apetece o querías hablar a solas?
- Podemos ir a recogerla, así tengo más opiniones – se encogió de hombros mientras respondía.
- Hecho.
Llegaron a la casa de los Blake. Fue Octavia, que las estaba esperando desde que había recibido su mensaje, quien abrió la puerta. Estaba vestida con unos vaqueros rotos y una camiseta, llevaba el pelo recogido en un moño. No estaba tan feliz como Clarke acostumbraba a ver a la morena.
- Pasad chicas, tenéis que esperarme un momento…- les dijo mientras intentaba esbozar una sonrisa.
- ¿Octavia donde piensas que vas?- un chico moreno interrumpió a Octavia. Parecía realmente enfadado. Nada más aparecer por la puerta del pasillo, Clarke había notado que ese tipo no estaba de buen humor.
- Bell solo voy a cenar fuera, por favor cúbreme con mamá – se giró hacia el chico imitando unos pucheros.
- Octavia estas castigada, mamá me lo ha hecho prometer no puedes salir de casa sin mí – se cruzó de brazos apoyándose en la puerta del pasillo mirando a Octavia aún con gesto serio, pero se notaba que intentaba contener una sonrisa.
- ¿Puede venir él? - dijo Octavia mirando de repente hacia Raven y Clarke.
Ambas se quedaron sin saber que decir mirando hacia el chico que tenían delante. Suponían que era el hermano de Octavia. Aunque habían hablado de él en alguna que otra ocasión, aún no le conocían en persona. Ni siquiera Raven, que parecía bastante impresionada al tener delante a aquel chico guapo. Parece que Octavia al fin se dio cuenta de que no había efectuado las debidas presentaciones.
- Lo siento chicas, este es mi hermano Bellamy- sonrió mirándolas y haciendo las presentaciones- Estas son Raven, ya te he hablado muchas veces de ella.
Bellamy dio dos besos en la mejilla saludando a Raven, que parecía que se había quedado embobaba contemplándole. Al menos Clarke podía decir que era educado, porque aunque no había cambiado su gesto, no se había negado a saludar a las amigas de su hermana.
- Y ella es Clarke. Se ha mudado aquí hace poco- terminó de hacer las presentaciones.
Bellamy dio otros dos besos a Clarke y sonrió al decir que estaba encantado de conocerlas. Tenía una sonrisa bonita, fue lo único que pudo pensar Clarke antes de responder un tímido igualmente. Ese chico le parecía raro.
Al final decidieron que pedirían unas pizzas y cenarían allí mismo. Así no tendrían que llevar al hermano de Octavia con ellas, necesitaban un momento de chicas. Bellamy se quedaría jugando a la videoconsola en el salón y no las molestaría hasta que llegasen las pizzas.
Las chicas estaban encerradas en la habitación de Octavia. Era bastante grande, al principio le había impresionado un poco ver la decoración de la habitación de su amiga. Raven había decidido sentarse en un pequeño cojín enfrente de la cama, mientras las otras dos habían optado por la cama. Que era claramente más cómoda. Clarke acababa de contarles lo que había pasado en el gimnasio.
- No nos habías dicho que eras tan lanzada - dijo Raven riéndose.
Clarke se tapó la cara con las manos. Se moría de vergüenza. Octavia también se reía. Y ella cada vez sentía que había metido más la pata. Si sus propias amigas pensaban que había sido lanzada, no quería imaginar lo que habría pasado por la cabeza de Lexa.
- Clarke, no te preocupes- dijo Octavia mientras se acercaba a su lado en la cama y le acariciaba el brazo.
- Hazle caso a la reina de corazones del instituto- soltó Raven.
Octavia le tiró un cojín para que se callase. Se notaba que Clarke lo estaba pasando mal.
- Para - dijo seria mirando a Raven y volvió a dirigirse hacia la rubia- Clarke por lo que has dicho, no te has lanzado demasiado rápido.
- Pero...- intentó interrumpir a Octavia.
- Pero nada, podía haber parado el jueguecito si hubiese querido y te siguió. No le des más vueltas.
Clarke asintió como respuesta. Sus amigas empezaron a hablar de otras cosas intentando cambiar de tema, pero ella seguía dándole vueltas a la cabeza. Al cabo de un rato pregunto cómo ir al baño. Como siempre al final del pasillo a la derecha.
Salió de la habitación, camino por el pasillo y fue hacia el baño. Cuando volvía hacia la habitación de Octavia escuchó un ruido y fue corriendo hacia esa dirección.
Bellamy estaba tirado en el suelo, se había tropezado con un cable y se había dado un buen golpe, tirando los adornos que había encima de la mesa del salón. Clarke se empezó a partir de risa al verlo. Era muy gracioso ver a alguien tan aparentemente fuerte en el suelo, vencido por unos simples cables.
- No es gracioso, lo siento si te asusto el golpe.- se estaba poniendo de pie mientras le hablaba.
- Lo siento pero...- intentaba aguantarse la risa pero no podía le resultaba demasiado graciosa la situación.
Raven y Octavia se presentaron en el salón al oír primero el golpe y luego las carcajadas de Clarke. Ambas no entendían porque Clarke estaba casi llorando de la risa y Bellamy tan avergonzado.
Antes de que Clarke parase de reírse a carcajadas, Bellamy les contó lo que había sucedido y sus amigas también empezaron a reírse a carcajadas. Por suerte para Bellamy sonó el timbre y tuvo una escusa para salir de allí.
Al fin habían llegado las pizzas, todos se reunieron en el salón y cenaron juntos. Estuvieron bromeando un rato, al principio fue Bellamy el centro de todas las bromas.
- Al final vais a conseguir que os eche de casa – dijo sonriendo- ¿nunca os habéis caído de manera absurda?
- Nunca de manera tan graciosa como la tuya – dijo Clarke antes de empezar a reír de nuevo.
Octavia y Raven empezaron a reírse también hasta que Bell les lanzo de broma una pelota de papel, una pelea de comida empezó a desarrollarse desde ese momento. El móvil de Clarke vibro en su bolsillo pero estaba demasiado entretenida disfrutando de su noche de chicas más Bell como para siquiera darse cuenta.
(Lexa)
Se pasó toda la tarde pensando la manera de contactar con la rubia, pero no se le ocurrió a quien podría pedirle su número. Estaba claro que Octavia y Raven lo tendrían, pero no tenía contacto con ellas. Anya también lo tendría pero no podía pedírselo a ella. Se había encerrado en su cuarto después de cenar, tenía la música a todo volumen.
Ya solo le quedaba un último recurso. No paraba de mirar el perfil de facebook de Clarke. ¿Agregarla o no? Era la única manera de hablar con ella sin tener que pedirle su número a nadie pero le daba un poco de vergüenza dar ese paso.
Ya casi había memorizado la foto de perfil de la rubia cuando por mala suerte su móvil se resbalo de su mano, con tal mala o buena suerte que pulso la petición de amistad.
Soltó el móvil de inmediato, tapándose la cara con las manos. Ahora todo dependía de Clarke.
(Clarke)
Estaban recogiendo todo lo que habían ensuciado en el salón, se había divertido mucho y por fin había dejado de comerse la cabeza por el beso de Lexa antes. Sonrió mirando a las dos chicas en la sala que no paraban de hacerse selfies poniendo caras graciosas, al principio tenía miedo de no encontrar buenas amigas. De que en este instituto no consiguiese congeniar con nadie. Pero por suerte para ella no fue así.
- Están muy locas ¿verdad? – susurro Bellamy en su oído. No se había dado cuenta de que estaba detrás de ella.
- Sí, es divertido estar con ellas. –se dio la vuelta para mirarle a los ojos- Gracias por dejarnos estar aquí y lo siento por las bromas.
- No te preocupes- le dio un beso en la mejilla que Clarke no se esperaba- ha sido divertido también para mí. Gracias por ser amiga de mi hermana.
Bellamy salió del salón en dirección a la cocina sin esperar respuesta por parte de Clarke. La rubia se unió a sus amigas, haciéndose fotos con ellas.
- Un momento vamos a hacernos una con mi móvil. – dijo Clarke sacando su móvil del bolsillo.
Cuando vio la notificación de Facebook se quedo sin palabras. Su cara de asombro era tal que Octavia le quitó el teléfono de las manos para ver que había hecho que su amiga se quedase con esa cara.
- Raven mira esto...- dijo Octavia mientras le enseñaba el móvil de Clarke a su amiga- parece ser que a miss seriedad Lexa le ha encantado la clase de lucha con Clarke.
Raven y Octavia empezaron a reírse mientras Clarke seguía sin palabras, no podía creerse que estuviese pasando. Respiro hondo, aclarando sus ideas. Simplemente es una petición de amistad Clarke. No quiere decir nada más. Es una compañera de clase y además de eso compañera de equipo, nada más. No busques una segunda intención. Corazón no palpites así, no significa nada.
- ¿Bueno vas a aceptarla o no? Nos tienes en ascuas- soltaron sus amigas casi al unísono.
¿La aceptará o no? Espero que os guste el capitulo y como no espero vuestros comentarios. Un saludo ;)
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